Ocado: menos plástico.

Desde hace casi un año los consumidores se han concienciado del impacto que tiene en el planeta los plásticos que no llegan a reciclarse, y en general, un buen número de ellos está tratando de buscar formas para reciclar más y reducir la utilización de envases de plásticos de un solo uso.

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Las cadenas de supermercados y los fabricantes de alimentos están reaccionando a esto, y llevando a cabo una serie de iniciativas para que entre todos se reduzca la cantidad de plástico que se tira: cambio de materiales y de diseño, tasas, sistemas de retorno, o cosas tan clásicas como instalar fuentes de agua en las tiendas.

Ocado, el supermercado online, no podía quedarse atrás, y ya vemos esta iniciativa en su web, que seguramente pronto imitarán los demás: entre las categorías de producto que los clientes pueden elegir para seleccionar los productos que quiere comprar han incluido varias referentes al reciclaje y el plástico. De esta forma ahora podemos ir a las categorías de “Reducir y Reciclar” (productos que han cambiado el material de su envase o han reducido la cantidad de plástico utilizada), “Poco plástico” (por ejemplo, frutas a granel) y “Reciclable” (productos con envases que se reciclan en la mayoría de distritos del Reino Unido – ya que aquí cada distrito tiene su propio sistema de recogida y reciclaje, y no todos tienen la misma capacidad). Dentro de las categorías los clientes pueden filtrar los productos según más criterios, como por ejemplo la marca.

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Los clientes de los supermercados no dudan en quejarse en las redes sociales ante lo que consideran un uso excesivo de envases de plástico en los productos que compran.
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Teníamos frutas feas y ahora llegan los filetes feos.

Las frutas y verduras feas llegaron a los supermercados hace un par de años, gracias a una tormenta perfecta que mezcló algo de sentido común con presión mediática por reducir el despercidio alimentario, los nuevos compradores “inteligentes”, los chefs de la tele y que los agricultores, en general caen simpáticos y a nadie le gusta que los supermercados no les compren las manzanas que tú no comprarías en la tienda.

En aquel momento todas las cadenas lanzaron su gama de frutas feas. O bien las destinaban a la gama de MDD de primer precio, o les ponían nombres que llamaran la atención como perfectamente imperfectas, o la belleza interior, y cualquier otro que se quieran imaginar. Los productos suelen ser de temporada e ingleses, aunque este año se han visto fresas feas de importación, como si ya fueran un elemento imprescindible del surtido.

Finalmente esta tendencia llega al mundo de la carne, y por fin podemos contar algo divertido de la sección, últimamente apaleada  por veganos, flexitarianos y demás amantes del “plant-based”.

La tienda de alimentos online Muscle Food ha lanzado sus cajas de filetes feos! El producto es bastante sencillo: el proveedor de Muscle Food de carne es también un importante proveedor de empresas de restauración. Los filetes que no tenían el tamaño adecuado no se podían vender a los restaurantes por lo que se picaban y se les daba otro uso. Muscle Foods ha decidido aprovechar esto, y ofrecer estos productos a sus clientes, que pueden disfrutar de carne de calidad a un precio muy rebajado (casi un tercio de lo que suele costar la carne habitualmente). Son los mismos filetes, solo que de tamaño irregular y en general más pequeños.

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Muscle food es una tienda online especializada en servir a consumidores muy concienciados con su salud. Empezó atendiendo al segmento de las personas que van al gimnasio para desarrollar su musculatura, con una oferta basada en alimentos y complementos para ellos, y poco a poco ha ido extendiendo su alcance para atender a otros consumidores, como los celíacos, los que siguen una dieta paleo, meal solutions, etc.

Tesco se asocia con Jamie Oliver.

Ayer el famoso chef de la tele anunciaba que iba a empezar a trabajar para Tesco en una campaña de marketing. Su cometido va a ser el desarrollar recetas saludables para animar a los clientes a cocinar platos saludables y fáciles, y dar consejos para lograr cambiar de hábitos para que sean más saludables.

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El anuncio ha sido una sorpresa, y se produce a la vez que el anuncio de la apertura de las nuevas tiendas Discount, pero encaja entre las últimas campañas de Tesco. Llevan dos años con la Tesco Food Stories, en la que cada mes van ofreciendo nuevas recetas que parecen preparadas por clientes de Tesco. Vienen apoyadas por cartelería en el punto de venta, y el poner todos los ingredientes en una nevera en la entrada de las tiendas más grandes, al lado de un tótem con las recetas. Y también con la que lanzó hace algo más de un año, los “Healthy Swaps“, en la que, para que los clientes no compraran productos poco saludables, Tesco rebajaba el precio de la versión del producto más saludable (los productos light, sin gluten , sin azúcar etc) y así incentivar su compra. Tambíen rebajaron el precio de las frutas y hortalizas frescas.

