Menos plástico en Aldi.

Giles Hurley, el CEO de Aldi en UK y la República de Irlanda ha escrito una carta a The Grocer explicando por qué piensan en Aldi que la crisis del Covid-19 es una oportunidad para reforzar las iniciativas de sostenibilidad, concretamente las que tienen que ver con reducir el uso de envases de plástico en su cadena de suministro.

La crisis por la que hemos pasado ha tenido un efecto en los consumidores que ha supuesto durante unas semanas se redujeron sus preocupaciones medioambientales. La prioridad era conseguir comida para el hogar, en vista de las noticias de tiendas vacías y el peligro de contagio, y los clientes querían realizar una compra rápida y segura. Las ventas de graneles en Aldi descendieron de forma considerable. Pero el consumidor post Covid-19 está más interesado en la salud y la cuestión medioambiental, y piensan que la exigencia de reducir el impacto medioambiental vuelve a ganar importancia. No solamente por esta resensibilización, si no porque también en las agendas de muchos gobiernos el medioambiente va a ganar peso. En el Reino Unido, y en otros países, algunas de las medidas de recuperación económica van ligadas a mejorar el respeto por el medio ambiente, por no hablar del impuesto que se prepara para tasar los envases de plástico que no contengan material reciclado.

Distribución de la cantidad de envase de plástico por categorías. Aldi 2019.

En Aldi ya tienen evidencias de este volver a comportamientos anteriores a la crisis: las ventas a granel se han recuperado, y vuelven a recibir gran cantidad de cartas y mensajes de clientes preguntando acerca de los envases plásticos. Y por ello han aprovechado para renovar su compromiso con la reducción de envases de plástico en los productos que venden. Tienen el compromiso de quitar de su cadena de suministro 74,000 toneladas de plástico antes del 2025. Han explicado este compromiso a sus proveedores, que tienen que colaborar, y ser conscientes que es algo que va a tener peso en las decisiones comerciales, por lo que tienen que demostrar que trabajan activamente en la reducción de la cantidad de plástico en sus envases para seguir trabajando con Aldi. Consideran que esta crisis puede ser un punto de partida para reevaluar las cadenas de suministro e introducir mejoras que las hagan más respetuosas con el medio ambiente. 

Desde marzo y en las semanas en las que el efecti de la crisis ha sido más severo, la seguridad ha tenido prioridad al medioambiente, pero parece que los planes a largo plazo siguen inamovibles, y los esfuerzos por reducir la cantidad de envases utilizados y el impacto medioambiental de la operaciones siguen vigentes.

Amazon da una puñalada a los supermercados online en UK.

Amazon es un negocio ambicioso y disruptivo, y quiere aumentar su cuota del canal online. Sus innovaciones marcan la pauta para los demás, impulsando por ejemplo las entregas cada vez más rápidas, y ahora lo hace tirando los precios de las entregas. Ya en septiembre del 2019 anunció que su servicio Amazon Fresh dejaba de ser de suscripción para poder acceder a él pagando una tarifa de entrega, y ahora anuncia que las entregas van a ser gratis para clientes suscritos al Prime y que hagan pedidos de más de £40. Además va a ser posible que los pedidos se entreguen en el mismo día sin coste adicional, empezando por una zona en Surrey y más adelante ampliándolo a otras partes del país.

Naturalmente, el momento de anunciar esto es espectacular, cuando el canal online está creciendo de forma desmesurada. Casi se ha duplicado durante la pandemia, y continúa creciendo según Kantar, a pesar del relajamiento de las medidas de confinamiento y la paulatina apertura de los negocios de ocio y restauración. Amazon llevaba algún tiempo preparando este movimiento, dado que en abril de este año ya se conocieron sus planes para ampliar su red de almacenes de preparación de pedidos de gran consumo y productos frescos, y adaptarlos para hacer entregas super rápidas. También dicen que están ampliando su surtido, que ya cuenta con unas 10.000 referencias. El surtido alimentario viene de las propias compras que hace Amazon, el surtido de Whole Foods Market, los surtidos de frescos y MDD de Booths y Morrisons, y algunos acuerdos que tiene con pequeños negocios de tiendas de delicatessen y panaderías como Gail’s. Ahora, dicen, quieren ampliar esto, para incorporar más empresas alimentarias artesanales, a las que pueden dar covertura nacional.

