Alimentación y Coronavirus en UK – V

El lunes el gobierno decidió finalmente decretar el cierre de todas las tiendas que no sean de artículos esenciales, y establecer unas reglas más claras para la población, con lo que se dió inicio al confinamiento de la población. Esto sin duda ayuda a los supermercados, que han establecido medidas para controlar el número de personas que entran en las tiendas, a la vez que están instalando sistemas para proteger con mayor efectividad la salud de los empleados que atienden al público.

Respecto a las iniciativas del gobierno, destacar que el pago por tarjeta sin contacto sin necesidad de poner el pin se amplía hasta las £45, una medida pensada para reducir el tiempo de pago en los supermercados y reducir la manipulación. También el Departamento de Tráfico ha suspendido la ITV de los vehículos pesados, y extiende las que caduquen estos días tres meses.

En muchas de las páginas web que se visitan aparece mensaje similar al del de las cookies, pero que nos advierte de la alerta del coronavirus y nos invita a leer las nuevas normas de comportamiento que impone el gobierno en la población.

Mientras tanto, los agricultores están preocupadísimos ante la situación. Necesitan entre 70,000 y 80,000 temporeros para realizar tareas de cultivo y recolección en los campos, y si ya el Brexit les había complicado las cosas, el cierre de fronteras se lo pone imposible. Han realizado un llamamiento a la población británica que ha perdido su trabajo para que vayan a trabajar en el campo, y por ahora los autónomos están apuntándose a bolsas de trabajo agrarias (recordemos que una de las primeras medidas económicas del gobierno era asegurar un 80% del sueldo de los empleados de las empresas que tengan que echar el cierre por culpa de la crisis, por lo que será difícil atraer a muchos asalariados temporalmente parados. Sin embargo los autónomos tienen que acogerse a la ayuda mínima, que apenas es de £93 a la semana).

Red Tractor, la certificación de productos locales más reconocida en el Reino Unido ha anunciado que va a hacer auditorías a distancia, mientras dure el paro. Tan solo se harán auditorías presenciales en las granjas de cerdos, con un protocolo especial que asegure que el inspector y los auditados respetan la distancia de seguridad.

Y la Feria de Congresos Excel, en los Docklands, donde se celebran tantas ferias agroalimentarias, va a convertirse en un hospital de campaña, similar a lo que se ha hecho en IFEMA.

Kantar Worldpanel ha publicado un artículo analizando lo que ha pasado en los supermercados británicos los últimos días. Dicen que a pesar de lo que se podría llegar a pensar al ver las estanterías vacías, no ha habido un comportamiento generalizado de hacer compras en grandes cantidades de productos, aunque sí que se ha podido observar. El 6% de los compradores de jabón lavavajillas ha comprado una cantidad extraordinaria. La disrupción ha venido más bien por que cada uno de los compradores se ha llevado más productos de los que habitualmente se lleva, con lo que ha crecido la cesta media un 16%, y porque ha aumentado la frecuencia de compra, con 15 millones más de ocasiones de compra en una semana. Las ventas de papel higiénico han crecido un 60%, y las de pasta un 55%.

Además, como bien apuntan, con el foodservice cerrado una parte importante del gasto en este canal va a ir a parar al gran consumo. Los ingleses se gastan en alimentación fuera del hogar unos £4.000 millones al mes. 

Por lo que respecta a los supermercados, en estos dos días se han ido clarificando e implantando las nuevas medidas que permiten asegurar la separación de 2 metros entre personas. Muchos controlan los flujos de entrada para que no haya un gran número de clientes en la tienda, se están instalando paneles protectores en las cajas, dedicando personal a limpiar las cajas y carros para retirar cualquier posible excreción de los clientes, y se pide que se pague con tarjeta para evitar la manipulación de efectivo.

The Guardian da más detalles de estas medidas. Tesco está instalando en algunas tiendas dispensadores de gel hidroalcohólico para que los clientes se limpien las manos al entrar. Los que físicamente pueden también están separando la entrada de la salida, para que los clientes no se crucen. Y algunos están indicando en el suelo el flujo que deben seguir los clientes para reducir también la posibilidad que se crucen en la tienda. 

Sainsbury’s ya ha puesto en marcha su línea de atención para personas vulnerables, y ayudarles en la compra online. Ha enviado  emails y SMS a los clientes que tiene registrados como vulnerables. También se une a la lista de cadenas que están efectuando pagos inmediatos a proveedores PYMES.

Sainsbury’s también es el protagonista de una nueva alianza entre empresas. Brakes anuncia que va a empezar a proveer a Sainsbury’s de algunas referencias en formato hostelería. Es algo que tiene todo el sentido del mundo, el negocio de Brakes, los restaurantes, no existe ahora, tiene una cantidad significativa de producto y los británicos tienen que comprar ahora para más días cada vez que van a un supermercado. No hay problema en comprar las baked beans de cinco kilos en cinco kilos!  

Mientras otros mayoristas que atendían a la restauración están lanzado sus tiendas online para vender directamente a los hogares, como por ejemplo Bidfood y JJJ, según informa el Financial Times, y un buen número de los que sirven productos frescos. Es una medida lógica por que se han quedado sin clientes, pero parece mucho más compleja que el modelo que ha elegido Brakes, puesto que la logística y la preparación de pedidos para entregar en casa no tiene nada que ver con lo que están acostumbrados a hacer. 

El canal online en general está chirriando. Tienen tanta demanda que es imposible atenderla. Es muy divertido este artículo de un periódico, que recopila páginas de error de las distintas tiendas. Sainsbury’s, como decíamos, trata de priorizar las entregas en casa a las familias más vulnerables o que están en cuarentena, y para todos es prácticamente imposible encontrar un hueco en el que te puedan entregar la compra. Morrisons ha buscado una forma alternativa, y es el desarrollo de las Food Boxes, unas cajas con un determinado número de productos cerrado, que encargas en la tienda online de Morrisons y te entregan por mensajería. Por ahora hay dos cajas, la carnívora y la vegetariana.

