Tesco se lleva clientes de Aldi.

Durante el tiempo que Dave Lewis ha estado al frente de Tesco (está a punto de ser reemplazado, a petición propia) ha conseguido revertir mucho de los problemas que heredó cuando se hizo cargo de la cadena:

  • El “problema contable” está cerrado completamente y no ha habido grandes repercusiones más que la mediática y que él tuviera esta oportunidad de trabajo.
  • La relación con los proveedores es muchísimo mejor .
  • Tesco tiene una dirección clara y tiene en marcha unos proyectos sólidos en online, en MDD, en hipermercados..
  • Y finalmente, el discount ya no le roba clientes de forma tan ostentosa como hace seis años.

De hecho, y como anunció en la pasada presentación de resultados, ahora está consiguiendo que vuelvan más clientes desde Aldi a Tesco que clientes que se van de Tesco a los discounters. Algo impensable en el 2014 cuando se hizo cargo de Tesco!

Les he venido contando qué iniciativas ha puesto en marcha para lograrlo. Fundamentalmente ofrecer unos precios muy competitivos y una MDD comparable a la de Aldi y Lidl, y mucho trabajo en ajustar el surtido, renovar las operaciones para ser más eficiente, cortar por lo sano en tiendas que no son rentables, etc. Y Jack’s, que todavía no se sabe si es una jugada maestra, una distracción, o un laboratorio de pruebas!

Pero naturalmente también ha habido un poco de fortuna en esto. La crisis de la Covid-19 ha transformado el comportamiento de los compradores, que ahora van con menos frecuencia a las tiendas y se han decantado más por comprar online (donde Tesco tiene un gran negocio que los discounters no tienen) y comprar todo lo que necesitan de una vez (donde también Tesco tiene las marcas que los discounters no tienen). Por eso es hasta cierto punto natural que el trasvase Aldi a Tesco se haya intensificado. Según los datos que facilita Tesco, la frecuencia de compra de sus clientes ha disminuido un 32%, mientras que la cesta de la compra ha crecido un 64%. Los clientes han hablado de la mejor experiencia de compra en Tesco estos días, frente al ir a comprar a un discounter, 

Los números de estos tres meses hasta el 30 de mayo están, naturalmente, distorsionados: las ventas crecen un 9.1% (8.7% en comparable), las ventas online han crecido un 48.5% (y esperan vender £2.000 millones más que el anterior a finales de año), las ventas en tiendas convenience han crecido casi un 10%, las de grandes supermercados e hipermercados un 5.4%, y las de las tiendas Jack’s un 62%. Las ventas de alimentación han crecido un 12%, mientras que las de otras categorías menos esenciales han descendido abruptamente (como el textil, un 20%).

Las ventas online de Tesco suponen un 16% de sus ventas totales.

Los siguientes meses Tesco va a seguir profundizando en su proyecto de igualar precios con Aldi, para ampliarlo a más marcas. También están trabajando en la implantación de pequeños almacenes desde los que preparar y servir pedidos online. Ya tienen listo el primero en un hipermercado, y esperan abrir muchos más en los próximos meses, utilizando espacio que no utilizan en los grandes hipermercados. Tienen una cuota del 33.5% del mercado online, y van a defenderla ahora que es un canal tan pujante!

Waitrose y Tesco: responder a las demandas del confinamiento.

(Alimentación y Coronavirus en UK – XXV)

Aunque en UK estemos yendo algo más lentos que en otros países europeos, poco a poco se van levantando las restricciones a salir de casa y “moverse por ahí”, y los ciudadanos van recuperando algunas de sus prácticas habituales pre covid-19. Naturalmente, ahora uno de los intereses de las empresas es el conocer qué cambios en el comportamiento observados durante el confinamiento van a perpetuarse para detectar posibles oportunidades de negocio. ¿Seguiremos comprando en tiendas online el 11% del total del gran consumo? ¿Mantendremos la preferencia por la compra en tiendas próximas? ¿Vamos a querer dar prioridad a hacer la compra rápida en lugar a elegir con más detalle?

