Tesco firma la recuperación. Resultados FY2018/19 .

Tras varios años en los que se cuestionaba todo lo que hacía Tesco, o bien por sus propias iniciativas que no daban resultados, o bien porque los discounters le robaban el protagonismo de ser el referente en el gran consumo británico, parece que vuelve el Tesco de los 90, que podía con casi todo y tenía en su líder, Terry Leahy en su momento y ahora Dave Lewis, un sólido guía hacia el éxito.

Los números refuerzan este ambiente de triunfalismo, donde no se falla en casi nada. Las ventas totales crecen un 11.5% hasta llegar a los £56.900 millones, y las del Reino Unido crecen un 1.7% para Tesco, y un 11.1% para Booker.

Los beneficios del grupo crecen un 34% y en el Reino Unido y la República de Irlanda aún más, un 45%, hasta alcanzar un total de 3.96%, a punto de llegar a su objetivo del 4% en el 2020, recuperando lo perdido por la multitud de inversiones que se han hecho estos años y la guerra de precios. En los últimos cuatro años han conseguido doblar los beneficios, y además pasar de un margen del 0.8% al 3.96% actual.

Tesco ofrece grandes oportunidades a sus proveedores, al ser la cadena que más crece en ventas en UK.

Uno de los elementos más importantes para esta mejora (tres años de crecimiento consecutivos en UK, a pesar de lo complicado que está el mercado) son los cambios que han introducido en sus productos de MDD, al sustituir la gama de primer precio Value por una serie de marcas que llevan el atributo de “Exclusivas para Tesco”, en las que nos encontramos las famosas marcas de granja de frescos, y otras en ambiente como Stockwell & Co, Hearthy Foods Co, HW Nevill’s etc. Estas nuevas marcas les ayudan a mejorar su percepción de calidad y de precio, por lo que pueden lograr convencer para que vuelvan a los clientes que les habían dejado en favor de los discounters. Y han sido un éxito total, y las han probado el 84% de sus clientes En los últimos cuatro años han reformulado o renovado 15.000 referencias. También han logrado crecer en otras secciones como el textil (3% en ventas comparables) y la categoría del hogar (4.2%).

Todos los formatos comerciales crecen, hasta los hipermercados, que siguen transformando en su camino de convertirlos en destino para pasar más tiempo en ellos. Destacan el canal online, que crece un 2,8%. Es un crecimiento modesto comparado con el del resto del mercado, pero también son el principal operador del canal, y continúa sumando a pesar de las guerras de precios y retaimiento del gasto.

De las nuevas tiendas Jack’s ya tienen 9 abiertas, y están probando a abrir establecimientos de un tamaño algo más grande, y con una oferta mixta de discount y formatos de producto más grandes.

Los resultados en Asia y Europa Central no son tan buenos, mercados en los que Tesco ha desinvertido en los últimos años y retroceden en ventas.

Entre las prioridades de los próximos años está el trabajar en fidelización. Algo clave en estos tiempos de volatilidad, y en el que los discounters están ganando cuota de mercado. La digitalización de la tarjeta ClubCard ha permitido a los clientes utilizar los puntos de forma más fácil, y ha aumentado mucho su uso. Ahora parece que quieren crear un ecosistema alrededor de esta tarjeta, para incentivar a los miembros para gastar en los otros servicios que ofrece Tesco, como los financieros, el de telefonía móvil, etc.

El plan de Dave Lewis para recuperar Tesco casi ha alcanzado sus objetivos un año antes. Por ahora parecen aparcados los rumores de cambio de líder, al buscar Lewis dejar la dirección de Tesco para volver al mundo de los fabricantes.

The Coop, éxito del convenience. Resultados FY2018.

The Coop, el supermercado con más tiendas del país y con un foco exclusivo en el convenience, presentó ayer los resultados del ejercicio 2018.

La cadena ya no cierra tiendas, y acaba el año con 2.582 tiendas, 50 más que el año pasado. Pero seguramente, la noticia del año es la compra del negocio mayorista de Nisa, la central de compras que vendía a 4.000 pequeños supermercados independientes. Esto le ha permitido que las ventas crezcan un 14% en un año, y los beneficios del negocio alimentario crezcan un 12%.

