Marks & Spencer y Morrisons: apoyo a agricultores y ganaderos (Alimentación y Coronavirus en UK – X)

Son muchos los analistas que anticipan un aumento del interés en los alimentos locales tras la crisis del coronavirus, acrecentado en este país por el Brexit y el fervor nacionalista que destapan las conversaciones sobre la ruptura y qué vamos a hacer cuando nos veamos libres del todo de la Unión Europea. El sector productor está dando la talla, como en muchos otros países, pero se enfrenta con graves problemas que esta crisis ha provocado o a agudizado:

  • Dificultad de contratar personal, ya sea para recoger la fruta y otros productos agrarios, o para trabajar en plantas de procesado, envasado, mataderos etc. Ya lo era desde hace dos años, por el ambiente que ha creado el Brexit, y ahora mucho más.
  • La caída total del sector de la restauración, muy importante para algunas empresas y productos.
  • El llamado “desequilibrio de la canal”: hay mucha demanda para ciertas piezas y cortes de las canales de carne de las especies consumidas, pero mucho menos para otras, que en ocasiones son las de mayor coste. Esto, sobre todo en ternera, se ha visto agravado por el cierre de los restaurantes.

Un par de cadenas en UK toman algunas medidas especiales para poner en valor el papel de los agricultores y ganaderos, y contribuir un poco más a que puedan superar la crisis. De paso, reforzar las credenciales de las cadenas de compradores de productos locales.

Marks & Spencer, el supermercado premium, lanza una campaña publicitaria en la que los ganaderos y agricultores van a ser los protagonistas, y además va a realizar promociones en algunos de los productos más caros y menos demandados de carne. La campaña incluye anuncios en TV y en redes sociales, que destacan el origen y el cuidado con el que producen los agricultores y ganaderos que proveen a Marks & Spencer, además de señalética en la tienda. Los anuncios tratan de ser Aquí los productores van a ser los auténticos protagonistas, con grabaciones hechas por ellos mismos en las granjas, algo diferente a la última campaña, la de Fresh Market TV en la que se aparecían productores pero los protagonistas eran los propios productos y chefs e influencers que daban recetas, consejos, o se sorprendían ante la versatilidad y sabor de los productos presentados. También, claro, ahora es difícil hacer anuncios como los de antes, y aunque queda auténtico poner vídeos que graban los propios ganaderos, debe ser difícil hacerlo de otra forma.

Fuente Marks & Spencer.

Morrisons hace algo más interesante y original, y gracias a las credenciales de su carne y las ventas (cuarta cadena del país, con un 9.9% de la cuota según Kantar) seguramente con algo más de impacto. 

Anuncian un descuento de un 5% en sus tiendas a los agricultores que sean sus proveedores, aproximadamente unos 2.700. Es la forma que tienen, dicen, de darles las gracias por su compromiso durante esta crisis del coronavirus. Gracias a su tamaño y su especialización en frescos, son una de las cadenas que mayor cuota tienen de estos productos. 

Pescadería de Morrisons.

Y también que vuelven a abrir sus mostradores de carne y pescado, que cerraron durante la fase de compra pre aislamiento. Los vuelven a abrir, pero no como eran antes, si no con el tema de la barbacoa, tanto para carne como para pescado. La idea es vender productos típicos de hostelería (algunos cortes de carne como las costillas de ternera, por ejemplo, o pescados como lenguados, marisco etc) y que en general tienen poca salida en los supermercados, a no ser que se apoye la venta con prescripción y explicando a los consumidores como preparar el producto. 

Sobre todo en el caso de Marks & Spencer, son acciones de marketing principalmente, con el objetivo de comunicar a la sociedad que están llevando a cabo buenas acciones. Aunque en ambos casos, son acciones que encajan muy bien en sus estrategias y en lo que vienen haciendo desde hace tiempo.

Asda: mayor foco en food to go y retirada de venta asistida de carne y pescado.

