Tesco: medidas para reducir los envases de plástico.

Fotografía de Tesco.

La semana pasada el CEO de Tesco Dave Lewis publicaba un artículo en el periódico The Guardian sobre las iniciativas del supermercado para reducir la cantidad de envases de plástico que ponen en el mercado y acaban en los vertederos. El objetivo de la comunicación no solamente era sacar pecho, si no también pedir a la administración pública iniciativa en este tema tan importante para los consumidores.

Desde principios del 2018, al poco de emitirse el programa de la serie Blue Planet II que encendió las alarmas, Tesco empezó a auditar sus productos y sus procesos, para ver la naturaleza de los materiales plásticos que utilizan en sus productos. El objetivo era identificar aquellos que son difíciles de reciclar, los que pueden ser prescindibles, y qué otros materiales pueden utilizar. De allí salió el compromiso de acabar este año (2019) sin plásticos que son difíciles de reciclar en sus productos de MDD. Encontraron que el 13% de la cantidad de envases plásticos que utilizan son difíciles de reciblar (por la composición, o por que son negros, un color que imposibilita a los sistemas de clasificación automáticos de las plantas de reciclado “ver” esas piezas y colocarlas en los cubos correspondientes para reciclar). Ya han modificado unas 800 referencias con estos materiales, retirando del mercado 4.000 toneladas de plástico de esta característica, y esperan alcanzar el objetivo a finales de año como se han comprometido. Sus productos de MDD utilizan un 31% menos de packaging que en el 2007, año que han tomado para comparar.

Siguen una programa al que han llamado las 4 R, porque tratan de eliminar (remove), reducir, reciclar o reusar los materiales de envasado.

Están probando otras formas de reducir el plástico que ponen en el mercado, aunque por ahora no se han animado con los depósitos de pasta, legumbres, etc, que otras cadenas han probado. A los tests de secciones de frutas y hortalizas con más graneles y menos bandejas se les unen tests en productos que se suelen comprar en grupos, como las latas de tomate, las cervezas etc. Quitan el retractilado o las anillas que conforman el grupo, e informan a los clientes de esto, que pueden comprar las unidades que quieran y se benefician de un mejor precio si compran el grupo de productos que habitualmente conformaba una referencia. Y también la educación de los consumidores es una parte importante de la ecuación: con carteles en las tiendas y formación a sus empleados tratan de, en la medida de lo posible, influenciar a sus clientes para que cambien sus hábitos. Y en algunas tiendas están probando sistemas de recogida, donde los clientes pueden llevar botellas de plástico a cambio de dinero.

Sin embargo, también han quitado de un gran número de tiendas las pescaderías y carnicerías. No eran rentables, y tampoco vendían tanto, por lo que el impacto sobre la cantidad de plástico que conseguían ahorrarse es posible que no fuera mucho, pero no se sabe a ciencia cierta.

Otro aspecto que puede ser complejo es que esperan que sus proveedores hagan lo mismo que están haciendo ellos, para minimizar en lo posible el impacto de la operación de Tesco. Hace unos años, con la cuestión del azúcar añadido, dieron de baja las referencias que les pareció no seguían su espíritu de reformular productos para reducir la cantidad de azúcar que vendían. Pero ahora seguramente van a tomar un camino más colaborativo, citando el CEO de Tesco la experiencia positiva del trabajo conjunto que han hecho los proveedores y Tesco en el campo del desperdicio alimentario. A pesar de esto, la amenaza de dar de baja productos sigue vigente.

Las quejas del CEO de Tesco respecto a la administración pública vienen porque en este país no existe un sistema centralizado de gestionar estos residuos, y cada distrito lo hace de una forma distinta. Esto supone que en algunas zonas del país se reciclen el 65% de los plásticos que se recogen, mientras que en otras apenas un 14%. Piensa que se debería trabajar para uniformizar esto, juntando recursos y ser más eficiente. Iceland y Sainsbury’s están haciendo pruebas con un sistema de recogida en tiendas, en Escocia se está probando uno que se implantaría a nivel nacional, y algunas de las principales marcas trabajan con Terracycle en la iniciativa Loop, que planea poner en el mercado envases reutilizables de los productos de las marcas con las que colabora.

También son miembros del UK Plastics Pact, un grupo de empresas de fabricación y distribución del Reino Unido que trabajan para reducir el uso de plástico en toda la cadena de distribución.

Las cadenas llevan tiempo trabajando en sostenibilidad, para mejorar la eficiencia energética de sus edificios, del transporte, etc y llevaban tiempo trabajando en reducción del envase, aunque no con tanta intensidad como ahora, gracias a la presión ejercida desde la sociedad.

