Ocado se “markspenceriza”

Lo que era un rumor hace unas semanas hoy se ha acabado por confirmar: Ocado va a ser la tienda online de Marks & Spencer. Justo esta mañana los CEOs de las dos empresas han confirmado el acuerdo que se materializa de una forma única: Marks & Spencer compra el 50% de Ocado, y a partir del 2020 (cuando acaba el contrato de Ocado con Waitrose) los productos de Marks & Spencer se van a vender a través de Ocado.Com.

Steve Rowe, CEO de Marks & Spencer, explica el proyecto en una videoconferencia.

Parece a priori un buen movimiento, con muchos puntos fuertes:

  • El contrato entre Waitrose y Ocado va a acabar en un año, y Ocado se iba a quedar sin un gran número de referencias de MDD de Waitrose que vendía, y que tendría que desarrollar por sí mismo.
  • Los clientes de ambos supermercados son de perfiles muy similares, con alto poder adquisitivo y que compran productos de calidad.
  • El surtido de Marks & Spencer se adapta a la perfección al proyecto Zoom de Ocado, con el que pretende realizar entregas rápidas en zonas urbanas, ofreciendo un surtido más reducido. De esta forma, incorporan las gamas de platos preparados de M&S, con lo que los clientes podrán incluso pedir el mismo día los platos preparados que van a cenar esa noche.
  • Marks & Spencer no tiene tienda online de alimentación, y llevaba varios años buscando la mejor forma de abordar el canal, habiendo hecho algunas pruebas con entregas desde tiendas de conveniencia.

Esperan que el negocio conjunto produzca beneficios desde el primer año, gracias a un mayor volumen de compras, el poder atraer el gasto del gran consumo online que hacen en otras cadenas los clientes de Marks & Spencer, y otros ahorros en áreas de innovación, administración etc.

En general, los analistas han recibido bien la noticia. Algunos cuestionan el precio y el optimismo en las cuentas futuras. Para que este proyecto triunfe será importantísimo lograr que los clientes de Ocado sean más fieles al servicio que a la marca, y dejen de comprar MDD de Waitrose y compren la de Marks & Spencer a través del servicio de Ocado. Y, al revés, lograr que los compradores de Marks & Spencer sean fieles a la marca y no al servicio online donde ahora compran, y al tener los productos Marks & Spencer en el canal online, acudan a Ocado.

La fusión entre Asda y Sainsbury’s en peligro.

Cuando hace casi 10 meses los CEOs de Asda y Sainsbury’s anunciaban el plan de fusionarse en una sola empresa de gran distribución, el shock en el mercado y el mundo de los negocios británicos fue importante.

La lógica del acuerdo era que para competir con los discounters alemanes que no paraban de crecer, y con un Tesco al que le acababan de aprovar la compra de Booker (un distribuidor de foodservice que añadía £5.000 millones a su negocio de ya más de £40.000 millones) tenían que ser más grandes. De esta forma poder adoptar mejores economías de escala en las compras y en las operaciones, y ofrecer mejores precios a los consumidores británicos. Sainsbury’s pagaba a Walmart £7.000 millones y un 40% de la nueva empresa Asda-Sainsbury’s.

Pues parece que ese sueño no va a llegar a buen puerto. La Autoridad de la Competencia y Mercados (CMA), encargados de analizar si la fusión iba a tener un impacto importante en el mercado del gran consumo y en la vida de los consumidores, acaba de publicar un documento sobre como ven la fusión, y las conclusiones son bastante negativas.

En la documentación que Asda y Sainsbury’s enviaron a la CMA había un elemento clave: considerar a los discounters como competidores (algo que la CMA no ha considerado en otros casos de fusiones o compras de cadenas). De esta forma, al analizar la competencia entre supermercados en las distintas zonas del país, los discounters contarían, y se atenuaría el resultado de la fusión.

Pues bien, las dos cadenas han conseguido esto, pero a pesar de lograrlo, las conclusiones sobre los efectos de la fusión son muy negativas para llevar a cabo este proyecto. La CMA concluye que Asda y Sainsbury’s tendrían una posición dominante en 629 zonas del país, y tendrían que vender tiendas en estas zonas, o incluso vender una de las dos enseñas, y además no se cree que en el nuevo marco del gran consumo, la nueva empresa tenga los suficientes incentivos para rebajar los precios.