En estas últimas semanas Asda ha desvelado un par de proyectos muy interesantes. Son quizá poco ambiciosos ante los resultados que está cosechando y los nuevos desarrollos de sus competidores, pero están en línea con los cambios de los patrones de consumo que se están observando.

A principios de año anunciaron el cierre de los mostradores de venta de carne y pescado. La cadena cuenta con estos mostradores en unos 150 hipermercados, y los va a sustituir por mostradores de Delicatessen, donde se van a servir pizzas recién preparadas, pollos asados, pasteles de carne, sushi etc. Todo productos listos para comer. Va a colaborar con marcas reconocidas para que ofrecan también allí sus productos. En un principio anunciaron concesiones a Sushi Daily (que ya trabaja con Sainsbury’s y Waitrose) y Subway (que tiene un acuerdo con Asda para poner restaurantes en la puerta de los hipermercados, y ahora pasa al interior de los mismos), y la semana pasada comunicaron que también la popular marca Gregg’s iba a tener concesiones en estos espacios.

Motrador de venta de pescado en proceso de renovación en Asda.

Gregg’s es el negocio del momento en el espacio del food to go, por su volumen, sus precios y lo bien que le está yendo la estrategia de incorporar productos más saludables y vegetarianos en su surtido. Con unas ventas de £1.000 millones y más de 2.000 tiendas, han crecido un 15% en el último año, y los productos vegetarianos que está lanzando les están permitiendo aumentar mucho más su ya amplia popularidad. Es, sin, duda, una gran adición al portofolio de marcas de Asda en la zona Delicatessen.

Volviendo al tema de cerrar los mostradores, destacar que se mantienen las carnicerías halal que tiene Asda en muchas tiendas. También son una concesión. Y es una medida que parece natural, y que también tomó Tesco el año pasado, porque cuando vas a visitar las tiendas de Asda, es difícil ver clientes alrededor de la venta asistida de carne y pescado, pero siempre ves clientes en la de los productos halal. La única cuestión quizá algo controvertida es que la venta asistida puede ayudar a utilizar menos plástico a la hora de vender productos, dado que se ofrece la posibilidad a los clientes de llevar ellos mismos el envase a la tienda, pero también los esfuerzos por reducir la cantidad de envase en las referencias de venta libre servicio es muy visible, junto con el uso de materiales mucho más fácilmente reciclables (como las bandejas de cartón).

Está claro que en el gran consumo del Reino Unido el “convenience” cada vez es más importante: la conveniencia para comprar, para preparar y en estos últimos meses, para consumir. En las grandes ciudades los supermercados y restaurantes compiten por las ocasiones del desayuno y el almuerzo. Pero resulta sorprendente que la compra en un hipermercado pueda verse complementada con la compra de un producto que se pueda comer nada más llegar a casa, sin tener que cocinar nada. Los consumidores están respondiendo bien a estas iniciativas que vemos cada vez con más frecuencia en las tiendas, y que además pueden verse complementadas con la asociación de empresas del delivery, como Just Eat y Deliveroo, con las que ya trabajan algunos supermercados para llevar pizzas y curries indios a las casas de los clientes que así lo desean.

Amazon Fresh más accesible.

Todavía no han llegado las tiendas de Amazon Go a Londres, ni tampoco parecen que vayan muy bien los pop ups Clicks and Mortar que Amazon está abriendo en varias ciudades del Reino Unido, y ahora Amazon vuelve a ocupar titulares gracias a sus novedades en el servicio de Amazon Fresh.

Amazon lanzó el servicio de Amazon Fresh en el Reino Unido en el 2016, en Londres, y posteriormente lo ha ido ampliando a más ciudades. Los clientes tenían que tener la suscripción de Amazon Prime, y además pagar una cuota mensual por el servicio, de £3.99, por el que podían acceder a la tienda de productos frescos y gran consumo, entregas en una hora, y un número ilimitado de pedidos, siempre de un gasto superior a las £40. Primero servían productos de marcas de fabricantes, junto con la MDD de Wholefoods y de Morrisons, y hace unos meses incorporaron los productos del surtido de Booths, la cadena premium del norte de Inglaterra.

