Tesco: verduras fashion para los niños.

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Fotografía de Tesco.

Ni siquiera los niños pueden escaparse de la moda flexitariana anti hidratos de carbono. La sopa de maravilla es ya algo del siglo pasado, y espera a su revival nostálgico. Los niños de ahora quieren, parece pensar Tesco, hortalizas con formas divertidas para cumplir con sus cinco al día.

La gama se estrenó la semana pasada con una referencia con calabaza cortada en forma de estrellas. Le van a seguir rodajas de boniatos sonrientes, y es posible que alguna otra referencia más, en un intento de ofrecer un producto algo diferente para los niños, y animarles a consumir más hortalizas. Son los primeros en el retail de UK en hacer algo parecido. Los demás productos similares están dirigidos al público adulto.

Tesco responde así a las demandas de convenience por parte de los consumidores. El mercado para productos vegetarianos preparados, como estas verduras, ha crecido un 10% en los últimos dos años, a pesar de su precio más elevando que las hortalizas enteras. Y estos productos que sustituyen al arroz, los spaguetti, etc, crecen de forma imparable. Tesco también extiende ampliamente en explicar que, en contra de lo que puede parecer, estos productos no contribuyen a generar desperdicio si no al contrario. Gracias a que con las calabazas Tesco también prepara fussili, spaguetti y láminas para hacer lasagna, puede aprovechar un gran número de calabazas que de otra forma irían a la basura por problemas cosméticos.

Le han llovido críticas a la iniciativa. No hay nada malo en aportar valor y convenience, pero es un producto mucho más caro que los cubos de calabaza que ya lleva mucho tiempo comercializando, y no ha gustado a algunos consumidores. También se les llama la atención por el posible desperdicio que se genera, pero Tesco ya cuenta con argumentos contra esto, y por alejar más a los niños de los productos tal como son.

Tesco también tiene en marcha la iniciativa de “Fruta Gratis Para Niños” en las tiendas, donde tiene siempre una caja con mandarinas, manzanas y plátanos, que los críos pueden coger y consumir en las tiendas.

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Starbucks: combatir el desperdicio con tácticas de supermercados.

La gestión del desperdicio alimentario en el Reino Unido es otro de los factores que alimentan el cocktail de elementos que toman los consumidores para formarse la imagen de un negocio. En general es algo que suele pasar desapercibido, pero que de repente se empieza a hablar de ello y sales mal parado si no has pensado algo o has tomado alguna iniciativa.

Por ejemplo, tratando el tema de la sostenibilidad, para mitigar el efecto de las noticias sobre lo mal que se reciclaban los vasos de un uso de café se impuso la práctica de ofrecer descuentos a clientes que trajeran sus propios envases (y sobretodo comunicarlo en las tiendas con mucho más énfasis dado que algunos ya lo hacían anunciándolo discretamente). Ahora Starbucks decide también actuar sobre la comida que tiran sus tiendas al acabar la jornada.

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Fuente Starbucks

Lo va a llevar a cabo haciendo lo que ya hacen muchos supermercados: van a rebajar los productos que están a punto de caducar en la última hora en la que la tienda va a estar abierta, y así esperan que tengan más salida. Como son productos que iban a tirar de todas formas, donarán estas ventas a la charity Action Against Hunger.

La iniciativa en estas cuestiones la lleva Pret A Manger. Preparan los bocadillos y ensaladas que venden generalmente en el propio restaurante (no todos son tan grandes como para tener cocinas) y no ponen fecha de caducidad, porque lo que queda al final del día lo retiran y lo distribuyen a través de Pret Foundation a casas de recogida de personas sin recursos. En un año distribuyen unos 3 millones de productos. Y lo llevan haciendo así  desde antes de que nos empezáramos a preocupar por el desperdicio.

Vitaminas para la reputación de Tesco.

Igual se quedan que el bottom line de todo esto que les voy a explicar ahora es que Tesco vuelve a reducir el precio de los productos frescos,  pero esta nueva campaña es mucho más amplia que esto. Además de objetivos comerciales, tiene un fuerte componente de relaciones públicas, tratando de seguir mejorando su reputación, post crisis del caballo, y de paso, atacar un poco a Sainsbury’s en su reino de salud, y valor y valores.