Todo es cuestionable (particularmente, lo de los precios, visto el entorno en el que estamos, casi todos muertos y vuelve de forma discreta la guerra de precios), y las dos cadenas tienen ahora la oportunidad de defenderse y rebatir las conclusiones de la CMA, pero el sentir general es que parece un caso perdido.

El problema de tener que vender tiendas es doble: por un lado, el número que quede tiene que seguir teniendo el volumen suficiente para lograr los beneficios que los dos CEOs habían anticipado, pero es que además tienes que encontrar un comprador para las tiendas, y en la actualidad, los que más se expanden son Aldi y Lidl! Aunque Iceland también haya manifestado interés en las tiendas que se tengan que vender, su volumen de negocio no le permite acceder a tantas y lo haría a un número limitado de las mismas.

Si finalmente no se lleva a cabo la fusión, Walmart puede seguir como está en Asda, a fin de cuentas es una empresa que gana dinero, o buscar otro comprador (incluso una salida a bolsa). Pero perdería el negocio en otro país, y además, perdería una cantera de ejecutivos que se crían en Leeds y van a Bentonville.

Es Sainsbury’s quien se queda en una posición peor… No logran crecer en ventas, volverán los rumores de compra, pero por lo menos el foco estará en recuperar el negocio, que se ha deteriorado estos últimos diez meses. Sainsbury’s ha sido durante muchos años el líder en innovación en el Reino Unido, y líder en desarrollar áreas como el bienestar animal, sostenibilidad, comercio justo etc que ahora tenemos asumidas, y esperamos que pueda aportar todavía mucho más al mundo del gran consumo.

Tesco: cierre de carnicerías y pescaderías.

Empezabamos la semana con la noticia que Tesco planea despedir a 4,500 empleados de las tiendas. No es el primer anuncio que hacen Tesco o sus competidores al respecto (Tesco lleva ya despidió 5,000 trabajadores los dos últimos años, más varios miles en las oficinas centrales cuando se las llevó a Welwyn Garden City, Asda anunciaba otros 2,500 hace poco, etc) pero el anuncio de cerrar la venta asistida de carne, pescados y productos delicatessen (charcutería) en 90 de las tiendas inmediatamente y poner en revisión las otras 700 tiendas que tiene con este tipo de venta ha llamado muchísimo la atención. Simpre se ha dicho que los frescos ayudan a diferenciar tu propupesta!

En menos de un día se produce una reacción esperada: Morrisons anuncia que refuerza sus carnicerías y pescaderías con 500 nuevos profesionales que va a formar en su escuela de frescos. Era de esperar un anuncio así por el posicionamiento de Morrisons como experto en frescos, y el carácter clave que tienen en la diferenciación entre supermercados. Morrisons decidió hace más de 10 años que podía realizar una expansión hacia el sur del país de forma exitosa con un surtido de frescos muy amplio y dependientes con gran expertise en la materia, y aunque no le ha ido tan bien como hubieran deseado, está claro que su estrategia les ha llevado a ser “los expertos en frescos”, en un país sin casi carnicerías, pescaderías o fruterías. Queda por ver si Morrisons finalmente lo hará (ya les he comentado en alguna ocasión de algunas iniciativas que no llegan a materializarse a pesar de ser anunciadas, y justamente en febreron anunciaban 1,500 despidos de personal en las tiendas) e imagino tendremos que esperar al informe anual para ver cuántos empleados han incorporado.

Desde que los compradores británicos empezaron a acudir a los discounters en el ya lejano 2008, el trasvase de compradores de Tesco, Asda, Sainsbury’s y Morrisons hacia el discount ha sido elevadísimo. Primero por los grandes aciertos del discount, que manteniendo su imagen de precio consiguieron mejorar muchísimo algunos de sus puntos débiles (frescos, bebidas alcohólicas, panadería etc) y ahora por el gran número de tiendas que están abriendo por todo el país. La forma que han tenido las grandes cadenas de recuperar estos clientes ha sido con el precio. Mientras competían entre sí los Tesco, Asda etc, veíamos iniciativas de mejora en las tiendas, nuevas secciones, nuevos formatos de tienda, etc. Ahora el foco está en cómo bajar precios y en como ajustar los costes para tener algo de margen. Los despidos vienen por este motivo, para ahorrar en costes se reorganizan los trabajos en las tiendas, se implantan nuevas herramientas que supuestamente mejoran la productividad, y se espera que no afecten mucho a las ventas, preservando el margen.