Al poco de hacerse famoso, en el año 2.000 Jamie Oliver firmó un acuerdo de colaboración con Sainsbury’s, con el mismo objetivo. La colaboración fue un elemento muy importante para el retailer, contribuyendo de forma significativa a que no fuera percibido como un supermercado caro, y poniendo las bases de su imagen de valor y valores actual. Por ejemplo las campañas “Feed your family for a fiver” (Alimenta a tu familia por cinco libras) fueron muy populares y lograron aumentar mucho las ventas de los productos citados en las recetas.

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Waitrose cambia de nombre.

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Desde que estoy aquí, casi 8 años, ya he visto cambios de logo de Asda, Morrisons, The Coop, Aldi y Marks & Spencer, y pequeños retoques en Sainsbury’s… pero es la primera vez que una cadena cambia de nombre!

Esta mañana Waitrose, la octava cadena del Reino Unido con un 5% de la cuota de mercado, anunciaba el cambio de nombre, y pasará a llamarse Waitrose & Partners.

El cambio quiere reflejar un elemento único de la cadena, y es que los trabajadores son los dueños del negocio. En realidad, el negocio se llama John Lewis Partnership (que también pasa a llamarse John Lewis & Partners) y tiene grandes almacenes y los supermercados Waitrose. El cambio trata de significar el compromiso de los trabajadores con el negocio, puesto que es suyo, están motivadísimos para hacerlo muy bien y lograr que el cliente vuelva una y otra vez.

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Ya hay un par de tiendas en Londres con la nueva señalética, y se espera que poco a poco las demás vayan cambiando. La MDD también llevará el nuevo nombre, y han anunciado que a partir de octubre ya aparecerán los primeros productos con la nueva imagen.

Veremos como queda el cambio. No estoy muy seguro si es algo tan importante para los clientes de la cadena, ni si comunicarlo de una forma tan intensa servirá de algo. Los clientes seguramente pensarán en que es una cooperativa y ya está. Hasta ahora Waitrose comunicaba calidad de producto, procedencia (británica) y métodos de producción respetuosos con el medio ambiente (ecológicos, bienestar animal) y meter ahora en la ecuación de la comunicación esto, creo que va a confundir más que aportar.

Pero si el cambio puede motivar a los que trabajan en Waitrose y hacerles llegar un poco más lejos para dar servicio, entonces seguro que tendrá un efecto muy positivo en las ventas. Lo hemos visto por ejemplo con Tesco.

Morrisons y Asda: frescos sin plástico.

Algo que sorprende bastante de los supermercados británicos es que incluso en los hipermercados, la gran mayoría de los productos en frutería están envasados, y hay poco granel. Por eso parece normal que ahora que todas las cadenas se han comprometido a reducir el plástico en sus operaciones, la frutería haya sido una de las primeras secciones en las que se hayan puesto a trabajar. Aunque por ahora parecen más bien medidas mínimas y lo que se trata de maximizar es la publicidad de la acción.

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Un empleado de Morrisons mostrando los “pepinos desnudos” del retailer.

Morrisons anunció la semana pasada que iba a vender pepinos sin la habitual funda de plástico. La medida va a afectar a los pepinos del Reino Unido y de Holanda, y desde marzo a octubre. La medida reduce la vida útil de los pepinos, de siete a cinco días, por lo que se ha criticado un poco por la importancia que se le da también a la reducción del desperdicio alimentario. Pero según Morrisons el impacto va a ser importante, y le va a permitir al retailer ahorrarse 16 millones de fundas de plástico.

Otras medidas de Morrisons son el permitir que los clientes se lleven la compra de carnicería y pescadería en sus propios contenedores, por lo que Morrisons se ahorra tener que envolverlos. Y están instalando fuentes de agua potable en sus tiendas, para que los clientes puedan rellenar allí sus botellas rellenables de agua.

Asda también ha anunciado medidas. En abril nombraba a Nikki Dixon responsable del proyecto de reducción del plástico en las operaciones del retailer, y firmaban un acuerdo con la Universidad Beckett de Leeds para el análisis del problema y las posibles soluciones. Las primeras medidas que se conocen también son de la sección de frescos, y  retiran las fundas de plástico de los colinabos y en las próximas semanas de los espárragos. El compromiso de Asda es de reducir el uso de plástico en su MDD un 10% de aquí al 2019.

