Ayudar a los clientes a vivir con menos plástico.

Debo admitir que desde el principio he mirado esta ola de reducir el plástico en las tiendas con algo de incredulidad. Cuando empezaron las campañas ciudadanas que cuestionaban el uso de vasos de café y de pajitas de plástico pensé que ojalá el gran consumo se contagiara y llegara a alcanzar un nivel mucho más general, pero con poca confianza basado en lo que pasó en el 2011. Pero es un movimiento que crece y crece, y supermercados y marcas lo están tomando muy en serio. Supongo que en el Reino Unido es fácil atribuir el punto de inflexión (el momento en que este deseo de reducir el uso del plástico pasó de activismo a algo mucho más frecuente) a la emisión de la segunda serie de Blue Planet, de Sir David Attenborough, donde se mostraba como los océanos se estaban convirtiendo en vertederos de plástico, pero esto es un movimiento que afecta a más países, y no sé si en otros lugares han tenido una epifania similar que inspire tanto a los ciudadados y empresas como ha pasado aquí.

Cartel Promocional de la Serie Blue Planet II. Fuente BBC.

Sea como sea, lo cierto es que la imagen de las tiendas se está transformando. Las cadenas empezaron por establecerse objetivos y hacerlos públicos, y eliminar los problemas más fáciles (por ejemplo sustituir los plásticos negros, que son de difícil detección en las plantas de selección de residuos a reciclar, y todo lo que se ha hecho con las bolsas para llevar la compra). Después vino un proceso de análisis de los productos, para ver en cuáles se pondía quitar plástico innecesario (por ejemplo, vender las latas de cerveza o de tomate sueltas y aplicar un precio promocional si te llevas seis u ocho), sustituirlo por otro material (a mi me impresionan las bandejas de cartón donde se envasan ahora filetes de carne en Aldi, Asda y Sainsbury’s), o buscar plásticos más sencillos y que fueran más fácilmente recicables (han cambiado de color la mayoría de bandejas de platos preparados… espero que las que han dejado de utilizar y ya estuvieran fabricadas puedan reciclarse o tener algún uso!).

Naturalmente los frescos, y principalmente la sección de frutas y hortalizas, son un foco de plástico importante y hemos visto como las cadenas ahora permiten a los clientes llevar envases de plástico a las tiendas para que allí les ponga el carnicero o pescatero la compra, en vez de envolverla ellos mismos, y multiples anuncios de aumentar los graneles en las secciones de frescos. Morrisons, Sainsbury’s y Tesco todos tienen pilotos más o menos avanzados, y han vuelto las balanzas a las secciones para que los clientes se pesen la fruta, o tenemos más productos que se venden en precio unitario.

Pero me parece que todo esto son medidas interesantes, pero que tampoco cambian tanto el panorama de la tienda. Lo que sí me parece transformador son las iniciativas de vender productos de alimentación seca a granel, en tolvas, y que los clientes se lleven la cantidad exacta que necesiten de macarrones, lentejas o arroz. Whole Foods Market lleva años con secciones donde los consumidores pueden comprar así (no solamente estos productos, también especias, o café recién tostado) o As Nature Intended, y en los últimos meses estamos viendo como las grandes cadenas están estudiando como incorporar esto a sus puntos de venta.

Whole Foods Market

Waitrose ha sido el pionero con la adaptación de una de sus tiendas a un concepto que sea bueno para clientes que quieren utilizar menos plástico (más graneles en todas las secciones, incluso en la de bebidas alcohólicas y productos de limpieza, alquiler de contenedores para llevar los productos comprados, puntos de recogida de envases más selectivos, etc) y Morrisons también anda experimentando con como tener una sección de frescos con menos plástico, y sobretodo, en los productos que prepara en los obradores de las tiendas.

Ahora Asda y Marks & Spencer se suman a esta iniciativa. La cadena premium desde ya, con la inclusión en una de sus tiendas de nueva generación de toda una sección de graneles, donde los clientes pueden comprar cereales, frutos secos, chocolatinas, legumbres, etc. Los clientes pueden llevar su propio envase o bien utilizar las bolsas de papel allí disponibles. Todos los productos son de MDD y las versiones a granel son un 10% más baratas que las contrapartidas envasadas, por lo que el aliciente está claro.

Dibujo de Asda interpretando como puede ser su nueva zona de graneles.