Y Marks & Spencer ha empezado a trabajar con Deliveroo para ofrecer sus productos a través de esta App. Los pedidos se sirven desde las franquicias de Marks & Spencer en las gasolineras de BP, se limita el número de algunos de los productos que se ofrecen, y no tienen coste de entrega. Deliveroo también anuncia su iniciativa “Essentials by Deliveroo”, que ya ha puesto en marcha en Cambridge y espera ampliar a las principales ciudades del Reino Unido en las próximas semanas. Dentro de su programa Editions, en lugar de cocinas serán almacenes, y venden un número muy limitado de referencias básicas (leche, harina, latas de conserva) y algún que otro capricho no esencial (helado de Halo y pasteles!!!) también sin coste de entrega pero destinado exclusivamente a hogares que están en cuarentena.

Lidl refuerza su apoyo a Neighbourly e instala en sus tiendas cajas donde los clientes pueden dejar productos que se llevarán a los bancos de alimentos. 

Iceland, una de las cadenas pioneras en reservar parte del horario de venta a las personas más vulnerables, ahora ha incluido en un lugar destacado de su página web un anuncio del National Emergencies Trust, donde los clientes pueden donar dinero que va a ir a parar a ONGs que están trabajando con personas vulnerables. Además, al entrar en su tienda online te pide que te identifiques como persona vulnerable / hogar en cuarentena, o como cliente normal. Si no tienes necesidades especiales, no puedes comprar en la tienda online y la web te lleva a su localizador de la tienda más cercana.

La web de Ocado sigue con el sistema de colas, y sin tener libres ninguna franja horaria en los días que hay en su web. Será que sus almacenes ya están trabajando a plena capacidad, o que su flota también lo está haciendo, pero lo que se ve es que su sistema es demasiado poco flexible y no le permite absorber picos en la demanda como el que se está produciendo. El resto de supermercados están capeando el temporal algo mejor, por un lado pueden conformar pedidos en las propias tiendas, y además de ofrecer entregas en casa tienen el servicio de click & collect, que permite al cliente recoger el pedido en un la tienda o en otra ubicación. Si Ocado hubiera podido tener esta flexibilidad, estaría haciendo su agosto, al estar en el top of mind de los compradores cuando se habla de supermercados online.

Gracias por la atención, y mañana, o pasado, más!

Directivos de varias cadenas dedican horas de su trabajo en las tiendas, para apoyar a los compañeros que trabajan habitualmente en ellas.

Alimentación y Coronavirus en UK – III. Medidas y Gestos.

La actualización más importante corresponde al sector de la restauración. Para el gran consumo, se han adherido muchas más cadenas al ofrecer horas de apertura exclusivas para gente mayor y vulnerable y trabajadores del servicio de salud pública, anuncios también de aumentar la paga del personal durante estos días, y más cadenas que solicitan que se hagan los pagos siempre que sea posible con tarjeta. Paso a darles algún detalle más, y al final acabaré con algunos gestos que he podido ver en redes sociales.

Buen gesto de Spar, tratando de calmar el pánico que se ha adueñado de una parte de la población.

El viernes pasado nuestro Primer Ministro anunciaba la orden de cerrar todos los pubs y restaurantes, que a partir de ahora solamente podrán servir comidas a domicilio. Algunas cadenas ya habían cerrado, y a lo largo de estos días algunas otras anuncian que cierran completamente, como McDonald’s. No tenemos confinamiento, pero si distanciamiento social y la recomendación de salir de casa lo menos posible.

El IGD publicó el viernes una nota con un resumen de un webminar al que habían atendido. Versaba sobre la gestión de la crisis del COVID-19 en China, Corea del Sur e Italia, y lo impartían el Institut du Commerce y Bain & Company. Es muy interesante, y la han preparado muy amablemente con mucho detalle. La tienen en inglés completa en la web del Instituto, y aquí les dejo un resumen rápido:

  • Bain & Company dividen la crisis en tres fases: la emergente, la de escalada rápida (cuando se empiezan a tomar medidas, en la que estamos muchos de los países europeos) y la última de recuperación. China y Corea están se están acercando a esta fase, en la que se levantan algunas medidas, algunas tiendas vuelven a abrir y la gente empieza a salir de casa.
  • Según la consultora, el plan de acción para afrontar esta crisis debe contener los siguientes puntos
    • Movilizar un equipo de gestión de la emergencia.
    • Proteger a los empleados y a los compradores.
    • Poner toda la operativa de la empresa en modo crisis.
    • Identificar cuanta liquidez se puede apartar para afrontar la situación durante las próximas semanas.
    • Cuando veamos que estamos alcanzando el final de la fase 2, empezar a planificar como vamos a operar en la fase 3.
    • Comunicación y colaboración con el gobierno, con los competidores y con los proveedores.
  • Plan de acción para supermercados
    • En la tienda: importante proteger la salud de los empleados. Limitar horario de apertura (para tener más tiempo para reponer), limitar el número de clientes en la tienda, establecer un horario para atender de forma exclusiva a personas vulnerables, e incluso establecer un sistema para que los clientes tengan que reservar una cita para ir a la tienda (no se ha hecho esto en UK, hasta donde yo sé). Preveer que el 50% de los empleados pueden caer enfermos o tener que quedarse en casa. Plantearse qué tiendas se podrían cerrar para concentrar los empleados disponibles en menos tiendas.
    • Cadena de Suministro: asegurar su funcionamiento continuo. Trabajar con proveedores locales y con proveedores nuevos. Racionalizar el surtido, dar prioridad a los envases más grandes. Revisar los planes promocionales junto con los proveedores.
    • Online: muchos clientes preferirán este canal, y hay que tratar de reforzarlo. Cerrar algunas tiendas para que preparen pedidos online. Pedir apoyo a otros retailers, que puedan ceder empleados.
    • Logística: colaborar con proveedores y con nuestros competidores para ampliar la flexibilidad de la logística. Seguir muy de cerca la evolución de las restricciones, que pueden complicar el transporte por las fronteras e incluso entre almacenes y tiendas o almacenes online.
    • Preparacion de la superación de la crisis, utilizando los recursos financieros que nos queden o los que podamos obtener. Tener en cuenta que el comportamiento de los consumidores pueda verse modificado por mucho tiempo.
  • Para proveedores:
    • Ajustar la capacidad de producción. La demanda de algunas categorías se va a disparar. Centrarse en unos pocos productos, y al principio de la crisis producir formatos más grandes y formatos especiales para el canal online. Evaluar si es posible fabricar otros productos que no son los nuestros pero tienen mucha demanda.
    • Transporte: puede verse muy afectado por las bajas en el personal. Considerar aliarse con otros fabricantes que hayan cerrado porque sus productos no son esenciales, por ejemplo.
    • Relaciones comerciales: mantener una relación lo más cercana posible con clientes para asegurar el flujo de los productos. Reducir el número de promociones. Considerar entregas directas en tienda. Reorganizar tu staff, dedicar más gente a las tareas más críticas.
    • Marketing: adaptar el mensaje a la situación y centrarse en las campañas digitales.

