Gran Consumo UK: Otra tanda de iniciativas contra el plástico.

Seguimos viendo como las cadenas británicas avanzan en su propósito de minimizar la cantidad de plástico que ponen en el mercado, y tratar de favorecer el uso de los materiales que se reciclan con mayor facilidad en el Reino Unido.

Iceland fue la pionera en anunciar una serie de medidas y compromisos, como que iban a eliminar el plástico de sus platos preparados, reducirlo en la sección de frutería, etc, y justo esta semana explicaban que los pilotos no les iban tan bien como habían planeado. Por ejemplo, el piloto de la sección de frutas y verduras sin plástico ha significado una caída del 20% en las ventas. Sin embargo siguen con la revisión de los envases de sus referencias de MDD, sustituyendo plástico por cartón, incluso en productos como los platos preparados que se tienen que calentar en casa, o eliminando elementos innecearios de envase, que les ha permitido ahorrar en un año 1.500 toneladas.

Richard Walker, director general de Iceland, con las nuevas bolsas. Fotografía de Iceland.

Respecto a las bolsas que vende a los consumidores, están probando a eliminar las bolsas de plástico de varios usos (las llaman “Bags for Life”, y si se rompen las entregas en la tienda y te dan una nueva) y ofrecer bolsas de papel reforzado, de forma que se puedan utilizar varias veces, y que también venden. Las bolsas de plástico de varios usos han contribuido a reducir el plástico que se tira, pero todavía se venden más de 1.000 millones de bolsas al año en el Reino Unido, y con esta medida quieren contribuir a reducir esta cifra. Morrisons es la otra cadena que ofrece bolsas de papel.

Tesco y Asda han anunciado también que van a dejar de utilizar bolsas de plástico en sus entregas de pedidos online (salvo para envasar las compras de carnicería y pescadería preparadas en el almacén, como si fueran de venta asistida).

Tesco ha realizado un piloto en 33 tiendas durante seis meses para optimizar el proceso, y ahora acaba de extender la iniciativa a todas las compras online. Los clientes tenían hasta ahora la opción de elegir que te entregaran el pedido sin bolsas de plástico, y los productos venían directamente en la caja de plástico y el operario te ayuda a dejarlos en casa. Con esta iniciativa esperan evitar 250 millones de bolsas de plástico. Además, piensan que antes que acabe el año habrán acabado de rediseñar el envase de todos sus productos de MDD, eliminando los materiales de envase que no se puedan reciclar fácilmente en los centros de reciclaje británicos.

Asda también ha hecho un anuncio parecido, eliminando las bolsas de los pedidos online. Su negocio no es tan grande como el de Tesco, y con esta medida se van a ahorrar unas 500 toneladas de plástico al año, 85 millones de bolsas. También han lanzado una App para informar a los consumidores donde reciclar envases de plástico.

Gran consumo: prescripción para utilizar menos envases de plástico.

Está claro que una de las grandes preocupaciones de los consumidores es el medio ambiente, y que en el gran consumo se viene manifestando en formas diversas: la sostenibilidad de los recurdos, el despercidio hace unos años, y ahora el plástico.

Todavía queda mucho trabajo por hacer, y el reto es enorme, pero por lo menos se ve velocidad en las actuaciones, y gran progresión. Las cadenas empezaron por algunos de los puntos más sencillos para ellos, como dar de baja algunos productos con microplásticos, eliminar las bolsas de plástico de las tiendas, sustituir plásticos que no se reciclan en UK por otros que sí se reciclan, y ahora estamos con los plásticos de origen vegetal, los que se pueden compostar en casa, etc, cada vez más frecuentes en los nuevos productos y en los renovados.

Tesco: recetas con las salchichas que sobran de la barbacoa. El dato es tremendo: según ellos se tiran al año 28.000 toneladas de salchichas al año, 1.5 millones de salchichas al día!

Y ahora hemos pasado ya a la época de los consejos en las revistas y webs de las cadenas. Sucedió también con el desperdicio: en un momento dado empezaron a aparecer carteles en las tiendas con consejos sobre como conservar la fruta en casa para que durara más, o con ideas en la sección de la carne para qué hacer con los restos del asado del domingo y transformarlos en varias comidas de fiambrera durante la semana. Las recetas naturalmente aparecían en las revistas de las cadenas, hasta que la sección se ha convertido en una fija número a número, y además de forma muy centrada en el consumidor: en ocasiones si te recomiendan comprar una salsa para hacer alguna de las recetas que aparecen en las páginas principales, en la página de qué hacer con los restos te dan más ideas sencillas para utilizar la salsa que te queda en el bote y que no se te eternice en el frigorífico o la despensa.