Gran Consumo UK: Otra tanda de iniciativas contra el plástico.

Seguimos viendo como las cadenas británicas avanzan en su propósito de minimizar la cantidad de plástico que ponen en el mercado, y tratar de favorecer el uso de los materiales que se reciclan con mayor facilidad en el Reino Unido.

Iceland fue la pionera en anunciar una serie de medidas y compromisos, como que iban a eliminar el plástico de sus platos preparados, reducirlo en la sección de frutería, etc, y justo esta semana explicaban que los pilotos no les iban tan bien como habían planeado. Por ejemplo, el piloto de la sección de frutas y verduras sin plástico ha significado una caída del 20% en las ventas. Sin embargo siguen con la revisión de los envases de sus referencias de MDD, sustituyendo plástico por cartón, incluso en productos como los platos preparados que se tienen que calentar en casa, o eliminando elementos innecearios de envase, que les ha permitido ahorrar en un año 1.500 toneladas.

Richard Walker, director general de Iceland, con las nuevas bolsas. Fotografía de Iceland.

Respecto a las bolsas que vende a los consumidores, están probando a eliminar las bolsas de plástico de varios usos (las llaman “Bags for Life”, y si se rompen las entregas en la tienda y te dan una nueva) y ofrecer bolsas de papel reforzado, de forma que se puedan utilizar varias veces, y que también venden. Las bolsas de plástico de varios usos han contribuido a reducir el plástico que se tira, pero todavía se venden más de 1.000 millones de bolsas al año en el Reino Unido, y con esta medida quieren contribuir a reducir esta cifra. Morrisons es la otra cadena que ofrece bolsas de papel.

Tesco y Asda han anunciado también que van a dejar de utilizar bolsas de plástico en sus entregas de pedidos online (salvo para envasar las compras de carnicería y pescadería preparadas en el almacén, como si fueran de venta asistida).

Tesco ha realizado un piloto en 33 tiendas durante seis meses para optimizar el proceso, y ahora acaba de extender la iniciativa a todas las compras online. Los clientes tenían hasta ahora la opción de elegir que te entregaran el pedido sin bolsas de plástico, y los productos venían directamente en la caja de plástico y el operario te ayuda a dejarlos en casa. Con esta iniciativa esperan evitar 250 millones de bolsas de plástico. Además, piensan que antes que acabe el año habrán acabado de rediseñar el envase de todos sus productos de MDD, eliminando los materiales de envase que no se puedan reciclar fácilmente en los centros de reciclaje británicos.

Asda también ha hecho un anuncio parecido, eliminando las bolsas de los pedidos online. Su negocio no es tan grande como el de Tesco, y con esta medida se van a ahorrar unas 500 toneladas de plástico al año, 85 millones de bolsas. También han lanzado una App para informar a los consumidores donde reciclar envases de plástico.

El negocio mayorista de los supermercado británicos.

El gran consumo británico es un mercado de unos 108.000 milones de GBP según Kantar, y las grandes cadenas de las que suelo hablar en ese blog, acaparan el 98.3% de este mercado.

¿Cómo pueden hacer crecer sus negocios? No es de esperar que la población británica crezca mucho en los próximos años, ni que el país se enriquezca mucho y aumente la demanda, por lo que las cadenas buscan oportunidades de crecimiento ocupando otros espacios donde los británicos compran comida y productos de gran consumo como en el ámbito de la restauración (o food to go, centrado en el segmento de la comida para llevar) y del negocio mayorista, en el que me voy a centrar en esta nota.

Costco sin duda es el mejor ejemplo de cadena que atiende tanto a consumidores como a negocios de restauración y comercio minorista (en UK tiene unas ventas de £2.500 millones, considerando alimentación, non food y gasolina), y antes de la actual explosión de iniciativas, ya pudimos observar algunas ideas interesantes, de mayor o menor recorrido: 

  • la web de Asda dedicada al negocio mayorista, donde la unidad de compra eran cajas y tenía un funcionamiento similar al de la tienda online para consumidores,
  • o por ejemplo el negocio de catering de Marks & Spencer, donde podías comprar los sándwiches y bebidas para un evento corporativo.

