Salud mental: Las marcas quieren que hables.

Una de las tendencias del momento en alimentación son los alimentos que contribuyen a la llamada “salud mental”: relajarse, dormir, estar contentos, estar concentrados en algo… Es un nicho de la gran tendencia de consumir alimentos saludables. Dos terceras partes de los británicos creen que lo que comen tiene una relación directa con su estado de ánimo, según Mintel, y cada vez vemos más alimentos en las tiendas que tratan de dar respuesta a estas necesidades.

Pero hay otra salud mental, más importante si cabe, su acepción tradicional, el bienestar emocional y psicológico de las personas, y las marcas están también tratando de contribuir a darle importancia y que los consumidores lo tengan presente. Además, la crisis del coronavirus ha multiplicado el riesgo de sufrir desequilibrios. 

A los nuevos factores como los peligros de la infección, la incertidumbre sobre el trabajo, el confinamiento, la vida moderna y urbana y el estilo de vida tan frenético que llevamos también pueden contribuir a deteriorar la salud mental de las personas.

Desde hace un tiempo algunas marcas nos invitan a parar, tomarnos un tiempo para nosotros mismos, dejar de pensar y hacer cosas para reparar nuestro espíritu, hacer cosas “lentas”. Algunas han hecho de esto su elemento diferencial, como los chocolates de la marca Ombar, pero me gusta lo que hacen otras marcas que han sido capaces de integrar su producto, su momento de consumo, o algún otro elemento con el compartir con otras personas, el charlar con ellas, el no estar solo, y sin tener que modificar sus productos.

 

  • Las Marcas de Té Tetley (ya hace unos años) y PG Tips (la última este mes de enero, regalando productos) han lanzado campañas donde el eje es tomarse una taza de té con un amigo con el que hace tiempo no hablas o no ves
  • McVities, la empresa de galletas, colabora con la fundación Mind regalando cajas de producto a las personas que prometan llevárselas a un amigo o familiar. El objetivo es promover una pausa en nuestras vidas, mantener una buena conversación con nuestras amistades, y reconectar con ellos.
  • En el verano del 2018 las cafeterías Costa dispusieron las mesas “de cotllleo”, reservadas para personas que quisieran hablar con desconocidos, tomándose un café juntas. Era una forma de identificar personas que se sienten solas, y les gustaría conversar un rato con alguien, aunque sea desconocido.

Y hace un par de días, ví este cartel en un supermercado Sainsbury’s, también promovido por la fundación Mind. En ella nos invitan a comprar una botella de leche a un vecino, y llevársela de regalo y charlar un rato con ellos, para tratar de mitigar un poco el aislamiento en el que se vive en algunos vecindarios, donde es fácil que los vecinos no se conozcan.

Gran Consumo y Black Lives Matter en UK.

Como era de esperar, la convulsión social del momento tenía que llegar al mundo del gran consumo, tan íntimamente ligado a la vida de las personas. Vivimos en el Reino Unido momentos de indignación social, con cientos de manifestaciones reclamando una sociedad más justa para todos.

La primera reacción fue la del CEO de The Coop, Steve Murrell, que en Twitter y dirigiéndose a sus empleados, condenó la muerte de George Floyd mientras la policía le estaba deteniendo, y expresó una vez más los valores del negocio que dirige y cómo están trabajando para implantar una cultura en la que se celebre la diversidad y el color de piel no suponga ningún obstáculo para nada dentro de su organización.

El fin de semana el protagonismo se lo llevaron un par de marcas de té, Yorkshire Tea y el negocio de Unilever PG Tips. La primera respondió a una activista de extrema derecha que por favor no compres nuestra marca, tras unos comentarios que ella había hecho en twitter. Acto seguido, otras personas anunciaron que iban a boicotear a Yorkshire Tea por apoyar a la organización Black Lives Matter, y se iban a pasar a otras marcas. PG Tips escribió a su vez que si quieres boicotear marcas de té que están en contra del racismo, no les compres tampoco. Otras marcas, como Tetley, se unieron a la denuncia pidiendo que los racistas no consuman sus productos.

Yorkshire Tea contestando a Laura Towler.

Ayer, Wilfred Emmanuel-Jones, fundador de The Black Farmer, publicaba una carta en The Grocer sobre la falta de diversidad en los puestos de mayor responsabilidad de los supermercados, y se complacía del anuncio de The Coop.

Y en estos momentos empieza a popularizarse en las redes sociales un llamamiento a boicotear a Sainsbury’s. El motivo es que se ha retirado de la puerta de un museo financiado por Lord Sainsbury la estatua de un emprendedor del comercio internacional que además compraba y vendía esclavos. Sin embargo, los Sainsbury’s no tienen nada que ver con esto, es una decisión de los administradores de Canary Wharf, en línea con las peticiones de muchas personas en el Reino Unido de retirar estos monumentos. (Por cierto, cuando puedan volver a Londres visiten el museo, se llama Museo de los Docklands allí en Canary Wharf, con su centro documental de Sainsbury’s, que contiene el archivo con toda la historia de la cadena!). Afortunadamente, de la misma forma que en el caso de las marcas de té, la respuesta de adherencia a la marca también es viral, #BuySainsburys.

Posicionarse en estos momentos es algo muy complicado, y son actos valientes por la polarización que existe entre las dos posturas. Y además la polémica de algunas demandas del Black Lives Matter y los sucesos que se están viendo en las manifestaciones. Además, la historia del té, que no está libre de la explotación en países en desarrollo, por ejemplo, aunque los esfuerzos de las grandes marcas están por eliminar esto. Pero también es verdad que los consumidores demandan de las marcas un mayor compromiso social, y éstas pueden elegir responder y posicionarse, para estar más cerca de los valores de sus clientes, aunque les va a ser imposible estar al lado de todos sus clientes.

