La organización de consumidores Which? puede poner en serios aprietos a los supermercados.

El chiste hoy en The Guardian. “Nueva política de precios. Ahora aún más chunga” 

En el mercado del gran consumo de este país más del 40% de los productos se venden en promoción según los datos de Kantar, y algunas categorías pasa del 70%. Es una práctica que se ha reducido un poco estos últimos meses, cuando los retailers favorecen políticas de siempre precios bajos e ir reduciendo el número de promociones y su intensidad. Con promociones, la inflación alimentaria se situaba estos últmos año en torno al 2-4% y ahora con guerra de precios es negativa o 0%.

Las promociones provocan la compra, sin duda, pero también la complican porque no siempre son fáciles de comprender por parte de los consumidores. Incluso su implantación requiere de cierta atención que no siempre se presta, y no es raro ver carteles en las tiendas equivocados (como en la imagen más abajo).

Fuente Which?
Fuente Which?

En los foros como My Money Supermarket, Which, etc, se encuentran también muchas quejas de clientes que notan los movimientos de precios que hacen los supermercados que aumentan el precio de un producto una semana para luego poder decir que lo venden más barato. E incluso revistas del sector como The Grocer suelen recoger información de estas fluctuaciones de precios, y la disminución del tamaño de un producto para hacer ver que se mantienen los precios.

Y ahora, la asociación de consumidores Which? acaba de presentar un informe a la Comisión de la Competencia en UK con la información que ha recogido a lo largo de estos años, para demostrar que estas prácticas buscan crear una sensación ilusoria de recortes en precios y ofertas, y que en el fondo no benefician a los consumidores como debería ser en principio una promoción. La patronal del retail dice que en la mayoría de los casos son errores individuales, que no hay una voluntad de incurrir en estas faltas.

La forma de actuar de Which? es a través de una de las herramientas más poderosas que existen en UK, una “super queja” a la Comisión de la Competencia, con información sobre malas prácticas. La Comisión tiene 90 días para estudiar la documentación, y puede verse obligada a realizar una investigación completa. Según sean sus conclusiones finales, también podríamos vernos en un escenaro en el que la distribución se vea obligada a cambiar estas prácticas. Se han seguido algunos procesos similares contra el sector financiero, la abogacía, etc, y en algunas ocasiones las conclusiones han obligado al sector a devolver dinero a los consumidores afectados o a cambiar sus prácticas.

Publicidad de Shock contra el azúcar.

En las últimas fechas el debate sobre cuanto azúcar se esconde dentro de los alimentos y bebidas que se venden en el Reino Unido se ha intensificado. Fabricantes y distribuidores tienen firmados varios protocolos de colaboración con el gobierno para reducir la ingesta de azúcar en la población, como por ejemplo los checkouts saludables (varios supermercados han quitado golosinas de la zona de impulso en las cajas), o la reformulación de productos por parte de la industria.

Se están publicando estudios sobre la cuestión, los medios de comunicación se hacen eco de la parte más sensacionalista de los mismos, y a la vez varios lobbies abogan por la imposición de impuestos sobre el azúcar que haya en los productos alimentarios, con el objetivo de poner una barrera a su consumo.

También en esta línea de poner barreras está trabajando un lobby de responsables de salud pública del norte de Inglaterra, que constituyeron hace tiempo una organización llamada Food Active, y que investiga cuestiones relacionadas con la obesidad, y tiene como objetivo lograr que se reduzca la obesidad con medidas impositivas o prohibiendo anuncios de ciertos productos,

The Grocer hoy explica cómo este grupo va a lanzar la semana que viene una campaña que recuerda en muchos casos algunos de los anuncios utilizados para dejar de fumar. Se centran en las consecuencias de consumir azúcar en exceso, y van a aparecer tanto en redes sociales como en anuncios en las calles y en la prensa.

Un vaso lleno de dientes podridos para significar el efecto de las bebidas refrescantes sobre la salud dental.
Un vaso lleno de dientes podridos para significar el efecto de las bebidas refrescantes sobre la salud dental. Fuente The Grocer
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Fuente The Grocer

El comercio electrónico en UK sorprende en enero.

Ayer publicó la patronal de los comercios los datos de su observatorio mensual de ventas, y las cifras del comercio online son verdaderamente impresionantes. Tanto en gran consumo como en el resto del comercio es un canal que está creciendo muchísimo, y la preocupación de las empresas no es solamente como aprovechar mejor la aceptación que tiene este canal entre los consumidores, si no qué hacer con el espacio que les sobra en las tiendas, y naturalmente, con las tiendas completas que sobran. El gobierno calcula que los ciudadanos británicos gastan £2000 al año online, situándose a la cabeza del resto del mundo en gasto online.

Algunos datos:

  • 18.4% de los actos de compra en non food fueron online (11% más que en Enero 2014)
  • 25% del gasto en non food se hizo a través de webs, y citan el caso de zapatería femenina, que alcanzó el 40%
  • Las ventas generales (on y off line) crecieron el mismo periodo un 0.2% (a superficie constante)

Los analistas atribuyen esta preferencia durante enero a que las tiendas suelen estar muy llenas por las rebajas, y los compradores encuentran igualmente satisfactoria la experiencia de comprar a través de la web de las tiendas, aunque en el caso de moda, no se puedan probar los productos.

Fuente Tesco
Fuente Tesco