Las carnicerías y pescaderías en los supermercados británicos no aportan tanto como lo hacen en supermercados de otros países. No creo que Tesco las eche mucho de menos (aunque la charcutería sí, es un buen punto para vender especialidades, dar a probar productos, y prescribir), pero sí que con esta decisión pierden un elemento de comunicación, y que permite a sus competidores trabajar en esto para conseguir ganar algo de reputación en frescos.

Las marcas del futuro en Sainsbury’s.

Sainsbury’s anunció el pasado mes de mayo su programa “Future Brands”, y esta semana debuta en las tiendas la primera marca de bebidas amparada en este programa.

En medio de una estrategia a medio plazo de reducir referencias que Sainsbury’s considera no aportan valor a su propuesta, el retailer se propuso cubrir los huecos dejados dando la oportunidad a nuevas marcas de alimentación y bebidas que le permitan diferenciar todavía más su oferta de la competencia.

Las empresas elegidas, además de entrar en el surtido de la cadena, se pueden beneficiar de formación por parte de responsables de Sainsbury’s, acceso a datos de fidelización para mejorar su producto y entender mejor al comprador de su categoría, e incluso pueden llegar a invertir en las start ups. La start up no solamente trata con los habituales interlocutores comerciales en Sainsbury’s, también con el equipo de “Future Brands”, que les permite tener un mayor acceso a la forma de trabajar de Sainsbury’s, y aprender de la relación con una gran cadena. Sainsbury’s pide a cambio exclusividad en sus tiendas durante un periodo a negociar.

De esta forma Sainsbury’s espera ser visto como más innovador, y conseguir atraer a clientes más jóvenes que prefieren marcas nuevas ante las establecidas, por considerarlas más próximas a ellos.

Estamos viendo ya multitud de ejemplos en la zona de snacks, con muchas nuevas referencias de productos saludables. Sobre todo en las tiendas convenience, en las que han relajado el rigor del surtido para permitir que cada una tenga un surtido más diferenciado según el tipo de cliente que las frecuenta. Y ahora le toca el turno a las bebidas, con la inclusión de Jubel, una cerveza con sabores frutales y aflorados, inspirada en bebidas típicas del centro de Europa.

Otras cadenas ya han lanzado programas similares en el pasado, como Tesco (que además permitía que los propios clientes invirtieran en las start ups), John Lewis/Waitrose & Partners (no solamente centrados en alimentación, si no en otras aplicaciones que mejoraran la operativa del retail), e innumerables iniciativas de fabricantes (Pepsico, Danone, Nestlé etc).

Tesco: nuevo formato discount.

Los periódicos británicos este domingo han acabado por confirmar los planes de Tesco de abrir tiendas con un nuevo formato, que se parecería a los discounters alemanes. Se empezó a hablar en febrero de la posibilidad, y el díario The Guardian hoy lo acaba de confirmar citando fuentes del propio Tesco.

Parece que Tesco ya está reformando varios supermercados convenience y tiendas del formato Tesco Metro para que abran en las próximas semanas con la nueva marca. Según los periodistas, Tesco tenía ya tenía planeado cerrar algunas de estas tiendas. Otras de las escogidas no son demasiado rentables. A pesar que el negocio sea de Tesco, los empleados tendrán contrato con la nueva empresa, y beneficios diferentes a los de Tesco. Así, los que ahora trabajan en las tiendas Tesco Metro serán despedidos y la nueva empresa les contratará. Todavía se desconoce la marca bajo la cual operará la nueva cadena.

No se sabe mucho más de la cadena, pero es posible que algunas de las nuevas marcas que Tesco ha ido introduciendo en sus tiendas (principalmente para sustituir su MDD de primer precio, Tesco Everyday Value) también se encuentren en estas tiendas. Otra de las posibilidades de las que se habla es que las tiendas sean como mini Costcos, en las que Tesco además pueda vender una selección de productos del catálogo de Booker, el mayorista foodservice que acaba de comprar.

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Desde que los discounters empezaron a ganar importancia en el Reino Unido (hará unos 10 años) Tesco ha tratado de hacerles frente con varias iniciativas (abrir una tienda solamente con MDD, las Discount Brands, o las zonas de todo a una libra en sus hipermercados) pero ninguna ha llegado a conseguir un resultado significativamente positivo.

