Iceland vende menos platos preparados.

(Alimentación y Coronavirus en UK – XVIII)

Una de las consecuencias del confinamiento es que los consumidores pasan muchísimo más tiempo en casa, y tienen tiempo para hacer cosas que antes no hacían… como por ejemplo, panes de masa madre! Esto también ha supuesto que se aventuren a cocinar más, y de paso, ampliar su repertorio de recetas probando nuevos ingredientes y nuevos platos. 

Los congelados han sido una de las categorías beneficiadas de esta nueva situación, que ya en marzo, el mes de las compras de pánico, las ventas de congelados habían crecido un 28%. Los compradores prestan más atención a una categoría que les permite reducir la frecuencia de compra manteniendo el hogar bien abastecido. Las ventas de Iceland, la cadena especializada en productos congelados creció durante el mes de marzo más de un 30%, que se prolonga durante este mes con un crecimiento del 28,6% según Kantar Worldpanel.

Tienda de Iceland. Sección de Verduras Congeladas.

Sin embargo, no todo crece dentro de la categoría de los congelados. Los platos preparados han perdido un 15.4% de sus ventas porque los británicos están cambiando la conveniencia que aportan los platos preparados por la compra de ingredientes. Ahora tienen más tiempo y no les parece mal tratar de invertirlo en cocinar algo.  Según Iceland, las ventas de ingredientes (masa para hacer empanadas, carne, verduras cortadas) asociados a los platos que cocinan con mayor frecuencia han llegado a crecer un 100%.

Según la Oficina Nacional de Estadísticas, los británicos pasan casi una hora al día cocinando y lavando platos, casi el doble que antes de la crisis. La gran pregunta es qué va a pasar cuando acabe este confinamiento transitorio. ¿Van a seguir cocinando tanto los británicos? Igual la respuesta no es una cuestión de mantener los hábitos, si no de ajustar los presupuestos a una nueva realidad más complicada, en la que las familias británicas tendrán menos ingresos para gastar en su estilo de vida.

Semáforos en las tiendas de Aldi.

(Alimentación y Coronavirus en UK – XVII)

Las colas para entrar en los supermercados son una escena habitual en muchos de los países en los que se han impuesto medidas de distanciamiento entre personas. Las tiendas tienen que facilitar que haya una separación determinada entre personas (en UK es de 2 metros, pero es algo que está en revisión) y lo hacen controlando la cantidad de clientes que hay en la tienda.

En UK hemos visto varios métodos de organizar las colas. Lo habitual, pegatinas en el suelo que determinan el punto donde cada cliente tiene que esperar, aunque algunas cadenas han utilizado carritos o cestos para hacer circuitos, y naturalmente Waitrose, el que más estilo de todos tiene (una sección de jardinería más potente) instaló en algunas tiendas pasillos de plantas que tenía a la venta, para esperar tu turno entre flores.

Son los propios empleados de la tienda o el personal de seguridad los que indican cuándo entrar o esperar. Esta policía de la entrada además limpia los carritos antes de que los cojas, o te deja pasar si vas solamente a sacar dinero del cajero que está dentro de la tienda, a la farmacia a por medicamentos, o si eres de uno de los colectivos que tiene preferencia a la hora de hacer la compra (personas mayores, personal sanitario, policía etc, depende de la tienda).

Asda advirtió la semana pasada que estaba trabajando en automatizar la gestión de las colas mediante una App, y ahora Aldi hace público que está instalando semáforos en las puertas de sus tiendas. La mecánica es fácil: si hay demasiada gente tienes la luz roja, y no pasa a verde hasta que sale alguien. Supongo que para ellos es importante la eficiencia, y esto te ahorra tener una persona atendiendo a los que hacen cola, pero la verdad no sé si es mucha ventaja. Además de que algunos colectivos tienen prioridad (les piden que sean los propios médicos los que vayan al principio de la cola y expliquen esto a los que están esperando su turno?) también es una buena oportunidad para reforzar la venta de algo (Marks & Spencer saca a la cola algún mini expositor, del tipo que se ponen en las cajas, con productos de mucha venta).

Fuente: The Independent.