Y ahora esto sucede con el plástico, consejos para llevar una vida más libre de plástico. No es nuevo, pero sí que empieza a ser más frecuente y destacado. Por ejemplo Waitrose, en una de sus últimas revistas, con consejos para preparar un picnic libre de plástico: el consejo es planificar bien la comida. Comprarla en el último momento supone caer en la tentación de comprar productos fileteados y envasados en bandejas de plástico. Puedes preparar productos en casa, o llevar los que tienen un “envase natural”, como los huevos duros; en vez de envasar en film plástico, utilizar contenedores reusables, o papel especial que es mucho más recicable; llevar las bebidas preparadas en casa en botellas de cristal; llevar tus propios platos y cubiertos de casa, no utilizar los de usar y tirar; y comprar en la charcutería de la tienda, llevando tus propios envases de casa.

Los supermercados piden a los clientes que se traigan de casa sus propios envases para llevarse la compra de los mostradores de venta asistida. Fotografía en Sainsbury’s.

El Fresh Market de Marks & Spencer

La cadena más premium del Reino Unido continúa con su comportamiento bipolar: la comunicación de la calidad de sus productos es una constante, y desde principios de año han reforzado el “food porn” llegando a niveles de adjetivación absolutos. Sin embargo, a la vez rebajan precios de las referencias más básicas, muchos productos son frescos naturalmente, y en este caso, bastan carteles con los números bien grandes, sin adjetivos.

La última iniciativa tiene un elemento realmente bueno. Desde hace unas semanas etiquetan la sección de frutas y hortalizas como “Fresh Market”, y ponen una serie de referencias en promoción, al estilo de los Super 6 de Aldi, o los Fresh Five de Tesco, los Fresh Market Specials. No muy original, y al principio hasta quedaba mal porque ponían columnas de cajas verdes en mitad del pasillo con los productos en oferta que no encajaba bien con la imagen premium de la tienda.

A la vez que han decidido vestir un poco más la promoción como ven en la fotografía, empiezan a emitir una serie de vídeos para hablar de los productos más premium de la sección. Los que he podido ver están realmente bien. Tras la emisión del parte metereológico del día en el telediario de la tarde, vemos a la presentadora, Lucy Verasamy, acercarse a una granja donde producen frutas y verduras para Marks & Spencer y mostrar como se cultivan los productos y se envasan.

Son vídeos muy amenos y muestran como se producen los alimentos que Marks & Spencer vende, reforzando las credenciales de calidad y de transparencia, de productos locales y de temporada, y finalmente, de exclusividad, ya que algunas de las variedades se venden en exclusiva en sus tiendas. También dan algunas ideas sobre qué platos preparar con ellos, de la mano de un chef que acompaña la presentadora.

Entre otras iniciativas sobre la transparencia, Marks & Spencer promete poder trazar la carne de ternera de cualquiera de sus productos hasta la ternera misma, gracias a un programa de trazabilidad usando el ADN. También lanzó la marca “M&S Selected Farms” para frescos, con cartelería abundante en las tiendas e información de los productores en la web y la revista de la cadena.

La calidad de los productos de Marks & Spencer es elevadísima, y se puede entender que el diferencial de precio se deba al cuidado en la selección de productos y la calidad de los mismos. Sin embargo, estamos en el mundo de la compra inteligente, y el precio tiene un peso muy importante. Por lo que como Marks & Spencer quiere atraer nuevos clientes, ha pensado que con precio conseguirá atraerles.

Consumidor británico: algo más que precio.

Lo comento en todas mis charlas cuando tengo que hablar del consumidor británico: el precio importa, pero es un consumidor que valora muchos otros atributos en los productos, y entre ellos son muy importantes son los que consideramos del grupo de atributos éticos, como el bienestar animal, sostenibilidad etc. El bolsillo es muy importante a la hora de tomar decisiones, pero también la conciencia.

Hace unos días Mintel publicaba un informe sobre este mercado en el Reino Unido, que ilustra con cifras esta cuestión.

The Whole Foods Market, la cadena con más productos “éticos” por metro cuadrado.

