UK: fin de la carrera de aperturas?

Los 90 y la primera década del siglo XX vieron como en casi cada pueblo aparecían Hipermercados o grandes supermercados de Tesco, Asda, Sainsbury’s, etc. Las cadenas estaban convencidas del éxito de las grandes superficies comerciales y querían ocupar el máximo espacio posible, no solo para tener allí tiendas, si no para evitar que el competidor abriera allí.

La década que empezó en el 2010 ha venido marcada por la crisis económica, el freno a las aperturas de grandes tiendas, y el desarrollo de los canales convenience y online. Las cadenas han centrado sus esfuerzos en abrir tiendas convenience, de amplios horarios y surtidos reducidos, donde se pueda hacer compras de reposición en muy poco tiempo.

En el 2015 ya se puso la primera piedra a la tumba de la carrera de aperturas que se había dado hasta entonces, anunciando el cierre de algunas tiendas o el abandono de proyectos de apertura. Por lo que respecta al convenience, ya empezaba a ser más difícil encontrar buenos locales, y quedan menos zonas atractivas para abrir tiendas, por lo que cada vez más las nuevas aperturas se hacen en nuevos bloques de casas que se construyen, y el retailer está implicado desde el principio en el proyecto para diseñar la tienda que más le convenga.

Las grandes cadenas empezaban a anunciar planes para mejorar la rentabilidad de su parque de tiendas, que disminuía por varios factores, y entre ellos, la popularidad del comercio online y las compras en convenience. Ya se había intentado ceder espacio en tiendas a otros retailers con los que el gran consumo no compite, pero ahora ya se hablaba de cerrar tiendas, o incluso algunas convertirlas en hubs de preparación de pedidos online. Pero a partir de ese año ya se anunciaban cierres de tiendas no rentables.

Y ha sido este año, según el Local Data Company, en el que el crecimiento neto de espacio de venta del top 4 que ha sido negativo, porque han cerrado tiendas y las que han abierto no han compensado el espacio perdido. Desde el 2012, el top 4 ha abierto 223 supermercados, pero entre los cierres y el abandono de proyectos, el aumento de la superficie era cada vez menor hasta que en este último año, ha disminuido.

En general, ha sido el 2016 un año de menos aperturas que en los años anteriores para el resto de los canales y agentes. Los discounters han sido los que más han abierto, 162 tiendas, pero mucho menos que la media de los años anteriores, más de 250. Y el sector convenience también ha frenado mucho, un 1,2% más de tiendas (frente al 7,1% del 2013, por ejemplo).

Vamos a seguir viendo como los discounters mantienen las primeras posiciones en cuanto aperturas, y por lo que respecta al top 4, veremos iniciativas interesantes, del tipo la compra de Booker por parte de Tesco, o las conversaciones de Sainsbury’s con Nisa, otro mayorista de tiendas de convenience. Se busca ampliar el negocio, pero no siempre tiene que ser a base de abrir nuevas tiendas.

Lidl - Best supermarket.jpg
Los discounters, de los pocos que siguen abriendo tiendas a un ritmo significativo.

Buen momento para las MDD en UK.

En el Reino Unido tenemos ambiente de crisis. Desde el Brexit, la cascada de cambios en el gobierno, la devaluación de la libra, las idas y venidas del gobierno, y ahora las elecciones no generan otra cosa que incertidumbre, y más incertidumbre.

Este año, la inflación está creciendo a un ritmo importante fuera y dentro del gran consumo, y junto con la situación de la que hablábamos y que los ingresos familiares no crecen, los consumidores se preparan: están empezando a volver a tomar las precauciones de antaño. Durante la última crisis vimos que se desarrollaba lo que se llama el “savvy shopper”, o la compra inteligente, que buscaba maximizar el valor más que buscar simplemente precios lo más bajos posible, y hacer compras algo más frecuentes para controlar los gastos. Es un comportamiento que sigue vigente y por el que se guían muchos consumidores, pero ciertamente había existido una cierta relajación más evidente en otros ámbitos más que en el gran consumo, en el que hemos estado viviendo en guerra de precios durante dos años y medio.

Tesco MDD.jpg

¿Qué efecto está teniendo este contexto en la MDD en UK?

