Más barato si eres del club de fidelización.

Dar un trato personalizado a los clientes es cada vez más importante, y las nuevas Apps de fidelización que tienen los supermercados tratan de abundar en esto, para hacer que los clientes se sientan que reciben un trato personalizado de las cadenas. Pero está claro que es una forma lenta y silenciosa de ganarse a los clientes, y que para atraer la atención sobre los clubs de fidelización hay que hacer algo que llame la atención de los consumidores.

Que los miembros del club de fidelización de una cadena tengan precios especiales no es nada nuevo, pero nos resulta curioso que, tras un periodo sin novedades en este espacio, ahora las dos principales cadenas del país hayan lanzado iniciativas iguales.

Cuando Waitrose puso en marcha su tarjeta myWaitrose, los precios especiales tuvieron un peso importante. Era el primer club de fidelización en el gran consumo británico en el que los consumidores no acumulaban puntos, pero podían recibir beneficios inmediatos (el más llamativo fue el café gratis que te podías tomar cada día a su salud). Los miembros recibían descuentos en algunos productos de MDD de Waitrose, también había algunos productos gancho a un precio muy rebajado (por ejemplo cajas de bombones que típicamente se regalan en Navidad) y la famosa promoción de “tú escoges las ofertas“, que permití a a los consumidores elegir 10 productos de un listado de 200, para los que recibirían un descuento del 20%.

El pasado mes de mayo Tesco puso en marcha sus “ClubCard Prices”, con motivo de la celebración del aniversario de su fundación, que en el mes de noviembre y este enero han vuelto a reeditar. Se trata de un descuento de entre el 10% y el 50% en varias referencias (unas 300 en cada tanda) de productos que los consumidores suelen comprar, para que no haya que comprar productos no habituales para beneficiarse del descuento. Y ahora Sainsbury’s lanza sus “Nectar Price”, con una comunicación muy llamativa gracias al bonito color morado de su tarjeta de fidelización, y que sigue el mismo principio, descuentos en una serie de productos para los miembros del club de fidelización.

Ambas iniciativas son similares, incluyen productos de marca de fabricante y de MDD, y de varias categorías. En ambas iniciativas también está muy presente que están vigentes durante un corto plazo de tiempo, urgiendo a los clientes a comprar los productos si quieren beneficiarse del descuento. Tesco utiliza también productos gancho, con un gran descuento, para asegurarse la atención de los compradores.

Y ambas iniciativas parecen diseñadas también para poner el foco de atención de los clientes sobre las tarjetas de fidelización, que los dos supermercados han renovado recientemente. Tesco acaba de lanzar su servicio de suscripción de fidelización, por el que pagas para acceder a unos mejores servicios y unos descuentos en la compra, el llamado ClubCard +, y Sainsbury’s está en proceso de digitalizar completamente la tarjeta Nectar, con una App más intuitiva y fácil de usar, y que ofrece más ventajas y juegos, a la vez que está integrando en Nectar su negocio de análisis de datos i2c, para avanzar en la personalización de las ofertas y el tratamiento de los clientes.

Ayudar a los clientes a vivir con menos plástico.

Debo admitir que desde el principio he mirado esta ola de reducir el plástico en las tiendas con algo de incredulidad. Cuando empezaron las campañas ciudadanas que cuestionaban el uso de vasos de café y de pajitas de plástico pensé que ojalá el gran consumo se contagiara y llegara a alcanzar un nivel mucho más general, pero con poca confianza basado en lo que pasó en el 2011. Pero es un movimiento que crece y crece, y supermercados y marcas lo están tomando muy en serio. Supongo que en el Reino Unido es fácil atribuir el punto de inflexión (el momento en que este deseo de reducir el uso del plástico pasó de activismo a algo mucho más frecuente) a la emisión de la segunda serie de Blue Planet, de Sir David Attenborough, donde se mostraba como los océanos se estaban convirtiendo en vertederos de plástico, pero esto es un movimiento que afecta a más países, y no sé si en otros lugares han tenido una epifania similar que inspire tanto a los ciudadados y empresas como ha pasado aquí.

Cartel Promocional de la Serie Blue Planet II. Fuente BBC.