Finalizan con una invitación a la colaboración entre todos los agentes de la cadena, a todos los niveles, y recuerdan que tras muchas crisis les han seguido periodos de gran progreso económico.

Los supermercados piden ayuda a los clientes: no compren más que lo que necesitan.

Como resumen de las nuevas medidas que han tomado los supermercados británicos:

  • Horarios de atención exclusiva para gente mayor, vulnerable, y personal sanitario. En ocasiones juntos, en ocasiones separados (como hace por ejemplo Iceland, que parece buena medida para evitar algo más el riesgo de contagio de los sanitarios, a la vez que exige pago con tarjeta). Waitrose dice que va a reservar productos básicos (huevos, leche, papel higiénico, lavavajillas etc) y que cuando el personal sanitario pase por caja, lo puede pedir y les darán el producto que necesiten.
  • Atención diferencial a los mayores en el canal online. Por ahora solo he leído que lo haga Sainsbury’s. Van a llamar a todas las personas mayores y vulnerables (por la edad del cliente en la ficha que rellenas al apuntarte al servicio, o por que alguna vez hayas llamado a la línea de atención especial) y les van a explicar qué horarios de entrega tienen reservados para ellos y como reservarlos.
  • Aumentar el sueldo de los trabajadores (Wholefoods, Tesco, y Asda) y en el caso de éste último, paga completa en caso que tengas que quedarte en casa porque un familiar es sospechoso de estar contagiado. Tesco además aumenta el descuento que tienen sus empleados por comprar en Tesco.
  • Donaciones a bancos de alimentos y a otras fundaciones caritativas. Asda £3 millones, y The Coop £1.5 millones.
  • No se han anunciado cierres de supermercados, tan solo que John Lewis ha decidido cerrar sus tiendas grandes almacenes, y los empleados pasan a reforzar a los supermercados del grupo, Waitrose & Partners.
  • Una gran campaña de reclutamiento de nuevos empleados, por parte de todas las cadenas. Algunos se dirigen especialmente a trabajadores de la restauración, porque se han visto obligados a parar de trabajar en muchos casos, pero como el gobierno ha prometido pagar parte de los sueldos y recomienda que las empresas no despidan a nadie, está por ver si habrá mucha gente libre para ir a los supermecados.
  • Ocado ha vuelto a abrir su tienda online, pero solamente para atender a compras ya reservadas y que se quieran modificar. El 29 de marzo habrá más citas de entrega disponibles. Sigue la cola virtual para entrar que desarrolló la semana pasada, pero va muchísimo más rápido que la anterior porque supongo la mayoría de clientes quieren hacer la compra y no pueden. Les pide a los clientes que hagan la compra de una sola vez, que no entren después a modificar productos, para agilizar su operativa.

Fuera del gran consumo, citar algunas noticias que he podido leer. Varias cadenas de retail anuncian que cierran, entre ellas Decathlon, la cadena de tiendas de duplicado de llaves Timpson, y la tienda de oportunidades TK Maxx. Ésta última dona a los bancos de alimentos los productos alimentarios (bastante premium) que tenía en las tiendas, preveyendo un cierre algo prolongado. McDonald’s, que ha anunciado esta tarde el cierre, está explorando la forma de hacer llegar lo que tenga en sus restaurantes a bancos de alimentos tambíen. Y Timpson cede el parking de sus oficinas centrales a los sanitarios que trabajan en el hospital que tienen al lado.

Y ahora unos cuantos gestos, algunos espontáneos, otros más preparados, pero que siendo el retail un negocio de personas, abundan.

Los trabajadores de un Tesco Extra en Gales reciben con aplausos al personal sanitario que ha ido el domingo a comprar a primera hora de la mañana.
Por lo que sé, varias cadenas como Tesco, Lidl y Marks & Spencer, han regalado hoy flores al personal sanitario. Hoy es el día de la madre en el Reino Unido. Además, Lidl ha entregado los ramos de flores en algunos hospitales.
Empleados de Iceland ayudando a reponer una tienda Asda cercana.
Empleados de Lidl llevando bollos calientes a un hospital para médicos y enfermeras.

Alimentación y Coronavirus en UK – II

Tras la primera de hace un par de días, les actualizo con las novedades que vaya conociendo en el sector del gran consumo y la restauración, y abro una serie como la que estoy haciendo con el Brexit (¿Quién se acuerda ahora del Brexit??? Por si no lo han oído, algunos medios como The Guardian han publicado que se están manteniendo conversaciones para explirar la ampliación en 12 meses el periodo de transición, y que la UE ya ha respondido que si UK lo pide, Europa lo ve bien.)

Dentro del marco ejecutivo y normativo, el gobierno británico ha decretado el cierre de las escuelas que ya no abrirán el próximo lunes. Sin embargo, las escuelas deben mantener un retén para que los niños de los profesionales clave puedan ir y estar el día allí, de forma que se minimice el impacto que supondría a estas familias tener los niños en casa. Entre los profesionales clave están naturalmente el personal sanitario, la policía, los educadores, y también las personas que trabajan en negocios alimentarios

El gobierno también ha modificado la normativa que regula la competencia y monopolios, de forma que los supermercados puedan intercambiar datos de stock de productos, cederse personal entre ellos, y compartir furgonetas de reparto y almacenes. En definitiva, una serie de medidas para ayudarles a mantener las tiendas abiertas y abastecer a la población. Y para el comercio online específicamente, se levanta la prohibición de utilizar bolsas de plástico, de forma que se agilice la entrega de productos en los hogares y minimice la contaminación cruzada por manipulación de cajas.

El Departamento de Transporte también ha aumentado las horas que pueden trabajar los camioneros (de 9 diarias a 11) y el Departamento de Alimentación está tratando de coordinar una respuesta común con las distintas regiones para permitir en todo el país que la flota de gran tonelaje pueda circular por las noches y efectuar descargas en las tiendas.

Todavía quedan algunas demandas por atender, como las de permitir que las furgonetas online carguen más peso que el que marca la ley, relajar las normas del código de arbitraje de la cadena alimentaria (por si los supermercados tienen que cancelar pedidos con poco plazo de tiempo, por ejemplo), etc.