El sistema estará instalado en todas las tiendas hacia el final del verano. Si hacen esta inversión será porque imaginan que las medidas de distanciamiento van a durar mucho más tiempo del que deseamos todos.

Iceland y Asda: prepárate en casa los platos de tus restaurantes favoritos.

La competición en el sector de la alimentación es brutal, como saben, y nadie da un respiro a sus competidores. La cuestión es llegar antes que nadie a un consumidor con ganas de llevarse algo a la boca, y un par de cadenas, Asda e Iceland, han aprovechado que los restaurantes han cerrado para canalizar el deseo insatisfecho de los más fieles a esas marcas de restaurantes.

Fuente The Grocer / Asda

Las medidas de distanciamiento social y confinamiento que impuso el gobierno británico para reducir la propagación de la pandemia supusieron, como en muchos países, el cierre de los restaurantes (aunque podían servir comida para llevar), mientras que los supermercados podían permanecer abiertos para cumplir su función social. Aunque no era estrictamente obligatorio, la gran mayoría de cadenas de restaurantes decidieron cerrar sus puertas, para tomarse unos días para ver cómo ajustarse a los nuevos requerimientos.

Los ingleses, sin restaurantes a mano, han tenido que cocinar más, pero las ansias de comer comida de restaurantes favoritos no se han apaciguado. Y aquí Asda e Iceland han visto una oportunidad dentro de esta crisis, la de vender online lotes de productos para recrear tus productos de restaurante favoritos. Total, en muchos casos, como por ejemplo Nando’s (la cadena de restaurantes de pollos asados), ya venden sus salsas y condimentos. La única diferencia, es que Asda lo ha hecho de la mano de All About Food, la empresa que comercializa productos con licencia de los restaurantes, mientras que Iceland ha ido por libre, recibiendo alguna que otra queja de las marcas afectadas, y ha tenido que disculparse. 

Anuncio de Iceland hablando de los lotes para prepararte una cena KFC en casa. Fuente Iceland.

Las dos cadenas han habilitado en sus tiendas online la compra conjunta de los productos necesarios para preparar uno de tus platos favoritos, y así no echarlos de menos. Esto tiene ya un nombre y se venía realizando desde hace un tiempo, los “Fakeaways”, un juego de palabras entre take away (la típica comida que te entregan en casa desde un restaurante) y fake (imitación). 

De la forma que lo ha hecho Asda imagino que habrá sido muy positivo para las cadenas: durante este tiempo han podido estar en las casas de sus consumidores más fieles, los que más les echaban de menos. Y han vendido más productos con su nombre en los supermercados. De hecho KFC utilizó este tema para anunciar que volvía a abrir las tiendas, cuando utilizó fotografías y vídeos que algunas personas habían colgado en las redes sociales para mostrar sus esfuerzos en replicar las alitas de pollo rebozadas con la receta secreta del coronel.

“Fakeaways” de Asda, que permiten añadir todos los ingredientes para una receta en el carrito de la compra online.. Fuente Asda.

Asda – Colas Electrónicas para entrar en las tiendas y Resultados Q1 FY2020

Walmart presentó los espectaculares resultados del primer trimestre del año hace dos días, y con ellos, los de su negocio en el Reino Unido, Asda, tercera cadena del país.

Al cubrir los primeros tres meses del año, apenas cuenta con unas dos semanas de mercado alterado, pero naturalmente, la presentación de números dejó algunas notas sobre qué están experimentando en las tiendas y cómo están reaccionando.

Los números que aportaron: las ventas comparables han crecido un 3.5% respecto al primer trimestre del año anterior, un número tremendo, comparado sobretodo con el dato del trimestre navideño, clave, en el que habían bajado un -1.3% de las ventas. El número de tiquets bajó un 3.4% pero aumentó en valor un 6.9% (el ajuste que se hizo al final del periodo ha contribuido a estas variaciones inusuales).  

El trimestre ha ido bien tanto en hipermercados como en las tiendas de proximidad que tienen, gracias a la semana de compras de pánico que protagonizaron los clientes, y luego al cierre de la hostelería. Sin embargo, en hipermercados han notado un descenso notable de las ventas de artículos no esenciales, como ropa. Han ampliado su capacidad para atender una mayor demanda de compras online, y ahora pueden hacer 725.000 entregas a la semana, partiendo de las 450.000 que podían hacer al principio de la crisis.