El año pasado perdieron un valor de £635 millones, que representaba un 3,1% de la facturación (IRI, publicado en The Grocer), pero este último año la MDD ha conseguido recuperar parte de la pérdida y crecer  algo más de £100, un 0.7% del mercado que mide IRI. Si miramos datos de Kantar, de su reciente informe sobre las marcas, vemos que en UK en este último año las ventas de marcas de fabricante han retrocedido un 1,6% y las de MDD han crecido un 1,7%. Son datos de su panel de hogares. El segmento premium sigue creciendo y alcanza un 6% de las ventas de MDD, y donde hemos visto más cambios radicales ha sido en la MDD de primer precio, donde el top 3 ha revisado los diseños y calidades de los productos, y en frescos hemos vistos cambios muy importantes, con el objetivo de hacer frente a los discounters.

La MDD se ha beneficiado gracias a tres grandes factores, cuyo efecto posiblemente la incertidumbre reinante ampliará. Los procesos de revisión de surtido de las grandes cadenas han tenido un impacto elevado, ya que en muchos casos han reducido las referencias de marcas de fabricante para dar más protagonismo a la MDD (por ejemplo, Tesco dice que tras el proyecto Reset, la MDD tiene un 14% más de espacio en sus lineales). Aldi y Lidl siguen creciendo, y a pesar de ser consecuencia del gran número de aperturas, su crecimiento en ventas también impulsa el crecimiento de la MDD. Y los cambios en las promociones también están afectando los equilibrios entre marcas y MDD (por ejemplo, según IRI, el PVP medio de las marcas ha perdido un 0.5% en tres meses hasta febrero, mientras que la MDD ha crecido un 1.2%, medido antes del repute de la inflación).

Fijándonos en los premios que acaba de otorgar The Grocer a los mejores productos de MDD, vemos cómo un producto de Marks & Spencer se lleva el premio de mejor producto del año, y Tesco el del retailer más innovador, pero luego, Aldi y Lidl dominan los premios en las distintas categorías, seguidos por Asda.

¿Qué vamos a ver este año? Ahora mismo tiene un 33.6% de la cuota (IRI), y seguramente la MDD seguirá ganando cuota. A no ser que haya un cambio radical en la situación, se van a repetir dos de las condiciones de las que hablábamos antes: los discounters van a seguir abriendo tiendas y la incertidumbre va a estar con nosotros un tiempo.

 

 

 

 

UK: el camino de la promoción al SPB

Les habrá pasado a Uds al venir a ver tiendas por aquí. Ciertamente cuando voy con clientes, algo que sorprende sobre todo a las personas que llevan tiempo sin venir por aquí es el nivel promocional. Parece que todo el supermercado esté de oferta (de hecho en los Holland & Barrett muchas veces es así, tienen todas las referencias en promoción) y no haya nadie que pague el PVP completo por ninguna referencia… Aunque ahora les voy a contar como está cambiando esto, habíamos llegado a vender en promoción el 40% de las ventas (llegando al 45% del volumen). Y en algunas categorías la cifra había llegado hasta el 80%.

Holland And Barrett Sale.jpg
Holland & Barrett, el supermercado que casi siempre lo tiene todo en promoción multicompra.

La irrupción de los discounters y el triunfo de la compra simple (en referencias y en precios) y varios factores más, han ido cambiando el papel que juegan las promociones en el mercado británico, y ahora nos encontramos que es una estrategia en declive. Parten de un nivel muy alto de aplicación, claro, y costará llegar a los niveles de otros países europeos, pero se va avanzando.

Según Kantar, al principio de la crisis el 30% de las ventas se realizaban en promoción, y desde el 2008 la proporción fue creciendo gracias a la incorporación de más referencias y el desarrollo de nuevas mecánicas promocionales (sobretodo de las llamadas de multicompra) hasta alcanzar el 40%. En ese momento, 2011, vemos como empiezan a lanzarse nuevas iniciativas para comunicar valor a los consumidores, como las distintas iniciativas de Sainsbury’s, Asda, Tesco y Morrisons de comparadores de precio.

Sin embargo, durante este periodo el discount supo hacerse fuerte gracias a su oferta de pocas referencias y precios simples, y una paulatina mejora de los surtidos y su imagen, hasta conseguir ser supermercados de cesta completa, robando muchos clientes del top 4. También se creó una especie de corriente de opinión en contra de las promociones: desde las notas de Which?, la asociación de consumidores, en las que criticaba las políticas promocionales de las cadenas (y que dió origen a una investigación por parte del gobierno británico) y un cierto flujo de noticias en los periódicos medio mofándose de los errores en las promociones de las cadenas (los típicos carteles de 1 por £2 y 2 por £5) o denunciando que el precio en promoción es el habitual y que los productos apenas pasaban unos días en precios artificialmente altos para poder comunicar la promoción. En el fondo, lo que se declaraba es que muchos de los consumidores encontraban dificultad en entender las promociones (aunque si que un buen número de ellos las estudiaban y sacaban provecho, los llamados savvy shoppers) y se sospechaba que los supermercados no ofrecían buenos precios a través de las promociones.

