Morrisons apuesta por los agricultores del futuro.

Desde hace unos años la seguridad alimentaria en el Reino Unido (la capacidad que tenemos de producir los alimentos que se consumen en el país) es un debate importante, y muchísimo más desde que hemos entrado en “modo Brexit”.

El sector agrícola se enfrenta a retos muy serios en este escenario post Unión Europea, primero por la dependencia que se tiene de los alimentos del exterior y los cambios que se van a producir en las importaciones (tarifas que las pueden encarecer, nuevos acuerdos comerciales que puede suponer importar a precios bajos productos que se cultivan en el Reino Unido) y como el propio sector va a afrontar las dificultades para importar mano de obra para recoger los frutos del campo.

Morrison es la cadena que ha apostado por convertirse en un experto en productos frescos y locales, y es de las más integradas con los proveedores. Gracias a esto su relación con los agricultores que le entregan productos en sus almacenes para acondicionar o procesar es muy cercana y especial.

Ahora, integrado en un programa del gobierno británico que trata de facilitar el acceso a los jóvenes a la formación profesional, ha decidido invertir £2 millones para formar a jóvenes agricultores. Además, el 25% de este fondo lo destina a ayudar a formarse a los empleados de sus propios proveedores agrarios, con la esperanza de que quieran emprender un negocio agrícola. Incorporando gente joven al sector esperan poder revertir la tendencia del envejecimiento progresivo del sector agrícola, donde menos del 3% de los agricultores tiene menos de 35 años.

La implicación de Morrisons no acaba aquí. Algunos de los trabajadores de Morrisons también participarán en las clases que se les presta a estos aprendices, y se les ofrece prácticas renumeradas en las tiendas de Morrisons para que puedan interactuar directamente con los clientes y ver qué piensan respecto a los productos locales, el bienestar animal, la calidad de los productos etc.

Dado el posicionamiento de Morrisons y su apuesta por lo productos locales, ésta es sin duda una medida muy consecuente.

Tesco: medidas para reducir los envases de plástico.

Fotografía de Tesco.

La semana pasada el CEO de Tesco Dave Lewis publicaba un artículo en el periódico The Guardian sobre las iniciativas del supermercado para reducir la cantidad de envases de plástico que ponen en el mercado y acaban en los vertederos. El objetivo de la comunicación no solamente era sacar pecho, si no también pedir a la administración pública iniciativa en este tema tan importante para los consumidores.

Desde principios del 2018, al poco de emitirse el programa de la serie Blue Planet II que encendió las alarmas, Tesco empezó a auditar sus productos y sus procesos, para ver la naturaleza de los materiales plásticos que utilizan en sus productos. El objetivo era identificar aquellos que son difíciles de reciclar, los que pueden ser prescindibles, y qué otros materiales pueden utilizar. De allí salió el compromiso de acabar este año (2019) sin plásticos que son difíciles de reciclar en sus productos de MDD. Encontraron que el 13% de la cantidad de envases plásticos que utilizan son difíciles de reciblar (por la composición, o por que son negros, un color que imposibilita a los sistemas de clasificación automáticos de las plantas de reciclado “ver” esas piezas y colocarlas en los cubos correspondientes para reciclar). Ya han modificado unas 800 referencias con estos materiales, retirando del mercado 4.000 toneladas de plástico de esta característica, y esperan alcanzar el objetivo a finales de año como se han comprometido. Sus productos de MDD utilizan un 31% menos de packaging que en el 2007, año que han tomado para comparar.

Siguen una programa al que han llamado las 4 R, porque tratan de eliminar (remove), reducir, reciclar o reusar los materiales de envasado.

