The Coop vuelve al negro: Resultados FY2017.

Buenas noticias para la cadena con más tiendas del Reino Unido: después de varios años con problemas y una renovación completa de su formato de tiendas y los surtidos, empiezan a materializarse los beneficios de su buen hacer.

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Durante el último año han alcanzado unas ventas de £9.500 millones (£7.100 son ventas de gran consumo), y £72 millones en beneficio (comparado con la pérdida de £132 millones del 2016). Las ventas se mantienen a pesar de las tiendas que cierran. En las tiendas están creciendo a buen ritmo, con un aumento del 4.3% en ventas comparables.  Han acabado el año con 2532 tiendas, 250 menos que el año pasado.

Durante este año han cerrado tiendas grandes para centrarse en un solo formato de tienda pequeña convenience, de hasta 1000m2. Muchas de estas tiendas grandes son herencia de cuando compraron Somerfield, en el 2008.

Junto con la mejora en la MDD y la revisión del surtido, a pesar de los cierres, han conseguido ir recuperando cuota de mercado durante la segunda parte del año. Otra clave es el club de fidelización, donde los clientes ganan a fin de año cupones gracias a la compra de productos de MDD de The Coop y además pueden elegir que este dinero pueda ir a proyectos solidarios. Este modelo consigue captar cada vez más clientes, más de 1 millón en los dos últimos años. Sus anuncios sobre el impacto que tienen los supermercados en la sociedad del entorno de la tienda eran muy ilustrativos.

Otro negocio que le va bien a The Coop es el mayorista, mediante el cual venden alimentación a clientes corporativos. Ya supone un valor de £1.700 millones, y ha crecido un 7% este año. Si se consolida el proyecto con la marca de supermercados Nisa, esta unidad de negocio recibirá un impulso importante.

Buenas noticias también en el ámbito de la responsabilidad social corporativa. Siendo una cooperativa, sus valores eran más elevados que los del resto de cadenas. Tras el bache de los últimos años habían rebajado un poco el nivel, pero este año han vuelto con fuerza. No solamente con la iniciativa relacionada con el club de fidelización: este año han cambiado varias de sus estrategias de compra, para que su MDD tenga solamente chocolate de comercio justo, carne fresca del Reino Unido, y varias iniciativas en la ahora mediática lucha contra los envases de plástico.

Ésto no ha supuesto un problema para que también quieran estar en la carrera de bajar precios, con una inversión reciente en bajar precios y así conseguir ser más competitivos frente a los Tesco y Sainsbury’s que pueblan las calles donde tienen tiendas.

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Tesco completamente recuperado: Resultados FY2017/18

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Va todo tan bien en Tesco que ya se habla del final de la etapa de Dave Lewis en el retailer, como si no le quedaran retos. Tomó las riendas de Tesco en el 2014, y los resultados que ha presentado hoy son tan sólidos que ya se oyen rumores de su salida para afrontar nuevos retos. En el 2014 Tesco además de los serios problemas del fraude contable tenía que afrontar unos trabajadores desmoralizados, problemas graves en varios mercados internacionales, un plan de expansión de nuevas tiendas importante, problemas en la relación con muchos proveedores,… el reto que se ha superado era muy serio.

A pesar de lo complicado que está el mercado del Reino Unido, donde la poca confianza de los consumidores, la inflación y la pérdida de poder adquisitivo están poniendo contra las cuerdas a unos cuantos retailers y cadenas de restauración (vuelve a hablarse de quiebras, cierres de tiendas, etc) Tesco ha conseguido recuperar las buenas sensaciones de antaño, y volver a liderar el gran consumo británico.

Los beneficios alcanzan los £1.640 millones, una cifra que llevaban mucho tiempo sin superar. Las ventas globales han crecido un 2.3% para alcanzar las £57.500 millones. Todo son noticias positivas en sus dos principales mercados, el Reino Unido y la República de Irlanda, pero se registran retrocesos en un buen número de operaciones internacionales. También han reducido la deuda del grupo.