Waitrose, que quiere eliminar los plásticos negros de su MDD también está aumentando el uso de bandejas de cartón en su sección de frutas y hortalizas. Lo último que han anunciado es que los tomates ecológicos van a llevar unas bandejas de cartón que se fabrica a partir de las hojas de las tomateras, demostrando también interés en valorizar los subproductos agrícolas.

Red Tractor para por su crisis reputacional.

Red Tractor

El sello Red Tractor en los alimentos es uno de los más reconocidos por los consumidores británicos, y ahora está pasando por una mini crisis reputacional debido a su forma de operar. Afortunadamente, en esta ocasión parece que se ha superado sin consecuencias. Recordemos que llevamos un par de años con varias crisis en el sector cárnico, como por ejemplo la de la planta de envasado de pollo 2 Sisters, o el cierre del proveedor de fooservice Russell Hume por incumplimientos severos con la legislación sanitaria.

El sello Red Tractor nació en el año 2000 y es una certificación que se otorga a productores de alimentos en UK que cumplen con una serie de condiciones. Son más restrictivas que la legislación en vigor en cuestiones de bienestar animal y cuidado del medio ambiente, y sobre todo, que asegura que los productos son del Reino Unido. Según sus propios estudios, más del 62% de los consumidores británicos reconocen el sello, y esto los convierte en la certificación de productos más reconocida en el país.

Recientemente, una ONG (Animal Equality) destapó malas prácticas con los animales en una de las granjas certificadas por Red Tractor, y el diario The Times se decidió a investigar un poco más. En la actualidad hay 46.000 granjas y establecimientos certificados y los inspectores de Red Tractor realizaron el año pasado 60.000 visitas para auditar establecimientos y granjas. De todas estas visitas, tan solo 50 fueron sin avisar, y por ello se ha criticado a la certificadora. Una de las recomendaciones de Chris Eliott en su informe sobre la crisis de la carne de caballo era que el sector alimentario confía demasiado en las auditorías, y que éstas deberían ser sin anunciar para que fueran más efectivas. Sin embargo, por la naturaleza de las empresas certificadas por Red Tractor, esta práctica es algo complicada de poner en marcha, dado que muchas de las empresas son pequeñas granjas, con una o dos personas a su cargo, y puede ser habitual que el auditor acuda a realizar una auditoría a la granja pero que granjero y animales estén en el campo de pasto, por ejemplo, y no se pueda entrar en la granja hasta que vuelva el granjero. Encarecer las auditorías también es un problema para la certificadora, que aboga por defender no solamente los productos de calidad, si no que los consumidores puedan permitírselos.

Naturalmente las imágenes del maltrato han tenido efecto en la opinión pública, y aunque se trate de un caso aislado, Red Tractor va a tener que tomar medidas para revisar su política de auditorías. Ellos mismos, para reforzar su credibilidad, aseguran que el año pasado dieron de baja 200 granjas que no cumplían con sus exigencias, y suspendieron 1.800 más. Entre sus ideas para reforzar el control de las granjas certificadas se encuentran proyectos como el poner sensores conectados a internet en las granjas para capturar información en tiempo real, utilizar sistemas de Blockchain para gestionar la información, mejorar la clasificación de las granjas en función del riesgo, y revisar su sistema de auditoría para mejorar la priorización de visitas.

Es un momento crucial ahora, porque con el Brexit hay mucha sensibilidad sobre cómo va a ser la legislación alimentaria en el futuro en este país, y si se va a seguir produciendo con tan alto nivel de calidad como hasta ahora. No hacerlo quebraría la confianza que tienen los británicos en que los alimentos que se producen localmente son de una calidad excelente.

 

Iceland: competir para ser el líder en sostenibilidad.

Los elementos tradicionales que utilizaban los supermercados para competir entre ellos (precio, surtido, servicio…) han dejado de ser suficientes en el mercado británico, y la carrera por ser relevantes les está haciendo competir en otros campos.

Tras la guerra de precios ahora estamos en la guerra de valores, y hay una carrera por demostrar que se es el más verde, el más saludable y el que está más en sintonía con las aspiraciones de los clientes actuales. Es algo que siempre ha estado presente (basta ver los posicionamientos de Waitrose y Marks & Spencer, o el gran desarrollo que hizo Sainsbury’s para posicionarse como una cadena de valor y valores) pero últimamente se ha acentuado un poco, con cuestiones como el plástico, el desperdicio, etc.