Están probando otras formas de reducir el plástico que ponen en el mercado, aunque por ahora no se han animado con los depósitos de pasta, legumbres, etc, que otras cadenas han probado. A los tests de secciones de frutas y hortalizas con más graneles y menos bandejas se les unen tests en productos que se suelen comprar en grupos, como las latas de tomate, las cervezas etc. Quitan el retractilado o las anillas que conforman el grupo, e informan a los clientes de esto, que pueden comprar las unidades que quieran y se benefician de un mejor precio si compran el grupo de productos que habitualmente conformaba una referencia. Y también la educación de los consumidores es una parte importante de la ecuación: con carteles en las tiendas y formación a sus empleados tratan de, en la medida de lo posible, influenciar a sus clientes para que cambien sus hábitos. Y en algunas tiendas están probando sistemas de recogida, donde los clientes pueden llevar botellas de plástico a cambio de dinero.

Sin embargo, también han quitado de un gran número de tiendas las pescaderías y carnicerías. No eran rentables, y tampoco vendían tanto, por lo que el impacto sobre la cantidad de plástico que conseguían ahorrarse es posible que no fuera mucho, pero no se sabe a ciencia cierta.

Otro aspecto que puede ser complejo es que esperan que sus proveedores hagan lo mismo que están haciendo ellos, para minimizar en lo posible el impacto de la operación de Tesco. Hace unos años, con la cuestión del azúcar añadido, dieron de baja las referencias que les pareció no seguían su espíritu de reformular productos para reducir la cantidad de azúcar que vendían. Pero ahora seguramente van a tomar un camino más colaborativo, citando el CEO de Tesco la experiencia positiva del trabajo conjunto que han hecho los proveedores y Tesco en el campo del desperdicio alimentario. A pesar de esto, la amenaza de dar de baja productos sigue vigente.

Las quejas del CEO de Tesco respecto a la administración pública vienen porque en este país no existe un sistema centralizado de gestionar estos residuos, y cada distrito lo hace de una forma distinta. Esto supone que en algunas zonas del país se reciclen el 65% de los plásticos que se recogen, mientras que en otras apenas un 14%. Piensa que se debería trabajar para uniformizar esto, juntando recursos y ser más eficiente. Iceland y Sainsbury’s están haciendo pruebas con un sistema de recogida en tiendas, en Escocia se está probando uno que se implantaría a nivel nacional, y algunas de las principales marcas trabajan con Terracycle en la iniciativa Loop, que planea poner en el mercado envases reutilizables de los productos de las marcas con las que colabora.

También son miembros del UK Plastics Pact, un grupo de empresas de fabricación y distribución del Reino Unido que trabajan para reducir el uso de plástico en toda la cadena de distribución.

Las cadenas llevan tiempo trabajando en sostenibilidad, para mejorar la eficiencia energética de sus edificios, del transporte, etc y llevaban tiempo trabajando en reducción del envase, aunque no con tanta intensidad como ahora, gracias a la presión ejercida desde la sociedad.

Brexit y Alimentación XXIV: Impacto en HORECA y el Menú Brexit.

Las historias relacionadas con el Brexit centran la atención del país, y mientras seguimos viendo como el gobierno está determinado a que el 31 de Octubre el Reino Unido salga de la Unión Europea con o sin acuerdo, los partidos de la oposición y algunos rebeldes del partido de gobierno también acuerdan una estrategia y planifican acciones para retrasar el Brexit y quien sabe si pararlo.

Se conocen también los planes de contingencia de algunas empresas del ámbito de la restauración, como Compass Group (cuyo negocio en el Reino Unido importa el 20% de sus alimentos de la Unión Europea), Bidfood (el proveedor de las empresas de restauración lleva casi un año trabajando con sus clientes para ayudarles a ajustar los menús y conseguir que dependan menos de los alimentos importados. Una de las medidas es la de desarrollar más menús vegetarianos, porque al ser el precio un componente importante de la política de compras de muchas instituciones, la carne local puede llegar a ser inasumible para algunos presupuestos), o la cadena de pubs Wetherspoons (ellos toman una acción más mediática por la dimensión pública del CEO y su posición en contra de la Unión Europea, por lo que dan de baja referencias de cervezas, vinos y licores europeos, para dar prioridad a las cervezas británicas y los vinos de América del Sur, Australia etc, sin contemplar los problemas a la hora de importar que pueda haber).  Uno de los impactos de más importancia va a ser el del personal, ya que el sector emplea a un gran número de ciudadanos europeos, para los que la restauración en muchas ocasiones es el primer trabajo en este país. El Reino Unido ya no es tan atractivo como antes para los inmigrantes europeos, por la combinación de ambiente post Brexit, malas expectativas sobre el crecimiento económico, y la devaluación de la moneda, y es posible que tras un Brexit sin acuerdo se anule la libertad de movimiento de forma inmediata.