Envases de plástico en tiempo de cambios (Alimentación y Coronavirus en UK – XI)

Desde hace aproximadamente un mes y medio la situación del mercado de la alimentación no es normal por culpa de la pandemia. La semana del 10 de marzo el miedo se adueñó de los consumidores, que compraban grandes cantidades de productos esenciales para almacenar en casa, por miedo a que hubiera desabastecimiento o que tuvieran que pasar una temporada confinados en casa, como se había visto sucedía en Wuhan. Papel higiénico, toallitas,  qproductos de desinfección, pasta, conserva de tomate, etc, desaparecieron de los lineales. Poco después, llegaban las medidas de distanciamiento social, que limitan el número de clientes en las tiendas, obligan a mantener una distancia entre clientes de 2 metros, y en consecuencia, reducen la capacidad de vender de las tiendas.

Uno de los temas de los que se habla es de si ahora los consumidores están dejando de lado sus demandas de proteger el planeta y reducir el uso de plástico en la cadena de suministro, dado que ahora se centran en demandas de seguridad, más cercanas a la base de la pirámide de Maslow. The Grocer, muy acertadamente, recoge en su número de este sábado varios aspectos que están teniendo influencia en el uso de los envases. En mi opinión, esto supone un cambio temporal del foco, y aunque pueda pasar a un segundo plano desde el punto de vista de los consumidores, las empresas seguirán impulsando este cambio porque suma a su imagen. Hemos visto muchos cambios en los últimos tiempos, y es natural que tras la novedad y la pandemia, se ralentice un poco el ritmo de novedades.

Fotografía de una tienda de Tesco.

Según The Grocer, los factores que están haciendo que sea más complicado reciclar el plástico y que aumente el consumo del de un solo uso son:

Se compran menos productos a granel y naturalmente más productos envasados. Aunque la OMS diga que no hay constancia de contagios a través de alimentos, los consumidores se muestran cautos, y según WRAP (la agencia que analiza el uso de envases y vehicula el cambio) prefieren los productos envasados. Además, se cerraron en primera instancia los mostradores de venta asistida de carne, pescado, charcutería y quesos. Los artículos de panadería que se vendían por unidades ahora también se ponen en bolsas de plástico.

Los restaurantes solamente pueden vender a través del delivery que es un modelo de venta que usa más envases que el tradicional de servir los productos en platos en la mesa. Aunque los británicos se hayan volcado a cocinar en casa por el confinamiento y que la gran mayoría de restaurantes cerraron, poco a poco va creciendo el gasto en esta partida. Se debe al cansancio de cocinar (no es el punto fuerte de las familias de estas islas) y a que van abriendo más restaurantes que han conseguido adaptarse y montar su negocio delivery.

Algunos operadores utilizan envases más sostenibles porque se pueden reciclar con más facilidad, pero no es siempre el caso, y la gran mayoría son de un solo uso. Además el fin de semana ya no es la ocasión mayoritaria, al haberse detectado gran aumento de la demanda entre lunes y jueves, y se piden más platos y bebidas, habiendo aumentado significativamente el número de pedidos de postres. A pesar de este repunte, las ventas todavía están muy lejos de las de antes de la crisis por el gran número de operadores que siguen cerrados.

La legislación para prohibir el plástico en determinados productos se retrasa al menos seis meses. Se iba a prohibir usar materiales plásticos en pajitas para beber, cucharillas que se dan en cafeterías, etc. También algunas normas se han relajado, y ahora es posible entregar las compras online en bolsas de plástico. 

El precio del petróleo está por los suelos, por lo que el precio del plástico virgen también desciende, y hace que reciclar no sea tan viable desde el punto de vista económico.


Los servicios de reciclaje se han visto afectados como los demás servicios. Se han tenido que adaptar a las medidas de distanciamiento entre personas, además de haber sufrido bajas por aislamiento de los trabajadores. Algunos barrios han tenido que disminuir la frecuencia de recogida de la basura, y las plantas de selección de residuos han tenido que reducir el ritmo de trabajo.

Marks & Spencer y Morrisons: apoyo a agricultores y ganaderos (Alimentación y Coronavirus en UK – X)

Son muchos los analistas que anticipan un aumento del interés en los alimentos locales tras la crisis del coronavirus, acrecentado en este país por el Brexit y el fervor nacionalista que destapan las conversaciones sobre la ruptura y qué vamos a hacer cuando nos veamos libres del todo de la Unión Europea. El sector productor está dando la talla, como en muchos otros países, pero se enfrenta con graves problemas que esta crisis ha provocado o a agudizado:

  • Dificultad de contratar personal, ya sea para recoger la fruta y otros productos agrarios, o para trabajar en plantas de procesado, envasado, mataderos etc. Ya lo era desde hace dos años, por el ambiente que ha creado el Brexit, y ahora mucho más.
  • La caída total del sector de la restauración, muy importante para algunas empresas y productos.
  • El llamado “desequilibrio de la canal”: hay mucha demanda para ciertas piezas y cortes de las canales de carne de las especies consumidas, pero mucho menos para otras, que en ocasiones son las de mayor coste. Esto, sobre todo en ternera, se ha visto agravado por el cierre de los restaurantes.

Un par de cadenas en UK toman algunas medidas especiales para poner en valor el papel de los agricultores y ganaderos, y contribuir un poco más a que puedan superar la crisis. De paso, reforzar las credenciales de las cadenas de compradores de productos locales.

Marks & Spencer, el supermercado premium, lanza una campaña publicitaria en la que los ganaderos y agricultores van a ser los protagonistas, y además va a realizar promociones en algunos de los productos más caros y menos demandados de carne. La campaña incluye anuncios en TV y en redes sociales, que destacan el origen y el cuidado con el que producen los agricultores y ganaderos que proveen a Marks & Spencer, además de señalética en la tienda. Los anuncios tratan de ser Aquí los productores van a ser los auténticos protagonistas, con grabaciones hechas por ellos mismos en las granjas, algo diferente a la última campaña, la de Fresh Market TV en la que se aparecían productores pero los protagonistas eran los propios productos y chefs e influencers que daban recetas, consejos, o se sorprendían ante la versatilidad y sabor de los productos presentados. También, claro, ahora es difícil hacer anuncios como los de antes, y aunque queda auténtico poner vídeos que graban los propios ganaderos, debe ser difícil hacerlo de otra forma.

