Morrisons: Ideas para Millennials.

Morrisons está pasando por un momento muy dulce, tras una buena temporada en números rojos, y acaba de publicar sus mejores resultados en 10 años.

El actual CEO, David Potts, y su equipo, mucho ex Tesco que se fueron de allí cuando Phillip Clarke llevaba las riendas, han conseguido afinar la estrategia del equipo anterior, corrigiendo las decisiones que les llevaron al fracaso y potenciando todos sus elementos positivos. No se supo implantar bien la brillante idea de posicionarse como referentes en productos frescos ofreciendo calidad valor y expertise, y a la vez que abrían tiendas espectaculares en las que los analistas hacíamos cola para entrar, dejaban de interesar a sus clientes más habituales que se iban a Lidl y Aldi.

Estos días, a la vez que van anunciando medidas para reducir el uso del plástico, acaban de comunicar un par de medidas muy interesantes, pensadas para los clientes que no van a sus tiendas: los clientes online.

Morrisons Eat Fresh HowItWorks.80bbb51d.png

Se atraven a lanzar la enésima caja de menús por suscripción, copiando elementos de Hello Fresh, Gousto y Oddbox, pero dándoles un toque Morrisons. Se llama Eat Fresh y cuenta con el posicionamiento habitual de la cadena sobre el origen y la calidad de sus frescos, pero más barata que los competidores. La caja semanal de tres cenas para dos personas cuesta £25 frente a las £30 de Hello Fresh o incluso los casi £40 de otros competidores más premium.

La otra idea es reforzar su oferta para consumidores vegetarianos y veganos, con una gama de platos preparados vegetarianos, de los del estilo “receta típica de carne pero sin carne”, y quesos veganos. Posiblemente no sean productos muy adecuados para los clientes en las tiendas. Pero tienen como objetivo que sean muy relevantes para el tipo de cliente que compra online, ya sea en Morrisons.com o clientes de Amazon Prime o Fresh, que compran en la web de Amazon pero es Morrison quien sirve los pedidos de alimentación MDD y frescos.

La unidad de negocio mayorista es uno de los grandes éxitos de la cadena. Venden a Amazon, a la cadena de tiendas convenience McColl’s (productos de MDD con marca Safeway) y acaban de firmar un acuerdo con una cadena de supermercados de Tailandia, Big C. Esperan que a finales de año las ventas de esta unidad superen los £1.000 millones (5% de las ventas).

 

 

Anuncios

Waitrose: entregas compras alimentación en dos horas.

Waitrose Rapid Delivery Shop.jpg

Waitrose & Partners se suma también a las entregas ultra rápidas de compras online de gran consumo en Londres: acaban de lanzar el servicio Waitrose Rapid Delivery. La cadena dice que un número importante de sus clientes (sobre todo los más jóvenes) están dejando de hacer la compra grande semanal y la realizan distribuida a lo largo de la semana, con casi dos tercios de ellos visitando regularmente más de un supermercado al día, según la misión de compra del momento. Con esta iniciativa Waitrose quiere dar servicio a los consumidores pobres en tiempo que demandan inmediatez, y naturalmente, poco sensibles al precio.

Por ahora solamente cubre el centro de Londres (parte de la city y el West End), algunos barrios del Oeste (Kensington, Chelsea y Fulham) y dos zonas de Croydon, donde dice Waitrose que hay muchos compradores de convenience a los que les puede ser útil este servicio.

Como las otras iniciativas, el cliente puede elegir entre un surtido limitado (esta vez 1,500 referencias) un máximo de 20 unidades que se entregan en bicicleta. El surtido es bastante completo, e incluye productos frescos, platos preparados y bebidas alcohólicas, pensado para la persona que compra la cena. La compra mínima es de £10 y el cargo por entrega es de £5.  El cliente puede elegir entrega el mismo día eligiendo la hora, o recibir los productos lo antes posible dentro de un plazo de dos horas. El servicio tiene una web dedicada.