En los tres últimos años las cadenas han intensificado sus iniciativas para servir al mercado fuera de su ámbito de comercio al por menor:

  • Morrisons, el primero en hacer algo de entidad, y el más activo en este campo por la variedad de iniciativas: llegaron a un acuerdo con Amazon para ser su proveedor de frescos y productos de MDD para la tienda Amazon Fresh; han rescatado la marca de Safeway (una cadena que compró en el 2003) para desarrollar una gama de MDD que vende a la cadena de tiendas de convenience McColl´s; y franquician un tipo de tienda convenience, Morrisons Daily y Safeway Daily, a operadores de estaciones de servicio, renovando la tienda de convenience asociada a la gasolinera y prestándoles la marca. . Están a punto de alcanzar unas ventas de 1.000 millones entre estas tres iniciativas.
    • Tesco, que ha dado el paso de mayor importancia, al comprar Booker por 3.700 millones de GBP. Booker es un mayorista que sirve a supermercados independientes y a restaurantes, y Tesco espera aplicar su know how en cadena de suministro y potencia de compras para afinar el negocio de Booker y a la vez aprender del canal de restauración. En algunas tiendas de Tesco ya se ven zonas “Booker”, con referencias “profesionales” (de mayor volumen que el habitual) y que ofrecen un precio más barato por kg.
    • Sainsbury’s a su vez está trabajando con la cadena de quioscos W H Smith para buscar un buen negocio para ambos. Primero probaron a gestionar el espacio del food to go en una tienda WH Smith, aportando productos como bocadillos y bebidas refrigeradas, que han abandonado, y ahora han empezado con otro proyecto de simplemente venderles bebidas para sus tiendas. Seguramente el primer piloto no aportó mucha diferenciación a WH Smith en el campo del food to go, y con este segundo piloto se busquen economías de escala y tener mejores precios. También exploran el modelo de franquicia, cediendo su marca Sainsbury’s Local a supermercados independientes.
    • La cadena de tiendas de conveniencia The Coop también ha entrado en el negocio mayorista, comprando la central de compras Nisa Retail. A este negocio están asociados unos 1.200 pequeños supermercados independientes, que ahora se beneficiarán de mejores productos y mejores precios al poder contar con el surtido de frescos y la MDD de The Coop en sus tiendas.

    Y en este mundo del gran consumo siempre tenemos que considerar qué está haciendo Amazon. Aunque su volumen de ventas en alimentación no sea demasiado grande por ahora, cualquiera de sus iniciativas es analizada en clave de “van a arrasar!!!”.

    Algunos analistas ahora destacan el proyecto de Amazon Business, presente en Estados Unidos y algunos países europeos. Este servicio compite con estas iniciativas de las cadenas de supermercados en el negocio mayorista: es como el Amazon Marketplace pero centrado en el B2B, y sirven a negocios de todo tipo (empresas con grandes oficinas, o bien negocios de comercio minorista y restauración), por la amplitud del surtido que ofrece, e incluso ganan contratos para suministrar organismos públicos. En apenas tres años han alcanzado unas ventas de 10.000 millones de USD en todo el mundo, y siguen ganando las cuentas de grandes corporaciones, de pequeños negocios y del sector público (en el Reino Unido en los últimos años han ganado contratos públicos por valor de 600 millones de GBP). A diferencia de Costco, no hace falta pagar por tener una cuenta, pero si quieres envíos gratuitos ilimitados ofrecen un programa como Amazon Prime, el Business Prime Shipping, por una tarifa anual.

    Es muy interesante ver cómo van a seguir desarrollándose estos negocios de las grandes cadenas de supermercados, y qué nuevas oportunidades encuentran. Con las aperturas de tiendas prácticamente paralizadas, ya no hace falta comprar más cadenas de supermercados para hacer crecer el negocio, como demuestran estas iniciativas.

     

    Gran consumo: prescripción para utilizar menos envases de plástico.

    Está claro que una de las grandes preocupaciones de los consumidores es el medio ambiente, y que en el gran consumo se viene manifestando en formas diversas: la sostenibilidad de los recurdos, el despercidio hace unos años, y ahora el plástico.

    Todavía queda mucho trabajo por hacer, y el reto es enorme, pero por lo menos se ve velocidad en las actuaciones, y gran progresión. Las cadenas empezaron por algunos de los puntos más sencillos para ellos, como dar de baja algunos productos con microplásticos, eliminar las bolsas de plástico de las tiendas, sustituir plásticos que no se reciclan en UK por otros que sí se reciclan, y ahora estamos con los plásticos de origen vegetal, los que se pueden compostar en casa, etc, cada vez más frecuentes en los nuevos productos y en los renovados.

    Tesco: recetas con las salchichas que sobran de la barbacoa. El dato es tremendo: según ellos se tiran al año 28.000 toneladas de salchichas al año, 1.5 millones de salchichas al día!