Supongo que uno de los planes más peculiares es del de la empresa Rank, que tiene un par de cadenas de Bingos en el Reino Unido (Mecca Bingos y Grosvenor Casino) donde, acertadamente, han eliminado los productos importados del menú, pero que para conseguir más eco mediático lo han llamado “Brexit Menú” (seguramente estas cosas hagan felices al público objetivo de estos negocios, sobre todo los Mecca Bingos). Así pues las cervezas del continente quedan fuera, y solamente ofrecen cervezas de cerveceras británicas. Y también sustituyen las gambas por cigalas escocesas.

El análisis que la consultora MCA ha realizado sobre le impacto en el sector HORECA de un Brexit sin acuerdo dibuja un escenario sombrío. Según ellos, la pérdida de confianza de los británicos en la economía y las acciones que están tomando para prepararse ante el futuro incierto restaron al sector un valor de £1.400 millones, y anticipan será mucho más severo tras el Brexit. Un Brexit sin acuerdo puede reducir la economía británica entre un 4.75% y un 7.5%, reduciendo la facturación del sector HORECA en unos £5.400 millones. En caso de un Brexit con acuerdo, que permitiera mantener al Reino Unido dentro del mercado único y además los acuerdos comerciales con otros países, estiman que las pérdidas también serían significativas, del orden de £3.400 millones, debido a la ralentización de los planes de expansión, el clima de incertidumbre económico, la posible devaluación de la moneda y la dificultad para contratar empleados.

Mensaje anti Brexit en los tiquets del restaurante Westminster Kitchen “Brexit es algo malo. Los inmigrantes hacen del Reino Unido un gran país. Además te han preparado y servido la comida de hoy.” Fotografía de Westminster Kitchen.

Waitrose: Experiencias de Compra en casa.

Waitrose explota la multicanalidad con este servicio que puso en marcha a principios de año: el Wine Tasting at Home. Una muy buena forma de ganar clientes y continuar aumentando su reputación de supermercado para foodies.

El servicio consiste en disfrutar de una cata de vinos en casa. Un especialista en vinos de Waitrose te lleva los vinos a casa y te guía durante la cata. También proveen de snacks y dos copas de vino por persona, y al final de la cata el cliente se queda con las botellas de vino. Es un servicio pensado para grupos de al menos seis personas, y tiene varios precios, según lo premium que sean los vinos que se quieran catar. Además, los vinos a catar no son siempre los mismos, el especialista en vinos mantendrá una conversación con el cliente unos días antes para seleccionar los vinos adecuados según los gustos del cliente, los requerimientos (vegano, sin gluten etc), la hora en la que se haga la cata, y el ambiente en el que se vaya a estar.

Además de la información que aporta el experto en vino durante la cata, los clientes tienen notas de cata y un cuaderno, donde apuntar sus impresiones del producto. De esta forma la experiencia es más completa!

Recientemente, Waitrose ha ampliado la oferta, para incluir también catas de ginebras y de whiskies, y la posibilidad de convertir estas catas en eventos corporativos. Las catas de ginebra además te enseñan a como preparar el gin & tonic perfecto. Las catas de whisky te enseñan además a preparar algunos cocktails con el licor, y llevan algunos snacks y quesos que maridan con los whiskies.

Los precios para las catas de vino empiezan en £30 por persona, y los otros dos cuestan £400 para acomodar un grupo de 6 a 10 personas.