Daft-deal-in-Waitrose-in--001.jpg
Fotografía de Roy Jackson para The Guardian, que recopila en una web errores de etiquetado de las cadenas británicas. Pulsar en la fotografía para verla.

Ahora nos encontramos en la curva descendente del valor de las promociones, con un 38% del gasto realizado en artículos en promoción. Sainsbury’s fue el primero en mover ficha, entendiendo que era necesario no seguir haciendo lo mismo. Ellos habían tenido problemas durante la guerra de precios por haber seguido la iniciativa de Morrisons. Al ser un supermercado de valores, quedaron mal por competir en la espiral descendiente de precios a la vez que decían que sus productos eran más sostenibles que el resto, que trataban mejor a los proveedores, etc. Por ello su pequeña revolución fue reducir el número de promociones, abandonando desde este verano las de multicompra, y ajustando las demás para ir hacia un modelo más similar al de los discounters. El resto del top 4, les han seguido de forma algo más tímida, quizá sin tanta comunicación ,pero claramente percibible en las tiendas.

Y la iniciativa de Sainsbury’s, como expliqué en la entrada correspondiente, no sólo se centra en un menor número de promociones. También en reducir el diferencial entre el precio habitual y el promocional, para evitar que los clientes busquen o esperen las gangas como antes.

IRI también acaba de publicar un pequeño informe donde analiza la evolución de los precios y las promociones en Europa durante este último año (busquenlo, se lo recomiendo porque es excelente para comparar los distintos mercados, aunque los datos sean distintos a los que ofrece Kantar porque por ejemplo, no miden frescos). Por lo que respecta al Reino Unido, pone en datos lo que les he detallado más arriba. Las categorías con mayor volumen de ventas en promoción se sitúan alrededor del 64 al 62%, y la que menos volumen vende en promoción alcanza un 39%. Crece el descuento ofrecido en las promociones (por que se abandonan las de multicompra y se hacen más directas) y el número de promociones de un descuento directo en el precio (suponen un 14% en alimentación). Mientras tanto, ecomo era de esperar por las nuevas estrategias de los principales agentes, las promociones multicompra pierden  3.5 puntos respecto al año anterior y suponen un 12% del total. Y las marcas soportan mayor peso, al realizarse el 60% de las ventas en promoción, mientras que para la MDD es de un 28,4%.

De todas formas, en Navidades hemos visto como ha vuelto el festival promocional… seguramente, no se puede despreciar una herramienta tan socorrida para llevar gente a las tiendas.

 

Los discounters suben precios!

Lidl - Milk.jpg
Lineal de leche fresca en Lidl.

De la misma forma que cada español tenemos pensada una selección de fútbol ideal y distinta a la de los demás, los analistas del mercado tenían pensados muchos escenarios por donde iba a empezar la subida de precios: que si tal cadena tiene una deuda muy grande y tiene que proteger la cuenta de resultados, que si la otra ha invertido todo el margen que tenía en la guerra de precios y no le queda margen de maniobra, o de la otra que tiene poco poder de compra y los fabricantes le impondrán condiciones… pongan aquí las que quieran, a mi no se me ha ocurrido ninguna relacionada con Donald Trump pero seguro que lo habrá!

Al final, son los discounters los que rompen la tendencia bajista de los últimos dos años. ¿Quién iba a decir que los todo poderosos discounters iban a mostrar esta debilidad? Sus crecimientos no son tan impresionantes como hace unos pocos años, pero siguen siendo una pesadilla para los demás.

Mientras en las otras cadenas hemos visto que el control de la inflación se hacía por dar más presencia a su MDD, tímidos aumentos de precio en referencias no básicas, y en fabricantes reducción de formatos manteniendo el PVP, Aldi y Lidl han decidido que una de sus medidas sea subir el precio de los plátanos y la leche. Las dos referencias más vendidas en el Reino Unido, para las que ya eran los más baratos, y seguramente, tenían el margen ajustadísimo.