El propio personal de Waitrose conforma los pedidos, tomando productos de dos tiendas Waitrose o del dark store que tienen en el sur de Londres. Pero las entregas las realiza personal de otra empresa (un modelo seguido por M&S y otros) que se llama On the Dot, una subsidiaria de la empresa de logística City Sprint. On the Dot ya trabaja con otras cadenas de retail y restaurantes, y dice tener capacidad para hacer entregas al 88% de la población británica.

Tesco ofrece un servicio parecido a través de su App Tesco Now. 20 productos con un coste de entrega de £8 para entregas en una hora, y £4 para entregas en un plazo de dos horas, pero cubriendo las zonas 1 y 2 de Londres.

Sainsbury’s: comprar sin pasar por caja en Londres.

Sainsbury’s ha traído al sur de Londres su piloto de tienda en la que es posible hacer la compra con su App, escanando los productos y pagando en la misma App. Es decir, no hace falta pasar por caja. No es la experiencia Amazon Go, pero se le va acercando. Y aporta velocidad a un tipo de compra donde el cliente apenas se va a llevar tres o cuatro productos y lo que prima es la velocidad a la que puede salir de la tienda una vez ha decidido qué llevarse.

Sainsbury’s llevaba dos años probando el App en una de las tiendas convenience que tiene cerca de la estación de Euston, con un número restringido de usuarios. Y ahora pone en marcha la iniciativa en una de sus tienda Local en el sur de Londres. La llama “Sainsbury’s Smartshop”.  La tienda no tiene sensores en las estanterías ni cámaras para seguir el movimiento de los clientes por la tienda, y por ello los propios clientes son los que tienen que escanear los productos utilizando el escaner de la App de Sainsbury’s, y una vez tienen todo, pagar en la propia App.

Sainsburys SmartShop scan pay  go trial  customers scanning their shopping with their smartphone  fo.jpg
Fotografía de Sainsbury’s.

Tiene todavía algunos inconvenientes, como por ejemplo los productos con alarma anti hurto, que tiene que desactivarse antes de salir de la tienda, o en el caso de alcohol y otros productos de venta restringida, el personal tiene que verificar que el cliente tiene la edad requerida para la compra.

Pero sin duda va a ser una herramienta muy popular en las tiendas donde se implante. En algunas tiendas del centro de Londres, o Canary Wharf por ejemplo, es posible ver más de 200 personas haciendo cola al medio día para comprarse un bocadillo y una botella de agua. Cuando sea posible escanear y pagar directamente con el App estas colas se reducirán drásticamente, y la experiencia de compra mejorará ostensiblemente. De hecho Tesco hizo unas pruebas hace unos años para llevar a cabo algo parecido.

La tienda sigue teniendo cajas registradoras donde pagar la compra, y según Sainsbury’s sigue empleando el mismo número de personas que antes de implantar este sistema. Una de las cuestiones que se nos ocurre debería preocupar son los robos de producto, pero dice Sainsbury’s que no les ha parecido que aumente al implantar este sistema.

El tipo de tienda donde lo prueban es de las llamadas “convenience”, donde los clientes pueden llegar a entrar varias veces cada semana, para comprar por ejemplo algo para comer en el momento, o unos platos preparados para cenar en casa. Son compras de pocos productos, en muchos casos los clientes no cogen ni cesto. Y es habitual que la mayoría de las cajas sean de autocobro, no acepten dinero en efectivo y solamente se pueda pagar con tarjeta, y además, no impriman tiquets de compra (solamente si el cliente lo pide expresamente).

 

Gran Consumo UK: poca actividad alrededor de los pagos sin efectivo.

Desde el 2015, los pagos en las tiendas británicas son mayoritariamente con móvil o tarjeta, y el efectivo va perdiendo cuota de forma constante (42% de los pagos en 2016). El mercado de gran consumo suele innovar en muchos aspectos, pero en la de pagos móviles y sin efectivo parece ir algo más lento que en otros países como China, la India, Suecia o Canadá, según The Grocer, y tampoco tenemos ninguna iniciativa tremendamente mediatica como puede ser Amazon Go.

