Waitrose implica a la cadena de suministro en las donaciones de alimentos.

La crisis que ha provocado la pandemia de la Covid-19 está teniendo un efecto devastador en la economía de muchos países, y la británica no es una excepción. Está afectando de forma intensa a las personas que menos tienen y a los más jóvenes, que ven como sus trabajos en los sectores del comercio, la restauración y hostelería, el entretenimiento, etc, han desaparecido hasta nuevo aviso. El impacto en la economía familiar es importantísimo, y ya contamos con más de 5 millones de desempleados cuando veníamos de una situación de pleno empleo.

Además, el punto de partida tampoco era muy bueno. Con más del 20% de la población británica viviendo en situación de pobreza (la mitad de estas familias incluso contando con un miembro con trabajo permanente) el gran consumo llevaba ya varios años poniendo de su parte para ayudar a estas personas a por lo menos cubrir sus necesidades alimentarias. A lo largo de estos últimos diez años las iniciativas se han multiplicado tanto por parte de los fabricantes como por parte de los distribuidores:

  • Donación y captación de dinero a bancos de alimentos y organizaciones que les apoyan en cuestiones de logística.
  • Recogida de alimentos en las tiendas, y en muchas ocasiones poner la misma cantidad donada por los consumidores para aumentar la cantidad de comida entregada a los bancos de alimentos.
  • Redistribución de los productos a punto de caducar y que no iban a venderse, llevándolos a bancos de alimentos y comedores sociales que pueden utilizarlos.

Naturalmente, estas acciones tienen su recompensa reputacional, al demostrar que estás co los que menos tienen, e incluso que combates el desperdicio alimentario.

Portada del periódico semanal de Waitrose con el que anuncian la iniciativa.

Y justamente la semana pasada Waitrose lanzaba una nueva campaña de donaciones de alimentos bastante original. La denominan “Farm to Family” y con ella pretende donar más de un millón de comidas a los más necesitados. La engloba en su tema del año, “Give A Little Love” que tiene un componente fundamentalmente caritativo. Ha movilizado a varios de sus proveedores, principalmente agricultores británicos, para que donen directamente a FareShare (una organización de apoyo a bancos de alimentos) los productos que no entren dentro de las especificaciones de calidad que Waitrose demanda. Waitrose sufraga los costes logísticos y de envasado para que se puedan utilizar en los bancos de alimentos, y también van a donar un millón de huevos y 22 toneladas de carne de ternera para complementar las frutas y hortalizas de sus proveedores. Por ahora es un piloto que va a durar cuatro meses, implica a cinco proveedores así como a la explotación agrícola de la que son dueños. A pesar de tener un mercado para estos productos “feos”, Waitrose piensa que el mejor destino es aliviar la pobreza. 

Waitrose tiene un 5% de la cuota del mercado, y espera inspirar a otras cadenas para que se unan a esta iniciativa y así conseguir donar más alimentos.