El canal Online lidera el crecimiento en el Gran Consumo UK.

Esta mañana Kantar ha publicado su análisis de los datos las últimas cuatro semanas (hasta el 7 de junio), junto con unos pocos datos de las últimas 12 semanas, en las que los británicos han estado en confinamiento.

Naturalmente, el acento está en el canal online. Todos los números son un tremendo éxito. Los supermercados reaccionaron con bastante velocidad al aumento superlativo de la demanda, con Tesco por ejemplo pasando de poder realizar 600,000 entregas a la semana a realizar el doble en unas pocas semanas. También cabe destacar Morrisons, con varios nuevos productos pensados exclusivamente para el canal online.

Fuente Ocado

El ganador es Ocado, el supermercado online. La cadena ha crecido un 42% en ventas en estas últimas cuatro semanas, y ya alcanza un 1,7% de la cuota total del mercado. El trabajo que han hecho para optimizar más sus procesos, el restringir la venta de algunos productos voluminosos, etc, les ha permitido atender mejor la demanda. Y esto que todavía a día de hoy, restringen las ventanas de entrega: las ofrecen primero a los hogares vulnerables, y conforme van cumpliendo con estos pedidos, las liberan para que el resto de clientes puedan hacer la compra. 

Las ventas online totales en estas 4 semanas han crecido un 91%, y la quinta parte de los hogares británicos han realizado una compra de gran consumo online al menos una vez durante este mes. 

El mercado de gran consumo continúa creciendo respecto al año anterior, gracias a que el canal foodservice sigue cerrado (se acaba de anunciar que los bares y restaurantes podrán abrir el 4 de julio). Si durante el periodo anterior las ventas habían crecido un 17,2%, en este periodo han crecido un 18,9%. Todas las cadenas crecen durante las últimas 12 semanas, pero en paralelo al canal online, es el canal de proximidad el que se lleva los mayores incrementos de las ventas en tienda, como The Coop (34,5%) e Iceland (31,4%). 

Sin embargo, Kantar detecta como a medida que se van reduciendo las medidas de confinamiento, los consumidores empiezan a apuntar hacia un retorno a los comportamientos previos a la pandemia. Por ejemplo, en junio han crecido las ocasiones de compra respecto a abril (casi 20 millones más de ocasiones), aunque todavía estamos en unas 77 millones de ocasiones menos que el mismo periodo del año pasado. Las ventas de proximidad también están retrocediendo un poco, y han pasado de suponer el 16,3% en abril a tener una cuota del 14,7% en estas últimas cuatro semanas. 

A partir del mes de julio parte de las ventas extra que estaba disfrutando el gran consumo se van a trasladar a los recién abiertos pubs y restaurantes. Pero también se espera que con la llegada del verano, y las vacaciones en casa que parece mucha gente planea, los supermercados sigan vendiendo mucha cerveza y hamburguesas para las barbacoas.

Morrisons: Atender a los clientes del food to go. (Alimentación y Coronavirus en UK – XIV)

El confinamiento en el Reino Unido empezó el día 23 de marzo, y hoy 13 de mayo empiezan a relajarse las normas que impuso el gobierno, aunque a distintas velocidades según la nación (Escocia, Gales e Irlanda del Norte han decidido ir más lentos). Hoy vuelven algunas personas a trabajar desde sus puestos de trabajo, y aunque estemos lejos de la vida antes del confinamiento, las empresas del sector alimentario se preparan para un escenario en el que, parece que por bastante más tiempo que el previsto inicialmente, van a mantenerse muchas de las medidas del llamado distanciamiento social, a la vez que van a circular más personas por las calles que vuelven a oficinas y lugares de trabajo.

Morrisons ha sido una de las cadenas que más nuevos desarrollos ha incorporado en su oferta para atender las demandas de los clientes confinados y tratar de ser un buen partner para sus proveedores, especialmente los más afectados por la desaparación del mercado de la restauración. En este periodo ha lanzado la venta de cajas de esenciales, que poco a poco a ido especializando más (una forma de comprar online de forma rápida y sencilla los productos esenciales que necesita el hogar), reabrió sus cafeterías para vender comidas de take away como si fueran restaurantes, y ha promocionado en tiendas el consumo de pescado y cortes de carne destinados a hostelería, para animar el consumo de los mismos. 

