Brexit y Alimentación XXII: como van a cambiar las etiquetas de los alimentos.

Todavía no sabemos si habrá acuerdo o no, si el día 29 tendremos Brexit o no, o incluso si habrá Brexit o no… todo es posible a día de hoy, con mayores o menores probabilidades. El nerviosismo de gran parte de las empresas británicas y de las extranjeras que venden en este país es patente, pero poco pueden hacer más que haber analizado los escenarios posibles, y prepararse para ellos.

Desde que a finales de año parecía difícil alcanzar un acuerdo el gobierno británico empezó a publicar guías y recomendaciones para los distintos sectores empresariales sobre el impacto de un posible Brexit sin acuerdo en la regulación y en su forma de operar. La semana pasada se publicó la de las etiquetas alimentarias, con un resumen de los principales puntos a considerar por parte de empresas, tanto las que venden al mercado nacional, exportan o importan alimentos. Este último grupo incluye a las empresas españolas que venden en el Reino Unido. Es importante tener en cuenta que esto solamente aplicará en caso de salida sin acuerdo, el llamado “Hard Brexit”. En caso de acuerdo, se producirá un reconocimiento mutuo en algunas de estas áreas, y es posible que no se tenga que cambiar nada.

En resumen, desde el 29 de marzo se tendrán que considerar los siguientes cambios, entre otros. Los primeros se aplicarán inmediatamente y algunos se aplicarán a partir del 2021 o 2023:

  • UK no podrá considerarse UE, por lo que si se tiene que indicar el origen del producto, cuando este venga del Reino Unido se tendrá que poner así, ya no se puede escribir Origen EU. Si el producto se vende en el Reino Unido, por ahora, bastará con que se informe de esto en la página web del fabricante y se pongan carteles en las tiendas.
  • No se podrá utilizar el logotipo ecológico de la UE en los alimentos producidos en el Reino Unido. Se podrá utilizar tras un proceso de reconocimiento por parte de la UE de los organismos de certificación y las normas de producción del Reino Unido. Y hasta que no se produzca este reconocimiento, no se podrán vender a Europa alimentos etiquetados como ecológicos.
  • No se podrá utilizar el signo E al lado del peso del producto.
  • Las empresas que exporten productos a la Unión Europea tendrán que poner en la etiqueta la dirección del importador que se hace cargo del producto en la UE, de la misma manera que se procede ahora con los terceros países.
Los productores de ecológicos británicos van a tener cerrado el mercado europeo hasta que se lleguen a acuerdos sobre el etiquetado, la certificación y las prácticas de producción.
  • Las aguas minerales tienen una normativa especial, y el gobierno advierte a las empresas británicas que tendrán que solicitar el reconocimiento de sus productos a la Unión Europea para poder seguir vendiendo en ese mercado si se produce un Brexit sin acuerdo.
  • A implantar antes del fin de Diciembre del 2020, las etiquetas de productos cárnicos deberán dejar de utilizar el óvalo con la identificación sanitaria de las instalaciones en el Reino Unido, y poner la identificación que desarrolle el gobierno británico (que seguramente lo único que cambiará será quitar la referencia a la UE). Sin embargo, las empresas que exporten a la UE tienen que aplicar este cambio de forma inmediata.
  • En mezclas de productos (carne picada, bandejas de fruta cortada, miel, lácteos, etc) cuando se indicaba elaborado con producto procedente de la UE y de fuera de la UE, o producto de UK y de la UE, etc, se tendrán que quitar las referencias a la UE y dejar, por ejemplo, fabricado con producto de UK y de fuera de UK.
  • Los huevos importados de terceros países también tendrán que ajustar su etiquetado, cambiando la referencia a la UE por la de UK.
  • Finalmente, en marzo del 2022, las empresas británicas que produzcan alimentos con denominación de origen, tendrán que usar el logo que está desarrollando el gobierno británico, que en principio, se plantea respetar los principios de la norma europea para estas denominaciones de calidad.

Las empresas que exporten al Reino Unido primero tendrán que incluir en sus etiquetas la dirección del importador británico que se haga cargo del producto en las islas, dejará de estar permitido poner una dirección de una empresa en la Unión Europea fuera del Reino Unido.

