Tesco: cierre de carnicerías y pescaderías.

Empezabamos la semana con la noticia que Tesco planea despedir a 4,500 empleados de las tiendas. No es el primer anuncio que hacen Tesco o sus competidores al respecto (Tesco lleva ya despidió 5,000 trabajadores los dos últimos años, más varios miles en las oficinas centrales cuando se las llevó a Welwyn Garden City, Asda anunciaba otros 2,500 hace poco, etc) pero el anuncio de cerrar la venta asistida de carne, pescados y productos delicatessen (charcutería) en 90 de las tiendas inmediatamente y poner en revisión las otras 700 tiendas que tiene con este tipo de venta ha llamado muchísimo la atención. Simpre se ha dicho que los frescos ayudan a diferenciar tu propupesta!

En menos de un día se produce una reacción esperada: Morrisons anuncia que refuerza sus carnicerías y pescaderías con 500 nuevos profesionales que va a formar en su escuela de frescos. Era de esperar un anuncio así por el posicionamiento de Morrisons como experto en frescos, y el carácter clave que tienen en la diferenciación entre supermercados. Morrisons decidió hace más de 10 años que podía realizar una expansión hacia el sur del país de forma exitosa con un surtido de frescos muy amplio y dependientes con gran expertise en la materia, y aunque no le ha ido tan bien como hubieran deseado, está claro que su estrategia les ha llevado a ser “los expertos en frescos”, en un país sin casi carnicerías, pescaderías o fruterías. Queda por ver si Morrisons finalmente lo hará (ya les he comentado en alguna ocasión de algunas iniciativas que no llegan a materializarse a pesar de ser anunciadas, y justamente en febreron anunciaban 1,500 despidos de personal en las tiendas) e imagino tendremos que esperar al informe anual para ver cuántos empleados han incorporado.

Desde que los compradores británicos empezaron a acudir a los discounters en el ya lejano 2008, el trasvase de compradores de Tesco, Asda, Sainsbury’s y Morrisons hacia el discount ha sido elevadísimo. Primero por los grandes aciertos del discount, que manteniendo su imagen de precio consiguieron mejorar muchísimo algunos de sus puntos débiles (frescos, bebidas alcohólicas, panadería etc) y ahora por el gran número de tiendas que están abriendo por todo el país. La forma que han tenido las grandes cadenas de recuperar estos clientes ha sido con el precio. Mientras competían entre sí los Tesco, Asda etc, veíamos iniciativas de mejora en las tiendas, nuevas secciones, nuevos formatos de tienda, etc. Ahora el foco está en cómo bajar precios y en como ajustar los costes para tener algo de margen. Los despidos vienen por este motivo, para ahorrar en costes se reorganizan los trabajos en las tiendas, se implantan nuevas herramientas que supuestamente mejoran la productividad, y se espera que no afecten mucho a las ventas, preservando el margen.

Las carnicerías y pescaderías en los supermercados británicos no aportan tanto como lo hacen en supermercados de otros países. No creo que Tesco las eche mucho de menos (aunque la charcutería sí, es un buen punto para vender especialidades, dar a probar productos, y prescribir), pero sí que con esta decisión pierden un elemento de comunicación, y que permite a sus competidores trabajar en esto para conseguir ganar algo de reputación en frescos.

Sainsbury’s: la nueva sección de carne y productos veganos.

Se acaba el mes de enero, y seguimos con anuncios sobre los productos para veganos y vegetarianos. Esta vez, Sainsbury’s.

Uno de los elementos más sorprendentes de la comercialización de los productos de Beyond Meat fue que cuando empezaron a venderse en mayo del 2016 en los Whole Foods Market, se ubicaron en la sección de carne. La razón era simple: la empresa ha invertido mucho tiempo y dinero en crear un producto que fuera muy parecido a las hamburguesas, pero libre de carne. Sus clientes son personas que comen carne, pero quieren reducir el consumo, los llamados flexitarianos, por lo que lo mejor es ponerse allí donde va el cliente a comprar, y no hacerle ir a otra sección distinta.

Aquí en el Reino Unido la norma ha sido colocar estos productos que sustituyen a los productos cárnicos en secciones separadas, junto con el resto de la oferta de platos veganos y vegetarianos. Las marcas pioneras como Quorn o Linda McCartney Foods tenían su hueco en los lineales de todas las cadenas, pero en una sección para ellos.