Y uno de los cambios que puede tener un impacto significativo en el gran consumo es si vamos a seguir cocinando tanto como hasta ahora. Antes del confinamiento, según Kantar, se cocinaban completamente de 4 a 6 comidas por semana. Durante el confinamiento, sobretodo al principio con incluso poquísimas opciones de take away, se cocinaba de 17 a 21 ocasiones semanales, cuatro veces más! A este elemento hay que añadir también la crisis económica que se nos avecina que va a tener un efecto importante en las economías familiares y en lo que van a poder comprar. Si no podemos gastar tanto, aunque tengamos ganas de salir a restaurantes, vamos a tener que buscar alternativas más baratas, que pasan por platos preparados en el hogar, e incluso por cocinar más.

Durante el confinamiento pude seguir un par de iniciativas que me gustaron mucho, por parte de Tesco y Waitrose, que reflejan este espíritu de “estar a tu lado” que han demostrado los supermercados.

Tesco lleva unos tres años con una campaña muy bonita, que llaman “Food Love Stories”. En ella actores inspirados en personas reales cocinan platos vinculados a una ocasión especial, y en muchas veces a un estado de ánimo, siempre muy humanos y fácilmente próximos a muchos de los consumidores. En las primeras semanas del confinamiento prepararon y rodaron algunos anuncios que reflejan el estado de confinamiento de la población. Seguían versando en el mismo eje: comida que nos une, porque la receta es de la familia, porque nos juntamos para comer, o porque es comida para una ocasión, reforzando de una forma simpática y entrañable el vínculo entre comida y personas que disfrutan juntas, aunque tuviera que ser separados físicamente.
Grabada con personas que no son actores profesionales (los propios trabajadores de Tesco, o sus familiares, amigos que han accedido a participar en la grabación), con sus propios medios (teléfonos móviles), con un resultado muy bonito. Uno de los anuncios contaba como una familia montaba una videoconferencia para unir varios hogares mientras todos cocinaban el cordero pascual típico de semana santa, dirigidos por la matriarca de la familia.

.Waitrose, el supermercado para los foodies, naturalmente no podía dejar de hacer algo para inspirar a sus clientes, que ya de por sí son cocinitas. Hasta un nivel que, como explico en mis charlas, he llegado a ver a clientes ir a comprar con un libro de cocina para que no les falte ningún ingrediente de los que quieren preparar! Es sin duda el supermercado donde encontrar los ingredientes más especiales.

Fuente Waitrose & Partners


Pues bien, prepararon un micro site en su web llamado “Waitrose at Home”, en el que incluye el apartado de “Fórmulas para Ensaladas y Sopas”. Igual no es muy original en el mundo de los recetarios, pero sí lo es en el mundo de los supermercados, dado que te permiten con los ingredientes que tienes en casa inspirarte para preparar una ensalada, en una especie de árbol de decisión que vas siguiendo paso a paso. Explican los principios de los platos, y dando libertad en muchos de los ingredientes. No es fantástico? Es una mini clase de cocina, justo en un momento en el que no siempre era posible encontrar siempre nuestros ingredientes favoritos en los supermercados..

El canal Online lidera el crecimiento en el Gran Consumo UK.

Esta mañana Kantar ha publicado su análisis de los datos las últimas cuatro semanas (hasta el 7 de junio), junto con unos pocos datos de las últimas 12 semanas, en las que los británicos han estado en confinamiento.

Naturalmente, el acento está en el canal online. Todos los números son un tremendo éxito. Los supermercados reaccionaron con bastante velocidad al aumento superlativo de la demanda, con Tesco por ejemplo pasando de poder realizar 600,000 entregas a la semana a realizar el doble en unas pocas semanas. También cabe destacar Morrisons, con varios nuevos productos pensados exclusivamente para el canal online.