¿Qué esperan del futuro? Que será difícil. Por lo que respecta a los consumidores, piensan que con la recesión que se espera van a empezar a fijarse mucho más en el precio y buscar una buena relación calidad precio. Además, respecto al negocio, la rentabilidad va a reducirse mientras dure el confinamiento y los consumidores no puedan moverse con libertad: 

  • Están vendiendo más artículos esenciales del surtido de alimentación – con poco margen – y muy poco de lo demás. 
  • Las tiendas tienen que soportar costes extra para seguir abiertas y un flujo más reducido de clientes. 
  • Y tampoco se vende mucha gasolina, por el descenso en el uso de vehículos privados. 

Según ellos, el 90% de sus clientes están preocupados porque esperan que se produzca una severa recesión económica que reduzca sus ingresos. Por ello la relación calidad precio va a ser más importante que nunca, y Asda está trabajando para mantener los precios.

Respecto a las medidas que están tomando para la gestión de los flujos de clientes durante la crisis del coronavirus, la mayoría son las habituales en el gran consumo británico, y la más innovadora es el piloto en el que utilizan una App propia para gestionar las colas de entrada en el supermercado: el usuario se registra en la tienda, y la App le avisa cuando se acerca su turno para entrar. Mientras tanto, puede esperar convenientemente en el coche en el parking del supermercado. Ya hay algunas Apps que te informan de la cola que hay para entrar en ciertos supermercados, pero el sistema de Asda además te da un turno.

La crisis del coronavirus, o la mejora en los números, parece que a acallado un poco los rumores sobre el futuro de Asda, si Walmart lo vende, o lo saca a bolsa… Veremos por cuanto tiempo!

Marks & Spencer: Resultados FY2019

Ayer Marks & Spencer también presentaba resultados anuales. A pesar del interés que tienen las últimas semanas por el cambio radical que se ha producido, este ha sido un año de cambios en la cadena, y se esperaba ver la valoración de los mismos por parte de la dirección y el reflejo en la cuenta de resultados.

Las ventas totales han descendido un 1.9%, y como es habitual, la ropa y el non food no dan alegrías. Las ventas de alimentación han sido mejores, y han crecido un 2,1% hasta los £6000 millones anuales, con unas ventas comparables que han crecido un 1.9%. Durante este periodo han cerrado algunas tiendas, pero crucialmente, han reciclado también algunas, en las que se les ha quitado espacio a la sala de venta de ropa y no alimentación, para dar más metros cuadrados al negocio alimentario. Es interesante ver como el volumen de venta ha crecido más que el valor, un 3.3%, gracias a la inversión que están haciendo en precio y el plan de convertirse en una cadena de excelente calidad y buenos precios. Es algo que han venido comunicando en la última parte del año de forma conjunta, y parece les está resultando bien.

Han abierto a lo largo del año una serie de tiendas con una imagen muy sofisticada y una experiencia de compra mejorada. Son tiendas más grandes que lo habitual, por lo que pueden poner más referencias de su surtido, y también han introducido más referencias de formato familiar (parte del plan de ser más competitivos en precio), para tratar de conseguir capturar la compra de más de un día, en lugar de la habitual para la cadena, la compra para consumir al momento o de la cena. Les dejé en su momento un par de notas sobre este nuevo formato. 

Siguen avanzando en sus medidas para reducir costes, reducir su impacto medioambiental, y reducir las roturas de stock.

De cara al futuro, piensa que los consumidores van a acudir más al canal online, reforzando el potencial de éxito de la iniciativa con Ocado que se va a poner en marcha en septiembre. Van a vender a través de Ocado unas 6.000 referencias de alimentación, y han decidido añadir una selección de ropa, unas 1.600 referencias. También es posible que Marks & Spencer fruto de esta colaboración incorpore algunas marcas más en su surtido de supermercados, dado que va a empezar a tratar con ellas para la tienda online con Ocado. 

