El negocio mayorista de los supermercado británicos.

El gran consumo británico es un mercado de unos 108.000 milones de GBP según Kantar, y las grandes cadenas de las que suelo hablar en ese blog, acaparan el 98.3% de este mercado.

¿Cómo pueden hacer crecer sus negocios? No es de esperar que la población británica crezca mucho en los próximos años, ni que el país se enriquezca mucho y aumente la demanda, por lo que las cadenas buscan oportunidades de crecimiento ocupando otros espacios donde los británicos compran comida y productos de gran consumo como en el ámbito de la restauración (o food to go, centrado en el segmento de la comida para llevar) y del negocio mayorista, en el que me voy a centrar en esta nota.

Costco sin duda es el mejor ejemplo de cadena que atiende tanto a consumidores como a negocios de restauración y comercio minorista (en UK tiene unas ventas de £2.500 millones, considerando alimentación, non food y gasolina), y antes de la actual explosión de iniciativas, ya pudimos observar algunas ideas interesantes, de mayor o menor recorrido: 

  • la web de Asda dedicada al negocio mayorista, donde la unidad de compra eran cajas y tenía un funcionamiento similar al de la tienda online para consumidores,
  • o por ejemplo el negocio de catering de Marks & Spencer, donde podías comprar los sándwiches y bebidas para un evento corporativo.

En los tres últimos años las cadenas han intensificado sus iniciativas para servir al mercado fuera de su ámbito de comercio al por menor:

  • Morrisons, el primero en hacer algo de entidad, y el más activo en este campo por la variedad de iniciativas: llegaron a un acuerdo con Amazon para ser su proveedor de frescos y productos de MDD para la tienda Amazon Fresh; han rescatado la marca de Safeway (una cadena que compró en el 2003) para desarrollar una gama de MDD que vende a la cadena de tiendas de convenience McColl´s; y franquician un tipo de tienda convenience, Morrisons Daily y Safeway Daily, a operadores de estaciones de servicio, renovando la tienda de convenience asociada a la gasolinera y prestándoles la marca. . Están a punto de alcanzar unas ventas de 1.000 millones entre estas tres iniciativas.
    • Tesco, que ha dado el paso de mayor importancia, al comprar Booker por 3.700 millones de GBP. Booker es un mayorista que sirve a supermercados independientes y a restaurantes, y Tesco espera aplicar su know how en cadena de suministro y potencia de compras para afinar el negocio de Booker y a la vez aprender del canal de restauración. En algunas tiendas de Tesco ya se ven zonas “Booker”, con referencias “profesionales” (de mayor volumen que el habitual) y que ofrecen un precio más barato por kg.
    • Sainsbury’s a su vez está trabajando con la cadena de quioscos W H Smith para buscar un buen negocio para ambos. Primero probaron a gestionar el espacio del food to go en una tienda WH Smith, aportando productos como bocadillos y bebidas refrigeradas, que han abandonado, y ahora han empezado con otro proyecto de simplemente venderles bebidas para sus tiendas. Seguramente el primer piloto no aportó mucha diferenciación a WH Smith en el campo del food to go, y con este segundo piloto se busquen economías de escala y tener mejores precios. También exploran el modelo de franquicia, cediendo su marca Sainsbury’s Local a supermercados independientes.
    • La cadena de tiendas de conveniencia The Coop también ha entrado en el negocio mayorista, comprando la central de compras Nisa Retail. A este negocio están asociados unos 1.200 pequeños supermercados independientes, que ahora se beneficiarán de mejores productos y mejores precios al poder contar con el surtido de frescos y la MDD de The Coop en sus tiendas.

    Y en este mundo del gran consumo siempre tenemos que considerar qué está haciendo Amazon. Aunque su volumen de ventas en alimentación no sea demasiado grande por ahora, cualquiera de sus iniciativas es analizada en clave de “van a arrasar!!!”.