Y ahora, tras hacer frente a la nueva normalidad de estos días, se quiere preparar para la nueva nueva normalidad, la del desconfinamiento. Y una de las primeras medidas que ha anunciado es para estimular la venta de productos de food to go. Es una de las categorías que más ha sufrido la crisis porque al haber tanta gente trabajando desde casa su necesidad prácticamente ha desaparecido. Además los obradores en las tiendas donde se preparaban algunos de estos productos se han cerrado, para tener más personal en los pasillos, reponiendo o dirigiendo el tráfico de clientes. Sigue teniendo un mercado, no todo el mundo cocina ni tiene ganas de prepararse un sandwich o ensalada, pero es mínimo. 

El food to go era una de las categorías más atractivas en estos últimos años, porque crecía 2 veces más que el mercado de gran consumo. Tiene un valor aproximado de unos £18.600 millones anuales (IGD, 2019), y la gran mayoría lo capturan empresas de la restauración (cafeterías como Starbucks, Quick Service Restaurants, y especialistas como Greggs o Pret a Manger). Los supermercados se quedan con apenas unos £4.200 millones de esta tarta, por lo que su potencial de crecimiento es importante.

Hoy Morrisons ha anunciado que van a crear un sistema para, mientras mantienen el control de la gente que entra en las tiendas y las colas, poder acelerar las compras de productos de food to go en previsión que aumente la demanda. Van a montar un sistema de colas separado, de forma que los clientes que quieran comprar comida para llevar puedan acceder a las tiendas por una cola especial que será mucho más rápida que la de la compra en la zona de supermercado. En la gran mayoría de las tiendas estas zonas de food to go están en la entrada, y tienen caja propia, por lo que pueden “aislar” la zona de food to go y crear un circuito completamente separado.

Vamos a tardar en volver a la vida anterior, pero ahora podemos esperarla sentados en un banco, tomando el sol, comiendo un sandwich de pepino, y una bolsa de patatas fritas.

Fuente IGD 2019

Morrisons: Impulso Online (Alimentación y Coronavirus en UK – VII)

La cuarta cadena del país sigue adaptando su propuesta comercial a la situación de confinamiento de los clientes, y ganar capacidad para su canal online es un elemento importante de su trabajo actual ante la demanda de los consumidores.

Recordemos que además de su propia tienda online, son los proveedores de MDD y frescos de Amazon en UK, una alianza que les estaba dando muy buen resultado y que seguro les ha reportado un buen crecimiento estos días en los que los clientes buscaban comprar online de forma mucho más frecuente que lo habitual. Además no hace muchas semanas, Amazon quitó la cuota de suscripción para poder comprar en Amazon Fresh.

Recordemos. Antes de la crisis, Morrisons servía pedidos online desde el almacén de Erith de Ocado (en virtud al acuerdo de uso del software e instalaciones que alcanzaron en el 2014), desde tiendas propias, y la línea mayorista con Amazon. Desde el inicio del confinamiento han lanzado la línea de cajas y ampliado la preparación de pedidos online en 300 tiendas más.

La iniciativa de las cajas, Morrisons Essential Boxes, ha resultado ser muy popular. La semana del lanzamiento tenían una capacidad de enviar 10.000 cajas, y dos semanas después, ya pueden preparar 100.000 a la semana. Van a seguir ampliando capacidad para llegar a las 200.000 cajas por semana, la estimación que tienen de ventas. Las preparan en tres almacenes, y las entregan por mensajería, por lo que no consumen recursos logísticos propios.

Imagen de una de las plantas donde Morrisons confecciona sus cajas online. Fuente Morrisons.

Inicialmente constaba de dos opciones, una para familias que comen carne y otra vegetariana, con comida suficiente para dos personas durante una semana y ahora añaden más tipos: una que llaman Morrisons Market Kitchen Meal Box, con 8 platos preparados para dos personas, y la  Meat Box, de carne proveniente del Reino Unido preparada por los carniceros de Morrisons (pollo, salchichas, un asado, albóndigas, etc) con la que se pueden preparar casi 40 comidas. 