Fuente Marks & Spencer.

Morrisons hace algo más interesante y original, y gracias a las credenciales de su carne y las ventas (cuarta cadena del país, con un 9.9% de la cuota según Kantar) seguramente con algo más de impacto. 

Anuncian un descuento de un 5% en sus tiendas a los agricultores que sean sus proveedores, aproximadamente unos 2.700. Es la forma que tienen, dicen, de darles las gracias por su compromiso durante esta crisis del coronavirus. Gracias a su tamaño y su especialización en frescos, son una de las cadenas que mayor cuota tienen de estos productos. 

Pescadería de Morrisons.

Y también que vuelven a abrir sus mostradores de carne y pescado, que cerraron durante la fase de compra pre aislamiento. Los vuelven a abrir, pero no como eran antes, si no con el tema de la barbacoa, tanto para carne como para pescado. La idea es vender productos típicos de hostelería (algunos cortes de carne como las costillas de ternera, por ejemplo, o pescados como lenguados, marisco etc) y que en general tienen poca salida en los supermercados, a no ser que se apoye la venta con prescripción y explicando a los consumidores como preparar el producto. 

Sobre todo en el caso de Marks & Spencer, son acciones de marketing principalmente, con el objetivo de comunicar a la sociedad que están llevando a cabo buenas acciones. Aunque en ambos casos, son acciones que encajan muy bien en sus estrategias y en lo que vienen haciendo desde hace tiempo.

Tesco: tests para empleados y nuevas medidas (Alimentación y Coronavirus en UK – IX)

Todavía tengo que escribir sobre los resultados de Tesco, la polémica sobre el dividendo, y una muy buena iniciativa vinculada a su compra del mayorista Booker hace tres años. Pero se impone el Coronavirus, y cómo las empresas están cambiando la gestión de sus operaciones y del punto de venta para amoldarse a la nueva situación y las medidas de distanciamiento social que impone el gobierno.

En la última comunicación de Tesco hacia sus clientes, se detallan varias de las nuevas acciones:

  • Van camino de doblar la capacidad de entregas online. Están a punto de alcanzar 1 millón semanales, han aumentado en 400.000 desde que empezaron las compras de acopio, y esperan llegar pronto a las 1.2 millones. Las personas vulnerables de la lista del gobierno tienen preferencia a la hora de reservar entregas, y Tesco está trabajando también con su propia base de datos para identificar otros clientes que puedan ser vulnerables.
  • Han abierto dos supermercados en los hospitales de campaña que ha construido el gobierno británico. Están abiertos 24 horas, y tienen un surtido especial de productos esenciales.
  • Han cambiado la gestión de horas en las que otorgaban prioridad al personal de esencial. El personal sanitario, de los servicios de emergencia, y los cuidadores,  tienen prioridad en cualquier momento del día, basta que se acerquen a la puerta o a la caja, y no tienen que hacer cola para entrar en la tienda ni para pagar en caja.
  • Las medidas en la tienda son las habituales, pantallas en las cajas, cartelería informando, cerrar los mostradores, elementos para limpiar las asas de los carros, y han hecho mucha incidencia en dirigir el flujo de los clientes en la tienda, con flechas en el suelo y carteles informativos.

Adicionalmente, algunas medidas para sus empleados:

  • Los empleados de las tiendas tienen a su disposición guantes y mascarillas, por si quieren utilizarlos. El consejo del gobierno no obliga a usar estos elementos.
  • Además, para ayudar con el estrés al que están sometidos los trabajadores, Tesco ha contratado para ellos los servicios de un par de Apps de “mindfulness”, HeadSpace y SilverCloud. Son Apps con ejercicios para manejar el estrés, dormir mejor, concentrarse y meditar, etc.
  • Van a realizar tests de Covid-19 a sus empleados y familiares. En principio es un piloto en una de las zonas, para empleados con síntomas o para familiares de empleados que tengan síntomas. Y son tests voluntarios.
  • Tienen a unas 300.000 personas en las tiendas. 41.000 de baja o no pueden ir a trabajar porque viven con alguien con síntomas, y han incorporado a 50.000 nuevos empleados, que van a dejar la empresa de forma paulatina a medida que se normalice la situación.

Y finalmente, el gran esfuerzo solidario de repartir alimentos a bancos de alimentos, distribuir fondos entre ONGs que apoyan a los más débiles, etc. Se espera que las donaciones de alimentos excedan este año los £52 millones.

Las ventas de Tesco crecieron un 5.5% en el periodo previo al confinamiento, por detrás de los discounters y su competidor Sainsbury’s, pero por delante de Asda y Morrisons. La semana que viene veremos los datos de las primeras semanas de confinamiento, y ver qué impacto tienen en las ventas las medidas de distanciamiento social y el cierre de los restaurantes.

Pubs, Leon, Pret a Manger, Cote etc: Restaurantes que quieren seguir siendo relevantes (y hasta hacer negocio) en medio de la crisis (Alimentación y Coronavirus en UK – VIII)

En las notas anteriores ya se recogen algunas iniciativas del foodservice, vamos a ampliar aquí algunas más.

El 20 de marzo el gobierno británico decreta que se cierren los establecimientos de hostelería y restauración, permitiendo solamente algunas excepciones (por ejemplo algunos restaurantes en fábricas, para empleados) y aquellos que venden a través de delivery, para entregar en casa. Permite también que aquellos que no vendían a través del canal del delivery lo hagan ahora. Los días anteriores al cierre varias cadenas se habían volcado en apoyar al personal sanitario que empezaba a notar la presión del aumento de enfermos en los hospitales, ofreciéndoles descuentos e incluso bebidas calientes gratis. 

La mayoría de cadenas han cerrado completamente, ni siquiera ofrecen delivery, ante la complejidad de respetar las medidas de distanciamiento en las cocinas. Apenas quedan abiertas las cadenas de pizzerias del tipo Domino’s o Papa John’s, algunos Costa (en hospitales o con Drive Thru), KFC (tambíen con Drive Thru), Bella Italia, y unos pocos casos más. Los proveedores del sector foodservice han tenido que buscar nuevas rutas de comercialización, como vender directamente al consumidor final (cajas de frutas y verduras, de carne, etc) o vender a supermercados (como el caso de Brakes y Sainsbury’s).