Las ventas totales son de £10.200 millones, y £7.300 millones son a través de sus propias tiendas convenience. Este canal logró crecer un 4.4% en ventas comparables, cumpliendo así con los objetivos de su plan de reorientación del negocio hacia las soluciones convenience.

En el periodo han abierto 100 tiendas y renovado 138. Y han donado £19 millones a fundaciones caritativas, que han recogido del 1% de las ventas de MDD que los miembros de su club de fidelización deciden donar.

El negocio mayorista le permite vender a más de 4.000 pequeños supermercados. Coop ofrece su catálogo de productos y unas 2,000 referencias de su gama de MDD a las tiendas con la marca Nisa y CostCutter. Como en el caso de Morrisons y McColls, Coop mejora en precio y servicio a la central de compras anterior, y donde más se nota la diferencia es en los productos frescos, donde el mayor negocio de The Coop permite un mayor surtido y rotación de los mismos, por lo que la calidad en las tiendas es mucho mejor que bajo el anterior modelo. De forma similar a The Coop, el 0.6% de las ventas de la gama de MDD en las tiendas Nisa y CostCutter se destina a obra social.

Coop también está realizando un piloto de tienda online, sirviendo pedidos desde una tienda en Londres a clientes que vivan cerca de la misma, y en Manchester han abierto una tienda dentro de sus oficinas sin cajas, donde los empleados escanean y pagan la compra desde su móvil.

Fuente The Coop

Dicen que la expansión del discount les está favoreciendo. Aldi y Lidl están abriendo tiendas en las afueras de los pueblos donde The Coop tiene presencia, y mientras la compra principal se la lleva el discounter, ellos se llevan la compra entre semana, de productos frescos y leche. Aunque también tendría lógica que los clientes aprovecharan estos viajes para reponer y compraran también en The Coop las marcas que no encuentran en los discounters.

En el 2019, además de la expansión del negocio mayorista y online, quieren explorar la oportunidad de las franquicias, y que los propios supermercados independientes puedan tener la marca The Coop en sus tiendas.

El piloto de Tesco: ¿secciones de frutas y verduras con menos envases plásticos?

Una de las cosas que más llama la atención a las personas que vienen a visitar los supermercados británicos desde España es la sección de frutas y hortalizas: el granel apenas se da para unas pocas referencias de mucha rotación, el surtido es muy amplio, pero la gran mayoría de las referencias están envasadas en un film plástico, y muchas de ellas con bandeja.

Naturalmente, la sensibilización súbita del público británico sobre el problema de reciclar plásticos, y su deseo de reducir la cantidad de plástico que tiran, tenía que afectar de forma inminente a los negocios de la gran distribución.

Waitrose ha sido una de las cadenas más activas en la reducción del material de envase que ponen en el mercado (en la sección de carnes hay ejemplos muy buenos) y fue la primera que movió ficha anunciando cambios al eliminar las bandejas negras (no es complicado reciclarlas, pero sí que son de difícil proceso al fallar los sistemas de selección en los centros de separación de residuos) y buscando alternativas que sean más fáciles de reciclar a las bandejas. Marks & Spencer también está cambiando sus envases con rapidez, y quizá el caso más mediático sea el de Iceland, que también decidió abordar la cuestión con rapidez e incluyendo platos preparados, que supuso la utilización de bandejas más reciclables pero además resistentes a la humedad y al calor, puesto que algunos de estos productos se cocinan en el horno.

Y en este último mes las iniciativas en la sección de frutas y hortalizas se acumulan. Iceland, Marks & Spencer y Tesco han anunciado pilotos que consisten básicamente en aumentar el granel.

Esta semana he tenido la oportunidad de visitar una de las tiendas donde Tesco está llevando a cabo este piloto y realmente es una acción de alcance, que afecta a casi toda la sección, no solamente un cambio cosmético al que estamos acostumbrados tras los grandes anuncios. Juzguen por las fotografías, la gran mayoría de las referencias se venden sin envases de plástico.

Me parece una acción enconmiable, y según leo en algún periódico que ha recogido la noticia, los clientes parecen muy contentos por el cambio. Sin embargo, la sección queda bastante desangelada, y creo que tienen que cambiar algo más que quitar los plásticos. Los muebles que tienen no permiten demasiado lucimiento de los productos, y si antes predominaba el plástico de las bolsas, ahora se siguen viendo cajas y bolsas protectoras y no demasiada variedad de producto. El quitar muchas referencias además penaliza el trabajo de Tesco en MDD: desde hace mucho tiempo cuentan con distintos niveles de productos utilizando en una jerarquía de gamas de MDD, y aquí parece todo igualado. Desaparecen los productos premium, los productos feos, los de la gama de marcas de granja (que ha sido una de las iniciativas que mejor le ha ido para conseguir atraer de vuelta a los clientes que se le habían escapado hacia el discount).