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Si compras productos saludables en Tesco, gastas menos.

La semana pasada Tesco puso en marcha su campaña “Little Helps to Healthier Living” (ayuda para una vida más saludable) y se compone de una serie de iniciativas en tienda y entre sus empleados para promover la salud.

Para empleados ha montado la Tesco Million Mile Challenge, que es por cada milla que anden los trabajadores mientras dure la campaña, Tesco donará £1 a la fundación que elijan. Espera donar approximadamente £1 millón. Y también los empleados participarán en carreras/fiestas benéficas destinadas para recaudar dinero para Cancer Research UK.

Para clientes,  una serie de iniciativas para fomentar la compra de productos más saludables. La medida habitual de bajar de precio las frutas y hortalizas, con grandes descuentos en algunas de las referencias más básicas, pero también rebajas en productos que son versiones con menos azúcar, sal o grasa. Por ejemplo, la Coca Cola Light es más barata que la normal, los Frosties con menos azúcar son más baratos que los tradicionales, etc. A esto lo llaman “Healthy Swaps” (intercambios saludables), y resulta muy curioso ver en las entradas de los grandes centros dos cestos de productos, uno de las versiones normales y otro de las versiones light, con el tiquet de compra de cada cesto… destacando que los saludables son más baratos! Es lo que se venía viendo pero para comparar precios entre supermercados – el carro lleno aquí es más barato que en mi competidor – pero verlo así comparando productos normales y light resulta muy curioso. Se compite en todo…

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Además refuerzan el programa de frutas gratis para niños, y también ponen más frutas en las zonas de cajas  de las tiendas, ofrecen tests de salud gratis en las farmacias de las tiendas, y marcan los productos saludables con stoppers en las tiendas.

La campaña del momento, la de “Food Love Stories” también va a estar enlazada con esto, y las recetas del mes serán saludables más que centradas en ocasiones, como las anteriores.

Con anterioridad habían tomado alguna medida más vestida de salud, como dar de baja bebidas con azúcar añadido, reformular productos de MDD, retirar de la zona de impulso en supermercados chocolatinas y dulces, etc, aunque aquí se mezcla un poco compromisos del total de la gran distribución con su revisión de surtidos, o el evitar pagar el impuesto del azúcar.

Es una buena iniciativa, la verdad sea dicha, con mucha consistencia. Y además, nos recuerda una cosa: los discounters son una amenaza y hay que competir con ellos, pero los Sainsbury’s, Asda y Morrisons son un 50% de la cuota del mercado, y también se puede pescar allí!

¿Qué hacer con el desperdicio alimentario?

Hace unos días el grupo de investigadores que se agrupan en el Food Research Collaboration publicaba una nota muy interesante en la que reflexionaban sobre la cuestión del desperdicio. En este mercado estamos ante una avalancha de noticias sobre el tema, desde la campaña de The Grocer, las iniciativas de WRAP, y las propias de los varios agentes que integran la cadena de suministro.

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La App To Good To Go  trata de evitar que los restaurantes tiren comida “demasiado buena para desperdiciarla”.

En general vemos muchas iniciativas que tratan de buscar salidas a los excedentes que se producen en las distintas etapas de la cadena, algunas con más fundamento, otras puramente de Relaciones Públicas (pero que seguramente, también cumplen una función de recordarle a los consumidores el problema del desperdicio). El grupo del FRC trata de ampliar el campo de acción de estas iniciativas: además de buscar la mejora de las redes de redistribución para utilizar los alimentos que sobran o bien en industria o bien en bancos de alimentos, es necesario no dejar de lado que los problemas son el hambre (como consecuencia de las desigualdades sociales, pobreza etc 8.4 familias en el Reino Unido tienen dificultades para comer cada día, o los casos que se cuentan de niños cuyo principal sustento son las comidas que hacen en los colegios) y que producimos de algunos alimentos más que lo que necesitamos. Por ello, también es necesario dedicar recursos a combatir estos dos problemas, que se antojan tan importantes como el de la redistribución.