Y Asda, que ha anunciado que en mayo pondrá en marcha un proyecto similar al de Waitrose, una tienda piloto pensada para ayudar a los clientes a reducir el uso del plástico. Lo interesante de esta iniciativa es que los fabricantes con marca van a tener protagonismo. La tienda va a contar con dispensadores mecánicos de cereales, bolsitas de té, café, etc de los productos de Unilever, Kellogg’s etc, cuyas marcas tendrán gran presencia en la zona donde los clientes se sirvan de productos. Además la tienda va a contar con lo que hemos visto en otros pilotos similares, como los contenedores de reciclaje de envases, una sección de frutería con mucho más granel que el habitual, y venta de contenedores de plástico donde llevar la compra a granel. Quieren probar el piloto unos tres meses y enseguida trasladar los aprendizajes al resto de tiendas, por lo que es muy posible que antes que acabe el año veamos estos graneles en una buena parte de las tiendas de Asda.

Hay que celebrar que haya tantas iniciativas, y esperemos que los consumidores sigan con tanto entusiasmo.

Resultados Navidad 2019: Marks & Spencer.

“Business as usual” para la cadena de supermercados más premium que tenemos en el Reino Unido: muy bien el negocio alimentario, fatal el resto. A pesar del trabajo que se ha venido realizando en mejorar el negocio de la ropa, otra vez se ha venido abajo en medio de la intensa actividad promocional del periodo, y algunos errores de previsión que ha cometido el equipo de Marks & Spencer.

Las ventas para el periodo de 13 semanas hasta el 28 de diciembre son de +1.5% en alimentación (+1.4% en ventas comparables) y de un -3.7% en la sección de ropa.

La gama de Navidad de Marks & Spencer siempre es sinónimo de calidad y originalidad superiores.

Se presenta otro año crucial para la dirección de Marks & Spencer. La estrategia de transformación del negocio de alimentación sigue dejando crecimiento tras revertir la tendencia de los últimos tres años (este es el segundo trimestre de crecimiento). La comunicación conjunta de sus credenciales de excelente calidad a la vez de la de ofrecer precios competitivos parece que cala entre los clientes, a la vez que está simplificando (ligeramente) las gamas, añadiendo más productos de tamaño familiar (con una mejor imagen de buena relación calidad/precio que los pequeños).

Las nuevas tiendas son un gran cambio, y refuerzan la imagen de calidad de la cadena. Además reducen el espacio dedicado a la ropa y aumentan el de los “Food Halls”, las tiendas de comida, que cuentan con una mayor oferta de restauración propia, e incluso de otros negocios (ya consolidada la colaboración con Wasabi, hace un par de días anunciaban que una de sus tiendas iba a incluir un punto de venta de la tienda – hasta ahora – online Pasta Evangelists donde iban a servir pasta fresca para cocinar en casa y platos preparados calientes listos para comer).

Y a mediados de año se pondrá en marcha la Joint Venture con Ocado, que le dará acceso a una tienda online engrasada y muy eficiente, que tiene que ayudarles a que las ventas den un gran salto cuantitativo. El reto quizá sea que el negocio de la ropa no agüe la fiesta del de alimentación.

Marks & Spencer. Resultados H1 FY2019/2020

La semana pasada Marks & Spencer presentaba sus números del primer semestre del año fiscal, y fue un poco volver al pasado reciente: mal el negocio textil, y la alimentación mitiga los malos resultados del negocio en su conjunto. Dado que los supermercados llevaban unos trimestres dando más disgustos que otra cosa, esta recuperación es muy buena noticia para ellos, esperando que signifique que las iniciativas que han puesto en marcha estén dando buenos resultados.

Los números son -2.1% de ventas respecto al primer semestre del año anterior, y para alimentación un crecimiento del 1.2% (0.9% para las ventas comparables).

M&S también tiene una gráfica como la de Sainsbury’s para demostrar que cren más que los demás.

Como les he ido comentando en este blog, Marks & Spencer ha estado trabajando estos meses en nuevas gamas de productos, nuevos formatos de tiendas,… y en precio. Ni siquiera la cadena más premium y más focalizada en calidad y exclusividad se escapa de tener que bajarle el precio a sus lechugas y barras de pan. Y es posiblemente lo que más sorprende cuando ahora se entra en un Marks & Spencer: la comunicación del precio combinada con la comunicación de la calidad excelente de sus productos.

Han abierto dos tiendas con su nuevo formato, del que les hablé hace unas semanas en el blog y en mi cuenta de LinkedIn y son realmente estupendas. Como explico, fue la primera vez que ví clientes boquiabiertos en una tienda sorprendidos ante lo que estaban viendo.

Están reduciendo el precio de la mayoría de referencias básicas que tienen, y reduciendo el número de promociones para esos productos, aunque han puesto en marcha una de frescos a imitación de lo que hace Aldi, que M&S llama el “Fresh Market“. De esta forma, los clientes tienen una sensación más clara de comprar siempre con precios bajos. También están lanzando nuevos formatos familiares para algunas de sus referencias, con un claro mensaje de valor.