El avance de estos medios de pago va avanzando, y se pueden ver nuevas iniciativas de los principales supermercados y otros agentes. Llevamos ya un par de años con tiendas sin efectivo (Waitrose ha sido el pionero) o sin cajas de autocobro que acepten efectivo.

Co-Op-38242-Smartphone-product-scanner07.jpg
Fotografía de The Coop.

La más llamativa seguramente será la de Costcutter y FingoPay. Mediante la tecnología de FingoPay los clientes de una de las tiendas Costcutter en una universidad de Londres pueden pagar con una huella biométrica (poniendo el dedo en un dispositivo) que permite identificar a la persona, y a la que se ha asociado una tarjeta de pago. Las que tienen más potencial son las de Waitrose, Sainsbury’s y Tesco, que ofrecen pagos por App. Las dos primeras cadenas tienen Apps que permiten escanear el producto en la tienda (en las tiendas piloto por ahora) y pagar directamente en la App, sin tener que pasar por caja, casi casi una experiencia similar a la tienda de Amazon pero escaneando tú mismo los productos. Tesco, tras haber realizado varias pruebas en tiendas convenience, finalmente lanzó el año pasado Pay+ (que sustituye a PayQwiq), y que viene a funcionar como el Apple o Android Pay, pero escaneando el QR del teléfono en la caja. Las ventajas es que puedes pagar hasta £250, puedes usar los cupones almacenados en el App y ganas puntos de fidelización. Además ya está implantado en la gran mayoría de las tiendas de Tesco, pero no parece que se use mucho.

Tesco Pay+.jpg

Es curioso ver como los supermercados van algo lentos en esto y necesitarán invertir más, pensando en que parece que los clientes ven ventajas a estos sistemas y quieren seguir viendo mejoras. WorldPay publica cada año un informe muy interesante sobre la cuestión, que muestra como cada vez es menos la cantidad de dinero en efectivo que llevamos, y como vamos confiando más en los pagos contacless. También va creciendo el uso del pago por móvil (sobre todo en los más jóvenes) y se desean beneficios del tipo escanear y pagar en la tienda o enviar los recibos por email en vez de obtenerlo impreso.

Cada vez hay también más Apps independientes que ofrecen medios de pago. Un par que están ganando popularidad en UK son Mishi Pay y Colu. La primera permite escanear la compra en varios retailers textiles y de otros productos, y pagar directamente en la App. La segunda es un monedero electrónico donde tienes que poner dinero desde tu tarjeta, y te permite pagar en muchos comercios independientes de forma bastante sencilla y con el atractivo de recibir dinero para premiar el uso. Y también van apareciendo tiendas donde sólo se aceptan pagos por tarjeta, como por ejemplo las hamburgueserías Vurger, la cadena de fast casual Tossed, aunque es algo más popular en los Estados Unidos, con ejemplos como Starbucks y Shake Shack.

En Suecia los pagos en efectivo suponen el 2% de las transacciones en la actualidad, y en el Reino Unido según el lobby bancario UK Finance todavía se utilizará en el 20% de las transacciones el 2020. El fin del efectivo está lejos en UK, pero se va acercando, y esperemos que los líderes del gran consumo aceleren los desarrollos.

Vía libre para que Tesco compre Booker.

Desde que en enero Tesco y Booker anunciaron su proyecto de fusión – más bien de compra por parte de Tesco – el sector ha estado muy pendiente de la decisión de la Comisión de la Competencia que ha pasado varios meses estudiando el impacto de la compra tendría en el sector del foodservice y de los pequeños supermercados, abastecidos por mayoristas como Booker.