Fuente Ocado

El ganador es Ocado, el supermercado online. La cadena ha crecido un 42% en ventas en estas últimas cuatro semanas, y ya alcanza un 1,7% de la cuota total del mercado. El trabajo que han hecho para optimizar más sus procesos, el restringir la venta de algunos productos voluminosos, etc, les ha permitido atender mejor la demanda. Y esto que todavía a día de hoy, restringen las ventanas de entrega: las ofrecen primero a los hogares vulnerables, y conforme van cumpliendo con estos pedidos, las liberan para que el resto de clientes puedan hacer la compra. 

Las ventas online totales en estas 4 semanas han crecido un 91%, y la quinta parte de los hogares británicos han realizado una compra de gran consumo online al menos una vez durante este mes. 

El mercado de gran consumo continúa creciendo respecto al año anterior, gracias a que el canal foodservice sigue cerrado (se acaba de anunciar que los bares y restaurantes podrán abrir el 4 de julio). Si durante el periodo anterior las ventas habían crecido un 17,2%, en este periodo han crecido un 18,9%. Todas las cadenas crecen durante las últimas 12 semanas, pero en paralelo al canal online, es el canal de proximidad el que se lleva los mayores incrementos de las ventas en tienda, como The Coop (34,5%) e Iceland (31,4%). 

Sin embargo, Kantar detecta como a medida que se van reduciendo las medidas de confinamiento, los consumidores empiezan a apuntar hacia un retorno a los comportamientos previos a la pandemia. Por ejemplo, en junio han crecido las ocasiones de compra respecto a abril (casi 20 millones más de ocasiones), aunque todavía estamos en unas 77 millones de ocasiones menos que el mismo periodo del año pasado. Las ventas de proximidad también están retrocediendo un poco, y han pasado de suponer el 16,3% en abril a tener una cuota del 14,7% en estas últimas cuatro semanas. 

A partir del mes de julio parte de las ventas extra que estaba disfrutando el gran consumo se van a trasladar a los recién abiertos pubs y restaurantes. Pero también se espera que con la llegada del verano, y las vacaciones en casa que parece mucha gente planea, los supermercados sigan vendiendo mucha cerveza y hamburguesas para las barbacoas.

Pret a Manger: el quick service post covid.

(Alimentación y Coronavirus en UK – XXIII)

Hoy me he pasado por primera vez el mes de marzo por un restaurante de Pret a Manger. Empezaron a reabrirlos a mediados de mayo, y siguen ofreciendo únicamente comida para llevar, no puedes sentarte en el restaurante y comer (hasta julio el gobierno no va a permitir a la hostelería reabrir).

La tienda naturalmente despliega todas las artes de separación que tenemos vistas en la mayoría de supermercados: persona en la puerta para controlar el flujo de clientes, mil carteles, marcas en el suelo, y pantallas de perspex.

Pret es un negocio de unos 450 restaurantes, y facturó el 2019 £710 millones. Las tiendas de Pret suelen estar en lugares de mucho tráfico (estaciones, arterias comerciales) o con muchas oficinas, y naturalmente destinadas para personas pobres en tiempo, que buscan una solución rápida para comer. El medio plazo post covid parece indicar que ni va a haber tráfico, ni mucha gente va a volver a las oficinas, y que un buen número de personas tienen más tiempo para cocinar. Va a ser un reto para marcas como Pret volver a atraer a clientes a sus tiendas y seguramente estarán pensado mucho en sus modelos de negocio, como muestra la evolución de Leon, por ejemplo.

