UK: las nuevas tiendas son principalmente discounters.

Como les vengo relatando desde hace un tiempo, en el Reino Unido vivimos en medio de la tormenta perfecta por lo que respecta a las ventas en tiendas, por una serie de motivos bastante conocidos:

  • La confianza de los consumidores en el futuro está por los suelos. A pesar del aumento de los ingresos familiares, la incertidumbre en la economía y en el desenlace del Brexit hacen que los consumidores afronten cualquier gasto con prudencia.
  • La voluntad de competir contra el éxito de los discounters está llevando a la mayoría de cadenas a contener los precios al máximo, revisar surtidos para eliminar productos que no tienen demasiada rotación, y a recortar costes para no perder margen. Sufren las tiendas, que tienen menos empleados, no se renuevan tanto como antes, ni tienen gamas de productos tan amplias como a las que están acostumbrados los clientes británicos.
  • El convenience crece, pero ya no es tan fácil como antes encontrar locales adecuados en las calles comerciales, por lo que la velocidad de aperturas es muchísimo menor que antes.
  • Crecen los canales discount y online, aunque a ritmos más modestos que antes.

El mercado de gran consumo está prácticamente estancado, y las cadenas buscan crecimiento en el sector de la hostelería, la venta mayorista, o la exportación de su MDD.

Estas apreciaciones vienen complementadas por la publicación del análisis que hace cada año la consultora Barbour AMI sobre los proyectos de nuevas tiendas y renovaciones en el espacio comercial, y del que se hace eco The Grocer en su edición de la semana pasada.

El volumen de negocio de los productos de aperturas y renovaciones de tiendas – de todo tipo, gran consumo y de otras categorías – lleva cinco años bajando, y en concreto el del gran consumo ha perdido un 20% en los 2 últimos años.

Aldi y Lidl son los clientes de la mitad de todos los proyectos retail para el año 2020, y los de las cadenas del top 4 (Asda, Morrisons, Sainsbury’s y Tesco, que tienen un 67.6% de la cuota) apenas superan el 6% del número de proyectos.

Estas cadenas del top 4 en general están cerrando tiendas que no son rentables, junto con Marks & Spencer que también (47 hasta la fecha, planeando llegar a las 100 en el 2022) y Waitrose que ha vendido algunas de sus tiendas convenience a The Coop. Las aperturas de grandes supermercados e hipermercados son escasísimas, mientras que los planes de expansión de Aldi y Lidl son muy ambiciosos: Aldi cuenta con 840 tiendas, y quiere alcanzar las 1200 en el 2025, y Lidl cuenta con 770 tiendas y planea llegar a las 1000 tiendas en el 2022.

Para alcanzar esta meta también están tratando de flexibilizar sus formatos, notablemente en el caso de Aldi con el desarrollo de las tiendas Aldi Local, una versión reducida de sus establecimientos (sin non food, sin tantas marcas y con el surtido de MDD algo adaptado al entorno de la tienda) y de las que ya tiene un par en Londres.