Lidl: Bromas navideñas.

La Navidad es la principal campaña del año y las cadenas dedican muchos recursos a presentar productos innovadores, asegurarse que no hay roturas de stock y a decorar las tiendas. Los analistas esperan a partir del 2 de enero los datos de como le ha ido la campaña a cada una de las cadenas, para medir de forma más fiable como van a cerrar el año teniendo en cuanta el éxito o el fracaso de las ventas navideñas.

Cada año tiene sus particularidades que influyen en como va la campaña, y este año parece que va a ser el verano el que tenga un efecto determinante: gracias al buen tiempo durante varios meses, el gasto de las familias se animó, y ahora llegamos a la época crucial para el gran consumo y las familias están contrayendo el gasto. Es algo habitual tras el Black Friday, y este año Kantar registra el crecimiento más modesto desde que volvió la inflación al gran consumo alimentario. Aunque se espera que, como es habitual, las ventas navideñas sean superiores a las del año pasado, parece que el gasto se vaya a hacer en el último momento.

Y como no, entre tantos anuncios navideños y platos preparados premium para animar las mesas, tenemos las bromas de los discounters, que con cualquier cosa, siguen reafirmando su liderazgo en precio.

Lidl ha contratado espacios publicitarios cerca de otros supermercados para poner anuncios del propio supermercado… pero medio cubiertos por anuncios de Lidl, donde explican que sus productos tienen los mismos atributos que los de la competencia, pero naturalmente, a un precio menor!

Anuncio de Lidl que pretende cubrir otro de Marks & Spencer. Fotografía: The Drum.

Y mientras tanto, los discounters siguen siendo las cadenas que más crecen en UK. Aldi un 12,2% y Lidl un 11.2%, gracias principalmente a que están abriendo tiendas (por ejemplo, Aldi batiendo el record en UK al abrir 8 tiendas en un mismo día a principios de diciembre), mientras que sus competidores apenas lo hacen, o incluso las cierran.

El Veganuary empieza en Diciembre.

El ascenso de la corriente actual de reducir el consumo de carne y sus productos, sustituyéndolos por alternativas vegetales se aceleró hace un par de años cuando la campaña post navideña instaba a los consumidores a llevar a cabo cambios en sus hábitos de vida y consumo, para vivir un mes de Enero más saludable, fue tomada por los partidarios del veganismo y pasó a llamarse “Veganary”. De promocionar los smoothies pasamos a dejar de comer carne.

Navidades: del Beef Wellington al Beet (Remolacha) Wellington

Naturalmente, el enero vegano ya dura todo el año al ser una moda establecida en la sociedad, y estos días lo estamos notando claramente en la oferta navideña de los supermercados, que este año es, decididamente, más vegetal que nunca. A lo largo del año la oferta de productos veganos y vegetarianos ha crecido muchísimo, y los platos preparados sin carne ya suponen, según Kantar, un negocio de £310 millones anuales, con crecimientos del 50% en Tesco, y de un 20% en Waitrose (solamente para la subcategoría de platos para compartir).  Estos platos no son solamente nuevas creaciones basadas en recetas que utilizan ñunicamente ingredientes vegetales, también vemos platos populares como lasañas, mac’n’cheese, beef wellington etc que tienen su versión vegana, utilizando productos que sustituyen la carne o los lácteos. 

Para esta campaña tenenos un buen número de opciones para los platos principales de la comida navideña, acompañamientos y entrantes. Incluso en el food to go tenemos alternativas veganas a los bocadillos tradicionales de navidad, como el del asado de pavo con guarnición. Tesco, por ejemplo, ha multiplicado por dos sus referencias veganas/vegetarianas respecto al año pasado, y las demás cadenas tambíen ofrecen muchos más productos.  Y es que se calcula que un 8% de los británicos van a optar por un menú navideño sin carne, una opción que estará presente en el 20% de los hogares.

Y tras las navidades vuelve el “Veganuary” que se ha convertido ya en un evento del gran consumo como lo es la vuelta al cole, el día de San Valentín, o Halloween. Hace unos años bastaba con hacer promociones de productos saludables. Ahora las cadenas planean el lanzamiento de nuevos productos para enriquecer sus gamas vegetarianas.  Llegarán a las tiendas los productos alternativos al atún de Good Catch y de Loma Linda, los snacks de Peakz y Boundless, los sustitutivos de la carne de The Meatless Farm & Co, etc. 

Antes del Veganuary, Enero era el mes de la alimentación saludable.

A pesar de esto, las ventas de carne y pescado siguen unos patrones parecidos a los de los últimos años: paulatino descenso de la carne roja, crecen la carne de cerdo y sobre todo la de pollo, y el pescado, que tuvo un muy malo 2017, pero este año ha sido la proteína animal que mejor se ha comportado, según los datos que recoje Kantar, creciendo por encima de la inflación. Todavía 9 de acada 10 hogares compran proteína animal. 