20180510_092616_resized.jpgIceland, una de las cadenas más pequeñas del Top 10, parece estar dispuesta a aprovechar las causas que surjan para diferenciarse. No se trata de un supermercado sofisticado, la experiencia de compra es regular comparada con las otras cadenas, aunque son seguramente la enseña a imitar si nos fijamos en congelados, la categoría donde tienen el expertise. Pero en lo que llevamos de año ya ha lanzado un par de iniciativas significativas para posicionarse en el espacio de la sostenibilidad, algo que parece alejado de la esfera donde Iceland se mueve, pero que indica su ambición de escalar posiciones en el ranking y atraer a nuevos tipos de clientes más concienciados con estas cuestiones.

La primera se hizo pública nada más anunciarse que el gobierno estaba trabajando en el desarrollo de una estrategia para reducir los residuos plásticos generados en el país, y mejorar las tasas de reciclaje, con el objetivo último de alcanzar la cuota “residuo cero” en plásticos en 25 años. Inmediatamente Iceland anunció que se comprometían a eliminar el plástico de los envases de sus productos de MDD antes del 2023. Están trabajando en utilizar nuevos productos con materiales basados en el papel y el cartón, y que se reciclen fácilmente.  Posteriormente, otras cadenas como Waitrose anunciaron sus objetivos al respecto, y un grupo de fabricantes y distribuidores han publicado un compromiso genérico para reducir tambíen la cantidad de plástico que se pone en el mercado y reciclar más cantidad del que se ponga en el mercado.

El otro compromiso de Iceland es el de retirar de las formulaciones de sus productos de MDD el aceite de palma antes de acabar el año. No es una cuestión de salud, es una cuestión de sostenibilidad. Dicen que no tienen garantías de poderse aprovisionar de aceite de palma “responsable” (que no contribuya a la deforestación ni a la extinción de los orangutanes) por lo que han decidido cortar por lo sano. El aceite de palma se sustituye por otros aceites como el de girasol, colza, etc.

Sin duda las cadenas buscan nuevos campos en los que competir y ganarse el favor de los clientes. El precio lo es casi todo,… pero no todo.

MSC nombra a Aldi y Sainsbury’s los más sostenibles en UK.

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Fuente MSC

Cada año la organización MSC publica su ránking de las cadenas de gran consumo, valoradas según el número de referencias que venden de productos certificados con su estándar.

El año pasado Sainsbury’s fue la cadena que se llevó el honor, y en esta ocasión ha quedado segundo tras Aldi. Lidl, el otro discounter alemán en UK, queda tercero.

Aldi tiene un 79% del surtido analizado certificado por MSC. Sainsbury’s un 76% y Lidl un 72%. Pero si miramos el número de referencias, Sainsbury’s seguiría liderando el ránking, con 226 productos. En segunda posición quedaría Tesco, con 148 productos.

El ránking naturalmente considera la certificación propia del MSC, pero en el Reino Unido convive con otras, y es por eso por lo que las cadenas premium como Waitrose y Marks & Spencer, que tienen desarrollos sólidos en el ámbito de la sostenibilidad (por ejemplo, fue muy famosa la campaña de Marks & Spencer Forever Fish, que entregaba el dinero que recaudaban por la venta de bolsas de plástico a fundaciones que se dedicaban a recuperar los océanos) no aparecen en los primeros puestos. Ambos utilizan otras certificaciones para asegurar que su pescado viene de caladeros sostenibles.

En general, como ya hemos comentado en otras ocasiones, los consumidores británicos suelen estar dispuestos a pagar algo más por productos de calidad y con atributos como la sostenibildiad. Pero también es verdad que la competencia entre supermercados les hace buscar diferenciarse entre sí con este tipo de iniciativas. Según un análisis que llevó a cabo Client Hearth el año pasado, la absoluta mayoría (97%) de los productos del mar que se vendía en el gran consumo británico proceden de caladeros sostenibles, certificados por algunos de los estándares que forman parte de la Sustainable Seafood Coalition. Los supermercados han apostado por la sostenibilidad en la categoría de los productos del mar, y los fabricantes han tenido que adaptarse, y poco a poco, las empresas de foodservice como Compass también van buscando reforzar la integridad de su cadena de suministro elevando las credenciales de sostenibilidad.

Es una tendencia imparable, y el MSC indica que el número de referencias sostenibles ha crecido un 60% en los dos últimos años.

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Sainsbury’s muestra sus credenciales de sostenibilidad en el punto de venta.

Morrisons renueva su MDD Primer Precio.

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La revisión del surtido y de los productos de MDD en UK es continua. Morrisons acaba de presentar su nueva versión de la grama de primer precio, una gama importante porque le permite atraer a clientes con poco poder adquisitivo que no quieren gastar mucho en alimentación, y que suelen llevar su gasto a discounters.