Uno de sus intentos es mejorar su servicio online, con una mayor oferta de compra online y recoger en tienda, los acuerdos con las empresas de delivery habituales, y otro es de modificar la oferta. Ya se ven en tiendas productos que puedes comprar para calentar en casa, como si fuera un supermercado. Seguramente, van a querer capitalizar la marca Pret a Manger, que es bastante reconocida por lo menos por las personas que viven en las ciudades, y pronto veremos sus platos y ensaladas en supermercados, como vemos los de Crussh y Wasabi en Sainsbury’s. Aunque uno de los puntos diferenciales de Pret es que preparan la comida cada día en los restaurantes, es fresca del día, y esto es difícil de replicar en los supermercados.

Comida de restaurante para comer en casa. ¿Les suena?

Gran Consumo UK: las Navidades del Covid y del Brexit.

Fuente Marks & Spencer

A finales de Junio y principios de Julio las cadenas de gran consumo británicas viven una curiosa y calurosa celebración navideña: presentan a los medios de comunicación y prensa especializada sus propuestas de productos de MDD navideños. Son los productos que llegarán a las tiendas en octubre, y compitirán por un espacio en las mesas de los británicos durante las fiestas. Siempre hay una mezcla de productos innovadores, otros para llamar la atención, productos tradicionales, y mucho chocolate y mucha sofisticación. Como era de esperar, este año la gran mayoría de estas presentaciones se han cancelado, aunque algunas cadenas están planeando hacerlas por videoconferencia, enviando los productos a los periodistas.

Naturalmente, el Covid-19 ha trastocado todos estos planes. Aunque la mayoría el surtido ya estaba decidido y aprobado, según The Grocer, algunas cadenas también han decidido volver un poco a los clásicos y a los productos que han funcionado en otras ocasiones, pensando en que entre tanta turbulencia, los consumidores van a agradecer volverse a encontrar con productos conocidos que aprecian. Lo que parece seguro es que estas navidades vamos a tener las dosis habituales de MDD premium y mucho más negocio online. Y si nos enfrentamos a otra pandemia encerrados en casa, los supermercados volverán a absorber parte del gasto que los británicos no podrán hacer en hostelería.

Otro clásico navideño, los anuncios de las cadenas y grandes marcas, también traen consigo muchas dudas. En Navidades podemos vernos inmersos en una nueva escalada de la pandemia, con las personas otra vez encerradas en los hogares. ¿Quién va a querer anuncios de familias reunidas en casa celebrando algo todos juntos si en muchos casos, las familias estarán separadas? Es un reto buscar un tono adecuado, y seguramente, como hacen algunas marcas, se van a rodar varios anuncios a la espera de emitir uno que encaje con la situación del momento.

Estamos todavía en la burbuja de las ayudas gubernamentales a las empresas para mantener el empleo, pero se espera que a partir del verano el desempleo crezca mucho. Kantar recoge la impresión de varios institutos económicos para concluir que nos vamos a enfrentar a la peor crisis económica de la historia moderna del Reino Unido.Y que además puede coincidir con un rebrote de la pandemia. A pesar de que el gasto navideño siempre han tenido una especie de “protección”, la magnitud de la crisis puede ser tal que las empresas tienen que tener ciertas reservas sobre las previsiones.

Y es que en estas circunstancias es muy importante el poder reaccionar de una forma rápida y ser flexibles. Fabricantes y distribuidores ya están trabajando para tratar de gestionar mejor los riesgos a los que se va a enfrentar la cadena de suministro este invierno. Según The Grocer, se está tomando un enfoque bastante práctico, compartiendo información sobre el funcionamiento de la cadena de suministro, la capacidad de almacenaje de cada uno de los eslabones, la velocidad de reacción, para en caso de encontrarse obstáculos, poder reaccionar mejor. Es un cambio de práctica, por parte de los supermercados, para tomar decisiones más informadas en colaboración con los fabricantes, más que el hacer pedidos y esperar que el fabricante se las arregle.