Las cuatro pintas de leche suben a 99p (desde 95p, o sea, un 4% de incremento). El resto de cadenas la venden a £1 (salvo Asda, que tiene el mismo precio que los discounters ahora), por lo que siguen estando en el rango de precios bajo, aunque menos que antes.

Los plátanos también suben, a 72p por kilogramo, poniéndose a la par que el resto de cadenas. Aquí la comparación es algo más difícil, porque en algunas cadenas se venden por peso, otras por unidades, y también varía para los que están embolsados.

Los plátanos se pagan en dólares, por lo que el precio que pagan las empresas británicas ha subido por la mera devaluación de la libra. El precio de la leche global también ha subido recientemente, y las envasadoras han tenido que ajustar sus precios en origen. El problema es que son productos muy básicos, que compra cada hogar, y que frecuentemente los consumidores usan como parte de sus referencias para evaluar lo caro o barato que es un supermercado.

Y en todo caso, significa cierta debilidad de los discounters. Para ellos una subida de precios en unos productos tan básicos es algo importantísimo, que va en contra de todos los mensajes que han ido lanzando hasta ahora. Seguramente tendrán ya pensado como contrarestrar los posibles efectos negativos en la percepción de los clientes, pero también está por ver la reacción de los competidores: si uno de ellos consigue poner un producto más barato que los discounters, se marcará un buen tanto.

Lidl: el descuento “social”.

Lidl acaba de anunciar un pequeño ejercicio de “gamificación” para estas navidades, con lo que espera ganar aún más relevancia en las redes sociales.

Lidl - Social Price Drop.jpg
Pulsar en la imagen para ver el vídeo de Lidl.

Durante las cuatro semanas antes de Navidad, cada lunes al punto de la mañana Lidl tuiteará sobre un producto. Los consumidores tienen hasta el día siguiente a las seis de la tarde para tuitear y compartir el tuit todo lo que quieran. Lidl entonces aplicará un descuento al producto, proporcional, dicen, al alcance en las redes sociales. Lo anunciará el miércoles y lo aplicará el sábado a los consumidores que vayan ese día a la tienda.

La primera semana tenemos langosta… que según como vaya el alcance, puede pasar de £5.99 a £2.99! Promete ser trending topic, y otro acierto más de Lidl para conectar con los consumidores.

Pero además, Lidl contesta a los que tuitean! Se pueden ver en su time line como va dando las gracias a los clientes que hacen mencion a la promoción.

Lidl - Social Price Drop Thanks.jpg

 

Nielsen: Los Millennials se decantan por Aldi y Lidl.

Una nota muy interesante la que publicó Nielsen hace unos días, con datos de su Homescan Data, en la que desgranaba algunos datos sobre las familias de Millennials en el Reino Unido.

Aldi - Challenge Sports.jpg
El reto de Aldi: compra y ahorra. Tomada de un vídeo de Aldi.

Los hogares donde el principal comprador es un Millennial impulsan el consumo al ser el grupo que más crece en gasto, un 7,9% en el último año frente al 2.7% del total del mercado que mide el panel de Nielsen. Los hogares con niños gastan £210 más por año, y los hogares sin niños £113 más por año. Compran con mayor frecuencia y gastan más en cada viaje que la media de los hogares. Además, su canal favorito es el convenience, la proximidad donde van a comprar algo para cenar hoy, o la compra de reposición que complementa la compra grande semanal.

Y la parte interesante es la de en qué supermercados compran. Son hogares que muestran una cierta preferencia por las cadenas baratas. Asda se lleva una cuota del 17.1% de este mercado, frente al 11,4% que tiene del índice general (más bajo que la cuota que comunmente se le atribuye a Asda por otros institutos que cuentan las ventas totales incluyendo productos que no son de gran consumo).

Y destaca que son tres las cadenas que más Millennials están ganando como clientes, Aldi, Lidl y Marks & Spencer. Éste último se beneficia de su surtido volcado al food to go y los platos preparados, el 40% de sus clientes compran la cena cuando van a un Marks & Spencer. Y de los discounters destaca la velocidad a la que están ganando clientes Millennials. El crecimiento general de Aldi ha sido del 19%, y para este grupo de familias ha sido del 46%. Lo mismo para Lidl, un 15% general y un 28% para los hogares Millennials.