La gama está disponible desde el mes pasado, y cuenta con 400 referencias. Aunque la gama mantiene el carácter básico, han realizado varios cambios en ella. Tiene 100 nuevos productos, un nombre “nuevo” (recuperan el original de M Savers (*) con el que introdujeron la gama en el 2012, dejando de lado el de Morrisons Value que tenían ahora), y cambia el aspecto del amarillo al blanco. Siguen siendo productos asequibles a un nivel de calidad correcto.

También están trabajando de forma intensa en frutas y hortalizas, con una mejora de calidad y extendiendo la gama de las frutas feas, que ellos llaman Frutas y Verduras  “Wonky” (frutas torcidas). Hasta ahora esta marca ha sido un poco un instrumento de relaciones públicas, con el que reaccionaban a problemas (empezaron como reacción a  los problemas que tuvieron con los chefs de la tele porque Morrisons – y otros – se negaba a aceptar hortalizas con defectos cosméticos, y luego aprovecharon problemas puntuales como excesos de producción o malas condiciones que afectaban a la forma de los productos para decir que ellos admitían esos productos feos para ayudar a los agricultores). Ahora pretenden que sea una marca con presencia constante y amplia en sus lineales. Han ido introduciendo tambíen proveedores internacionales para tener referencias de los productos todo el año (ya cuentan con unos 500 productores) y amplían el compromiso de “comprar la cosecha entera salga como salga” hasta alcanzar unos 300 productores en el 2019. Sin duda estos productos contribuyen a que la percepción del precio sea más positiva para Morrisons, y en estos tiempos de inflación y poca confianza de los consumidores, se situa de su lado para ayudarles a gastar poco.

Ampliar la gama de primer precio parece un buen paso para Morrisons, que trata de recuperar con el tiempo la imagen de retailer de precio que tenía antes de la compra de Safeway.

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(*) Una nota curiosa sobre la introducción de M Savers en su momento. En aquel entonces los clientes de Morrisons, sobre todo en el norte del país, eran muy de precio. Y los discounters todavía no eran tan populares como ahora. En ese contexto, la introducción de una nueva gama de MDD de primer precio (algo que Morrisons no tenía entonces) supuso una verdadera revolución. La aceptación de sus clientes fue muy positiva de forma inmediata. El problema, la canibalización de las ventas… lo que se ganaba con M Savers se perdía de ventas en la gama media de Morrisons. Seis años después, los clientes son distintos y el entorno competitivo ha cambiado mucho, y seguramente no les pasará lo mismo.

Aldi UK contra el desperdicio de alimentos.

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Otra cadena más en el Reino Unido que muestra su compromiso para luchar contra el desperdicio alimentario, marcándose objetivos y poniendo en marcha iniciativas para reducir el desperdicio.

No han publicado datos de lo que tiran, comparado con otras cadenas, pero es importante asumir compromisos. El suyo es que antes del 2030 van reducir el desperdicio a la mitad.

La acción que les va a reportar una mayor reducción es el reforzar los mecanismos de colaboración con bancos de alimentos. Quieren trabajar más cerca de FairShare  (la organización que lleva alimentos a los bancos de alimentos) para ser capaces de donar más productos que están a punto de superar fecha de caducidad.  Empezaron a redistribuir este tipo de productos en el 2015, y ya han donado más de mil toneladas en el Reino Unido e Irlanda. Este año han empezado a trabajar con FoodCloud, la empresa que facilita que los supermercados donen directamente a bancos de alimentos los productos, sin necesidad de intermediarios que no llegan a todos sitios.

En la parte de prevenir el desperdicio, van a implantar una campaña de concienciación en tiendas utilizando las recomendaciones de WRAP UK, educando a los consumidores y proponiéndoles consejos de conservación de los alimentos. También trabajan con los proveedores mediante dos programas:

  • la colaboración con Company Shop, la fundación que compra excedentes a los proveedores a un precio descontado y luego los vende en sus tiendas en zonas deprimidas del país. Empezaron el programa en el 2015, y ahora participan unos 600 proveedores y se han redistribuido 1600 toneladas de productos.
  • colaboración en varios grupos de trabajo con otras cadenas, proveedores y empresas de logística, donde buscar formas de reducir el desperdicio en la cadena de suministro. WRAP lidera uno de estos grupos, Friends of Champions, y otro más del IGD destinado a elaborar informes y compartir datos que permitan a todos mejorar.

Tesco fue una de las primeras cadenas en marcarse objetivos contra el desperdicio, y poco a poco el resto de cadenas (Asda, Sainsbury’s, etc) se les va uniendo en este cometido.