Tesco and Booker.jpg

Finalmente, el pronunciamiento ha sido positivo, y sorprendentemente, la compra puede realizarse sin ningún ajuste, por considerar la Comisión que no va a tener ningún efecto negativo en el mercado.  Sorprende porque se trata de la creación de una empresa que va a unir al líder del gran consumo (con unas ventas de £37.200 millones) con el líder del sector mayorista (con unas ventas de £5.000 millones), y muchas voces habían alertado de la posición dominante que va a tener el nuevo agente. Principalmente se espera que el impacto en el sector mayorista sea mayor, donde Tesco podrá aplicar su know how para mejorar infinitamente las operaciones, y aplicar su poder de compra a los proveedores para obtener mejores precios, y así desplazar a la competencia, tanto en servir a tiendas convenience como en servir a negocios de restauración.

Se espera que la compra finalice a principios del 2018, y a partir de allí empiecen los procesos de unificación. Quedan algunos flecos, y algunos accionistas por convencer (como por ejemplo, Schroder Investment Management, que se han pronunciado en contra del acuerdo por considerar que Tesco paga demasiado).

El nuevo Tesco servirá a sus 2600 tiendas de conveniencia (entre Tesco Express, tiendas de gasolinera, y tiendas de la marca One Stop) a las que ahora se les unen 5600 más que servía Booker (bajo las marcas Premier, Family Shopper, Londis, y Budgens). Además, Tesco entra en un canal al que no servía hasta ahora, el de la restauración, ya que Booker sirve a más de 450.000 restaurantes y pubs.

De esta forma Tesco compra crecimiento, y la entrada en el canal HORECA. La unión del conocimiento de Booker del canal, junto con el poder de compra y la escala de Tesco, permitirán abordar un ambicioso plan de crecimiento en un canal que vende alrededor de £85.000 millones de alimentación (un poco por debajo de la cifra de gran consumo), donde la marca de Tesco igual no es muy relevante ahora, pero suficientemente conocida.

Y además, como cada vez que se compran tiendas, se habla de la extensión de la red de puntos de recogida de compras online. Tesco Direct, el catálogo de non-food, gana acceso a más de 5.000 nuevos puntos de recogida.

Otras cadenas también están llevando a cabo iniciativas en el mundo del convenience. Son tiendas pequeñas, pero suponen el 12.1% de las ventas de gran consumo, y además los clientes las visitan con mucha frecuencia. Morrisons ha lanzado una MDD para este tipo de tiendas, Safeway (la marca de la cadena de supermercados que compró en los años 2000) y que vende en las tiendas McColl,  Sainsbury’s está desarrollando un formato para los supermercados de gasolinera, The Coop compra la cadena de cooperativistas Nisa, que cuenta con mil tiendas y va a anunciar pronto un acuerdo con otra de las principales cadenas convenience, CostCutter.  Consolidación, en una palabra.

Sainsbury’s se acerca a la experiencia Amazon Go.

Antes estas noticias siempre las protagonizaba Tesco, que bajo la dirección de su anterior CEO estaba obsesionado por ser el líder en la incorporación de tecnología para hacer la experiencia de compra más rápida y agradable.

Las demás cadenas van por detrás de Tesco, claramente, pero Sainsbury’s es seguramente la que más cerca está y más novedades está introduciendo. La compra de Argos ya fue una apuesta clarísima por la omnicanalidad.

Sainsbury's App Pay Meal Deal 59ca297b1a00002850f0889d.jpeg
Fotografía de Sainsbury’s.

Ahora presentan una nueva App que, por ahora solamente en una tienda, va a permitir a los clientes escanear los productos en su teléfono y pagar directamente allí, sin pasar por caja. Por ahora, sólo los productos de la promoción de la comida (un bocadillo o ensalada, un snack y una bebida por £3) están disponibles, pero seguramente si el piloto es satisfactorio, se amplie el surtido.

Tiene todo el sentido del mundo porque a la hora del almuerzo se suele acumular mucha gente en las tiendas, y el poder pagar rápido.

No es exactamente la misma experiencia que la que hemos visto en los vídeos de Amazon Go, pero ya anda cerca…

Tesco: verduras fashion para los niños.