Las iniciativas de ayudar al personal sanitario se han transformado con el paso de los días. Itsu, por ejemplo, la cadena de comida asiática, ha abierto un par de restaurantes y ofrecen comida gratis al personal sanitario. Solo producen un plato, fideos udon vegetarianos para facilitar su operación, y las llevan además sin coste de entrega. Uber y Deliveroo colaboran con esta iniciativa, aportando las entregas a Itsu, y otras cadenas como Pizza Hut, Neat Burger, etc, que ofrecen comida gratis o con descuento al personal sanitario.

Los médicos agradeciendo a Itsu el envío de comida.

El CEO de Leon, ha organizado una campaña de recogida de dinero para sufragar los costes de ofrecer al menos una comida caliente al día a personal en los hospitales. Colaboran en la iniciativa un gran número de cadenas (Wasabi, Tortilla, Peach Pubs, Rosa’s Thai, Hop, Pizza Pilgrims, Franco Manca, Farmer J, Tossed, Haché, Abokado, Dishoom y Nusa Kitchen oir ahora) y ya han recaudado más de un millón de libras esterlinas.

El actor Damian Lewis apoya la iniciativa Feed the NHS.

El canal online es una forma que se ve bastante segura de hacer llegar productos a los hogares, y son varias las iniciativas en este campo. 

Varios mayoristas, Brakes, Bidgood, Bestway etc, se han aliado con varios fabricantes como Coca Cola, Budweiser, etc, apoyados por la firma de software StarStock, y han promovido la iniciativa mypubshop.com. Se trata de transformar un pub en un pequeño supermercado. Los clientes pueden hacer un pedido online, y recoger la compra en el pub. Participan pubs de varias cadenas, como Admiral, St Austell y Greene King.

Algunas cadenas se pasan al delivery, pero más cercano al modelo de las cajas de recetas que al de entregar platos cocinados. Côte Brasserie, por ejemplo, ofrece sus platos para entregar en casa, todo preparado y porcionado, por lo que solamente hace falta cocinarlo.Se puede comprar vino y carne, para prepararla al gusto.

Y luego está Leon, que ha aprovechado la crisis del coronavirus para lanzar “Feed Britan”, un desarrollo en el que sin duda llevaba un tiempo trabajando. Anunciaron justo antes del cierre que querían transformar sus restaurantes en supermercados, y que naturalmente, dadas las circunstancias, primero iba a ser un supermercado online. El sábado 4 de abril hicieron el lanzamiento exclusivo a miembros de su club de fidelización de la tienda online. Primero de platos preparados en formato grande (tres platos por caja, un total de 4 kilogramos de comida, una caja para omnívoros y otra para veganos), y luego añadieron otra caja de fruta y otra de quesos. Además, desde su página web incluyen una “falsa” tienda online, donde poder comprar productos envasados con su marca, y que te lleva a la web de Sainsbury’s, el supermercado que los distribuye por ahora en exclusiva. Es muy interesante lo que están haciendo con ellos, lanzaron hace unos pocos meses una gama de condimentos y salsas ambiente, y después una gama de refrigerados (houmous, guacamole, etc, e incluso kefir y algún otro producto no disponible en sus restaurantes) y tiene una implantación en general muy cuidada en las tiendas del supermercado, donde la marca Leon tiene un buen protagonismo. En principio la idea es poder también comprar estos productos en los restaurantes, que ampliarían la zona de venta libre servicio. Crussh, la cadena de comida healthy, tiene una iniciativa similar, donde los clientes pueden comprar sus zumos premium y sopas online, producto suficiente para toda una semana.

Las cadenas que tienen las tiendas cerradas tratan de mantener la relevancia de su marca durante este tiempo. Es interesante la iniciativa de Pret A Manger que publica las recetas de sus sopas y platos en la web, para que los clientes puedan repetir la experiencia en casa, o los tutoriales de las cafeterías Costa para hacerse el cappuccino perfecto en casa. McDonald’s, que trata de interactuar con los clientes pidiéndoles que elijan nuevos productos para el menú cuando vuelvan a abrir los restaurantes.

En el fondo, vemos muchas iniciativas para seguir en contacto de una forma u otra con el cliente. Son circunstancias muy difíciles, y seguro que la mayoría no serán muy rentables, y se producirán fallos hasta que estén rodadas. Pero permiten que los clientes sigan en contacto con la marca, seguir trabajando con los proveedores, mantener parte del staff, y quien sabe si aprender a manejarse en un canal nuevo para algunos, el online, que parece va a ganar más peso tras la crisis. Además, el compromiso con el personal sanitario seguro que mejora la reputación de muchos negocios. 

Uno de los grandes aciertos de M&S durante la crisis del 2008 fue el “Menú Restaurante”, una promoción en la que por £10 los británicos más apurados podían comprar platos preparados y vino para replicar una experiencia de comida de restaurante pero en casa… fregando los platos, pero mucho más barato! Quien sabe si ahora los restaurantes pueden encontrar alguna fórmula para llevarse parte del pastel del gran consumo!

Alimentación y Coronavirus en UK – VI

Retomo la serie tras un receso para recuperarnos. Disculpen, ha faltado salud y energía y no pude seguir. Muchas gracias de todo corazón a los que me han escrito durante estos días.

En estas dos semanas, como es natural, se han tomado muchas iniciativas para la adaptación a la nueva situación de la pandemia del Coronavirus. Las tiendas ya no están vacías, la demanda se ha estabilizado y la oferta y la reposición las ha devuelto a la normalidad. Seguimos en confinamiento (“lockdown” como se llama aquí) desde el 23 de marzo, pero es algo más relajado que el confinamiento en España (al permitir salir a hacer ejercicio además de los preceptivos ir a comprar comida, farmacias, otras salidas esenciales, e ir a trabajar si no es posible hacerlo desde casa).