Ahora se han decidido a ofrecer el servicio también bajo demanda, como cualquier otro supermercado, aunque continúa la condición de ser miembro de Amazon Prime. Los clientes pueden hacer un pedido del surtido de Amazon Fresh y pagar £ 2.99 por la entrega, gozando de las ventajas del servicio de suscripción.

Fotografía de Amazon

Más de 15 millones de consumidores están suscritos a Amazon Prime, según Mintel, y además esta suscripción ejerce una influencia determinante a la hora de comprar productos, dado que estos clientes compran más productos y de un mayor número de categorías que los que no están suscritos. Mintel estima que solamente el 12% de los suscriptores de Prime que viven en Londres han contratado Amazon Fresh. Dando acceso a sus clientes Prime, Amazon espera poder captar más clientes, aquellos que hacen compras online de alimentación con poca frecuencia, y además afrontar mejor los desarrollos de la competencia, que desde el lanzamiento de Amazon Fresh han ido acelerando los servicios de entregas ultrarápidas.

Marks & Spencer: proteger la magia y modernizar el resto.

Marks & Spencer es una cadena líder en el gran consumo británico, por su longeva historia, su carácter de referente de la innovación durante muchos años y la importancia de su marca.

Fue la primera cadena de retail británica en alcanzar unos beneficios superiores a los 1.000 millones de GBP, y desde entonces han pasado por la desinversión y salida de varios mercados donde tenían tiendas, un negocio textil en caída libre cada vez más irrelevante para los consumidores británicos y problemas para cambiar. El negocio alimentario no vive de su pasado, aunque apenas cuente con un 3% de la cuota del gran consumo británico, es un referente en innovación y en adaptación a las nuevas necesidades de los consumidores.

A pesar de esto, alimentación se ha contagiado del mal rumbo de la empresa, y lleva dos años perdiendo ventas en medio de un mercado muy convulso, la compentencia de los discounters y las reacciones de los demás, y sobre todo, porque están cerrando tiendas y bajando precios. Sin embargo sus tiendas pequeñas son tremendamente exitosas, verdaderos templos del convenience.

Ahora presentan las líneas de su nuevo plan para recuperar el negocio. Hasta ahora estos planes incorporaban – o daban prioridad a – la parte textil del negocio, pero esta vez el foco es alimentación.

Acaban de presentar una tienda piloto con la que pretenden revertir la tendencia. Por ahora para tratar de ser más atractivos a los consumidores se han centrado en bajar los precios de las referencias más básicas y reducir el número de promociones que tenían. Dicen ser algo más baratos que su competidor en la esfera premium, Waitrose, manteniéndose líderes en calidad y en credenciales “verdes” de sus productos (bienestar animal, trazabilidad, respeto al medio ambiente etc).

Fotografía de The Guardian

La tienda piloto se encuentra en una de las tiendas tradicionales de Marks & Spencer: un par de plantas de textil y un espacio en la planta baja dedicado a alimentación, el llamado Food Hall.

Los objetivos que persigue Marks & Spencer con estos cambios son el de atraer a una comprador con familia, y que aumente el gasto por visita porque pasa más tiempo en la tienda y encuentra más de los productos que busca, más allá de ir a la tienda para comprar un plato preparado para la cena o comprar la comida de una ocasión especial.