Sainsbury’s también lanzó una cadena de discount hace cinco años, asociándose con Netto. Tambíen iban a utilizar tiendas de Sainsbury’s no demasiado rentables, o en locales donde Sainsbury’s ya había descartado abrir pero eran dueños del terreno. En teoría, Netto aportaba alimentación seca y know how de discounter, mientras que Sainsbury’s aportaba los productos frescos y otros servicios de retail. La experiencia apenas duró tres años y se abrieron 15 tiendas, cuando las dos cadenas decidieron darla por cerrada.

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Aldi y Lidl han pasado del 6% al 13% de la cuota de mercado en unos pocos años, y continuan creciendo a mayor ritmo que los demás, por lo que la preocupación es evidente en todas las cadenas, y buscan formas de neutralizar el éxito que el discount alemán está obteniendo.

 

Asda y Sainsbury’s: reflexiones post anuncio.

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El Mercado donde compiten Asda y Sainsbury’s: con empresas quebradas, nuevos modelos, la amenaza online, y la entrega en casa de productos de restaurantes que solucionan la cena de los clientes de supermercados.

Finalmente, el lunes a las 7 de la mañana Mike Coupe, CEO de Sainsbury’s, Roger Burnley, CEO de Asda, y Judith McKenna, CEO de Walmart International, compadecían ante los medios para anunciar lo que se había ya adelantado el sábado: el segundo y el tercero se unen para superar al primero.

Vamos a hablar mucho de esta unión durante mucho tiempo, porque seguramente hasta el Otoño del 2019 no se pueda producir.

Durante su intervención confirmaban más datos de la operación: Walmart transfiere a Sainsbury’s el negocio de Asda a cambio de £2.970 millones y un 42% de las acciones de la empresa resultante (aunque solamente un 29,9% de los votos). Se van a mantener las dos marcas, las dos oficinas centrales, y Walmart está ya pensando en tomar el modelo de tiendas de Argos que tiene Sainsbury’s en varios hipermercados y llevárselo a USA. Walmart se compromete a ser accionista a largo plazo, y además poner a disposición de la empresa su poder de compra.

Walmart consigue de esta forma reducir sus riesgos, dado que Asda lleva unos años dando entre malas y malísimas noticias (algo mejores últimamente, pero muy poco mejores), pero seguir teniendo cierta presencia en UK (un país del que Walmart ha aprendido muchas cosas en MDD, comercio electrónico, etc). Además Asda es una cantera para Walmart. La propia Judith McKenna, por ejemplo, o Mark Ibbotson, Vicepresidente de Operaciones de Walmart.  Y consigue dinero para continuar su lucha contra Amazon en USA.

Ya que mencionamos a Amazon, Sainsbury’s además consigue blindarse si finalmente viene Amazon con intención de comprar algún supermercado británico.

Uno de los anuncios más significativos ha sido el que gracias al acuerdo los precios de los productos esenciales bajarán un 10%. Junto con que de los £500 millones que se van a ahorrar gracias a sinergias £350 millones vienen de los proveedores, evidentemente éstos ya están temblando y mirando a ver qué hacen sus compañeros en Australia que se las tienen que ver con dos gigantes que dominan una gran parte del mercado. Del análisis que han realizado han visto que el 85% de los productos que venden vienen de 100 proveedores, que tienen mucho más margen que los propios supermercados, y que esperan liberen para pasar esta bajada de precios a los clientes finales. Aquí también va a ser muy importante el papel de IPL, el brazo de Asda que nació para comprar frutas y hortalizas y que ha ido tomando más categorías. Ya son el principal importador de frutas y hortalizas, y si tienen que servir a las tiendas de Sainsbury’s el volumen se duplica, como poco.

Como decíamos el sábado, son dos cadenas con diferencias importantes, y que sirven a consumidores muy distintos. No va a haber integración de imagen, y ambas cadenas mantendrán su marca. Entonces, los ahorros en eficiencia vendrán – además de por los proveedores – por logística y algunos servicios centrales.

La CMA se va a poner a investigar el acuerdo, y eventualmente, decidirá cuantas tiendas tienen que vender para evitar que tengan una posición dominante en algunas zonas. A pesar de otras deciciones pasadas de la CMA no parece que se vayan a pronunciar para que se vendan muchas tiendas. A pesar de los precedentes, los últimos casos invitan a pensar así. Como ahora Aldi y Lidl se consideran también copetencia de los supermercados, y cada tienda de Asda tiene prácticamente pegada otra de Aldi o Lidl, va a costar encontrar lugares donde pueda haber conflicto.

