Crisis en la cadena de suministro en UK

Los supermercados británicos están apareciendo en los medios de comunicación de todo el mundo, mostrando fotos de lineales con muchas roturas de stock, incluso algunas estanterías vacías! Por no hablar de las colas en las gasolineras. ¿Es tan mala la situación como se puede ver en estas fotos? Por lo que respecta a los supermercados, no, pero sin duda el problema no es de fácil solución, y aunque los consumidores británicos no tengamos problemas para comprar productos de gran consumo en los supermercados, nuestra capacidad de elección está restringida y no siempre podemos comprar nuestra marca favorita (yo llevo semanas sin poder comprar zumo de cerezas!).

Les dejo aquí un par de artículos en los que he colaborado que explican un poco la situación, el primero del mes de julio, cuando el problema se veía agudizado por las cuarentenas que tenían que guardar las personas próximas a infectados por covid:

https://www.foodretail.es/blogs/firma_invitada/pingdemia-logistica-Reino-Unido-supermercados_7_1568013184.html

Y otro de principios de septiembre, más amplio.

https://www.vozpopuli.com/internacional/desabastecimiento-supermercados-reino-unido.html

Y aquí les dejo un resumen de la situación.

¿Qué motivos han provocado la situación?

  • Brexit – retrasa el paso por la frontera de muchos productos que vienen de la UE al haberse incrementado la burocracia respecto a la situación anterior, y este trabajo extra de las fronteras repercute en todo. Además, muchos ciudadanos de la UE que vivían en UK han decidido dejar el país, por que la vida está más difícil, el ambiente enrarecido post Brexit, no se sienten queridos, la libra se devaluó mucho al principio, en algunos casos puede haber cierta dificultad cumplir con los requisitos para conseguir la residencia indefinida, y la relación calidad de vida / sueldos en otros países es mejor que en el Reino Unido.
  • Covid – lo ha vuelto todo más complicado y costoso, por las medidas que se han tenido que tomar para reducir la posibilidad de contagios. En estos últimos meses, el haber muchas personas en cuarentena ha comprometido la productividad de las empresa alimentarias, que requieren de un cierto número de operarios con formación para trabajar en las líneas de producción. También durante varios meses no se realizaron exámenes para obtener el carnet de conducir que se requiere para llevar camiones.
  • Problemas logísticos a nivel global, con colas en los principales puertos del mundo para descargar contenedores..
  • Encarecimiento y carestía de algunas commodities relacionadas con la fabricación de alimentos, como algunos materiales para fabricar envases.
  • Coyuntura del sector transporte: con una fuerza laboral envejecida y sin reemplazo, un cierto número de puestos de trabajo ocupados por trabajadores de la UE que se han ido, y con mucha oferta de trabajo pero que no es atractiva por la baja remuneración y las condiciones laborales.

La mayor parte de los motivos son globales, o bastante globales, salvo el Brexit, que es autoinfligido y las malas condiciones de trabajo de los camioneros, que no suceden en todos los países.

¿Qué efectos está teniendo en el mercado laboral?

  • Según Grant Thornton, del millón de ofertas de empleo que tienen contabilizadas en UK, la mitad son para el sector alimentario o empresas que le sirven. También indican que 1.3 millones de personas han salido del Reino Unido desde el inicio de la pandemia.
  • No hay suficientes transportistas para realizar el transporte que necesita la cadena de suministro.
  • Faltan también personal para trabajar en explotaciones agrícolas, y algunas cosechas han tenido que dejarse en las fincas por no tener gente para recolectar.
  • Los mataderos tampoco tienen suficiente personal, también dependen mucho de ciudadanos de la UE, y algunos están operando por debajo de su ritmo habitual. Según la patronal, están un 15% por debajo del nivel de empleados que requiere la demanda de productos.
  • Empieza a notarse también falta de personal en almacenes y fábricas alimentarias.
  • Las empresas de transporte están ofreciendo bonos de bienvenida (de hasta £1500) para los camioneros, y sin que entren nuevas personas en el pool de la oferta, lo único que se consigue es crear problemas en otras industrias. 
  • Están subiendo los sueldos para estos puestos, según el gobierno.

¿Qué efectos está teniendo en las empresas?

