UK: del boom de la salud a la tristeza de los datos.

En mis conferencias y en los artículos que publico por aquí o en el blog que escribo con el Profesor David Hughes, Supermarkets in your pockets, no me canso de hablar de la salud como oportunidad de mercado, y de la moda de las dietas donde disminuye la ingesta de proteína animal y aumenta el consumo de proteína vegetal.

Pero si luego miramos algunos datos, podemos pensar que la realidad está en conflicto con lo que decimos, o también pensar que la oportunidad es grandísima.

DFPuqSQW0AAn7Zl.jpg

Según un análisis de la Food Foundation de Londres, las frutas y verduras suponen un 7,2% de las cestas de la compra de los británicos, mientras que su recomendación es de un 20%. Está fundación es otro de los grupos que recomienda consumir menos carne roja y más frutas y verduras.

Si miramos a cifras más comparables, según el Ministerio de Alimentación, los británicos apenas llegan a 2,4 de las 5 raciones diarias recomendadas, un nivel muy bajo. Volviendo a los datos de Food Foundation, el consumo entre los niños es alarmante, ya que sólo el 5% consumen la ración diaria recomendada, y un tercio de la misma las consumen en alimentos muy procesados (pizzas y las típicas judias con tomate).

Asda Front Store.jpg

En los últimos 40 años la situación ha mejorado un poco, gracias a que el consumo per capita de frutas ha crecido un 50% pero el de verdura se han mantenido estables (en el último año, según Kantar, el crecimiento de ventas ha sido un 5% para frutas y un 0% para verduras). La fundación invita a las cadenas a pasar a la acción con varias recomendaciones que impulsarán las ventas de frutas y hortalizas en las tiendas. También destaca que un 1,2% de la publicidad alimentaria se centra en frutas y hortalizas, y que parecen necesarios más esfuerzos en comunicación y marketing.

El número de consumidores vegetarianos o flexitarianos en el Reino Unido no para de crecer. Más de un millón de británicos se declaraban vegetarianos en el 2014 y casi 2 milliones semi vegetarianos, siendo un índice más importante en los consumidores más jóvenes. Es importante aprovechar esta tendencia favorable, si no el consumo se irá hacia alimentos procesados con imagen de saludable, y que saben ofrecer más convenience y adaptación a los estilos de vida de los consumidores. Los ingleses no son muy amigos de consumir frutas y verduras, pero es posible a la larga mejorar las cifras.

Urgencias del Brexit.

(Reproducción de un artículo que he escrito con Jorge Villarino, Socio Responsable del Sector Agroalimentario y de Consumo en Vinces y que apareció publicado en El Economista del pasado viernes 7 de julio del 2.107).

 

El pasado 23 de junio se cumplía un año desde que el Reino Unido votó por romper con la Unión Europea después de ser miembro durante 43 años. Las turbulencias que levantó la decisión -basta ver los resultados electorales- todavía siguen sin dejarnos ver con suficiente claridad qué desarrollo van a tomar las negociaciones, que apenas han empezado en el mes de junio.

El sector alimentario británico está muy preocupado por el resultado final de las negociaciones, como no podría ser de otra forma. La UE es un gran mercado para los productos que exportan, y a su vez, una fuente de mano de obra para las fábricas y los campos, sin los que la producción se pondría en cuestión al tener serias dificultades el sector para encontrar en el mercado laboral local candidatos suficientes. La devaluación de la libra ya supone que las materias primas y los productos finales que se importan sean más caros, y la posible aplicación de tarifas si se materializa la salida del Mercado Único aún los encarecería más.

Las empresas con intereses en el Reino Unido ya han empezado a evaluar los posibles escenarios, y  a tomar medidas. Por ejemplo, ABP acaba de anunciar la compra del 50% del procesador Linden Foods, y la Joint Venture entre Dawn Meats y Dunbia. Estos grupos cárnicos irlandeses no quieren dejar escapar un mercado que es para ellos tan beneficioso, y han cerrado acuerdos con empresas locales que les garantizarán su presencia en el Reino Unido y mitigar los riesgos que puede llegar a suponer el depender de productos importados desde Irlanda.