Como comentábamos, en este país surgen continuamente iniciativas contra el desperdicio, algunas con mayor potencial que otras para atajar el problema. Seguramente, las más interesantes son las que ofrecen escala, como las Apps que facilitan el intercambio de información en tiempo real entre muchos agentes. Destacamos tres de ellas, nombradas estos días:

  • El Asda Surplus Swap App, de la filial de Walmart en UK, Asda. Mediante esta App, proveedores de Asda (aunque también está abierto a otras cadenas) pueden intercambiar información sobre ingredientes que les sobran, ya sean excedentes de productos perecederos, mermas de sus producesos que otras empresas puedan utilizar, o sencillamente, productos acabados que no han podido comercializar. Otros proveedores pueden entonces comprarlos y utilizarlos en sus procesos. Esta seguramente es una de las Apps con más potencial de cambiar el panorama actual, dado que se calcula que el 45% del desperdicio viene de la cadena de suministro.
  • FareShare, un organismo que agrupa a un gran número de bancos de alimentos ha desarrollado una App llamada FoodCloud App que permite a las tiendas de los supermercados subir información en la App sobre los productos que les van a sobrar al final del día. Entonces, los bancos de alimentos cercanos pueden reservarlos, e ir a buscarlos al acabar el horario comerial. La App se desarrolló en colaboración con Tesco, y ahora Waitrose ha empezado a usarla. Desde el 2015 han redistribuido 5 millones de comidas.
  • To Good To Go. Es una App destinada a los consumidores finales, y trata de reducir los desperdicios de las empresas del foodservice, desde restaurantes hasta puestos callejeros como los FoodTrucks. Los restaurantes publican cuantas raciones de sus productos les van a sobrar al final del día, y les ponen un precio (normalmente, con mucho descuento sobre el habitual). Los clientes las reservan pagando, y van a buscarlas en la hora marcada por el restaurante. La ración es una caja modelo que pone la App en los restaurantes.

 

Co-op: compromiso para duplicar el número de proveedores locales.

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La transformación de Co-op en un supermercado vinculado al lugar donde se ubican las tiendas continúa. Después de todo el trabajo que han realizado con la adaptación de los surtidos y el desarrollo de nuevos productos para ser más relevantes, y los cambios en la fidelización y la comunicación que han llevado a cabo, ahora le toca el turno a los proveedores.

Han tomado una serie de medidas que van a facilitar a las PYMES locales ser sus proveedores. Quieren ofrecerles relaciones a largo plazo y asesoría técnica y comercial para mejorar sus productos y sus empresas, y además ya no van a imponer contratos en exclusiva. De esta forma quieren apoyar más al tejido empresarial que rodea a sus supermercados, y cuyos emprendedores y trabajadores son muchas veces clientes. Estas pequeñas empresas dan empleo a unas 127.000 personas en todo el país, y generan unas ventas de £22.000 millones anuales.

Los británicos aprecian los productos británicos y los productos locales, y quieren ofrecerles un surtido amplio de los mismos. A lo largo del último año han ido aumentando su compromiso con los productos británicos, siendo la única de las grandes cadenas que se ha comprometido a vender bacon, y carne de vacuno, cerdo, pollo, cordero, y pavo 100% británica. También firmaron un compromiso con el sindicato agrario para dar prioridad a las frutas y verduras locales durante la temporada de cada una de ellas.

Con estas medidas esperan pasar de los 600 proveedores locales que tienen en la acualidad a unos 1,200 a finales del 2017.

The Coop: Navidades Solidarias.

The Coop, por su carácter cooperativo, ha sido desde siempre una cadena con donde los valores han sido importantes, principalmente los asociados a la cadena de suministro: productos locales, comercio justo, etc.

Desde la revisión de su marca y la vuelta a la imagen de los años sesenta, el componente solidario también tiene mucha importancia. Por ello el 1% de lo que los socios gasten en MDD va a causas locales que eligen los propios socios. Y ahora también, lanzan esta iniciativa, la del calendario de adviento reverso: se trata de en vez de comerse un chocolate cada día, dejar en la caja un producto envasado, y al final del periodo, llevarlo a un banco de alimentos.

The Coop te regala una caja donde poder recoger tus donaciones, un cupón de £5 y una guía con consejos sobre qué productos donar. Pulsando sobre la imagen pueden ver el vídeo donde explican la iniciativa.

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Tesco: vuelve la polémica con sus marcas de frescos.