Y aunque ahora parece un mal menos importante, el 31 de diciembre se acaba el periodo de transición y el Reino Unido sale de forma completa del mercado único. El gobierno ha dicho que no va a instaurar los controles en las fronteras desde el primer día, que lo hará de forma paulatina a lo largo del 2021. Si se puede cumplir, es una buena noticia para los importadores, que van a poder seguir operando bajo el mismo régimen que ahora, sin fricciones, pero la OMC ya ha advertido que va a revisar esta medida y asegurarse que no supone ninguna desventaja para el conjunto de sus socios, por lo que está por ver qué va a pasar al respecto. 

Gran Consumo y Black Lives Matter en UK.

Como era de esperar, la convulsión social del momento tenía que llegar al mundo del gran consumo, tan íntimamente ligado a la vida de las personas. Vivimos en el Reino Unido momentos de indignación social, con cientos de manifestaciones reclamando una sociedad más justa para todos.

La primera reacción fue la del CEO de The Coop, Steve Murrell, que en Twitter y dirigiéndose a sus empleados, condenó la muerte de George Floyd mientras la policía le estaba deteniendo, y expresó una vez más los valores del negocio que dirige y cómo están trabajando para implantar una cultura en la que se celebre la diversidad y el color de piel no suponga ningún obstáculo para nada dentro de su organización.

El fin de semana el protagonismo se lo llevaron un par de marcas de té, Yorkshire Tea y el negocio de Unilever PG Tips. La primera respondió a una activista de extrema derecha que por favor no compres nuestra marca, tras unos comentarios que ella había hecho en twitter. Acto seguido, otras personas anunciaron que iban a boicotear a Yorkshire Tea por apoyar a la organización Black Lives Matter, y se iban a pasar a otras marcas. PG Tips escribió a su vez que si quieres boicotear marcas de té que están en contra del racismo, no les compres tampoco. Otras marcas, como Tetley, se unieron a la denuncia pidiendo que los racistas no consuman sus productos.

Yorkshire Tea contestando a Laura Towler.

Ayer, Wilfred Emmanuel-Jones, fundador de The Black Farmer, publicaba una carta en The Grocer sobre la falta de diversidad en los puestos de mayor responsabilidad de los supermercados, y se complacía del anuncio de The Coop.

Y en estos momentos empieza a popularizarse en las redes sociales un llamamiento a boicotear a Sainsbury’s. El motivo es que se ha retirado de la puerta de un museo financiado por Lord Sainsbury la estatua de un emprendedor del comercio internacional que además compraba y vendía esclavos. Sin embargo, los Sainsbury’s no tienen nada que ver con esto, es una decisión de los administradores de Canary Wharf, en línea con las peticiones de muchas personas en el Reino Unido de retirar estos monumentos. (Por cierto, cuando puedan volver a Londres visiten el museo, se llama Museo de los Docklands allí en Canary Wharf, con su centro documental de Sainsbury’s, que contiene el archivo con toda la historia de la cadena!). Afortunadamente, de la misma forma que en el caso de las marcas de té, la respuesta de adherencia a la marca también es viral, #BuySainsburys.

Posicionarse en estos momentos es algo muy complicado, y son actos valientes por la polarización que existe entre las dos posturas. Y además la polémica de algunas demandas del Black Lives Matter y los sucesos que se están viendo en las manifestaciones. Además, la historia del té, que no está libre de la explotación en países en desarrollo, por ejemplo, aunque los esfuerzos de las grandes marcas están por eliminar esto. Pero también es verdad que los consumidores demandan de las marcas un mayor compromiso social, y éstas pueden elegir responder y posicionarse, para estar más cerca de los valores de sus clientes, aunque les va a ser imposible estar al lado de todos sus clientes.

Morrisons y The Coop: entregas en casa antagónicas.

El canal online en el gran consumo del Reino Unido sigue creciendo. Según Nielsen, que hace unos días reportaba los datos de su análisis de su último periodo completo (4 semanas hasta el 16 de mayo), el canal ha crecido un 103% frente al año anterior, y ha recaudado £1.200 millones en ventas. Casi 8 millones de hogares compraron online, frente a los 4.8 millones el año pasado. 