Sea como sea, lo cierto es que la imagen de las tiendas se está transformando. Las cadenas empezaron por establecerse objetivos y hacerlos públicos, y eliminar los problemas más fáciles (por ejemplo sustituir los plásticos negros, que son de difícil detección en las plantas de selección de residuos a reciclar, y todo lo que se ha hecho con las bolsas para llevar la compra). Después vino un proceso de análisis de los productos, para ver en cuáles se pondía quitar plástico innecesario (por ejemplo, vender las latas de cerveza o de tomate sueltas y aplicar un precio promocional si te llevas seis u ocho), sustituirlo por otro material (a mi me impresionan las bandejas de cartón donde se envasan ahora filetes de carne en Aldi, Asda y Sainsbury’s), o buscar plásticos más sencillos y que fueran más fácilmente recicables (han cambiado de color la mayoría de bandejas de platos preparados… espero que las que han dejado de utilizar y ya estuvieran fabricadas puedan reciclarse o tener algún uso!).

Naturalmente los frescos, y principalmente la sección de frutas y hortalizas, son un foco de plástico importante y hemos visto como las cadenas ahora permiten a los clientes llevar envases de plástico a las tiendas para que allí les ponga el carnicero o pescatero la compra, en vez de envolverla ellos mismos, y multiples anuncios de aumentar los graneles en las secciones de frescos. Morrisons, Sainsbury’s y Tesco todos tienen pilotos más o menos avanzados, y han vuelto las balanzas a las secciones para que los clientes se pesen la fruta, o tenemos más productos que se venden en precio unitario.

Pero me parece que todo esto son medidas interesantes, pero que tampoco cambian tanto el panorama de la tienda. Lo que sí me parece transformador son las iniciativas de vender productos de alimentación seca a granel, en tolvas, y que los clientes se lleven la cantidad exacta que necesiten de macarrones, lentejas o arroz. Whole Foods Market lleva años con secciones donde los consumidores pueden comprar así (no solamente estos productos, también especias, o café recién tostado) o As Nature Intended, y en los últimos meses estamos viendo como las grandes cadenas están estudiando como incorporar esto a sus puntos de venta.

Whole Foods Market

Waitrose ha sido el pionero con la adaptación de una de sus tiendas a un concepto que sea bueno para clientes que quieren utilizar menos plástico (más graneles en todas las secciones, incluso en la de bebidas alcohólicas y productos de limpieza, alquiler de contenedores para llevar los productos comprados, puntos de recogida de envases más selectivos, etc) y Morrisons también anda experimentando con como tener una sección de frescos con menos plástico, y sobretodo, en los productos que prepara en los obradores de las tiendas.

Ahora Asda y Marks & Spencer se suman a esta iniciativa. La cadena premium desde ya, con la inclusión en una de sus tiendas de nueva generación de toda una sección de graneles, donde los clientes pueden comprar cereales, frutos secos, chocolatinas, legumbres, etc. Los clientes pueden llevar su propio envase o bien utilizar las bolsas de papel allí disponibles. Todos los productos son de MDD y las versiones a granel son un 10% más baratas que las contrapartidas envasadas, por lo que el aliciente está claro.

Dibujo de Asda interpretando como puede ser su nueva zona de graneles.

Y Asda, que ha anunciado que en mayo pondrá en marcha un proyecto similar al de Waitrose, una tienda piloto pensada para ayudar a los clientes a reducir el uso del plástico. Lo interesante de esta iniciativa es que los fabricantes con marca van a tener protagonismo. La tienda va a contar con dispensadores mecánicos de cereales, bolsitas de té, café, etc de los productos de Unilever, Kellogg’s etc, cuyas marcas tendrán gran presencia en la zona donde los clientes se sirvan de productos. Además la tienda va a contar con lo que hemos visto en otros pilotos similares, como los contenedores de reciclaje de envases, una sección de frutería con mucho más granel que el habitual, y venta de contenedores de plástico donde llevar la compra a granel. Quieren probar el piloto unos tres meses y enseguida trasladar los aprendizajes al resto de tiendas, por lo que es muy posible que antes que acabe el año veamos estos graneles en una buena parte de las tiendas de Asda.

Hay que celebrar que haya tantas iniciativas, y esperemos que los consumidores sigan con tanto entusiasmo.

Tesco, Coop y Sainsbury’s: iniciativas para dejar atrás los pagos en efectivo.

