Tener una buena experiencia, comprando.

Este año se habla mucho de la experiencia de compra, y de las nuevas tiendas que han presentado algunos operadores en España, todas ellas deslumbrantes y magníficas, por las fotos que he visto y lo que me ha contado algún amigo que ha ido a verlas.

En el Reino Unido la prioridad este 2016 ha sido más el lado humano de la experiencia de compra. No los muebles, ni la iluminación, etc, pero el tener, como aquí se dice, el dependiente adecuado en el momento y sitio adecuado de la tienda para ofrecer servicio. No se trata de tener más empleados, si no de aprovechar mejor las horas. Lo habrán visto en la tabla que publicó The Grocer la semana pasada, donde analizaban los niveles de servicio y otros indicadores de la tienda, de las principales cadenas durante el 2016.

Pero luego, creo que hay otro elemento muy importante de las mejores experiencias de compra, y es el buen humor. Aquí pese al brexit, la lluvia y lo demás, afortunadamente abunda en las tiendas y siempre tienes algún motivo para sonreir si estás haciendo la compra: un mensaje en un producto, un cartel en la tienda, una dependienta que recoge dinero para una buena causa y se disfraza de princesa de frozen…

La experiencia de compra se compone de multitud de facetas, todas muy importantes, pero por favor, no se olviden de sorprender con algo gracioso.

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Poundland advierte a los señores clientes que si compran en otros supermercados, están tirando el dinero de forma totalmente innecesaria. Por favor, gástenlo en Poundland, en ningún otro sitio.

Tesco da un zarpazo: fusión con Booker.

Los que seguimos de cerca el mercado del gran consumo del Reino Unido nos acordaremos mucho tiempo del viernes 28 de enero… el día en que se anunció la fusión de Tesco con Booker. En realidad todos pensamos que es más una compra que una fusión, un negocio vende £54.000 millones, y el otro £5.000 millones, pero las negociaciones han sido largas y no hostiles, dos de los directivos de Booker se van a incorporar al consejo de Tesco y el total de accionistas de Booker tendrán en su posesión un 16% del grupo que salga de la fusión. Tesco también ha anunciado que volverá a repartir beneficios, es una consecuencia del acuerdo más que por motivos de buena salud del negocio.

En general, pasado el primer momento de sorpresa, de mucha sorpresa, los analistas y mercados han recibido muy bien la noticia. Las acciones de las dos empresas han subido, se ha empezado a hablar de sinergias, de nuevos mercados, de oportunidades, etc. Lo cierto es que es el primer apoyo decidido empresarial al Reino Unido del Brexit. Tesco ha vendido negocios fuera del Reino Unido y compra un distribuidor cuyo principal mercado es este país. Una apuesta muy contundente, pensando en la incertidumbre que rodea la economía de UK, y la gran cantidad de alimentos que se importan y que quedan expuestos a las fluctuacioes del cambio de la libra.

Y también sorprende un poco porque hasta ahora, entre las prioridades de Tesco se hablaba de proteger la cuenta de resultados, tras los sustos del pasado cercano, y reducir la deuda. Tras recaudar por haber vendido negocios en otros países, ahora Tesco se puede gastar £3.700 millones en esta iniciativa, más los gastos de la integración, que seguro no serán pequeños.

Conocen Tesco, pero, ¿y Booker?

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Booker es un negocio con muchísima historia en el Reino Unido. Activo desde 1835, primero en el negocio de la importación de commodities alimentarias, y poco a poco centrándose en la distribución, con algún que otro altibajo hasta la actualidad. Su cifra de ventas es de £5.000 milliones, y tienen 170 cash & carry de la marca Booker, 30 de la marca Makro, y varios negocios de venta a restaurantes premium, oficinas, etc. Sus principales clientes son pequeños supermercados, £3.050 milliones a unos 5.000 supermercados y 115.000 tiendas de conveniencia. Son los dueños de cuatro marcas de supermercados: Budgens, Londis, Premier y Happy Shopper, que junto a los supermercados independientes a los que sirven, acumulan un 10% del negocio del convenience en UK (una cifra parecida a la de Tesco, a través de sus tiendas Express y One Stop). Además, desde la marca Makro y Ritter Courivaud, sirven a los negocios de restauración, facturando unos £1.600 millones.