Seguramente no es un servicio que le vaya a dar mucho dinero a Waitrose, pero lo que es seguro es que va a contribuir a reforzar su reputación de tener una gran oferta de vinos y licores, conocimiento de la materia, y además los propios clientes seguro que le llevan a estas catas personas que puedan convertirse en clientes de Waitrose!. Y quien sabe si de aquí sale un servicio de catering para fiestas.

Brexit y Alimentación XXIII: despensas, almacenes y suspensión de las normas que regulan la competencia.

Tras el relevo al frente del gobierno británico y las manifestaciones del nuevo equipo que está al frente del país parecen haber aumentado muchísimos las probabilidades del Brexit sin acuerdo, que las relaciones entre la Unión Europea y el Reino Unido se rompan abrúptamente el próximo 31 de octubre. Aunque como en ocasiones anteriores, nunca podemos estar seguros del todo de nada, ya que también hay muchos planes para tumbar el gobierno y congelar la situación, rumores de elecciones generales que se pueden convocar en breve, y quien sabe qué más.

Por lo que respecta a los protagonistas de este blog, los consumidores y las empresas de la cadena agroalimentaria, la preocupación vuelve a ser máxima.

Los consumidores vuelven a hacer acopio de alimentos y bebidas básicas, junto con las medicinas que necesitan, para hacer frente a las interrupciones que se preveen durante las primeras semanas del Brexit. Según un informe de la entidad financiera Premium Credit, los británicos ya acumulan alimentos bebidas y medicinas por un valor de £4.000 millones (el valor del gran consumo alimentario es del orden de los £ 100.000 millones anuales) y se espera que esta cifra crezca a medida que nos acerquemos a octubre. El 74% de las personas que hacen acopio han comprado alimentos de más.

Las tensiones que esto aporta al sector son importantes, porque estas compras no se van a producir luego, los consumidores tirarán de despensa haya o no haya Brexit, y por otro lado, el consumo está tan retraído por la falta de confianza en el futuro que estas compras para consumir después no acaban de suponer que las ventas crezcan mucho.

Además está la acción del propio sector alimentario, también haciendo acopio de materias primas y productos básicos para poder mantener las fábricas en funcionamiento y los lineales llenos a pesar de las dificultades que tras el Brexit habrá para la importación de alimentos. Ya se hizo para la primera fecha, el 29 de marzo, con los consecuentes problemas de cash flow e incrementos de costes, pero ahora el reto es mayor porque hay muy poco espacio disponible para almacenar alimentos. Con el advenimiento de la campaña navideña las empresas están almacenando ya productos típicos de esos días.

Además advierten que hay mayores dificultades en noviembre que en un Brexit en abril. A medida que nos vamos adentrando en el invierno el Reino Unido depende más de la importación de frutas y hortalizas, y las previsibles dificultades para importar estos productos acabarán con supermercados desabastecidos y productos más caros. Además muchas empresas han sufrido los desequilibros en el cash flow de las operaciones de preparación de marzo.

El sector ha vuelto a solicitar al gobierno que suspenda la normativa de protección de la competencia, para que el sector unido pueda tratar con más libertad las preparaciones ante el Brexit y, según ellos, facilitar un esfuerzo coordinado que asegure todo el país recibe el mejor servicio posible del sector alimentario.

Marks & Spencer: proteger la magia y modernizar el resto.

Marks & Spencer es una cadena líder en el gran consumo británico, por su longeva historia, su carácter de referente de la innovación durante muchos años y la importancia de su marca.

Fue la primera cadena de retail británica en alcanzar unos beneficios superiores a los 1.000 millones de GBP, y desde entonces han pasado por la desinversión y salida de varios mercados donde tenían tiendas, un negocio textil en caída libre cada vez más irrelevante para los consumidores británicos y problemas para cambiar. El negocio alimentario no vive de su pasado, aunque apenas cuente con un 3% de la cuota del gran consumo británico, es un referente en innovación y en adaptación a las nuevas necesidades de los consumidores.