Por lo que respecta a los productos que vengan al Reino Unido, el gobierno trata de ser práctico y permitirá que lo que ya esté en el país pueda venderse hasta que se agote la vida útil del producto, no hará falta reetiquetar, e incluso valoran aplicar un periodo de transición de 6 meses a partir de la fecha del Brexit. También trata de negociar un periodo de moratoria de 6 meses con la Unión Europea, para que los exportadores británicos no se vean afectados ya el mismo 30 de marzo.

Para las empresas que exporten al Reino Unido se espera que el gobierno sea práctico y los cambios se vayan produciendo poco a poco. El problema es para las británicas que exporten a la Unión Europea, y sobre todo, a las que exporten a terceros países bajo los acuerdos comerciales con la UE. Los productos que salen por mar estos días con destino a Asia, América del Sur etc, puede que lleguen a sus puertos de destino tras el Brexit, y no tienen garantías de ser aceptados puesto que vendrán de un país no amparado por el acuerdo. Naturalmente, no se tiene control por como se van a aplicar estos cambios fuera del Reino Unido.

Los cambios en el etiquetado son complejos… Muchos de estos cambios se tendrán que aplicar a todas las referencias, van a ser de golpe por lo que está por ver si habrá suficientes diseñadores y las empresas de packaging podrán dar respuesta, y luego qué hacer con el stock de material que no se va a poder utilizar… el problema medioambiental puede ser importante. Por ello algunas asociaciones de la industria alimentaria piden que los periodos de transición no sean de 6 meses, si no de un mínimo de 12 o mejor aún, de 24 meses.

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El Gran Consumo apuesta por la Belleza.

Además de hacer tiendas bonitas y mejorar la experiencia de compra, las cadenas del Reino Unido han visto en la categoría de belleza elementos suficientes que les permitan crecer, gracias a que ni los discounters ni Amazon tienen una oferta muy desarrollada (aunque el 10% de las ventas se haga online, un porcentaje algo mayor que el del gran consumo en general). Tras el anuncio de la nueva estrategia de Sainsbury’s en la categoría, The Grocer recoge en un artículo varios elementos del porqué de esta atención en la categoría.

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Fotografía de Sainsbury’s.

Tesco fue una vez más un pionero , cuando en el 2011 anunció que habilitaba dentro de sus tiendas pequeños salones de belleza, donde los clientes podían hacerse la manicura, un tratamiento facial, etc. Eran tiempos en los que el canal online parecía que iba a hacer que sobraran la mayoría de metros cuadrados en las tiendas, y los retailers buscaban por un lado rentabilizar este espacio, y por otro lograr dar más motivos a los clientes para pasar más rato en las tiendas y que gastaran más. Sin embargo esta iniciativa no tuvo mucho recorrido.

En los dos últimos años la tendencia en general ha sido que las cadenas han reducido el número de referencias en todas las categorías. Pero según Brandview esto no ha sucedido para la sección de belleza. Salvo Tesco, las demás han aumentado el número de referencias, destacando Morrisons con más de 1000 y Sainsbury’s con más de 500.

Los productos de belleza es una de las categorías que más crece, con un 17% de crecimiento estimado por Mintel para los próximos cinco años, comparado con un lacustre 1,6% de la categoría de higiene personal (champús, desodorantes…). Además el crecimiento se da en productos premium, muy atractivos para los supermercados porque tienen más margen. Los consumidores siguen las modas, y están dispuestos a probar productos caros.

Los supermercados están dando de alta marcas de prestigio, presentes ya en comercios especializados y grandes almacenes, y también dando la oportunidad a marcas nuevas de empresas start up que buscan su hueco en el mercado. En la categoría están irrumpiendo atributos como la sostenibildad, veganismo, etc, y muchas start ups tienen estos conceptos muy integrados en sus productos.

La experiencia de compra se mejora gracias a elementos digitales y personal formado en las tiendas, como hace Sainsbury’s, capaces de dar consejos sobre el uso, y recomendar productos a los clientes en base a sus necesidades. Además, llevarán uniformes distintos al personal de las tiendas, para diferenciarles más. Sainsbury’s planea dar de alta más de 1,500 referencias, renovando completamente el surtido y además ofreciendo una gama de 100 referencias MDD bajo la gama Sainsbury’s Boutique de productos premium y en su mayoría veganos.