    Algunos analistas ahora destacan el proyecto de Amazon Business, presente en Estados Unidos y algunos países europeos. Este servicio compite con estas iniciativas de las cadenas de supermercados en el negocio mayorista: es como el Amazon Marketplace pero centrado en el B2B, y sirven a negocios de todo tipo (empresas con grandes oficinas, o bien negocios de comercio minorista y restauración), por la amplitud del surtido que ofrece, e incluso ganan contratos para suministrar organismos públicos. En apenas tres años han alcanzado unas ventas de 10.000 millones de USD en todo el mundo, y siguen ganando las cuentas de grandes corporaciones, de pequeños negocios y del sector público (en el Reino Unido en los últimos años han ganado contratos públicos por valor de 600 millones de GBP). A diferencia de Costco, no hace falta pagar por tener una cuenta, pero si quieres envíos gratuitos ilimitados ofrecen un programa como Amazon Prime, el Business Prime Shipping, por una tarifa anual.

    Es muy interesante ver cómo van a seguir desarrollándose estos negocios de las grandes cadenas de supermercados, y qué nuevas oportunidades encuentran. Con las aperturas de tiendas prácticamente paralizadas, ya no hace falta comprar más cadenas de supermercados para hacer crecer el negocio, como demuestran estas iniciativas.

     

    Consumidor británico: algo más que precio.

    Lo comento en todas mis charlas cuando tengo que hablar del consumidor británico: el precio importa, pero es un consumidor que valora muchos otros atributos en los productos, y entre ellos son muy importantes son los que consideramos del grupo de atributos éticos, como el bienestar animal, sostenibilidad etc. El bolsillo es muy importante a la hora de tomar decisiones, pero también la conciencia.

    Hace unos días Mintel publicaba un informe sobre este mercado en el Reino Unido, que ilustra con cifras esta cuestión.

    The Whole Foods Market, la cadena con más productos “éticos” por metro cuadrado.

    Las ventas de productos que cuentan con certificaciones “éticas” (sobre producción local, sostenibilidad, bienestar animal, comercio justo etc) alcanzan este año los £8.200 millones, y crece un 43% desde el 2013. Es un dato muy importante porque desde ese año hemos pasado por una guerra de precios que dejó el crecimiento del mercado general de gran consumo en nada, y desde hace dos años apenas crece lo que le marca la inflación.

    La penetración en los hogares es elevada para la mayoría de los casos, con más del 83% de los adultos entrevistados declarando que compran productos con algún tipo de certificación relacionada con esto. Criados en libertad es el más popular, con un 66% (es habitual que las cadenas más premium vendan únicamente huevos de gallinas camperas, por ejemplo). Pero también la mayoría de cadenas tienen políticas de compra donde se favorecen estos atributos, y contar con certificaciones de sostenibilidad de los caladeros es prácticamente una condición indispensable para vender en la mayoría de cadenas, o para vender plátanos en Sainsbury’s, The Coop, y las cadenas premium es indispensable que tengan un certificado de comercio justo. La mitad de los entrevistados compran productos con el sello del Red Tractor, o de Comercio Justo, por ejemplo, y un 30% compran productos ecológicos.

    Waitrose apuesta por el ecológico, y trabaja en la reducción del uso de plástico.

    Pero estos atributos no solamente se refieren al origen o como se producen los alimentos: también el envase es importante, y el plástico se ha puesto en primera línea de la atención. El 83% de los entrevistados demandan a la industria mayores esfuerzos para reducir la cantidad de plástico que se pone en el mercado, y más de dos tercios de los consumidores están tomando medidas para utilizar menos envases plásticos.

    Puede parecer que estos atributos tienen una gran solidez, pero a pesar de los buenos datos de crecimiento, también han sufrido alguna contrariedad. A pesar de la apuesta decidida por productos de comercio justo y prácticas sostenibles que muestran cadenas como Coop o Sainsbury’s, a veces pueden llegar a dejar de lado esto para o bien tener un mayor control de su cadena de suministro, o bien para competir en precios con mayor libertad. Sainsbury’s tiene un par de casos, con su rechazo por ejemplo a vender productos de Red Tractor (la certificación británica más popular, de productos locales y prácticas medioambientales y de bienestar animal que aseguran son más exigentes que las de la legislación), o la creación de su propio estandar de comercio justo dejando de lado los habituales para productos como el té o el chocolate. Y te Coop, que abandonó su preferencia de vender productos de comercio justo durante un tiempo, mientras trataba de rebajar el precio de sus productos y ser más competitivo durante la guerra de precios.