A pesar de esto, alimentación se ha contagiado del mal rumbo de la empresa, y lleva dos años perdiendo ventas en medio de un mercado muy convulso, la compentencia de los discounters y las reacciones de los demás, y sobre todo, porque están cerrando tiendas y bajando precios. Sin embargo sus tiendas pequeñas son tremendamente exitosas, verdaderos templos del convenience.

Ahora presentan las líneas de su nuevo plan para recuperar el negocio. Hasta ahora estos planes incorporaban – o daban prioridad a – la parte textil del negocio, pero esta vez el foco es alimentación.

Acaban de presentar una tienda piloto con la que pretenden revertir la tendencia. Por ahora para tratar de ser más atractivos a los consumidores se han centrado en bajar los precios de las referencias más básicas y reducir el número de promociones que tenían. Dicen ser algo más baratos que su competidor en la esfera premium, Waitrose, manteniéndose líderes en calidad y en credenciales “verdes” de sus productos (bienestar animal, trazabilidad, respeto al medio ambiente etc).

Fotografía de The Guardian

La tienda piloto se encuentra en una de las tiendas tradicionales de Marks & Spencer: un par de plantas de textil y un espacio en la planta baja dedicado a alimentación, el llamado Food Hall.

Los objetivos que persigue Marks & Spencer con estos cambios son el de atraer a una comprador con familia, y que aumente el gasto por visita porque pasa más tiempo en la tienda y encuentra más de los productos que busca, más allá de ir a la tienda para comprar un plato preparado para la cena o comprar la comida de una ocasión especial.

Los cambios que presenta esta tienda son:

  • La tienda de alimentación tiene el doble de superficie que lo que es normal para estos Food Halls, y tiene 1600 m2 de superficie. Y se ha reducido, consecuentemente, la superficie dedicada a ropa.
  • Cuenta con todas las referencias de Marks & Spencer para el gran consumo, unas 6000, frente a los 2000 que suele haber en estas tiendas.
  • También incluye más marcas de fabricante que las otras tiendas, donde apenas hay unas pocas.
  • Tiene muchas más referencias “familiares”, versiones de sus productos en envases de mayor volumen.
  • Una sección de frutas y hortalizas un 50% más grande, con ambiente de mercado, y una mayor presencia de referencias a granel.
  • Algunos elementos que hacen la compra algo más divertida, como esculturas de algunos de sus productos estrella, como las gominolas del cerdito Percy.
  • Nuevos muebles, y carteles luminosos de neón para señalar las secciones, con un aspecto muy moderno y lujoso.
Fotografía de The Guardian

Van a abrir dos tiendas más antes de acabar el año, y quieren tratar de trabajar en innovación en tiendas con tanto éxito como lo hacen en innovación de producto. Tienen unas 300 tiendas que venden tanto textil como alimentación, pero reconocen que no podrán realizar estos cambios en todas ellas. Por ahora tienen en mente otras 50 más en el corto/medio plazo. Y queda un año antes de lanzar la Joint Venture con Ocado, que les dará acceso al comercio online, que sin duda será un momento apasionante.

Gran Consumo UK: Otra tanda de iniciativas contra el plástico.

Seguimos viendo como las cadenas británicas avanzan en su propósito de minimizar la cantidad de plástico que ponen en el mercado, y tratar de favorecer el uso de los materiales que se reciclan con mayor facilidad en el Reino Unido.

Iceland fue la pionera en anunciar una serie de medidas y compromisos, como que iban a eliminar el plástico de sus platos preparados, reducirlo en la sección de frutería, etc, y justo esta semana explicaban que los pilotos no les iban tan bien como habían planeado. Por ejemplo, el piloto de la sección de frutas y verduras sin plástico ha significado una caída del 20% en las ventas. Sin embargo siguen con la revisión de los envases de sus referencias de MDD, sustituyendo plástico por cartón, incluso en productos como los platos preparados que se tienen que calentar en casa, o eliminando elementos innecearios de envase, que les ha permitido ahorrar en un año 1.500 toneladas.

Richard Walker, director general de Iceland, con las nuevas bolsas. Fotografía de Iceland.