Las ventas de productos que cuentan con certificaciones “éticas” (sobre producción local, sostenibilidad, bienestar animal, comercio justo etc) alcanzan este año los £8.200 millones, y crece un 43% desde el 2013. Es un dato muy importante porque desde ese año hemos pasado por una guerra de precios que dejó el crecimiento del mercado general de gran consumo en nada, y desde hace dos años apenas crece lo que le marca la inflación.

La penetración en los hogares es elevada para la mayoría de los casos, con más del 83% de los adultos entrevistados declarando que compran productos con algún tipo de certificación relacionada con esto. Criados en libertad es el más popular, con un 66% (es habitual que las cadenas más premium vendan únicamente huevos de gallinas camperas, por ejemplo). Pero también la mayoría de cadenas tienen políticas de compra donde se favorecen estos atributos, y contar con certificaciones de sostenibilidad de los caladeros es prácticamente una condición indispensable para vender en la mayoría de cadenas, o para vender plátanos en Sainsbury’s, The Coop, y las cadenas premium es indispensable que tengan un certificado de comercio justo. La mitad de los entrevistados compran productos con el sello del Red Tractor, o de Comercio Justo, por ejemplo, y un 30% compran productos ecológicos.

Waitrose apuesta por el ecológico, y trabaja en la reducción del uso de plástico.

Pero estos atributos no solamente se refieren al origen o como se producen los alimentos: también el envase es importante, y el plástico se ha puesto en primera línea de la atención. El 83% de los entrevistados demandan a la industria mayores esfuerzos para reducir la cantidad de plástico que se pone en el mercado, y más de dos tercios de los consumidores están tomando medidas para utilizar menos envases plásticos.

Puede parecer que estos atributos tienen una gran solidez, pero a pesar de los buenos datos de crecimiento, también han sufrido alguna contrariedad. A pesar de la apuesta decidida por productos de comercio justo y prácticas sostenibles que muestran cadenas como Coop o Sainsbury’s, a veces pueden llegar a dejar de lado esto para o bien tener un mayor control de su cadena de suministro, o bien para competir en precios con mayor libertad. Sainsbury’s tiene un par de casos, con su rechazo por ejemplo a vender productos de Red Tractor (la certificación británica más popular, de productos locales y prácticas medioambientales y de bienestar animal que aseguran son más exigentes que las de la legislación), o la creación de su propio estandar de comercio justo dejando de lado los habituales para productos como el té o el chocolate. Y te Coop, que abandonó su preferencia de vender productos de comercio justo durante un tiempo, mientras trataba de rebajar el precio de sus productos y ser más competitivo durante la guerra de precios.

Otros puntos negativos son la proliferación de sellos que dificulta la comprensión de los beneficios que prometen y confunde a los consumidores, y también que son productos percibidos como caros, por lo que en caso de pérdida de confianza en el futuro los consumidores pueden reducir rápidamente sus exigencias a la hora de comprar. Pero para acabar, me quedo con un par de datos:

  • en este mundo en el que los consumidores son cada vez menos fieles a marcas y enseñas, los consumidores se sienten más apegados a las marcas que tienen atributos éticos relevantes para ellos, por lo que es una buena estrategía para, por ahora, conseguir destacar en este mercado, aunque se va a convertir pronto en una condición necesaria, y los consumidores rechazarán productos que no cumpan con sus expectativas sobre responsabilidad social, ética y medioambiental.
  • a pesar de condicionantes tan severos como el Brexit, Mintel anticipa que es un mercado que va a seguir creciendo por encima del total del mercado, un 4% más este año y un 13% más hasta el 2023.

Coop se asocia a CoGo, la App Ética.

Los supermercados británicos quieren diferenciarse en oferta, en precios y también en valores. Y junto con Waitrose y Sainsbury’s, The Coop es la otra cadena que más importancia les otorga. Son una cooperativa, y le dan mucho valor a elementos como el comercio justo, que sean productos británicos, y en general a minimizar el impacto que generan.

Y para que las personas que están concienciadas con estos valores puedan encontrar con mayor facilidad las tiendas, se han asociado con CoGo, la App que recoje información de las empresas que tienen propósitos elevados, y ayuda a que los consumidores gasten su dinero en estas empresas.

El funcionamiento de la App es bastante sencillo: las personas que se registran indican sus preferencias (reducción del desperdicio, minimización del packaging, productos del mar sostenibles, comercio justo etc) y la App les indica los negocios registrados cercanos al cliente y que cumplen con estos requisitos. Los consumidores pueden incluir en el App un medio de pago, de forma que cada vez que paguen en un negocio registrado en CoGo, la App envía información al negocio de que se ha producido una compra motivada por haber encontrado la tienda a través de la App.