Una variante de la línea de cajas está dedicada al personal sanitario, con el objetivo de facilitarles la compra de productos esenciales. Lo llaman Essentials Food Boxes, con un contenido fijo también, una caja vegetariana y otra con carne. El personal sanitario puede comprarlas online en una web dedicada a ellos, y recogerlas en el aparcamiento del hospital. Por ahora está en marcha en dos hospitales en Leeds y lo van a ampliar al resto del país. 

Cajas de Morrisons para el personal sanitario. Fuente Morrisons

Para apoyar a las personas vulnerables y que tienen que aislarse, ponen en marcha el servicio Morrisons Doorstep Delivery. Los clientes pueden hacer pedidos telefónicos, escogiendo entre 46 referencias básicas, que se llevan a casa y se pueden pagar por tarjeta en el momento de la entrega. 

También anuncian la primera fase de una colaboración con Deliveroo. Ya en marcha desde 130 tiendas, los clientes pueden hacer un pedido desde la web de Deliveroo de 70 referencias del supermercado. Son los mismos precios que en la tienda, y hay que pagar el coste de entrega que establece Deliveroo.

Ante el reto del confinamiento, las medidas de distanciamiento social, y el miedo que sienten algunas personas a ir a tiendas, las cadenas británicas están aumentando su capacidad de venta online.

Asda: mayor foco en food to go y retirada de venta asistida de carne y pescado.

En estas últimas semanas Asda ha desvelado un par de proyectos muy interesantes. Son quizá poco ambiciosos ante los resultados que está cosechando y los nuevos desarrollos de sus competidores, pero están en línea con los cambios de los patrones de consumo que se están observando.

A principios de año anunciaron el cierre de los mostradores de venta de carne y pescado. La cadena cuenta con estos mostradores en unos 150 hipermercados, y los va a sustituir por mostradores de Delicatessen, donde se van a servir pizzas recién preparadas, pollos asados, pasteles de carne, sushi etc. Todo productos listos para comer. Va a colaborar con marcas reconocidas para que ofrecan también allí sus productos. En un principio anunciaron concesiones a Sushi Daily (que ya trabaja con Sainsbury’s y Waitrose) y Subway (que tiene un acuerdo con Asda para poner restaurantes en la puerta de los hipermercados, y ahora pasa al interior de los mismos), y la semana pasada comunicaron que también la popular marca Gregg’s iba a tener concesiones en estos espacios.

Motrador de venta de pescado en proceso de renovación en Asda.

Gregg’s es el negocio del momento en el espacio del food to go, por su volumen, sus precios y lo bien que le está yendo la estrategia de incorporar productos más saludables y vegetarianos en su surtido. Con unas ventas de £1.000 millones y más de 2.000 tiendas, han crecido un 15% en el último año, y los productos vegetarianos que está lanzando les están permitiendo aumentar mucho más su ya amplia popularidad. Es, sin, duda, una gran adición al portofolio de marcas de Asda en la zona Delicatessen.

Volviendo al tema de cerrar los mostradores, destacar que se mantienen las carnicerías halal que tiene Asda en muchas tiendas. También son una concesión. Y es una medida que parece natural, y que también tomó Tesco el año pasado, porque cuando vas a visitar las tiendas de Asda, es difícil ver clientes alrededor de la venta asistida de carne y pescado, pero siempre ves clientes en la de los productos halal. La única cuestión quizá algo controvertida es que la venta asistida puede ayudar a utilizar menos plástico a la hora de vender productos, dado que se ofrece la posibilidad a los clientes de llevar ellos mismos el envase a la tienda, pero también los esfuerzos por reducir la cantidad de envase en las referencias de venta libre servicio es muy visible, junto con el uso de materiales mucho más fácilmente reciclables (como las bandejas de cartón).