Cada vez es más habitual ver carteles en tiendas y restaurantes de “No aceptamos pagos en efectivo”, y naturalmente, las cadenas de supermercados no son una excepción y vemos como cada vez se realizan más pagos con tarjetas: ya sean las compras grandes del hipermercado, las compras pequeñas en las tiendas convenience (incluso hay ya un buen número de modelos de cajas de autocobro donde no puedes pagar en efectivo). Acelerar el paso de los clientes por las tiendas y reducir puntos de fricción es importante para mantener una percepción positiva de tu marca, y el pago (y las colas!) es un elemento importante.

En estos últimos meses, en el mundo del gran consumo británico hemos visto nuevas aplicaciones e iniciativas en este campo, por parte de Tesco, The Coop y Sainsbury’s.

Tesco se ha tenido que enfrentar a las protestas de un buen número de clientes ante la decisión de no aceptar pagos en efectivo cuando el cliente utiliza la herramienta de escanear su propia compra. 90% de los clientes que utilizan este servicio ya pagan con tarjeta, pero la medida no ha sentado bien a un grupo de ellos. Esto contrasta con Sainsbury’s, que tras pilotos en varias tiendas durante varios años, a lo largo del 2019 ha implantado el “SmartShop” (el sistema por el cual el cliente se escanea la compra) en la práctica totalidad de sus supermercados e hipermercados, y solamente se ofrece la posibilidad de pagar con targeta.

Sainsbury’s finalizó el piloto de Londres de su tienda sin cajas en septiembre, volviendo a instalar cajas, pero lo interesante es que ha decidido apostar por un modelo híbrido. En unas pocas tiendas del centro de Londres ahora es posible escanear la compra con el móvil, y pagar directamente en la app sin pagar por caja. Posiblemente sea un poco complicado para los empleados de la tienda, pero también facilita mucho el tránsito de los clientes, que no tienen que hacer cola para pagar, sobretodo en las horas puntas de la mañana y el medio día, cuando los clientes van a comprar un bocadillo y una bebida, y la tiendas desbordan. Veremos si pronto implantan un sistema parecido en los hipermercados, aunque allí el riesgo es de mayor importancia. ¿Quizá para las zonas de food to go en las entradas de las tiendas?

Y finalmente, The Coop que también se une al club de supermercados con Apps para escanear y pagar productos. Desde hace unos pocos meses el sistema que estaban probando en su tienda en la central en Manchester está disponible en varias tiendas de Londres. Para poder utilizarla, el cliente tiene que escanear un código QR en la puerta de la tienda, y ya puede empezar a escanear productos, pagando al final del proceso. Las tiendas cuentan con cajas registradoras, la app no las sustituye. La tienda tambíen está muy bien adaptada, con códigos bien visibles en todos los productos que se compran a granel o las bebidas de la cafetera.

Es una iniciativa similar a la de Sainsbury’s, pero me parece más importante por la naturaleza de las tiendas de The Coop. Sus establecimientos están centrados hacia el convenience y las compras pequeñas, por lo que posiblemente vayamos a ver como se extiende este sistema a muchas más tiendas en breve, no solamente a las urbanas centradas en las compras de comida para ahora, como las de Londres.

Poco a poco nos vamos preparando para despedir a las monedas que tintinean en nuestra cartera. Casi uno de cada seis jóvenes en UK no utilizan efectivo, según UK Finance.

Para todo el retail, en el 2018, menos del 30% de los pagos se realizaron en efectivo.

Resultados Navidad 2019: Tesco

El líder de la gran distribución en el Reino Unido ha presentado sus números navideños esta mañana. Según Dave Lewis, su CEO, el negocio se ha comportado de forma sólida, manteniendo una racha de cinco Navidades consecutivas creciendo. Y la verdad es que las tiendas están en plena forma, las iniciativas con MDD son muy bien aceptadas por sus clientes, y posiblemente, la situación del mercado (recordemos, llevamos ya unos meses a punto de salir de la Unión Europea de forma abrupta!) sea lo que les impida crecer más, dado que parece que la parte de los discounters la tienen algo mejor controlada.