Sin duda es una acción muy significativa y que va a tener un impacto en sus competidores. Amazon tiene todavía poco peso en el canal: según Mintel, cuentan con un 3% de los £119.000 millones que supone el canal online, mientras que Ocado tiene un 14% y Tesco un 30%; y según GlobalData apenas un 5% de los hogares británicos han comprado comida alguna vez en Amazon. También hay que pensar que ya ha pasado la etapa en la que los clientes estaban buscando de forma casi desesperada soluciones de aprovisionamiento alternativas a ir a las tiendas, y quizá ahora ya hayan vuelto a las tiendas o tengan su tienda online favorita, y no sea tan fácil cambiar. Sin embargo, Amazon llega fácilmente a sus clientes Prime, que entienden la propuesta, y además es una de las empresas que marcan la tendencia: los consumidores ponen el nivel de servicio de Amazon como referencia y los demás negocios tienen que adaptarse, y además ganar dinero. Amazon persigue además otros beneficios, como conseguir que los clientes entren en el ecosistema Amazon, y aunque no gane dinero con alimentación, lo gana con los otros servicios que consume el cliente fidelizado.

Amazon ofrece precios muy competitivos. Fuente: MailOnline

El canal online está teniendo un año movido. A principios de año se pensaba que la agenda la iban a marcar Marks & Spencer y Ocado lanzando su joint venture, ver cuál sería la reacción de Waitrose, para pasar por el crecimiento motivado por el Covid, y ahora Amazon, que va a tener un fin de año movido en otros frentes: qué sinergias va a crear gracias a entrar en el capital de Deliveroo y la expectativa de abrir la primera tienda Amazon Go en Londres antes de fin de año. Amazon está determinado a ponérselo fácil a los clientes, y ponérselo difícil a sus competidores.

UK: Un nuevo árbitro de la cadena.

En España tenemos la Agencia de Información y Control Alimentarios, y en el Reino Unido tenemos, con unas competencias similares aunque no exactamente iguales, el Groceries Code Adjudicator, el Árbitro de la cadena alimentaria (se hace cargo del control de la relación de varias cadenas de supermercados, las que más o menos facturan más de £1.000 millones anuales, con sus proveedores directos).

Tomó posesión del puesto Christine Tacon en enero del 2013, y se acaba de producir su relevo, previsto para el 2019 pero alargado un año. El Ministerio de Industria nombró ayer 21 de Julio a Mark White como nuevo árbitro de la cadena, a la vez que alargaba el contrato de Ms Tacon 6 meses más para asegurarse una transición más fácil. Los bagajes de ambas figuras no pueden ser más distintos. Mientras que Christine Tacon ha estado siempre relacionada con el mundo de la alimentación (tanto en gestionando negocios relacionados con la agricultura como del ámbito de los supermercados), Mark White viene del mundo legal, con varios puestos en consejos de administración de empresas, y es miembro del Tribunal Superior de Justicia (para asuntos fiscales). Su experiencia en el mundo de alimentación viene de su trabajo en Compass, el gigante de la hostelería (es el Secretario del Consejo de Administración y máximo responsable legal de la entidad).

La “clasificación” de supermercados, según la valoración que hacen sus proveedores de la relación comercial. Fuente GCA/YouGov

El trabajo de Christine Tacon ha sido más que positivo. Como ha venido presentando cada año, los indicadores que determinaban el éxito de su trabajo han ido mejorando cada año: ha ido aumentando el cumplimiento de las normas del código de conducta por parte de los supermercados, se ha reducido el número de incidentes, ha mejorado mucho la información que tienen los proveedores de las implicaciones del código etc. Y en cuanto a datos algo más objetivos, se han reducido los pagos retrasados (del 30% en el 2016 al 13% en el 2019) y los errores relacionados con los pedidos también (del 25% al 15%, para los mismos años). En general, tanto fabricantes como distribuidores valoran muy bien el trabajo de Christine Tacon, que ha intentado ser más bien conciliadora y tratar de buscar puntos de encuentro en las diferencias que hay entre ambas partes de la cadena.

El nuevo árbitro tiene que superar un listón muy alto, y está por ver cual será su forma de trabajar. Está claro que va a tener mucho trabajo porque estamos entrando en una recesión económica que va a ser larga, y en estos tiempos en los que se mira mucho a los costes y los precios, es posible que las tentaciones de buscar atajos sean más elevadas que en tiempos de bonanza, por lo que asegurarse que se aplican los preceptos del código para que las relaciones sean justas va a ser muy importante. 

Tesco y Loop: un nuevo supermercado online con foco en la sostenibilidad.

A principios del 2019 la empresa de reciclaje TerraCycle ponía en marcha en USA Loop, una propuesta que actualizaba al momento actual algunas prácticas que llevan años haciéndose: la venta de productos en envases retornables, los tradicionales lecheros! Loop está disponible en USA y en Francia, y ahora llega a UK de la mano de Tesco, el líder del mercado, por lo que el impacto potencial puede ser significativo.