Está claro que en el gran consumo del Reino Unido el “convenience” cada vez es más importante: la conveniencia para comprar, para preparar y en estos últimos meses, para consumir. En las grandes ciudades los supermercados y restaurantes compiten por las ocasiones del desayuno y el almuerzo. Pero resulta sorprendente que la compra en un hipermercado pueda verse complementada con la compra de un producto que se pueda comer nada más llegar a casa, sin tener que cocinar nada. Los consumidores están respondiendo bien a estas iniciativas que vemos cada vez con más frecuencia en las tiendas, y que además pueden verse complementadas con la asociación de empresas del delivery, como Just Eat y Deliveroo, con las que ya trabajan algunos supermercados para llevar pizzas y curries indios a las casas de los clientes que así lo desean.

Tesco, Coop y Sainsbury’s: iniciativas para dejar atrás los pagos en efectivo.

Cada vez es más habitual ver carteles en tiendas y restaurantes de “No aceptamos pagos en efectivo”, y naturalmente, las cadenas de supermercados no son una excepción y vemos como cada vez se realizan más pagos con tarjetas: ya sean las compras grandes del hipermercado, las compras pequeñas en las tiendas convenience (incluso hay ya un buen número de modelos de cajas de autocobro donde no puedes pagar en efectivo). Acelerar el paso de los clientes por las tiendas y reducir puntos de fricción es importante para mantener una percepción positiva de tu marca, y el pago (y las colas!) es un elemento importante.

En estos últimos meses, en el mundo del gran consumo británico hemos visto nuevas aplicaciones e iniciativas en este campo, por parte de Tesco, The Coop y Sainsbury’s.

Tesco se ha tenido que enfrentar a las protestas de un buen número de clientes ante la decisión de no aceptar pagos en efectivo cuando el cliente utiliza la herramienta de escanear su propia compra. 90% de los clientes que utilizan este servicio ya pagan con tarjeta, pero la medida no ha sentado bien a un grupo de ellos. Esto contrasta con Sainsbury’s, que tras pilotos en varias tiendas durante varios años, a lo largo del 2019 ha implantado el “SmartShop” (el sistema por el cual el cliente se escanea la compra) en la práctica totalidad de sus supermercados e hipermercados, y solamente se ofrece la posibilidad de pagar con targeta.

Sainsbury’s finalizó el piloto de Londres de su tienda sin cajas en septiembre, volviendo a instalar cajas, pero lo interesante es que ha decidido apostar por un modelo híbrido. En unas pocas tiendas del centro de Londres ahora es posible escanear la compra con el móvil, y pagar directamente en la app sin pagar por caja. Posiblemente sea un poco complicado para los empleados de la tienda, pero también facilita mucho el tránsito de los clientes, que no tienen que hacer cola para pagar, sobretodo en las horas puntas de la mañana y el medio día, cuando los clientes van a comprar un bocadillo y una bebida, y la tiendas desbordan. Veremos si pronto implantan un sistema parecido en los hipermercados, aunque allí el riesgo es de mayor importancia. ¿Quizá para las zonas de food to go en las entradas de las tiendas?

Y finalmente, The Coop que también se une al club de supermercados con Apps para escanear y pagar productos. Desde hace unos pocos meses el sistema que estaban probando en su tienda en la central en Manchester está disponible en varias tiendas de Londres. Para poder utilizarla, el cliente tiene que escanear un código QR en la puerta de la tienda, y ya puede empezar a escanear productos, pagando al final del proceso. Las tiendas cuentan con cajas registradoras, la app no las sustituye. La tienda tambíen está muy bien adaptada, con códigos bien visibles en todos los productos que se compran a granel o las bebidas de la cafetera.

Es una iniciativa similar a la de Sainsbury’s, pero me parece más importante por la naturaleza de las tiendas de The Coop. Sus establecimientos están centrados hacia el convenience y las compras pequeñas, por lo que posiblemente vayamos a ver como se extiende este sistema a muchas más tiendas en breve, no solamente a las urbanas centradas en las compras de comida para ahora, como las de Londres.

Poco a poco nos vamos preparando para despedir a las monedas que tintinean en nuestra cartera. Casi uno de cada seis jóvenes en UK no utilizan efectivo, según UK Finance.

Para todo el retail, en el 2018, menos del 30% de los pagos se realizaron en efectivo.

El lechero robot de Milton Keynes.