Las normas de distanciamiento que están en vigor no les ayudan para nada, y dice que las ventas en alimentación han bajado un 8% aproximadamente, por lo que se esperan unos resultados flojos para los próximos trimestres. Les ha beneficiado en las tiendas en parques comerciales con varios supermercados que han atraído a mucha gente, fuera de las ciudades, y algunas grandes en calles comerciales, pero en general, mal porque muchas tiendas están en centros comerciales que han cerrado, en zonas de oficinas, y en estaciones de tren y metro, aeropuertos, etc, que capturan cada día el gasto de las cenas de los viajeros y trabajadores del centro de las ciudades. También han cerrado las zonas de restauración de las tiendas. Para tratar de mitigar los efectos de la crisis están desarrollando un plan de recortes en varias áreas del negocio, para ahorrarse unos £1000 este año.

Piensa además que los consumidores van a demandar más soluciones tecnológicas en las tiendas, que les permitan acelerar la compra, aunque está por ver el efecto que la crisis va a tener en la compra física a medio plazo, y en las calles comerciales británicas. Sin duda, convertir sus tiendas al nuevo modelo puede ayudarles a que sean más destino si cabe, para un público ampliado si consiguen convencerles que sus precios no son tan elevados. 

Piloto entre Aldi UK y Deliveroo. (Alimentación y Coronavirus en UK – XV)

¿Quién se acuerda de los discounters de antes, con las tiendas llenas de palets, los plásticos de sujetar las cajas durante el tránsito por los suelos, un surtido mínimo, etc? La transformación de este formato de tienda ha sido muy intensa en los últimos 10 años, y en UK, de largo, Aldi y Lidl han sido las cadenas que más han crecido en este periodo.

Fuente Aldi

Ahora con la crisis del Coronavirus siguen transformándose, y Aldi aprovecha para profundizar en el desarrollo de su oferta online. Pioneros en unir el discount con el online en UK, cuando en el 2016 decidieron lanzar su tienda de vino y de ofertas especiales, ahora durante la crisis del Covid-19 han aumentado sus servicios online.

Ninguno de los dos son muy originales, pero el segundo es el más sorprendente. Hay que enmarcarlos en la importancia que ha ganado el canal online desde el confinamiento, y la oportunidad de dar opciones a los compradores que quieren evitar las tiendas.

De el primero ya comenté en una entrada anterior, cómo habían empezado a ofrecer una caja de productos básicos para comprarla online. Es un desarrollo similar al que han hecho otras cadenas como Morrisons y Marks & Spencer, para atender a clientes que no quieren o no pueden ir a las tiendas, y de esta forma se pueden asegurar los alimentos básicos para unos cuantos días.

El acuerdo con Deliveroo es más sorprendente, porque aquí tiene mucho más peso la comodidad y la simplicidad que el precio, y la implicación del personal de la tienda. Es un piloto que han puesto en marcha en una tienda, y a lo largo de junio lo van a poner en marcha en otras 7 tiendas. 

Los clientes que lo deseen, mediante la App de Deliveroo, pueden elegir entre unas 150 referencias (parece que se ciñe solamente a frescos y alimentación ambiente o refrigerada), y el pedido se les entrega en menos de una hora en casa. El pedido lo conforma el personal de la tienda de Aldi, y lo entregan los repartidores de Deliveroo, aplicando los protocolos actuales de “entregas sin contacto”. Además de tener que pagar el coste de la entrega, £4.99, los precios de los productos son algo más caros que si se compra en la tienda. Aunque Aldi promete “la calidad y valor asombrosos de Aldi”.

Este desarrollo se posiciona para permitir a los clientes hacer la compra de reposición entre compras grandes, unos pocos productos para un par de días. En la nota de Aldi no se especifica que haya un límite de productos que se puedan comprar, pero seguramente será así, tal y como han hecho otras cadenas que tienen acuerdos similares con las empresas de delivery.

Según Kantar, el canal online ya supone un 10% del mercado, creciendo desde el 7% antes de la crisis. Veremos cuánto negocio puede mantener, pero sin duda, con cada vez más iniciativas como esta, más probabilidades tendrá de mantener los clientes que están comprando en el canal por primera vez durante esta crisis. Y, finalmente, es interesante ver como los negocios de supermercados y restaurantes se están fusionando (las estanterías de Pret a Manger, los restaurantes de Waitrose) y ahora ambos empiezan a compartir la forma de llevar los productos a casa de los clientes: unos están preparados listos para comer, otros hay que prepararlos, pero como siempre, compitiendo por la cuota de estómago.