Las ventas se han mantenido durante la Navidad, un “crecimiento” del 0% para el Reino Unido durante las 6 semanas hasta el 4 de enero, y unas ventas comparables creciendo un 0.1%. Se considera positivo porque están por encima de la media del mercado, pero es por debajo de la inflación. Para el trimestre completo (13 semanas hasta 23 de noviembre) las ventas se han contraído un 0.5% (-0.4% en comparables). Los resultados de Booker en Inglaterra, y los de las tiendas en Irlanda han sido más positivos, mientras que los de los negocios en Asia y en la Europa continental han sido bastante malos.

Las claves de conseguir estar por encima de la media de lo que ha sido el mercado, según el propio CEO, han sido los productos frescos, donde han conseguido juntar buenos precios, mejorar la calidad y además evitar las roturas de stock (uno de los problemas de Sainsbury’s, por ejemplo, que además, si los clientes ven que en el día a día faltan productos en tu tienda habitual, vas a ir allí a hacer la compra principal de Navidades?), algo que parece fundamental (los llamados “básicos” del negocio).

El precio es un elemento importante de la pugna que mantienen con los discounters por los clientes que buscan el mejor valor. La cesta típica de productos navideños era £2.28 más barata que hace un año, y en enero acaban de lanzar otra campaña de “precios especiales” para los clientes con la tarjeta del club de fidelización.

En Enero, precios bajos, pero no para todos los clientes! Solamente para los del club de fidelización.

No han facilitado datos de las ventas online, salvo que durante las 19 semanas del periodo han servido más de 14 millones de pedidos, y que ha crecido el valor medio de los pedidos, y los índices de satisfacción de los clientes.

El lechero robot de Milton Keynes.

Como he escrito recientemente en este blog, uno de los focos actuales de la compra online en UK es la de las compras pequeñas. Sob compras parecidas a las de convenience que se hacen en una tienda camino de casa, en las que los clientes quieren comprar productos de uso habitual que se les han agotado, o quieren comprar una cena. Lo fundamental en estas compras es la velocidad de entrega, y todas las cadenas están trabajando en proyectos para ofrecer estos servicios en las zonas urbanas.

Fotografía de Starship Technologies

Milton Keynes es una ciudad especial, porque el ayuntamiento ha permitido que se realicen pilotos con robots motorizados que llevan los productos a casa de los clientes, todos con la empresa Starship Technologies. Llevan colaborando desde el 2017 con Tesco, que hace unos pocos meses ha incorporado esta opción de entrega en sus servicios online para los residentes en esa ciudad, y desde el 2018 con Coop, sirviendo pedidos online desde dos tiendas. No tienen pedido mínimo, y el coste de la entrega es de £1. Según ellos, el 80% de los hogares se han descargado el App de Starships donde se puede comprar en The Coop, y la mayoría han comprado algo.

También durante un par de años Just Eat trabajó con la empresa para llevar los pedidos de comida de takeaway en un par de barrios del sur de Londres, pero la colaboración no acabó prosperando.

Ahora anuncian un nuevo proyecto con la empresa de bebidas vegetales Plenish. Es una de las marcas de moda y desde ahora sus clientes pueden pedir directamente a la marca que les lleven las botellas a casa, a través de la App de Starship. Las entregas se realizan de 9 a 12 de la mañana.

Starship Technologies está probando fortuna en los Estados Unidos también, fundamentalmente en campus universitarios, para llevar pedidos de restaurantes a las residencias de los estudiantes, pero todavía los costes de los robots y las restricciones normativas les complican la rentabilidad y la expansión del negocio.

A pesar de estas dificultades, seguramente pronto veremos robots sustituyendo los tradicionales lecheros, llevando cada día a los hogares las botellas de leche, las de bebidas vegetales, y quien sabe si pronto armados con un brazo mecánico que pueda dejar las botellas en la puerta y recoger las vacías.

Tesco y Lidl: otras formas de promocionar la Navidad.

La campaña navideña es sin duda la más importante de las cadenas. Las familias británicas gastaron el año pasado casi £400 de media en alimentación y bebidas para esos días, y para los supermercados es muy imporante capturar ese gasto.