Como he escrito recientemente en este blog, uno de los focos actuales de la compra online en UK es la de las compras pequeñas. Sob compras parecidas a las de convenience que se hacen en una tienda camino de casa, en las que los clientes quieren comprar productos de uso habitual que se les han agotado, o quieren comprar una cena. Lo fundamental en estas compras es la velocidad de entrega, y todas las cadenas están trabajando en proyectos para ofrecer estos servicios en las zonas urbanas.

Fotografía de Starship Technologies

Milton Keynes es una ciudad especial, porque el ayuntamiento ha permitido que se realicen pilotos con robots motorizados que llevan los productos a casa de los clientes, todos con la empresa Starship Technologies. Llevan colaborando desde el 2017 con Tesco, que hace unos pocos meses ha incorporado esta opción de entrega en sus servicios online para los residentes en esa ciudad, y desde el 2018 con Coop, sirviendo pedidos online desde dos tiendas. No tienen pedido mínimo, y el coste de la entrega es de £1. Según ellos, el 80% de los hogares se han descargado el App de Starships donde se puede comprar en The Coop, y la mayoría han comprado algo.

También durante un par de años Just Eat trabajó con la empresa para llevar los pedidos de comida de takeaway en un par de barrios del sur de Londres, pero la colaboración no acabó prosperando.

Ahora anuncian un nuevo proyecto con la empresa de bebidas vegetales Plenish. Es una de las marcas de moda y desde ahora sus clientes pueden pedir directamente a la marca que les lleven las botellas a casa, a través de la App de Starship. Las entregas se realizan de 9 a 12 de la mañana.

Starship Technologies está probando fortuna en los Estados Unidos también, fundamentalmente en campus universitarios, para llevar pedidos de restaurantes a las residencias de los estudiantes, pero todavía los costes de los robots y las restricciones normativas les complican la rentabilidad y la expansión del negocio.

A pesar de estas dificultades, seguramente pronto veremos robots sustituyendo los tradicionales lecheros, llevando cada día a los hogares las botellas de leche, las de bebidas vegetales, y quien sabe si pronto armados con un brazo mecánico que pueda dejar las botellas en la puerta y recoger las vacías.

Tesco y Lidl: otras formas de promocionar la Navidad.

La campaña navideña es sin duda la más importante de las cadenas. Las familias británicas gastaron el año pasado casi £400 de media en alimentación y bebidas para esos días, y para los supermercados es muy imporante capturar ese gasto.

La batalla no solamente se juega en el campo de las ventas, también es una cuestión de imagen. Desde las presentaciones de productos que se hacen en junio y julio, el lanzamiento de los spot navideños que ocurre a principios de noviembre, el conseguir titulares gracias a la buenas críticas de algunos productos (en esto los discounters son expertos) y finalmente, a principios de enero, la presentación de resultados. Unas malas navidades siempre ponen en cuestión la gestión del equipo directivo e incrementan la presión en su trabajo.

Tesco y Lidl ponen en marcha estos días un par de iniciativas en esta guerra de la imagen, con el objetivo de asociarse a productos del calidad alta, como los que quieres poner en tu mesa en la comida de Navidad.

Fotografía De Lidl

Lidl ofrece catas de sus vinos durante los próximos tres fines de semana, en Londres, Manchester y Glasgow. No parece nada extraordinario, y es natural que quieran promocionar sus vinos para rentabilizar el esfuerzo en elevar la calidad de los mismos y dárselos a conocer a los clientes. Lo divertido de la iniciativa, que se llama “Lidl Chateaux Noir” es que las catas se van a realizar en la oscuridad! Los clientes entrarán en una sala con decoración estrambótica (para alejarles un poco de la realidad física, dicen) y luego se sentarán en una sala a oscuras donde catarán varios vinos de Lidl. El objetivo es desprenderse de prejuicios a la hora de percibir la calidad de un vino, ya que dicen nos guiamos demasiado por la etiqueta y el tipo de botella. De esta forma, estamos solos frente al vino y nos podemos centrar más en el aroma y el gusto. En una tercera sala podrán degustar comida navideña del surtido de Lidl.