El Ministerio de Economía también ha puesto en marcha una serie de medidas, y una de las más significativas para los negocios del retail es que no tendrán que pagar el “Business Rate” durante un año. Este impuesto a locales comerciales es muy impopular, por que ha subido estos últimos años.

Entre las preocupaciones más acuciantes que hay ahora, las principales son

  • Permitir que puedan comprar tranquilamente a los colectivos estratégicos y vulnerables: por un lado las personas mayores o a las que tienen algún tipo de discapacidad y que venían haciendo la compra por si mismos, y por otro, por ahora, profesionales de la sanidad, para asegurarse puedan comprar lo que necesitan.
  • Atender a los grupos de riesgo, como personas mayores que no salen de casa, familias en cuarentena, etc. 
  • Evitar que se contagien los empleados de los distintos agentes de la cadena de suministro, para no complicar más la operativa. Sin duda los empleados de los supermercados son los que están en mayor riesgo por su contacto directo con el público. Aunque el problema puede venir también porque el gobierno ha pedido que si un miembro de la familia tiene síntomas de la enfermedad, toda la familia se quede en casa dos semanas. 
  • Atender a los bancos de alimentos. El 60% de las organizaciones declara que han visto disminuir de forma significativa las donaciones que reciben y las empresas se están movilizando para canalizar algún tipo de ayuda.
  • El transporte de alimentos. Ya se está complicando la recolección y el procesado de los alimentos, y además los cierres fronterizos, aunque en principio no afecten al transporte de alimentos, están suponiendo retrasos en el tránsito. 

La mayoría de cadenas han publicado cartas de sus CEOs (y nos las están enviando por email también) explicando las medidas que están tomando para gestionar esta situación. Las medidas más comunes son 

  • La de abrir menos horas para tener más tiempo para reponer y limpiar las tiendas.
  • Facilitar de alguna forma que las personas más vulnerables puedan comprar (a primera hora, acompañándolos etc)
  • Eliminar las promociones multiproducto (aunque esto no es generalizado, Tesco ha sido el primero en cambiar)
  • Priorizar el pago con tarjeta y evitar el dinero en efectivo. También estamos viendo como las cadenas ponen pantallas de plástico transparente en las cajas para proteger a los cajeros; todos también llevan guantes; se indica en el suelo donde tiene que esperar el siguiente cliente para respetar la distancia, etc.
  • Ajustes en el surtido. Vamos a ver desaparecer algunos productos nicho para dejar espacio a los productos básicos. 
  • Cierre de elementos de las tiendas no esenciales, como los cafés, puntos de venta de productos calientes, mostradores de carne y pescado, etc, que ya habíamos mencionado en la nota anterior.
  • Reclutar nuevos empleados, para atender la demanda y sustituir los que caigan enfermos.
  • Aumentar las medidas de higiene en las tiendas: más limpieza y más distanciamiento.
  • Y también piden que los clientes seamos amables con los reponedores, cajeros, etc. Están pasando por una situación de mucho estrés, y necesitan de estos signos de amabilidad. 

En atender a las personas con mayor riesgo, los supermercados independientes o tiendas convenience de las grandes cadenas están ofreciendo buenos ejemplos. Estar en el centro de la comunidad es algo inherente a ellos, y ahora muchos lo están demostrando. Permiten en algunos casos que hagas el pedido por teléfono y te lo preparan para que lo recojas, o te lo llevan a casa. Incluso hay algunos ejemplos de tiendas que han preparado un kit de supervivencia que regalan a personas ancianas, con papel higiénico, latas de conserva, leche UHT etc.

(Actualización 21 de marzo) Sainsbury’s ha decidido ampliar la definición de personas prioritarias a las que dedicar periodos de compra especiales. Además de personas vulnerables, se atenderá a los profesionales de la sanidad, y se amplía a tres días a la semana (Lunes, Miércoles y Viernes) de 8 a 9 de la mañana.

Para proteger a los empleados de los supermercados del contagio, estamos viendo como las cadenas ponen pantallas de plástico transparente en las cajas; todos también llevan guantes; y se indica en el suelo donde tiene que esperar el siguiente cliente para respetar la distancia.

Marks & Spencer, al igual que han hecho John Lewis/Waitrose and Partners están derivando personal de los negocios de grandes almacenes a los supermercados, para reforzar estas áreas y poder reponer más rápido y gestionar el aumento de demanda. Morrisons destina a 500 trabajadores de su central a las tiendas. Y Marks & Spencer está pensando incluso en cerrar algunos de sus grandes almacenes ante el desplome de la demanda. Harrods también anuncia que cierra toda la tienda salvo la sección de alimentos y la de farmacia.

Tesco y Asda se unen a Morrisons al anunciar que reducen los plazos de pago a pequeños proveedores, para no causarles más problemas de cash flow.

Marks & Spencer trata de ayudar a los clientes que hacen la compra indicando claramente qué productos se pueden congelar en casa, de forma que puedan planificar mejor las compras.

Varias cadenas de supermercados (Marks & Spencer y los discounters Aldi y Lidl) y fabricantes como Danone y Coca-Cola impulsan la creación de una plataforma de donaciones que va a canalizar el dinero recibido directamente a organizaciones locales que están ayudando a las personas aisladas, con mayor riesgo, y los necesitados. Lo hacen a través de Neighbourly, que es una plataforma que conecta ONGs con empresas que quieren donar dinero, productos que les sobran o tiempo que sus empleados destinan a acciones de voluntariado. Por su parte, John Lewis (dueños de Waitrose & Partners) destina £1 millón a ayudas directas a ONGs que estén aliviando la situación de los más necesitados durante esta crisis.

The Coop, por su parte, anuncia que está ultimando el desarrollo de una App para facilitar la gestión de los grupos locales de ayuda que se están formando de forma espontánea y que tienen como objetivo conectar voluntarios con personas mayores que necesitan la compra del supermercado o recoger medicinas de la farmacia. 

Morrisons y Home Bargains no olvidan a sus propios empleados, y sus circunstancias, por lo que también ha destinado una cantidad de dinero para sus empleados con una situación financiera complicada (por ejemplo, que la pareja pierda el empleo) y así permitirles seguir concentrados en el trabajo. Asda, en esta línea, ha anunciado que los empleados que tengan que aislarse en casa porque un miembro de su familia tiene la infección cobrarán su sueldo entero.