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Cuando sólo se oían buenas noticias de Tesco sobre sus resultados, como está corrigiendo su devenir, y además, el acierto aparente de sus nuevas ideas en MDD, el asunto de las marcas de las granjas falsas vuelve a la actualidad, y puede tener consecuencias.

Cuando Tesco lanzó su revisada gama de productos frescos había incorporado novedades de calado: se eliminaba la gama de primer precio, los Everyday Value, y se sustituían por una serie de marcas que tenían nombres evocadores de la campiña británica (Woodside Farms, Willow Farms etc). Las otras dos gamas seguían igual, aunque la media sufría un cambio de packaging y de imagen. Cómo podía ser que Tesco, que ahora luchaba en precio, quitara la gama de precio por exelencia en unos productos tan básicos y del día a día como los frescos? Pues trataba de emular el éxito de los discounters, que tienen marcas que también evocan al campo de este país.

Sin embargo, una cosa es lo que hagan negocios pequeños, o los discounters, y otra es lo que haga Tesco – o el Tescopolio, como a veces se le conoce – dado que tiene mucho más eco en los medios de comunicación. Rápidamente los agricultores se quejaron porque pensaban que llevaba a engaño llamar a algo Nightintale Farm y que luego se haya cultivado en Senegal.

Pues tras unos meses de tregua, el sindicato agrario vuelve a la carga y no se queda en quejarse públicamente. Piensan que estos nombres llevan al engaño de los consumidores, que pensarán que el producto es inglés cuando no siempre lo es. Por ello han denunciado las marcas de Tesco a la oficina del National Trading Standards (una especie de Instituto Nacional del Consumo), que ahora debe investigar el asunto, y determinar si realmente lleva a engaño. El propio sindicato ha encargado un estudio a YouGov donde se demuestra que hay un buen número de consumidores que se confunden, y asumen que el producto es inglés por el nombre de la marca.

Veremos a qué conduce la investigación. Probablemente a nada, pero nunca se sabe. Los envases están todos etiquetados con el país de origen de  los productos que contiene, y si son ingleses en muchos casos llevan además la banderita en el packaging. Seguramente un gran número de consumidores compran una marca por que tienen asociada a ella una calidad constante a un precio que les parece el adecuado. Sin embargo está claro que Tesco sigue teniendo en cierta medida un estigma por ser empresa grande, que es observada atentamente y frecuentemente criticada. Además todavía arrastra un importante problema reputacional por la crisis de la carne de caballo, a pesar de algunos gestos recientes para mejorar las relaciones con proveedores.

Mientras tanto, Aldi que también utiliza el recurso, ya se ha comprometido a que todos los productos bajo las marcas que evoquen granjas del Reino Unido serán británicos antes de acabar el 2017.

Waitrose: pagos en 7 días a PYMES.

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Otro anuncio más de una cadena de gran consumo en la línea de demostrar las ganas de mejorar las relaciones, y mostrar apoyo a PYMES y pequeños proveedores.

Esta vez Waitrose, que tras una revisión de su política de pagos a proveedores, y tratándola de alinear más con lo que dicen son sus principios y la comunicación en la tienda, han decidido reducir los plazos de pago a PYMES a 7 días, un plazo muy corto comparado con lo que viene siendo lo habitual para el sector (un mes, aunque Tesco se precia de pagar a PYMES a las dos semanas).

Las condiciones que deben cumplir los proveedores es que sean empresas británicas, que las ventas a Waitrose no superen los £100,000 anuales, y que utilicen un sistema de facturación electrónico. Según la cadena, unas 600 empresas se beneficiarán de este cambio, pudiendo gestionar así mejor su cash flow.

Es patente la importancia que en Waitrose le dan a los productos locales, sólo hace falta entrar en una tienda. Pero además, en un buen número de tiendas tienen surtidos exclisivos, servidos por proveedores locales, e incluso una marca propia de productos frescos locales. Con esto, seguro que impulsan sus credenciales.

 

Tesco: las malas prácticas le pueden salir muy caro.