Morrisons: Atender a los clientes del food to go. (Alimentación y Coronavirus en UK – XIV)

El confinamiento en el Reino Unido empezó el día 23 de marzo, y hoy 13 de mayo empiezan a relajarse las normas que impuso el gobierno, aunque a distintas velocidades según la nación (Escocia, Gales e Irlanda del Norte han decidido ir más lentos). Hoy vuelven algunas personas a trabajar desde sus puestos de trabajo, y aunque estemos lejos de la vida antes del confinamiento, las empresas del sector alimentario se preparan para un escenario en el que, parece que por bastante más tiempo que el previsto inicialmente, van a mantenerse muchas de las medidas del llamado distanciamiento social, a la vez que van a circular más personas por las calles que vuelven a oficinas y lugares de trabajo.

Morrisons ha sido una de las cadenas que más nuevos desarrollos ha incorporado en su oferta para atender las demandas de los clientes confinados y tratar de ser un buen partner para sus proveedores, especialmente los más afectados por la desaparación del mercado de la restauración. En este periodo ha lanzado la venta de cajas de esenciales, que poco a poco a ido especializando más (una forma de comprar online de forma rápida y sencilla los productos esenciales que necesita el hogar), reabrió sus cafeterías para vender comidas de take away como si fueran restaurantes, y ha promocionado en tiendas el consumo de pescado y cortes de carne destinados a hostelería, para animar el consumo de los mismos. 

Y ahora, tras hacer frente a la nueva normalidad de estos días, se quiere preparar para la nueva nueva normalidad, la del desconfinamiento. Y una de las primeras medidas que ha anunciado es para estimular la venta de productos de food to go. Es una de las categorías que más ha sufrido la crisis porque al haber tanta gente trabajando desde casa su necesidad prácticamente ha desaparecido. Además los obradores en las tiendas donde se preparaban algunos de estos productos se han cerrado, para tener más personal en los pasillos, reponiendo o dirigiendo el tráfico de clientes. Sigue teniendo un mercado, no todo el mundo cocina ni tiene ganas de prepararse un sandwich o ensalada, pero es mínimo. 

El food to go era una de las categorías más atractivas en estos últimos años, porque crecía 2 veces más que el mercado de gran consumo. Tiene un valor aproximado de unos £18.600 millones anuales (IGD, 2019), y la gran mayoría lo capturan empresas de la restauración (cafeterías como Starbucks, Quick Service Restaurants, y especialistas como Greggs o Pret a Manger). Los supermercados se quedan con apenas unos £4.200 millones de esta tarta, por lo que su potencial de crecimiento es importante.

Hoy Morrisons ha anunciado que van a crear un sistema para, mientras mantienen el control de la gente que entra en las tiendas y las colas, poder acelerar las compras de productos de food to go en previsión que aumente la demanda. Van a montar un sistema de colas separado, de forma que los clientes que quieran comprar comida para llevar puedan acceder a las tiendas por una cola especial que será mucho más rápida que la de la compra en la zona de supermercado. En la gran mayoría de las tiendas estas zonas de food to go están en la entrada, y tienen caja propia, por lo que pueden “aislar” la zona de food to go y crear un circuito completamente separado.

Vamos a tardar en volver a la vida anterior, pero ahora podemos esperarla sentados en un banco, tomando el sol, comiendo un sandwich de pepino, y una bolsa de patatas fritas.

Fuente IGD 2019

Tarjetas de Prepago al rescate de los hogares más vulnerables. (Alimentación y Coronavirus en UK – XIII)

Una de las consecuencias de las normas de confinamiento que introdujo el gobierno británico durante el mes de marzo es la de imponer a las familias vulnerables el aislamiento en sus casas. Vulnerables son las personas mayores de 70 años, y extremadamente vulnerables son las familias con personas que tienen alguna enfermedad grave (ciertos cánceres, enfermedades respiratorias, etc), llevan tratamientos inmunodepresores, o otras condiciones. Éste último grupo supone alrededor de 1.5 millones de personas. Por lo tanto, ningún miembro de estas familias ha podido salir de casa para evitar contagiarse y contagiar al miembro de la familia débil. 