Online es uno de los canales clave, y las cadenas están priorizando atender a las personas que más lo necesitan, como las familias en cuarentena, personas más mayores, etc. Para ello piden que escribas claramente en las instrucciones de entrega cuál es tu situación. Están también trasladando los límites de compras de ciertos productos que ya tienen implantados en las tiendas, y reforzando las entregas por Click & Collect (el Drive, recoger los pedidos en tienda), pidiendo en la web que si puedes pasar por el parking de la tienda a recoger el pedido, mejor. Las cadenas ahora piden que si es necesario modificar el pedido, se haga con 48 horas de antelación, frente a las 24h o el día anterior que se solían ofrecer. 

Morrisons aporta alguna medida extra, como la de contratar 2,500 personas más para reforzar su tienda online, y crea un call centre al que los clientes pueden llamar para hacer los pedidos que solían hacer online. De esta forma también permiten que gente mayor que no utiliza internet puedan pedir sus productos para entregar en casa. Para facilitar la compra también crea unos lotes con productos de primera necesidad, con alguna variación según tu tipo de dieta, y así poder procesar los pedidos más rápidamente.

Ocado a su vez ha suspendido su web hasta el fin de semana, para implantar mejoras que le permitan gestionar mejor el tráfico, y los límites que otros ya tienen a la compra de ciertas referencias.

John Lewis y Waitrose están explorando otras medidas que pueden tomar para aliviar la angustia de las personas que tengan que aislarse. Desde algo tan sencillo como ofrecer un número de teléfono para que la gente les llame y puedan conversar y no sentirse tan solos hasta clases de cocina por streaming. 

Otras cadenas también están buscando más personas. Waitrose quiere ampliar su plantilla y está pidiendo a sus empleados que traten de “fichar” a personas de su familia y amistades. Mientras tanto, según The Grocer, Aldi quiere incorporar a 9,000 personas, Asda 5,000 y Lidl unas 2,500 personas. También The Co-Op, que ha hecho un llamamiento para incorporar a 5,000 personas del sector de la hostelería que se hayan quedado sin trabajo. 

(Actualización 21 de marzo) Tesco anuncia que va a fichar a 20,000 personas como trabajadores temporales, para atender la demanda. Según el canal de noticias Sky TV, ya están formalizando contratos y llamando a las personas a trabajar desde el día siguiente de la firma. También aumentan el pago a sus empleados en un 10%, y el descuento en las compras en Tesco hasta el 15%.

The Coop, que tiene una cadena de farmacias, ofrece ahora gratis la entrega a domicilio de las prescripciones, para gente mayor y vulnerable. Y también gestionan 25 escuelas, que ahora han cerrado. A los estudiantes de esas escuelas con beca de comedor les va a entregar un cheque de £20 semanal, para que puedan ahora comprar la comida en The Coop.

Y finalmente, un grupo de expertos en políticas alimentarias de varias universidades han escrito al Primer Ministro recomendando una serie de acciones de actuación durante esta crisis. El objetivo es asegurar que la población, y sobre todo los más necesitados, tienen acceso a comida saludable y suficiente. Desde el punto de vista del gran consumo, solicitan más intervención, al pedir que se establezca un sistema de racionamiento de alimentos similar al de la II Guerra Mundial, basado en la pirámide nutricional que se aplica en el Reino Unido (The Eat Well Plate).

Tesco, Coop y Sainsbury’s: iniciativas para dejar atrás los pagos en efectivo.

Cada vez es más habitual ver carteles en tiendas y restaurantes de “No aceptamos pagos en efectivo”, y naturalmente, las cadenas de supermercados no son una excepción y vemos como cada vez se realizan más pagos con tarjetas: ya sean las compras grandes del hipermercado, las compras pequeñas en las tiendas convenience (incluso hay ya un buen número de modelos de cajas de autocobro donde no puedes pagar en efectivo). Acelerar el paso de los clientes por las tiendas y reducir puntos de fricción es importante para mantener una percepción positiva de tu marca, y el pago (y las colas!) es un elemento importante.

En estos últimos meses, en el mundo del gran consumo británico hemos visto nuevas aplicaciones e iniciativas en este campo, por parte de Tesco, The Coop y Sainsbury’s.

Tesco se ha tenido que enfrentar a las protestas de un buen número de clientes ante la decisión de no aceptar pagos en efectivo cuando el cliente utiliza la herramienta de escanear su propia compra. 90% de los clientes que utilizan este servicio ya pagan con tarjeta, pero la medida no ha sentado bien a un grupo de ellos. Esto contrasta con Sainsbury’s, que tras pilotos en varias tiendas durante varios años, a lo largo del 2019 ha implantado el “SmartShop” (el sistema por el cual el cliente se escanea la compra) en la práctica totalidad de sus supermercados e hipermercados, y solamente se ofrece la posibilidad de pagar con targeta.

Sainsbury’s finalizó el piloto de Londres de su tienda sin cajas en septiembre, volviendo a instalar cajas, pero lo interesante es que ha decidido apostar por un modelo híbrido. En unas pocas tiendas del centro de Londres ahora es posible escanear la compra con el móvil, y pagar directamente en la app sin pagar por caja. Posiblemente sea un poco complicado para los empleados de la tienda, pero también facilita mucho el tránsito de los clientes, que no tienen que hacer cola para pagar, sobretodo en las horas puntas de la mañana y el medio día, cuando los clientes van a comprar un bocadillo y una bebida, y la tiendas desbordan. Veremos si pronto implantan un sistema parecido en los hipermercados, aunque allí el riesgo es de mayor importancia. ¿Quizá para las zonas de food to go en las entradas de las tiendas?

Y finalmente, The Coop que también se une al club de supermercados con Apps para escanear y pagar productos. Desde hace unos pocos meses el sistema que estaban probando en su tienda en la central en Manchester está disponible en varias tiendas de Londres. Para poder utilizarla, el cliente tiene que escanear un código QR en la puerta de la tienda, y ya puede empezar a escanear productos, pagando al final del proceso. Las tiendas cuentan con cajas registradoras, la app no las sustituye. La tienda tambíen está muy bien adaptada, con códigos bien visibles en todos los productos que se compran a granel o las bebidas de la cafetera.