Producto de Naturli en la sección de carnes de Sainsbury’s.

Sainsbury’s también tenía la sección de productos libres de proteína animal, pero hace un año se decidió por cambiar su estrategia para los productos veggies, y acelerar el desarrollo de nuevos productos bajo su MDD (Love your veg) a la vez que incluía en la sección de carne un par de referencias de Naturli, ambas de proteína vegetal, y que imitan a la carne picada y a las hamburguesas.

Tras un año de tener este producto en el lineal de carne Sainsbury’s ha decidido que vuelve a cambiar la implantación de los productos veggies, y que si imitan a la carne, tienen que estar en la sección de carne. De esta forma, los productos de las marcas que he citado y los de Meatless Farms, Vivera, etc comparten estantería con las hamburguesas de toda la vida, la carne picada y los filetes. Por ahora solamente en 20 tiendas, pero poco a poco esperan ampliarlo al resto.

MDD “vegetal” de Sainsbury’s.

Es indudable que el interés por los productos de origen vegetal está aumentando de forma continua. Según un análisis realizado para el Bord Bia, ya el 8% de los británicos se consideran flexitarianos, junto con un 3.6% de veganos y un 5,7% que se consideran vegetarianos. O sea tenemos unos 8 millones de consumidores que o no consumen o reducen de forma voluntaria su consumo de carne. Sainsbury’s también informa que las ventas de este tipo de productos han crecido un 65% respecto a las ventas del 2017, aunque parece algo bastante natural por la gran cantidad de referencias que están dando de alta y el protagonismo que les otorgan.

Veremos como evoluciona este mercado y qué alcance tiene, y sobretodo si las demás cadenas se mantienen en una implantación más tradicional como hasta ahora, o alguna se anima a rellenar la sección de carne con estos productos vegetales.

El gran consumo ultima su preparación para el Brexit.

Apenas quedan dos meses para que se cumpla el plazo estipulado en el artículo 50 del Tratado de la Unión Europea y seguimos teniendo las mismas pistas que hace dos años sobre cuál va a ser el resultado del Brexit. Aunque parece muy probable que el Reino Unido trate de extender el plazo para seguir negociando, también es posible que se precipite una salida sin acuerdo, con severas consecuencias sobre todo para Gran Bretaña.

Las empresas del mundo de la alimentación no pueden esperar y llevan meses analizando los posibles escenarios y estableciendo planes de contingencia. Naturalmente, a medida que se aproxima la fecha, vamos teniendo noticias de estos planes y lo que las empresas están haciendo ya para minimizar los problemas que se esperan las primeras semanas tras un hipotético Brexit sin acuerdo.

Recordemos: en caso de un Brexit sin acuerdo, el Reino Unido sale de la Unión Europea y de su unión aduanera, y pierde el acceso preferencial a todos los mercados con los que la UE tiene acuerdos comerciales, entre otros muchos cambios. Se pondrán en vigor las disposiciones de la Oficina Mundial de Comercio, en cuanto a tarifas de comercio internacional como de procesos. Los productos que vienen o se envían a la Unión Europea no podrán pasar las fronteras sin control alguno, por no pertenecer el Reino Unido al mercado común, y se impondrán controles en las fronteras. Lo mismo pasará para otros productos de países terceros con acuerdos con la UE.

El gran temor de la industria son estos primeros días, en los que el Reino Unido y los países europeos tienen que establecer controles de entrada. Las importaciones en el Reino Unido se pueden verse seriamente afectadas, hasta que el propio país tenga en marcha todos los procedimientos necesarios para permitir el tránsito de mercancías. Las cadenas de suministro más tensionadas pueden sufrir retrasos y paradas importantes, y para las cadenas de productos frescos los retrasos pueden significar que algunos productos se echen a perder.

El precio de los alimentos, tal y como reconoció hace unas semanas el ministro del medio ambiente, medio rural y alimentación, Michael Gove, se incrementará. A los incrementos por las tarifas se le tiene que sumar la más que probable devaluación de la libra (perdió ya súbitamente un 15% tras el anuncio del resultado del referéndum sobre el Brexit) y todos los alimentos importados se encarecerán de golpe.

