A la caza de los productos locales.

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El Brexit seguramente ha dado otra dimensión a la cuestión de los productos locales. Aunque se hable mucho ahora, es verdad que los consumidores británicos en general se sienten inclinados a comprar productos locales (un 67%, según un informe que acaba de publicar Morrisons, aunque otras fuentes como Mintel o Nielsen hablan de cifras menores, como el 50%, según Nielsen hace un año, y con algunas categorías, como la leche, alcanzando el 65%) . La mayoría de cadenas tienen compromisos de tener carne u otras materias primas 100% del país en varias de sus gamas, destacar los productos locales en los lineales y el packaging, y en general, celebrar lo británico.

La nueva dimensión del asunto viene dada por el Brexit y cómo va a cambiar el panorama comercial con el resto de países. Según el estudio que miremos, entre el 40 y 50% de los alimentos que consumimos que vienen de fuera de la isla, importando productos por un valor aproximado de £39,000 millones. Ante el casi seguro cambio en las relaciones con la Unión Europea (nuestro principal proveedor) ésta es una cuestión muy importante, vamos a padecer antes o después un encarecimiento súbito en las cestas de las compras en cuanto se apliquen aranceles.

La noticia de hace unos días seguramente es anecdótica, pero llama la atención de cómo pueden injerir los políticos en los negocios de los supermercados de una forma un poco tontorrona. El ministro encargado de las cuestiones medioambientales salió de una reunión de trabajo anunciando que estaban valorando preparar legislación que obligara a las tiendas de alimentación online poner el “Botón Británico”, que permitiera a los clientes filtrar los productos que fueran totalmente locales. El ministro, George Eustice, lo había hablado con varios representantes de los sindicatos agrarios y a todos les parecia una iniciativa fenomenal.

Se me ocurre que si la demanda tuviera tanta fuerza, las cadenas no habrían esperado ni un segundo en implantarla. Pero lo que sí hemos visto en los últimos tiempos varias iniciativas de las cadenas para mejorar la representación de los productos locales en sus tiendas. El componente de relaciones públicas seguramente es elevado, pero en los últimos tiempos se han puesto en marcha sistemas para captar más productores locales y ayudarles a desarrollar sus propuestas de valor.

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The Coop tiene un equipo dedicado al que se dirigen los productores locales. La cadena tiene el compromiso de doblar en número de proveedores locales desde el lanzamiento de la iniciativa (noviembre del 2016) hasta el fin del 2017. El equipo les va a ayudar con las propuestas comerciales y los aspectos técnicos y de gestión de los negocios, para contribuir al éxito de la empresa.

La propuesta de Ocado es más marquetiniana, porque sólo van a elegir a un proveedor, y para ello lanzan una competición. El ganador, además de entrar en el surtido de Ocado, se llevará un premio de £20,000 para invertirlo en packaging, comunicación etc.

Y por último Morrisons, que compite con The Coop por ser la cadena más asociada a los productos locales, también a preparado una competición para incorporar este año 200 nuevos proveedores. La selección se va a realizar en varios eventos alrededor del país, donde los empresarios tienen que presentar su producto a un jurado compuesto por compradores, personal de la tienda y clientes de la misma.

Según el gobierno, estos pequeños artesanos alimentarios dan empleo a unas 127,000 personas, y aportan £22,000 millones a la economía británica cada año.

 

ACTUALIZACIÓN. El sindicato agrario acaba de publicar una guía para consumidores donde les explica los distintos compromisos que tienen las cadenas con los productos locales. De esta forma saber si toda la ternera es de UK, la harina, las frutas y verduras, etc.

La pueden mirar aquí.

Morrisons: Resultados Fy 2016/17

La cuarta cadena del país es la primera del top 4 en presentar sus resultados anuales. Y esta vez, después de unos cuantos años, abundan las buenas noticias. Las cifras presentadas por el nuevo equipo de gestores son muy buenas. En apenas un año y unos pocos meses, han conseguido revertir la situación y volver al crecimiento en ventas y beneficios.