La batalla no solamente se juega en el campo de las ventas, también es una cuestión de imagen. Desde las presentaciones de productos que se hacen en junio y julio, el lanzamiento de los spot navideños que ocurre a principios de noviembre, el conseguir titulares gracias a la buenas críticas de algunos productos (en esto los discounters son expertos) y finalmente, a principios de enero, la presentación de resultados. Unas malas navidades siempre ponen en cuestión la gestión del equipo directivo e incrementan la presión en su trabajo.

Tesco y Lidl ponen en marcha estos días un par de iniciativas en esta guerra de la imagen, con el objetivo de asociarse a productos del calidad alta, como los que quieres poner en tu mesa en la comida de Navidad.

Fotografía De Lidl

Lidl ofrece catas de sus vinos durante los próximos tres fines de semana, en Londres, Manchester y Glasgow. No parece nada extraordinario, y es natural que quieran promocionar sus vinos para rentabilizar el esfuerzo en elevar la calidad de los mismos y dárselos a conocer a los clientes. Lo divertido de la iniciativa, que se llama “Lidl Chateaux Noir” es que las catas se van a realizar en la oscuridad! Los clientes entrarán en una sala con decoración estrambótica (para alejarles un poco de la realidad física, dicen) y luego se sentarán en una sala a oscuras donde catarán varios vinos de Lidl. El objetivo es desprenderse de prejuicios a la hora de percibir la calidad de un vino, ya que dicen nos guiamos demasiado por la etiqueta y el tipo de botella. De esta forma, estamos solos frente al vino y nos podemos centrar más en el aroma y el gusto. En una tercera sala podrán degustar comida navideña del surtido de Lidl.

Y Tesco pone en marcha bares “Finest”, donde solamente se pueden encontrar productos de la gamma de MDD de Tesco premium. Es algo que podría ser un nuevo formato comercial, pero que por ahora van a ser tiendas efímeras, abiertas unas pocas semanas entre noviembre y diciembre.

En los bares se van a poder degustar los vinos más premium de la marca de Tesco junto con tablas de embutidos, snacks etc, del surtido navideño también. Van a ofrecer talleres a clientes, desde de degustación de vinos, maridajes de productos etc de cara a aprender algunas ideas y trucos para renovar la celebración de las navidades en el hogar.

Tesco ya abrió en el 2016 un bar pop up basado en sus vinos más premium. Fotografía de Tesco.

No hace mucho, en una presentación a inversores, el CEO de Tesco había dejado caer la posibilidad de abrir tiendas “Finest”, pequeños supermercados convenience con el surtido más premim de Tesco. Desde luego no sería un formato que podría extenderse tanto como el actual Tesco Express, pero sin duda podrían abrir bastantes tiendas en los centros de las ciudades, y competir mano a mano con los Simply Food de Marks & Spencer y Little Waitrose.

Un par de buenas ideas para ganar imagen y ganar en asociación a productos de calidad, y calentar motores para la batalla del fin de año ahora que hemos despejado – por ahora – la duda del Brexit.

Hibridación restaurantes/supermercados: un par más de ideas.

Las primeras barras de sushi que aparecieron en la gran tienda que abrió Whole Foods Market en Kensington, junto con grandes zonas de bandejas con comida donde los clientes podían llenar pequeños contenedores para llevarse a la oficina una comida caliente. Desde aquel momento, los superemercados han ido evolucionando y complementando su oferta de “comida para después” con la de “comida para ahora” (food for now) que muchas veces se prepara incluso en la misma tienda.

Ya son varias las cadenas que cuentan con puestos de sushi en sus establecimientos, aliados a fabricantes de prestigio (como Sushi Daily, en Asda, Waitrose y Sainsbury’s, que se ha convertido en la cadena europea más grande de sushi, con más de 700 puestos) o a marcas de restauración (Yo! Sushi con Tesco, Wasabi con Marks & Spencer). Y se está tomando un camino similar con lo de preparar platos en las tiendas, desde aquel pionero Sainsbury’s Kitchen que vendía bocadillos y sopas que preparaban allí mismo hace casi 10 años, a los nuevos Sainsbury’s Local y algunos Tesco Metro con una oferta de comida caliente muy amplia, los restaurantes de Crussh que Sainsbury’s instala en sus tiendas, los de Burrito Kitchen en Tesco, etc. Y los bares de Waitrose, algunos muy centrados en dar de comer a la hora del almuerzo, otros centrados en el “after work”, con tapas y vino y conciertos de jazz.