Respecto a las bolsas que vende a los consumidores, están probando a eliminar las bolsas de plástico de varios usos (las llaman “Bags for Life”, y si se rompen las entregas en la tienda y te dan una nueva) y ofrecer bolsas de papel reforzado, de forma que se puedan utilizar varias veces, y que también venden. Las bolsas de plástico de varios usos han contribuido a reducir el plástico que se tira, pero todavía se venden más de 1.000 millones de bolsas al año en el Reino Unido, y con esta medida quieren contribuir a reducir esta cifra. Morrisons es la otra cadena que ofrece bolsas de papel.

Tesco y Asda han anunciado también que van a dejar de utilizar bolsas de plástico en sus entregas de pedidos online (salvo para envasar las compras de carnicería y pescadería preparadas en el almacén, como si fueran de venta asistida).

Tesco ha realizado un piloto en 33 tiendas durante seis meses para optimizar el proceso, y ahora acaba de extender la iniciativa a todas las compras online. Los clientes tenían hasta ahora la opción de elegir que te entregaran el pedido sin bolsas de plástico, y los productos venían directamente en la caja de plástico y el operario te ayuda a dejarlos en casa. Con esta iniciativa esperan evitar 250 millones de bolsas de plástico. Además, piensan que antes que acabe el año habrán acabado de rediseñar el envase de todos sus productos de MDD, eliminando los materiales de envase que no se puedan reciclar fácilmente en los centros de reciclaje británicos.

Asda también ha hecho un anuncio parecido, eliminando las bolsas de los pedidos online. Su negocio no es tan grande como el de Tesco, y con esta medida se van a ahorrar unas 500 toneladas de plástico al año, 85 millones de bolsas. También han lanzado una App para informar a los consumidores donde reciclar envases de plástico.

El negocio mayorista de los supermercado británicos.

El gran consumo británico es un mercado de unos 108.000 milones de GBP según Kantar, y las grandes cadenas de las que suelo hablar en ese blog, acaparan el 98.3% de este mercado.

¿Cómo pueden hacer crecer sus negocios? No es de esperar que la población británica crezca mucho en los próximos años, ni que el país se enriquezca mucho y aumente la demanda, por lo que las cadenas buscan oportunidades de crecimiento ocupando otros espacios donde los británicos compran comida y productos de gran consumo como en el ámbito de la restauración (o food to go, centrado en el segmento de la comida para llevar) y del negocio mayorista, en el que me voy a centrar en esta nota.

Costco sin duda es el mejor ejemplo de cadena que atiende tanto a consumidores como a negocios de restauración y comercio minorista (en UK tiene unas ventas de £2.500 millones, considerando alimentación, non food y gasolina), y antes de la actual explosión de iniciativas, ya pudimos observar algunas ideas interesantes, de mayor o menor recorrido: 

  • la web de Asda dedicada al negocio mayorista, donde la unidad de compra eran cajas y tenía un funcionamiento similar al de la tienda online para consumidores,
  • o por ejemplo el negocio de catering de Marks & Spencer, donde podías comprar los sándwiches y bebidas para un evento corporativo.

En los tres últimos años las cadenas han intensificado sus iniciativas para servir al mercado fuera de su ámbito de comercio al por menor:

  • Morrisons, el primero en hacer algo de entidad, y el más activo en este campo por la variedad de iniciativas: llegaron a un acuerdo con Amazon para ser su proveedor de frescos y productos de MDD para la tienda Amazon Fresh; han rescatado la marca de Safeway (una cadena que compró en el 2003) para desarrollar una gama de MDD que vende a la cadena de tiendas de convenience McColl´s; y franquician un tipo de tienda convenience, Morrisons Daily y Safeway Daily, a operadores de estaciones de servicio, renovando la tienda de convenience asociada a la gasolinera y prestándoles la marca. . Están a punto de alcanzar unas ventas de 1.000 millones entre estas tres iniciativas.
    • Tesco, que ha dado el paso de mayor importancia, al comprar Booker por 3.700 millones de GBP. Booker es un mayorista que sirve a supermercados independientes y a restaurantes, y Tesco espera aplicar su know how en cadena de suministro y potencia de compras para afinar el negocio de Booker y a la vez aprender del canal de restauración. En algunas tiendas de Tesco ya se ven zonas “Booker”, con referencias “profesionales” (de mayor volumen que el habitual) y que ofrecen un precio más barato por kg.
    • Sainsbury’s a su vez está trabajando con la cadena de quioscos W H Smith para buscar un buen negocio para ambos. Primero probaron a gestionar el espacio del food to go en una tienda WH Smith, aportando productos como bocadillos y bebidas refrigeradas, que han abandonado, y ahora han empezado con otro proyecto de simplemente venderles bebidas para sus tiendas. Seguramente el primer piloto no aportó mucha diferenciación a WH Smith en el campo del food to go, y con este segundo piloto se busquen economías de escala y tener mejores precios. También exploran el modelo de franquicia, cediendo su marca Sainsbury’s Local a supermercados independientes.
    • La cadena de tiendas de conveniencia The Coop también ha entrado en el negocio mayorista, comprando la central de compras Nisa Retail. A este negocio están asociados unos 1.200 pequeños supermercados independientes, que ahora se beneficiarán de mejores productos y mejores precios al poder contar con el surtido de frescos y la MDD de The Coop en sus tiendas.

    Y en este mundo del gran consumo siempre tenemos que considerar qué está haciendo Amazon. Aunque su volumen de ventas en alimentación no sea demasiado grande por ahora, cualquiera de sus iniciativas es analizada en clave de “van a arrasar!!!”.

    Algunos analistas ahora destacan el proyecto de Amazon Business, presente en Estados Unidos y algunos países europeos. Este servicio compite con estas iniciativas de las cadenas de supermercados en el negocio mayorista: es como el Amazon Marketplace pero centrado en el B2B, y sirven a negocios de todo tipo (empresas con grandes oficinas, o bien negocios de comercio minorista y restauración), por la amplitud del surtido que ofrece, e incluso ganan contratos para suministrar organismos públicos. En apenas tres años han alcanzado unas ventas de 10.000 millones de USD en todo el mundo, y siguen ganando las cuentas de grandes corporaciones, de pequeños negocios y del sector público (en el Reino Unido en los últimos años han ganado contratos públicos por valor de 600 millones de GBP). A diferencia de Costco, no hace falta pagar por tener una cuenta, pero si quieres envíos gratuitos ilimitados ofrecen un programa como Amazon Prime, el Business Prime Shipping, por una tarifa anual.

    Es muy interesante ver cómo van a seguir desarrollándose estos negocios de las grandes cadenas de supermercados, y qué nuevas oportunidades encuentran. Con las aperturas de tiendas prácticamente paralizadas, ya no hace falta comprar más cadenas de supermercados para hacer crecer el negocio, como demuestran estas iniciativas.

     

    Gran consumo: prescripción para utilizar menos envases de plástico.

    Está claro que una de las grandes preocupaciones de los consumidores es el medio ambiente, y que en el gran consumo se viene manifestando en formas diversas: la sostenibilidad de los recurdos, el despercidio hace unos años, y ahora el plástico.

    Todavía queda mucho trabajo por hacer, y el reto es enorme, pero por lo menos se ve velocidad en las actuaciones, y gran progresión. Las cadenas empezaron por algunos de los puntos más sencillos para ellos, como dar de baja algunos productos con microplásticos, eliminar las bolsas de plástico de las tiendas, sustituir plásticos que no se reciclan en UK por otros que sí se reciclan, y ahora estamos con los plásticos de origen vegetal, los que se pueden compostar en casa, etc, cada vez más frecuentes en los nuevos productos y en los renovados.

    Tesco: recetas con las salchichas que sobran de la barbacoa. El dato es tremendo: según ellos se tiran al año 28.000 toneladas de salchichas al año, 1.5 millones de salchichas al día!