    Y ahora hemos pasado ya a la época de los consejos en las revistas y webs de las cadenas. Sucedió también con el desperdicio: en un momento dado empezaron a aparecer carteles en las tiendas con consejos sobre como conservar la fruta en casa para que durara más, o con ideas en la sección de la carne para qué hacer con los restos del asado del domingo y transformarlos en varias comidas de fiambrera durante la semana. Las recetas naturalmente aparecían en las revistas de las cadenas, hasta que la sección se ha convertido en una fija número a número, y además de forma muy centrada en el consumidor: en ocasiones si te recomiendan comprar una salsa para hacer alguna de las recetas que aparecen en las páginas principales, en la página de qué hacer con los restos te dan más ideas sencillas para utilizar la salsa que te queda en el bote y que no se te eternice en el frigorífico o la despensa.

    Y ahora esto sucede con el plástico, consejos para llevar una vida más libre de plástico. No es nuevo, pero sí que empieza a ser más frecuente y destacado. Por ejemplo Waitrose, en una de sus últimas revistas, con consejos para preparar un picnic libre de plástico: el consejo es planificar bien la comida. Comprarla en el último momento supone caer en la tentación de comprar productos fileteados y envasados en bandejas de plástico. Puedes preparar productos en casa, o llevar los que tienen un “envase natural”, como los huevos duros; en vez de envasar en film plástico, utilizar contenedores reusables, o papel especial que es mucho más recicable; llevar las bebidas preparadas en casa en botellas de cristal; llevar tus propios platos y cubiertos de casa, no utilizar los de usar y tirar; y comprar en la charcutería de la tienda, llevando tus propios envases de casa.

    Los supermercados piden a los clientes que se traigan de casa sus propios envases para llevarse la compra de los mostradores de venta asistida. Fotografía en Sainsbury’s.

    Tesco: Fase 2 del plan de Dave Lewis.

    El hombre que ha liderado el equipo que rescató a Tesco de sus problemas de gestión y ventas presentaba esta semana sus planes de futuro para la enseña ante un grupo de directivos del sector financiero. Desde que se hizo cargo del retailer en el 2014 ha vendido negocios y servicios que no consideraba centrales (el canal de TV por streaming, restaurantes etc), otros los ha vendido para hacer caja y reducir deuda (Corea del Sur), ha dado la vuelta a las relaciones con proveedores, y a pesar de la reestructuración de los roles y funciones en tiendas y servicios centrales ha llevado a despedir a un número significativo de empleados, ha conseguido recuperar la moral de los empleados. Y fundamentalmente, Tesco vuelve a crecer en ventas y está plantando cara a los que consideran sus mayores enemigos, los discounters.

    Tesco está presente en casi todas las partidas del gasto de los hogares británicos.

    Sobre las cuestiones que presentó, asombra la capacidad que tienen de analizar el negocio y detectar áreas donde pueden cambiar cosas o ser más eficientes, y así ahorrar costes. Por ejemplo, el 49% de las compras en Tesco se pagan en efectivo. Cuando las medidas que han puesto en marcha o están probando estén extendidas a todo el parque y alcancen una cierta madurez (la tiendas sin cajas en las que el cliente usa el móvil para escanear y pagar los productos, la App de pago integrada con la tarjeta de fidelización, las mejoras en las cajas de autocobro, etc) podrán ahorrar casi £70 millones. No parece mucho, pero están trabajando en muchas otras iniciativas y todo suma.

    Pero sin duda también es muy importante ver cómo piensan hacer crecer el negocio.

    La MDD es una parte importante del mismo, con una participación de las ventas de casi el cincuenta por ciento. Estos últimos años el foco ha estado en la renovación de la gama de primer precio, primero los frescos y ahora alimentación envasada, creando una multitud de marcas que imitan a las de los discounters. Ya venden £1000 millones al año de esta gama baja. Junto a esto, han desarrollado una gama de MDD para Jack’s, y quieren estrapolar todos estos aprendizajes para el desarrollo de gamas de la calidad media. La marca Devil Kitchen ha sido todo un éxito, y quieren mantener el impulso desarrollando una nueva marca de productos para veganos y vegetarianos. Piensan ampliar la gama de productos veganos/vegetarianos de 32 en la actualidad a 300, por lo que veremos muchos nuevos lanzamientos de Tesco en esta esfera.

    Los productos de MDD primer precio de Tesco son más baratos que los del competidor “A” y el competidor “L”.

    Jack’s se ha convertido en un espacio de experimentación más que de un formato para amenazar a los Aldi y Lidl. Tiene sentido que si tienes casi 2.000 tiendas, trates de mejorarlas en vez de abrir cientos de supermercados discount. Han abierto nueve ya, en casi nueve meses, y este último es una mezcla de supermercado y cash and carry, inspirado por el formato de Carrefour Atacadão. Es una tienda mucho más grande que las anteriores, en la que se ofrecen productos de MDD de Jack’s y productos de marca en formatos grandes a precios bajos. Sin embargo, reconoce, están aprendiendo mucho operando las tiendas, que trabajan dicen muy parecido a los discounters, y espera aplicar aprendizajes al resto de sus tiendas.