    Otros puntos negativos son la proliferación de sellos que dificulta la comprensión de los beneficios que prometen y confunde a los consumidores, y también que son productos percibidos como caros, por lo que en caso de pérdida de confianza en el futuro los consumidores pueden reducir rápidamente sus exigencias a la hora de comprar. Pero para acabar, me quedo con un par de datos:

    • en este mundo en el que los consumidores son cada vez menos fieles a marcas y enseñas, los consumidores se sienten más apegados a las marcas que tienen atributos éticos relevantes para ellos, por lo que es una buena estrategía para, por ahora, conseguir destacar en este mercado, aunque se va a convertir pronto en una condición necesaria, y los consumidores rechazarán productos que no cumpan con sus expectativas sobre responsabilidad social, ética y medioambiental.
    • a pesar de condicionantes tan severos como el Brexit, Mintel anticipa que es un mercado que va a seguir creciendo por encima del total del mercado, un 4% más este año y un 13% más hasta el 2023.

    The Coop, éxito del convenience. Resultados FY2018.

    The Coop, el supermercado con más tiendas del país y con un foco exclusivo en el convenience, presentó ayer los resultados del ejercicio 2018.

    La cadena ya no cierra tiendas, y acaba el año con 2.582 tiendas, 50 más que el año pasado. Pero seguramente, la noticia del año es la compra del negocio mayorista de Nisa, la central de compras que vendía a 4.000 pequeños supermercados independientes. Esto le ha permitido que las ventas crezcan un 14% en un año, y los beneficios del negocio alimentario crezcan un 12%.

    Las ventas totales son de £10.200 millones, y £7.300 millones son a través de sus propias tiendas convenience. Este canal logró crecer un 4.4% en ventas comparables, cumpliendo así con los objetivos de su plan de reorientación del negocio hacia las soluciones convenience.

    En el periodo han abierto 100 tiendas y renovado 138. Y han donado £19 millones a fundaciones caritativas, que han recogido del 1% de las ventas de MDD que los miembros de su club de fidelización deciden donar.

    El negocio mayorista le permite vender a más de 4.000 pequeños supermercados. Coop ofrece su catálogo de productos y unas 2,000 referencias de su gama de MDD a las tiendas con la marca Nisa y CostCutter. Como en el caso de Morrisons y McColls, Coop mejora en precio y servicio a la central de compras anterior, y donde más se nota la diferencia es en los productos frescos, donde el mayor negocio de The Coop permite un mayor surtido y rotación de los mismos, por lo que la calidad en las tiendas es mucho mejor que bajo el anterior modelo. De forma similar a The Coop, el 0.6% de las ventas de la gama de MDD en las tiendas Nisa y CostCutter se destina a obra social.

    Coop también está realizando un piloto de tienda online, sirviendo pedidos desde una tienda en Londres a clientes que vivan cerca de la misma, y en Manchester han abierto una tienda dentro de sus oficinas sin cajas, donde los empleados escanean y pagan la compra desde su móvil.

    Fuente The Coop

    Dicen que la expansión del discount les está favoreciendo. Aldi y Lidl están abriendo tiendas en las afueras de los pueblos donde The Coop tiene presencia, y mientras la compra principal se la lleva el discounter, ellos se llevan la compra entre semana, de productos frescos y leche. Aunque también tendría lógica que los clientes aprovecharan estos viajes para reponer y compraran también en The Coop las marcas que no encuentran en los discounters.

    En el 2019, además de la expansión del negocio mayorista y online, quieren explorar la oportunidad de las franquicias, y que los propios supermercados independientes puedan tener la marca The Coop en sus tiendas.

    UK Online: Tesco se retira de las entregas express, mientras Coop y Ocado ponen en marcha sus proyectos.

    Justo el mes en el que Ocado empieza su servicio ZOOM, para servir en una hora pedidos en una zona del centro de Londres, Tesco anuncia la retirada de un servicio similar, el Tesco Now, y Coop empieza con un piloto desde una de sus tiendas. La rentabilidad del comercio online siempre está en cuestión, sobre todo estas entregas rápidas desde tiendas o almacenes urbanos, pero es una opción que los consumidores demandan y los supermercados británicos ofrecen con la esperanza de poder dar con la clave que los rentabilice.

    Imagen de David Campos.

    Tesco Now, lanzado en mayo del 2017, prometía ser una respuesta a la amenaza de Amazon y sus entregas inmediatas de productos de gran consumo. Sin embargo, Tesco ha decidido poner fin al servicio y centrarse, informan, en servir pedidos en el mismo día (por ejemplo, servir a las 7 de la tarde pedidos que se hagan al medio día).