Disappearing pinta: Are the milkman's days finally numbered? - BBC ...
Fuente: BBC

¿En qué consiste? Es un supermercado online como cualquier otro, lo único que venden una pequeña selección de productos de las empresas que por ahora se han adherido Procter & Gamble, Nestlé, Danone, Unilever, entre otras. El cliente hace la compra, y se la entregan en una bolsa que tiene que guardar. En ella tiene que depositar los envases vacíos a medida que consuma los productos, y después devolver esta bolsa llena a un punto de recogida, o encargar que lo vengan a recoger a su casa. Es muy interesante porque en algunos casos no son productos que puedas comprar en un supermercado, están diseñados específicamente para esta tienda de Loop. Como son envases retornables, el cliente tiene que pagar un depósito que se le devuelve con el retorno. 

Loop recoge los envases vacíos, los limpia a fondo y los devuelve a los fabricantes para que los vuelvan a llenar. Entonces se consigue reutilizar el mismo envase muchas veces.

Tesco ha decidido impulsar esta iniciativa en UK para reforzar su estrategia de reducción del uso de envases (las 4 R que les he comentado en algún post anterior: Retirar, Reducir, Reutilizar y Reciclar). Gracias a su escala seguro que también consigue involucrar a más fabricantes en esto, de forma que se extienda la iniciativa. A día de hoy la compra es muy limitada, y estimo que se van a apuntar consumidores muy motivados a probar esto, aunque Tesco va a difundir la iniciativa entre sus clientes online para animarles a que prueben. También Loop y Tesco se han propuesto llevar a las tiendas estos productos, y esperan que las primeras referencias ya estén disponibles a principios del 2021.

La alianza entre Loop y Tesco es por ahora de un año. Loop quiere trabajar con más empresas, y anuncian que pronto harán público un acuerdo con una empresa de restauración con la que van a aplicar los mismos principios.

Fuente: Loop.

Salud mental: Las marcas quieren que hables.

Una de las tendencias del momento en alimentación son los alimentos que contribuyen a la llamada “salud mental”: relajarse, dormir, estar contentos, estar concentrados en algo… Es un nicho de la gran tendencia de consumir alimentos saludables. Dos terceras partes de los británicos creen que lo que comen tiene una relación directa con su estado de ánimo, según Mintel, y cada vez vemos más alimentos en las tiendas que tratan de dar respuesta a estas necesidades.

Pero hay otra salud mental, más importante si cabe, su acepción tradicional, el bienestar emocional y psicológico de las personas, y las marcas están también tratando de contribuir a darle importancia y que los consumidores lo tengan presente. Además, la crisis del coronavirus ha multiplicado el riesgo de sufrir desequilibrios. 

A los nuevos factores como los peligros de la infección, la incertidumbre sobre el trabajo, el confinamiento, la vida moderna y urbana y el estilo de vida tan frenético que llevamos también pueden contribuir a deteriorar la salud mental de las personas.

Desde hace un tiempo algunas marcas nos invitan a parar, tomarnos un tiempo para nosotros mismos, dejar de pensar y hacer cosas para reparar nuestro espíritu, hacer cosas “lentas”. Algunas han hecho de esto su elemento diferencial, como los chocolates de la marca Ombar, pero me gusta lo que hacen otras marcas que han sido capaces de integrar su producto, su momento de consumo, o algún otro elemento con el compartir con otras personas, el charlar con ellas, el no estar solo, y sin tener que modificar sus productos.

 

  • Las Marcas de Té Tetley (ya hace unos años) y PG Tips (la última este mes de enero, regalando productos) han lanzado campañas donde el eje es tomarse una taza de té con un amigo con el que hace tiempo no hablas o no ves
  • McVities, la empresa de galletas, colabora con la fundación Mind regalando cajas de producto a las personas que prometan llevárselas a un amigo o familiar. El objetivo es promover una pausa en nuestras vidas, mantener una buena conversación con nuestras amistades, y reconectar con ellos.
  • En el verano del 2018 las cafeterías Costa dispusieron las mesas “de cotllleo”, reservadas para personas que quisieran hablar con desconocidos, tomándose un café juntas. Era una forma de identificar personas que se sienten solas, y les gustaría conversar un rato con alguien, aunque sea desconocido.

Y hace un par de días, ví este cartel en un supermercado Sainsbury’s, también promovido por la fundación Mind. En ella nos invitan a comprar una botella de leche a un vecino, y llevársela de regalo y charlar un rato con ellos, para tratar de mitigar un poco el aislamiento en el que se vive en algunos vecindarios, donde es fácil que los vecinos no se conozcan.