Las cifras hablan por sí solas: las ventas crecen un 1,2%, las comparables un 1.7% (Morrisons ha cerrado tiendas que no eran rentables, y tiene unos 5.000m2 menos de superficie de venta frente al año pasado),  y los beneficios han crecido más de un 10%.

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Una gráfica para resumir como Morrisons ha mejorado.

¿Las mejoras? Ya se lo hemos ido comentando en varios de los posts anteriores. Morrisons ha buscado afinar los básicos de surtido, disponibilidad y servicio, y así lograr tener sus tiendas bien atendidas y mejorar la experiencia de compra. Han seguido con varias oleadas de rebajas de precios (la última, centrada en los productos cárnicos (un 17% menos de media para 130 referencias de la categoría).

También les ha resultado muy positivo el relanzamiento de su gama MDD premium, y el impulso a los productos locales (muy en la boca de todos, ahora, pero seguramente algo más fácil para Morrisons por su integración vertical). Están mejorando las tiendas aplicando el programa que llaman “Fresh Look”. 100 tiendas este año con mejor experiencia de compra basada en mejores equipos de refrigeración, una mayor presencia en tienda de los productos que preparan en las mismas, mayor visibilidad de los obradores, y mejoras en las cafeterías. También han realizado algunas mejoras operativas, para poder llevar a cabo la preparación de pedidos online desde las tiendas de forma eficiente.

Online ha contribuido con un 0.9% al crecimiento de las ventas. Trabajan en dos proyectos, la tienda online a través de su colaboración con Ocado, y la venta a Amazon para su supermercado online Amazon Fresh.

No hay aperturas de supermercados planeadas para este año, por lo que el crecimiento viene por seguir mejorando en los básicos, por la renovación de su surtido (han introducido ropa de mujer en sus zonas de non-food), el proyecto convenience (gestionan ahora 10 tiendas en gasolineras del grupo Rontec), y una nueva propuesta mayorista: utilizar la marca Safeway (el supermercado que compraron hace 10 años) para lanzar una gama de productos MDD que ofrecerán a supermercados independientes.

Crecen los dividendos y las ventas, se reduce la deuda, y las inciativas parecen sólidas. Buenas noticias para los de Bradford!

 

Morrisons recupera el “mojo”.

Parece que pasan los tiempos de cara larga en el retailer del norte de Inglaterra. Hasta el CEO se relaja, avisa que han recuperado el “mojo”, o el duende, y dice que el secreto de la recuperación está claro: tener más de lo que quieren comprar los clientes, y tener más empleados en las tiendas a las cajas y rellenando estanterías. Lo dice como si fuera fácil.

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Morrisons The Best. La recién estrenada MDD premium de la cadena.

 

Llevan ya varios trimestres en franca recuperación, y los resultados de estas fiestas han sido espectaculares, a juicio de todos, nadie les ve ninguna sombra. Y es que aunque justo hayan justo anualizado la venta de las tiendas del canal convenience, consiguen un crecimiento en ventas importante, a la vez que en las comparables. Las ventas han crecido un 2,0%, gracias a las frutas y verduras (han hecho un gran esfuerzo en ofrecer precios muy bajos), bebidas, y la MDD del rango premium, The Best, justo introducida un poco antes de empezar la campaña de Navidad (y que ha supuesto una verdadera sorpresa por su éxito). Nutmeg, la marca de ropa, también les ha reportado alegría, con un 30% de crecimiento en ventas. Las comparables han crecido un 2,9%.

Las ventas online han supuesto un 0.6% de este crecimiento, gracias principalmente al impulso del acuerdo con Amazon.

David Potts, CEO de Morrisons,  confía en las medidas que están tomando, y dice que no sólo se trata de precio si no también de ser relevante para el tipo de clientes al que te diriges, y ellos ahora están mucho más afinados. Con este foco y esta ejecución, seguramente que ya han dejado los malos tiempos atrás y podrán recuperar el tiempo perdido.