Por ahora Coop tiene registrados en la App 286 tiendas de Londres, con el ánimo de ampliar el número tras una primera fase de prueba. Otros negocios en Londres registrados en CoGo son las cafeterías Caravan, la cadena de restaurantes Wahaca y The BreakFast Club, y los negocios de moda Beyond Retro y Elvis & Kresse.

Sin duda es una acción muy alineada con The Coop, que trata de destacar por comprar el 100% de la carne de animales críados en el Reino Unido, comercio justo en plátanos, chocolate, azúcar, además de otras iniciativas en el campo de reducir la cantidad de plástico en su cadena de suministro, usar energía renovables, redistribuir la comida que no pueden vender, y reducir el despercidio. Dependerá de la confianza que tengan los clientes en el App, pero parece una buena iniciativa a la hora de facilitar la compra a los compradores más concienciados con las distintas causas, y que no quieren que su dinero contribuya a la degradación del planeta y las injusticias sociales. Seguramente pronto más cadenas se adherirán a esta App, o a otras similares que aparezcan.

Asda quita los cuchillos de la venta.

Interesante iniciative de Asda, que ha reaccionado rápido ante un problema que según la policía está tomando carácter de emergencia nacional.

En el Reino Unido el crecimiento de los crímenes violentos es muy significativo, y empieza a alarmar a la población. Hace unos meses teníamos noticias continuas de ataques con ácido a personas, y en las últimas semanas los apuñalamientos ocupan las páginas de sucesos, algunos con víctimas mortales.

En vista de esto, Asda ha decidido dejar de vender cuchillos de forma individual, porque son artículos que les roban con frecuencia, y no se les ocurre por ahora alguna otra medida para controlar que no caigan en malas manos. En el Reino Unido ya existe una normativa para regular la venta de cuchillos, que no se pueden vender a menores de 18 años. Si se sospecha que el comprador es de menor edad, se le pide el carnet, de la misma forma que cuando se compra alcohol. Pero esta medida no tiene efecto si la forma que tienen de obtener cuchillos los jóvenes es robándolos. Por eso Asda dejará solamente a la venta los cuchillos en packs más grandes, más difíciles de camuflar.

No es nada nuevo para las cadenas británicas restringir la venta, o directamente dejar de hacerlo, de ciertos artículos controvertidos. Algunos se adhieren a los acuerdos voluntarios entre industria y gobierno (por ejemplo, lo hemos visto con iniciativas como dejar de vender golosinas y dulces en las zonas de impulso cerca de las líneas de caja) o lo vimos cuando se desató la polémica sobre el efecto de las bebidas energéticas en los niños, Mientras el gobierno prepara normativa para restringir su venta a menores, algunas cadenas como Tesco, Coop, Waitrose, Aldi y Lidl han firmado un protocolo para no vender estas bebidas a menores de 16 años.

Seguramente la medida que ha tomado Asda tenga un impacto muy limitado, pero también es posible que otros retailers sigan el ejemplo, y de alguna forma se les haga más difícil a estos criminales acceder a armas blancas.

“Plant-based” también en productos de limpieza.

Acabado el veganuary, siguen las noticias sobre los productos para veganos y vegetarianos. En este caso abandonamos el mundo de la alimentación para adentrarnos en de los productos de limpieza.

Productos de la marca Lovel Home & Planet de Unilever.

Unilever acaba de lanzar en USA Love House & Planet, una marca de productos de limpieza fabricados a partir de materias primas vegetales (aunque no de forma exclusiva), con envases fácilmente reciclables (no solamente por los materiales, si no porque también las etiquetas se desprenden fácilmente), y las fuentes de materias primas tienen elevadas credenciales de sostenibilidad y responsabilidad social. Un producto diseñado con mucho cuidado, y que viene a continuar con los mismos principios con que diseñaron la gama Love Beauty & Planet, de cosmética, lanzada a mediados del año pasado.

Se espera que los productos lleguen al mercado del Reino Unido hacia finales de año.

Anuncio de Ecover explicando el proceso de fabricación de sus envases.