En UK han conseguido recuperar la credibilidad gracias a un ejercicio de contención de costes, inversión en precio y ajustes en la gama, que les permite recuperar puntos de margen, alcanzando ya el 2,5% en las operaciones de gran consumo.  Las ventas comparables en UK crecen un 2.3% (algo menos que la inflación) y ya acumulan 9 trimestres de crecimiento. La marca sale reforzada gracias a las nuevas iniciativas en servicio y MDD, y han conseguido ganar 260.000 clientes durante este año.

Por canales, online crece un 5.1%, convenience un 2.7% y lo más impresionante, los hipermercados crecen un 2.9%, un canal que se pensaba deshauciado no hace mucho, y que Tesco ha conseguido redirigir. Alimentación es la partida que, según Dave Lewis, cimienta el crecimiento en UK. La MDD ya alcanza el 51% de las ventas.

Los próximos meses en Tesco van a estar dominados por la integración del negocio de Booker y la creación de sinergias entre los dos negocios. Ya se han visto algunas ideas en hipermercados, pero la revolución se espera en los cambios que pueden hacer de cara al servicio a pequeños supermercados independientes y restauración, dos partes importantes de Booker y donde hay mucha oportunidad de mejora. También se espera una mayor implantación de su iniciativa Pay+ para pagar en tiendas la compra, ver como evolucionan los cambios en la tarjeta de fidelización,

Ahora, como decía al principio, ya se habla del siguiente destino de Dave Lewis, que podría optar a sustituir a Paul Polman, actual CEO de Unilever, cuando se retire.

Morrisons renueva su MDD Primer Precio.

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La revisión del surtido y de los productos de MDD en UK es continua. Morrisons acaba de presentar su nueva versión de la grama de primer precio, una gama importante porque le permite atraer a clientes con poco poder adquisitivo que no quieren gastar mucho en alimentación, y que suelen llevar su gasto a discounters.

La gama está disponible desde el mes pasado, y cuenta con 400 referencias. Aunque la gama mantiene el carácter básico, han realizado varios cambios en ella. Tiene 100 nuevos productos, un nombre “nuevo” (recuperan el original de M Savers (*) con el que introdujeron la gama en el 2012, dejando de lado el de Morrisons Value que tenían ahora), y cambia el aspecto del amarillo al blanco. Siguen siendo productos asequibles a un nivel de calidad correcto.

También están trabajando de forma intensa en frutas y hortalizas, con una mejora de calidad y extendiendo la gama de las frutas feas, que ellos llaman Frutas y Verduras  “Wonky” (frutas torcidas). Hasta ahora esta marca ha sido un poco un instrumento de relaciones públicas, con el que reaccionaban a problemas (empezaron como reacción a  los problemas que tuvieron con los chefs de la tele porque Morrisons – y otros – se negaba a aceptar hortalizas con defectos cosméticos, y luego aprovecharon problemas puntuales como excesos de producción o malas condiciones que afectaban a la forma de los productos para decir que ellos admitían esos productos feos para ayudar a los agricultores). Ahora pretenden que sea una marca con presencia constante y amplia en sus lineales. Han ido introduciendo tambíen proveedores internacionales para tener referencias de los productos todo el año (ya cuentan con unos 500 productores) y amplían el compromiso de “comprar la cosecha entera salga como salga” hasta alcanzar unos 300 productores en el 2019. Sin duda estos productos contribuyen a que la percepción del precio sea más positiva para Morrisons, y en estos tiempos de inflación y poca confianza de los consumidores, se situa de su lado para ayudarles a gastar poco.

Ampliar la gama de primer precio parece un buen paso para Morrisons, que trata de recuperar con el tiempo la imagen de retailer de precio que tenía antes de la compra de Safeway.