UK: el camino de la promoción al SPB

Les habrá pasado a Uds al venir a ver tiendas por aquí. Ciertamente cuando voy con clientes, algo que sorprende sobre todo a las personas que llevan tiempo sin venir por aquí es el nivel promocional. Parece que todo el supermercado esté de oferta (de hecho en los Holland & Barrett muchas veces es así, tienen todas las referencias en promoción) y no haya nadie que pague el PVP completo por ninguna referencia… Aunque ahora les voy a contar como está cambiando esto, habíamos llegado a vender en promoción el 40% de las ventas (llegando al 45% del volumen). Y en algunas categorías la cifra había llegado hasta el 80%.

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Holland & Barrett, el supermercado que casi siempre lo tiene todo en promoción multicompra.

La irrupción de los discounters y el triunfo de la compra simple (en referencias y en precios) y varios factores más, han ido cambiando el papel que juegan las promociones en el mercado británico, y ahora nos encontramos que es una estrategia en declive. Parten de un nivel muy alto de aplicación, claro, y costará llegar a los niveles de otros países europeos, pero se va avanzando.

Según Kantar, al principio de la crisis el 30% de las ventas se realizaban en promoción, y desde el 2008 la proporción fue creciendo gracias a la incorporación de más referencias y el desarrollo de nuevas mecánicas promocionales (sobretodo de las llamadas de multicompra) hasta alcanzar el 40%. En ese momento, 2011, vemos como empiezan a lanzarse nuevas iniciativas para comunicar valor a los consumidores, como las distintas iniciativas de Sainsbury’s, Asda, Tesco y Morrisons de comparadores de precio.

Sin embargo, durante este periodo el discount supo hacerse fuerte gracias a su oferta de pocas referencias y precios simples, y una paulatina mejora de los surtidos y su imagen, hasta conseguir ser supermercados de cesta completa, robando muchos clientes del top 4. También se creó una especie de corriente de opinión en contra de las promociones: desde las notas de Which?, la asociación de consumidores, en las que criticaba las políticas promocionales de las cadenas (y que dió origen a una investigación por parte del gobierno británico) y un cierto flujo de noticias en los periódicos medio mofándose de los errores en las promociones de las cadenas (los típicos carteles de 1 por £2 y 2 por £5) o denunciando que el precio en promoción es el habitual y que los productos apenas pasaban unos días en precios artificialmente altos para poder comunicar la promoción. En el fondo, lo que se declaraba es que muchos de los consumidores encontraban dificultad en entender las promociones (aunque si que un buen número de ellos las estudiaban y sacaban provecho, los llamados savvy shoppers) y se sospechaba que los supermercados no ofrecían buenos precios a través de las promociones.

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Fotografía de Roy Jackson para The Guardian, que recopila en una web errores de etiquetado de las cadenas británicas. Pulsar en la fotografía para verla.

Ahora nos encontramos en la curva descendente del valor de las promociones, con un 38% del gasto realizado en artículos en promoción. Sainsbury’s fue el primero en mover ficha, entendiendo que era necesario no seguir haciendo lo mismo. Ellos habían tenido problemas durante la guerra de precios por haber seguido la iniciativa de Morrisons. Al ser un supermercado de valores, quedaron mal por competir en la espiral descendiente de precios a la vez que decían que sus productos eran más sostenibles que el resto, que trataban mejor a los proveedores, etc. Por ello su pequeña revolución fue reducir el número de promociones, abandonando desde este verano las de multicompra, y ajustando las demás para ir hacia un modelo más similar al de los discounters. El resto del top 4, les han seguido de forma algo más tímida, quizá sin tanta comunicación ,pero claramente percibible en las tiendas.

Y la iniciativa de Sainsbury’s, como expliqué en la entrada correspondiente, no sólo se centra en un menor número de promociones. También en reducir el diferencial entre el precio habitual y el promocional, para evitar que los clientes busquen o esperen las gangas como antes.