Naturalmente, ya tenemos en los supermercados británicos un buen número de marcas de estas características. Es un mercado de unos £80 millones (Ethical Consumer Report) y últimamente Ecover es la marca que más ruido está haciendo. El año pasado, cuando empezó a crecer el sentimiento antiplástico abrieron un pop up en Londres – The Rubbish Café – para señalar el lanzamiento de sus envases renovados, mucho más reciclables que los anteriores. En él te daban de comer si llevabas envases vacíos de plástico, que ellos iban a reciclar. Durante el mes de enero han tenido una campaña de publicidad en publicaciones y en la calle, explicando que sus productos se fabrican con materias primas vegetales y no hay ningún tipo de ingrediente animal o derivado del petroleo en ellos.

Algunas cadenas como Tesco también tienen una gama MDD de productos de limpieza con credenciales similares, como fabricadas a partir de derivados de plantas, no testados en animales (cruelty-free), biodegradables etc.

El siguiente paso que están tomando las marcas está relacionado con la reutilización de los envases. Ecover trabaja en poner en el mercado envases que los clientes puedan rellenar en las tiendas (hacían algo ya en Whole Foods Market hace tiempo, pero que acabaron retirando). Unilever, Procter & Gamble combinan esto con la venta directa al consumidor. Junto con varias marcas más se han aliado con Terracycle para lanzar la plataforma de comercio electrónico Loop. Las marcas van a desarrollar envases rellenables para sus productos, y los clientes podrán comprar en Loop estos productos y devolver los envases vacíos en la caja que les entrega Loop. Terracylce se encarga de recoger estos envases en los hogares y devolverlos a las marcas para que los laven y rellenen, y se vuelvan a poner en el mercado.

Aldi: donaciones navideñas.

Las cadenas de supermercados británicas, como las de muchos otros países, llevan ya un tiempo repartiendo los productos que no han vendido pero que van a caducar pronto, entre los bancos de alimentos locales. Es una iniciativa que no solamente les permite decir que reducen la merma que generan, si no que colaboran con los más desfavorecidos del entorno, y así ganar puntos reputacionales. Naturalmente, a estos esfuerzos le siguen unas cuantas acciones de comunicación para dar a conocer los números de la iniciativa: la comida repartida, cuánto no va a parar la basura, la progresión respecto al año pasado, etc.

Aldi ha comunicado otra iniciativa en este campo: quieren repartir entre los bancos de alimentos todos los productos frescos que queden en las tiendas a última hora del día 24 de diciembre. Las tiendas van a estar cerradas el día de Navidad y el día 26 de diciembre, que aquí se celebra como Boxing Day, por lo que mejor evitar dejar productos de corta vida útil.

Las 775 tiendas de Aldi en UK van a donar alimentos, y piden a los bancos de alimentos locales que se pongan en contacto previamente con las tiendas para organizar la logística. Los bancos de alimentos tienen que cumplir unos criterios mínimos y cada tienda donará a un banco de alimentos. Después, los propios bancos de alimentos pueden redistribuir estos productos, o bien llevarlos a las cocinas de organizaciones que preparan comida para los más desfavorecidos.

Aldi ya llevó a cabo esta acción el año pasado, y colaboraron con 300 bancos de alimentos, repartiendo más de 450.000 platos. Este año participan más tiendas, por lo que seguramente podrán superar esta cifra.

Otras acciones de Aldi UK para prevenir el desperdicio de alimentos son el alineamiento con los objetivos de sostenibilidad de las Naciones Unidas, y se comprometen a reducir el desperdicio a la mitad para el año 2025, y también llevan un par de años trabajando con sus proveedores según unas recomendaciones de la National Farmers Union, para lograr una mayor comunicación entre todos los eslabones de la cadena y así alinear mejor la producción a la demanda, y evitar envasar productos que no se van a vender. Miden el desperdicio que generan, pero todavía no lo hacen público, al contrario que otras cadenas como Tesco.

Iceland: efecto orangután.

Cuando les censuraron el anuncio navideño del orangután y el aceite de palma, los responsables de Iceland ya se dieron cuenta del favor que les habían hecho. El tema en sí ya tenía bastante sustancia y era un anuncio tan diferente a los demás que seguro hubiera sido el más comentario de este año, pero el censurarlo lo ha elevado a la tan preciada “viralidad” y a logrado un alcance posiblemente posiblemente imposible de pagar.

Iceland ya se imaginaba que la campaña iba a tener impacto, y tenía preparadas una serie de acciones para aprovechar el tirón del anuncio.