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(*) Una nota curiosa sobre la introducción de M Savers en su momento. En aquel entonces los clientes de Morrisons, sobre todo en el norte del país, eran muy de precio. Y los discounters todavía no eran tan populares como ahora. En ese contexto, la introducción de una nueva gama de MDD de primer precio (algo que Morrisons no tenía entonces) supuso una verdadera revolución. La aceptación de sus clientes fue muy positiva de forma inmediata. El problema, la canibalización de las ventas… lo que se ganaba con M Savers se perdía de ventas en la gama media de Morrisons. Seis años después, los clientes son distintos y el entorno competitivo ha cambiado mucho, y seguramente no les pasará lo mismo.

Entra en vigor el impuesto sobre los refrescos azucarados.

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Clean labels: la norma en los refrescos pronto será lo que propone No More. Sin azúcar, sin edulcorantes y sin conservantes.

Dos años después que el entonces Ministro de Economía, George Osborne, anunciara la medida, esta semana entra por fin en vigor el impuesto que tasa el azúcar en las bebidas refrescantes que tiene como objetivo desincentivar el consumo y así combatir la obesidad.

El plazo dado a la industria ha cambiado completamente el panorama en los lineales. En el 2016 se esperaba recaudar más de £500 millines al año, pero con los productos que se ofrecen hoy en día y los hábitos de consumo actuales, se estima que se va a recaudar la mitad.

El impuesto afecta a los refrescos que contienen azúcar. No a los zumos, batidos, bebidas alcohólicas, ni por supuesto a las chocolativas y otros snacks, a pesar de ser fuente de azúcar en las dietas actuales. Según la cantidad de azúcar por litro, el producto llevará una carga de entre 18 y 24 peniques por litro, por lo que las latas de refrescos pueden llegar a tener que asumir una tasa de 8 peniques.

Como decíamos, durante estos dos años la industria ha transformado sus productos. Según Brandview, la reducción media de azúcares en toda la categoría ha sido del 15%. Han desaparecido del mapa  productos con azúcar añadido y se han multiplicado las referencias con edulcorantes artificiales, reformulaciones de los productos ya existentes o simplemente nuevas versiones. Los que han decidido mantener la fórmula, como algunas referencias de Coca Cola y Pepsi Cola han optado por reducir el tamaño del envase, y así cargar menos impuesto en el PVP.

Los distribuidores también han renovado su oferta de MDD. Tesco, por ejemplo, al poco de anunciarse la medida anunció que daba de baja multitud de referencias de refrescos azucarados, y poco a poco ha ido dando de alta alternativas con menos azúcar. En la actualidad, solamente el 15% de su gama va a tener que soportar el impuesto.

También es importante considerar el cambio en el gusto de los consumidores que se ha producido. Seguramente la toma de conciencia empezó con el programa de Jamie Oliver sobre la relación entre el consumo de azúcar y la obesidad, y su decisión de aumentar el precio de los refrescos altos en azúcar en sus restaurantes. Pero ya desde mucho tiempo antes de emitirse el programa varios lobbies anti azúcar habían publicado notas sobre los efectos del abuso del azúcar en nuestras dietas, y poco a poco sus mensajes iban calando en el público.

Cambiar el comportamiento del público de una forma significativa ha costado varios años. Ahora estos cambios son mucho más rápidos, muy amplificados por los social media. Después de la sal, las grasas trans, le llegó el turno al azúcar. Qué ingrediente va a ser el próximo?

Aldi UK contra el desperdicio de alimentos.

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Otra cadena más en el Reino Unido que muestra su compromiso para luchar contra el desperdicio alimentario, marcándose objetivos y poniendo en marcha iniciativas para reducir el desperdicio.

No han publicado datos de lo que tiran, comparado con otras cadenas, pero es importante asumir compromisos. El suyo es que antes del 2030 van reducir el desperdicio a la mitad.