No hay muchas esperanzas en que esta nueva empresa tenga argumentos de peso para darle la vuelta a la situación por la que pasan Sainsbury’s y Asda en la actualidad. El primero está atrapado en medio, y ni consigue mejorar los márgenes ni consigue crecer en ventas con buen impulso. Y Asda, aunque hayan mejorado algo, la situación sigue siendo de debilidad ante los discounters. Las rebajas de precios anunciadas no los pondrán al nivel de los discounters.

Veremos como se desarrollan la investigación y sin finalmente llega esta operación a buen puerto.

 

Asda y Sainsbury’s: fusión para liderar el gran consumo en UK.

El gran consumo británico está muy agitado! Se acaba de consumar la compra de Booker por parte de Tesco, Coop compra Nisa, Amazon compró Wholefoods el año pasado… y las operaciones truncadas (Asda y Sainsbury’s han tratado de comprar alguna cadena más pequeña este último año). Justamente hace un año David Hughes y yo hacíamos un poco de broma diciendo que Amazon iba a comprar Sainsbury’s en UK, y ahora resulta que Sainsbury’s es protagonista de otra operación imposible: Según Bloomberg, Walmart y J Sainsbury’s están ultimando las negociaciones para fusionar sus negocios en UK, y de esta forma, crear un negocio que sería el líder del gran consumo en el Reino Unido, superando al mismísimo Tesco.

A media tarde J. Sainsbury’s ha reconocido las conversaciones, y se emplazaba a un comunicado oficial que se haría el próximo lunes.

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Según las fuentes, Walmart transferiría Asda a J. Sainsbury’s, y a cambio recibiría un cierto número de acciones de la empresa resultante.

La operación será estudiada atentamente por el organismo encargado de velar por las cuestiones de competencia en UK, la CMA (Competition and Markets Authority), que puede poner condiciones para autorizar la fusión. En algunas ocasiones, ha sido muy exigente y en otras fusiones de supermercados en el pasado obligó a las cadenas a vender un número significativo de tiendas. El caso de Tesco/Booker ha sentado un precedente importante en esta cuestión, y algunos analistas que han comentado sobre esta noticia no piensan que vaya a haber muchos problemas para autorizar la operación, salvo la inevitable venta de algunas tiendas que estén muy cerca unas de otras, o en algunos vecindarios donde solo haya tiendas de las dos cadenas. Aunque está por ver y se prevee una larga investigación. La presencia de los discounters en UK asegura que a pesar de tener empresas con una cuota que roce el 30% del mercado, no puedan ejercer posición dominante y subir precios de los productos, ante la capacidad que tienen los discounters de ofrecer precios mucho más bajos que los demás, y además, en un periodo de plena expansión y aperturas de tiendas.

Como decíamos, el grupo resultante alcanzaría una facturación de más de £50.000 millones, por encima de Tesco. Según Kantar, la cuota actual de Sainsbury’s es del 15.8% y la de Asda un 15.6%, por lo que unidos superarían a Tesco, que cuenta con un 27.6%. El grupo resultante tendría unas 2.800 tiendas, y 350.000 empleados. Ambas cadenas tienen presencia en todo el país, aunque Sainsbury’s tenga más presencia en el sur, y Asda en el norte. También tienen negocio en los tres canales habituales, aunque para Asda el predominante sea el de los grandes hipermercados, y Sainsbury’s sea fuerte en convenience y también ha desarrollado mucho el online. Los clientes de ambas cadenas son muy diferentes. Asda es precio, y sus clientes esperan la calidad justa a precios bajos, mientras que Sainsbury’s ofrece valor y valores, y sus clientes están dispuestos a pagar algo más por mejor servicio, una calidad algo más elevada, y productos que respeten el medio ambiente, y sean de comercio justo.

Aunque todavía es muy pronto, parecerá muy raro que vayan a operar bajo una sola enseña. Dada la gran diferencia que hay entre ambos tipos de clientes, lo más razonable es que mantengan las dos marcas, y los beneficios vengan más por un mayor poder de compra, consolidación de las oficinas centrales, y seguramente el traspaso de aprendizajes de un negocio al otro (eficiencia y costes en el caso de Asda, online y MDD en el caso de Sainsbury’s).