Lanzaron hace poco su gama de platos preparados vegetarianos y veganos (Plant Kitchen) y ya la están ampliando. No solamente vemos más referencias en las neveras, si no que aparecen en las secciones de alimentación envasada también, por ejemplo en la de sopas, en la de platos preparados en lata, etc. También han renovado su propuesta para consumidores a los que les gusta cocinar, con la gama Cook with M&S (similar a la que tuvieron en el 2011, pero esta vez más amplia y asociada a un chef).

Y el anuncio estrella de lo que llevamos de año, el proyecto conjunto con Ocado, de forma que Marks & Spencer se compra una tienda online para poder llevar su producto al millón de clientes que tiene Ocado.

Continúan con el plan de cerrar las tienda no rentables, e ir introduciendo mejoras en la gestión del negocio: entregas de stock en tienda preparado de forma que los artículos se puedan llevar fácilmente a las estanterías, y Apps para los gestores de las tiendas y las distintas secciones, con indicadores de como está yendo el negocio, stocks, etc, para poder tomar decisiones con mayor agilidad y basadas en los datos disponibles, que parece les va a ser de mucha ayuda.

Su tarjeta de fidelización Sparks es un caso muy interesante. Anuncian que van a renovar la propuesta, porque nadie ve los beneficios de tenerla. Sin embargo, se puede considerar que ha sido un buen ejercicio, se apuntaron 7 millones de clientes, los más fieles a la marca sin duda, porque gastan 4 veces más que los clientes sin tarjeta de fidelización.

Como en el caso de Sainsbury’s, es buena noticia que el negocio alimentario funcione de cara a las Navidades, su temporada más importante, todaviá más para una cadena premium como M&S. Pero también se la juegan en la ropa y el resto del negocio de non-food, por lo que la directiva sigue nadando a contracorriente tratando de enderezar el negocio en su totalidad.

Marks & Spencer: proteger la magia y modernizar el resto.

Marks & Spencer es una cadena líder en el gran consumo británico, por su longeva historia, su carácter de referente de la innovación durante muchos años y la importancia de su marca.

Fue la primera cadena de retail británica en alcanzar unos beneficios superiores a los 1.000 millones de GBP, y desde entonces han pasado por la desinversión y salida de varios mercados donde tenían tiendas, un negocio textil en caída libre cada vez más irrelevante para los consumidores británicos y problemas para cambiar. El negocio alimentario no vive de su pasado, aunque apenas cuente con un 3% de la cuota del gran consumo británico, es un referente en innovación y en adaptación a las nuevas necesidades de los consumidores.

A pesar de esto, alimentación se ha contagiado del mal rumbo de la empresa, y lleva dos años perdiendo ventas en medio de un mercado muy convulso, la compentencia de los discounters y las reacciones de los demás, y sobre todo, porque están cerrando tiendas y bajando precios. Sin embargo sus tiendas pequeñas son tremendamente exitosas, verdaderos templos del convenience.

Ahora presentan las líneas de su nuevo plan para recuperar el negocio. Hasta ahora estos planes incorporaban – o daban prioridad a – la parte textil del negocio, pero esta vez el foco es alimentación.

Acaban de presentar una tienda piloto con la que pretenden revertir la tendencia. Por ahora para tratar de ser más atractivos a los consumidores se han centrado en bajar los precios de las referencias más básicas y reducir el número de promociones que tenían. Dicen ser algo más baratos que su competidor en la esfera premium, Waitrose, manteniéndose líderes en calidad y en credenciales “verdes” de sus productos (bienestar animal, trazabilidad, respeto al medio ambiente etc).

Fotografía de The Guardian

La tienda piloto se encuentra en una de las tiendas tradicionales de Marks & Spencer: un par de plantas de textil y un espacio en la planta baja dedicado a alimentación, el llamado Food Hall.

Los objetivos que persigue Marks & Spencer con estos cambios son el de atraer a una comprador con familia, y que aumente el gasto por visita porque pasa más tiempo en la tienda y encuentra más de los productos que busca, más allá de ir a la tienda para comprar un plato preparado para la cena o comprar la comida de una ocasión especial.

Los cambios que presenta esta tienda son:

  • La tienda de alimentación tiene el doble de superficie que lo que es normal para estos Food Halls, y tiene 1600 m2 de superficie. Y se ha reducido, consecuentemente, la superficie dedicada a ropa.
  • Cuenta con todas las referencias de Marks & Spencer para el gran consumo, unas 6000, frente a los 2000 que suele haber en estas tiendas.
  • También incluye más marcas de fabricante que las otras tiendas, donde apenas hay unas pocas.
  • Tiene muchas más referencias “familiares”, versiones de sus productos en envases de mayor volumen.
  • Una sección de frutas y hortalizas un 50% más grande, con ambiente de mercado, y una mayor presencia de referencias a granel.
  • Algunos elementos que hacen la compra algo más divertida, como esculturas de algunos de sus productos estrella, como las gominolas del cerdito Percy.
  • Nuevos muebles, y carteles luminosos de neón para señalar las secciones, con un aspecto muy moderno y lujoso.
Fotografía de The Guardian

Van a abrir dos tiendas más antes de acabar el año, y quieren tratar de trabajar en innovación en tiendas con tanto éxito como lo hacen en innovación de producto. Tienen unas 300 tiendas que venden tanto textil como alimentación, pero reconocen que no podrán realizar estos cambios en todas ellas. Por ahora tienen en mente otras 50 más en el corto/medio plazo. Y queda un año antes de lanzar la Joint Venture con Ocado, que les dará acceso al comercio online, que sin duda será un momento apasionante.