IRI también acaba de publicar un pequeño informe donde analiza la evolución de los precios y las promociones en Europa durante este último año (busquenlo, se lo recomiendo porque es excelente para comparar los distintos mercados, aunque los datos sean distintos a los que ofrece Kantar porque por ejemplo, no miden frescos). Por lo que respecta al Reino Unido, pone en datos lo que les he detallado más arriba. Las categorías con mayor volumen de ventas en promoción se sitúan alrededor del 64 al 62%, y la que menos volumen vende en promoción alcanza un 39%. Crece el descuento ofrecido en las promociones (por que se abandonan las de multicompra y se hacen más directas) y el número de promociones de un descuento directo en el precio (suponen un 14% en alimentación). Mientras tanto, ecomo era de esperar por las nuevas estrategias de los principales agentes, las promociones multicompra pierden  3.5 puntos respecto al año anterior y suponen un 12% del total. Y las marcas soportan mayor peso, al realizarse el 60% de las ventas en promoción, mientras que para la MDD es de un 28,4%.

De todas formas, en Navidades hemos visto como ha vuelto el festival promocional… seguramente, no se puede despreciar una herramienta tan socorrida para llevar gente a las tiendas.

 

Morrisons, Amazon, Deliveroo y Ubereats. Más rápido por favor.

La velocidad de entrega es el tema del momento en el comercio online. Hace un tiempo era la capacidad de ofrecer frescos y crearse una buena reputación al respecto, las entregas en tiendas, click & collects y drives, y ahora, el hacer todo lo posible por acercar a cero el tiempo que tiene que esperar el cliente.

En restauración la carrera entre Ubereats y Deliveroo es impresionante. La última jugada de Deliveroo es el acuerdo con Heineken para abrir la tienda “House of Brew”, en la que los clientes pueden comprar cerveza online y la promesa es realizar la entrega en 20 minutos!

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La selección de cervezas que Deliveroo ofrece entregar en 20 minutos.

Y por la parte del gran consumo, impresionante lo que están haciendo Amazon y Morrison juntos. Morrisons vende sus productos en Amazon Fresh desde Junio, ofreciendo miles de referencias de MDD y de productos frescos. Apenas han pasado tres meses de ofrecer el servicio cuando acaban de anunciar la posibilidad de entregas de Amazon Fresh en una hora (pagando un extra de £6.99) o de dos horas gratis (además de la cuota que se pague del Amazon Now).  Ofrecen 10,000 referencias en este servicio ultrarápido, y los pedidos se preparan en el Morrisons más próximo al lugar de entrega del pedido. Por ahora el servicio se ofrece solamente en Londres y Hertfordshire.

De los demás retailers, tan solo Sainsbury’s y Marks & Spencer ofrecen entregas de una hora, y en zonas mucho más limitadas que la de Morrisons y Amazon. Tesco, Asda y Ocado ofrecen entregas en el día, pero si hay huecos libres en las rutas de entrega.

Nos acercamos al lo compro y lo quiero ya de los clientes millennials…

Brexit y Alimentación IX – El debate de la inflación.

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El debate del precio tiene ya un hashtag: “Marmitegate

El debate sobre la inflación se tensa, y aunque todos sabemos cómo va a acabar, lo que no se sabe es cuando acabará.

Nos encontramos en medio de una tormenta perfecta, con una serie de factores pre y post Brexit que son determinantes:

  • La economía general llevaba unos trimestres mejorando. Y, fundamental, las economías familiares también crecían y podían afrontar gastos diferidos gracias a su situación algo más cómoda.
  • El discount continuaba arrasando al haber acostumbrado a estas familias a ofrecer una calidad razonable a precios bajos. Para tratar de recuperar a estas familias, el top 4 lanza la famosa guerra de precios que nos ha dejado una inflación del -3%.
  • Los costes aumentan, no sólo los de varias commodities como el azúcar, el café, el aceite de palma, el petróleo, etc (según la Federación de Fabricantes de Alimentos, el coste de los inputs ha crecido un 20% en estos últimos meses), si no también los costes laborales, gracias al nuevo sueldo mínimo que implantó el anterior gabinete conservador y se puso en práctica el primer semestre del 16.
  • El Reino Unido importa el 40% de los alimentos que consume. Y un número importante de estos productos se pagan en dólares.
  • Y llega el Brexit, que trae incertidumbre sobre cómo van a ser varias de las condiciones fundamentales del mercado a medio plazo (tarifas sobre el comercio internacional y libre circulación de personas) y la depreciación de la libra frente al euro y el dólar.