Tesco y Marks & Spencer han reconocido que están acumulando productos ambiente para evitar quedarse sin existencias durante las semanas siguientes a un posible Brexit sin acuerdo. El 70% del negocio de Marks & Spencer es producto fresco o refrigerado, por lo que el impacto de la disrupción en las fronteras puede ser muy importante para ellos, y tratan de mitigarlo en lo que esté en sus manos. Sin embargo en el caso de Tesco, por cuota de mercado y surtido, la tarea parece titánica, y llevan tiempo planificando esto con sus principales proveedores a los que han ido pasando pedidos algo mayores que lo habitual. Han contratado contenedores que se han instalado al lado de los grandes hipermercados, en los que van a guardar producto que llevarán a las tiendas cuando sea necesario.

Lidl ha abierto un departamento de importaciones en sus oficinas en Londres, que va a gestionar los nuevos trámites administrativos necesarios para hacer pasar los productos por las fronteras tras el Brexit.

La industria cárnica se prepara acumulando principalmente toneladas de ternera, acelerando las importaciones de la República de Irlanda y de países como Polonia, Dinamarca, etc y así tener un colchón de seis a ocho semanas para poder atender los pedidos en caso de disrupción. Se enfrentan al problema de la limitada capacidad de almacenamiento que hay en el país, pensado más en la distribución de carne que en guardarla.

La Federación de Industrias de Alimentos y Bebidas (FDF) está trabajando para el post Brexit, además de todas las guías y asesoría que ofrece a las empresas en estos momentos. Como el Brexit va a afectar con mayor intensidad a las empresas más pequeñas, que tienen menos liquidez, pueden tener menos recursos para adaptarse a la nueva situación, y pueden necesitar más tiempo para ajustarse a los cambios en el comercio internacional que vengan tras el Brexit, la FDF negocia con los bancos una línea de crédito preferente para estas empresas pequeñas garantizada por el gobierno, y que puedan acceder con mayor facilidad a liquidez en caso de no poder adaptarse rápidamente a la nueva realidad. Esperan ayudar a más de la mitad de las 2.000 PYMES cuyo negocio es principalmente exportar producto a países de la Unión Europea, y que serán los más afectados. Tras la crisis financiera del 2008 se lanzó una iniciativa similar.

Todas estas acciones tienen un coste tremendo, para tratar de cubrir unas circunstancias que a día de hoy no sabemos si van a ocurrir. El sector alimentario opera con poco margen, y adelantar compras, almacenarlas y asegurarlas aún lo erosiona más, destrozando además el cash flow de muchas de las empresas.

Waitrose & Partners: Tendencias foodies 2019.

Acabamos el año como siempre con todos los informes de las principales consultoras del gran consumo sobre qué va a estar de moda durante el año que acabamos de empezar, gracias a sus análisis de datos del mercado y de lo que les cuentan directamente los consumidores. También Whole Foods Market se atreve a pronosticar qué estará de moda, y lleva cuatro años publicando un informe elaborado gracias a las aportaciones de sus compradores.

Waitrose, el supermercado más foodie entre las principales cadenas, también publica el suyo. Pero como todavía no hay un método fiable para predecir el futuro, Waitrose aplica otro: pregunta a un grupo de expertos del mundo de la gastronomía y de la industria y el marketing alimentario, que va desde periodistas, directivos de empresas y asociaciones, estilistas alimentarios y chefs.

Agrupo las 12 tendencias en tres titulares, que son comer con conciencia, como vamos a comer, y qué vamos a comer.

Rubís entre los escombros: la empresa que prepara salsas con frutas y hortalizas que no cumplen con las especificaciones cosmeticas de los supermercados y se iban a tirar.