Es una iniciativa similar a la de Sainsbury’s, pero me parece más importante por la naturaleza de las tiendas de The Coop. Sus establecimientos están centrados hacia el convenience y las compras pequeñas, por lo que posiblemente vayamos a ver como se extiende este sistema a muchas más tiendas en breve, no solamente a las urbanas centradas en las compras de comida para ahora, como las de Londres.

Poco a poco nos vamos preparando para despedir a las monedas que tintinean en nuestra cartera. Casi uno de cada seis jóvenes en UK no utilizan efectivo, según UK Finance.

Para todo el retail, en el 2018, menos del 30% de los pagos se realizaron en efectivo.

El lechero robot de Milton Keynes.

Como he escrito recientemente en este blog, uno de los focos actuales de la compra online en UK es la de las compras pequeñas. Sob compras parecidas a las de convenience que se hacen en una tienda camino de casa, en las que los clientes quieren comprar productos de uso habitual que se les han agotado, o quieren comprar una cena. Lo fundamental en estas compras es la velocidad de entrega, y todas las cadenas están trabajando en proyectos para ofrecer estos servicios en las zonas urbanas.

Fotografía de Starship Technologies

Milton Keynes es una ciudad especial, porque el ayuntamiento ha permitido que se realicen pilotos con robots motorizados que llevan los productos a casa de los clientes, todos con la empresa Starship Technologies. Llevan colaborando desde el 2017 con Tesco, que hace unos pocos meses ha incorporado esta opción de entrega en sus servicios online para los residentes en esa ciudad, y desde el 2018 con Coop, sirviendo pedidos online desde dos tiendas. No tienen pedido mínimo, y el coste de la entrega es de £1. Según ellos, el 80% de los hogares se han descargado el App de Starships donde se puede comprar en The Coop, y la mayoría han comprado algo.

También durante un par de años Just Eat trabajó con la empresa para llevar los pedidos de comida de takeaway en un par de barrios del sur de Londres, pero la colaboración no acabó prosperando.

Ahora anuncian un nuevo proyecto con la empresa de bebidas vegetales Plenish. Es una de las marcas de moda y desde ahora sus clientes pueden pedir directamente a la marca que les lleven las botellas a casa, a través de la App de Starship. Las entregas se realizan de 9 a 12 de la mañana.

Starship Technologies está probando fortuna en los Estados Unidos también, fundamentalmente en campus universitarios, para llevar pedidos de restaurantes a las residencias de los estudiantes, pero todavía los costes de los robots y las restricciones normativas les complican la rentabilidad y la expansión del negocio.

A pesar de estas dificultades, seguramente pronto veremos robots sustituyendo los tradicionales lecheros, llevando cada día a los hogares las botellas de leche, las de bebidas vegetales, y quien sabe si pronto armados con un brazo mecánico que pueda dejar las botellas en la puerta y recoger las vacías.

El negocio mayorista de los supermercado británicos.

El gran consumo británico es un mercado de unos 108.000 milones de GBP según Kantar, y las grandes cadenas de las que suelo hablar en ese blog, acaparan el 98.3% de este mercado.

¿Cómo pueden hacer crecer sus negocios? No es de esperar que la población británica crezca mucho en los próximos años, ni que el país se enriquezca mucho y aumente la demanda, por lo que las cadenas buscan oportunidades de crecimiento ocupando otros espacios donde los británicos compran comida y productos de gran consumo como en el ámbito de la restauración (o food to go, centrado en el segmento de la comida para llevar) y del negocio mayorista, en el que me voy a centrar en esta nota.

Costco sin duda es el mejor ejemplo de cadena que atiende tanto a consumidores como a negocios de restauración y comercio minorista (en UK tiene unas ventas de £2.500 millones, considerando alimentación, non food y gasolina), y antes de la actual explosión de iniciativas, ya pudimos observar algunas ideas interesantes, de mayor o menor recorrido: 

  • la web de Asda dedicada al negocio mayorista, donde la unidad de compra eran cajas y tenía un funcionamiento similar al de la tienda online para consumidores,
  • o por ejemplo el negocio de catering de Marks & Spencer, donde podías comprar los sándwiches y bebidas para un evento corporativo.

En los tres últimos años las cadenas han intensificado sus iniciativas para servir al mercado fuera de su ámbito de comercio al por menor:

  • Morrisons, el primero en hacer algo de entidad, y el más activo en este campo por la variedad de iniciativas: llegaron a un acuerdo con Amazon para ser su proveedor de frescos y productos de MDD para la tienda Amazon Fresh; han rescatado la marca de Safeway (una cadena que compró en el 2003) para desarrollar una gama de MDD que vende a la cadena de tiendas de convenience McColl´s; y franquician un tipo de tienda convenience, Morrisons Daily y Safeway Daily, a operadores de estaciones de servicio, renovando la tienda de convenience asociada a la gasolinera y prestándoles la marca. . Están a punto de alcanzar unas ventas de 1.000 millones entre estas tres iniciativas.
    • Tesco, que ha dado el paso de mayor importancia, al comprar Booker por 3.700 millones de GBP. Booker es un mayorista que sirve a supermercados independientes y a restaurantes, y Tesco espera aplicar su know how en cadena de suministro y potencia de compras para afinar el negocio de Booker y a la vez aprender del canal de restauración. En algunas tiendas de Tesco ya se ven zonas “Booker”, con referencias “profesionales” (de mayor volumen que el habitual) y que ofrecen un precio más barato por kg.
    • Sainsbury’s a su vez está trabajando con la cadena de quioscos W H Smith para buscar un buen negocio para ambos. Primero probaron a gestionar el espacio del food to go en una tienda WH Smith, aportando productos como bocadillos y bebidas refrigeradas, que han abandonado, y ahora han empezado con otro proyecto de simplemente venderles bebidas para sus tiendas. Seguramente el primer piloto no aportó mucha diferenciación a WH Smith en el campo del food to go, y con este segundo piloto se busquen economías de escala y tener mejores precios. También exploran el modelo de franquicia, cediendo su marca Sainsbury’s Local a supermercados independientes.
    • La cadena de tiendas de conveniencia The Coop también ha entrado en el negocio mayorista, comprando la central de compras Nisa Retail. A este negocio están asociados unos 1.200 pequeños supermercados independientes, que ahora se beneficiarán de mejores productos y mejores precios al poder contar con el surtido de frescos y la MDD de The Coop en sus tiendas.