El Fresh Market de Marks & Spencer

La cadena más premium del Reino Unido continúa con su comportamiento bipolar: la comunicación de la calidad de sus productos es una constante, y desde principios de año han reforzado el “food porn” llegando a niveles de adjetivación absolutos. Sin embargo, a la vez rebajan precios de las referencias más básicas, muchos productos son frescos naturalmente, y en este caso, bastan carteles con los números bien grandes, sin adjetivos.

La última iniciativa tiene un elemento realmente bueno. Desde hace unas semanas etiquetan la sección de frutas y hortalizas como “Fresh Market”, y ponen una serie de referencias en promoción, al estilo de los Super 6 de Aldi, o los Fresh Five de Tesco, los Fresh Market Specials. No muy original, y al principio hasta quedaba mal porque ponían columnas de cajas verdes en mitad del pasillo con los productos en oferta que no encajaba bien con la imagen premium de la tienda.

A la vez que han decidido vestir un poco más la promoción como ven en la fotografía, empiezan a emitir una serie de vídeos para hablar de los productos más premium de la sección. Los que he podido ver están realmente bien. Tras la emisión del parte metereológico del día en el telediario de la tarde, vemos a la presentadora, Lucy Verasamy, acercarse a una granja donde producen frutas y verduras para Marks & Spencer y mostrar como se cultivan los productos y se envasan.

Son vídeos muy amenos y muestran como se producen los alimentos que Marks & Spencer vende, reforzando las credenciales de calidad y de transparencia, de productos locales y de temporada, y finalmente, de exclusividad, ya que algunas de las variedades se venden en exclusiva en sus tiendas. También dan algunas ideas sobre qué platos preparar con ellos, de la mano de un chef que acompaña la presentadora.

Entre otras iniciativas sobre la transparencia, Marks & Spencer promete poder trazar la carne de ternera de cualquiera de sus productos hasta la ternera misma, gracias a un programa de trazabilidad usando el ADN. También lanzó la marca “M&S Selected Farms” para frescos, con cartelería abundante en las tiendas e información de los productores en la web y la revista de la cadena.

La calidad de los productos de Marks & Spencer es elevadísima, y se puede entender que el diferencial de precio se deba al cuidado en la selección de productos y la calidad de los mismos. Sin embargo, estamos en el mundo de la compra inteligente, y el precio tiene un peso muy importante. Por lo que como Marks & Spencer quiere atraer nuevos clientes, ha pensado que con precio conseguirá atraerles.

Consumidor británico: algo más que precio.

Lo comento en todas mis charlas cuando tengo que hablar del consumidor británico: el precio importa, pero es un consumidor que valora muchos otros atributos en los productos, y entre ellos son muy importantes son los que consideramos del grupo de atributos éticos, como el bienestar animal, sostenibilidad etc. El bolsillo es muy importante a la hora de tomar decisiones, pero también la conciencia.

Hace unos días Mintel publicaba un informe sobre este mercado en el Reino Unido, que ilustra con cifras esta cuestión.

The Whole Foods Market, la cadena con más productos “éticos” por metro cuadrado.

Las ventas de productos que cuentan con certificaciones “éticas” (sobre producción local, sostenibilidad, bienestar animal, comercio justo etc) alcanzan este año los £8.200 millones, y crece un 43% desde el 2013. Es un dato muy importante porque desde ese año hemos pasado por una guerra de precios que dejó el crecimiento del mercado general de gran consumo en nada, y desde hace dos años apenas crece lo que le marca la inflación.

La penetración en los hogares es elevada para la mayoría de los casos, con más del 83% de los adultos entrevistados declarando que compran productos con algún tipo de certificación relacionada con esto. Criados en libertad es el más popular, con un 66% (es habitual que las cadenas más premium vendan únicamente huevos de gallinas camperas, por ejemplo). Pero también la mayoría de cadenas tienen políticas de compra donde se favorecen estos atributos, y contar con certificaciones de sostenibilidad de los caladeros es prácticamente una condición indispensable para vender en la mayoría de cadenas, o para vender plátanos en Sainsbury’s, The Coop, y las cadenas premium es indispensable que tengan un certificado de comercio justo. La mitad de los entrevistados compran productos con el sello del Red Tractor, o de Comercio Justo, por ejemplo, y un 30% compran productos ecológicos.