    El modelo era parecido al otros competidores como Sainsbury’s y Waitrose que también ofrecen, preparando los pedidos en las tiendas de conveniencia de las cadenas (en este caso Tesco Express), por lo que el surtido era mucho más limitado que el que ofrece Ocado (unas 10,000 referencias, que se sirven desde un almecén en el Oeste de Londres).

    Fotografía de ecargobikes

    The Coop también ha entrado en la carrera, ofreciendo este servicio desde una de sus tiendas en Londres, para ver qué resultados ofrece y a partir de aquí, extender el servicio a otras tiendas. El pedido se prepara en la propia tienda, tiene un gasto mínimo de £15 y un coste de £5, y la entrega es en las próximas 2 horas desde que se paga el pedido. Se reparte en una bicicleta eléctrica, un vehículo sin emisiones alineado con las políticas mediambientales de The Coop. En el pasado también han llevado a cabo pilotos con entregas mediante vehículos sin conductor (los famosos robots de Starship Technologies que también trabajan con Tesco, Just Eat etc), a través de Deliveroo, y algo fuera del mundo online pero también muy convenience, con taxis que llevan gratis al cliente y su compra a casa si superan un cierto umbral de gasto.

    Las compras online entran ya en el convenience: cada vez más frecuentes y tiquets más pequeños… otro reto más para rentabilizar el canal.

    Coop se asocia a CoGo, la App Ética.

    Los supermercados británicos quieren diferenciarse en oferta, en precios y también en valores. Y junto con Waitrose y Sainsbury’s, The Coop es la otra cadena que más importancia les otorga. Son una cooperativa, y le dan mucho valor a elementos como el comercio justo, que sean productos británicos, y en general a minimizar el impacto que generan.

    Y para que las personas que están concienciadas con estos valores puedan encontrar con mayor facilidad las tiendas, se han asociado con CoGo, la App que recoje información de las empresas que tienen propósitos elevados, y ayuda a que los consumidores gasten su dinero en estas empresas.

    El funcionamiento de la App es bastante sencillo: las personas que se registran indican sus preferencias (reducción del desperdicio, minimización del packaging, productos del mar sostenibles, comercio justo etc) y la App les indica los negocios registrados cercanos al cliente y que cumplen con estos requisitos. Los consumidores pueden incluir en el App un medio de pago, de forma que cada vez que paguen en un negocio registrado en CoGo, la App envía información al negocio de que se ha producido una compra motivada por haber encontrado la tienda a través de la App.

    Por ahora Coop tiene registrados en la App 286 tiendas de Londres, con el ánimo de ampliar el número tras una primera fase de prueba. Otros negocios en Londres registrados en CoGo son las cafeterías Caravan, la cadena de restaurantes Wahaca y The BreakFast Club, y los negocios de moda Beyond Retro y Elvis & Kresse.

    Sin duda es una acción muy alineada con The Coop, que trata de destacar por comprar el 100% de la carne de animales críados en el Reino Unido, comercio justo en plátanos, chocolate, azúcar, además de otras iniciativas en el campo de reducir la cantidad de plástico en su cadena de suministro, usar energía renovables, redistribuir la comida que no pueden vender, y reducir el despercidio. Dependerá de la confianza que tengan los clientes en el App, pero parece una buena iniciativa a la hora de facilitar la compra a los compradores más concienciados con las distintas causas, y que no quieren que su dinero contribuya a la degradación del planeta y las injusticias sociales. Seguramente pronto más cadenas se adherirán a esta App, o a otras similares que aparezcan.

    Co-op On The Go: nuevas tiendas para compradores veloces.

    Si hace muchos años lo habitual era abrir tiendas cada vez más grandes y poner los productos que el cliente siempre compraba al fondo de la tienda para que recorriera el mayor número posible de pasillos, la tendencia ahora es a hacer tiendas cada vez más pequeñas, más focalizadas, y que permitan al cliente comprar a la mayor velocidad posible.