Un buen número de empresas españolas ya tienen canales de comercialización de sus productos muy establecidos en el Reino Unido, y han logrado crecer gracias a su buen hacer y a la  gran aceptación de los productos españoles. Tradicionalmente era un mercado para productos hortofrutícolas, y así lo demuestran las cifras con más de la mitad de nuestras exportaciones del sector; pero otros sectores como el vino y los productos cárnicos se han conseguido implantar.

Los retos que deberán afrontar las empresas españolas dependerán de cómo sea el acuerdo final, y naturalmente, es todavía muy pronto para aventurar cuál será el resultado. En caso de una ruptura total de relaciones, la salida del Mercado Único va a suponer tratar al Reino Unido como un país tercero: restauración de fronteras, ralentización del tránsito, aumento de la burocracia y multiplicación de incidentes; o tarifas al comercio, hasta que se acuerde un nuevo marco comercial, entre otras cuestiones.

En el plano normativo habrá que estar muy atento a la nueva legislación alimentaria que desarrolle el Reino Unido. Puede llegar a ser más restrictiva que la europea, con lo que puede afectar a la competitividad de las empresas que quieran vender en ese país, que se verán amenazadas por un potencial rechazo.

Otra cuestión importante es el entramado de Denominaciones de Origen y otras normativas con las que la UE protege sus productos más tradicionales. ¿Las va a respetar el Reino Unido o los norteamericanos podrán inundar el mercado de las islas con Champagne de California? Un mercado de vinos tan importante como el inglés, en el que se le pueda poner Bordeaux o Rioja a cualquier producto, puede ser kafkiano. Por no citar las propias Denominaciones de Origen del Reino Unido.

En el plano procedimental y estratégico, para la industria española, conocer cómo se articula el proceso de negociación y cómo se puede influir en el mismo, se ha convertido en un objetivo esencial del negocio en los próximos meses e incluso años. Las grandes multinacionales tienen voz propia, e incluso algunas han creado grupos de trabajo internos; pero no toda la industria tiene la capacidad y el expertise suficiente. No hay expertos en procesos de salida de la UE. Es un fenómeno nuevo. Ahora bien, disponer de asesoramiento en Bruselas, Londres y Madrid, con un equipo conocedor del sector, que filtre la información y con capacidad de análisis, es fundamental. La apertura de canales de diálogo bidireccionales con la Administración española se hace igualmente necesaria, y ello tanto en el plano sectorial (con el MAPAMA en este caso), como en el transversal (comercio exterior, asuntos europeos, REPER…etc.). La Administración española ni puede ni debe afrontar sola la negociación, que además -para mayor dificultad, aunque con toda lógica- ha de hacerse en consonancia con sus veintiséis socios europeos.

Subestimar el impacto con la finalidad de evitar preocupaciones no es un ejercicio de responsabilidad. El catastrofismo tampoco. Cuando se afrontan retos de impacto en el negocio hacen falta líneas estratégicas, planes de acción y una adecuada implantación. Buscar un adecuado asesoramiento es esencial. Nos queda como mínimo un año de negociaciones, y tras aclarar las cuestiones iniciales, entraremos de lleno en la negociación comercial. El sector agroalimentario español tiene la obligación de estar preparado, y la Administración de apoyarlo. El negocio está en juego.

 

 

 

Sainsbury’s: Qué papel van a jugar las marcas de fabricantes?