Mars: no comas nuestros productos más de una vez por semana.

Mars - Daily Mail

Así es el titular del Daily Mail esta mañana, que recoge el comunicado de Mars sobre sus nuevas iniciativas de comunicación en cuestión de salud.

Sin duda es la medida más llamativa dentro de un plan global que pretende mejorar la posición del fabricante y sus marcas como aliados en cuestiones de salud y nutrición de sus consumidores.

Han decidido dividir los productos que fabrican en dos categorías, las de aptos para el consumo diario y las de consumo semanal recomendado, y así se expresará en las etiquetas de los alimentos. Los productos que se recomienda se consuman una vez a la semana son los de mayores índices de contenido en grasa, sal y azúcar de las distintas gamas, aunque mirando el etiquetado nutricional de los mismos, apenas hay semáforos rojos. Mars dice que no va a reformular estos productos para mantenerse fiel al sabor tradicional de los mismos, y que suponen el 5% de las referencias de su catálogo.

Además de esto, tienen previsto mejorar el perfil nutricional de muchos de sus otros productos, incluyendo más verduras en las salsas, poniendo más ingredientes integrales (arroz, cereales, etc) o legumbres en otros, y en los que sea posible, reformularlos para que se mantengan idénticos pero con menos contenido en grasa, sal o azúcar. O también, reduciendo la cantidad de producto por envase, para así reducir la unidad de consumo.

Mars es fabricante de varias marcas habituales en la cesta de la compra de los británicos, desde chocolate, alimentos para mascotas, hasta platos preparados y distintos tipos de salsas. Son dos marcas del convenience las que se ven afectadas en principio por este cambio en el etiquetado: Dolmio (salsas y platos italianos) y Uncle Ben’s (platos basados en arroz y legumbres), con varias referencias de estas dos marcas que llevarán a partir de ahora la advertencia de consumir una vez por semana.

Cada vez son mayores los gestos de este tipo, aunque este parece el más extremo. No hay que olvidar que estamos en un entorno que cada vez penaliza más el azúcar contenido en los alimentos, y los consumidores están cada vez más sensibilizados sobre esta cuestión. En breve entra en vigor la ley británica que impone una tasa a las bebidas azucaradas, la mayoría de fabricantes están presentando versiones con menos azúcares de muchos de sus productos, e incluso Tesco ha tenido en cuenta el contenido en azúcar a la hora de dar de baja varias referencias de sus lineales.

Mars - Dolmio

Nace una nueva propuesta de etiquetado nutricional.

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The Grocer recoge la propuesta que ha publicado en la revista BMJ (British Medical Journal) Shirley Cramer, directora de la influyente Royal Society of Public Health. Supone otra aportación más, en un país en el que ya han nacido varias propuestas de etiquetado, algunas se han puesto en práctica, pero la obesidad sigue siendo una cuestión muy preocupante.

El artículo propone incluir más información en el etiquetado. Esta vez, una cifra, los minutos de actividad necesarios para gastar la energía que aporta el alimento o la porción en cuestión. La autora piensa que de esta forma se crea un vínculo directo entre el comer, y algo que todo el mundo entiende, moverse para gastar la energía. Según sus estudios, una parte importante de la población (el 44%) no entiende las etiquetas nutricionales que se utilizan ahora, y es necesario introducir cambios que simplifiquen la información, y apenas hay evidencia que esta información haya provocado cambios en los hábitos de los consumidores.

 

Nace Sugar Wise, la certificación del azúcar en los productos.

Con tanta atención que se está llevando el azúcar, y la confusión sobre azúcares ocultos, añadidos, naturales, y demás que hay en los alimentos, al final la oportunidad para un nuevo sello se ha materializado. Se llama Sugar Wise y lo ha impulsado una consumidora preocupada por el azúcar que consumimos, Red Platings.

SugarWise Red Plantings
Red Plantings, impulsora del sello.