Waitrose apuesta por el ecológico, y trabaja en la reducción del uso de plástico.

Pero estos atributos no solamente se refieren al origen o como se producen los alimentos: también el envase es importante, y el plástico se ha puesto en primera línea de la atención. El 83% de los entrevistados demandan a la industria mayores esfuerzos para reducir la cantidad de plástico que se pone en el mercado, y más de dos tercios de los consumidores están tomando medidas para utilizar menos envases plásticos.

Puede parecer que estos atributos tienen una gran solidez, pero a pesar de los buenos datos de crecimiento, también han sufrido alguna contrariedad. A pesar de la apuesta decidida por productos de comercio justo y prácticas sostenibles que muestran cadenas como Coop o Sainsbury’s, a veces pueden llegar a dejar de lado esto para o bien tener un mayor control de su cadena de suministro, o bien para competir en precios con mayor libertad. Sainsbury’s tiene un par de casos, con su rechazo por ejemplo a vender productos de Red Tractor (la certificación británica más popular, de productos locales y prácticas medioambientales y de bienestar animal que aseguran son más exigentes que las de la legislación), o la creación de su propio estandar de comercio justo dejando de lado los habituales para productos como el té o el chocolate. Y te Coop, que abandonó su preferencia de vender productos de comercio justo durante un tiempo, mientras trataba de rebajar el precio de sus productos y ser más competitivo durante la guerra de precios.

Otros puntos negativos son la proliferación de sellos que dificulta la comprensión de los beneficios que prometen y confunde a los consumidores, y también que son productos percibidos como caros, por lo que en caso de pérdida de confianza en el futuro los consumidores pueden reducir rápidamente sus exigencias a la hora de comprar. Pero para acabar, me quedo con un par de datos:

  • en este mundo en el que los consumidores son cada vez menos fieles a marcas y enseñas, los consumidores se sienten más apegados a las marcas que tienen atributos éticos relevantes para ellos, por lo que es una buena estrategía para, por ahora, conseguir destacar en este mercado, aunque se va a convertir pronto en una condición necesaria, y los consumidores rechazarán productos que no cumpan con sus expectativas sobre responsabilidad social, ética y medioambiental.
  • a pesar de condicionantes tan severos como el Brexit, Mintel anticipa que es un mercado que va a seguir creciendo por encima del total del mercado, un 4% más este año y un 13% más hasta el 2023.

Ocado se “markspenceriza”

Lo que era un rumor hace unas semanas hoy se ha acabado por confirmar: Ocado va a ser la tienda online de Marks & Spencer. Justo esta mañana los CEOs de las dos empresas han confirmado el acuerdo que se materializa de una forma única: Marks & Spencer compra el 50% de Ocado, y a partir del 2020 (cuando acaba el contrato de Ocado con Waitrose) los productos de Marks & Spencer se van a vender a través de Ocado.Com.

Steve Rowe, CEO de Marks & Spencer, explica el proyecto en una videoconferencia.

Parece a priori un buen movimiento, con muchos puntos fuertes:

  • El contrato entre Waitrose y Ocado va a acabar en un año, y Ocado se iba a quedar sin un gran número de referencias de MDD de Waitrose que vendía, y que tendría que desarrollar por sí mismo.
  • Los clientes de ambos supermercados son de perfiles muy similares, con alto poder adquisitivo y que compran productos de calidad.
  • El surtido de Marks & Spencer se adapta a la perfección al proyecto Zoom de Ocado, con el que pretende realizar entregas rápidas en zonas urbanas, ofreciendo un surtido más reducido. De esta forma, incorporan las gamas de platos preparados de M&S, con lo que los clientes podrán incluso pedir el mismo día los platos preparados que van a cenar esa noche.
  • Marks & Spencer no tiene tienda online de alimentación, y llevaba varios años buscando la mejor forma de abordar el canal, habiendo hecho algunas pruebas con entregas desde tiendas de conveniencia.

Esperan que el negocio conjunto produzca beneficios desde el primer año, gracias a un mayor volumen de compras, el poder atraer el gasto del gran consumo online que hacen en otras cadenas los clientes de Marks & Spencer, y otros ahorros en áreas de innovación, administración etc.

En general, los analistas han recibido bien la noticia. Algunos cuestionan el precio y el optimismo en las cuentas futuras. Para que este proyecto triunfe será importantísimo lograr que los clientes de Ocado sean más fieles al servicio que a la marca, y dejen de comprar MDD de Waitrose y compren la de Marks & Spencer a través del servicio de Ocado. Y, al revés, lograr que los compradores de Marks & Spencer sean fieles a la marca y no al servicio online donde ahora compran, y al tener los productos Marks & Spencer en el canal online, acudan a Ocado.