La segunda cadena del país, Sainsbury’s, tuvo un buen paso de la crisis gracias a sus iniciativas en convenience y en non food, que le permitieron seguir creciendo mientras Morrisons, Tesco, y en menor medida Asda, sufrían. Pero la guerra de precios le perjudicó, y seguramente un poco también algunas de sus reacciones (como su brusca eliminación de las promociones de multicompra). Pasaron por un periodo de pérdidas de ventas, que aunque pueda parecer que haya acabado, el crecimiento se debe a la inflación y a la compra de Argos, más que a otras iniciativas que hayan llevado a cabo. Sainsbury’s sigue por detrás de los recuperados Tesco y Morrisons, todavía instalado en las ventas comparables negativas.

Uno de sus problemas principales parece ser la fuga de clientes hacia los competidores y los discounters. Por eso, en un reciente congreso para proveedores, anunciaron algunas medidas que pensaban tomar para intentar reconducir la situación. Entre las habituales medidas de ser más eficiente, mejoras en su MDD etc, destaca la que se refiere al surtido. La MDD crece un 2% mientras que el resto del surtido no, y la dirección de Sainsbury’s se plantea la aportación de cada una de las marcas y sus productos a la cadena, y crucialmente, en qué les ayudan a diferenciar la oferta de la competencia.

Indicaron que harán una revisión de surtido para reducirlo de forma significativa, como la que han hecho sus competidores (la más severa la de Tesco, que eliminó en un proceso de año y medio el 18% del surtido). La lógica dice que eliminando alternativas, las referencias más vendidas tendrán más espacio y menos competencia por cubrir una necesidad de los clientes, y se venderán más. Este mayor volumen esperan que se vea traducido en un precio unitario más bajo, y calculan que de media se alcance una reducción media del 20% en los precios.

Sainsbury growth strategy.jpg

Curiosamente, hace un par de años, al poco de ser nombrado Mike Coupe CEO de la cadena hablaba de los rumores de Tesco y su proyecto de reducción de surtido. Él estaba en contra de la reducción de surtido, decía que estos productos que parece que se venden poco les permite diferenciarse de la competencia y atraer consumidores que luego harán la compra completa.

Anunciaron también algunos de los criterios que iban a seguir para clasificar los productos que venden, y analizar su aportación al negocio y su relación con los clientes de Sainsbury’s. Los productos se van a dividir en cinco categorías:

  • Commodity, disponibles en todos los supermercados, y al mismo precio.
  • Equity, productos que no tienen los discounters y que aportan valor al negocio.
  • Exclusive, productos lanzados primero en Sainsbury’s.
  • Owned, productos que han diseñado conjuntamente Sainsbury’s y el fabricante.
  • y finalmente, la MDD.

Los productos Owned recuerdan un poco a a las marcas fantasía de Tesco de hace unos años, y los Exclusive se dan con cierta frecuencia, sobre todo en Tesco y Asda, para categorías con mucha rotación.

Los fabricantes están preocupados, sobre todo las grandes marcas. Pero también esto abre las puertas a trabajar más de la mano de Sainsbury’s para desarrollar productos más adaptados a sus clientes, y que a la cadena le permitan mantener un punto diferencial con sus competidores. Son un negocio de más de £20.000 millones al año, muy a tener en cuenta.

Tesco acelera. Resultados Q1 FY2017/18

En medio de toda la incertidumbre política, la inflación, y la situación económica que se va deteriorando, Tesco consigue mantener el rumbo, y consolidar los cambios que la dirección ha ido introduciendo estos dos últimos años, y que le han llevado a recuperar el crecimiento. Todos sus competidores notan mejora en las ventas, pero es principalmente gracias a la inflación, mientras que las mejoras en Tesco se deben también al acierto de los cambios que ha introducido la nueva dirección.

Tesco Food Love Stories.jpg

Las ventas crecen un 1,6% en UK, y las comparables un 2.3%, impulsadas por los productos alimentarios, donde crecen un 2.7%. La inflación tiene un componente importante, como se viene hablando, pero mantienen crecimientos en volumen, destacando por ejemplo en productos frescos, que siguen creciendo un 1.6% en volumen.