La acción que les va a reportar una mayor reducción es el reforzar los mecanismos de colaboración con bancos de alimentos. Quieren trabajar más cerca de FairShare  (la organización que lleva alimentos a los bancos de alimentos) para ser capaces de donar más productos que están a punto de superar fecha de caducidad.  Empezaron a redistribuir este tipo de productos en el 2015, y ya han donado más de mil toneladas en el Reino Unido e Irlanda. Este año han empezado a trabajar con FoodCloud, la empresa que facilita que los supermercados donen directamente a bancos de alimentos los productos, sin necesidad de intermediarios que no llegan a todos sitios.

En la parte de prevenir el desperdicio, van a implantar una campaña de concienciación en tiendas utilizando las recomendaciones de WRAP UK, educando a los consumidores y proponiéndoles consejos de conservación de los alimentos. También trabajan con los proveedores mediante dos programas:

  • la colaboración con Company Shop, la fundación que compra excedentes a los proveedores a un precio descontado y luego los vende en sus tiendas en zonas deprimidas del país. Empezaron el programa en el 2015, y ahora participan unos 600 proveedores y se han redistribuido 1600 toneladas de productos.
  • colaboración en varios grupos de trabajo con otras cadenas, proveedores y empresas de logística, donde buscar formas de reducir el desperdicio en la cadena de suministro. WRAP lidera uno de estos grupos, Friends of Champions, y otro más del IGD destinado a elaborar informes y compartir datos que permitan a todos mejorar.

Tesco fue una de las primeras cadenas en marcarse objetivos contra el desperdicio, y poco a poco el resto de cadenas (Asda, Sainsbury’s, etc) se les va uniendo en este cometido.

Acumular para evitar el caos del Brexit.

Curioso el artículo que aparecía en The Grocer la semana pasada, sobre los preparativos de las empresas para afrontar el Brexit.

El pasado lunes 19 de marzo se anunció la forma que tendría la relación Unión Europea / Reino Unido durante el periodo de transición del que se venía hablando como una posibilidad (desde que se acaba el plazo dado por el artículo 50 hasta la salida definitiva del Reino Unido de la Unión Europea, a finales de diciembre del año 2020). Gracias a este acuerdo, si finalmente entra en vigor en marzo del año que viene, las empresas tendrán  algo más de tiempo para prepararse porque se mantiene el mercado único, la unión de fronteras, y la gran mayoría de las relaciones establecidas entre el Reino Unido y la Unión.

Las empresas del sector alimentario dependen en buena medida de las importaciones desde la Unión Europea, y están muy preocupadas no solamente por la gestión de las fronteras en el escenario post Brexit, si no por cómo va a ser el día después, cuando los oficiales en las fronteras británicas tengan que poner en marcha las nuevas medidas que el Reino Unido habrá ido preparando durante el periodo de transición. Naturalmente, tratándose de alimentos, y además en muchos casos perecederos, la preocupación por no dejar las estanterías de las tiendas desabastecidas es elevada.

Y es para evitar el caos que se puede producir las empresas preparan planes de contingencia, y según ha sabido The Grocer, algunas empresas planean acumular todo lo que puedan, y así evitar importar en la medida de lo posible durante las primeras semanas del post Brexit. Al problema de las fechas de caducidad y que no se puede hacer con todos los alimentos (verduras y otros frescos) hay que añadir el impacto que tendrá acumular producto de forma extraordinaria en el cash flow de la empresa, y los costes del propio almacenamiento, ya sea a temperatura ambiente o congelado. Pero de esta forma evitarán desplazar camiones por las fronteras, algo que potencialmente puede ser caótico los primeros días de enero del 2021, hasta que todo esté normalizado y empresas y oficiales estén ya acostumbrados a los cambios.

Es una solución práctica pero costosa, a la que se verán abocadas algunas empresas que quieran reducir sus riesgos mientras no haya más certezas alrededor del Brexit.