Los dos negocios, a pesar de ser los dos líderes de sus sectores, y los dos dedicarse a la alimentación y gran consumo, parecen tener muy pocos solapamientos. Booker controla directamente menos de 10 tiendas, por lo que a pesar del parque inmenso de Tesco, que tiene más de 1,500 tiendas de conveniencia por todo el país, y las de la marca OneStop en zonas rurales, no debería haber mucho problema con el análisis de Competencia.

El acuerdo le da a Tesco mayor poder de compra. La MDD de Booker no es demasiado importante (tiene dos marcas, Happy Shopper y Euro Shopper, de la central de compra AMS) y su surtido se compone preferentemente de las referencias marquistas más comunes, por lo que en estas Tesco ganará un poder de compra en mayor proporción que en especialidades y marcas secundarias. También acceso a un mercado al que no se había dedicado mucho, el foodservice (del top 4, sólo recuerdo una iniciativa de Asda, abriendo una tienda online para estos negocios). Recordemos que el foodservice crece a mucha más velocidad que el mercado del gran consumo (y dentro de este, por citar otro punto fuerte de Booker, el convenience crece a mayor velociad que el mercado en general). Además, los márgenes de Booker son el doble que los de Tesco.

Y Tesco en Booker va a encontrar un campo en el que aplicar su know how y del que seguro podrá mejorar muchísimo.  Además Tesco a a aplicar sus sistemas sofisticados, su saber hacer en marketing, en desarrollo de nuevos productos. La oferta de frescos de los cash & carry suele ser terrible, y los supermercados que compran en ellos no pueden ofrecer a sus clientes una sección de frescos decente por culpa de esta carencia. Cuando Tesco desembarque, su capacidad de hacer las cosas, y llevar productos suyos a este tipo de negocio va a hacer temblar a los demás mayoristas. Y muchísimas más cosas que se nos ocurren, como las de tener en las tiendas asociadas puntos de entrega del marketplace online de Tesco, o el desarrollar el negocio que ya tiene Booker en la India (con 4 cash & carry), una mayor capacidad de atraer clientes entre la comunidad de pequeños supermercados (con una mejor oferta de productos frescos y de non food, buenos precios en lo demás, y servicio excelente – aunque también muchos le achacan a Tesco haber sacado del negocio a muchísimos independientes), la apertura de nuevos Booker en solares comprados por Tesco pero en los que no va a abrir hipermercado, servicio express desde almacenes Booker a tiendas Tesco con rotura de stock, etc.

Como siempre, les iremos contando y analizando.

¿Qué hacer con el desperdicio alimentario?

Hace unos días el grupo de investigadores que se agrupan en el Food Research Collaboration publicaba una nota muy interesante en la que reflexionaban sobre la cuestión del desperdicio. En este mercado estamos ante una avalancha de noticias sobre el tema, desde la campaña de The Grocer, las iniciativas de WRAP, y las propias de los varios agentes que integran la cadena de suministro.

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La App To Good To Go  trata de evitar que los restaurantes tiren comida “demasiado buena para desperdiciarla”.