Siguen con la reducción de las ofertas para mantener los precios estables, y, dicen, trabajando muy cerca de los proveedores para evitar que la inflación que todos están sufriendo se traslade entera a los consumidores. La inflación en el Reino Unido se sitúa en el 2,9% actualmente, pero, según Dave Lewis, CEO de Tesco, los clientes de Tesco tienen que hacer frente a una inflación mucho menor gracias a sus esfuerzos, y se muestra satisfecho porque esto les diferencia de sus competidores.

Valoran de forma muy positiva la campaña que lanzaron a principio de año de “Food Love Stories”, y la que lanzaron hace unas pocas semanas, “Helpful Little Swaps”, con descuentos en productos saludables, de forma que los clientes pueden ahorrar hasta un 17% si compran productos bajos en azúcar, sal, grasa, etc.

El canal online crece un 4,8%, y han introducido nuevos programas de suscripción, para conseguir fidelizar a los compradores. También durante este periodo han cerrado dos almacenes de distribución, no necesarios tras las mejoras introducidas en otros, y acaban de anunciar que cierran uno de sus centros de atención al cliente, el de Gales, poniendo en riesgo unos 1,000 empleos. El negocio textil también crece, un 3,7%, pero el non food decrece, principalmente por la disminución importante del número de artículos en promoción, sobretodo grandes electrodomésticos.

Las mejoras que Dave Lewis y su equipo han introducido en Tesco continúan dando su fruto. La situación sigue siendo tan complicada como hace unos años en los que todos estaban perdiendo ventas. Ahora todos crecen – Tesco a más velocidad – pero las dudas continúan, la incertidumbre que se vive no ayuda a que los consumidores se animen a gastar, y antes o después, el gran consumo volverá a sufrir como durante los años de la crisis financiera.

Pagos a proveedores: cada vez más rápido!

Asda Price Guarantee YA2_APG.jpg

La semana pasada Asda anunciaba que iba a modificar sus condiciones de pago a los proveedores pequeños. A partir de ahora los plazos de pago van a ser de 14 días para unas 1.200 PYMES que facturan menos de £250.000 anuales con la cadena. Los plazos vigentes hasta el momento era de pagar a los 60 días.

Esta mejora hay que enmarcarla en las distintas iniciativas de las cadenas británicas por dar más protagonismo a los productos locales y en ir incorporando más productos artesanos y locales en sus tiendas. Son proveedores que no tienen el músculo ni el producto para servir en todas las tiendas, pero si que contribuyen a lograr un surtido local en las tiendas a las que sirven.

El Brexit y el aumento potencial de los costes que tengan que afrontar las importaciones ha contribuido también de forma importante a que las cadenas busquen más proveedores locales. Conseguir asegurarse con ellos una buena relación puede contribuir de forma significativa a poder capear de mejor forma el temporal que se avecina.

Y también en la labor del árbitro de la cadena, y a que su vigilancia ( y especialmente el “name & shame”, que viene a ser algo como poner nombre a los infractores) está modificando los comportamientos de los agentes de la cadena, y mejorando las relaciones, a pesar de los problemas que están empezando a apuntar por la inflación y el poco crecimiento del poder adquisitivo de los hogares.

Asda, de hecho, es de las últimas en reaccionar. Tesco, Morrisons y Waitrose ya han tomado medidas en este respecto. Tesco fue el primero, hace un año y medio, pagando a los proveedores pequeños (un negocio de menos de £100.000 al año) en 14 días, lo mismo que Morrisons. Y Waitrose es el que ha ido más allá, pagando a los 7 días a este tipo de proveedores.

Aldi en expansión explosiva.