Una de las prioridades del conjunto de empresas alimentarias y del gobierno ha sido organizar un sistema que permita dar una mejor atención a los hogares con personas vulnerables (mayores, inmunodeprimidas etc) o en aislamiento (porque uno de sus miembros sufra de la enfermedad del coronavirus). A este grupo algunas empresas han decidido añadir también al personal sanitario.

En una reunión entre las cadenas y el gobierno, éste último ha decidido facilitarles una base de datos de personas vulnerables, para que las cadenas puedan ponerse en contacto directamente con ellos y conocer de primera mano qué necesidades tienen. Sainsbury’s, por ejemplo, ha sido muy activo en esto, dirigiéndose a las personas mayores que han facilitado su edad al registrarse con la tarjeta de fidelización, y reservando para ellos una entrega online. Hace dos semanas fue la primera semana de actividad en esto, y habían reservado entregas para 115,000 personas mayores.

El gobierno además ha ido relajando más regulaciones para permitir a la cadena alimentaria atender la demanda. Las cadenas pueden compartir datos entre ellas de niveles de stock de productos, cederse empleados, compartir el uso de almacenes y de furgonetas de reparto online. Además se está valorando permitir abrir más horas durante los domingos.

Otro elemento en el que está trabajando el gobierno es el de hacer llegar alimentos a los más de 1,5 millones de hogares que no tienen recursos para comprar suficiente comida. Muchos tienen niños que reciben comida gratis en las escuelas. El gobierno se ha aliado con algunas empresas mayoristas de distribución al foodservice, para hacer llegar a gente de pocos recursos cajas de comida. Tienen como objetivo alcanzar estos 1.5 millones de hogares, y empiezan con Brakes y Bidfood para llevar estas cajas de alimentos esenciales a los almacenes de los bancos de alimentos, que se encargarán de su distribución en última instancia. El ejército también está implicado en esta distribución.

El gobierno escocés ha decidido retrasar el establecimiento de un sistema obligatorio de recogida de envases, que iba a entrar en vigor a principios del 2021, y que ahora lo hará en el verano del 2022. Es un sistema que se estimaba fuera a influenciar el que se quiere establecer en todo el Reino Unido con el objetivo de aumentar la recogida de envases de plástico y canalizarlos de forma más eficiente para conseguir aumentar la cantidad reciclada.

El gobierno británico se apoya en el sector privado para ampliar su capacidad de hacer análisis al personal sanitario, y permitir que los que hayan mostrado síntomas del coronavirus o tengan un miembro de su familia enfermo, se hagan las pruebas y si resultan negativas, vuelvan al trabajo. Amazon es una de las empresas encargadas de la distribución de tests, y la cadena de farmacias Boots aporta personal para realizar los tests. Se están haciendo tests en instalaciones temporales en un parking de Ikea y del parque de atracciones de Chessington, con el ánimo de establecer otros puntos de análisis más adelante.

Kantar ha publicado los datos de compras del mes de marzo, cubriendo la primera semana de confinamiento y las previas de pánico.

2020 va a tener dos picos navideños en las gráficas de ventas anuales.
  • En cuatro semanas el mercado ha crecido un 20.6%, registrando unas ventas de £10.800 millones.
  • También ha aumentado la frecuencia de visitas semanales a las tiendas, llegando a 5 durante la semana anterior al confinamiento. 
  • Es el récord desde que ellos miden la evolución del mercado, y naturalmente, muy superior a cualquier mes de Diciembre, cuando los británicos hacen las principales compras para la Navidad.
  • Las tiendas de proximidad (de las grandes cadenas, de los grupos como Spar, y de independientes) han crecido un 30%. Online también ha ganado una porción del pastel. Como es natural, ante el miedo de contagiarse al ir a una tienda, y también ante la mención del Primer Ministro de utilizar hacer la compra online, los consumidores han recurrido al canal online: respecto a marzo del 2019 ha crecido un 13%, y la cesta media es de  £81.88, £6 más. Sin embargo, no han podido atender a toda la demanda.
  • Ocado y los discounters, una vez más, son los que más crecen porcentualmente, aunque son el top 4 los que han conseguido un mayor crecimiento en ventas absoluto, por su tamaño.
  • No se ha observado un comportamiento de comprar para acaparar generalizado. Ha vaciado las tiendas el aumento de la frecuencia y el poner algo más en las cestas de la compra en cada viaje. Kantar estima que cada familia ha gastado £62.92 más que lo habitual en estas últimas cuatro semanas, que viene a representar aproximadamente el gasto de una semana normal. Londres ha sido la región donde más ha crecido el gasto, casi un 26%. 
  • Aunque el ajuste pueda llamar la atención, hay un par de condiciones mitigantes: hay más bocas que alimentar en los hogares, dado que los estudiantes de primaria y secundaria ahora pasan toda la semana en casa, y un buen número de estudiantes universitarios han vuelto al hogar. Además, con el cierre de los restaurantes y apenas unas pocas opciones de delivery todavía abiertas, el gasto del foodservice también se traslada al gasto en el hogar.

Uno de los problemas ahora puede ser gestionar el desperdicio. Con consumidores que han comprado más que lo que necesitan, tienen que preparar todas las comidas en casa, y van a tener que seguir comprando grandes cantidades para reducir el número de veces que van a hacer la compra. Las cadenas de restaurantes que han cerrado han donado en general sus existencias más perecederas, y sus proveedores están tratando de atender directamente a los hogares o trabajar con supermercados, como veremos. Pero puede ser en los hogares donde el desperdicio se dispare, en una parte de la cadena que ya aporta una parte importante del desperdicio total.

Las cadenas ya tienen aplicadas completamente las medidas que les permiten mantener el llamado “distanciamiento social”: esencialmente control del número de clientes en las tiendas, marcas en el suelo, pantallas en las cajas, y solicitar que todos los pagos se lleven a cabo mediante una tarjeta. Tesco ha ido más allá que los demás al ofrecer a los clientes paños y líquido de limpieza, para poder limpiar las asas de los cestos y carritos, además de haber establecido el sentido en el que hay que avanzar por los distintos pasillos de las tiendas para evitar que se crucen los clientes. Waitrose, y con posterioridad Sainsbury’s, limitan el número de compradores por hogar a un adulto y se les pide a los demás que esperen fuera de la tienda.