El gran consumo ultima su preparación para el Brexit.

Apenas quedan dos meses para que se cumpla el plazo estipulado en el artículo 50 del Tratado de la Unión Europea y seguimos teniendo las mismas pistas que hace dos años sobre cuál va a ser el resultado del Brexit. Aunque parece muy probable que el Reino Unido trate de extender el plazo para seguir negociando, también es posible que se precipite una salida sin acuerdo, con severas consecuencias sobre todo para Gran Bretaña.

Las empresas del mundo de la alimentación no pueden esperar y llevan meses analizando los posibles escenarios y estableciendo planes de contingencia. Naturalmente, a medida que se aproxima la fecha, vamos teniendo noticias de estos planes y lo que las empresas están haciendo ya para minimizar los problemas que se esperan las primeras semanas tras un hipotético Brexit sin acuerdo.

Recordemos: en caso de un Brexit sin acuerdo, el Reino Unido sale de la Unión Europea y de su unión aduanera, y pierde el acceso preferencial a todos los mercados con los que la UE tiene acuerdos comerciales, entre otros muchos cambios. Se pondrán en vigor las disposiciones de la Oficina Mundial de Comercio, en cuanto a tarifas de comercio internacional como de procesos. Los productos que vienen o se envían a la Unión Europea no podrán pasar las fronteras sin control alguno, por no pertenecer el Reino Unido al mercado común, y se impondrán controles en las fronteras. Lo mismo pasará para otros productos de países terceros con acuerdos con la UE.

El gran temor de la industria son estos primeros días, en los que el Reino Unido y los países europeos tienen que establecer controles de entrada. Las importaciones en el Reino Unido se pueden verse seriamente afectadas, hasta que el propio país tenga en marcha todos los procedimientos necesarios para permitir el tránsito de mercancías. Las cadenas de suministro más tensionadas pueden sufrir retrasos y paradas importantes, y para las cadenas de productos frescos los retrasos pueden significar que algunos productos se echen a perder.

El precio de los alimentos, tal y como reconoció hace unas semanas el ministro del medio ambiente, medio rural y alimentación, Michael Gove, se incrementará. A los incrementos por las tarifas se le tiene que sumar la más que probable devaluación de la libra (perdió ya súbitamente un 15% tras el anuncio del resultado del referéndum sobre el Brexit) y todos los alimentos importados se encarecerán de golpe.

Tesco y Marks & Spencer han reconocido que están acumulando productos ambiente para evitar quedarse sin existencias durante las semanas siguientes a un posible Brexit sin acuerdo. El 70% del negocio de Marks & Spencer es producto fresco o refrigerado, por lo que el impacto de la disrupción en las fronteras puede ser muy importante para ellos, y tratan de mitigarlo en lo que esté en sus manos. Sin embargo en el caso de Tesco, por cuota de mercado y surtido, la tarea parece titánica, y llevan tiempo planificando esto con sus principales proveedores a los que han ido pasando pedidos algo mayores que lo habitual. Han contratado contenedores que se han instalado al lado de los grandes hipermercados, en los que van a guardar producto que llevarán a las tiendas cuando sea necesario.

Lidl ha abierto un departamento de importaciones en sus oficinas en Londres, que va a gestionar los nuevos trámites administrativos necesarios para hacer pasar los productos por las fronteras tras el Brexit.

La industria cárnica se prepara acumulando principalmente toneladas de ternera, acelerando las importaciones de la República de Irlanda y de países como Polonia, Dinamarca, etc y así tener un colchón de seis a ocho semanas para poder atender los pedidos en caso de disrupción. Se enfrentan al problema de la limitada capacidad de almacenamiento que hay en el país, pensado más en la distribución de carne que en guardarla.

La Federación de Industrias de Alimentos y Bebidas (FDF) está trabajando para el post Brexit, además de todas las guías y asesoría que ofrece a las empresas en estos momentos. Como el Brexit va a afectar con mayor intensidad a las empresas más pequeñas, que tienen menos liquidez, pueden tener menos recursos para adaptarse a la nueva situación, y pueden necesitar más tiempo para ajustarse a los cambios en el comercio internacional que vengan tras el Brexit, la FDF negocia con los bancos una línea de crédito preferente para estas empresas pequeñas garantizada por el gobierno, y que puedan acceder con mayor facilidad a liquidez en caso de no poder adaptarse rápidamente a la nueva realidad. Esperan ayudar a más de la mitad de las 2.000 PYMES cuyo negocio es principalmente exportar producto a países de la Unión Europea, y que serán los más afectados. Tras la crisis financiera del 2008 se lanzó una iniciativa similar.