Los discounters vuelven a ocupar los titulares de la prensa especializada en gran consumo. Depués de un tiempo en el que hablábamos de la recuperación de Tesco, la reducción de surtido, los cambios en Asda, y Morrisons y sus tiendas de conveniencia, vuelve la crisis y vuelve el foco en los discounters.
Los últimos datos de Kantar les dan a Aldi y Lidl una cuota conjunta del 12%, han ganado 1 millón de clientes nuevos, y su crecimiento se está acelerando.
Aldi, con un 7% de cuota, ha crecido un 18,3% y un 19,8% en los dos últimos periodos de Kantar. Ya son el 5º supermercado, y aunque les falta, van ya camino del 4º Morrisons, con una cuota del 10,5%.
Y si los planes de Matthew Barnes, el CEO de UK e Irlanda, se cumplen, ese puesto llegará antes de lo que se puede prever. Hace unas semanas en una entrevista para The Grocer hablaba de sus planes: piensan que pueden abrir una tienda por cada 30.000 habitantes. Este criterio les permitiría abrir 2.600 tiendas en el Reino Unido, por detrás de Tesco con 2.700 y The Coop, con unas 3.000.
Ahora tienen 700 tiendas, y su objetivo era el tener 1.000 abiertas para el 2020, pero ya tienen los proyectos de estas 300 tiendas iniciados, por lo que las abrirán mucho antes, y piensa que para esa fecha puedan estar fácilmente en unas 1300 tiendas. Hay unas 600 poblaciones sin Aldi, y en muchas de ellas daría para tener dos o tres tiendas incluso. Y no solo piensan en sus territorios naturales, si no que también están abriendo tiendas en Londres, algunas con un formato algo más pequeño, una especie de convenience/supermercado de proximidad, con el estilo de Aldi, y que lo mismo encajan en barrios humildes que en barrios gentrificados.
Aldi está realizando un buen trabajo, abriendo a un ritmo increible en estos momentos en los que hay mucha incertidumbre, los demás están cerrando tiendas o alquilando espacio a otros retailers, y encima es cada vez más difícil encontrar locales y ubicaciones buenas. Un gran reto para todos, salvo para el equipo de Aldi.

Aldi Big Tom pri_41684960.jpg
Aldi continua explotando sus ofertas irresistibles. Este último fin de semana de barbacoas puso a la venta costillas Tomahawk, de 1,5kg al precio que ven en la fotografía.

 

Tests de Tesco de entregas online con robots.

Los almacenes de preparación de pedidos se van automatizando gracias a la incorporación de robots en las operaciones (Ocado está siendo uno de los pioneros en UK) y ahora le toca a las entregas.

Ya hace unos meses que este servicio está diponible para los clientes de Just Eat en algunas zonas de Londres, y ahora Tesco ha empezado a realizar pruebas con Starship Tecnologies, la misma empresa con la que trabaja Just Eat.

Las pruebas de Tesco han tenido lugar en Londres, según The Grocer. La idea de Tesco es que estas entregas formen parte de su servicio de entrega en una hora (Tesco Now), y los robots puedan llevar al hogar del cliente pequeños pedidos de compras online, servidas desde los Tesco Express, las tiendas de conveniencia, o pequeños almacenes que hagan de hub para estos pedidos online. Los robots pueden abarcar un radio de 3 millas.

Y de trasfondo, un gran contraste. Por ahora, las cadenas tienen una gran necesidad de contratar conductores para que lleven los pedidos online y puedan servir cada vez más rápido. Pero a medio plazo no parecen ser empleos sostenibles: con la implantación masiva de estas entregas robotizadas y la aplicación de esta automatización en el resto de la cadena de suministro, la destrucción de empleo parece asegurada.

Tesco Van BwwL_uQIYAERIde.png
Fotografía de Tesco plc.

 

Tiendas sin cajas. ¿Quién será el primero?

El retail es una carrera eterna… y lo malo es que no se ve la línea de llegada. Estos días estamos todavía hablando de Amazon, y de su iniciativa de registrar varios nombres relacionados con Amazon Go, y ya tenemos otra opción sobre la mesa.