Uno de los problemas de este aislamiento es, naturalmente, el aprovisionamiento del hogar, principalmente de medicinas y alimentos. Para resolver la cuestión alimentaria muchas familias se volcaron en el comercio online, que en ciertos momentos ha estado colapsado y no ha podido dar respuesta, aunque poco a poco la situación se ha podido resolver de forma parcial, y las cadenas han introducido medidas para dar prioridad a las familias vulnerables 

Otra forma de resolver esto vino de los innumerables grupos de asistencia voluntaria que nacieron en los barrios y se coordinan por facebook, whatsapp, etc: los vecinos podían hacer la compra por tí. Naturalmente, con algunos se tiene confianza y se les puede dar dinero, pero incluso el intercambio de billetes y monedas supone un riesgo de contagio, y los supermercados han reavivado un viejo desarrollo para facilitar las compras de este tipo. Además, una cosa es comprar algo que falta, pero en este caso se hacen compras completas.

Las viejas tarjetas prepago que los padres cargaban para que sus hijos estudiantes que vivían lejos del hogar pudieran ir a un supermercado para comprar alimentos ahora se han transformado en las tarjetas para voluntarios. Las anteriores se cargaban en la tienda, los padres o benefactores tenían una y en la caja del supermercado podían poner crédito, que el hijo o beneficiario podía gastar usando su propia tarjeta en otra tienda.

Ahora se ha digitalizado aún más para evitar al máximo el contacto físico, y vemos como casi todas las cadenas han lanzado desarrollos específicos (Asda, Aldi, Marks & Spencer, The Coop), y otras se apoyan en las tarjetas regalo tradicionales (Tesco y Morrisons). Las personas del hogar que se aísla pueden comprar una tarjeta de voluntarios o una normal de regalo, y enviar un email con un código de barras a la persona que va a hacerles la compra, o en el caso de The Coop, les envía una tarjeta física. El funcionamiento de todas ellas es muy similar, algunas tienen un balance mínimo, otras también tienen balance máximo, Waitrose permite cargar el código de barras en tu móvil para no llevar papel, y Aldi tiene tarjetas para compras con alcohol y otras para compras sin alcohol. La más práctica es la de Asda, que permite cargar la cuenta online, de forma que no hay que comprar una tarjeta de regalo cuando se ha acabado el crédito. The Coop además tiene una lista de voluntarios que operan en la zona, y te puede poner en contacto con alguno de ellos para que te ayude. La cuestión es facilitar la compra. 

Otro sistema es el que ha implantado Spar en un gran número de tiendas, a través de los voluntarios del servicio de salud (el Royal Voluntary Service / NHS Volunteer Respondent) y la app de los Good Samaritans. Aquí, la persona que necesita ayuda carga su lista de la compra y el sistema le pone en contacto con un voluntario que va a ir a comprarla. En la tienda están formados para comprobar la información de la App y verificar la identidad de la persona que hace la compra, para que se la pueda llevar y entregar en el hogar vulnerable.

Fuera del gran consumo existen otras soluciones. Los bancos ofrecen unas tarjetas de débito especiales o tarjetas monedero, con ciertos límites de cantidad que se puede gastar, que puedes encargar y dejar a la persona en la que confíes la tarea de hacerte tu compra. 

Canal Online en UK: capacidad e imaginación. (Alimentación y Coronavirus en UK – XII)

La compra online en UK es bastante más común en el Reino Unido que en España. Hay muchos factores que han tenido influencia en esto, desde la costumbre de hacer la compra grande cada semana, la falta de supermercados grandes de proximidad, el interés de Tesco en liderar el canal, el tipo de vivienda que tenemos en este país, etc.

La crisis del coronavirus ha reforzado algunos elementos de la compra online, principalmente el de poder realizar compras grandes y además con la seguridad que da ahora el no tener que salir de casa ni exponerse a ningún contacto físico en el parking, la tienda, etc.

Prácticamente ya han desaparecido las colas virtuales de las tiendas online, y es más fácil encontrar horarios de entrega disponibles.