    La tecnología va a tener un papel fundamental, y explicó algunos ejemplos aplicados al comercio electrónico. Ya están trabajando con Starship Technologies en Milton Keynes, en un proyecto para llevar los pedidos online “convenience” (las compras online para entregar en menos de dos horas) a casa del cliente mediante vehículos autónomos que van por las aceras. Van a probar la creación de mini centros de distribución para preparar pedidos online mediante robots, y que pondrán dentro de los almacenes de las tiendas más grandes, seguramente para atender a estas compras de entregas rápidas. Y como otras cadenas, van a probar utilizar robots para detectar roturas de stock en las estanterías.

    Han realizado algunas pruebas con la tarjeta de fidelización este año, ofreciendo descuentos a los miembros del club, etc, y ahora están estudiando lanzar un servicio de suscripción, similar al de Amazon: mediante el pago de una tarifa anual te puedes beneficiar de descuentos en algunos productos que se compran de forma repetida.

    Y uno de los anuncios más curiosos fue el la posible apertura de tiendas de conveniencia solamente de productos premium, de su gama finest. Además del interés de ver una tienda solamente de productos de MDD de Tesco (aunque si vamos a un M&S Simply Food ya lo podemos comprobar), estaría muy bien por ver las innovaciones que seguramente querrán aportar en el área de restauración en tienda, ya que se tratará sin duda de tiendas muy especiales. No se concretó nada, salvo que podrían ser un buen negocio (la MDD finest es premium en margen!).

    Veremos como sigue progresando Tesco. Están consiguiendo recuperar clientes y dos de sus principales competidores, Asda y Sainsbury’s, no pasan por su mejor momento, por lo que parece que es un buen momento para innovar y tratar de ganarles espacio.

    Fresh 5 de Tesco: descuento contra discounters.

    Mayo ha sido un mes con varias novedades promocionales en Tesco, y por ahora Junio continúa con la racha. Tesco presenta los “Fresh 5”, cinco productos de la sección de fruta y verdura, durante dos semanas, a un descuento superior al 50%. Los frescos vuelven a perder valor (como cuando lanzaron la iniciativa de los “Healthy Swaps”) aunque naturalmente, dicen que uno de los motivos es ayudar a sus clientes a llevar una vida más saludable comprando frutas y hortalizas más baratas.

    Los productos que ofrecen son mangos, albaricoques, paraguayos, patatas y tomates, en referencias que cuestan habitualmente £1 pero que ahora se ofrecen a entre 39 y 45 peniques. Es una promoción de tienda, no está disponible en la tienda online.

    No es nada original, con Tesco haciendo algo parecido desde hace tres navidades, cuando pone en marcha el “Festive Five”, que son las hortalizas y verduras típicas del menú navideño (zanahorias, coles de Bruselas, patatas….) a precios rebajadísimos, y también el “Fresh 5” en su cadena discount Jack’s. Pero el distribuidor que lleva haciendo esto de forma continua desde hace más tiempo es Aldi, con sus Super 6 de la sección, siquiendo una mecánica idéntica a Tesco, y con bastante éxito según el propio Aldi.

    Además de atraer a muchos clientes, este tipo de acciones ayudan a mejorar la percepción de precio por parte de los compradores- Pero es muy curioso leer atentamente el análisis que ha realizado The Grocer sobre el precio de una cesta de frutas y verduras con las 20 referencias más habituales, y Tesco queda como la segunda cadena más cara, comparado con Asda Morrisons y Sainsbury’s.

    Aldi también tiene su oferta de Super 6 en productos de las secciones de carne y pescado, por lo que es posible que Tesco también extienda esta iniciativa a la proteína para seguir compitiendo con los discounters.

    Tesco para flexitarianos.

    No paramos de hablar de proteína vegetal, pero es uno de los elementos con más influencia en la oferta actual en los supermercados. Primero la proteína está ganando presencia en todas las categorías, y casi cualquier producto que tenga algo de proteína lo resalta en su packaging consciente del interés de los consumidores. Además, el paso de proteína animal a vegetal, que está impulsando cambios en la oferta de las cadenas. Y tercero, está apoyado por una intensa actividad mediática, y cualquier cambio hacia más proteína vegetal y menos animal es muy bien recibido por un buen número de cuentas en redes sociales muy influyentes.

    Tesco, como lider de la distribución en el Reino Unido no podía ser menos, y presenta una serie de iniciativas para los consumidores que desean dejar de comer proteína animal, o simplemente reducir su consumo.