Lo de Amazon confirma que el retailer quiere lanzar aquí también el producto de los supermercados, aunque naturalmente, no se tiene ni confirmación oficial ni fechas. Por ahora. Es muy habitual que el Reino Unido sea el primer país donde se lleven las innovaciones desarrolladas en USA por parte de Amazon, y seguramente pronto volveremos a oir de ello.

Y ahora nos informan que BarclayCard está desarrollando un sistema que permite también sustituir a las cajas de salida de tienda, por lo que efectivamente pronto podríamos tener tiendas sin cajas. Y de paso llevar monedas y billetes al museo.

BarclayCard GG-HR3-large_trans_NvBQzQNjv4BqUTB3vMrBgFH3wkEYGI_sPJFE0i_csyX2xtMlEaw_sw0.jpg

El sistema es similar a un escaner, puesto que los clientes tienen que utilizar una App en su móvil para escanear los códigos de barras de los productos que van adquiriendo. La App lleva asociada una tarjeta de crédito, con la que se paga cuando se da por finalizada la compra. Y así no hace falta pasar por caja! No es exactamente el sistema de Amazon, porque el cliente tiene que escanear, pero sí que hace que las cajas de salida no sean necesarias.

Por ahora BarclayCard está haciendo pruebas con el producto, con un piloto en uno de los edificios de oficinas de Barclay’s. Pero ya tienen un acuerdo con una cadena para llevarlo a las tiendas el año que viene.

El Tesco de Philip Clarke también hizo muchas pruebas con sistemas de pago basados en los móviles (el divertido reto de comprar y pagar en 30 segundos, y una app parecida a la de BarclayCard). De todas las pruebas, ahora sólo queda PayQwiq, pero que tengo la impresión casi nadie usa.

El “lado oscuro” de todas estas iniciativas será la cantidad de puestos de trabajo redundantes. El British Retail Consortium calculaba hace unos meses que gracias a iniciativas de automatización como estas, de aquí al 2025 se perderán unos 3 millones de puestos de trabajo en el retail, casi una tercera parte de las personas empleadas en la actualidad. Unos números sin duda importantes.

 

Buen momento para las MDD en UK.

En el Reino Unido tenemos ambiente de crisis. Desde el Brexit, la cascada de cambios en el gobierno, la devaluación de la libra, las idas y venidas del gobierno, y ahora las elecciones no generan otra cosa que incertidumbre, y más incertidumbre.

Este año, la inflación está creciendo a un ritmo importante fuera y dentro del gran consumo, y junto con la situación de la que hablábamos y que los ingresos familiares no crecen, los consumidores se preparan: están empezando a volver a tomar las precauciones de antaño. Durante la última crisis vimos que se desarrollaba lo que se llama el “savvy shopper”, o la compra inteligente, que buscaba maximizar el valor más que buscar simplemente precios lo más bajos posible, y hacer compras algo más frecuentes para controlar los gastos. Es un comportamiento que sigue vigente y por el que se guían muchos consumidores, pero ciertamente había existido una cierta relajación más evidente en otros ámbitos más que en el gran consumo, en el que hemos estado viviendo en guerra de precios durante dos años y medio.

Tesco MDD.jpg

¿Qué efecto está teniendo este contexto en la MDD en UK?

El año pasado perdieron un valor de £635 millones, que representaba un 3,1% de la facturación (IRI, publicado en The Grocer), pero este último año la MDD ha conseguido recuperar parte de la pérdida y crecer  algo más de £100, un 0.7% del mercado que mide IRI. Si miramos datos de Kantar, de su reciente informe sobre las marcas, vemos que en UK en este último año las ventas de marcas de fabricante han retrocedido un 1,6% y las de MDD han crecido un 1,7%. Son datos de su panel de hogares. El segmento premium sigue creciendo y alcanza un 6% de las ventas de MDD, y donde hemos visto más cambios radicales ha sido en la MDD de primer precio, donde el top 3 ha revisado los diseños y calidades de los productos, y en frescos hemos vistos cambios muy importantes, con el objetivo de hacer frente a los discounters.