Los cambios que presenta esta tienda son:

  • La tienda de alimentación tiene el doble de superficie que lo que es normal para estos Food Halls, y tiene 1600 m2 de superficie. Y se ha reducido, consecuentemente, la superficie dedicada a ropa.
  • Cuenta con todas las referencias de Marks & Spencer para el gran consumo, unas 6000, frente a los 2000 que suele haber en estas tiendas.
  • También incluye más marcas de fabricante que las otras tiendas, donde apenas hay unas pocas.
  • Tiene muchas más referencias “familiares”, versiones de sus productos en envases de mayor volumen.
  • Una sección de frutas y hortalizas un 50% más grande, con ambiente de mercado, y una mayor presencia de referencias a granel.
  • Algunos elementos que hacen la compra algo más divertida, como esculturas de algunos de sus productos estrella, como las gominolas del cerdito Percy.
  • Nuevos muebles, y carteles luminosos de neón para señalar las secciones, con un aspecto muy moderno y lujoso.
Fotografía de The Guardian

Van a abrir dos tiendas más antes de acabar el año, y quieren tratar de trabajar en innovación en tiendas con tanto éxito como lo hacen en innovación de producto. Tienen unas 300 tiendas que venden tanto textil como alimentación, pero reconocen que no podrán realizar estos cambios en todas ellas. Por ahora tienen en mente otras 50 más en el corto/medio plazo. Y queda un año antes de lanzar la Joint Venture con Ocado, que les dará acceso al comercio online, que sin duda será un momento apasionante.

El Fresh Market de Marks & Spencer

La cadena más premium del Reino Unido continúa con su comportamiento bipolar: la comunicación de la calidad de sus productos es una constante, y desde principios de año han reforzado el “food porn” llegando a niveles de adjetivación absolutos. Sin embargo, a la vez rebajan precios de las referencias más básicas, muchos productos son frescos naturalmente, y en este caso, bastan carteles con los números bien grandes, sin adjetivos.

La última iniciativa tiene un elemento realmente bueno. Desde hace unas semanas etiquetan la sección de frutas y hortalizas como “Fresh Market”, y ponen una serie de referencias en promoción, al estilo de los Super 6 de Aldi, o los Fresh Five de Tesco, los Fresh Market Specials. No muy original, y al principio hasta quedaba mal porque ponían columnas de cajas verdes en mitad del pasillo con los productos en oferta que no encajaba bien con la imagen premium de la tienda.

A la vez que han decidido vestir un poco más la promoción como ven en la fotografía, empiezan a emitir una serie de vídeos para hablar de los productos más premium de la sección. Los que he podido ver están realmente bien. Tras la emisión del parte metereológico del día en el telediario de la tarde, vemos a la presentadora, Lucy Verasamy, acercarse a una granja donde producen frutas y verduras para Marks & Spencer y mostrar como se cultivan los productos y se envasan.

Son vídeos muy amenos y muestran como se producen los alimentos que Marks & Spencer vende, reforzando las credenciales de calidad y de transparencia, de productos locales y de temporada, y finalmente, de exclusividad, ya que algunas de las variedades se venden en exclusiva en sus tiendas. También dan algunas ideas sobre qué platos preparar con ellos, de la mano de un chef que acompaña la presentadora.

Entre otras iniciativas sobre la transparencia, Marks & Spencer promete poder trazar la carne de ternera de cualquiera de sus productos hasta la ternera misma, gracias a un programa de trazabilidad usando el ADN. También lanzó la marca “M&S Selected Farms” para frescos, con cartelería abundante en las tiendas e información de los productores en la web y la revista de la cadena.

La calidad de los productos de Marks & Spencer es elevadísima, y se puede entender que el diferencial de precio se deba al cuidado en la selección de productos y la calidad de los mismos. Sin embargo, estamos en el mundo de la compra inteligente, y el precio tiene un peso muy importante. Por lo que como Marks & Spencer quiere atraer nuevos clientes, ha pensado que con precio conseguirá atraerles.

Ocado compra granjas (verticales).

La integración con los proveedores es un camino que pueden seguir las empresas de gran distribución para beneficiarse de algunos atributos asociados al origen, y Ocado, el principal supermercado puramente online del Reino Unido, ha decidido empezar a recorrer este camino, pero a su manera.