Sin duda es un crecimiento auspiciado por el confinamiento y el miedo a ir a las tiendas. Las cadenas han respondido con una mayor capacidad, nuevas aventuras con otros partners, o con nuevos productos como es el caso de Morrisons, que esta vez vuelve a sorprendernos.

La semana pasada se publicaron un par de notas de prensa sobre dos desarrollos prácticamente antagónicos. Supongo que el de Morrisons no me dejaran Uds llamarlo online, y quizá sea hasta una regresión en la relación entre supermercados y clientes! Todo vuelve!

Es posible hacer el pedido por teléfono y pagar cuando te entregan la comida, con el nuevo servicio de Morrisons. Fuente Morrisons.

Primero The Coop. Como saben, desde hace algo más de dos años vienen haciendo un piloto en Milton Keynes con Starship Technologies, la empresa de uno de los fundadores de Skype que ha diseñado unos robots para llevar cargas (en el mismo pueblo están haciendo otro piloto con Tesco). Durante el confinamiento decidieron ampliar el servicio a seis tiendas más, y ahora sirven desde 8. También han cambiado el surtido del que pueden comprar los clientes, ofreciendo ahora unas 1000 referencias. El objetivo inicial era atender a las ocasiones de compra de mitad de semana, en la que los clientes compran algo que se les ha acabado en casa (leche, pan) o la cena, pero ahora con un mayor surtido de productos esenciales quieren atender también a los hogares vulnerables que quieren hacer sus compras completas (hasta lo que permita la capacidad del robot). Esta ampliación del número de tiendas les ha permitido llegar a más hogares dentro del pueblo, y se ha multiplicado por dos el número de clientes que utilizan el servicio con regularidad, y por el cambio de misión de compra, el tiquet medio se ha multiplicado por cuatro. Y a lo largo de Junio se incorporan dos tiendas más.

Morrisons sigue con su plan de ampliar la oferta de formas en las que pueden comprar los clientes, y ahora ha perfeccionado su servicio de compra por teléfono que lanzó hace unas semanas con el objetivo de atender a hogares de personas mayores, que ni podían salir a hacer la compra ni están versados en el uso de internet. Ofrecen un rango de productos esenciales muy limitado (apenas unas 50 referencias de frescos, congelados y ambiente!) y los clientes tienen que hacer los pedidos por teléfono. Ya no hace falta pagar al hacer el pedido, han dotado a los operarios que entregan los productos de datáfonos, para cobrar en el momento de entregar. Solamente se aceptan tarjetas, no se acepta dinero en efectivo. Es una forma de facilitar la compra a un grupo de clientes que igual no generará un gran número de transacciones, pero seguramente logrará que se vea a Morrisons como su aliado en estos momentos difíciles, una buena forma de fidelizar.

Mientras The Coop utiliza tecnología punta, Morrisons ofrece cercanía y trato humano. Ambas válidas, cada una se dirige a un tipo de cliente, lo importante es la gran variedad de opciones que tenemos aquí para hacer la compra online.

Desperdicio Alimentario y Delivery en UK.

Hace unas semanas, la Sustainable Restaurant Association publicaba su análisis sobre el desperdicio alimentario producido por las operaciones de delivery en sus socios. Es un estudio realizado en colaboración con Just Eat. Los datos se tomaron durante el 2019, y a raíz de las medidas tomadas para contener el avance del Covid-19, se decidió repetir la encuesta en Abril de este año para ver qué influencia estaba teniendo en el asunto de la merma.

Para un negocio que ellos calcula de £5000 millones al año, la merma es alta: los hogares tiran alimentos por valor de £1400 millones, mientras que los restaurantes tiran alimentos por valor de £376 millones. 