Este debate ya se había iniciado hace un año, sólo que se llamaba “el fin de la guerra de precios”.  Se estimaba que por estas fechas ya se habría acabado y volvería la inflación. Luego con el cambio de año y los problemas de Asda (que tiene la opción que llaman “guerra de precios nuclear”) los CEOs de la gran distribución la alargaban hasta las Navidades de este año, pero todos estaban convencidos de que su fin estaba a la vista.

Los hechos de estas últimas semanas parece que nos acercan al climax, con el problema entre Unilever y Tesco, los anuncios de varios fabricantes como Nestlé sobre el coste de las materias primas de sus productos, y las opiniones de varias patronales sobre lo insostenible de la situación (BRC, FDF, WSC, etc). Dando un giro a su estrategia de comunicación, Tesco reconociendo que los incrementos en los costes se tendrán que trasladar al PVP, y hace un par de días, Morrisons subiendo el precio de algunos productos de Unilever (el Marmite, que estuvo en el centro de la polémica con Tesco) parece que se abre un nuevo capítulo en esta saga (fuera del gran consumo, pero también muy determinante para la opinión pública, el anuncio de Apple de subir ya el precio de todos sus productos en UK para reflejar la devaluación de la libra). En todo caso, la guerra de precios se centra en los productos básicos, y en la eliminación de referencias por parte de las cadenas que hacen bajar el precio medio de las cestas de la compra.

Se avisa que va a haber más negociaciones como las de Unilever, con más fabricantes tratando de pasar incrementos de costes al PVP, mientras que las cadenas no querrán tocar nada antes de Navidades. Va a ser el juego de quién es el más débil, y cuando alguno flaquee, se abrirán las compuertas.

Morrisons: mejoras en las relaciones con los proveedores.

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Malos tiempos para las relaciones entre fabricantes y distribuidores. ¿Quién se va a hacer cargo de la devaluación de la moneda? Sin embargo, por lo menos aparentemente, la presión social y el fundamental trabajo del árbitro de la cadena en este país han ido cambiando un poco las cosas. y desde hace un par de años las cadenas están modificando la forma que tienen de tratar a los proveedores. Por lo que declaran en las encuestas que responden al árbitro de la cadena, las cosas van mejorando, y hay menos disputas, las condiciones están más claras desde el principio y se paga más rápido.

Morrisons, que en el último informe del árbitro (Junio 2016) no salía muy bien parado ha trabajado duro revisando su forma de trabajar y ahora ha presentado una serie de cambios, compromisos, para mejorar sus relaciones con los proveedores. Los presentó en la pasada conferencia de proveedores,  hace un par de semanas, y el IGD las recogía en su boletín.

Los “doce mandamientos” son una lista de buenos deseos, que van desde tener siempre al cliente como la principal prioridad, se tiene que escuchar a todas las partes para entender bien los negocios mutuos, los acuerdos deben ser simples y por escrito, transparancia, pagar a tiempo, y expresan su voluntad de establecer relaciones de largo plazo.

También categorizan a los proveedores en cuatro niveles, desde los meramente transaccionales, a los top que son estratégicos, con los que los altos directivos de Morrisons mantienen un contacto continuo y fluido.

Estas normas deben simplificar el trabajo de los compradores, y centrarse en obtener precios bajos para sus clientes.

Tesco ha llevado un camino similar, y aunque Sainbury’s no ha hablado mucho de esto, sí que publica ahora, por ejemplo, los ingresos que obtiene de proveedores por motivos distintos de la venta de productos. Como ven, cada vez más simplicidad y transparencia.