  • Según la interprofesional del transporte, el nivel de entregas a tiempo para el sector alimentario suele ser del 95%. Sin embargo en la actualidad es de un 75%, empeorando semana tras semana.
  • Según las dos asociaciones del sector del transporte, faltan entre 90.000 y 100.000 camioneros. Antes del Covid se calculaba que faltaban unos 75.000. The Grocer, juntando cifras del sector con estadísticas oficiales del gobierno, estima que durante este último año se han ido del país unos 12.500 camioneros de países de la Unión Europea.
  • Los supermercados, como han visto en algunas imágenes, presentan unos lineales llenos de huecos. Fallan las entregas de algunos productos y la tienda se queda sin pan de molde, un producto que se entrega a diario o con mayor frecuencia. También se producen tensiones entre los supermercados independientes y las grandes cadenas, porque algunos fabricantes dan prioridad a los últimos, y los pequeños negocios se quedan desabastecidos. Y los propios supermercados dan prioridad a ciertos productos, por lo que los lineales de agua mineral están siempre vacíos para transportar en su lugar otros productos de mayor valor, o más esenciales.
  • Además de los productos del día, se ven afectados los productos que vienen de importación (algunos lácteos, bebidas, comida para mascotas, etc) por los retrasos en las fronteras y en los puertos, y bebidas refrescantes y conservas (por cuestiones de falta de material para fabricar los envases o problemas con las materias primas).
  • Restaurantes que se han quedado sin algunos productos emblemáticos de su oferta (los famosos batidos de McDonald’s), y otros que han tenido que cerrar algunos de sus establecimientos por falta de productos. De forma menos notoria, en el día a día a algunos se les pueden acaban los vasos en los que servir las bebidas, o los sobrecitos con salsa ketchup, y no les ha llegado el pedido, con el efecto que esto tiene en las ventas y en los clientes.
  • Los restaurantes en algunos casos tienen que priorizar qué horas abren. No tienen suficiente personal para mantener lo que sería su horario habitual, y tienen que cerrar en horas de menor demanda.
  • La agricultura lleva tiempo con dificultades para poder contratar el número de trabajadores que requiere, y las medidas tomadas por el gobierno no han conseguido aliviar la situación. A este sector le ha afectado muchísimo el Brexit y la atmósfera que se ha creado en su entorno, y muchos temporeros decidieron no volver a UK. Este verano ha sido mucho peor, llegando al extremo de tener que dejar cosechas sin recoger en el campo.
  • El sector lácteo opera a menor velocidad que lo que debería, con ganaderos que ven como las envasadoras no tienen transportistas para recoger la leche a diario.
  • También problemas propios del sector cárnico, con animales que se crían para ser sacrificados con un cierto peso, pero que la falta de trabajadores en mataderos supone que baje el ritmo y se acumulen animales que siguen creciendo (unos 120.000 animales la semana pasada, según la BBC), y no se obtienen los productos derivados de ellos en las especificaciones de tamaños, pesos y propiedades organolépticas requeridas.
  • Los fabricantes de algunos productos, como los platos preparados, tienen que duplicar esfuerzos en estos meses, en los que se prepara además del pedido diario, parte de los productos navideños, que se congelan y se venden descongelados el último mes, y no todos pueden cumplir con sus programas por falta de trabajadores.
  • Y naturalmente, los efectos invisibles, como son la falta de poder prevenir muchas veces si vas a tener productos, recursos, etc, y lo que esto comporta para un sector acostumbrado a funcionar en muchos casos en modo tenso.

Todos miran al gobierno, pidiéndole que relaje la política inmigratoria, y deje venir a más trabajadores poco cualificados y conductores de camión para que cubran estos puestos de trabajo. Pero según el gobierno esto es una consecuencia de lo que los ciudadanos han elegido: el Brexit supone que se ajuste el mercado laboral, que el libre movimiento de personas no lo distorsione y las empresas tengan que invertir más para atraer a los trabajadores ingleses. 

Por ahora el gobierno ha accedido a habilitar un cierto número de visados especiales y temporales (que al principio eran hasta el día de Navidad pero ahora los han extendido unos meses más) para transportistas del continente (5.000 visados), y para trabajadores en industria cárnica (4.500) y pide a los distintos sectores que:

  • Ofrezcan sueldos mayores para atraer a los trabajadores británicos.
  • Inviertan en mejorar las condiciones laborales.
  • Inviertan en modernizar sus empresas, automatizando más sus operaciones para emplear menos personas con cualificación baja y dar trabajo a personal más cualificado (es una obsesión del gobierno, que los trabajos en UK sean de alta cualificación).

Y además, el gobierno piensa que la inflación no tiene por qué subir si se aplican estas medidas. El objetivo del gobierno es pasar de una economía basada en bajos sueldos, trabajadores poco cualificados, y alta inmigración a una economía de sueldos altos, trabajadores muy cualificados y poca inmigración.

Por ahora hay menos de 150 candidatos de chófer interesados en venir a UK a trabajar de forma temporal, y no parece que la medida vaya a atraer a muchos chóferes.

El debate de fondo es muy complejo y entra el precio que se paga por la alimentación, el nivel de seguridad alimentaria que se desea alcanzar (actualmente, se producen un 60% de los alimentos que se consumen en UK, mientras que hace 40 años era del 80%), la distribución de poder en la cadena de suministro, y la política de pactos comerciales internacionales (se favorece el libre comercio de mercancías, y los productos agroalimentarios siempre entran en juego). En UK las familias gastan el 11% de su presupuesto en alimentos y bebidas, y para muchos de estos alimentos los precios no han subido en los últimos 20 años, mientras que sí lo han hecho los costes de producirlos. Aunque invertir en automatización sea visto como la solución, no siempre es posible y es un plan a largo plazo y costoso.  

La solución desde luego no está cercana, y vamos a ver disrupciones durante un tiempo.