Los consumidores declaran tirar un 10% de la cantidad de productos que piden. Generalmente, se debe a que piden más de lo necesario, y la gran mayoría de hogares no consumen los restos de comida el día siguiente, si no que optan por tirarlos. No se han calculado las mermas producidas por tirar productos que tenemos en la nevera, comprados en gran consumo, y que acaban en la basura porque hemos pedido un takeaway y el producto se ha pasado.

Durante el mes y poco de tener los restaurantes cerrados y los británicos confinados, se encontró que se ha reducido naturalmente la merma en los hogares, dado que piden mucho menos producto, mientras que en los restaurantes ha crecido un 25%. Esto es debido a que es mucho más difícil predecir la demanda en estos momentos de tanta incertidumbre, y se compra más de lo que se acaba vendiendo. 

La Sustainable Restaurant Association ayuda a sus socios a mejorar sus prácticas en los restaurantes para reducir el desperdicio alimentario. Bajo su programa FoodSave han trabajado con 91 restaurantes, logrando reducir el desperdicio en 450 toneladas, menos, ahorrando a sus restaurantes casi medio millón de libras esterlinas.

Sainsbury’s: Nuevo CEO en la segunda cadena del país.

No sorprendió mucho cuando en enero, Mike Coupe, el entonces CEO de Sainsbury’s, anunció que dejaría el puesto en junio. Había acertado con su primera apuesta, la compra de Argos, pero fallado en su segunda, la fusión con Asda para crear el primer supermercado del Reino Unido.

Fuente: Sainsbury’s.

Ayer, 1 de junio, empezó la etapa de Simon Roberts como CEO de la segunda cadena del país. Tras empezar su carrera en Marks & Spencer y pasar por Boots, la cadena de farmacias, recaló en Sainsbury’s en el 2017, como Director de Retail y Operaciones, y se encargó de la integración del negocio de Argos en Sainsbury’s. 

No se esperan grandes cambios y seguramente va a ser un proyecto continuista, al menos por ahora. Simon Roberts no es un experto en gran consumo, su carrera ha ido por otros derroteros, aunque sí que tiene una gran experiencia en el negocio online, que seguramente va a ser muy relevante en estos tiempos si se consolida el comportamiento de los consumidores. La gestión a distancia de su equipo va a ser sin duda un reto, poniendo algo más difícil los cambios que tenga pensado introducir. 

Por ahora, ha introducido un par de cambios en el comité de dirección de Sainsbury’s, integrando las direcciones de Retail y Digital en una, para mejorar previsiblemente la gestión de la omnicanalidad, y promoviendo al Director de Marketing al Comité de Dirección, con la intención, según él, de tener más presente la visión del cliente en cualquier discusión en el Comité. 

La gestión de la recesión que se nos avecina va a ser muy difícil, y veremos que propuestas tiene el nuevo CEO. Sainsbury’s superó con muy buena nota la crisis del 2008, gracias a los cambios que el equipo de Justin King, CEO entonces, implantó: consiguieron cambiar la percepción que tenían los compradores británicos de Sainsbury’s, de un supermercado caro a un supermercado de valor y valores, ayudado por la MDD de primer precio e iniciativas como el Brand Match. También lanzaron el negocio de ropa, cuyas ventas ayudaron a arrojar crecimientos en las ventas trimestre a trimestre, a medida que iban instalando las secciones de ropa en los hipermercados. Ahora Simon Roberts se encuentra con otro panorama, con unos discounters mucho más fuertes, con la continua amenaza de la apuesta online de Tesco, con un Sainsbury’s que ha recortado en todo lo que ha podido para reducir costes, y que va cerrando grandes supermercados que no son rentables. 

En los últimos 10 años hemos pasado por una recesión, una guerra de precios, el impacto del Brexit y ahora el Coronavirus. Nos esperan más, veremos como en nuevo CEO las gestiona para lograr impulsar el negocio de Sainsbury’s.