La MDD se ha beneficiado gracias a tres grandes factores, cuyo efecto posiblemente la incertidumbre reinante ampliará. Los procesos de revisión de surtido de las grandes cadenas han tenido un impacto elevado, ya que en muchos casos han reducido las referencias de marcas de fabricante para dar más protagonismo a la MDD (por ejemplo, Tesco dice que tras el proyecto Reset, la MDD tiene un 14% más de espacio en sus lineales). Aldi y Lidl siguen creciendo, y a pesar de ser consecuencia del gran número de aperturas, su crecimiento en ventas también impulsa el crecimiento de la MDD. Y los cambios en las promociones también están afectando los equilibrios entre marcas y MDD (por ejemplo, según IRI, el PVP medio de las marcas ha perdido un 0.5% en tres meses hasta febrero, mientras que la MDD ha crecido un 1.2%, medido antes del repute de la inflación).

Fijándonos en los premios que acaba de otorgar The Grocer a los mejores productos de MDD, vemos cómo un producto de Marks & Spencer se lleva el premio de mejor producto del año, y Tesco el del retailer más innovador, pero luego, Aldi y Lidl dominan los premios en las distintas categorías, seguidos por Asda.

¿Qué vamos a ver este año? Ahora mismo tiene un 33.6% de la cuota (IRI), y seguramente la MDD seguirá ganando cuota. A no ser que haya un cambio radical en la situación, se van a repetir dos de las condiciones de las que hablábamos antes: los discounters van a seguir abriendo tiendas y la incertidumbre va a estar con nosotros un tiempo.

 

 

 

 

Asda: once trimestres perdiendo ventas.

Seguramente se imaginarán el título de la nota cuando Asda presente los resultados del próximo trimestre… a no ser que lo remedien los nuevos directores.

Esta mañana Asda presentaba los números del primer trimestre del año, y a pesar que dicen estar progresando, poca gente comparte su opinión.

Han perdido en casi todos los indicadores: ventas comparables -2.8; visitantes a las tiendas -2.0%; y valor del tiquet medio -0.8%.  Las ventas crecen un 0.9% gracias a la inflación. En la última nota de Kantar Asda también ganaba ventas, cerrando el mes de abril con un crecimiento del 0.8%.

A pesar de lo malas que son las cifras, marcan una cierta tendencia hacia la todavía lejana recuperación. Las ventas comparables de los últimos periodos han sido -7.5% y -2.9%. El presidente de Asda, Sean Clarke, dice que ya notan la mejora en la disponibilidad de productos, en el servicio y en la calidad de productos frescos. También ha bajado precios en un par de ocasiones, aunque está claro que no van a actuar sólo en el precio, porque será muy difícil poder igualar el de los discounters. Recordemos que en los últimos tiempos, al igual que Tesco, han hecho una revisión profunda de su surtido y eliminado un buen número de referencias, a la vez que en frescos han puesto en marcha una campaña para reforzar su calidad y su imagen de precio, y relanzar las controvertidas marcas de granja.

Asda Berries.jpg
Asda trata de mejorar la experiencia de compra y aportar más información de los productos frescos en sus tiendas

Los consumidores británicos empiezan a sentir como viene otra crisis (ayer se anunciaban los datos de inflación del mes de marzo, los precios crecen un 2.3% mientras los salarios crecen un 2.1%, y empieza a generarse un poco de alarma ante lo rápido que crece la inflación y los sueldos que no logran crecer al mismo ritmo) y en teoría, deberían inclinarse por opciones más baratas, por lo que es posible que esto vaya a favor de Asda… o de los discounters.

El que era el mejor negocio de Walmart fuera de USA sigue sin conseguir superar sus problemas, aunque parezca estar cerca. Mientras sus competidores parecen haber conseguido salir del bache, con iniciativas acertadas y en parte con la ayuda de la inflación, aumentando el valor de sus ventas.