Brexit y Alimentación XXI: los consumidores llenan las despensas.

Apenas quedan 6 semanas para el Brexit y seguimos sin tener pistas por ninguno de los posibles resultados. Por ahora, el 29 es posible que

  • salgamos de la Unión Europea sin acuerdo (el Hard Brexit)
  • salgamos de la Unión Europea, con el acuerdo de Theresa May
  • se acuerde un aplazamiento de la salida, al pedir el Reino Unido más tiempo.

Las apuestas estaban con el Hard Brexit, pero ayer, aparentemente uno de los negociadores del gobierno británico se fue de la boca en un bar en Bruselas, y se le escuchó revelar que el plan de Theresa May era tratar de buscar un aplazamiento de la salida. Sea lo que sea, que el 29 de marzo acabec consumándose el Brexit ya no da tanto dinero si se apuesta por él, y suben las probabilidades del aplazamiento.

¿Y qué piensan los consumidores ante esto? En general, el clima es de desconfianza ante lo que están haciendo los políticos es muy grande. Según la medida que toma GfK sobre las preocupaciones de los británicos, la economía es la principal preocupación, ante la incertidumbre de lo que va a suceder en las próximas semanas y como quedará el país tras la salida de la Unión Europea.

Es fácil prepararse para afrontar el caos del Brexit con las cajas de alimentos que vende la empresa Emergency Food Storage por £300

Desde hace unos pocos meses se habla de la figura de los «preppers», inspirados en los movimientos de supervivencia. Son personas que se preparan para una disrupción severa de la vida cuotidiana tras el Brexit, y en consecuencia acumulan comida para la familia y la mascota, medicamentos y otros productos de primera necesidad en casa, han adelantado en la medida de los posible todas las visitas que tengan que hacer al médico, llevado el coche al garage para la revisión, etc. Hay grupos de facebook y forums en webs como Mumsnet con consejos, listas, y todo lo que se necesite para buscar un poco de comfort entre ansiosos.

The Grocer ha encargado un estudio para tratar de cuantificar esto, y según ellos el 10% de los consumidores británicos están de forma activa comprando más alimentos para almacenarlos en casa. Un 40% de los consumidores están preocupados porque piensan que habrá problemas de suministro.

Nos puede parecer raro que en el séptimo país más rico del mundo los consumidores tengan que prepararse para afrontar un problema así. Pero es un problema de «ricos», y si se producen disrupciones, seguramente serán puntuales y serán durante un periodo de tiempo limitado. Pero independientemente de esto, el problema son hogares ya bajo presión. Cada vez más familias británicas se están empobreciendo. Si miramos a la parte más pobre de la población, según Oxfam, 500.000 personas viven prácticamente exclusivamente de las donaciones de alimentos, y en un 15% de los hogares hay problemas para que todos los miembros cubran sus necesidades alimentarias.

Los fabricantes y supermercados también están «acumulando» existencias. La semana pasada el mismo Ocado anunciaba que estaba acumulando piezas de recambio para las máquinas de sus almacenes automáticos, mientras que en estas últimas semanas hemos ido conociendo los planes de las cadenas de supermercados como Tesco y Marks & Spencer, y los de algunos fabricantes.

En caso de salida sin acuerdo de la Unión Europea, los primeros días van a ser complicados, porque se tienen que poner en marcha las fronteras, y además entrarán en vigor nuevas normas de etiquetado (se tendrá que quitar la famosa «e» que se imprime junto al peso, por ejemplo, y algunos otros ajustes). Aquí parece que va a imperar el sentido práctico, y por ejemplo, el gobierno permitirá seguir importando productos de la Unión Europea como hasta ahora, aunque habrá que remitir información sobre las importaciones y los certificados que van a exigir, dentro de un plazo más o menos amplio que asegure que los frescos siguen entrando de forma fluida desde la Unión Europea. Aunque quedan todavía muchos puntos por aclarar, en lo referente al IVA, las exportaciones del Reino Unido a la Unión Europea, y el comercio con terceros países que ahora entran dentro de los acuerdos de la Unión Europea (apenas se han firmado acuerdos de continuidad con unos pocos países, como Suiza, Chile y las Islas Faroe).

A largo plazo, todo es posible, como nos cuentan.