    Seguramente lo que mayor impacto mediático ha tenido es el ofrecer el producto Beyond Burger de la empresa norteamericana Beyond Meat. A pesar que están disponibles en los pubs de All Bar One y la cadena de hamburgueserías Honest Burgers, Tesco lo ofrece en exclusiva por ahora para el consumo en el hogar, en la sección de frescos y en la de productos congelados. Al contrario que en USA, en congelados la encontramos en la sección de alternativas a la carne, no en la sección de carne.

    El desarrollo que más me gusta es el de la gama de MDD Wicked Kitchen. Presentada en enero del 2018 se ha convertido en una gama muy interesante. Primero por lo amplia que es. Abarca dos ocasiones de consumo, el food to go y el de la comida en el hogar, ofreciendo bocadillos y ensaladas para llevar, platos preparados y pizzas para calentar o cocinar en casa, y postres. Segundo, por el concepto, tratar de crear recetas que resulten del gusto de los consumidores flexitarianos, que consumen carne pero quieren reducir el consumo, por lo que abundan las legumbres y los gustos fuertes creados con especias. Y tercero, por el uso de prescriptores, dado que las recetas han sido preparadas por Derek y Chad Sarno, dos chefs con cierta fama en USA ganada por sus iniciativas en street food, haber trabajado en Whole Foods Market, libros de recetas, y que tienen una marca de alimentos que fabrica ConAgra en ese país. Tesco, de forma acertada, dió presencia en sus comunicaciones a estos chefs, contribuyendo al storytelling de la marca, frente a gamas similares de otras cadenas que no tienen esta dimensión.

    La gama que inicialmente contaba con 25 referencias ahora tiene más del doble.

    También cuentan con una gama de alternativas a la carne, aunque no tan amplia como era de esperar de una cadena como Tesco. Destaca que fueron los primeros en introducir en el gran consumo el filete vegetal de Vivera, y que también ofrecen productos de Vegetarian Butcher, pero por lo general, no suelen dar de alta marcas muy innovadoras y tienden a esperar un poco. Aquí Waitrose y Sainsbury’s les superan en ofrecer productos mucho más innovadores.

    Y también una medida importante, aunque no es original tampoco (lo han hecho Asda y Sainsbury’s antes que ellos): el mes pasado “creaban” una nueva sección en sus tiendas donde juntaban las carnes picadas con unos preparados de carne picada con verduras. Naturalmente, cualquier anuncio que haga Tesco tiene bastante repercusión, pero la idea es bastante simple y contribuye a crear una imagen de alineamiento con oferta adaptada a los consumidores flexitarianos con productos versátiles y convenientes.

    Poco a poco la moda de la comida vegetariana y vegana va transformando las tiendas. Las secciones de carne tienen que alojar productos que imitan sus propiedades pero no contienen carne,

    Tesco: más iniciativas anti discount.

    Desde hace unos seis años, la obsesión de las cadenas del top cuatro británico es el del reducir el diferencial de precio que tienen frente a los discounters, porque les robaban muchos clientes. Los discounters son muy eficientes, bastante más simples, y ofrecen un surtido muy corto, y las grandes cadenas se enfrascaron en una intensa guerra de precios durante tres años en la que trataron de acercarse a su nivel de precios, manteniendo un nivel de servicio, surtido y experiencia de compra que les permitiera seguir teniendo el caracter de supermercado al uso.

    La pasada guerra de precios consiguió frenar algo el crecimiento del discount, pero su ventaja sigue teniendo efecto en los clientes, por lo que los grandes supermercados tienen que seguir pensando en qué hacer para lograr atraer clientes y que no vayan al discount.

    Tesco ha lanzado varias iniciativas en MDD, precio y fidelización interesantes.

    La más exitosa sin duda ha sido la eliminación de su gama de primer precio, que ha sido sustituida por marcas que recuerdan a las de los discounters (las famosas marcas de granjas para frescos, y las nuevas de envasados). Ahora han anunciado que van a vender la marca Jack’s (que desarrollaron para sus nuevos supermercados Jack’s estilo discount) en algunos de sus hipermercados durante el mes de mayo. Un movimiento muy interesante, porque es una marca por debajo de las que sustituyeron a la gama de primer precio, aún más baratas, pero con muy buena imagen, algo nostálgica. La marca hace referencia al fundador de Tesco hace 100 años, Jack Cohen, y en alimentación envasada tiene un aire retro, reforzando su vinculación con el origen de Tesco. El desarrollo de esta gama ha supuesto un esfuerzo para Tesco, y el darle presencia en más tiendas seguro que le permite darla a conocer mejor (por ahora tienen muy pocas tiendas Jack’s, que no es un formato que piensen vaya a jugar un papel muy relevante en su parque de tiendas) y tener más ventas, aunque sea solamente durante unas pocas semanas. Aunque también podamos pensar que tengan que sacar stock que han acumulado de la marca…

    Además, coincidiendo con el 100 aniversario de la fundación de la cadena, Tesco rebajó los precios de un buen número de referencias básicas. Reforzó la iniciativa con una campaña vinculada al aniversario, diciendo que los nuevos precios de Tesco te hacían viajar al pasado. Ahora vuelven a rebajar el precio de multitud de referencias básicas.