Como todo lo que hace Ocado, el componente tecnológico tiene que ser importante, y acaban de anunciar que destinan £17 millones a un par de proyectos muy interesantes asociados a los cultivos verticales.

Aspecto de la granja de Jones Food.

Primero, adquieren el 58% de Jones Food, un negocio que cultiva hierbas aromáticas en granjas verticales en un pueblo en el centro de Inglaterra. Producen 420 toneladas al año con un alto nivel de automatización, de forma que durante el crecimiento y envasado, el producto no entra en contacto con ninguna persona. El objetivo de Ocado es el de aumentar la escala del negocio, aplicar sus conocimientos de inteligencia artificial y robótica, y poder abrir granjas verticales cerca de sus almacenes de preparación de pedidos. Con esto podrán ofrecer a sus clientes productos con unos atributos superiores, productos locales y más frescos, y además utilizando prácticas sostenibles, como alimentar las lámparas LED que se utilizan para el crecimiento de las plantas con fuentes de energía renovables, un uso muy eficiente del agua, y además se evita el uso de pesticidas.

El otro negocio es la creación de una joint venture con la empresa norteamericana 80 Acres y la holandesa Priva. El objetivo de este proyecto es el desarrollo de soluciones de granjas verticales que Ocado pueda vender luego a otros supermercados. 80 Acres cultiva tomates, calabacines, etc, utilizando lámparas LEDs en granjas completamente automatizadas. Las credenciales de sostenibilidad también son elevadas.

Surtido que ofrece la firma 80 Acres en los Estados Unidos.

Interesante diversificación de Ocado, que además de vender productos de gran consumo, vende su conocimiento del negocio online y la automatización a otros supermercados en el resto del mundo, y ahora busca desarrollar otros productos que también pueda vender a otros supermercados.

Sainsbury’s: la nueva sección de carne y productos veganos.

Se acaba el mes de enero, y seguimos con anuncios sobre los productos para veganos y vegetarianos. Esta vez, Sainsbury’s.

Uno de los elementos más sorprendentes de la comercialización de los productos de Beyond Meat fue que cuando empezaron a venderse en mayo del 2016 en los Whole Foods Market, se ubicaron en la sección de carne. La razón era simple: la empresa ha invertido mucho tiempo y dinero en crear un producto que fuera muy parecido a las hamburguesas, pero libre de carne. Sus clientes son personas que comen carne, pero quieren reducir el consumo, los llamados flexitarianos, por lo que lo mejor es ponerse allí donde va el cliente a comprar, y no hacerle ir a otra sección distinta.

Aquí en el Reino Unido la norma ha sido colocar estos productos que sustituyen a los productos cárnicos en secciones separadas, junto con el resto de la oferta de platos veganos y vegetarianos. Las marcas pioneras como Quorn o Linda McCartney Foods tenían su hueco en los lineales de todas las cadenas, pero en una sección para ellos.

Producto de Naturli en la sección de carnes de Sainsbury’s.

Sainsbury’s también tenía la sección de productos libres de proteína animal, pero hace un año se decidió por cambiar su estrategia para los productos veggies, y acelerar el desarrollo de nuevos productos bajo su MDD (Love your veg) a la vez que incluía en la sección de carne un par de referencias de Naturli, ambas de proteína vegetal, y que imitan a la carne picada y a las hamburguesas.

Tras un año de tener este producto en el lineal de carne Sainsbury’s ha decidido que vuelve a cambiar la implantación de los productos veggies, y que si imitan a la carne, tienen que estar en la sección de carne. De esta forma, los productos de las marcas que he citado y los de Meatless Farms, Vivera, etc comparten estantería con las hamburguesas de toda la vida, la carne picada y los filetes. Por ahora solamente en 20 tiendas, pero poco a poco esperan ampliarlo al resto.

MDD “vegetal” de Sainsbury’s.

