Morrisons: la integración de la cadena de suministro alcanza el reciclado.

Fuente: Morrisons

Esta semana Morrisons anunciaba que invertía en un negocio de reciclado de plásticos, comprando una participación del mismo. Me parece una noticia muy interesante. Primero porque Morrisons es la cadena de UK con un modelo más integrado de cadena de suministro. Tienen mataderos, fábricas de harina, hornos de pan, plantas de envasado de fruta, de fileteado de pescado, etc. Y además porque da respuesta al interés que tienen los consumidores en el medioambiente, y en el impacto que tienen en el planeta los productos que compran. La cadena de suministro ya no se acaba con la venta del producto al cliente en la tienda, ahora hay que participar en la gestión de los residuos.

Los datos son los siguientes: Morrisons se ha asociado con la empresa Yes Recycling para construir una planta de reciclado de plásticos que aquí se denominan “flexibles” (los envoltorios de chocolatinas, de snacks como las patatas fritas, film transparente, etc) y que son los que más dificultad hay para reciclar en el Reino Unido. La planta puede procesar 15.000 toneladas de plástico al año, convirtiéndolos en materia prima para otros productos de plástico. Parte de estos pellets se van a destinar a la fabricación de muebles y elementos para las propias tiendas de Morrisons (los que llevan más años en esto recordarán la bellísima tienda de Sainsbury’s en la península de Greenwich, ejemplo de utilizar criterios de sostenibilidad en el diseño de una tienda, y en cómo se veían etiquetas de Actimel en algunos de los paneles que cubrían las paredes!). Morrisons se ha comprometido a reciclar en esta planta al menos la misma cantidad de plástico “flexible” que pone en el mercado en el año 2025. La planta se nutrirá de plástico que recoge Morrisons y del que compre en Escocia.

En UK el tratamiento de los residuos de plástico no está centralizado, cada “council” (una medida territorial posiblemente similar a un municipio español, aunque pueden ser partes de una ciudad o unir varios pueblos en las zonas rurales y ser bastante extensos) recoge los residuos y los vende a empresas especializadas en reciclaje. Cada autoridad local decide qué tipo de plásticos le merece la pena separar y vender, por lo que el reciclaje es muy desigual a lo largo del país, y particularmente el de este tipo de envases limitadísimo. Por eso unas cuantas cadenas (The Coop, Tesco, Sainsbury’s, y el propio Morrisons – que llegó a poner en el 2019 mensajes en sus envases que decían recícleme en la tienda -, e incluso algunas marcas como Mars, por ejemplo) han instalado contenedores en sus tiendas para que los consumidores dejen allí los envases, en vez de tirarlos en la basura de su hogar, y poder canalizarlos hacia plantas que los puedan reciclar. También se han montado sistemas mediante los cuales los consumidores pueden enviar a las marcas los envases vacíos por correo!

El interés que tiene Morrisons en integrar el reciclado dentro de su negocio me parece muy interesante, y seguramente veremos alguna otra iniciativa similar de sus competidores y otros agentes de la cadena, de forma individual o de forma colectiva.