En general vemos muchas iniciativas que tratan de buscar salidas a los excedentes que se producen en las distintas etapas de la cadena, algunas con más fundamento, otras puramente de Relaciones Públicas (pero que seguramente, también cumplen una función de recordarle a los consumidores el problema del desperdicio). El grupo del FRC trata de ampliar el campo de acción de estas iniciativas: además de buscar la mejora de las redes de redistribución para utilizar los alimentos que sobran o bien en industria o bien en bancos de alimentos, es necesario no dejar de lado que los problemas son el hambre (como consecuencia de las desigualdades sociales, pobreza etc 8.4 familias en el Reino Unido tienen dificultades para comer cada día, o los casos que se cuentan de niños cuyo principal sustento son las comidas que hacen en los colegios) y que producimos de algunos alimentos más que lo que necesitamos. Por ello, también es necesario dedicar recursos a combatir estos dos problemas, que se antojan tan importantes como el de la redistribución.

Como comentábamos, en este país surgen continuamente iniciativas contra el desperdicio, algunas con mayor potencial que otras para atajar el problema. Seguramente, las más interesantes son las que ofrecen escala, como las Apps que facilitan el intercambio de información en tiempo real entre muchos agentes. Destacamos tres de ellas, nombradas estos días:

  • El Asda Surplus Swap App, de la filial de Walmart en UK, Asda. Mediante esta App, proveedores de Asda (aunque también está abierto a otras cadenas) pueden intercambiar información sobre ingredientes que les sobran, ya sean excedentes de productos perecederos, mermas de sus producesos que otras empresas puedan utilizar, o sencillamente, productos acabados que no han podido comercializar. Otros proveedores pueden entonces comprarlos y utilizarlos en sus procesos. Esta seguramente es una de las Apps con más potencial de cambiar el panorama actual, dado que se calcula que el 45% del desperdicio viene de la cadena de suministro.
  • FareShare, un organismo que agrupa a un gran número de bancos de alimentos ha desarrollado una App llamada FoodCloud App que permite a las tiendas de los supermercados subir información en la App sobre los productos que les van a sobrar al final del día. Entonces, los bancos de alimentos cercanos pueden reservarlos, e ir a buscarlos al acabar el horario comerial. La App se desarrolló en colaboración con Tesco, y ahora Waitrose ha empezado a usarla. Desde el 2015 han redistribuido 5 millones de comidas.
  • To Good To Go. Es una App destinada a los consumidores finales, y trata de reducir los desperdicios de las empresas del foodservice, desde restaurantes hasta puestos callejeros como los FoodTrucks. Los restaurantes publican cuantas raciones de sus productos les van a sobrar al final del día, y les ponen un precio (normalmente, con mucho descuento sobre el habitual). Los clientes las reservan pagando, y van a buscarlas en la hora marcada por el restaurante. La ración es una caja modelo que pone la App en los restaurantes.

 

Enero: mal mes para empezar a comer carne.

Una tras otra, no paro de leer noticias negativas para la carne en medios de comunicación generalistas, y muy pocas positivas.

Entre las (relativamente) positivas, el consumo de carne fresca en UK ha disfrutado de un cierto crecimiento en el último año. Un 3,3% en volumen según los últimos datos de Kantar, pero el valor está estancado. Parece claro que los consumidores compran más carne porque los precios están bajando. Estamos en el punto de inflexión, y a partir de ahora los precios van a ir subiendo paulatinamente. Veremos cómo se refleja esto en el consumo de la carne.

Hemos acabado las navidades comiendo pavos y longanizas a más no poder, y el mes enero, como he comentado en algún otro post, es verde (también se habla del Dry January, en que se anima a los británicos a no beber ni gota de alcohol durante todo el mes de enero, pero apenas tiene eco en las tiendas). En los típicos buenos propósitos de año nuevo dominan los de cuidarse y esto se ha venido trasladando en las tiendas en una avalancha de productos saludables y cartelería al respecto. La novedad de los últimos años es como han ido ganando en importancia los productos sustitutivos de la carne (Quorn etc) y desde hace uno o dos años, los productos vegetarianos (que no necesariamente imitan productos cárnicos). El Clean Eating estará siendo muy criticado estos días por sus cuestionables bases científicas, pero en los consumidores cala, y demandan productos vegetarianos. Ya les mostré el relanzamiento de la gama de platos preparados vegetarianos en Marks & Spencer, o el famoso “Mushotto“, el risotto sin arroz, de Waitrose.