Y Tesco pone en marcha bares “Finest”, donde solamente se pueden encontrar productos de la gamma de MDD de Tesco premium. Es algo que podría ser un nuevo formato comercial, pero que por ahora van a ser tiendas efímeras, abiertas unas pocas semanas entre noviembre y diciembre.

En los bares se van a poder degustar los vinos más premium de la marca de Tesco junto con tablas de embutidos, snacks etc, del surtido navideño también. Van a ofrecer talleres a clientes, desde de degustación de vinos, maridajes de productos etc de cara a aprender algunas ideas y trucos para renovar la celebración de las navidades en el hogar.

Tesco ya abrió en el 2016 un bar pop up basado en sus vinos más premium. Fotografía de Tesco.

No hace mucho, en una presentación a inversores, el CEO de Tesco había dejado caer la posibilidad de abrir tiendas “Finest”, pequeños supermercados convenience con el surtido más premim de Tesco. Desde luego no sería un formato que podría extenderse tanto como el actual Tesco Express, pero sin duda podrían abrir bastantes tiendas en los centros de las ciudades, y competir mano a mano con los Simply Food de Marks & Spencer y Little Waitrose.

Un par de buenas ideas para ganar imagen y ganar en asociación a productos de calidad, y calentar motores para la batalla del fin de año ahora que hemos despejado – por ahora – la duda del Brexit.

Hibridación restaurantes/supermercados: un par más de ideas.

Las primeras barras de sushi que aparecieron en la gran tienda que abrió Whole Foods Market en Kensington, junto con grandes zonas de bandejas con comida donde los clientes podían llenar pequeños contenedores para llevarse a la oficina una comida caliente. Desde aquel momento, los superemercados han ido evolucionando y complementando su oferta de “comida para después” con la de “comida para ahora” (food for now) que muchas veces se prepara incluso en la misma tienda.

Ya son varias las cadenas que cuentan con puestos de sushi en sus establecimientos, aliados a fabricantes de prestigio (como Sushi Daily, en Asda, Waitrose y Sainsbury’s, que se ha convertido en la cadena europea más grande de sushi, con más de 700 puestos) o a marcas de restauración (Yo! Sushi con Tesco, Wasabi con Marks & Spencer). Y se está tomando un camino similar con lo de preparar platos en las tiendas, desde aquel pionero Sainsbury’s Kitchen que vendía bocadillos y sopas que preparaban allí mismo hace casi 10 años, a los nuevos Sainsbury’s Local y algunos Tesco Metro con una oferta de comida caliente muy amplia, los restaurantes de Crussh que Sainsbury’s instala en sus tiendas, los de Burrito Kitchen en Tesco, etc. Y los bares de Waitrose, algunos muy centrados en dar de comer a la hora del almuerzo, otros centrados en el “after work”, con tapas y vino y conciertos de jazz.

También el mundo del foodservice ha recorrido un camino hacia este punto intermedio de restaurante/tienda, basta ver la mayoría de cadenas de QSR que son prácticamente de autoservicio, o las tiendas a la entrada de algunos restaurantes, como las de Carluccio’s, que parecen auténticos colmados.

Fotografía Las Iguanas

Tesco y Sainsbury’s siguen innovando en este campo, aunque de una forma supongo más previsible para un supermercado. En los últimos meses hemos visto como aparecen platos preparados con la marca de cadenas de restaurantes famosas en el Reino Unido, tanto en la zona de congelados como en la de refrigerados. Una iniciativa interesante es la de Wasabi en Sainsbury’s, con su gama de platos de arroz y fideos asiáticos en muchas de sus tiendas, y que también se pueden encontrar en los restaurantes. Pero también se han apuntado otras cadenas como Las Iguanas (una cadena de restaurantes de inspiración latinoamericana), Bella Italia (italiano), Ed’s (de comida norteamericana), y Giraffe (fusión). La idea es llenar los lineales de otro tipo de marcas, que recuerden experiencias agradables. Aunque el reto de replicarlas en el hogar pueda parecer muy grande!