Según los datos que aporta Kantar, mientras que en España ha alcanzado una cuota del total de gran consumo del 3%, aquí en el Reino Unido hemos llegado al 10,2%, partiendo del 7% que tenía antes de empezar la crisis. En estos dos meses el canal ha crecido en ventas un 30%, y las consultoras no creen que se reduzca mucho esta velocidad en lo que queda del año. Por ejemplo GlobalData estima que al final del año el canal habrá crecido un 25%, favorecido sin duda por lo que se alargue el confinamiento (a nosotros el domingo nos explicarán las famosas fases del desescalamiento), y por el aumento de capacidad espectacular que han habilitado las cadenas de supermercados en las últimas semanas, como les he venido explicando en el blog y mi feed de LinkedIn:

  • Tesco, el más ambicioso, y tomando el rol de líder del mercado que le corresponde por su 26.8% de cuota de mercado (que es aún mayor para el canal online), ha duplicado en seis semanas la capacidad de entregas de pedidos online. Empezó la crisis con 600,000 entregas semanales y ya está en las 1,200,000 entregas. 
  • Sainsbury’s también ha ampliado su flota de furgonetas online y el personal dedicado, y ha pasado de 400,000 entregas a la semana a 600,000 en estos momentos.
  • Morrisons, que vende a través de un almacén de Ocado y desde hace un año desde las tiendas, ha habilitado 300 tiendas más desde las que confeccionar pedidos, para que las furgonetas tengan que hacer viajes más cortos y poder atender a más clientes.
  • Asda ha incorporado 40 nuevos vehículos eléctricos para reforzar sus entregas “click&collect” en los aparcamientos de sus tiendas. De esta forma pasa de ofrecer 7,000 entregas a la semana a poder atender más de 34,000.
  • Waitrose acaba de inaugurar un nuevo “dark store”, desde el que pueden llegar a servir 113,000 pedidos semanales cuando esté trabajando a plena capacidad.

Además de demostraciones de músculo y de incorporar más recursos para ampliar la capacidad, hay otras buenas ideas que han desarrollado los supermercados:

  • Tesco limitó el número de artículos por compra online a 80, para atender a más clientes durante el pico de la crisis las primeras semanas de confinamiento.
  • Ocado a su vez dejó de vender artículos de gran volumen, como botellas de cinco litros de agua mineral, y de esta forma consiguió servir 6,000 pedidos más a la semana. No han conseguido ampliar su capacidad con recursos, porque dependen de almacenes muy automatizados en los que no es fácil intervenir.
  • Deliveroo está siendo un buen partner de las cadenas, con The Coop ampliando la colaboración con ellos (han pasado de 400 a 800 tiendas desde noviembre) y Marks & Spencer ofreciendo venta online desde sus tiendas en gasolineras, servido por Deliveroo.
  • Cajas de Esenciales, servidas por Marks & Spencer, Aldi y Morrisons. Son una forma de comprar interesante y fácil para el consumidor, que compra un artículo y tiene un lote de productos esenciales que se le envía a casa. El caso de Morrisons es el más interesante, porque ha diversificado la oferta para atender a los distintos segmentos (para hogares que comen carne, para hogares con dieta vegana, para hogares sin gluten, etc) y hasta cajas con esenciales para las celebraciones! (como la caja del Ramadán, o la del picnic del día de la Victoria que se celebra el 8 de mayo en UK). Además las cajas se envían por mensajero, liberando la logística de Morrisons.
  • Asda ha recuperado un proyecto que lanzó hace tiempo, la venta mayorista a través de internet, y está contactando con las residencias de ancianos y de enfermos crónicos para ser su proveedor de alimentos y otros productos de gran consumo. 

Sin embargo, el sector se enfrenta a un riesgo muy serio: los fraudes online han crecido en gran medida. Circulan muchísimos, que prometen cupones de descuento, o que los supermercados ofrecen compras gratuitas por la crisis del coronavirus, etc, y tratan de robar los datos bancarios de las personas para luego robarles el dinero de sus cuentas corrientes.

