Hop: un nuevo modelo para Deliveroo.

Fuente Deliveroo

Si antes de la pandemia el convenience era el canal en el que se producían más innovaciones y veíamos novedades constantes en productos y formatos, está claro que este título ahora lo tiene el de las entregas ultra rápidas, o lo que se conoce aquí como on demand grocery. 

Deliveroo es un agente experimentado en estas lides. Es uno de los líderes de las entregas de comida de restaurante en casa, y también tiene presencia en las entregas de productos de supermercados en la franja de veinte minutos a media hora (colabora con un buen número de cadenas, como Sainsbury’s, Aldi, Waitrose. The Coop, Whole Foods Market etc, recoge pedidos de unas 4.600 tiendas).

Ahora, tras anunciar hace unos días que los suscritos a Amazon Prime iban a tener entregas gratis durante un año, revelan que abren una tienda junto con Morrisons para servir desde ella pedidos online. Ya lo hicieron durante los primeros meses del confinamiento del 2020, cuando lanzaron sus “Deliveroo Essentials” (una pequeña selección de productos de primera necesidad de primeras marcas) pero cerraron esa línea de negocio a los pocos meses.

Ahora, con esta iniciativa, entran aún más en competencia con los Dija, Getir, etc. La promesa es la misma, entrega de productos de gran consumo en 10 minutos, 2.000 referencias de alimentación, incluyendo bebidas alcohólicas y productos frescos. Y la primera tienda está en un barrio en el Norte de Londres, donde seguramente también entregan la mayoría de sus competidores.

Para redondear la iniciativa, anuncian que la comida que no puedan vender a tiempo, la donarán a la fundación The Felix Project, que hará que lleguen hasta familias desfavorecidas de la zona donde está la tienda.

Parece que aquí vemos otro proyecto de Amazon en el mundo de la alimentación. La colaboración es con Morrisons, y pensamos que no puede ser casual dado que Morrisons es uno de los partners de Amazon en el negocio de gran consumo, y Amazon es uno de los grandes inversores en Deliveroo.

Hace un par de meses el IGD estimaba que el negocio de las entregas rápidas en el Reino Unido en aquel momento era de unos £1.400 millones, y parece que la pelea por esta porción del mercado va a estar muy reñida.