En muchas de las tiendas se ve la imagen del orangurán, con un simpático “tienda amigable con los organgutanes” haciendo referencia a que van eliminando el aceite de palma de las formulaciones de sus productos de MDD. Pero es que también han llevado actores disfrazados de orangutanes a las tiendas, en las que vendían peluches de orangután. Todo ha sido un éxito fenomenal.

Kantar acaba de publicar datos del mercado, y presta más atención que la habitual a Iceland. Es interesante ver como esta campaña ha conseguido llamar la atención de la clase media, según sus datos del panel de hogares y del análisis de los sentimientos en redes sociales, consiguiendo atraer a una mayor proporción de ellos a las tiendas. Es un proceso paulatino, que seguramente habrá ido creciendo a lo largo de los últimos años a consecuencia del mayor foco en calidad y la mejora en frescos que ha puesto en práctica la cadena. Por ejemplo, su lema de Power of Frozen es muy bueno, vendiendo muy bien los puntos fuertes del congelado frente a los frescos, en calidad, evitar el desperdicio etc. En los últimos cinco años el % de hogares de clase media que compra en Iceland ha crecido, y ahora el 37% de las ventas viene de hogares de clase media, que representaba menos de un 33% hace cinco años.  Y en el último trimestre las ventas han dado un acelerón, creciendo un 5%.  Si nos fíamos de twitter, hay un buen número de declaraciones de clientes que dicen haber entrado en un Iceland a comprar gracias al compromiso contra el aceite de palma, y que decicen volver por la calidad de los productos. Un buen triunfo!

Clientes que dicen ir a Iceland tras haber visto el anuncio navideño.

Tesco con WWF para liderar en sostenibilidad.

El CEO de Tesco, Dave Lewis, desde que es incorporó a la empresa no solo ha conseguido revertir los problemas de organización y reputación que tenía la cadena de supermercados, si no que también ha dado un impulso al trabajo que venía haciendo Tesco en sostenibilidad. Viniendo de Unilever, y con la situación actual podría parecer algo evidente que fuera a trabajar en mejorar la reputación de Tesco también en ese ámbito…

Tesco por ejemplo fue la primera cadena en hacer públicos los datos de la merma alimentaria que genera en sus operaciones, desde que los proveedores le entregan el producto hasta que lo vende al consumidor final. Midiendo estos datos y haciéndolos públicos de forma transparente, el incentivo para mejorar es aún mayor. 

Y ahora anuncia una colaboración estrecha con WWF durante los próximos cuatro años, para lograr reducir a la mitad el impacto medioambiental de los productos que compran sus clientes, sin subir los precios. Es un compromiso en la línea de los que Tesco asumió en su “Little Helps Plan” (que contiene objetivos en la reducción del impacto medioambiental de la cadena, mejoras su governanza, trabajar con cadenas de suministro más éticas, etc, en la línea de los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas) y para el que WWF espera poder aportar su expertise y acelerar la consecución de varios de los objetivos de Tesco.

El trabajo se va a llevar a cabo en tres áreas durante cuatro años:

  • educar a los consumidores para que conozcan bien las propiedades de los productos y por qué son o no son sostenibles,
  • reducir la merma de alimentos en la cadena de suminitro de Tesco
  • y minimizar el uso de packaging, y reducir también su desperdicio.

Dicen que no va a ser un mero WWF viendo lo que hace Tesco, y la cadena poniendo el sello de WWF en su comunicación, si no que ambas organizaciones van a tomar parte activa para alcanzar los objetivos marcados. Tesco y WWF van a analizar distintos productos y cadenas de suministro y tratarán de aplicar elknow how de WWF en sostenibilidad para reducir el impacto medioambiental.

Lo que espera WWF es que estas mejoras tengan un impacto positivo en el medioambiente y no haya tantos habitats de fauna salvaje amenazados.  La producción de alimentos es responsable del 60% de la pérdida en biodiversidad por culpa de, entre otras malas prácticas, la deforestación para cultivar alimentos o tener ganado. Seguramente uno de los productos más polémicos en la actualidad es el aceite de palma, por todo el revuelo que se ha generado gracias al anuncio de Iceland sobre la cuestión, y que ha sido censurado.

A la vez que el anuncio Tesco ha publicado una pequeña encuesta a consusumidores para reforzar el haber elegido esas tres áreas de trabajo. Según ellos, el 80% de los compradores demandan a los supermercados más productos sostenibles, mientras que el 59% de ellos no saben con certeza qué productos pueden elegir que sean sostenibles. Además, el 75% creen que es más caro escoger productos sostenibles.