Sainsbury’s crea centros de “wellness” en sus tiendas.

Sainsbury’s acaba de anunciar que va a crear espacios específicos dentro de algunas de sus tiendas para el “wellness”, con la esperanza de atraer a clientes sensibles a los productos saludables y activos. Otra idea del pasado que vuelve a las tiendas, aunque ahora quizá el momento sea el acertado. 

De forma parecida al desarrollo de las “future brands” y la nueva sección de belleza de las que hablaba hace poco, ahora quieren crear nuevas zonas en las tiendas donde incorporar productos muy novedosos, marcas nuevas que atraen a clientes jóvenes, y otros productos para deportistas y seniors. Un público algo variopinto, pero con la motivación de querer llevar una vida saludable como elemento común, y a los que quieren ofrecer una tienda donde comprar productos para todas sus necesidades de salud.

La sección cuenta con unas 500 referencias, y junto con marcas de moda como Grenade y otras marcas exclusivas, también habrá productos para deportistas (Woman’s Best, Optimum Nutrition), productos todavía minoritarios como frutos secos activados, caldo paleo, kombucha, y otros productos todavía muy novedosos, como bebidas basadas en vinagre, o smoothies enriquecidos con clara de huevo, para los consumidores que se lanzan primero a probar las novedades.

En el Reino Unido, además de otros supermercados como Whole Foods Market y Planet Organic que le prestan una atención elevadísima a este tipo de productos, también contamos con una cadena de productos saludables, Holland & Barrett, que tiene unas 700 tiendas la mayoría pequeñísimas. La diferencia de la propuesta de Sainsbury’s es que al incluir la oferta dentro del supermercado  los clientes no tienen que ir a tiendas específicas para hacer estas compras y pueden aprovechar su visita semanal para llenar la despensa.

Tesco intentó algo parecido hace casi diez años, al comprar un especialista, Nutricentre, y llevar sus productos a las tiendas de Tesco. En el 2014 planearon abrir dentro de algunos de sus hipermercados tiendas con la marca Nutricentre, en las que había un surtido similar al de Sainsbury’s (suplementos, snacks, alimentos envasados y refrigerados, y comida para consumir on the go) pero incluyendo también nutricionistas que podían aconsejar a los clientes. Planearon abrir cientos de tiendas, pero al cabo de dos años cerraron las 20 que tenían.

El mercado ahora es distinto, y parece que hay una mayor demanda de productos saludables, por lo que igual por llegar ahora la propuesta de Sainsbury’s tiene más aceptación.

Aldi: donaciones navideñas.

Las cadenas de supermercados británicas, como las de muchos otros países, llevan ya un tiempo repartiendo los productos que no han vendido pero que van a caducar pronto, entre los bancos de alimentos locales. Es una iniciativa que no solamente les permite decir que reducen la merma que generan, si no que colaboran con los más desfavorecidos del entorno, y así ganar puntos reputacionales. Naturalmente, a estos esfuerzos le siguen unas cuantas acciones de comunicación para dar a conocer los números de la iniciativa: la comida repartida, cuánto no va a parar la basura, la progresión respecto al año pasado, etc.

Aldi ha comunicado otra iniciativa en este campo: quieren repartir entre los bancos de alimentos todos los productos frescos que queden en las tiendas a última hora del día 24 de diciembre. Las tiendas van a estar cerradas el día de Navidad y el día 26 de diciembre, que aquí se celebra como Boxing Day, por lo que mejor evitar dejar productos de corta vida útil.

Las 775 tiendas de Aldi en UK van a donar alimentos, y piden a los bancos de alimentos locales que se pongan en contacto previamente con las tiendas para organizar la logística. Los bancos de alimentos tienen que cumplir unos criterios mínimos y cada tienda donará a un banco de alimentos. Después, los propios bancos de alimentos pueden redistribuir estos productos, o bien llevarlos a las cocinas de organizaciones que preparan comida para los más desfavorecidos.

Aldi ya llevó a cabo esta acción el año pasado, y colaboraron con 300 bancos de alimentos, repartiendo más de 450.000 platos. Este año participan más tiendas, por lo que seguramente podrán superar esta cifra.

Otras acciones de Aldi UK para prevenir el desperdicio de alimentos son el alineamiento con los objetivos de sostenibilidad de las Naciones Unidas, y se comprometen a reducir el desperdicio a la mitad para el año 2025, y también llevan un par de años trabajando con sus proveedores según unas recomendaciones de la National Farmers Union, para lograr una mayor comunicación entre todos los eslabones de la cadena y así alinear mejor la producción a la demanda, y evitar envasar productos que no se van a vender. Miden el desperdicio que generan, pero todavía no lo hacen público, al contrario que otras cadenas como Tesco.