Vídeo de Tesco explicando como aplicar las medidas de distaniamiento que han tomado en sus tiendas.

Las restricciones se están levantando, a medida que se recupera un poco la tranquilidad. El control del número de personas que pueden hacer la compra limita la cantidad de clientes que ha habido durante el día, y esto permite que las cadenas ya no apliquen límites universales. Se siguen aplicando a los productos que han tenido una mayor demanda, como los de limpieza y desinfección, el papel higiénico, la pasta y las conservas. 

Las cajas de esenciales pueden ser un elemento importante en el post coronavirus. Similar a lo que hacía Amazon con los pulsadores Dash. Morrisons ya lo ha lanzado como les comentaba en el post anterior (han vendido 10.000 en la primera semana, y se distribuyen a través de mensajero en lugar de por medios propios), y se anuncian más iniciativas en este sentido en los próximos días. 

Algunas iniciativas particulares de las distintas cadenas:

  • Tesco ha dado empleo a más de 35,000  personas desde que empezó el aumento de demanda.
  • Están recibiendo el doble de lo normal para las referencias básicas más demandadas, para asegurarse que no hay roturas de stock.
  • Donan £30 millones a bancos de alimentos, la Cruz Roja y otras organizaciones que atienden a necesitados.
  • Tesco también va a abrir un supermercado en el nuevo hospital de campaña que se está instalando en Birmingham.
  • Sainsbury’s cierra 12 tiendas convenience en lugares donde la demanda ha disminuido mucho, y traslada los empleados a otras tiendas de la zona donde son más necesarios.
  • Trabajan con la cadena de tiendas de periódicos WH Smith, concretamente con 80 de sus tiendas dentro de hospitales. Van a servirles referencias de comida, y algunos productos básicos como papel higiénico, pasta etc.
  • Morrisons refuerza sus puntos de recogida de donaciones para bancos de alimentos en tiendas. También vuelve a abrir sus cafeterías, pero que van a vender menús de takeaway, platos preparados para que los clientes se los coman en casa.
  • Marks & Spencer dona ropa y comida al personal sanitario del nuevo hospital de campaña en Londres. Entregará dos veces por semana productos de food to go, platos preparados, snacks, y bebidas que son gratuitos. 
  • Han aumentado su surtido. Es una cadena tradicionalmente sin marcas, practicamente todo es MDD, pero ahora para gestionar mejor estos tiempos han decidido dar de alta algunos productos de marcas de fabricantes, de forma que los clientes encuentren todo lo que necesitan en sus tiendas.
  • The Coop anuncia que ha fichado 5.000 nuevos empleados. Han cerrado 10 tiendas debido a falta de demanda, por la zona donde están ubicadas.
  • Lidl regala cajas de frutas y verduras al personal sanitario de los hospitales de todo el Reino Unido.
  • Aldi ofrece prioridad a los empleados de los servicios sanitarios, los bomberos y la policía. Con enseñar su identificación a la hora de hacer la compra, se pueden saltar la cola!

El comercio online sigue siendo un recurso al que acuden los clientes para evitarse ir a las tiendas. 

  • Tesco ha anunciado que ficha 8,000 nuevos conductores de furgonetas para entregar pedidos online. 
  • También anuncia que establece un límite de 80 unidades por pedido online.
  • Aumenta la capacidad de entrega por Click & Collect. Empezó la crisis con 660.000 semanales, y van a llegar a los 900.000 en unos pocos días.
  • Tesco y Sainsbury’s están poniéndose en contacto con los clientes más vulnerables ofreciéndoles prioridad a la hora de hacer la compra.
  • Waitrose reserva el 25% de sus entregas para clientes vulnerables.
  • Marks & Spencer se alía con Deliveroo, para ofrecer desde las tiendas de gasolineras un surtido de esenciales y platos preparados. 
  • Sainbury’s ha cerrado su tienda en Blackfriars para convertirla en un hub de preparación de pedidos online que se distribuyen en bicicleta. Ofrecen 400 referencias de productos básicos, y los pedidos pueden ser de 20 unidades. Tiene una capacidad de atender 3,500 pedidos a la semana, y sirven hasta una distancia de 3 km.
  • También trabajan para ampliar su capacidad de hacer entregas online. Han alcanzado las 472.000 entregas semanales, y han aumentado un 150% su capacidad de click & collect, llegando a los 100,000 pedidos.
  • The Coop trabaja con Deliveroo para llevar pedidos online a los clientes, y en Gales han puesto en marcha un piloto con varias NGOs para llevar comida a los hogares de gente mayor y vulnerable. Las entregas se realizarán mediante voluntarios de estas NGOs.
  • Ocado sigue con problemas para gestionar la demanda. Tienen 800,000 clientes activos, que les están tratando de hacer pedidos, mientras que solamente tienen una capacidad de 250,000 entregas semanales. Ha establecido un sistema de prioridades, ofreciendo primero entregas a los hogares que el gobierno ha identificado como vulnerables, y después a sus clientes más fieles. Tras esto, cada día a las seis de la tarde es posible acceder a los huecos libres para solicitar la entrega el día siguiente.
  • También han dejado de vender agua mineral y flores, para liberar espacio y poder atender más pedidos.
  • Iceland restringe las entregas de compras online a clientes vulnerables.

Las compañías de Taxi ofrecen recoger los pedidos click & collect de los clientes. Para ello han habilitado en sus Apps apartados donde escribir la información necesaria para recoger el pedido.

Los fabricantes también han pasado por unas semanas de trabajo intenso para poder estar a la altura de la demanda, a la vez que se tenían que enfrentar al reto de la implantación de las medidas de distanciamiento social, y las bajas por enfermedad o por tener alguien enfermo en el hogar. Hay múltiples iniciativas para conseguir atraer más personas tanto hacia las fábricas de alimentos como para recoger frutas y hortalizas en las explotaciones agrícolas. La reducción de gamas ha facilitado el trabajo. Algunas de las empresas que elaboran MDD para supermercados informaron a The Grocer que en algunos casos el número de referencias había caído, y ahora fabricaban casi una tercera parte de ellas, quedándose con las de mayor rotación.