Tesco butternut-squash-stars.jpg
Fotografía de Tesco.

Ni siquiera los niños pueden escaparse de la moda flexitariana anti hidratos de carbono. La sopa de maravilla es ya algo del siglo pasado, y espera a su revival nostálgico. Los niños de ahora quieren, parece pensar Tesco, hortalizas con formas divertidas para cumplir con sus cinco al día.

La gama se estrenó la semana pasada con una referencia con calabaza cortada en forma de estrellas. Le van a seguir rodajas de boniatos sonrientes, y es posible que alguna otra referencia más, en un intento de ofrecer un producto algo diferente para los niños, y animarles a consumir más hortalizas. Son los primeros en el retail de UK en hacer algo parecido. Los demás productos similares están dirigidos al público adulto.

Tesco responde así a las demandas de convenience por parte de los consumidores. El mercado para productos vegetarianos preparados, como estas verduras, ha crecido un 10% en los últimos dos años, a pesar de su precio más elevando que las hortalizas enteras. Y estos productos que sustituyen al arroz, los spaguetti, etc, crecen de forma imparable. Tesco también extiende ampliamente en explicar que, en contra de lo que puede parecer, estos productos no contribuyen a generar desperdicio si no al contrario. Gracias a que con las calabazas Tesco también prepara fussili, spaguetti y láminas para hacer lasagna, puede aprovechar un gran número de calabazas que de otra forma irían a la basura por problemas cosméticos.

Le han llovido críticas a la iniciativa. No hay nada malo en aportar valor y convenience, pero es un producto mucho más caro que los cubos de calabaza que ya lleva mucho tiempo comercializando, y no ha gustado a algunos consumidores. También se les llama la atención por el posible desperdicio que se genera, pero Tesco ya cuenta con argumentos contra esto, y por alejar más a los niños de los productos tal como son.

Tesco también tiene en marcha la iniciativa de “Fruta Gratis Para Niños” en las tiendas, donde tiene siempre una caja con mandarinas, manzanas y plátanos, que los críos pueden coger y consumir en las tiendas.

Las entregas online de Sainsbury’s ya son en 30 minutos.

Espero no aburrirles con esta carrera de nuevos proyectos, y copiarse los unos a los otros para hacer lo de antes, sólo que ahora se hace con el móvil.

Chop Chop Sainsburys.jpg

La última es de Sainsbury’s, que acaba de anunciar un nuevo piloto con la App con la que vienen trabajando para las compras online en tiendas de conveniencia, Chop Chop. El servicio, digamos, habitual con esta App es de compras online que se entregan en casa en el plazo de una hora, sin compra mínima y menos de 25 artículos, y con un coste de entrega de £4.99.

Este nuevo servicio es más rápido, se entrega en 30 minutos, y no tiene coste de entrega. También tiene un límite de 25 unidades, pero la compra se tiene que recoger en la tienda, similar a lo que se viene llamando “click & collect”. Por ahora está disponible sólo desde una tienda, mientras que la compra online en tiendas convenience ya se ha extendido a muchas zonas del suroeste de Londres, y el centro y noroeste de la capital.

¿Qué le va a reportar a Sainsbury’s esto? Por ahora el titular de ser el supermercado con la entrega más rápida de las compras online, batiendo a los demás. Se dirá fidelizar a los clientes, ofrecerles nuevas soluciones, etc, y seguramente será muy útil para no hacer cola cuando sales de la oficina para comprarte el sandwich y el zumo del almuerzo. Pero también hay que apuntar que Sainsbury’s es la cadena que últimamente está apostando más por el online y los desarrollos multicanal, y tienen un muy buen parque de tiendas convenience en Londres. Hacen bien en aprovechar esta última circunstancia y utilizar las tiendas para apoyar el online, de la misma forma que hicieron hace cinco años con las entregas en tiendas de las compras del catálogo de non-food.