No casa esto mucho con lo que vamos a ver en estos meses hasta Navidades, donde los analistas anticipan que los principales fabricantes y distribuidores tendrán alguna que otra disputa sobre el precio, por el aumento de costes de fabricación, de materias primas y de importanción de productos. Pero sin duda el trabajo del árbitro está teniendo un impacto importante, y su mera presencia frena desenfrenos.

Wm Morrisons plc – Resultados H1 FY2016/17

Buenas noticias en las tiendas de Morrisons: por fin se dice que han empezado oficialmente la recuperación, tras tres trimestres de crecimiento!

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Las ventas siguen sin crecer, un -0.4% en este periodo, pero hay que tener en cuenta que en este periodo han abierto un supermercado, han cerrado siete que no eran rentables (un 5% de su superficie de venta, aproximadamente) tras los once que cerraron el año pasado, y han vendido todas las tiendas convenience que tenían (unas 140).

Las ventas comparables permiten tener una imagen un poco más positiva de la cadena: en el primer semestre han crecido un 1,4% y si contamos sólo el último trimestre, un 2% (frente al 0.7% del último trimestre). Además también hay un gran ahorro en costes que se han podido reducir para liberar más dinero e invertirlo en reducir los precios, e incluso, para comunicar que esperan que los beneficios sean un 11% superiores a lo que habían calculado a principios de año. Sin embargo, gran parte de este crecimiento viene del canal online (un 1,1% para el primer semestre frente un 0.3% para los supermercados).

Las cifras de volúmenes de venta y número de transacciones también son positivas, con crecimientos comparables del 2,3% y 4,3% para supermercados, donde se ve el efecto de la reducción de los precios medios de las referencias más básicas.Morrisons Fish.jpg

Vuelven los clientes gracias a los precios, pero también por las mejoras en servicio, el centrarse en el negocio de los supermercados, y por las mejoras en sus productos frescos y de MDD (han recibido algunos reconocimientos a la calidad de la carne y el pescado que venden, quesos y vinos).

De su negocio de ser proveedores de Amazon Fresh se ha hablado poco, aunque hace unos días comunicaron otra nueva colaboración con el pure player, y es que van a instalar taquillas en los supermercados, donde los clientes de Amazon puedan recoger sus compras de libros, electrónica, etc.

Siguen prestando atención al canal convenience, aunque todavía se un desarrollo más interno que nada. Tienen cinco pilotos de tienda “Morrisons Daily” en gasolineras que no son propias, y están trabajando en un nuevo formato de tienda para las gasolineras propias, que tienen en los parkings de varios supermercados.

El plan de recuperación de la nueva dirección parece ir viento en popa. Se cumplen o superan objetivos, y siguen mejorando en competitividad para afrontar más guerra de precios, más brexit, y lo que venga.

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Evolución de las ventas comparables en Morrisons a lo largo de los últimos trimestres.

Morrisons: se nos acaban los titulares para hablar de la guerra de precios.

Los que contamos lo que pasa aquí lo tenemos fácil para producir notas. Las cadenas de este país son muy activas en el lanzamiento de nuevas iniciativas, que prueban durante un tiempo breve, y desechan con mayor rapidez. Y pasan a buscar la siguiente con la que adaptarse más fielmente a los shoppers (o robarle unos cuantos a la competencia).

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Morrisons: cada vez más baratos.
Sin embargo esto de la guerra de precios nos está dejando sin palabras. ¿Cómo explicar que las cadenas siguen profundizando en la misma? Acciones y reacciones del top 4 hacia el margen cero, salvo Sainsbury’s, que decidió no seguir con tanta intensidad como los demás esta carrera. Y ¿cómo explicar que Morrisons lanzó una andanada seria el 31 de julio, y ahora acaba de anunciar otra? La enésima y la n+1 que llevan a cabo.

La primera bajada fue de unas 1,000 referencias sobre todo de productos frescos. Fue convenientemente vinculada al Brexit. Ante las noticias que daban por supuesto que por la pérdida de valor de la libra y las incertidumbres del mercado los precios de los productos de gran consumo iban a subir, Morrisons anunció esta rebaja para mostrar a sus clientes que estaba de su lado. La rebaja media de precio es de un 18%, pero en los productos de cosmética que rebajaron, el precio es un 27% inferior.