Todas estas acciones tienen un coste tremendo, para tratar de cubrir unas circunstancias que a día de hoy no sabemos si van a ocurrir. El sector alimentario opera con poco margen, y adelantar compras, almacenarlas y asegurarlas aún lo erosiona más, destrozando además el cash flow de muchas de las empresas.

Navidades en UK: Tesco y los Discount ganan!

Esta semana ya hemos podido salir de dudas sobre quién se llevaba la corona del gran consumo durante el periodo navideño, gracias a la presentación de datos de Kantar y de los resultados de la mayoría de supermercados. Como en los últimos años, las cadenas discount son las que han logrado mayor crecimiento, y para el resto de las cadenas, Tesco ha logrado cerrar un periodo muy bueno.

Felices en Tesco. Fotografía de Tesco

Los datos de Kantar permiten alejar un poco las noticias pesimistas que hemos ido recibiendo hasta ahora, y que auguraban un mal año para los supermercados. Las ventas han crecido unos £450 millones, un 1,6% más que el año pasado, a pesar que la inflación es la mitad que el año pasado. Sin embargo, para el retail no alimentario las fiestas han ido mucho peor. Según los datos de la patronal BRC el aumento de ventas interanual es de 0, con ventas comparables de -0.7%. Los hogares siguen bajo presión, y el 60% de los compradores tratan de rebajar sus gastos. Durante el periodo los discounters han alcanzado una cuota de mercado record, con un 12,8% la de Aldi y Lidl combinada, y han comprado en ellos el 66% de los compradores británicos.

Otro dato habitual en las navidades es el crecimiento de las ventas de MDD premium. Este año se ha reducido a la mitad el crecimiento que experimentaron estas gamas el año pasado, quedando en un 3.7%. Una vez más, los discounters ganan, con Lidl viendo como su gama Deluxe crece un 33%. Asda también ha experimentado un gran crecimiento de su gama premium.

Por lo que respecta a los resultados que se han presentado, Tesco y Aldi son las cadenas que han logrado mejores cifras. Cada cadena presenta datos de distintos periodos contables, algunos de un trimestre, otros de las semanas navideñas, por lo que no se pueden comparar directamente.

Aldi presenta ventas para sus negocios en el Reino Unido y en la República de Irlanda. Las ventas han crecido un 15% y han alcanzado los £10.000 millones. Su gama premium “Specially Selected” ha crecido un 30%, y también las bebidas alcohólicas han logrado un buen resultado.

La principal cadena del país, Tesco, parece haber tenido las mejores navidades en muchos años. Las ventas comparables para seis semanas antes de Navidad han crecido un 2.2%, por encima de la inflación, y es muy buen resultado para la situación actual del mercado. Si contamos todo el trimestre, las ventas crecen un 1.2% (0.7% en ventas comparables). Los productos frescos les han ayudado a obtener estos resultados, con buenas ventas en carne y frutas y hortalizas gracias a las promociones del “Festive Five” y piezas para asar a mitad de precio. También este periodo a supuesto un gran esfuerzo en el relanzamiento de su nueva MDD, que los consumidores, según Tesco, aprecian y reconocen como de muy buena relación calidad precio.

Sainsbury’s retrocede en ventas, lastrado por una pérdida de 2.3% de la gama de no alimentación y de -0.2% en ropa. Las ventas de alimentación han crecido un 0.4%. En total, las ventas comparables retrocedieron un 1.1%. Por canales, convenience con un 3% y online con un 8% han sido los que mejor se han comportado. Según el CEO de Sainsbury’s, sus clientes han contenido el gasto y no han comprado productos tan premium como otros años.

Las ventas comparables de Morrisons han crecido un 3.6%, un gran resultado, pero hay que tener en cuenta que una parte importante de estas ventas vienen de la sección de venta mayorista, el negocio que tiene para vender productos de marca Morrisons a Amazon y productos de marca Safeway a McColl’s.

Las ventas en tiendas han crecido un 0.6%, menores que las del anterior trimestre, pero todavía positivas. Sienten la competencia de los discounters, que están abriendo muchas tiendas en el norte de Inglaterra, zona Morrisons. Aunque notan que se reduce el número de transacciones, éstas son mayores, con más gasto y más artículos, compensando la pérdida de clientes por ahora.

Además anunciaron que bajaban el precio de casi 1000 artículos básicos una media del 20%, volviendo a la costumbre de la guerra de precios que vivimos hace unos pocos años.

Las cadenas premium no han obtenido buenos resultados. Waitrose presentó un crecimiento de 0.2% (un 0.3% en ventas comparables), mejorando mucho la semana de Navidad en ventas lo que hasta entonces había sido una campaña mala. Marks & Spencer se encuentra en peor forma: parece que los problemas del negocio non food se han contagiado al alimentario definitivamente, y las cifras son malas en todas las partes del negocio. Las ventas de alimentación bajan un 1.2% (-2.1% en ventas comparables) y las ventas de todo el negocio bajan un 3.9%. Han crecido en volumen, y el menor negocio, dicen, es consecuencia del cambio que están llevando a cabo reduciendo las promociones y estableciendo una política de siempre precios bajos.

