Los británicos tratan de mejorar sus dietas durante el confinamiento.

Estamos celebrando en el Reino Unido la Semana de la Alimentación Saludable, y la British Nutrition Foundation ha publicado los resultados de una encuesta sobre como han cambiado los hábitos alimentarios de los británicos en el año que llevamos bajo el influjo de la Covid-19.

Las declaraciones de los entrevistados revelan en apariencia algunos cambios positivos. Dos tercios de la muestra dicen haber cambiado sus dietas para que sean más saludables. Un tercio lo han hecho incluyendo más frutas y hortalizas en la misma, y un 57% cocinando platos más saludables. 

¿Cómo se refleja esto en las ventas del gran consumo? Según los datos de Nielsen, el 2020 se cerró con un aumento significativo en las ventas de proteína animal (8,4% en volumen para carne roja, 7.4% para aves, y un 7.5% para pescado congelado). El crecimiento en volumen para las verduras y hortalizas fue de un 6.5% y para frutas mucho más modesto, un 2.5%. En contraste, las ventas de platos preparados han descendido un 4%.

Naturalmente, los distribuidores están en sintonía con esto, con nuevos esfuerzos de Tesco y Sainsbury’s para promocionar productos y estilos de vida saludables en sus tiendas, con incentivos (descuentos, más puntos de fidelización etc) para sus clientes.