Y hoy justo, otra noticia en contra de la carne. Sainsbury’s y la Universidad de Oxford se alían para hacer un experimento de una cierta envergadura con un fin loable: se trata de rediseñar los supermercados con el objetivo de mejorar la salud de los consumidores en un mundo que está sufriendo un profundo cambio climático. Pero, una de las claves para alcanzar esto, según los impulsores del estudio, va a ser que la gente compre y consuma menos carne!

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Ensaladas inspiradoras en Sainsbury’s.

El proyecto se va a desarrollar en un grupo de supermercados de la cadena Sainsbury’s de todos los canales: los de convenience, supermercados, hipermercados y tienda online. Y entre las ideas que quieren probar están el ofrecer consejos prácticos/recetas para sustituir la carne de los menús, dar más puntos de fidelización por la compra de productos vegetales (frutas y hortalizas, claro, pero también platos preparados sin carne), y finalmente, poner dentro de la sección de carne productos alternativos, para que el comprador tenga enfrente los dos productos y no le cueste cambiar por una cuestión de tener que ir a buscarlos en otro pasillo.

La campaña además tendrá una parte importante de divulgación, en la que los científicos implicados en el experimento prepararán material de comunicación sobre el efecto de la carne en la salud humana y en el medio ambiente. Presumo que no hablarán muy bien de la carne, y espero que el sector tenga algo que decir en defensa del producto porque también la carne tiene un papel fundamental en nuestra dieta. Está bien comer menos, pero no sé si atribuirle tantos males lo es.

Se ve claramente que la tendencia en nuestros mercados maduros es hacia un cierto estancamiento en el consumo de carne, que como vemos sólo crece por bajadas serias de precios, o cuando crece la población. Pero también tengo la impresión que los productos “vegetales” ocupan más espacio mediático que el que les corresponde por su peso en la cesta de la compra, y que la dieta en general de mis compañeros de fatigas en esta isla tiene más chocolatinas que aguacates y arándanos, a pesar de la moda. Esperemos que cambie poco a poco, más frutas y verduras, y carne de más calidad.

Marks & Spencer cambia la tendencia.

Por ahora todas las cadenas del gran consumo británico han reportado buenos números para la campaña navideña…. Ya se sabía que la alimentación iba a resultar bien, porque su apuesta en productos y en innovación es muy grande, y los clientes tienden a comprar productos más premium en Navidades… de los que M&S ofrece en abundancia. Lo que ha sorprendido, y mucho, han sido los resultados del negocio textil, cambiando la tendencia a la baja en la que la cadena llevaba varios años.

Las ventas en el Reino Unido han crecido un 4.5%, con unas ventas comparables del 1.9%. Las mejoras en el negocio non food, especialmente textil y productos para el hogar, han liderado el crecimiento: menos promociones, y mejoras en la disponibilidad de los productos. Las ventas comparables para este negocio fueron de 2.3%.

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Cada Navidad M&S sorprende con sus productos innovadores: perlas de salmón ahumado.

Las ventas de alimentación crecieron un 5.6%. Buen resultado pero principalmente conseguido gracias a la expansión de tiendas y el celebrarse la Navidad en fin de semana.

Tras los números inesperados, la revisión y el análisis invitan a ser más bien cautos antes de anunciar la recuperación del retailer. El 2017 va a ser un año muy difícil tanto para alimentación como para textil, y M&S compite en los dos frentes y contra sí mismo.

 

Tesco afianza su recuperación.

Hoy ha seguido la fiesta del gran consumo británico, con la presentación de resultados de Tesco y Marks & Spencer. Todos batiendo records, cambiando paradigmas, rompiendo rachas, y felices en general.

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Fotografía de Tesco.