Fotografía de Gousto/Wagamama

La otra idea interesante viene de la mano de la empresa de kits de comidas para preparar en casa de suscripción. Se han asociado con Wagamama para, durante seis meses, ofrecer a los clientes recetas del propio restaurante. Así, los clientes que quieran cocinar en su propia casa los platos que disfrutan en el restaurante pueden pedirlos a Gousto, que les entregará la receta y una caja con todos los ingredientes en la cantidad justa. Me parece una buena idea, me parece fácil que si te gusta un plato de un restaurante y eres un cocinitas, te atraiga la posibilidad de preparlo en casa.

Seguimos avanzando en la mezcla.

Platos preparados en Sainsbury’s con marca de restaurante.

La oferta de comida y servicios que ofrecen los supermercados y los restaurantes está convergiendo cada vez más, y el traspaso de productos y prácticas de uno a otro canal es constante, y me llama la atención el interés que puedan generar las marcas de restaurantes entre los productos de los supermercados.

Desde los años 80 cuando Marks & Spencer introdujo las gamas de platos preparados en las tiendas (ya no hacía falta ir a un restaurante italiano para comerse una lasaña) y los restaurantes empezaron a envasar bocadillos y ponerlos en libre servicio en sus tiendas los puntos de contacto son innumerables:

  • Sainsbury’s Kitchen a principios de década, el experimento de Sainsbury’s para adentrarse en el mundo de la restauración
  • Las pizzas de los restaurantes Pizza Express, disponibles primero en Waitrose y luego en el resto de las cadenas.
  • Tesco invirtiendo cadenas de cafeterías como Harris + Hoole y comprando restaurantes como Giraffe, para mejorar su oferta en los hipermercados
  • También Tesco, la tienda convenience en Philippot Lane y en Charing Cross, donde tenías un restaurante que te preparaba la comida allí mismo o te podías llevar una comida del surtido de food to go de la cadena.
  • Los nuevos Marks & Spencer más cafeterías que otra cosa.
  • Las cafeterías como Starbucks, los restaurantes como Carluccio, en los que puedes comprar casi cualquier ingrediente o vajilla que utilizan.
  • Los tests de Asda y Morrisons con el delivery a casa desde los obradores de pizza y comida india que tienen en los hipermercados.
  • Los desarrollos de Starbucks, que ya tienen una gran visibilidad en las secciones de café de las tiendas.
  • Los platos preparados congelados de marcas de restaurantes como itsu y Las Iguanas.
  • Y los puestos de cadenas de restaurantes reconocidas que abren en muchos supermercados, como Wasabi en Marks & Spencer, Crussh en Sainsbury’s, etc.

De los últimos desarrollos que he podido ver, hay dos que me llaman la atención, con los protagonistas del último ejemplo, porque los productos de restaurante pasan a las secciones de los supermercados.

La cadena de tiendas de sushi para llevar Wasabi lanzó a finales de año su marca “Home Bento”. Son platos preparados muy parecidos a los que ofrece en la tienda calientes y listos para consumir, pero en este caso, refrigerados y en un envase para calentar y comer en casa. Una idea muy interesante, aprovechando seguramente que siempre van clientes a las tiendas a última hora a comprar algo de comida, y que ahora se la pueden llevar a casa y calentarla allí.

Y desde hace unos meses, esta gama está también disponible en las tiendas de Sainsbury’s, tanto sus supermercados como las tiendas convenience. Es un acuerdo curioso porque Wasabi tiene un acuerdo con Marks & Spencer en virtud del cual ha instalado corners de sushi en muchas de las tiendas del supermercado premium.

Crussh es otra de las cadenas de comida fast casual que proliferan en Londres. Se caracteriza por ofrecer productos muy saludables, smoothies, etc. Llegaron hace un par de años a un acuerdo con Sainsbury’s para instalar corners en los supermercados, y ya tienen unas 10 concesiones.

Acaban de anunciar el desarrollo de una gama de platos preparados que van a vender en Sainsbury’s también, aunque en este caso son productos para la zona del food to go más que para la de platos preparados.