También el mundo del foodservice ha recorrido un camino hacia este punto intermedio de restaurante/tienda, basta ver la mayoría de cadenas de QSR que son prácticamente de autoservicio, o las tiendas a la entrada de algunos restaurantes, como las de Carluccio’s, que parecen auténticos colmados.

Fotografía Las Iguanas

Tesco y Sainsbury’s siguen innovando en este campo, aunque de una forma supongo más previsible para un supermercado. En los últimos meses hemos visto como aparecen platos preparados con la marca de cadenas de restaurantes famosas en el Reino Unido, tanto en la zona de congelados como en la de refrigerados. Una iniciativa interesante es la de Wasabi en Sainsbury’s, con su gama de platos de arroz y fideos asiáticos en muchas de sus tiendas, y que también se pueden encontrar en los restaurantes. Pero también se han apuntado otras cadenas como Las Iguanas (una cadena de restaurantes de inspiración latinoamericana), Bella Italia (italiano), Ed’s (de comida norteamericana), y Giraffe (fusión). La idea es llenar los lineales de otro tipo de marcas, que recuerden experiencias agradables. Aunque el reto de replicarlas en el hogar pueda parecer muy grande!

Fotografía de Gousto/Wagamama

La otra idea interesante viene de la mano de la empresa de kits de comidas para preparar en casa de suscripción. Se han asociado con Wagamama para, durante seis meses, ofrecer a los clientes recetas del propio restaurante. Así, los clientes que quieran cocinar en su propia casa los platos que disfrutan en el restaurante pueden pedirlos a Gousto, que les entregará la receta y una caja con todos los ingredientes en la cantidad justa. Me parece una buena idea, me parece fácil que si te gusta un plato de un restaurante y eres un cocinitas, te atraiga la posibilidad de preparlo en casa.

Seguimos avanzando en la mezcla.

Fidelización en Tesco: paga por los beneficios de la nueva Clubcard.

El miércoles, además de los anuncios de resultados y del relevo al frente de la casa, Tesco anunció novedades en su famoso programa de fidelización, el ClubCard.

Es sin duda una de las iniciativas con más éxito de Tesco. Lanzada en el 51992 por el entonces director de marketing Terry Leahy y por Tim Mason (que acabaría su carrera en Tesco como CEO de Fresh’n’Easy, la aventura en USA). Ha contribuido a mejorar el conocimiento de los clientes de Tesco de forma determinante y la cadena ha aplicado de forma brillante este conocimiento en el desarrollo de nuevos productos, nuevas gamas y mejorar la experiencia de compra. Es uno de los elementos que más se nombran al hablar de los años en los que Tesco consiguió alcanzar el liderazgo del gran consumo en el Reino Unido.

Hace dos años Tesco renovó la propuesta de la ClubCard, digitalizando la gestión de la misma (mediante una App, incluyendo los cupones electrónicos), reduciendo el número de empresas donde se pueden gastar los puntos, e incluyendo algunos otros socios donde ganar puntos como Uber.

Y el miércoles presentaron ClubCard Plus, tras un piloto que han hecho con sus propios empleados. Por £7.99 al mes, los clientes que se suscriban al servicio tienen los siguientes beneficios:

  • descuento del 10% en dos compras grandes al mes (exclusivamente en tiendas),
  • descuento del 10% en los productos de MDD de gamas de bazar y non-food (ropa, menaje, mascotas, etc) también en tiendas,
  • doblar la cantidad de datos en el contrato de Tesco Mobile,
  • no se cobrarán comisiones en pagos en el extranjero realizados con la tarjeta de crédito de Tesco

Como vemos, es un servicio muy centrado en la tienda, para compradores que hacen las compras de carga en los hipermercados. Para la tienda online, Tesco ofrece otra suscripción, la de tarifa plana para las entregas, el llamado Delivery Pass, con entregas gratuítas y una estructura de precios algo compleja (entre £3.5 y £13 al mes, según lo contrates por un mes para seis meses, y desees entregas en el mismo día, o solamente en días y horas de menor demanda), pero que solamente ofrece entregas gratuítas, ningún otro beneficio.