Otro argumento que alimenta mi escepticismo es que los consumidores británicos no parecen ser muy amigos del granel. Es evidente que te permite coger el número exacto de piezas que necesitas, y escoger las que te parecen mejores, pero el tiempo aquí es un factor importantísimo, y el tener que coger bolsas y llenarlas y luego que la cajera no pueda escanear sino que tenga que pesar o contar y buscar la referencia es añadir más tiempo a la compra. Ya no es tan convenience. Imaginénese en la caja de autocobro! Recuerdo una ola de iniciativas similares durante el 2011-12, cuando la crisis financiera. Las cadenas también pusieron más productos a granel para permitir a los consumidores que se llevaran lo que necesitaban, pero no acabó funcionando bien y volvimos al casi todo envasado de antes. Sin embargo, la opinión contra el plástico es tan fuerte que ¿quizá sea esta la ocasión en la que se imponga el granel?

En el resto de la tienda apenas se nota esta política de reducir el uso de plástico. Han incorporado el ya típico poder llevar tus tuppers a la carnicería y pescadería para que el dependiente te ponga allí la compra, pero la sección de carnicería, pescadería, lácteos, platos preparados, etc, sigue igual. Anuncian también para la sección de frutas y hortalizas que van a sustituir las bolsas de plástico para el granel por bolsas de papel, y que las etiquetas que se pegan a los productos con el PLU sean de materiales con menor impacto medioambiental.

Estos dos pilotos de Tesco van a durar un mes. Veremos qué conclusiones sacan del ejercicio, y las medidas que implantan después.

UK Online: Tesco se retira de las entregas express, mientras Coop y Ocado ponen en marcha sus proyectos.

Justo el mes en el que Ocado empieza su servicio ZOOM, para servir en una hora pedidos en una zona del centro de Londres, Tesco anuncia la retirada de un servicio similar, el Tesco Now, y Coop empieza con un piloto desde una de sus tiendas. La rentabilidad del comercio online siempre está en cuestión, sobre todo estas entregas rápidas desde tiendas o almacenes urbanos, pero es una opción que los consumidores demandan y los supermercados británicos ofrecen con la esperanza de poder dar con la clave que los rentabilice.

Imagen de David Campos.

Tesco Now, lanzado en mayo del 2017, prometía ser una respuesta a la amenaza de Amazon y sus entregas inmediatas de productos de gran consumo. Sin embargo, Tesco ha decidido poner fin al servicio y centrarse, informan, en servir pedidos en el mismo día (por ejemplo, servir a las 7 de la tarde pedidos que se hagan al medio día).

El modelo era parecido al otros competidores como Sainsbury’s y Waitrose que también ofrecen, preparando los pedidos en las tiendas de conveniencia de las cadenas (en este caso Tesco Express), por lo que el surtido era mucho más limitado que el que ofrece Ocado (unas 10,000 referencias, que se sirven desde un almecén en el Oeste de Londres).

Fotografía de ecargobikes

The Coop también ha entrado en la carrera, ofreciendo este servicio desde una de sus tiendas en Londres, para ver qué resultados ofrece y a partir de aquí, extender el servicio a otras tiendas. El pedido se prepara en la propia tienda, tiene un gasto mínimo de £15 y un coste de £5, y la entrega es en las próximas 2 horas desde que se paga el pedido. Se reparte en una bicicleta eléctrica, un vehículo sin emisiones alineado con las políticas mediambientales de The Coop. En el pasado también han llevado a cabo pilotos con entregas mediante vehículos sin conductor (los famosos robots de Starship Technologies que también trabajan con Tesco, Just Eat etc), a través de Deliveroo, y algo fuera del mundo online pero también muy convenience, con taxis que llevan gratis al cliente y su compra a casa si superan un cierto umbral de gasto.

Las compras online entran ya en el convenience: cada vez más frecuentes y tiquets más pequeños… otro reto más para rentabilizar el canal.