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    Fotografía: The Grocer / The Co-Op

    The Grocer nos habla del último modelo de tienda de The Co-Op, que tiene este mismo objetivo: entrar y salir lo más rápido posible. El nuevo formato está diseñado para convertirse en tienda destino de los clientes que quieren comprarse el desayuno, un almuerzo o la cena de ese mismo día. Está dividida en dos zonas, la de comida para ahora y la de comida para más tarde, y cuenta con mesas de autoservicio donde los clientes pueden coger una sopa para consumir al momento, o copos de avena preparados para desayunar al llegar a la mesa de la oficina. Además el surtido presta especial atención a las demandas de los consumidores de productos saludables (algo que un buen número de ellos echa de menos en las tiendas convenience), con una presencia destacada de opciones vegetarianas y veganas.

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    Y además un buen número de cajas de autocobro, en las que solamente se puede pagar con tarjeta.

    Las credenciales de sostenibilidad vienen reforzadas por la elección de algunos de los materiales con los que se ha decorado la tienda, y por un surtidor de agua potable donde los clientes pueden rellenar sus botellas de agua.

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    Es normal que las cadenas estén prestando cada vez más atención a este segmento del mercado, que no para de crecer y que, según el IGD, alcanzará una facturación de más de £23.000 millones en el año 2023, creciendo a mayor ritmo que el total del mercado. El Food To Go ya supone un 30% de los tiquets de las tiendas convenience, y comprar la cena supone un 23%. The Co-Op, que lleva años dirigiendo sus esfuerzos para convertirse en una cadena que domine el convenience, parece acertar con este formato pequeño para clientes pobres en tiempo. A esta apertura en Manchester se le sumarán dos más en Londres en los próximos meses, previsiblemente en los locales que le ha comprado a Wairose donde esta cadena no ha podido hacer funcionar su propuesta convenience, Little Waitrose.

     

    Gran Consumo UK: poca actividad alrededor de los pagos sin efectivo.

    Desde el 2015, los pagos en las tiendas británicas son mayoritariamente con móvil o tarjeta, y el efectivo va perdiendo cuota de forma constante (42% de los pagos en 2016). El mercado de gran consumo suele innovar en muchos aspectos, pero en la de pagos móviles y sin efectivo parece ir algo más lento que en otros países como China, la India, Suecia o Canadá, según The Grocer, y tampoco tenemos ninguna iniciativa tremendamente mediatica como puede ser Amazon Go.

    El avance de estos medios de pago va avanzando, y se pueden ver nuevas iniciativas de los principales supermercados y otros agentes. Llevamos ya un par de años con tiendas sin efectivo (Waitrose ha sido el pionero) o sin cajas de autocobro que acepten efectivo.

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    Fotografía de The Coop.

    La más llamativa seguramente será la de Costcutter y FingoPay. Mediante la tecnología de FingoPay los clientes de una de las tiendas Costcutter en una universidad de Londres pueden pagar con una huella biométrica (poniendo el dedo en un dispositivo) que permite identificar a la persona, y a la que se ha asociado una tarjeta de pago. Las que tienen más potencial son las de Waitrose, Sainsbury’s y Tesco, que ofrecen pagos por App. Las dos primeras cadenas tienen Apps que permiten escanear el producto en la tienda (en las tiendas piloto por ahora) y pagar directamente en la App, sin tener que pasar por caja, casi casi una experiencia similar a la tienda de Amazon pero escaneando tú mismo los productos. Tesco, tras haber realizado varias pruebas en tiendas convenience, finalmente lanzó el año pasado Pay+ (que sustituye a PayQwiq), y que viene a funcionar como el Apple o Android Pay, pero escaneando el QR del teléfono en la caja. Las ventajas es que puedes pagar hasta £250, puedes usar los cupones almacenados en el App y ganas puntos de fidelización. Además ya está implantado en la gran mayoría de las tiendas de Tesco, pero no parece que se use mucho.

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    Es curioso ver como los supermercados van algo lentos en esto y necesitarán invertir más, pensando en que parece que los clientes ven ventajas a estos sistemas y quieren seguir viendo mejoras. WorldPay publica cada año un informe muy interesante sobre la cuestión, que muestra como cada vez es menos la cantidad de dinero en efectivo que llevamos, y como vamos confiando más en los pagos contacless. También va creciendo el uso del pago por móvil (sobre todo en los más jóvenes) y se desean beneficios del tipo escanear y pagar en la tienda o enviar los recibos por email en vez de obtenerlo impreso.