Es indudable que el interés por los productos de origen vegetal está aumentando de forma continua. Según un análisis realizado para el Bord Bia, ya el 8% de los británicos se consideran flexitarianos, junto con un 3.6% de veganos y un 5,7% que se consideran vegetarianos. O sea tenemos unos 8 millones de consumidores que o no consumen o reducen de forma voluntaria su consumo de carne. Sainsbury’s también informa que las ventas de este tipo de productos han crecido un 65% respecto a las ventas del 2017, aunque parece algo bastante natural por la gran cantidad de referencias que están dando de alta y el protagonismo que les otorgan.

Veremos como evoluciona este mercado y qué alcance tiene, y sobretodo si las demás cadenas se mantienen en una implantación más tradicional como hasta ahora, o alguna se anima a rellenar la sección de carne con estos productos vegetales.

Aldi: donaciones navideñas.

Las cadenas de supermercados británicas, como las de muchos otros países, llevan ya un tiempo repartiendo los productos que no han vendido pero que van a caducar pronto, entre los bancos de alimentos locales. Es una iniciativa que no solamente les permite decir que reducen la merma que generan, si no que colaboran con los más desfavorecidos del entorno, y así ganar puntos reputacionales. Naturalmente, a estos esfuerzos le siguen unas cuantas acciones de comunicación para dar a conocer los números de la iniciativa: la comida repartida, cuánto no va a parar la basura, la progresión respecto al año pasado, etc.

Aldi ha comunicado otra iniciativa en este campo: quieren repartir entre los bancos de alimentos todos los productos frescos que queden en las tiendas a última hora del día 24 de diciembre. Las tiendas van a estar cerradas el día de Navidad y el día 26 de diciembre, que aquí se celebra como Boxing Day, por lo que mejor evitar dejar productos de corta vida útil.

Las 775 tiendas de Aldi en UK van a donar alimentos, y piden a los bancos de alimentos locales que se pongan en contacto previamente con las tiendas para organizar la logística. Los bancos de alimentos tienen que cumplir unos criterios mínimos y cada tienda donará a un banco de alimentos. Después, los propios bancos de alimentos pueden redistribuir estos productos, o bien llevarlos a las cocinas de organizaciones que preparan comida para los más desfavorecidos.

Aldi ya llevó a cabo esta acción el año pasado, y colaboraron con 300 bancos de alimentos, repartiendo más de 450.000 platos. Este año participan más tiendas, por lo que seguramente podrán superar esta cifra.

Otras acciones de Aldi UK para prevenir el desperdicio de alimentos son el alineamiento con los objetivos de sostenibilidad de las Naciones Unidas, y se comprometen a reducir el desperdicio a la mitad para el año 2025, y también llevan un par de años trabajando con sus proveedores según unas recomendaciones de la National Farmers Union, para lograr una mayor comunicación entre todos los eslabones de la cadena y así alinear mejor la producción a la demanda, y evitar envasar productos que no se van a vender. Miden el desperdicio que generan, pero todavía no lo hacen público, al contrario que otras cadenas como Tesco.

Morrisons y Asda: frescos sin plástico.

Algo que sorprende bastante de los supermercados británicos es que incluso en los hipermercados, la gran mayoría de los productos en frutería están envasados, y hay poco granel. Por eso parece normal que ahora que todas las cadenas se han comprometido a reducir el plástico en sus operaciones, la frutería haya sido una de las primeras secciones en las que se hayan puesto a trabajar. Aunque por ahora parecen más bien medidas mínimas y lo que se trata de maximizar es la publicidad de la acción.

Morrisons_NakedCucumbers_03JPG.jpg
Un empleado de Morrisons mostrando los “pepinos desnudos” del retailer.