Y ahora acaban de anunciar otra rebaja. 160 referencias, principalmente productos básicos de las secciones de carne, y frutas y hortalizas, y de un 12% de media.

Kantar acaba de publicar sus datos del mercado del último trimestre, y como viene siendo habitual el top 4 sigue perdiendo ventas que van hacia el discount y las cadenas premium. Asda es una vez más quien más pierde, seguido de Morrisons, que a pesar de los recortes, no acaba de activar a sus antiguos clientes, y convencerles para que vuelvan a sus tiendas. Asda, como decimos, sigue cosechando malos resultados a la espera de las directrices que proponga el nuevo equipo directivo. Han descartado el llevar la iniciativa en la guerra de precios, pero por margen parecen tener mucha capacidad. Los analistas llaman a lo que pueda hacer Asda “guerra de precios nuclear”, y sin duda debe hacer un esfuerzo importante para tratar de recuperar clientes y la imagen de precio que han tenido muchos años.

Y si el discount alemán parece perder algo de fuelle, el discount inglés toma impulso. Las cadenas tipo Poundland y compañía crecen de media a mayor velocidad que los discounters. No son lugares de compra completa y difícilmente alcanzarán los niveles de Aldi y Lidl, pero en un mercado con tan poco margen, cualquier porción de la tarta que te roben hace daño.

Las importaciones están rodeadas de incertidumbre. El Brexit ha supuesto una fuerte depreciación de la libra esterlina, y además trae la promesa de tarifas para algunos productos hasta que se puedan firmar acuerdos. Se espera que el encarecimiento de estos productos  frene la depreciación, veremos cuando se mueve el primero hacia arriba. 

Las ventas en supermercados, al nivel del 2010.

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La guerra de precios que acabó con la inflación alimentaria de hace unos años (3-4%) y el avance del discount, siguen reduciendo las ventas de las principales empresas del gran consumo británico. Según el análisis que realiza The Share Centre, estos negocios han perdido la cuota de los £100.000 millones de ventas de alimentación, un nivel que superaron en el año 2010.

Además, el futuro no parece muy halagüeño para las empresas que venden a consumidores… Se espera que la crisis de confianza que se vive en la actualidad, provocada en gran medida por la incertidumbre ante el Brexit, se traduzca en retraer el gasto. Por ahora no se tienen datos para asegurar esto, es muy pronto, pero algunos indicadores como el índice de tiendas vacantes (que ha crecido en los últimos meses) y la actividad productiva que se reduce permiten anticipar una nueva etapa dura para el comercio.

Pero también se ven indicios que dan a entender que la guerra de precios pueda estar acabando, aunque seguramente que sean muy optimistas. En este último año hemos visto como el crecimiento de Aldi se iba haciendo más lento, posiblemente porque a medida que aumenta la densidad de tiendas, las nuevas aperturas canibalicen a las tiendas que ya tiene, y porque le cueste capturar nuevos clientes de otros nichos (lo cual preocupa a los demás agentes, por si las acciones que emprenda les roban más clientes). En los últimos meses el British Retail Consortium ha detectado como el precio de algunos productos básicos ha dejado de bajar, y han repuntado un poco. Y la amenaza del Brexit, que por la pérdida de valor de la libra las importaciones se encarecen, y esto se acabará notando en los PVPs (por ahora, la inflación  general está en el 0.6%, el máximo de los dos últimos años, pero muy alejada de los valores de hace tres o cuatro años) a corto/medio plazo, y a largo plazo todo depende de los nuevos acuerdos comerciales a los que llegue el Reino Unido con otros países.

Si bien, y por el lado realista, siguen habiendo bastantes analistas que piensan habrá guerra de precios para varios meses más. Lidl ha tomado impulso, Morrisons acaba de anunciar otra oleada de rebajas de precios, y se espera que la nueva dirección de Asda quiera recuperar cuota de mercado también a base de reducir precios. En todo caso, un panorama complicado.