Los británicos ya pueden hacer las compras con más tranquilidad, por lo que no se esperan muchas más iniciativas en los próximos días, seguramente algunas más en el online que permitan ampliar la capacidad. Poco a poco nos estamos instalando en la rutina del confinamiento.

Alimentación y Coronavirus en UK – V

El lunes el gobierno decidió finalmente decretar el cierre de todas las tiendas que no sean de artículos esenciales, y establecer unas reglas más claras para la población, con lo que se dió inicio al confinamiento de la población. Esto sin duda ayuda a los supermercados, que han establecido medidas para controlar el número de personas que entran en las tiendas, a la vez que están instalando sistemas para proteger con mayor efectividad la salud de los empleados que atienden al público.

Respecto a las iniciativas del gobierno, destacar que el pago por tarjeta sin contacto sin necesidad de poner el pin se amplía hasta las £45, una medida pensada para reducir el tiempo de pago en los supermercados y reducir la manipulación. También el Departamento de Tráfico ha suspendido la ITV de los vehículos pesados, y extiende las que caduquen estos días tres meses.

En muchas de las páginas web que se visitan aparece mensaje similar al del de las cookies, pero que nos advierte de la alerta del coronavirus y nos invita a leer las nuevas normas de comportamiento que impone el gobierno en la población.

Mientras tanto, los agricultores están preocupadísimos ante la situación. Necesitan entre 70,000 y 80,000 temporeros para realizar tareas de cultivo y recolección en los campos, y si ya el Brexit les había complicado las cosas, el cierre de fronteras se lo pone imposible. Han realizado un llamamiento a la población británica que ha perdido su trabajo para que vayan a trabajar en el campo, y por ahora los autónomos están apuntándose a bolsas de trabajo agrarias (recordemos que una de las primeras medidas económicas del gobierno era asegurar un 80% del sueldo de los empleados de las empresas que tengan que echar el cierre por culpa de la crisis, por lo que será difícil atraer a muchos asalariados temporalmente parados. Sin embargo los autónomos tienen que acogerse a la ayuda mínima, que apenas es de £93 a la semana).

Red Tractor, la certificación de productos locales más reconocida en el Reino Unido ha anunciado que va a hacer auditorías a distancia, mientras dure el paro. Tan solo se harán auditorías presenciales en las granjas de cerdos, con un protocolo especial que asegure que el inspector y los auditados respetan la distancia de seguridad.

Y la Feria de Congresos Excel, en los Docklands, donde se celebran tantas ferias agroalimentarias, va a convertirse en un hospital de campaña, similar a lo que se ha hecho en IFEMA.

Kantar Worldpanel ha publicado un artículo analizando lo que ha pasado en los supermercados británicos los últimos días. Dicen que a pesar de lo que se podría llegar a pensar al ver las estanterías vacías, no ha habido un comportamiento generalizado de hacer compras en grandes cantidades de productos, aunque sí que se ha podido observar. El 6% de los compradores de jabón lavavajillas ha comprado una cantidad extraordinaria. La disrupción ha venido más bien por que cada uno de los compradores se ha llevado más productos de los que habitualmente se lleva, con lo que ha crecido la cesta media un 16%, y porque ha aumentado la frecuencia de compra, con 15 millones más de ocasiones de compra en una semana. Las ventas de papel higiénico han crecido un 60%, y las de pasta un 55%.

Además, como bien apuntan, con el foodservice cerrado una parte importante del gasto en este canal va a ir a parar al gran consumo. Los ingleses se gastan en alimentación fuera del hogar unos £4.000 millones al mes. 

Por lo que respecta a los supermercados, en estos dos días se han ido clarificando e implantando las nuevas medidas que permiten asegurar la separación de 2 metros entre personas. Muchos controlan los flujos de entrada para que no haya un gran número de clientes en la tienda, se están instalando paneles protectores en las cajas, dedicando personal a limpiar las cajas y carros para retirar cualquier posible excreción de los clientes, y se pide que se pague con tarjeta para evitar la manipulación de efectivo.

The Guardian da más detalles de estas medidas. Tesco está instalando en algunas tiendas dispensadores de gel hidroalcohólico para que los clientes se limpien las manos al entrar. Los que físicamente pueden también están separando la entrada de la salida, para que los clientes no se crucen. Y algunos están indicando en el suelo el flujo que deben seguir los clientes para reducir también la posibilidad que se crucen en la tienda. 

Sainsbury’s ya ha puesto en marcha su línea de atención para personas vulnerables, y ayudarles en la compra online. Ha enviado  emails y SMS a los clientes que tiene registrados como vulnerables. También se une a la lista de cadenas que están efectuando pagos inmediatos a proveedores PYMES.

Sainsbury’s también es el protagonista de una nueva alianza entre empresas. Brakes anuncia que va a empezar a proveer a Sainsbury’s de algunas referencias en formato hostelería. Es algo que tiene todo el sentido del mundo, el negocio de Brakes, los restaurantes, no existe ahora, tiene una cantidad significativa de producto y los británicos tienen que comprar ahora para más días cada vez que van a un supermercado. No hay problema en comprar las baked beans de cinco kilos en cinco kilos!  

Mientras otros mayoristas que atendían a la restauración están lanzado sus tiendas online para vender directamente a los hogares, como por ejemplo Bidfood y JJJ, según informa el Financial Times, y un buen número de los que sirven productos frescos. Es una medida lógica por que se han quedado sin clientes, pero parece mucho más compleja que el modelo que ha elegido Brakes, puesto que la logística y la preparación de pedidos para entregar en casa no tiene nada que ver con lo que están acostumbrados a hacer. 

