Brexit y Alimentación XIX: “wait and see”.

Disculpen la ausencia de actualizaciones sobre el asunto del Brexit. Los que estén siguiendo la situación política ya sabrán que todavía no hay nada claro. Quedan menos de 200 días para que se consume el Brexit, y nadie sabe qué pasará el día 30 de marzo del 2019. Por no saber, no sabemos si es mejor que nos pille en el Reino Unido o fuera de él.

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Junto aquí varias de las últimas noticias sobre el asunto, que ponen los pelos de punta.

La Cámara de Comercio Británica acaba de publicar un estudio sobre el grado de preparación de las empresas para el Brexit (es un estudio general, no exclusivo de las empresas alimentarias). El resultado es desolador. Dos terceras partes de las empresas no han preparado ningún plan de contingencia, ni analizado el impacto que tendrían en ellas los distintos escenarios. Muchas empresas, naturalmente, son muy pequeñas, pero de las de más de 250 empleados, el 25% no ha realizado este análisis. La presión en la gestión del día a día es indudable, además la incertidumbre hace mella en el gasto de los consumidores y repercute en la economía y se ponen las cosas difíciles para todos, pero parece irresponsable no tener previsto algo.

El principal problema es que los escenarios posibles son muy distintos entre sí, desde que no pase nada y nos quedemos en la Unión Europea, al periodo de transición, que nos quedemos en la Unión Aduanera, un acuerdo ad hoc, y finalmente, la ruptura total. Y aunque que nos quedemos en la Unión Aduanera o se llege en marzo a un acuerdo ad hoc parecen descartables, no creo que haya nadie que apueste seriamente por ninguna de las opciones.

El Brexit no solamente afecta a la confianza de los consumidores si no que tambíen a la de los empresarios. En caso de no haber acuerdo de salida, un 20% declaran que invetirán menos, y el contratar menos personal y valorar llevarse parte de la producción fuera del Reino Unido alcanzan niveles parecidos. En la encuesta que acaba de realizar el Instituto de la Cadena de Suministro a directivos de empresas británicas y europeas que envían productos a las islas, concluye el instituto que un 10% de los negocios que importan o exportan podrían irse a la quiebra si la nueva burocracia supone retrasos en las aduanas entre el Reino Unido y Europa de más de 10 minutos.

El gobierno ha emitido notas algo confusas sobre qué puede pasar los primeros días tras el Brexit. Si se suspenden los trámites aduaneros que han regido el paso de productos por las fronteras durante los últimos años es más que probable que haya retrasos, por lo que inmediatamente se empezó a hablar de acumular medicinas, alimentos básicos etc. Incluso el gobierno ha nombrado un Secretario de Estado para su Ministerio de Alimentación, el Sr. David Rutley (ex Asda y Pepsico) para tratar de preparar la acción del gobierno durante los primeros días tras el Brexit, y asegurar que no se produce desabastecimiento de alimentos en ninguna parte del país.

Las grandes empresas indudablemente están nerviosas, y junto a los anuncios de llevarse la producción fuera del país se empieza a hablar de la puesta en marca de los planes de contingencia, principalmente la acumulación de algunas materias primas para evitar tener que parar las fábricas tras el Brexit, como está haciendo Mondelez, o ha anunciado Aldi que está planificando la acción.

Mientras, la Federación de Industrias Alimentarias en el Reino Unido, la FDF, continúa pidiendo al gobierno claridad y una dirección. Dice que el Brexit está suponiendo un aumento de los precios de los alimentos primero por culpa de la devaluación de la moneda, y ahora por la reacción de las empresas a acumular materias primas para evitar parar y los problemas de importación que el propio gobierno prevee ocurran los primeros días tras el Brexit.