Es muy interesante ver como Sainsbury’s está dispuesto a ceder algo de protagonismo a otras marcas en este espacio. La comida Food to go y los Platos Preparados están dominados por las marcas de los distribuidores, y apenas hay marcas de fabricante bien posicionadas en estos espacios. Sin embargo Sainsbury’s está introduciendo multitud de nuevas marcas que atraigan a clientes más jóvenes, muchas veces en las zonas de impulso de las tiendas convenience, donde ubica las que llama “Future Brands“, y sin duda estos dos acuerdos se enmarcan en esa ambición de atraer a otro tipo de cliente al que tradicionalmente va a comprar a sus tiendas.

En productos frescos y refrigerados, la MDD de las cadenas tiene una presencia destacadísima. Pero igual no es suficiente para poder seguir siendo atractivos, tienen que poner más marcas en estas secciones. Tesco ha desarrollado alguna gama de MDD que parece de fabricante (Wicked Kitchen por ejemplo) y Sainsbury’s parece se inclina por este otro camino. Seguramente es una buena oportunidad para los fabricantes.

Sainsbury’s: primera tienda sin cajas.

La semana pasada la cadena abría la primera tienda sin cajas abierta al público, yendo un poco más allá que los pilotos que están haciendo otras cadenas como Tesco y The Coop, y esta mañana me he acercado para experimentar de primera mano una compra hasta hace bien poco considerada futurista.

En la carrera de facilitar la compra convenience a los clientes y en hacerla más rápida, el pago ha sido siempre uno de los procesos más delicados: se tiene que invertir más tiempo, los clientes pueden irse si ven mucha cola, y si pones demasiadas facilidades seguramente el hurto crezca. Por otro lado, las tiendas son cada vez más pequeñas, y los surtidos están muy afinados, por lo que es posible encontrarlo todo muy fácilmente y acelerar el paso por tienda.

En el convenience reinan las cajas de autocobro, cada vez más estilizadas y pequeñas, e incluso en algunas tiendas ya ni hay puestos de cobro atendidos. En un buen número de estas tiendas ya ni se puede utilizar dinero en efectivo porque solamente admiten tarjetas de crédito. Pero por más que se agilice el paso por caja, en horas punta en muchas de las tiendas convenience es fácil encontrarse una cola de clientes que quieren pagar y salir.

El Tesco de antes de Dave Lewis hizo varias pruebas con medios de pago, desde desarrollar una App ya en el 2014 parecida a la que presenta aquí Sainsbury’s, o la famosa prueba de pagar de forma rápida con una pulsera de pago. Ahora, además de los pilotos de Tesco y The Coop tenemos la App de Scan & Go de Marks & Spencer, donde en unas cuantas tiendas el cliente puede escanearse la compra y pagar en la propia App.

Como vemos, la novedad fundamental de esta iniciativa de Sainsbury’s es que la tienda no tiene cajas, pero no aporta nada más de forma fundamental. La tienda también es algo especial: es la tienda piloto que tienen enfrente de sus oficinas centrales para hacer pilotos de convenience. Han quitado del surtido muchos productos que les podrían dar problemas (periódicos, productos con alcohol, etc), y el surtido está centrado en comida para desayunar y para el almuerzo, dejando de lado lo demás. Por lo tanto, es una compra muy simplificada, y tiene todo el sentido del mundo porque va dirigida a las personas que van a comprar tres o cuatro referencias, en las que la velocidad de paso por tienda va a ser algo muy importante.

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El App se puede utilizar en un buen número de tiendas convenience repartidas por el país (más grandes que esta), pero que mantienen las cajas a la salida de la tienda.

El proceso de compra es muy sencillo, pero en caso de haber problemas – recordemos que esto es un piloto – el personal de tienda está muy atento para echarte una mano, y en la zona de salida puedes pagar la compra en efectivo o con tarjeta, de forma excepcional.

La verdad es que aunque pueda parecer algo incómodo no lo es tanto para una cesta de muy pocas referencias, pero se agradecería una cierta adaptación del packaging de los productos, como por ejemplo, códigos EAN frontales para que puedas escanearlos sin tener que manipular el producto, o que estén en las estanterías como pasa con algunas referencias a granel.

A la espera de las primeras tiendas de Amazon Go en Londres, que parece que van a aparecer pronto, ya podemos en Sainsbury’s y Marks & Spencer hacer compras sin pasar por caja de forma tremendamente fácil.