    Y finalmente, otra iniciativa para el mes de mayo, que es la de ofrecer a los clientes con tarjeta de fidelización ClubCard descuentos de hasta el 50% en unas 200 referencias, de MDD, marcas de fabricantes y de la categoría non-food (textil y barbacoas).

    Precios especiales para los clientes de Tesco con ClubCard.

    Es muy difícil cambiar la percepción de precio que tienen los clientes de una cadena, y cuesta mucho tiempo, pero con estas series de iniciativas Tesco poco a poco lo está logrando, con el ánimo de recuperar la cuota perdida frente a los discounters en estos últimos años.

    Tesco firma la recuperación. Resultados FY2018/19 .

    Tras varios años en los que se cuestionaba todo lo que hacía Tesco, o bien por sus propias iniciativas que no daban resultados, o bien porque los discounters le robaban el protagonismo de ser el referente en el gran consumo británico, parece que vuelve el Tesco de los 90, que podía con casi todo y tenía en su líder, Terry Leahy en su momento y ahora Dave Lewis, un sólido guía hacia el éxito.

    Los números refuerzan este ambiente de triunfalismo, donde no se falla en casi nada. Las ventas totales crecen un 11.5% hasta llegar a los £56.900 millones, y las del Reino Unido crecen un 1.7% para Tesco, y un 11.1% para Booker.

    Los beneficios del grupo crecen un 34% y en el Reino Unido y la República de Irlanda aún más, un 45%, hasta alcanzar un total de 3.96%, a punto de llegar a su objetivo del 4% en el 2020, recuperando lo perdido por la multitud de inversiones que se han hecho estos años y la guerra de precios. En los últimos cuatro años han conseguido doblar los beneficios, y además pasar de un margen del 0.8% al 3.96% actual.

    Tesco ofrece grandes oportunidades a sus proveedores, al ser la cadena que más crece en ventas en UK.

    Uno de los elementos más importantes para esta mejora (tres años de crecimiento consecutivos en UK, a pesar de lo complicado que está el mercado) son los cambios que han introducido en sus productos de MDD, al sustituir la gama de primer precio Value por una serie de marcas que llevan el atributo de “Exclusivas para Tesco”, en las que nos encontramos las famosas marcas de granja de frescos, y otras en ambiente como Stockwell & Co, Hearthy Foods Co, HW Nevill’s etc. Estas nuevas marcas les ayudan a mejorar su percepción de calidad y de precio, por lo que pueden lograr convencer para que vuelvan a los clientes que les habían dejado en favor de los discounters. Y han sido un éxito total, y las han probado el 84% de sus clientes En los últimos cuatro años han reformulado o renovado 15.000 referencias. También han logrado crecer en otras secciones como el textil (3% en ventas comparables) y la categoría del hogar (4.2%).

    Todos los formatos comerciales crecen, hasta los hipermercados, que siguen transformando en su camino de convertirlos en destino para pasar más tiempo en ellos. Destacan el canal online, que crece un 2,8%. Es un crecimiento modesto comparado con el del resto del mercado, pero también son el principal operador del canal, y continúa sumando a pesar de las guerras de precios y retaimiento del gasto.

    De las nuevas tiendas Jack’s ya tienen 9 abiertas, y están probando a abrir establecimientos de un tamaño algo más grande, y con una oferta mixta de discount y formatos de producto más grandes.

    Los resultados en Asia y Europa Central no son tan buenos, mercados en los que Tesco ha desinvertido en los últimos años y retroceden en ventas.

    Entre las prioridades de los próximos años está el trabajar en fidelización. Algo clave en estos tiempos de volatilidad, y en el que los discounters están ganando cuota de mercado. La digitalización de la tarjeta ClubCard ha permitido a los clientes utilizar los puntos de forma más fácil, y ha aumentado mucho su uso. Ahora parece que quieren crear un ecosistema alrededor de esta tarjeta, para incentivar a los miembros para gastar en los otros servicios que ofrece Tesco, como los financieros, el de telefonía móvil, etc.