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La Federación de Detallistas se imagina el escenario de las importaciones y exportaciones post Brexit como un laberinto prácticamente interminable.

UK: vuelven las bajadas de precios.

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Tras un año y medio de inflación, se empiezan a ver signos de guerra de precios entre las cadenas británicas. Habíamos vivido esta situación durante tres años antes que el anuncio del Brexit devaluara la libra esterlina. Entonces, los productos importados se empezaron a encarecer como correspondía, y al final fabricantes y distrubuidores tuvieron que pasar los costes al público.

Esta vez no es Morrisons quien empieza, cadena que vive ahora un buen momento, si no Sainsbury’s y The Coop, dos negocios bajo presión.

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Hace unos días The Coop anunciaba que invertían £50 millones en reducir los precios de 640 productos básicos, tanto de marca como de su gama de MDD. Dicen que gracias a estas rebajas (para algunos productos llegan al 30%) sus clientes pueden llegar a ahorrarse £120. The Coop está en pleno proceso de transición, y registró pérdidas en sus cuentas del año pasado. Han trabajado mucho en su surtido y en la adaptación de las tiendas a los clientes que compran en ellas, y así competir mejor con las tiendas de convenience de Tesco y Sainsbury’s.

Y esta última cadena, Sainsbury’s, también ha decidido seguir por esta línea. Ellos han decidido invertir £150 millones para reducir el precio de 930 referencias. Según ellos, los clientes pueden ahorrar £4.50 a la semana, lo que supone gastar un 8% menos. Las rebajas también afectan a productos de marca y de MDD, de la mayoría de categorías. Gracias a esta medida Sainsbury’s se puede acercar a los precios de Tesco, pero queda todavía lejos de los precios de los discounters alemanes.

Se ve como una medida destinada a recuperar cuota de mercado de forma rápida. El aumento de ventas que experimenta Sainsbury’s se debe a la inflación, y desde noviembre pierden mes a mes cuota de mercado. Cuando Morrisons empezó la guerra de precios hace unos años, Sainsbury’s siguió como las demás cadenas, pero enseguida se vio penalizado por sus clientes al darse un conflicto entre la imagen de calidad y valores que quieren dar, y la carrera hacia el fondo que es la guerra de precios. Aquella vez idearon el lema de “poner los precios a trabajar por los clientes”, reduciendo el número de promociones y seguir una estrategía de SPB.

The Coop también tiene una relación especial con las bajadas de precios. Ellos también se precian de tener unos valores elevados, tratando de poner en el mercado productos de credenciales superiores, por ejemplo dando más prioridad al comercio justo. Aunque hace un par de años anunciaron que iban a relajar estos principios para poder competir mejor en precio, al final optaron por no hacerlo y trabajar más en adaptar la oferta para ser más relevantes, no más baratos. Incluso últimamente están subiendo el listón, con compromisos de carne 100% inglesa, más referencias de comercio justo, y el último, utilizar siempre carne de cerdos criados en libertad.

No obstante, el mercado sigue estando muy complicado para todos, con mucha presión por el mal estado de las economías familiares. Veremos pronto si las demás cadenas del top 4 reaccionan y entramos en otro ciclo de rebajas.

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Pret a Manger regala para que regales.

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La reconocida cadena de restauración rápida Pret a Manger vuelve a ser noticia gracias a una iniciativa “amable”.

Desde que empezaron el negocio han prestado atención a las cuestiones de responsabilidad social, siendo su principal iniciativa la donación a bancos de alimentos de los productos que sobraban al final del día. Incluso tienen sus propias furgonetas de reparto, por lo que no siempre los bancos de alimentos tienen que ir a las tiendas a recoger la comida, a diferencia de otros agentes que reparten su comida. También  tienen su propia fundación, la Pret Foundation Trust, que se dedica a trabajar con las personas sin hogar, tratando de reintegrarlas en la sociedad a través de ofrecerles un puesto de trabajo.