Como vemos, el canal online está viviendo una segunda juventud. Su crecimiento en los últimos años era inferior al 10%, incluso en los últimos años había perdido algo de penetración en UK, pero ahora, si hacemos caso a lo que esperan las consultoras, va a vivir un año glorioso.

Envases de plástico en tiempo de cambios (Alimentación y Coronavirus en UK – XI)

Desde hace aproximadamente un mes y medio la situación del mercado de la alimentación no es normal por culpa de la pandemia. La semana del 10 de marzo el miedo se adueñó de los consumidores, que compraban grandes cantidades de productos esenciales para almacenar en casa, por miedo a que hubiera desabastecimiento o que tuvieran que pasar una temporada confinados en casa, como se había visto sucedía en Wuhan. Papel higiénico, toallitas,  qproductos de desinfección, pasta, conserva de tomate, etc, desaparecieron de los lineales. Poco después, llegaban las medidas de distanciamiento social, que limitan el número de clientes en las tiendas, obligan a mantener una distancia entre clientes de 2 metros, y en consecuencia, reducen la capacidad de vender de las tiendas.

Uno de los temas de los que se habla es de si ahora los consumidores están dejando de lado sus demandas de proteger el planeta y reducir el uso de plástico en la cadena de suministro, dado que ahora se centran en demandas de seguridad, más cercanas a la base de la pirámide de Maslow. The Grocer, muy acertadamente, recoge en su número de este sábado varios aspectos que están teniendo influencia en el uso de los envases. En mi opinión, esto supone un cambio temporal del foco, y aunque pueda pasar a un segundo plano desde el punto de vista de los consumidores, las empresas seguirán impulsando este cambio porque suma a su imagen. Hemos visto muchos cambios en los últimos tiempos, y es natural que tras la novedad y la pandemia, se ralentice un poco el ritmo de novedades.

Fotografía de una tienda de Tesco.

Según The Grocer, los factores que están haciendo que sea más complicado reciclar el plástico y que aumente el consumo del de un solo uso son:

Se compran menos productos a granel y naturalmente más productos envasados. Aunque la OMS diga que no hay constancia de contagios a través de alimentos, los consumidores se muestran cautos, y según WRAP (la agencia que analiza el uso de envases y vehicula el cambio) prefieren los productos envasados. Además, se cerraron en primera instancia los mostradores de venta asistida de carne, pescado, charcutería y quesos. Los artículos de panadería que se vendían por unidades ahora también se ponen en bolsas de plástico.

Los restaurantes solamente pueden vender a través del delivery que es un modelo de venta que usa más envases que el tradicional de servir los productos en platos en la mesa. Aunque los británicos se hayan volcado a cocinar en casa por el confinamiento y que la gran mayoría de restaurantes cerraron, poco a poco va creciendo el gasto en esta partida. Se debe al cansancio de cocinar (no es el punto fuerte de las familias de estas islas) y a que van abriendo más restaurantes que han conseguido adaptarse y montar su negocio delivery.

Algunos operadores utilizan envases más sostenibles porque se pueden reciclar con más facilidad, pero no es siempre el caso, y la gran mayoría son de un solo uso. Además el fin de semana ya no es la ocasión mayoritaria, al haberse detectado gran aumento de la demanda entre lunes y jueves, y se piden más platos y bebidas, habiendo aumentado significativamente el número de pedidos de postres. A pesar de este repunte, las ventas todavía están muy lejos de las de antes de la crisis por el gran número de operadores que siguen cerrados.

La legislación para prohibir el plástico en determinados productos se retrasa al menos seis meses. Se iba a prohibir usar materiales plásticos en pajitas para beber, cucharillas que se dan en cafeterías, etc. También algunas normas se han relajado, y ahora es posible entregar las compras online en bolsas de plástico. 

El precio del petróleo está por los suelos, por lo que el precio del plástico virgen también desciende, y hace que reciclar no sea tan viable desde el punto de vista económico.


Los servicios de reciclaje se han visto afectados como los demás servicios. Se han tenido que adaptar a las medidas de distanciamiento entre personas, además de haber sufrido bajas por aislamiento de los trabajadores. Algunos barrios han tenido que disminuir la frecuencia de recogida de la basura, y las plantas de selección de residuos han tenido que reducir el ritmo de trabajo.