El primer apartado me parece el más importante, porque también es el más transformador. El consumidor británico está claramente dispuesto a pagar más por atributos como el bienestar animal, los productos ecológicos, los productos artesanales y otros adjetivos que huelan a calidad. Pero la cuestión está pasando de un interesarse por la historia del producto para luego quedar bien en las conversaciones de la hora del cocktail a el interesarse genuinamente por el origen de los productos y como se han producido para estar seguros que están alineados con nuestros valores. Lo estamos viendo con todo el boom de la alimentación basada en frutas y hortalizas, donde lo más importante es el grupo de consumidores que deciden consumir menos carne y lácteos. Estos consumidores van a seguir comprando carne, y según Waitrose, aunque compren menos será de mayor calidad y con unas prácticas de producción superiores y más respetuosas con el medio ambiente. Los productos veganos y vegetarianos están creciendo en dos dimensiones: los que quieren imitar a la carne o al pescado, tipo Beyond Meat o Good Catch, o los que hacen recetas espectaculares con frutas y verduras, como las gamas Wicked Kitchen de Tesco y la Plant Kitchen de Marks & Spencer. Love your Veg de Sainsbury’s está en medio, con productos de ambos mundos en general muy interesantes (aunque debo reconocerles que he probado el chorizo veggie, como correspondía, y no me ha gustado nada). También se está prestando mucha atención al desperdicio, y los clientes foodies de Waitrose van a buscar información sobre qué hacer con los restos de comida y los desperdicios… desde utilizar las peladuras de las patatas o las hojas de coliflor en algunos platos, recetas sexys con los restos de las comidas, etc. La cuestión es no tirar nada.

La “persección” del plástico también es notable. Es un producto demonizado (a pesar de los beneficios claros que tiene para evitar que el producto se deteriore) y muchas cadenas están poniendo en marcha iniciativas para reducir su uso. Las de Waitrose van por reducir la cantidad de plástico en el packaging de sus productos, buscar sustitutos (se ha trabajado mucho en frutas y hortalizas, y ahora en el resto de categorías) y revisar sus prácticas (la cuestión de las bolsas, los vasos de las bebidas que regalan en las tiendas, cuestiones de logística, etc).

Bandejas de plástico que se reciclan junto al papel, para facilitar su reciclaje.

La otra categoría es cómo vamos a comer. Hablan de experiencias, y que se va a poner mucho más de moda los “supper clubs”, que son cenas que se montan un día con un concepto, y en sí son una experiencia, por el sitio, la compañía, la temática, etc, además de la comida que puedas comer. Paralelamente, las entregas de comida en casa también va a popularizarse aún más. Las cadenas de supermercados siguen avanzando en su oferta, y la mayoría de ellas están adaptadas al tipo de compra más habitual ahora, más pequeña y más frecuente, permitiendo que los clientes compren online y se les entregue el producto en menos de una hora. En restauración es todavía más acusado, y poco a poco van a ir quitando más ocasiones entre semana a los supermercados, gracias a la comodidad de pedir y recibir en casa… las cenas en pijama y Netflix que llaman. Los supermercados siguen refinando los conceptos del food to go y de comer en la propia tienda, tanto en las pequeñas tiendas de convenience – imitando a las tiendas japonesas – como en los hipermercados.

Los snacks ya están muy popularizados, y cada vez son menos complementarios y más centrales, hasta llegar a sustituir ocasiones de comida principales. Cada vez son alimentos más completos, y ofrecen al cliente lo que buscan: sabor y nutrientes, y además tienes opciones sin gluten, lactosa etc, productos paleo, veganos, sin cereales, para dietas keto,… lo que quieras, la oferta es muy amplia.

Y finalmente, la parte gastronómica. Uno de los expertos habla del sabor umami, que está ganando mucha presencia en postres. Hortalizas como las raíces de los salsifies, los bulbos de las alcachofas chinas aportan exotismo a las recetas. Los que tienen textura similar a la carne tambíen se van a popularizar, naturalmente, y ya vemos muchos productos con yaca (Jackfruit) que por su textura firme puede ser parecida a la carne de cerdo, por ejemplo, y productos con konjac, que viene a sustituir al pescado (y con el que también se hace pasta sin calorías). La nostalgía tiene cabida aquí también, con la vuelta de algunos dulces tradicionales ingleses como el fudge, y que se pondrán de moda marcas de cerveza tradicionales del Reino Unido, que renuevan algo su imagen.