    Cada vez hay también más Apps independientes que ofrecen medios de pago. Un par que están ganando popularidad en UK son Mishi Pay y Colu. La primera permite escanear la compra en varios retailers textiles y de otros productos, y pagar directamente en la App. La segunda es un monedero electrónico donde tienes que poner dinero desde tu tarjeta, y te permite pagar en muchos comercios independientes de forma bastante sencilla y con el atractivo de recibir dinero para premiar el uso. Y también van apareciendo tiendas donde sólo se aceptan pagos por tarjeta, como por ejemplo las hamburgueserías Vurger, la cadena de fast casual Tossed, aunque es algo más popular en los Estados Unidos, con ejemplos como Starbucks y Shake Shack.

    En Suecia los pagos en efectivo suponen el 2% de las transacciones en la actualidad, y en el Reino Unido según el lobby bancario UK Finance todavía se utilizará en el 20% de las transacciones el 2020. El fin del efectivo está lejos en UK, pero se va acercando, y esperemos que los líderes del gran consumo aceleren los desarrollos.

    The Coop vuelve al negro: Resultados FY2017.

    Buenas noticias para la cadena con más tiendas del Reino Unido: después de varios años con problemas y una renovación completa de su formato de tiendas y los surtidos, empiezan a materializarse los beneficios de su buen hacer.

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    Durante el último año han alcanzado unas ventas de £9.500 millones (£7.100 son ventas de gran consumo), y £72 millones en beneficio (comparado con la pérdida de £132 millones del 2016). Las ventas se mantienen a pesar de las tiendas que cierran. En las tiendas están creciendo a buen ritmo, con un aumento del 4.3% en ventas comparables.  Han acabado el año con 2532 tiendas, 250 menos que el año pasado.

    Durante este año han cerrado tiendas grandes para centrarse en un solo formato de tienda pequeña convenience, de hasta 1000m2. Muchas de estas tiendas grandes son herencia de cuando compraron Somerfield, en el 2008.

    Junto con la mejora en la MDD y la revisión del surtido, a pesar de los cierres, han conseguido ir recuperando cuota de mercado durante la segunda parte del año. Otra clave es el club de fidelización, donde los clientes ganan a fin de año cupones gracias a la compra de productos de MDD de The Coop y además pueden elegir que este dinero pueda ir a proyectos solidarios. Este modelo consigue captar cada vez más clientes, más de 1 millón en los dos últimos años. Sus anuncios sobre el impacto que tienen los supermercados en la sociedad del entorno de la tienda eran muy ilustrativos.

    Otro negocio que le va bien a The Coop es el mayorista, mediante el cual venden alimentación a clientes corporativos. Ya supone un valor de £1.700 millones, y ha crecido un 7% este año. Si se consolida el proyecto con la marca de supermercados Nisa, esta unidad de negocio recibirá un impulso importante.

    Buenas noticias también en el ámbito de la responsabilidad social corporativa. Siendo una cooperativa, sus valores eran más elevados que los del resto de cadenas. Tras el bache de los últimos años habían rebajado un poco el nivel, pero este año han vuelto con fuerza. No solamente con la iniciativa relacionada con el club de fidelización: este año han cambiado varias de sus estrategias de compra, para que su MDD tenga solamente chocolate de comercio justo, carne fresca del Reino Unido, y varias iniciativas en la ahora mediática lucha contra los envases de plástico.

    Ésto no ha supuesto un problema para que también quieran estar en la carrera de bajar precios, con una inversión reciente en bajar precios y así conseguir ser más competitivos frente a los Tesco y Sainsbury’s que pueblan las calles donde tienen tiendas.

    UK: vuelven las bajadas de precios.

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    Tras un año y medio de inflación, se empiezan a ver signos de guerra de precios entre las cadenas británicas. Habíamos vivido esta situación durante tres años antes que el anuncio del Brexit devaluara la libra esterlina. Entonces, los productos importados se empezaron a encarecer como correspondía, y al final fabricantes y distrubuidores tuvieron que pasar los costes al público.

    Esta vez no es Morrisons quien empieza, cadena que vive ahora un buen momento, si no Sainsbury’s y The Coop, dos negocios bajo presión.