    Y ahora hemos pasado ya a la época de los consejos en las revistas y webs de las cadenas. Sucedió también con el desperdicio: en un momento dado empezaron a aparecer carteles en las tiendas con consejos sobre como conservar la fruta en casa para que durara más, o con ideas en la sección de la carne para qué hacer con los restos del asado del domingo y transformarlos en varias comidas de fiambrera durante la semana. Las recetas naturalmente aparecían en las revistas de las cadenas, hasta que la sección se ha convertido en una fija número a número, y además de forma muy centrada en el consumidor: en ocasiones si te recomiendan comprar una salsa para hacer alguna de las recetas que aparecen en las páginas principales, en la página de qué hacer con los restos te dan más ideas sencillas para utilizar la salsa que te queda en el bote y que no se te eternice en el frigorífico o la despensa.

    Y ahora esto sucede con el plástico, consejos para llevar una vida más libre de plástico. No es nuevo, pero sí que empieza a ser más frecuente y destacado. Por ejemplo Waitrose, en una de sus últimas revistas, con consejos para preparar un picnic libre de plástico: el consejo es planificar bien la comida. Comprarla en el último momento supone caer en la tentación de comprar productos fileteados y envasados en bandejas de plástico. Puedes preparar productos en casa, o llevar los que tienen un “envase natural”, como los huevos duros; en vez de envasar en film plástico, utilizar contenedores reusables, o papel especial que es mucho más recicable; llevar las bebidas preparadas en casa en botellas de cristal; llevar tus propios platos y cubiertos de casa, no utilizar los de usar y tirar; y comprar en la charcutería de la tienda, llevando tus propios envases de casa.

    Los supermercados piden a los clientes que se traigan de casa sus propios envases para llevarse la compra de los mostradores de venta asistida. Fotografía en Sainsbury’s.

    Aldi: pescados de descarte en bandeja.

    Las credenciales sociales y medioambientales son importantísimas en muchos productos en este país porque los consumidores las demandan y aprecian en muchos casos. Muchas nacen a golpe de sustos en la televisión, o por la propia iniciativa de fabricantes y supermercados, que buscan diferenciarse y a veces dejar un mundo mejor que el que han encontrado.

    La última que conocemos es la gama “What’s The Catch?” de pescado en Aldi. Nace de la colaboración con Ocean Fish, una empresa de Cornwall de larga tradición (la familia dueña de la empresa está vinculada al mundo pesquero desde 1740!) y que tiene flota propia y procesa y envasa pescado para gran consumo, industria y restauración. Los pescados de la gama son especies de descarte, como los gallos, el pez rubio, etc, que no tienen mercado en el Reino Unido a pesar de sus propiedades organolépticas.

    No es la primera vez que se lleva a cabo una iniciativa similar. Las credenciales de sostenibilidad lo mismo se ganan por comprar pescados de caladeros gestionados de forma sostenible que de reducir la merma que se genera a lo largo de la cadena de suministro, y este caso puede ser algo parecido al de las frutas y verduras feas.

    • Sainsbury’s, hace ya unos cuantos años, cuando cambió su política de compra para dar más peso a los pescados de caladeros sostenibles, puso en marcha varias iniciativas para dar a conocer estas especies menos conocidas en UK, regalar producto, promociones y demostraciones en tiendas, etc, y luego incluyó algunas de ellas en su gama MDD de primer precio “Fishmongers Choice”.
    • Iceland el año pasado introdujo en su surtido una bolsa de filetes de pescados de descarte congelados.
    El producto de Iceland.

    Veremos el partido mediático que le saca Aldi a esta iniciativa, son expertos en hacerlo, y además al ser productos más baratos consiguen mantener su perfil de precio bajo. Pero también hay que destacar su propósito de tener productos locales en el surtido (además de pescado, en el resto de frescos y en las secciones ambiente) y por lo que respecta al pescado, tener políticas de compra medioambientalmente responsables. Aldi recibió el año pasado el reconocimiento de ser el mejor supermercado en cuanto a la sostenibilidad del pescado que venden, otorgado por el Marine Stewardship Council.