El canal online en general está chirriando. Tienen tanta demanda que es imposible atenderla. Es muy divertido este artículo de un periódico, que recopila páginas de error de las distintas tiendas. Sainsbury’s, como decíamos, trata de priorizar las entregas en casa a las familias más vulnerables o que están en cuarentena, y para todos es prácticamente imposible encontrar un hueco en el que te puedan entregar la compra. Morrisons ha buscado una forma alternativa, y es el desarrollo de las Food Boxes, unas cajas con un determinado número de productos cerrado, que encargas en la tienda online de Morrisons y te entregan por mensajería. Por ahora hay dos cajas, la carnívora y la vegetariana.

Y Marks & Spencer ha empezado a trabajar con Deliveroo para ofrecer sus productos a través de esta App. Los pedidos se sirven desde las franquicias de Marks & Spencer en las gasolineras de BP, se limita el número de algunos de los productos que se ofrecen, y no tienen coste de entrega. Deliveroo también anuncia su iniciativa “Essentials by Deliveroo”, que ya ha puesto en marcha en Cambridge y espera ampliar a las principales ciudades del Reino Unido en las próximas semanas. Dentro de su programa Editions, en lugar de cocinas serán almacenes, y venden un número muy limitado de referencias básicas (leche, harina, latas de conserva) y algún que otro capricho no esencial (helado de Halo y pasteles!!!) también sin coste de entrega pero destinado exclusivamente a hogares que están en cuarentena.

Lidl refuerza su apoyo a Neighbourly e instala en sus tiendas cajas donde los clientes pueden dejar productos que se llevarán a los bancos de alimentos. 

Iceland, una de las cadenas pioneras en reservar parte del horario de venta a las personas más vulnerables, ahora ha incluido en un lugar destacado de su página web un anuncio del National Emergencies Trust, donde los clientes pueden donar dinero que va a ir a parar a ONGs que están trabajando con personas vulnerables. Además, al entrar en su tienda online te pide que te identifiques como persona vulnerable / hogar en cuarentena, o como cliente normal. Si no tienes necesidades especiales, no puedes comprar en la tienda online y la web te lleva a su localizador de la tienda más cercana.

La web de Ocado sigue con el sistema de colas, y sin tener libres ninguna franja horaria en los días que hay en su web. Será que sus almacenes ya están trabajando a plena capacidad, o que su flota también lo está haciendo, pero lo que se ve es que su sistema es demasiado poco flexible y no le permite absorber picos en la demanda como el que se está produciendo. El resto de supermercados están capeando el temporal algo mejor, por un lado pueden conformar pedidos en las propias tiendas, y además de ofrecer entregas en casa tienen el servicio de click & collect, que permite al cliente recoger el pedido en un la tienda o en otra ubicación. Si Ocado hubiera podido tener esta flexibilidad, estaría haciendo su agosto, al estar en el top of mind de los compradores cuando se habla de supermercados online.

Gracias por la atención, y mañana, o pasado, más!

Directivos de varias cadenas dedican horas de su trabajo en las tiendas, para apoyar a los compañeros que trabajan habitualmente en ellas.

Waitrose & Partners: un paso más allá del comercio justo.

Lo ven en muchas de las notas de este blog, los valores son un elemento muy importante de la imagen de los supermercados británicos. Para algunos es una cuestión que pueda parecer más de imagen que de sustancia, pero la mayoría se toman en serio este aspecto del negocio, dado que los clientes lo demandan con cada vez mayor intensidad.

Waitrose es sin duda una de las cadenas que más se lo toman en serio. Son un negocio nicho, con un 5% de la cuota según Kantar estable aunque en leve recesión desde hace mucho tiempo, y con el componente especial de ser una cooperativa de trabajadores.

Ahora ponen en marcha una nueva iniciativa vinculada a su compromiso de vender productos de comercio justo. No solamente tratan de favorecer la presencia de estos productos en sus tiendas (por ejemplo, todos sus cafés de MDD premium son de comercio justo, y las ventas de este café, según Waitrose, generaron el año pasado unas £500.000 de ingresos extra que van directamente a los agricultores en el origen) si no que ahora se han decidido a invertir en uno de estas cooperativas de agricultores.

El programa £100.000 a lo largo de tres años en la cooperativa ASOPEP de Colombia, en la que se va a construir un laboratorio y un centro de formación para los cooperativistas. Es una iniciativa en la que también intervienen Fairtrade Foundation y el envasador de café Bewley’s And Olam Speciality Coffee. Ambas infrastructuras van a permitir que los agricultores puedan aprender nuevas técnicas de cultivo, tengan acceso a nuevas variedades de café, y en el fondo, mejorar la calidad del producto que obtienen del campo.

Es realmente positivo que las relaciones entre proveedores y supermercados sean de largo plazo, pero si además la cadena invierte en tu negocio, el efecto positivo seguro que se multiplica y se refuerzan los vínculos.

Asda canaliza la solidaridad: programa “compras uno, donamos otro”.

Llevamos un tiempo hablando de la desaparición de las promociones del BOGOF (compra uno y llévate otro gratis) que popularizó Safeway a finales de los 90, y vemos como aparecen otras mecánicas solidarias.

El programa tiene poco misterio: por cada unidad de los productos señalados, Asda y sus proveedores donarán otro igual o equivalente a FareShare, la organización que recoge comida de los supermercados y los distribuye en los bancos de alimentos.

La iniciativa va a durar un año, y la lanzaron en junio de la mano del fabricante de pan Warburtons. En tres semanas vendieron 1,1 millones de productos, superando sus expectativas. Es un ejercicio que simplifica la labor del comprador que quiera participar en él: primero no le cuesta nada, y segundo no tiene que comprar un producto y llevarlo a los cestos de donaciones que hay en la entrada de los supermercados. También simplifica la operativa, dado que FareShare puede recoger los productos de centros logísticos.

Durante los meses de febrero y marzo se alían con un par de empresas de productos cárnicos: Richmond Sausages y el gigante ABP, y los resultados, según The Grocer, han sido espectaculares: las ventas de salchichas de Richmond han crecido un 30%, las de albóndigas de MDD un 26% y las de bocadillos preparados un 39%.

En este periodo esperan realizar donaciones por un valor de £1.8 millones.