Quedan por conocer los datos de Asda, Lidl y The Coop. Kantar les da crecimientos del 0.7%a Asda, y 9,4% a Lidl.

Empieza un 2019 que promete ser muy intenso en el mundo del gran consumo. Tenemos por delante la resolución del Brexit, y de la posible fusión entre Asda y Sainsbury’s, que de producirse alguno de estos eventos, las condiciones del mercado cambiarán de forma significativa.

El Veganuary se hace mainstream.

Las campañas en el gran consumo suelen estar relacionadas con celebraciones más o menos arraigadas en la sociedad, o con ocasiones importantes: Navidades, la vuelta al cole, la Semana Santa, el Ramadán, los mundiales y las olimpiadas, San Valentín, y últimamente Halloween.

El Veganuary es una campaña muy reciente, que al abrigo de los deseos más o menos generales de los consumidores de moderar su consumo durante enero tras los excesos navideños, ha sido impulsada por varios grupos activistas para lograr adhesiones y así reducir el consumo de carne. Han tenido tanto éxito que llevamos ya dos años hablando de “plant power” y cada vez vemos más supermercados y restaurantes apuntándose a la moda, hasta que hemos llegado a este año en el que ya podemos considerar al Veganuary prácticamente como otra campaña más en el mundo del gran consumo.

Las cadenas de supermercados no solamente han renovado la decoración de los lineales poniendo énfasis en las zonas donde están los platos preparados veganos y vegetarianos y los sustitutivos de la carne, si no que también han elegido este mes para incorporar nuevas referencias y lanzar nuevas gamas de su MDD.

Marks & Spencer ha presentado Plant Kitchen, su gama de productos vegetarianos y veganos. Aunque tenía algún plato preparado, ahora los han juntado en una gama de 60 referencias, junto con varias novedades y productos de otras secciones como salsas, snacks, pizzas, etc. Además la cadena ha tenido un cuidado especial a la hora de elegir el material de packaging, evitando plásticos que no se suelen reciclar en UK. Sainsbury’s y Waitrose también amplían su gama de productos vegetarianos y veganos. Aunque empezaron antes a ofrecer este tipo de productos, no tienen tantas referencias como Marks & Spencer.

Varios fabricantes también presentan novedades, como Ben & Jerry que trae nuevos helados completamente veganos (basados en coco) a los lineales, Bol, que aunque ya todas sus referencias sean veganas aprovecha el empuje del mes para lanzar nuevos productos y anunciar la utilización de materiales de packaging que se reciclan con mayor facilidad,

En el mundo del foodservice los ejemplos también se multiplican. La gran mayoría de cadenas tienen ya una oferta vegetariana y vegana, pero han aprovechado este mes para lanzar nuevos productos y generar buenas noticias sobre sus marcas:

  • McDonalds lanza su Happy Meal vegano basado en una fajita también vegana que incluyeron en su oferta hace unos pocos meses. El plato es de unos goujons hechos de arroz, legumbres y verduras, en vez de las típicas piezas de pollo rebozado, por ejemplo.
  • Gregg’s, una de las cadenas de panaderías y food to go más populares en el Reino Unido (casi 1,900 tiendas) tiene ya su versión vegana de su famoso “sausage roll”, un tentenpié típico del Reino Unido que consiste en una salchicha dentro de una pasta de hojaldre. La versión vegana trata de imitar a la tradicional, con una salchicha de Quorn.
  • La cadena de fast food saludable Crussh ha convertido una de sus tiendas en restaurante vegano. Ofrece 70 productos como bocadillos, ensaladas, snacks y postres veganos durante el mes de enero. El resto de restaurantes de la cadena van a ver ampliada su oferta de productos veganos.
  • La cadena TGI Fridays pone a la venta en UK una hamburguesa vegana preparada a partir de proteína de setas. Llevan ya un año vendiendo en USA las hamburguesas de Beyond Meat, pero estas son de otro fabricante.
  • Pizza Hut ofrece Jack ‘n’ Ch**se, una pizza vegana con sustituto del queso de la marca Violife y el casi omnipresente Jack Fruit, la fruta tropical que imita la textura de la carne del cerdo, y está presente en muchos platos preparados veganos.

Tras enero, sin duda seguiremos hablando mucho de la tendencia vegana. Según Kantar, la categoría de productos veganos y sin carne había crecido un 14% hasta alcanzar unas ventas de £352.10 millones en agosto del 2018, y para un periodo similar, según Mintel, un 14% de los nuevos productos que habían lanzado las cadenas británicas era vegano.