Los números de Tesco no son sólo buenos, si no que empiezan a ser consistentemente buenos, y todo lo que hacen les sale bien. Llevan varios trimestres con crecimiento del valor de las ventas, y dos años con mejoras de volumen. Las ventas estas navidades han crecido un 0.7% (algo menos que las navidades anteriores, en las que mejoraron las ventas en un 1,3%) y han tenido ventas comparables positivas en todos los canales. La disponibilidad de productos fue muy elevada durante las fiestas, la gama de productos navideños tenía muchas innovaciones y productos de mucha calidad, y las tiendas tienen mejor servicio. Lo básico del gran consumo como decía el CEO de Morrisons hace un par de días, tener los productos que quiere el cliente y gente que les atienda.

Como en otras cadenas, los frescos (volvía la apuesta de precio bajísimo en las verduras típicas de la comida navideña) y los platos preparados festivos han sido de las categorías más importantes que han fundamentado este buen resultado. Éstos últimos han crecido un 24%, tras la incorporación hace dos años de mejoras como que todos los productos se cocinan a la misma temperatura en el horno. Los vinos premium han crecido un 20% y los productos sin (sin gluten, sin lactosa, etc) lo han hecho en un 18%. No han dado resultados de productos frescos, pero da igual: el objetivo era tener buenos precios para llevar clientes a las tiendas.

Las ventas comparables en alimentación son de +1.3%, pero el non food no ha ido tan bien. Se atribuye a que este año no han llevado a cabo la campaña “ClubCard boost”. Era una campaña para la que los clientes guardaban cupones a lo largo del año y los gastaban en Navidad, porque valían el doble durante este periodo, para comprar regalos. Ropa y juguetes rompen esta norma, con crecimientos del 4.3% y del 8.5% (fue muy positiva la idea de igualar precios con Argos y comunicarlo intensamente). Estas dos categorías han tenido un impulso de ventas a través del canal online, gracias a que eliminaron el coste de las entregas de los pedidos en tiendas.

Han seguido invirtiendo en precios. La cesta de la compra navideña es un 7% más barata que hace dos años. Y aunque reconocen que las presiones inflacionarias son cada vez más importantes, van a intentar contener los precios al máximo.

La única sombra está sobre los resultados de los negocios en otros países. Algunos han sido positivos, y continúan mejorando, pero no han estado a la altura de las expectativas de los inversores. Pero basta con mirar un poco atrás y ver como Tesco se metía en un lío tras otro, tapaban agujeros a base de planes estratégicos en los que se invertía mucho dinero, y no se tenía la sensación de tener una dirección clara, a diferencia de lo que pasa ahora.

Sainsbury’s triunfa en Navidades.

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La venta de ropa ha registrado un crecimiento del 10% durante las Navidades.

Estas Navidades son como las elecciones en España… todos los partidos ganan. Por ahora han presentado resultados Aldi, Lidl, The Coop, Morrisons y Sainsbury’s, y todos fenomenal! Y el jueves los presenta M&S que se esperan buenos, y los de Tesco también se esperan en la tónica de los últimos, completamente recuperado del bache. Tardaremos unos meses en conocer los de Asda, como viene siendo habitual… seguramente si fueran buenos algo ya habríamos oído?

Sainsbury’s ha conseguido romper una mala racha de un año, y ha presentado ventas comparables en el terreno positivo por primera vez desde hace 9 meses. Las ventas han crecido un 0.8% y las comparables un 0.1%. La semana de navidades las ventas superaron los £1000 millones, todo un record para ellos.