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    Hace unos días The Coop anunciaba que invertían £50 millones en reducir los precios de 640 productos básicos, tanto de marca como de su gama de MDD. Dicen que gracias a estas rebajas (para algunos productos llegan al 30%) sus clientes pueden llegar a ahorrarse £120. The Coop está en pleno proceso de transición, y registró pérdidas en sus cuentas del año pasado. Han trabajado mucho en su surtido y en la adaptación de las tiendas a los clientes que compran en ellas, y así competir mejor con las tiendas de convenience de Tesco y Sainsbury’s.

    Y esta última cadena, Sainsbury’s, también ha decidido seguir por esta línea. Ellos han decidido invertir £150 millones para reducir el precio de 930 referencias. Según ellos, los clientes pueden ahorrar £4.50 a la semana, lo que supone gastar un 8% menos. Las rebajas también afectan a productos de marca y de MDD, de la mayoría de categorías. Gracias a esta medida Sainsbury’s se puede acercar a los precios de Tesco, pero queda todavía lejos de los precios de los discounters alemanes.

    Se ve como una medida destinada a recuperar cuota de mercado de forma rápida. El aumento de ventas que experimenta Sainsbury’s se debe a la inflación, y desde noviembre pierden mes a mes cuota de mercado. Cuando Morrisons empezó la guerra de precios hace unos años, Sainsbury’s siguió como las demás cadenas, pero enseguida se vio penalizado por sus clientes al darse un conflicto entre la imagen de calidad y valores que quieren dar, y la carrera hacia el fondo que es la guerra de precios. Aquella vez idearon el lema de “poner los precios a trabajar por los clientes”, reduciendo el número de promociones y seguir una estrategía de SPB.

    The Coop también tiene una relación especial con las bajadas de precios. Ellos también se precian de tener unos valores elevados, tratando de poner en el mercado productos de credenciales superiores, por ejemplo dando más prioridad al comercio justo. Aunque hace un par de años anunciaron que iban a relajar estos principios para poder competir mejor en precio, al final optaron por no hacerlo y trabajar más en adaptar la oferta para ser más relevantes, no más baratos. Incluso últimamente están subiendo el listón, con compromisos de carne 100% inglesa, más referencias de comercio justo, y el último, utilizar siempre carne de cerdos criados en libertad.

    No obstante, el mercado sigue estando muy complicado para todos, con mucha presión por el mal estado de las economías familiares. Veremos pronto si las demás cadenas del top 4 reaccionan y entramos en otro ciclo de rebajas.

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    El Árbitro de la Cadena abre una investigación a The Coop.

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    La figura del Árbitro de la Cadena en el Reino Unido es la encargada de velar por la aplicación de un código determinado en las relaciones entre proveedores y los principales supermercados. Va realizando encuestas entre los proveedores y entrevistas a los supermercados para calcular “la temperatura” de las relaciones, y cuando tiene suficientes indicios de la existencia de un problema, tiene la capacidad de abrir una investigación.

    Es un asunto muy importante y que las cadenas se toman muy en serio. La primera investigación se abrió a Tesco pero no acabó en multa porque el árbitro consideró que las medidas correctoras que había tomado Tesco eran suficientes. Ahora se abre la segunda a The Coop, y de acabar en multa podría alcanzar los 70 millones de libras.

    Varios proveedores se han quejado de cambios en la forma de realizar el control de  la entrada de productos en sus almacenes logísticos. La cadena llevaba un tiempo reclamando por muchas cuestiones, de forma injustificada según los proveedores, y pasando cargos a éstos por mala calidad. La queja de los proveedores ha llegado al Árbitro de la Cadena, y el propio Coop ha reconocido malas prácticas. Por ello ha empezado a devolver cargos a más de cien proveedores. No se puede actuar contra estas clausulas de calidad y nivel de servicio si están en el contrato, pero si como parece el caso, si se cambian de forma unilateral y sin aviso por parte del distribuidor, el Árbitro puede sancionar.

    A pesar que la investigación va a seguir y los proveedores están aportando más evidencias de los problemas, parece que la respuesta de The Coop ha sido muy colaborativa, reconociendo los problemas y tomando medidas para atajarlos. A pesar de la capacidad de multar que tiene el Árbitro, como ya comentó cuando investigó a Tesco, prefería conducir la situación hacia reparaciones a proveedores y revisión de procesos en los distribuidores para asegurarse el cumplimiento del código. Es una forma de ejercer que por ahora está dando buenos resultados, y la función del Árbitro está muy bien valorada por todos los agentes de la cadena con los que está involucrada.

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