    Y en este mundo del gran consumo siempre tenemos que considerar qué está haciendo Amazon. Aunque su volumen de ventas en alimentación no sea demasiado grande por ahora, cualquiera de sus iniciativas es analizada en clave de “van a arrasar!!!”.

    Algunos analistas ahora destacan el proyecto de Amazon Business, presente en Estados Unidos y algunos países europeos. Este servicio compite con estas iniciativas de las cadenas de supermercados en el negocio mayorista: es como el Amazon Marketplace pero centrado en el B2B, y sirven a negocios de todo tipo (empresas con grandes oficinas, o bien negocios de comercio minorista y restauración), por la amplitud del surtido que ofrece, e incluso ganan contratos para suministrar organismos públicos. En apenas tres años han alcanzado unas ventas de 10.000 millones de USD en todo el mundo, y siguen ganando las cuentas de grandes corporaciones, de pequeños negocios y del sector público (en el Reino Unido en los últimos años han ganado contratos públicos por valor de 600 millones de GBP). A diferencia de Costco, no hace falta pagar por tener una cuenta, pero si quieres envíos gratuitos ilimitados ofrecen un programa como Amazon Prime, el Business Prime Shipping, por una tarifa anual.

    Es muy interesante ver cómo van a seguir desarrollándose estos negocios de las grandes cadenas de supermercados, y qué nuevas oportunidades encuentran. Con las aperturas de tiendas prácticamente paralizadas, ya no hace falta comprar más cadenas de supermercados para hacer crecer el negocio, como demuestran estas iniciativas.

     

    Consumidor británico: algo más que precio.

    Lo comento en todas mis charlas cuando tengo que hablar del consumidor británico: el precio importa, pero es un consumidor que valora muchos otros atributos en los productos, y entre ellos son muy importantes son los que consideramos del grupo de atributos éticos, como el bienestar animal, sostenibilidad etc. El bolsillo es muy importante a la hora de tomar decisiones, pero también la conciencia.

    Hace unos días Mintel publicaba un informe sobre este mercado en el Reino Unido, que ilustra con cifras esta cuestión.

    The Whole Foods Market, la cadena con más productos “éticos” por metro cuadrado.

    Las ventas de productos que cuentan con certificaciones “éticas” (sobre producción local, sostenibilidad, bienestar animal, comercio justo etc) alcanzan este año los £8.200 millones, y crece un 43% desde el 2013. Es un dato muy importante porque desde ese año hemos pasado por una guerra de precios que dejó el crecimiento del mercado general de gran consumo en nada, y desde hace dos años apenas crece lo que le marca la inflación.

    La penetración en los hogares es elevada para la mayoría de los casos, con más del 83% de los adultos entrevistados declarando que compran productos con algún tipo de certificación relacionada con esto. Criados en libertad es el más popular, con un 66% (es habitual que las cadenas más premium vendan únicamente huevos de gallinas camperas, por ejemplo). Pero también la mayoría de cadenas tienen políticas de compra donde se favorecen estos atributos, y contar con certificaciones de sostenibilidad de los caladeros es prácticamente una condición indispensable para vender en la mayoría de cadenas, o para vender plátanos en Sainsbury’s, The Coop, y las cadenas premium es indispensable que tengan un certificado de comercio justo. La mitad de los entrevistados compran productos con el sello del Red Tractor, o de Comercio Justo, por ejemplo, y un 30% compran productos ecológicos.

    Waitrose apuesta por el ecológico, y trabaja en la reducción del uso de plástico.

    Pero estos atributos no solamente se refieren al origen o como se producen los alimentos: también el envase es importante, y el plástico se ha puesto en primera línea de la atención. El 83% de los entrevistados demandan a la industria mayores esfuerzos para reducir la cantidad de plástico que se pone en el mercado, y más de dos tercios de los consumidores están tomando medidas para utilizar menos envases plásticos.

    Puede parecer que estos atributos tienen una gran solidez, pero a pesar de los buenos datos de crecimiento, también han sufrido alguna contrariedad. A pesar de la apuesta decidida por productos de comercio justo y prácticas sostenibles que muestran cadenas como Coop o Sainsbury’s, a veces pueden llegar a dejar de lado esto para o bien tener un mayor control de su cadena de suministro, o bien para competir en precios con mayor libertad. Sainsbury’s tiene un par de casos, con su rechazo por ejemplo a vender productos de Red Tractor (la certificación británica más popular, de productos locales y prácticas medioambientales y de bienestar animal que aseguran son más exigentes que las de la legislación), o la creación de su propio estandar de comercio justo dejando de lado los habituales para productos como el té o el chocolate. Y te Coop, que abandonó su preferencia de vender productos de comercio justo durante un tiempo, mientras trataba de rebajar el precio de sus productos y ser más competitivo durante la guerra de precios.

    Otros puntos negativos son la proliferación de sellos que dificulta la comprensión de los beneficios que prometen y confunde a los consumidores, y también que son productos percibidos como caros, por lo que en caso de pérdida de confianza en el futuro los consumidores pueden reducir rápidamente sus exigencias a la hora de comprar. Pero para acabar, me quedo con un par de datos:

    • en este mundo en el que los consumidores son cada vez menos fieles a marcas y enseñas, los consumidores se sienten más apegados a las marcas que tienen atributos éticos relevantes para ellos, por lo que es una buena estrategía para, por ahora, conseguir destacar en este mercado, aunque se va a convertir pronto en una condición necesaria, y los consumidores rechazarán productos que no cumpan con sus expectativas sobre responsabilidad social, ética y medioambiental.
    • a pesar de condicionantes tan severos como el Brexit, Mintel anticipa que es un mercado que va a seguir creciendo por encima del total del mercado, un 4% más este año y un 13% más hasta el 2023.

    The Coop, éxito del convenience. Resultados FY2018.

    The Coop, el supermercado con más tiendas del país y con un foco exclusivo en el convenience, presentó ayer los resultados del ejercicio 2018.

    La cadena ya no cierra tiendas, y acaba el año con 2.582 tiendas, 50 más que el año pasado. Pero seguramente, la noticia del año es la compra del negocio mayorista de Nisa, la central de compras que vendía a 4.000 pequeños supermercados independientes. Esto le ha permitido que las ventas crezcan un 14% en un año, y los beneficios del negocio alimentario crezcan un 12%.

    Las ventas totales son de £10.200 millones, y £7.300 millones son a través de sus propias tiendas convenience. Este canal logró crecer un 4.4% en ventas comparables, cumpliendo así con los objetivos de su plan de reorientación del negocio hacia las soluciones convenience.