Mientras tanto, esperando a ver cuando desembarca Amazon definitivamente en Whole Foods Market y le da la vuelta a todo!

El poder de atracción del convenience.

Cuando me vine a vivir al Reino Unido por primera vez en 1999 una de las cosas que más me llamó la atención de las tiendas era la cantidad de platos preparados que había. Estaba claro que en los hogares de los londinenses de hace casi dos décadas calentar en el horno o en el microondas era lo más parecido a cocinar que podía llegar a pasar. No se llamaba convenience entonces, pero se veía como la comodidad y la ocasión de celebración eran los drivers más importantes.

The Coop Tate.jpg
The Coop es la cadena británica con más tiendas convenience.

Si nos adelantamos veinte años, vemos como los platos preparados siguen reinando a sus anchas en uno o dos grandes pasillos de las tiendas (o en más, si vamos a un Marks & Spencer), pero hay otro gran componente del convenience que ha ido ganando terreno (y que también ha supuesto menos minutos de preparación de comida en los hogares) y son los productos listos para comer, el llamado food to go. Es una tendencia importantísima, tanto en tiendas convenience como en hipermercados, y en la que los supermercados también pelean duramente contra el canal del food service, sobre todo aquellos restaurantes fast casual tipo Pret A Manager que tienen estanterías con comida, como si fueran también un supermercado ellos mismos.

Según IRI las ventas de estos productos alcanzaron el año pasado (52 semanas hasta 25 marzo 2017) la cifra de £2.300 millones (un 1,5% del mercado total, aproximadamente) y creció un 5%, muy por encima del mercado total que se vió severamente afectado por la guerra de precios. Si además añadimos snacks y bebidas que se suelen consumir juntos con los productos del food to go, el mercado asciende a £7.000 millones.

Las ventas de productos de food to go en las tiendas puramente de convenience crecieron a mayor velocidad, un 6.6%, hasta superar unas ventas de £500 millones. Hay que aclarar que en ambos canales se han ido produciendo aperturas (discount en las tiendas grandes, cadenas en las tiendas convenience) pero también que los grandes hipermercados están desarrollando los surtidos de estos productos (y por ejemplo Tesco abandonando sus desarrollos de restauración en tienda, dejando más terreno al food to go).

Los bocadillos suponen dos terceras partes del gasto, pero crecen a menor ritmo que la categoría general. Como en muchas otras secciones de la tienda, la salud es también un elemento importante, y esto hace que las ventas de ensaladas y sushi crezcan a mayor velocidad porque consiguen despertar un mayor interés en los consumidores, que en general desean cuidarse más. IRI en su nota no da el dato de estos productos pero sí que revela que los tres juntos crecen al 6,6% mientras que los bocadillos solos lo hacen al 3,8%.

Uno de los desarrollos más llamativos del último año han sido los obradores/tienda de sushi que Waitrose está instalando en sus tiendas. Es un elemento conocido, en España varias cadenas están haciendo lo mismo, y aquí destaca lo bien que tratan el producto, la presentación, el teatro de ver como lo preparan al momento, y la calidad extrema. Esperan alcanzar las 75 tiendas en enero del 2018, y el impulso que le dan a las ventas en las tiendas es fenomenal. Con 20 tiendas han conseguido revitalizar las ventas de lo que ellos llaman sección de restauración en tienda en un 7%, contando que Waitrose ya tiene 120 cafeterías en tiendas, y varios bares donde poder degustar vinos y comer unas tapas. Estas tiendas de sushi venden un producto muy aceptado y de alto precio.

Waitrose - Sushi
Los maestros del Sushi en acción en Waitrose.
Waitrose - Sashimi.jpg
Waitrose se atreve con productos no tan comunes, como el sashimi, pero también bien aceptados por sus clientes.