Las dos cadenas se encuentran en la actualidad en momentos complicados. En general la situación del mercado es compleja ante la pérdida de poder adquisitivo de las familias, la desconfianza imperante, el Brexit, la inflación que tienen que contenter supermercados y fabricantes, el crecimiento de los discounters, y la amenaza potencialmente disruptora de Amazon. Pero Sainsbury’s lleva tiempo que no acaba de crecer a buen ritmo y sigue sin recuperar margen, y Asda, aunque ya ha superado el bache tremendo de hace un par de años, la recuperación todavía es muy incipiente. Sin embargo, el nuevo grupo no va a resolver uno de los problemas principales: seguirán siendo más caros que los discounters, y tendrán que trabajar muy duro para evitar seguir perdiendo clientes por este motivo.

Se avecinan más cambios en este mercado, ya veremos si y cómo se aprueba esta operación, pero lo que está claro es que desde la noticia Tesco/Booker no han parado de salir noticias de compras y fusiones, con la esperanza de ganar tamaño para afrontar mejor los retos del mercado.

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Tesco completa la compra de Booker.

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Los CEO de Booker y Tesco. Fotografía de Tesco plc.

Después de 13 meses desde que la oferta se hizo pública, y un largo proceso de investigación por parte de las autoridades de la competencia, hoy se consuma la integración de Booker en Tesco. La semana pasada tanto los accionistas de Tesco (85% a favor) como los de Booker (83%) daban luz verde al proceso de compra.

El nuevo grupo pasará a facturar en UK unos £47.000 millones, y el nuevo CEO de Tesco UK será Charles Wilson, CEO de Booker.

De esta forma Tesco ahora tiene un mayor acceso al canal convenience, y desarrolla un nuevo canal, el foodservice, dado que Booker facturaba £1.700 millones a pequeños restaurantes, a los que abastecía desde su cash & carry.

Las sinergias más evidentes van a ser de poder de compra, pero parece que los dos equipos van a pensar de forma muy imaginativa. En algunos Tesco ya han aparecido zonas discount, con packs tamaño hostelería para la venta al público. Y en un hipermercado han instalado una tienda Chef Central, un mini cash & carry con productos Booker de alimentación, limpieza, y bebidas, y de su propia MDD, Chef. Al contrario que otros cash&carry, no hace falta estar registrado ni tener cuenta abierta, y se puede acceder a comprar como si fuera un supermercado.

Esta fusión puede llegar a ser el evento más importante del año, y va a revolucionar el mercado del foodservice y el de los mayoristas que dan servicio a los supermercados convenience independientes y pequeños. El foodservice ahora va a tener a su disposición un experto en todo, que puede ofrecer una gama de productos frescos de mucha más calidad que la que venía ofreciendo Booker, y además, por poder de compra puede ofrecer unos precios muy competitivos. El conocimiento del canal y los clientes lo tiene Booker, y seguramente, se acercarán nuevos restauradores atraídos por los precios y los frescos. El impacto en las empresas que sirven a supermercados ya se ha hecho sentir, con P&H quebrando, y los movimientos de Sainsbury’s, Coop, Nisa, y otros operadores, con expectativa de nuevas adquisiciones y una mayor concentración del sector en breve.

De esta forma acaba una marca centenaria en el Reino Unido. Booker fue fundada en 1835 y originalmente era un negocio de comercio internacional martítimo, y a partir de allí desarrolló el negocio de distribución de alimentos, y de cultivo y venta de commodities agrícolas.

 

Vía libre para que Tesco compre Booker.

Desde que en enero Tesco y Booker anunciaron su proyecto de fusión – más bien de compra por parte de Tesco – el sector ha estado muy pendiente de la decisión de la Comisión de la Competencia que ha pasado varios meses estudiando el impacto de la compra tendría en el sector del foodservice y de los pequeños supermercados, abastecidos por mayoristas como Booker.