También está claramente orientado a familias con un comportamiento de compra de valor. Son los que más se van a beneficiar por las compras en volumen y la MDD. Sin embargo, parece fácil obtener unos beneficios similares comprando en los discounters, buscando buenas ofertas de telefonía, y utilizando tarjetas de crédito de bancos nuevos como Monzo, que tampoco cobran comisiones cuando pagas en otro país.

Tesco llegó a tener servicios de streaming de video y música, y una librería online, que llamaban BlinkBox, que podría haber metido en el paquete de beneficios por la suscripción. Eran tiempos en los que se trataba de hacer cualquier cosa que Amazon hiciera. Pero se desprendió del negocio en el 2015, cuando llegó Dave Lewis a la dirección de la cadena y empezó a desprenderse de lo que pensaba eran negocios poco atractivos.

El servicio va a empezar a ofrecerse en breve, y es más que probable que lo veamos cambiar con frecuencia, tratando de ofrecer nuevos beneficios más atractivos y parando los que no consigan atraer a los clientes.

Nos quedan las preguntas clave… ¿son suficientes beneficios para pagar £7.99 al mes? Los shoppers británicos, ¿van a encontrar valor en esta propuesta?

Tesco: medidas para reducir los envases de plástico.

Fotografía de Tesco.

La semana pasada el CEO de Tesco Dave Lewis publicaba un artículo en el periódico The Guardian sobre las iniciativas del supermercado para reducir la cantidad de envases de plástico que ponen en el mercado y acaban en los vertederos. El objetivo de la comunicación no solamente era sacar pecho, si no también pedir a la administración pública iniciativa en este tema tan importante para los consumidores.

Desde principios del 2018, al poco de emitirse el programa de la serie Blue Planet II que encendió las alarmas, Tesco empezó a auditar sus productos y sus procesos, para ver la naturaleza de los materiales plásticos que utilizan en sus productos. El objetivo era identificar aquellos que son difíciles de reciclar, los que pueden ser prescindibles, y qué otros materiales pueden utilizar. De allí salió el compromiso de acabar este año (2019) sin plásticos que son difíciles de reciclar en sus productos de MDD. Encontraron que el 13% de la cantidad de envases plásticos que utilizan son difíciles de reciblar (por la composición, o por que son negros, un color que imposibilita a los sistemas de clasificación automáticos de las plantas de reciclado “ver” esas piezas y colocarlas en los cubos correspondientes para reciclar). Ya han modificado unas 800 referencias con estos materiales, retirando del mercado 4.000 toneladas de plástico de esta característica, y esperan alcanzar el objetivo a finales de año como se han comprometido. Sus productos de MDD utilizan un 31% menos de packaging que en el 2007, año que han tomado para comparar.

Siguen una programa al que han llamado las 4 R, porque tratan de eliminar (remove), reducir, reciclar o reusar los materiales de envasado.

Están probando otras formas de reducir el plástico que ponen en el mercado, aunque por ahora no se han animado con los depósitos de pasta, legumbres, etc, que otras cadenas han probado. A los tests de secciones de frutas y hortalizas con más graneles y menos bandejas se les unen tests en productos que se suelen comprar en grupos, como las latas de tomate, las cervezas etc. Quitan el retractilado o las anillas que conforman el grupo, e informan a los clientes de esto, que pueden comprar las unidades que quieran y se benefician de un mejor precio si compran el grupo de productos que habitualmente conformaba una referencia. Y también la educación de los consumidores es una parte importante de la ecuación: con carteles en las tiendas y formación a sus empleados tratan de, en la medida de lo posible, influenciar a sus clientes para que cambien sus hábitos. Y en algunas tiendas están probando sistemas de recogida, donde los clientes pueden llevar botellas de plástico a cambio de dinero.

Sin embargo, también han quitado de un gran número de tiendas las pescaderías y carnicerías. No eran rentables, y tampoco vendían tanto, por lo que el impacto sobre la cantidad de plástico que conseguían ahorrarse es posible que no fuera mucho, pero no se sabe a ciencia cierta.

Otro aspecto que puede ser complejo es que esperan que sus proveedores hagan lo mismo que están haciendo ellos, para minimizar en lo posible el impacto de la operación de Tesco. Hace unos años, con la cuestión del azúcar añadido, dieron de baja las referencias que les pareció no seguían su espíritu de reformular productos para reducir la cantidad de azúcar que vendían. Pero ahora seguramente van a tomar un camino más colaborativo, citando el CEO de Tesco la experiencia positiva del trabajo conjunto que han hecho los proveedores y Tesco en el campo del desperdicio alimentario. A pesar de esto, la amenaza de dar de baja productos sigue vigente.