Otros años también se hablaba de la gastronomía de un país que iba a ponerse de moda. Hemos visto últimamente como se ampliaba el espectro de platos de la comida asiática en los supermercados para dar cabida productos de Vietnam y Corea del Sur, y al de la comida suramericana, con nuevas incorporaciones de productos argentinos, brasileños etc… No se habla de cual será la de este año. No hay mundiales ni olimpiadas, que suelen ayudar a que los británicos se interesen de golpe por un país, y habrá que buscar la inspiración en otros sitios. He leído que la cocina filipina se está empezando a poner de moda en la restauración londinense, por lo que igual es una gastronomía que llega tambíen al gran consumo. Aunque visto que este es el año del Brexit, también parecería normal que se acentúe el patriotismo y los consumidores demanden más productos británicos si cabe, y vuelvan muchos los productos tradicionales que han sido desplazados por la cocina internacional.

Navidades en UK: Tesco y los Discount ganan!

Esta semana ya hemos podido salir de dudas sobre quién se llevaba la corona del gran consumo durante el periodo navideño, gracias a la presentación de datos de Kantar y de los resultados de la mayoría de supermercados. Como en los últimos años, las cadenas discount son las que han logrado mayor crecimiento, y para el resto de las cadenas, Tesco ha logrado cerrar un periodo muy bueno.

Felices en Tesco. Fotografía de Tesco

Los datos de Kantar permiten alejar un poco las noticias pesimistas que hemos ido recibiendo hasta ahora, y que auguraban un mal año para los supermercados. Las ventas han crecido unos £450 millones, un 1,6% más que el año pasado, a pesar que la inflación es la mitad que el año pasado. Sin embargo, para el retail no alimentario las fiestas han ido mucho peor. Según los datos de la patronal BRC el aumento de ventas interanual es de 0, con ventas comparables de -0.7%. Los hogares siguen bajo presión, y el 60% de los compradores tratan de rebajar sus gastos. Durante el periodo los discounters han alcanzado una cuota de mercado record, con un 12,8% la de Aldi y Lidl combinada, y han comprado en ellos el 66% de los compradores británicos.

Otro dato habitual en las navidades es el crecimiento de las ventas de MDD premium. Este año se ha reducido a la mitad el crecimiento que experimentaron estas gamas el año pasado, quedando en un 3.7%. Una vez más, los discounters ganan, con Lidl viendo como su gama Deluxe crece un 33%. Asda también ha experimentado un gran crecimiento de su gama premium.

Por lo que respecta a los resultados que se han presentado, Tesco y Aldi son las cadenas que han logrado mejores cifras. Cada cadena presenta datos de distintos periodos contables, algunos de un trimestre, otros de las semanas navideñas, por lo que no se pueden comparar directamente.

Aldi presenta ventas para sus negocios en el Reino Unido y en la República de Irlanda. Las ventas han crecido un 15% y han alcanzado los £10.000 millones. Su gama premium “Specially Selected” ha crecido un 30%, y también las bebidas alcohólicas han logrado un buen resultado.

La principal cadena del país, Tesco, parece haber tenido las mejores navidades en muchos años. Las ventas comparables para seis semanas antes de Navidad han crecido un 2.2%, por encima de la inflación, y es muy buen resultado para la situación actual del mercado. Si contamos todo el trimestre, las ventas crecen un 1.2% (0.7% en ventas comparables). Los productos frescos les han ayudado a obtener estos resultados, con buenas ventas en carne y frutas y hortalizas gracias a las promociones del “Festive Five” y piezas para asar a mitad de precio. También este periodo a supuesto un gran esfuerzo en el relanzamiento de su nueva MDD, que los consumidores, según Tesco, aprecian y reconocen como de muy buena relación calidad precio.

Sainsbury’s retrocede en ventas, lastrado por una pérdida de 2.3% de la gama de no alimentación y de -0.2% en ropa. Las ventas de alimentación han crecido un 0.4%. En total, las ventas comparables retrocedieron un 1.1%. Por canales, convenience con un 3% y online con un 8% han sido los que mejor se han comportado. Según el CEO de Sainsbury’s, sus clientes han contenido el gasto y no han comprado productos tan premium como otros años.

Las ventas comparables de Morrisons han crecido un 3.6%, un gran resultado, pero hay que tener en cuenta que una parte importante de estas ventas vienen de la sección de venta mayorista, el negocio que tiene para vender productos de marca Morrisons a Amazon y productos de marca Safeway a McColl’s.