Su propuesta alimentaria es firme, y les ha ido bien. Han continuado el ajuste de precios a un ritmo menor que los demás, con un -0.5% de inflación comparado con el periodo anterior (en el que habían bajado un 1%) y con el coste de la cesta de la compra navideña un 14% más barata que el año anterior. Pero también han seguido mejorando la calidad de su MDD (las ventas de su MDD premium de productos para la ocasión de las navidades han crecido un 50%). Y contra lo que suele ser habitual en Navidades, no han utilizado las promociones multiprecio para buscar la carga, por haberse comprometido a no ofrecerlas, e incorporaron una buena idea a las tiendas: los finales de góndola centrados en las misiones navideñas. El non food les ha dado un gran resultado, con un crecimiento del 10% en ropa y los buenos resultados de Argos (en las tiendas con el shop in shop de Argos las ventas han crecido a mayor ritmo, entre un 1 y un 2%).

Los canales online y convenience también crecieron, aunque cada vez a menor velocidad. Los crecimientos en ventas para este periodo son de 9 y 6% respectivamente. Las ventas online alcanzaron la friolera del 18% del total, remarcando una vez más lo importante que es no fallar en este espectacular pico de la demanda (que incluye Navidad y Black Friday).

 

 

Morrisons recupera el “mojo”.

Parece que pasan los tiempos de cara larga en el retailer del norte de Inglaterra. Hasta el CEO se relaja, avisa que han recuperado el “mojo”, o el duende, y dice que el secreto de la recuperación está claro: tener más de lo que quieren comprar los clientes, y tener más empleados en las tiendas a las cajas y rellenando estanterías. Lo dice como si fuera fácil.

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Morrisons The Best. La recién estrenada MDD premium de la cadena.

 

Llevan ya varios trimestres en franca recuperación, y los resultados de estas fiestas han sido espectaculares, a juicio de todos, nadie les ve ninguna sombra. Y es que aunque justo hayan justo anualizado la venta de las tiendas del canal convenience, consiguen un crecimiento en ventas importante, a la vez que en las comparables. Las ventas han crecido un 2,0%, gracias a las frutas y verduras (han hecho un gran esfuerzo en ofrecer precios muy bajos), bebidas, y la MDD del rango premium, The Best, justo introducida un poco antes de empezar la campaña de Navidad (y que ha supuesto una verdadera sorpresa por su éxito). Nutmeg, la marca de ropa, también les ha reportado alegría, con un 30% de crecimiento en ventas. Las comparables han crecido un 2,9%.

Las ventas online han supuesto un 0.6% de este crecimiento, gracias principalmente al impulso del acuerdo con Amazon.

David Potts, CEO de Morrisons,  confía en las medidas que están tomando, y dice que no sólo se trata de precio si no también de ser relevante para el tipo de clientes al que te diriges, y ellos ahora están mucho más afinados. Con este foco y esta ejecución, seguramente que ya han dejado los malos tiempos atrás y podrán recuperar el tiempo perdido.

Aldi: buenos resultados navideños.

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Se venía hablando de la posibilidad de unos malos resultados de los discounters Aldi y Lidl durante esta campaña navideña, y hoy Aldi ha presentado sus números, desmintiendo las especulaciones.

Sus últimas navidades habían sido buenas, y estas no son una excepción. Han crecido un 15% en ventas, que es una cifra similar a la que vienen consiguiendo estos últimos periodos. No han ofrecido la cifra de ventas comparables, pero según Retail Week, ha sido positiva. Los consumidores en Navidad buscan productos más especiales, y se habla de muchos de ellos eligen productos y tiendas más premium para satisfacer sus deseos de indulgencia. A pesar de esto, Aldi ha conseguido mantener su interés, logrando también un buen resultado en las ventas de su MDD premium, Specially Selected, junto con las ofertas de frutas y verduras, que como el año anterior, han arrasado. Ofrecieron las verduras típicas del menú navideño a 19p por envase, un precio aún más bajo que el de Asda, a 20p.

Pero atribuyen una parte importante del éxito a los productos de su gama premium exclusivos para Navidad. La pusieron en la tienda algo antes que lo habitual, con muchas más referencias que el año pasado, y han obtenido un crecimiento de ventas de un 27%. Según el CEO de la cadena en UK, Matthew Barnes, han sido sus mejores navidades.