Las quejas del CEO de Tesco respecto a la administración pública vienen porque en este país no existe un sistema centralizado de gestionar estos residuos, y cada distrito lo hace de una forma distinta. Esto supone que en algunas zonas del país se reciclen el 65% de los plásticos que se recogen, mientras que en otras apenas un 14%. Piensa que se debería trabajar para uniformizar esto, juntando recursos y ser más eficiente. Iceland y Sainsbury’s están haciendo pruebas con un sistema de recogida en tiendas, en Escocia se está probando uno que se implantaría a nivel nacional, y algunas de las principales marcas trabajan con Terracycle en la iniciativa Loop, que planea poner en el mercado envases reutilizables de los productos de las marcas con las que colabora.

También son miembros del UK Plastics Pact, un grupo de empresas de fabricación y distribución del Reino Unido que trabajan para reducir el uso de plástico en toda la cadena de distribución.

Las cadenas llevan tiempo trabajando en sostenibilidad, para mejorar la eficiencia energética de sus edificios, del transporte, etc y llevaban tiempo trabajando en reducción del envase, aunque no con tanta intensidad como ahora, gracias a la presión ejercida desde la sociedad.

Gran Consumo UK: Otra tanda de iniciativas contra el plástico.

Seguimos viendo como las cadenas británicas avanzan en su propósito de minimizar la cantidad de plástico que ponen en el mercado, y tratar de favorecer el uso de los materiales que se reciclan con mayor facilidad en el Reino Unido.

Iceland fue la pionera en anunciar una serie de medidas y compromisos, como que iban a eliminar el plástico de sus platos preparados, reducirlo en la sección de frutería, etc, y justo esta semana explicaban que los pilotos no les iban tan bien como habían planeado. Por ejemplo, el piloto de la sección de frutas y verduras sin plástico ha significado una caída del 20% en las ventas. Sin embargo siguen con la revisión de los envases de sus referencias de MDD, sustituyendo plástico por cartón, incluso en productos como los platos preparados que se tienen que calentar en casa, o eliminando elementos innecearios de envase, que les ha permitido ahorrar en un año 1.500 toneladas.

Richard Walker, director general de Iceland, con las nuevas bolsas. Fotografía de Iceland.

Respecto a las bolsas que vende a los consumidores, están probando a eliminar las bolsas de plástico de varios usos (las llaman “Bags for Life”, y si se rompen las entregas en la tienda y te dan una nueva) y ofrecer bolsas de papel reforzado, de forma que se puedan utilizar varias veces, y que también venden. Las bolsas de plástico de varios usos han contribuido a reducir el plástico que se tira, pero todavía se venden más de 1.000 millones de bolsas al año en el Reino Unido, y con esta medida quieren contribuir a reducir esta cifra. Morrisons es la otra cadena que ofrece bolsas de papel.

Tesco y Asda han anunciado también que van a dejar de utilizar bolsas de plástico en sus entregas de pedidos online (salvo para envasar las compras de carnicería y pescadería preparadas en el almacén, como si fueran de venta asistida).

Tesco ha realizado un piloto en 33 tiendas durante seis meses para optimizar el proceso, y ahora acaba de extender la iniciativa a todas las compras online. Los clientes tenían hasta ahora la opción de elegir que te entregaran el pedido sin bolsas de plástico, y los productos venían directamente en la caja de plástico y el operario te ayuda a dejarlos en casa. Con esta iniciativa esperan evitar 250 millones de bolsas de plástico. Además, piensan que antes que acabe el año habrán acabado de rediseñar el envase de todos sus productos de MDD, eliminando los materiales de envase que no se puedan reciclar fácilmente en los centros de reciclaje británicos.

Asda también ha hecho un anuncio parecido, eliminando las bolsas de los pedidos online. Su negocio no es tan grande como el de Tesco, y con esta medida se van a ahorrar unas 500 toneladas de plástico al año, 85 millones de bolsas. También han lanzado una App para informar a los consumidores donde reciclar envases de plástico.