Hay que tener en cuenta lo que comentábamos hace unos días sobre el crecimiento de los discounters, y que la nota también considera. Las aperturas están ayudando a ambas cadenas a ganar clientes, más por acercar las tiendas a nuevos grupos de población que como hace unos años, los clientes cambiando de tienda principal. En las zonas en las que se abren muchas tiendas, la frontera entre Inglaterra y Escocia, es una zona con una proporción de hogares Millennials que el sur del país, que está más envejecido.

 

Lidl: ¿cambia la tendencia?

A pesar del Brexit, los discounters todavía son el centro de atención de este mercado, y en los que más se fijan los operadores del top 4 para tratar de contrarestar sus movimientos, y evitar que se les lleven clientes. Aunque parece que después de cinco años de triunfo tras triunfo, la maquina empieza a mostrar algún signo de agotamiento, y que como entenderán, se celebra enormemente por parte de los competidores.

Lidl - Self Checkout.jpg
Las nuevas tiendas de Lidl: más urbanas, más convenience, hasta con cajas de autocobro.

Hace un mes se anunciaba por sorpresa que el CEO de estos últimos años dejaba Lidl, y se hablaban de pequeños problemas de entendimiento con la dirección central en Alemania. Y un par de semanas después se anunciaba otra renuncia de calado, Martin Bailie el COO del retailer en UK también dejaba la empresa, después de trabajar para ellos más de 14 años.

Y ahora se tambalea un poco el mito de su crecimiento veloz. Es algo que se lleva comentando desde principios del 2016, pero que ahora ya parece mucho más evidente para algunos analistas. Los crecimientos le vienen al retailer por la apertura de nuevas tiendas, que con unas 60/70 anuales es junto con Aldi el que más espacio esá añadiendo. Han pasado de estar creciendo entre el 15-20% a no llegar al 10% en los últimos datos de Kantar. Una cifra así, junto con las aperturas, supone que las tiendas más antiguas están perdiendo ventas, según concluyen un par de analistas de referencia para el retailer. Así, podrían estar perdiendo en esas tiendas entre un 4 y un 6% de ventas, situándose por ejemplo al nivel de Asda, el que peor se esta comportando del top 4, y muy lejos de la liga en la que está acostumbrado a jugar Lidl, la de los crecimientos de más del 10%, junto con Aldi, y superando de largo a los otros retailers que crecen (Waitrose, M&S, The Coop y ahora Tesco).

La reacción del top 4 de estos dos últimos años ha permitido que se acerquen a los niveles de precio del discount, poniéndoles un poco en presión. Éstos están entrando en nuevos canales, como el convenience y el online, y en nuevos territorios, como Londres, para plantar cara en más escenarios. Y a pesar de estas noticias, seguro que Lidl no ha dicho todavía su última palabra.

Lidl cambia de CEO en UK.

Lidl Ex CEO Ronny _85616020_85616018.jpg
Ronny Gottschlich, exCEO de Lidl UK, entrevistado en la BBC.

Muy sorprendentemente, la filial británica de Lidl anunciaba el viernes que Ronny Gottschlich dejaba la empresa, tras seis años como CEO y dieciséis en la empresa, y le viene a sustituir Christian Härtnagel, Director de Ventas y Operaciones en Lidl Austria.

El anuncio, como decimos, ha sido una sorpresa completa. No había nada en el rendimiento que estaba obteniendo Lidl en UK que se les pudiera reprochar. Son la cadena que más crece, llevan casi un año creciendo más que Aldi, el anterior rey del crecimiento, y no hay signos de debilitamiento. Han vuelto a ser elegidos supermercado del año por The Grocer, se han llevado un montón de premios en el certamen de MDD, tienen una muy buena imagen de precio pero también generan noticias buenas sobre cuestiones de sostenibilidad (por sus compromisos con pescados certificados por MSC o vender carne fresca del Reino Unido) o por sus empleados (fueron los primeros en adoptar el nuevo sueldo mínimo), y varias otras iniciativas que contribuyen a tener una muy buena imagen.

El nuevo CEO tiene un reto grande, no tiene que estropear lo que ya funciona, pero a la vez se espera que aporte algo positivo (aunque lo que se le pedirá fundamentalmente es que no rompa la racha de crecimiento). No tiene experiencia en la dirección general, pero a pesar de su juventud, 34 años, ya ha pasado por varios países, siendo director regional en Lidl Irlanda (que depende de UK) antes de ir a Austria.