Cuando hace un año y medio se destaparon las malas prácticas con los proveedores de Tesco, y los malos criterios contables al contabilizar estos pagos, se pusieron en marcha dos investigaciones: la del árbitro de la cadena (Groceries Code Adjudicator) que vela por las relaciones entre fabricantes y distribuidores, y la del Serious Fraud Office, sobre la información contable de la empresa.

Se acaba de hacer público el resultado de la investigación del árbitro de la cadena, y parece que en breve se hará la del SFO.

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Tesco ha emitido un comunicado en su web aceptando el veredicto de la investigación del Árbitro de la Cadena.

El Árbitro de la cadena concluye que Tesco ha infrigido el Código que determina las relaciones en la cadena alimentaria en tres cuestiones: hacer deducciones en los pagos a proveedores de forma unilateral, un plazo excesivo para pagar a proveedores, y en algunos casos incluso un retraso intencionado en los pagos para reportar beneficios mayores que los que debían.

El efecto que esto va a tener en Tesco es el tener que implantar las recomendaciones del árbitro en su sistema de trabajo para evitar que se repitan estas circunstancias. El Árbitro acaba de recibir poderes para imponer multas, pero no los tenía cuando se inició la investigación por lo que Tesco salva este caso sin tener que pagar. Además de esto, la investigación del Árbitro va a dar lugar a otra de la Comisión de la Competencia y Mercados (Competition and Markets Authority), sobre cuestiones relacionadas con pagos de proveedores a Tesco para asegurarse los mejores lugares en las tiendas, o asociados a ser el capitán de la categoría.

La infracción seria le puede caer a Tesco por el lado de la SFO. Hoy se hablaba que la multa que puede que Tesco tenga que hacer frente sea de unos £350 millones (un 1% de su facturación) y lo que puede ser más grave, verse obligado a devolver el dinero que recaudó de más de los proveedores.  Se estima que se les puede obligar a devolver unos £500 millones de los datos recogidos en la investigación.

Ya han tenido que afrontar una demanda de inversores, desde Estados Unidos. El asunto acabó en acuerdo amistoso, que le costó al retailer 12 millones de USD. Ahora se habla de otros inversores británicos que también se están planteando una demanda tras estos nuevos informes.

Cuando se conoció este escándalo, Tesco cesó a nueve de sus altos directivos, y en el transcurso del año que siguió se relevaron a la gran mayoría de miembros de su consejo de administración. Además de esta renovación de cargos, Tesco ha emprendido varias iniciativas para mejorar su imagen y la relación con los proveedores, simplificando las plantillas comerciales, mejorando la comunicación con proveedores, y siendo más ágil en la gestión de las incidencias.

Las Navidades sin Gluten de Tesco.

La comunicación de Tesco en las tiendas no pasa inadvertida: este año tratan de capturar el gasto de las familias que compran productos sin gluten. Creo que es la vez que veo una campaña dentro de una campaña, aunque seguramente será un concepto que Uds ya hayan visto ya. Me parece una muy buena oportunidad el segmentar la Navidad y dirigirse específicamente a unas personas con una necesidad tan especial, para ser más relevante. Y recordemos que no sólo las personas (y sus familias) con intolerancia consumen estos productos, muchos otros consumidores se acercan a la categoría porque se sienten atraidos por su halo de salud.

Tesco justifica en su web por qué lleva a cabo una iniciativa así: el 60% de los hogares compran productos de esta categoría (la que se llama aquí free from, que incluye productos sin gluten, sin lactosa, etc) y en un tercio de los hogares hay personas con intolerancias alimentarias. Kantar valora el mercado de estos productos en el gran consumo con unos £462 millones, y está previsto que crezca a un ritmo muy superior al total del mercado.

Para atender a estas personas Tesco ha lanzado varios productos nuevos (profiteroles, relleno de pavo etc), con marca propia navideña, e incluso algunos de su MDD premium, el Tesco *finest, incorporando un poco más estos productos al estándar de la tienda.

No sabemos cual va a ser el resultado de esta acción en ventas, pero seguramente podrán rentabilizar el esfuerzo en desarrollo y comunicación en tiendas en relaciones públicas, y en crear buenos mensajes en las redes sociales… y seguro que el año que viene el resto de cadenas ya tendrán el San Valentín Free From, la Semana Santa Free From, etc.Tesco Gluten Free Xmas 01Tesco Gluten Free Xmas 02