Las ventas en tiendas han crecido un 0.6%, menores que las del anterior trimestre, pero todavía positivas. Sienten la competencia de los discounters, que están abriendo muchas tiendas en el norte de Inglaterra, zona Morrisons. Aunque notan que se reduce el número de transacciones, éstas son mayores, con más gasto y más artículos, compensando la pérdida de clientes por ahora.

Además anunciaron que bajaban el precio de casi 1000 artículos básicos una media del 20%, volviendo a la costumbre de la guerra de precios que vivimos hace unos pocos años.

Las cadenas premium no han obtenido buenos resultados. Waitrose presentó un crecimiento de 0.2% (un 0.3% en ventas comparables), mejorando mucho la semana de Navidad en ventas lo que hasta entonces había sido una campaña mala. Marks & Spencer se encuentra en peor forma: parece que los problemas del negocio non food se han contagiado al alimentario definitivamente, y las cifras son malas en todas las partes del negocio. Las ventas de alimentación bajan un 1.2% (-2.1% en ventas comparables) y las ventas de todo el negocio bajan un 3.9%. Han crecido en volumen, y el menor negocio, dicen, es consecuencia del cambio que están llevando a cabo reduciendo las promociones y estableciendo una política de siempre precios bajos.

Quedan por conocer los datos de Asda, Lidl y The Coop. Kantar les da crecimientos del 0.7%a Asda, y 9,4% a Lidl.

Empieza un 2019 que promete ser muy intenso en el mundo del gran consumo. Tenemos por delante la resolución del Brexit, y de la posible fusión entre Asda y Sainsbury’s, que de producirse alguno de estos eventos, las condiciones del mercado cambiarán de forma significativa.

Semana de Pasión Post Navideña.

Dos cosas suelen pasar en el gran consumo de este país justo al acabarse las celebraciones de Navidad y Año Nuevo: aparecen en las tiendas los huevos de Pascua de chocolate, y las cadenas convocan a los medios para presentar los resultados del trimestre donde está incluido el periodo navideño. Son unas fechas muy importantes, donde la mayoría de cadenas se juegan tener un buen o un mal año, por el volumen que venden y la tónica de optimismo o pesimismo que estos resultados marcan.

Por ahora solamente tenemos los resultados de un par de negocios del mundo textil, Asos y Next, y a lo largo de la semana del 7 vamos a ver como desfilan las principales cadenas de supermercados – Tesco, Morrisons, Sainsbury’s, Wairose y Marks & Spencer – mostrando sus números.

Una vez más, a priori, la impresión es que ninguna cadena va a presentar unas buenas cifras de ventas, y que los discounters se van a llevar las primeras posiciones en esta carrera, mientras que las tiendas premium de Waitrose y Marks & Spencer han salido especialmente mal paradas. En un año en el que los consumidores se han gastado mucho dinero en verano, gracias al buen tiempo, junto con la incertidumbre del Brexit, parece ser que los consumidores han decidido ser más precavidos, y volver a buscar los buenos precios de los discounters, dejando de lado otras experiencias de compra más premium.

Las pérdidas en ventas de Marks & Spencer se cifran entre un 2 y un 3,5%, y de confirmarse serían las peores del año. Waitrose consiguiría unas cifras algo mejores, aunque también negativas. En su caso les salva que las Navidades del año pasado les fueron particularmente mal, y por lo tanto los comparativos les favorecen en este caso.

Del top 4 conoceremos los resultados de Tesco, Sainsbury’s y Morrisons. Asda reporta con Walmart, un poco más adelante. De estas cadenas parece que la que mejor datos puede presentar es Tesco, que puede llegar a tener un crecimiento de ventas de un 1,5%, algo debajo de la subida de la inflación. Se espera que las navidades de Sainsbury’s no hayan sido buenas, principalmente por los malos resultados de no alimentación (el sector textil al no haber hecho mucho frío no ha conseguido llevar a cabo las ventas típicas de la estación).

Empieza otro año lleno de retos posiblemente únicos en el retail, y especialmente incierto: puede haber o no Brexit, pueden fusionarse o no el segundo con el tercer supermercado, Asda y Sainsbury’s… cualquiera de estos dos eventos tendrá un impacto dramático en el devenir del gran consumo en este país.