La última iniciativa pretende repartir alegría: van a regalar 300,000 cafés gratis durante esta semana a clientes escogidos al azar. Pero les pedirán a los escogidos que regalen el café a otra persona, y así crear momentos agradables. Ya regalan cafés a los clientes cuando los ven muy agobiados, lo llaman “amabilidad aleatoria” y con esto esperan crear más apego a su marca.

Entonces, al comprar tu comida en Pret, el dependiente puede decidir entregarte tambíen un cupón “regala una sonrisa” que se puede canjear por un café hasta finales de Abril. La condición es que lo regales a alguien!

El Árbitro de la Cadena abre una investigación a The Coop.

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La figura del Árbitro de la Cadena en el Reino Unido es la encargada de velar por la aplicación de un código determinado en las relaciones entre proveedores y los principales supermercados. Va realizando encuestas entre los proveedores y entrevistas a los supermercados para calcular “la temperatura” de las relaciones, y cuando tiene suficientes indicios de la existencia de un problema, tiene la capacidad de abrir una investigación.

Es un asunto muy importante y que las cadenas se toman muy en serio. La primera investigación se abrió a Tesco pero no acabó en multa porque el árbitro consideró que las medidas correctoras que había tomado Tesco eran suficientes. Ahora se abre la segunda a The Coop, y de acabar en multa podría alcanzar los 70 millones de libras.

Varios proveedores se han quejado de cambios en la forma de realizar el control de  la entrada de productos en sus almacenes logísticos. La cadena llevaba un tiempo reclamando por muchas cuestiones, de forma injustificada según los proveedores, y pasando cargos a éstos por mala calidad. La queja de los proveedores ha llegado al Árbitro de la Cadena, y el propio Coop ha reconocido malas prácticas. Por ello ha empezado a devolver cargos a más de cien proveedores. No se puede actuar contra estas clausulas de calidad y nivel de servicio si están en el contrato, pero si como parece el caso, si se cambian de forma unilateral y sin aviso por parte del distribuidor, el Árbitro puede sancionar.

A pesar que la investigación va a seguir y los proveedores están aportando más evidencias de los problemas, parece que la respuesta de The Coop ha sido muy colaborativa, reconociendo los problemas y tomando medidas para atajarlos. A pesar de la capacidad de multar que tiene el Árbitro, como ya comentó cuando investigó a Tesco, prefería conducir la situación hacia reparaciones a proveedores y revisión de procesos en los distribuidores para asegurarse el cumplimiento del código. Es una forma de ejercer que por ahora está dando buenos resultados, y la función del Árbitro está muy bien valorada por todos los agentes de la cadena con los que está involucrada.

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The Coop: mayor compromiso con el comercio justo.

Tras una etapa en la que pusieron el precio por delante de los valores, The Coop ha recuperado su inciativa de dar ejemplo en cuestión de valores, y lleva un año aproximadamente desarrollando nuevas inciativas para reforzar sus credenciales.

A la utilización de carne de UK en todas sus referencias de MDD, la promesa de utilizar también solamente chocolate de comercio justo en su MDD, se le une ahora la promesa de utilizar tambíen en todos sus productos de MDD únicamente té, café y plátanos de comercio justo.

Su objetivo es crear una nación de clientes de comercio justo.

El logo de Fair Trade es uno de los más reconocidos por los consumidores del Reino Unido. Lleva más de 20 años presente en las vidas de los británicos, y lo reconocen un 72% de los compradores.

Las flores también son otro producto en el que The Coop está trabajando, aunque por ahora no ofrecen el 100% de flores de comercio justo.

En los últimos tiempos el sello Fairtrade ha sido cuestionado y estó se materializó en que Sainsbury’s, otra de las cadenas que más apuesta por el comercio justo, decidiera diseñar su propio programa de comercio justo y empezar a aplicarlo al té.

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