La idea es sencilla: se basan en la recomendación nutricional de obtener como máximo un 5% de la energía que ingerimos a partir de azúcares libres (que aquí también se llaman azúcares añadidos a los productos, incluso ocultos). Por lo tanto, los productos que tengan menos del 5% de kcal producidas a partir de azúcares libres pueden llevar el sello. Un poco de claridad ante la confusión que reina entre los consumidores sobre qué productos llevan azúcares ocultos, y que ha hecho que se penalicen zumos, y otros productos.

La noticia es que Tesco se ha interesado por la idea, y ha colaborado en su desarrollo implicando a varios de sus product manager y responsables de marketing, que han asesorado a Red Plantings en el diseño del logo y el cumplimiento de la legislación relevante para estos casos.

Sin embargo, por ahora Tesco no ha solicitado la certificación para ninguno de sus productos, y sólo hay tres empresas apuntadas y que lo incluyen en su etiqueta. El sello se acaba de lanzar públicamente, por lo que seguramente se adherirán algunas más (si no se desarrolla otro sello paralelo, claro).

Wholefoods apuesta por los productos ecológicos

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La visita que realicé el lunes me dejó sorprendido. La comunicación sobre productos ecológicos era constante!
En las estanterías stoppers hablando de las certificaciones y auditorías, en el suelo pegatinas indicando el número de referencias de productos  ecológicos en cada pasillo, etc. Cientos de carteles por toda la tienda!
En fresco ya lo solían indicar,  pero el resto de referencias se suponían ecológicas!  O no?
El cartel más chulo,  el que colgaba sobre la  fruta. Una buena forma de llamar la atención.

Las cosas hechas de aire toman cuerpo

Añadir un nuevo logo a los productos de consumo debería convertirse en buena noticia cuando nos lleguen las certezas de su reconocimiento por parte del público, y de su utilidad para cambiar las cosas.

Hace poco leí la noticia de la aparición de esta nueva certificación, impulsada por parte de la industria eólica y con la prescripción de alguna ONG y marcas de consumo famosas: WindMade. La organización tiene su base en Bélgica, y tiene como objetivo “aumentar el uso de la energía eólica, contribuyendo así a la sostenibilidad, la eficiencia de los recursos y la seguridad energética”. Incluso se puede consultar un folleto en castellano en su web.

Winmade

¿Qué propone este protocolo? Pues nada menos que destacar en el punto de venta los productos que hayan empleado en su fabricación una cierta proporción de energía eólica, y otras energías renovables. Parece algo descabellado que las personas puedan tomar decisiones de compra en base a la naturaleza de la energía empleada, pero la organización detrás de esto se va a esforzar en vender las credenciales verdes de esta fuenta de energía. Destacarán la importancia de reducir nuestro impacto medioambiental sustituyendo productos que habitualmente compramos por los que tengan el sello o pidiendo directamente a los fabricantes que adopten el sello. Y en países como el Reino Unido, estas cuestiones cada vez se consideran más (aunque está por ver para qué porción del mercado podrán llegar a ser relevantes).

Han empezado una campaña por redes sociales curiosa. Piden a los consumidores que les envíen fotos de los productos que desearían llevaran la etiqueta, con el #showyoucare si lo hacen por twitter…  Parece una buena forma de reconocer el poder de los consumidores, y veremos cómo responden las empresas que dicen que el consumidor es el rey!

 

 

Los coreanos se adelantan a las GDA+

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En UK llevamos casi un año revisando el etiquetado nutricional. Como sabéis, unos utilizan el sistema recomendado por la legislación europea (GDA) y otros uno basado en semáforos. Y por si faltaba algún ingrediente en este plato, el gobierno británico anda reuniéndose con fabricantes y distribuidores para buscar un sistema que combine características de los dos.
Y desde Bruselas llegan noticias de las GDA+, una nueva propuesta que se permitiría a los fabricantes de los alimentos resaltar algunas de las propiedades positivas de los productos, no sólo de las.tipicas grasa, sal, etc.
Igual queda todo en nada, o en algo como en la foto. En algún producto coreano se compara sus niveles con otro producto sustitutivo,  para que le quede claro al consumidor lo que gana comiendo este arroz.