    En el periodo han abierto 100 tiendas y renovado 138. Y han donado £19 millones a fundaciones caritativas, que han recogido del 1% de las ventas de MDD que los miembros de su club de fidelización deciden donar.

    El negocio mayorista le permite vender a más de 4.000 pequeños supermercados. Coop ofrece su catálogo de productos y unas 2,000 referencias de su gama de MDD a las tiendas con la marca Nisa y CostCutter. Como en el caso de Morrisons y McColls, Coop mejora en precio y servicio a la central de compras anterior, y donde más se nota la diferencia es en los productos frescos, donde el mayor negocio de The Coop permite un mayor surtido y rotación de los mismos, por lo que la calidad en las tiendas es mucho mejor que bajo el anterior modelo. De forma similar a The Coop, el 0.6% de las ventas de la gama de MDD en las tiendas Nisa y CostCutter se destina a obra social.

    Coop también está realizando un piloto de tienda online, sirviendo pedidos desde una tienda en Londres a clientes que vivan cerca de la misma, y en Manchester han abierto una tienda dentro de sus oficinas sin cajas, donde los empleados escanean y pagan la compra desde su móvil.

    Fuente The Coop

    Dicen que la expansión del discount les está favoreciendo. Aldi y Lidl están abriendo tiendas en las afueras de los pueblos donde The Coop tiene presencia, y mientras la compra principal se la lleva el discounter, ellos se llevan la compra entre semana, de productos frescos y leche. Aunque también tendría lógica que los clientes aprovecharan estos viajes para reponer y compraran también en The Coop las marcas que no encuentran en los discounters.

    En el 2019, además de la expansión del negocio mayorista y online, quieren explorar la oportunidad de las franquicias, y que los propios supermercados independientes puedan tener la marca The Coop en sus tiendas.

    UK Online: Tesco se retira de las entregas express, mientras Coop y Ocado ponen en marcha sus proyectos.

    Justo el mes en el que Ocado empieza su servicio ZOOM, para servir en una hora pedidos en una zona del centro de Londres, Tesco anuncia la retirada de un servicio similar, el Tesco Now, y Coop empieza con un piloto desde una de sus tiendas. La rentabilidad del comercio online siempre está en cuestión, sobre todo estas entregas rápidas desde tiendas o almacenes urbanos, pero es una opción que los consumidores demandan y los supermercados británicos ofrecen con la esperanza de poder dar con la clave que los rentabilice.

    Imagen de David Campos.

    Tesco Now, lanzado en mayo del 2017, prometía ser una respuesta a la amenaza de Amazon y sus entregas inmediatas de productos de gran consumo. Sin embargo, Tesco ha decidido poner fin al servicio y centrarse, informan, en servir pedidos en el mismo día (por ejemplo, servir a las 7 de la tarde pedidos que se hagan al medio día).

    El modelo era parecido al otros competidores como Sainsbury’s y Waitrose que también ofrecen, preparando los pedidos en las tiendas de conveniencia de las cadenas (en este caso Tesco Express), por lo que el surtido era mucho más limitado que el que ofrece Ocado (unas 10,000 referencias, que se sirven desde un almecén en el Oeste de Londres).

    Fotografía de ecargobikes

    The Coop también ha entrado en la carrera, ofreciendo este servicio desde una de sus tiendas en Londres, para ver qué resultados ofrece y a partir de aquí, extender el servicio a otras tiendas. El pedido se prepara en la propia tienda, tiene un gasto mínimo de £15 y un coste de £5, y la entrega es en las próximas 2 horas desde que se paga el pedido. Se reparte en una bicicleta eléctrica, un vehículo sin emisiones alineado con las políticas mediambientales de The Coop. En el pasado también han llevado a cabo pilotos con entregas mediante vehículos sin conductor (los famosos robots de Starship Technologies que también trabajan con Tesco, Just Eat etc), a través de Deliveroo, y algo fuera del mundo online pero también muy convenience, con taxis que llevan gratis al cliente y su compra a casa si superan un cierto umbral de gasto.

    Las compras online entran ya en el convenience: cada vez más frecuentes y tiquets más pequeños… otro reto más para rentabilizar el canal.

    Coop se asocia a CoGo, la App Ética.

    Los supermercados británicos quieren diferenciarse en oferta, en precios y también en valores. Y junto con Waitrose y Sainsbury’s, The Coop es la otra cadena que más importancia les otorga. Son una cooperativa, y le dan mucho valor a elementos como el comercio justo, que sean productos británicos, y en general a minimizar el impacto que generan.

    Y para que las personas que están concienciadas con estos valores puedan encontrar con mayor facilidad las tiendas, se han asociado con CoGo, la App que recoje información de las empresas que tienen propósitos elevados, y ayuda a que los consumidores gasten su dinero en estas empresas.

    El funcionamiento de la App es bastante sencillo: las personas que se registran indican sus preferencias (reducción del desperdicio, minimización del packaging, productos del mar sostenibles, comercio justo etc) y la App les indica los negocios registrados cercanos al cliente y que cumplen con estos requisitos. Los consumidores pueden incluir en el App un medio de pago, de forma que cada vez que paguen en un negocio registrado en CoGo, la App envía información al negocio de que se ha producido una compra motivada por haber encontrado la tienda a través de la App.

    Por ahora Coop tiene registrados en la App 286 tiendas de Londres, con el ánimo de ampliar el número tras una primera fase de prueba. Otros negocios en Londres registrados en CoGo son las cafeterías Caravan, la cadena de restaurantes Wahaca y The BreakFast Club, y los negocios de moda Beyond Retro y Elvis & Kresse.

    Sin duda es una acción muy alineada con The Coop, que trata de destacar por comprar el 100% de la carne de animales críados en el Reino Unido, comercio justo en plátanos, chocolate, azúcar, además de otras iniciativas en el campo de reducir la cantidad de plástico en su cadena de suministro, usar energía renovables, redistribuir la comida que no pueden vender, y reducir el despercidio. Dependerá de la confianza que tengan los clientes en el App, pero parece una buena iniciativa a la hora de facilitar la compra a los compradores más concienciados con las distintas causas, y que no quieren que su dinero contribuya a la degradación del planeta y las injusticias sociales. Seguramente pronto más cadenas se adherirán a esta App, o a otras similares que aparezcan.