Sin duda cada vez es más fácil satisfacer el hambre al momento en los supermercados y los clientes aceptan muy bien estos productos. Seguiremos viendo como crece la oferta de food to go, se sigue sofisticando incorporando las nuevas tendencias de alimentos saludables, incorpora plenamente algunas nuevas ocasiones como el desayuno, y cada vez veremos más productos que se preparan al momento en las tiendas, hasta en las más pequeñas, que como están a pie de calle y rodeadas de otros supermercados y restaurantes competidores necesitan darles más motivos a los clientes para que entren en ellas.

 

Morrisons y Sainsbury’s: iniciativas multicanal para atraer más clientes a las tiendas.

El comercio electrónico ya no crece tanto como antes, pero sigue siendo uno de los canales de mayor proyección en estos momentos, y las cadenas desarrollan continuamente nuevas iniciativas para atrapar ese crecimiento. Las dos últimas que hemos visto en este país vienen de la mano de Sainsbury’s y Morrisons, y juntan elementos del comercio físico con el electrónico.

112932_rsz_hello_fresh_go.jpg

Sainsbury’s se precia de tener la mejor red convenience en Londres entre todas las cadenas. No tienen tantas tiendas pequeñas como Tesco, pero sí que domina en muchas partes de Londres. Acaban de anunciar que empiezan a colaborar con el popular servicio de reparto de kits de comida HelloFresh, y dan de alta varias cajas de comidas en sus tiendas convenience. Para ello, HelloFresh ha desarrollado una gama exclusiva para supermercados, HelloFresh Go, que son cajas con los ingredientes porcionados de sus platos más populares. Así los clientes que acuden a los Sainsbury’s Local a comprar la cena, si tienen ganas de cocinar,  pueden comprar un kit de HelloFresh y sentirse chefs por un día, frente a la opción típica de comprarse un plato preparado que se calienta o se acaba de cocinar en el horno. Las cajas de HelloFresh Go son para dos personas, y tienen un coste de £10, frente a las £8 a £12 de las recetas que se entregan en casa.

HelloFresh es uno de los servicios de suscripción de kits de comidas más populares en UK. Tienen presencia en otras ciudades como Berlín, Amsterdam y algunas ciudades en USA, y facturaron en seis meses del año pasado casi 300 millones EUR. Ahora, gracias a la presencia en Sainsbury’s, van a tener un mayor acceso a los hogares. Derriban también una barrera de entrada: al ser un servicio de suscripción, tienes que pedir varios platos cada semana, y tienes que organizarte un poco para cocinarlos todos, cancelar los pedidos si vas a estar fuera, etc. Y luego que no es un producto muy económico. Sin embargo, de esta forma, permiten que los consumidores les prueben.

Sainsbury’s ya tiene una buena gama de meal solutions, platos con los productos porcionados y preparados, que sólo hace falta freír o un leve tratamiento culinario, pero con la gama HelloFresh gana más relevancia, al ser una marca especial y centrada en este tipo de productos, no como la de Sainsbury’s que cubre un amplio espectro.

La otra noticia la protagonizan Morrisons y Just Eat, y tiene un gran potencial de convertirse en un éxito. Tras Amazon y algunas otras empresas de menor tamaño, ahora Morrisons ha acordado con Just Eat abrir concesiones de restaurantes en varias de sus tiendas. Los clientes podrán comer en el propio supermercado, llevarse los productos a casa o pedir online a través de Just Eat para que se los lleven a casa.

morrisons-and-just-eat-serve-up-the-uks-first-takeaway-inside-a-supermarket2.jpg
Fotografía Morrisons.

La primera prueba la hacen con un restaurante especializado en comida india llamado Bombay Bites, que sirve desayunos y platos típicos de la gastronomía india. De esta manera Morrisons ofrece más motivos a los clientes para ir a la tienda – aunque Tesco también se embarcó en una estrategia similar, de poner restaurantes en las tiendas, que fracasaron – sobre todo a los que tienen en mente comprar algo para cenar hoy.

Piensan que es un producto escalable y muy replicable, por lo que si todo va bien instalarán más conceciones en otros supermercados de Morrisons.