Reino Unido: un año de inflación tras la guerra de precios.

A finales del año pasado las subidas de precio volvieron al mercado del gran consumo británico. Las cadenas habían iniciado una guerra de precios en el 2013 para recuperar clientes que se iban al discount, y gracias a oleadas sucesivas de rebajas en los precios, la inflación interanual llegó a mantenerse en el -3%  durante varios meses, con una pérdida de valor inmensa.

La devaluación de la libra tras la votación del Brexit puso en apuros a muchos agentes. El Reino Unido importa una gran cantidad de sus alimentos, que se encarecieron por esta circunstancia. Las empresas del gran consumo mantuvieron precios durante seis meses más, pero en noviembre y en diciembre llegaron las subidas de precio, a pesar de acercarse la Navidad.

¿Qué hemos podido ver este año? Las cadenas se marcan de cerca unas a otras, y la inflación ha subido a la par en todas ellas – salvo Tesco en el último periodo, que se desmarca algo, como se ve en la gráfica de The Grocer, superando la media de inflación del top 4 en un punto, porque seguramente había tratado de contener la inflación durante la primera mitad del año.

2017 12 Grocery Price Inflation The Grocer.jpg
Fuente: The Grocer

Este encarecimiento de los productos provoca que los consumidores vuelvan a algunas de las tácticas que manifestaban durante la pasada crisis financiera, la de la compra inteligente. Ahora las cadenas no ofrecen tantas ofertas como antes, y los shoppers no cambian tanto de tienda como antes (cuando abandonaban el top 4 por el discount de forma masiva) pero sí que se decantan por versiones más baratas de sus productos favoritos. Y los propios fabricantes y distribuidores también han tenido iniciativas para enmascarar la inflación, reduciendo el tamaño o el peso de los productos pero manteniendo el precio (seguramente el caso más llamativo es el de las guirnaldas navideñas de Tesco, que según The Grocer son un 15% más cortas este año!)

El mercado crece gracias a la inflación, pero un punto o un punto y medio por debajo, porque los consumidores compran menos producto. Los únicos que han conseguido crecer de forma efectiva este último año son los discounters, que siguen creciendo en cuota de mercado. Ya no hay tanta diferencia de precio entre ellos y el top 4, pero su reputación firme de ser baratos y la apertura de tiendas les ayudan a seguir creciendo, como se ve en la gráfica de Kantar.

2017 12 Kantar One Year Graph.jpg
Aldi (gris) y Lidl (morado) son las dos cadenas que logran ganar cuota de mercado.              Fuente: Kantar Wordpanel.

Se espera que a partir de ahora la inflación ya no crezca tanto y haya una cierta estabilización. Las empresas siguen sin recuperar el margen de antes de la guerra de precios, y los precios de algunas materias primas globales están aumentando de precio, pero por otro lado, se han anualizado ya las devaluaciones de la libra, y parece que las noticias sobre el Brexit ya no provocan tantas oscilaciones como durante el segundo semestre del 2016.

Anuncios

The Coop vende comida pasada su fecha de consumo preferente.

Las iniciativas de las cadenas para reducir el desperdicio alimentario son varias, desde reducir el precio de los productos a punto de caducar, redistribuir los que no se hayan podido vender a final del día, aceptar frutas y verduras con defectos cosméticos, analizar y planificar la cadena de suministro pensando en no crear desperdicio, etc. Pero sin duda la que se ha planteado una de las cooperativas que conforman la enseña que se conoce como The Coop es la más peculiar.

The Coop 10p best before 2.jpg

Desde ayer, las 125 tiendas de la cadena van a vender productos pasada su fecha de consumo preferente. Eligen los de “Best Before” (consumir preferentemente antes de), alimentos envasados como latas, pasta, arroz, cereales de desayuno etc, y los venden a 10 peniques. Los alimentos pueden llevar caducados más de un mes. En cambio, los que llevan el “Use By” (más bien perecederos, como los frescos y refrigerados), no entran dentro de la iniciativa, porque al caducar, pueden estar en mal estado pasada la fecha.

La iniciativa trata también de educar a los consumidores, que no son capaces de entender del todo los significados del “Use By” y “Best Before”, y muchas veces tiran productos que tienen en casa a la que pasan unos pocos días de la fecha que indica el “Best Before”, sin saber que el producto se podría consumir igualmente por que siguen siendo seguros, y quizá solamente se hayan modificado levemente sus propiedades organolépticas. La propia Food Standards Agency avisa a los consumidores que no pasa nada por consumir productos que han pasado unos días de su fecha de consumo preferente, y que la vida que se da al producto es una cuestión de calidad más que de seguridad.

The Coop 10p best before.jpg