El Veganuary se hace mainstream.

Las campañas en el gran consumo suelen estar relacionadas con celebraciones más o menos arraigadas en la sociedad, o con ocasiones importantes: Navidades, la vuelta al cole, la Semana Santa, el Ramadán, los mundiales y las olimpiadas, San Valentín, y últimamente Halloween.

El Veganuary es una campaña muy reciente, que al abrigo de los deseos más o menos generales de los consumidores de moderar su consumo durante enero tras los excesos navideños, ha sido impulsada por varios grupos activistas para lograr adhesiones y así reducir el consumo de carne. Han tenido tanto éxito que llevamos ya dos años hablando de “plant power” y cada vez vemos más supermercados y restaurantes apuntándose a la moda, hasta que hemos llegado a este año en el que ya podemos considerar al Veganuary prácticamente como otra campaña más en el mundo del gran consumo.

Las cadenas de supermercados no solamente han renovado la decoración de los lineales poniendo énfasis en las zonas donde están los platos preparados veganos y vegetarianos y los sustitutivos de la carne, si no que también han elegido este mes para incorporar nuevas referencias y lanzar nuevas gamas de su MDD.

Marks & Spencer ha presentado Plant Kitchen, su gama de productos vegetarianos y veganos. Aunque tenía algún plato preparado, ahora los han juntado en una gama de 60 referencias, junto con varias novedades y productos de otras secciones como salsas, snacks, pizzas, etc. Además la cadena ha tenido un cuidado especial a la hora de elegir el material de packaging, evitando plásticos que no se suelen reciclar en UK. Sainsbury’s y Waitrose también amplían su gama de productos vegetarianos y veganos. Aunque empezaron antes a ofrecer este tipo de productos, no tienen tantas referencias como Marks & Spencer.

Varios fabricantes también presentan novedades, como Ben & Jerry que trae nuevos helados completamente veganos (basados en coco) a los lineales, Bol, que aunque ya todas sus referencias sean veganas aprovecha el empuje del mes para lanzar nuevos productos y anunciar la utilización de materiales de packaging que se reciclan con mayor facilidad,

En el mundo del foodservice los ejemplos también se multiplican. La gran mayoría de cadenas tienen ya una oferta vegetariana y vegana, pero han aprovechado este mes para lanzar nuevos productos y generar buenas noticias sobre sus marcas:

  • McDonalds lanza su Happy Meal vegano basado en una fajita también vegana que incluyeron en su oferta hace unos pocos meses. El plato es de unos goujons hechos de arroz, legumbres y verduras, en vez de las típicas piezas de pollo rebozado, por ejemplo.
  • Gregg’s, una de las cadenas de panaderías y food to go más populares en el Reino Unido (casi 1,900 tiendas) tiene ya su versión vegana de su famoso “sausage roll”, un tentenpié típico del Reino Unido que consiste en una salchicha dentro de una pasta de hojaldre. La versión vegana trata de imitar a la tradicional, con una salchicha de Quorn.
  • La cadena de fast food saludable Crussh ha convertido una de sus tiendas en restaurante vegano. Ofrece 70 productos como bocadillos, ensaladas, snacks y postres veganos durante el mes de enero. El resto de restaurantes de la cadena van a ver ampliada su oferta de productos veganos.
  • La cadena TGI Fridays pone a la venta en UK una hamburguesa vegana preparada a partir de proteína de setas. Llevan ya un año vendiendo en USA las hamburguesas de Beyond Meat, pero estas son de otro fabricante.
  • Pizza Hut ofrece Jack ‘n’ Ch**se, una pizza vegana con sustituto del queso de la marca Violife y el casi omnipresente Jack Fruit, la fruta tropical que imita la textura de la carne del cerdo, y está presente en muchos platos preparados veganos.

Tras enero, sin duda seguiremos hablando mucho de la tendencia vegana. Según Kantar, la categoría de productos veganos y sin carne había crecido un 14% hasta alcanzar unas ventas de £352.10 millones en agosto del 2018, y para un periodo similar, según Mintel, un 14% de los nuevos productos que habían lanzado las cadenas británicas era vegano.