Morrisons anunció la semana pasada que iba a vender pepinos sin la habitual funda de plástico. La medida va a afectar a los pepinos del Reino Unido y de Holanda, y desde marzo a octubre. La medida reduce la vida útil de los pepinos, de siete a cinco días, por lo que se ha criticado un poco por la importancia que se le da también a la reducción del desperdicio alimentario. Pero según Morrisons el impacto va a ser importante, y le va a permitir al retailer ahorrarse 16 millones de fundas de plástico.

Otras medidas de Morrisons son el permitir que los clientes se lleven la compra de carnicería y pescadería en sus propios contenedores, por lo que Morrisons se ahorra tener que envolverlos. Y están instalando fuentes de agua potable en sus tiendas, para que los clientes puedan rellenar allí sus botellas rellenables de agua.

Asda también ha anunciado medidas. En abril nombraba a Nikki Dixon responsable del proyecto de reducción del plástico en las operaciones del retailer, y firmaban un acuerdo con la Universidad Beckett de Leeds para el análisis del problema y las posibles soluciones. Las primeras medidas que se conocen también son de la sección de frescos, y  retiran las fundas de plástico de los colinabos y en las próximas semanas de los espárragos. El compromiso de Asda es de reducir el uso de plástico en su MDD un 10% de aquí al 2019.

Waitrose, que quiere eliminar los plásticos negros de su MDD también está aumentando el uso de bandejas de cartón en su sección de frutas y hortalizas. Lo último que han anunciado es que los tomates ecológicos van a llevar unas bandejas de cartón que se fabrica a partir de las hojas de las tomateras, demostrando también interés en valorizar los subproductos agrícolas.

Morrisons y las marcas de granjas falsas.

Mis lectores más fieles recordarán la polémica: hace un año Tesco renovó el surtido de MDD primer precio de sus productos frescos, y en una maniobra que les ha ido muy bien cambiaron la gama completamente. Ajustaron la calidad de los productos a las que tenían los productos de MDD de los discounters, y les pusieron nombres de granjas evocadores, imitando también a los discounters. Así pues aparecieron en las tiendas Kiwis de las Granjas Suntrail, Ternera de la Granja Boswell, etc. Los sindicatos agrarios se enfadaron porque decían que era engañar al consumidor que pensaría que el producto se había producido en UK (por ejemplo, los tomates de la Granja Nightintale, claramente etiquetados como de Senegal, pero como el nombre de la granja evoca un lugar en el Reino Unido….). Pero al final el shopper ha hablado: los han convertido en una de las gamas más exitosas de Tesco, y ya forman parte de las cestas del 80% de los compradores en Tesco.

Pues bien, ahora que parecía que la polvareda se había asentado y ya poco queda por decir sobre el tema, Morrisons resucita el debate. Cuanto más debate y más se hable de ellos, mejor. Y si encima logran posicionarse claramente como distintos el uno del otro, aún mejor.

Tesco Rosedene Farms.jpg

Hoy Morrisons anunciaba que ellos no iban a utilizar nombres falsos de granjas en sus marcas de productos frescos. Ya es curioso que sea noticia el anuncio de algo que no vas a hacer, pero en el caso de Morrisons parece un buen movimiento para apuntalar sus credenciales de experto en frescos, tener una cadena de suministro muy integrada, y tratar de lograr una mayor transparencia en lo que hace.

Según un estudio propio de la cadena, al 70% de sus compradores no les gusta la idea, y prefieren nombres de granja reales, que expliquen donde han crecido las frutas y verduras, o bien se hayan criado los animales (como hace Waitrose con su marca Leckford). Casi la mitad de los entrevistados no habían conocido nunca a ningún agricultor, y tienen interés en saber de donde viene y como se producen los alimentos.

Tras todo lo que han hecho con los frescos, ahora Morrisons parece que quiera hacer de los productos locales su bandera. Declaran ser el cliente más grande de la agricultura británica, y tienen varios programas para poder contar más con proveedores locales, que les permitan reducir la distancia que viajan los alimentos y adaptar mejor los surtidos de las tiendas a los gustos regionales.