    El plan de Dave Lewis para recuperar Tesco casi ha alcanzado sus objetivos un año antes. Por ahora parecen aparcados los rumores de cambio de líder, al buscar Lewis dejar la dirección de Tesco para volver al mundo de los fabricantes.

    El piloto de Tesco: ¿secciones de frutas y verduras con menos envases plásticos?

    Una de las cosas que más llama la atención a las personas que vienen a visitar los supermercados británicos desde España es la sección de frutas y hortalizas: el granel apenas se da para unas pocas referencias de mucha rotación, el surtido es muy amplio, pero la gran mayoría de las referencias están envasadas en un film plástico, y muchas de ellas con bandeja.

    Naturalmente, la sensibilización súbita del público británico sobre el problema de reciclar plásticos, y su deseo de reducir la cantidad de plástico que tiran, tenía que afectar de forma inminente a los negocios de la gran distribución.

    Waitrose ha sido una de las cadenas más activas en la reducción del material de envase que ponen en el mercado (en la sección de carnes hay ejemplos muy buenos) y fue la primera que movió ficha anunciando cambios al eliminar las bandejas negras (no es complicado reciclarlas, pero sí que son de difícil proceso al fallar los sistemas de selección en los centros de separación de residuos) y buscando alternativas que sean más fáciles de reciclar a las bandejas. Marks & Spencer también está cambiando sus envases con rapidez, y quizá el caso más mediático sea el de Iceland, que también decidió abordar la cuestión con rapidez e incluyendo platos preparados, que supuso la utilización de bandejas más reciclables pero además resistentes a la humedad y al calor, puesto que algunos de estos productos se cocinan en el horno.

    Y en este último mes las iniciativas en la sección de frutas y hortalizas se acumulan. Iceland, Marks & Spencer y Tesco han anunciado pilotos que consisten básicamente en aumentar el granel.

    Esta semana he tenido la oportunidad de visitar una de las tiendas donde Tesco está llevando a cabo este piloto y realmente es una acción de alcance, que afecta a casi toda la sección, no solamente un cambio cosmético al que estamos acostumbrados tras los grandes anuncios. Juzguen por las fotografías, la gran mayoría de las referencias se venden sin envases de plástico.

    Me parece una acción enconmiable, y según leo en algún periódico que ha recogido la noticia, los clientes parecen muy contentos por el cambio. Sin embargo, la sección queda bastante desangelada, y creo que tienen que cambiar algo más que quitar los plásticos. Los muebles que tienen no permiten demasiado lucimiento de los productos, y si antes predominaba el plástico de las bolsas, ahora se siguen viendo cajas y bolsas protectoras y no demasiada variedad de producto. El quitar muchas referencias además penaliza el trabajo de Tesco en MDD: desde hace mucho tiempo cuentan con distintos niveles de productos utilizando en una jerarquía de gamas de MDD, y aquí parece todo igualado. Desaparecen los productos premium, los productos feos, los de la gama de marcas de granja (que ha sido una de las iniciativas que mejor le ha ido para conseguir atraer de vuelta a los clientes que se le habían escapado hacia el discount).

    Otro argumento que alimenta mi escepticismo es que los consumidores británicos no parecen ser muy amigos del granel. Es evidente que te permite coger el número exacto de piezas que necesitas, y escoger las que te parecen mejores, pero el tiempo aquí es un factor importantísimo, y el tener que coger bolsas y llenarlas y luego que la cajera no pueda escanear sino que tenga que pesar o contar y buscar la referencia es añadir más tiempo a la compra. Ya no es tan convenience. Imaginénese en la caja de autocobro! Recuerdo una ola de iniciativas similares durante el 2011-12, cuando la crisis financiera. Las cadenas también pusieron más productos a granel para permitir a los consumidores que se llevaran lo que necesitaban, pero no acabó funcionando bien y volvimos al casi todo envasado de antes. Sin embargo, la opinión contra el plástico es tan fuerte que ¿quizá sea esta la ocasión en la que se imponga el granel?

    En el resto de la tienda apenas se nota esta política de reducir el uso de plástico. Han incorporado el ya típico poder llevar tus tuppers a la carnicería y pescadería para que el dependiente te ponga allí la compra, pero la sección de carnicería, pescadería, lácteos, platos preparados, etc, sigue igual. Anuncian también para la sección de frutas y hortalizas que van a sustituir las bolsas de plástico para el granel por bolsas de papel, y que las etiquetas que se pegan a los productos con el PLU sean de materiales con menor impacto medioambiental.

    Estos dos pilotos de Tesco van a durar un mes. Veremos qué conclusiones sacan del ejercicio, y las medidas que implantan después.