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Finalmente, el pronunciamiento ha sido positivo, y sorprendentemente, la compra puede realizarse sin ningún ajuste, por considerar la Comisión que no va a tener ningún efecto negativo en el mercado.  Sorprende porque se trata de la creación de una empresa que va a unir al líder del gran consumo (con unas ventas de £37.200 millones) con el líder del sector mayorista (con unas ventas de £5.000 millones), y muchas voces habían alertado de la posición dominante que va a tener el nuevo agente. Principalmente se espera que el impacto en el sector mayorista sea mayor, donde Tesco podrá aplicar su know how para mejorar infinitamente las operaciones, y aplicar su poder de compra a los proveedores para obtener mejores precios, y así desplazar a la competencia, tanto en servir a tiendas convenience como en servir a negocios de restauración.

Se espera que la compra finalice a principios del 2018, y a partir de allí empiecen los procesos de unificación. Quedan algunos flecos, y algunos accionistas por convencer (como por ejemplo, Schroder Investment Management, que se han pronunciado en contra del acuerdo por considerar que Tesco paga demasiado).

El nuevo Tesco servirá a sus 2600 tiendas de conveniencia (entre Tesco Express, tiendas de gasolinera, y tiendas de la marca One Stop) a las que ahora se les unen 5600 más que servía Booker (bajo las marcas Premier, Family Shopper, Londis, y Budgens). Además, Tesco entra en un canal al que no servía hasta ahora, el de la restauración, ya que Booker sirve a más de 450.000 restaurantes y pubs.

De esta forma Tesco compra crecimiento, y la entrada en el canal HORECA. La unión del conocimiento de Booker del canal, junto con el poder de compra y la escala de Tesco, permitirán abordar un ambicioso plan de crecimiento en un canal que vende alrededor de £85.000 millones de alimentación (un poco por debajo de la cifra de gran consumo), donde la marca de Tesco igual no es muy relevante ahora, pero suficientemente conocida.

Y además, como cada vez que se compran tiendas, se habla de la extensión de la red de puntos de recogida de compras online. Tesco Direct, el catálogo de non-food, gana acceso a más de 5.000 nuevos puntos de recogida.

Otras cadenas también están llevando a cabo iniciativas en el mundo del convenience. Son tiendas pequeñas, pero suponen el 12.1% de las ventas de gran consumo, y además los clientes las visitan con mucha frecuencia. Morrisons ha lanzado una MDD para este tipo de tiendas, Safeway (la marca de la cadena de supermercados que compró en los años 2000) y que vende en las tiendas McColl,  Sainsbury’s está desarrollando un formato para los supermercados de gasolinera, The Coop compra la cadena de cooperativistas Nisa, que cuenta con mil tiendas y va a anunciar pronto un acuerdo con otra de las principales cadenas convenience, CostCutter.  Consolidación, en una palabra.

Aldi: somos el supermercado más inglés.

Con motivo de la apertura de su tienda número 700 en el Reino Unido (en el pueblo de Whitstable, Kent), el CEO de la cadena Matthew Barnes repasó con los medios de comunicación el devenir del negocio que lidera y sus expectativas futuras.

Acaban de alcanzar el 5º puesto del ranking del gran consumo en UK, superando a The Coop para situarse justo detrás del inabordable (por ahora) Top 4 (Tesco, Sainsbury’s, Asda y Morrisons).

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Van a seguir creciendo. Hay 600 poblaciones en UK donde se podría abrir una tienda Aldi, y sus planes son abrir 300 tiendas más de aquí al 2022, para llegar a las 1,000. Cuentan con la canibalización de ventas que habrá al incorporar nuevas tiendas a su parque. Pero a pesar de esto, las ventas comparables siguen creciendo, según ellos, y en los últimos meses su crecimiento se ha acelerado.

Y afrontan el futuro con mucha confianza. Piensan que el Brexit va a ser una muy buena oportunidad para ellos. Si como es previsible la situación económica se endurece por la incertidumbre alrededor de la salida, esperan que más clientes compren en sus tiendas. Y la política que han llevado desde hace un tiempo de incorporar el máximo de productos ingleses en su surtido les está protegiendo de los problemas de la devaluación de la libra esterlina. Un 77% de sus productos son ingleses (frente a un 25% de hace 10 años). Según él, son el supermercado que mayor proporción de productos ingleses vende. Esto les permite mantener también el diferencial de precio con sus competidores. Por más que vayan diciendo que lo van reduciendo, según el CEO de Aldi, el diferencial continúa en al menos un 15%, y llega a ser de un 30% con una de las grandes cadenas.

Cuando parecía que flaqueaba su crecimiento, los discounters están encontrando nuevas oportunidades para seguir creciendo a costa de sus competidores.