Pero, ¿por qué alguien tan apreciado y que aparentemente lo hace tan bien deja la empresa? El diario The Guardian especula sobre los motivos de Ronny para dejar Lidl. Según una fuente del periódico, las relaciones entre Ronny Gottschlich con su nuevo jefe, Daniel Marasch no eran buenas. La estrategía inglesa difiere mucho de las que se aplican en otros países, y son generalmente opuestas al estilo que Marasch está imponiendo en los países que caen bajo su responsabilidad. Este nuevo estilo parece ha generado las tensiones que han acabado en la renuncia de Ronny. Pero no ha sido el único, los CEOs de Dinamarca y Suecia también han dado un paso al lado, otros de los países bajo el mandato de Daniel Marasch.

Viernes movido en el retail inglés: Asda, Lidl y Tesco.

Ampliaré las notas la semana que viene, la mañana no ha podido ser más intensa:

Asda acaba de anunciar una severa reacción a los resultados que presentó esta semana: la campaña está enfocada a atraer a clientes que le han quitado los discounters Aldi y Lidl. Según Retail Week, bajan de precio más de 1000 referencias, una media del 15%. Las categorías afectadas son frescos, y productos básicos del catálogo de ambiente.

Lidl también ha realizado un anuncio sorpresa esta mañana, al revelar que cambia de CEO de forma inmediata. Ronny Gottschlich, en Lidl desde hace seis años, deja la empresa, y le sustituye Christian Härtnagel, Director de Ventas y Operaciones de Lidl en Austria, pero que ya había sido Directivo de Lidl en la República de Irlanda.

Y finalmente, malas noticias para Tesco, que ve como la Serious Fraud Office confirma haber detectado mal proceder y acusa a tres de los directivos investigados de varios cargos relacionados con abuso de posición y malas prácticas contables. Las personas acusadas con Chris Bush, ex Director General de Tesco UK, John Scoulder, Director Comercial de Alimentación y Carl Rogber, Director Financiero de UK. Los tres fueron apartados inmediatamente de Tesco cuando se descubrieron los problemas, y posteriormente, despedidos de Tesco.

Las ventas en supermercados, al nivel del 2010.

Sainsbury's - Great Prices.jpg

La guerra de precios que acabó con la inflación alimentaria de hace unos años (3-4%) y el avance del discount, siguen reduciendo las ventas de las principales empresas del gran consumo británico. Según el análisis que realiza The Share Centre, estos negocios han perdido la cuota de los £100.000 millones de ventas de alimentación, un nivel que superaron en el año 2010.

Además, el futuro no parece muy halagüeño para las empresas que venden a consumidores… Se espera que la crisis de confianza que se vive en la actualidad, provocada en gran medida por la incertidumbre ante el Brexit, se traduzca en retraer el gasto. Por ahora no se tienen datos para asegurar esto, es muy pronto, pero algunos indicadores como el índice de tiendas vacantes (que ha crecido en los últimos meses) y la actividad productiva que se reduce permiten anticipar una nueva etapa dura para el comercio.

Pero también se ven indicios que dan a entender que la guerra de precios pueda estar acabando, aunque seguramente que sean muy optimistas. En este último año hemos visto como el crecimiento de Aldi se iba haciendo más lento, posiblemente porque a medida que aumenta la densidad de tiendas, las nuevas aperturas canibalicen a las tiendas que ya tiene, y porque le cueste capturar nuevos clientes de otros nichos (lo cual preocupa a los demás agentes, por si las acciones que emprenda les roban más clientes). En los últimos meses el British Retail Consortium ha detectado como el precio de algunos productos básicos ha dejado de bajar, y han repuntado un poco. Y la amenaza del Brexit, que por la pérdida de valor de la libra las importaciones se encarecen, y esto se acabará notando en los PVPs (por ahora, la inflación  general está en el 0.6%, el máximo de los dos últimos años, pero muy alejada de los valores de hace tres o cuatro años) a corto/medio plazo, y a largo plazo todo depende de los nuevos acuerdos comerciales a los que llegue el Reino Unido con otros países.

Si bien, y por el lado realista, siguen habiendo bastantes analistas que piensan habrá guerra de precios para varios meses más. Lidl ha tomado impulso, Morrisons acaba de anunciar otra oleada de rebajas de precios, y se espera que la nueva dirección de Asda quiera recuperar cuota de mercado también a base de reducir precios. En todo caso, un panorama complicado.