Tesco firma la recuperación. Resultados FY2018/19 .

Tras varios años en los que se cuestionaba todo lo que hacía Tesco, o bien por sus propias iniciativas que no daban resultados, o bien porque los discounters le robaban el protagonismo de ser el referente en el gran consumo británico, parece que vuelve el Tesco de los 90, que podía con casi todo y tenía en su líder, Terry Leahy en su momento y ahora Dave Lewis, un sólido guía hacia el éxito.

Los números refuerzan este ambiente de triunfalismo, donde no se falla en casi nada. Las ventas totales crecen un 11.5% hasta llegar a los £56.900 millones, y las del Reino Unido crecen un 1.7% para Tesco, y un 11.1% para Booker.

Los beneficios del grupo crecen un 34% y en el Reino Unido y la República de Irlanda aún más, un 45%, hasta alcanzar un total de 3.96%, a punto de llegar a su objetivo del 4% en el 2020, recuperando lo perdido por la multitud de inversiones que se han hecho estos años y la guerra de precios. En los últimos cuatro años han conseguido doblar los beneficios, y además pasar de un margen del 0.8% al 3.96% actual.

Tesco ofrece grandes oportunidades a sus proveedores, al ser la cadena que más crece en ventas en UK.

Uno de los elementos más importantes para esta mejora (tres años de crecimiento consecutivos en UK, a pesar de lo complicado que está el mercado) son los cambios que han introducido en sus productos de MDD, al sustituir la gama de primer precio Value por una serie de marcas que llevan el atributo de “Exclusivas para Tesco”, en las que nos encontramos las famosas marcas de granja de frescos, y otras en ambiente como Stockwell & Co, Hearthy Foods Co, HW Nevill’s etc. Estas nuevas marcas les ayudan a mejorar su percepción de calidad y de precio, por lo que pueden lograr convencer para que vuelvan a los clientes que les habían dejado en favor de los discounters. Y han sido un éxito total, y las han probado el 84% de sus clientes En los últimos cuatro años han reformulado o renovado 15.000 referencias. También han logrado crecer en otras secciones como el textil (3% en ventas comparables) y la categoría del hogar (4.2%).

Todos los formatos comerciales crecen, hasta los hipermercados, que siguen transformando en su camino de convertirlos en destino para pasar más tiempo en ellos. Destacan el canal online, que crece un 2,8%. Es un crecimiento modesto comparado con el del resto del mercado, pero también son el principal operador del canal, y continúa sumando a pesar de las guerras de precios y retaimiento del gasto.

De las nuevas tiendas Jack’s ya tienen 9 abiertas, y están probando a abrir establecimientos de un tamaño algo más grande, y con una oferta mixta de discount y formatos de producto más grandes.

Los resultados en Asia y Europa Central no son tan buenos, mercados en los que Tesco ha desinvertido en los últimos años y retroceden en ventas.

Entre las prioridades de los próximos años está el trabajar en fidelización. Algo clave en estos tiempos de volatilidad, y en el que los discounters están ganando cuota de mercado. La digitalización de la tarjeta ClubCard ha permitido a los clientes utilizar los puntos de forma más fácil, y ha aumentado mucho su uso. Ahora parece que quieren crear un ecosistema alrededor de esta tarjeta, para incentivar a los miembros para gastar en los otros servicios que ofrece Tesco, como los financieros, el de telefonía móvil, etc.

El plan de Dave Lewis para recuperar Tesco casi ha alcanzado sus objetivos un año antes. Por ahora parecen aparcados los rumores de cambio de líder, al buscar Lewis dejar la dirección de Tesco para volver al mundo de los fabricantes.

El piloto de Tesco: ¿secciones de frutas y verduras con menos envases plásticos?

Una de las cosas que más llama la atención a las personas que vienen a visitar los supermercados británicos desde España es la sección de frutas y hortalizas: el granel apenas se da para unas pocas referencias de mucha rotación, el surtido es muy amplio, pero la gran mayoría de las referencias están envasadas en un film plástico, y muchas de ellas con bandeja.

Naturalmente, la sensibilización súbita del público británico sobre el problema de reciclar plásticos, y su deseo de reducir la cantidad de plástico que tiran, tenía que afectar de forma inminente a los negocios de la gran distribución.

Waitrose ha sido una de las cadenas más activas en la reducción del material de envase que ponen en el mercado (en la sección de carnes hay ejemplos muy buenos) y fue la primera que movió ficha anunciando cambios al eliminar las bandejas negras (no es complicado reciclarlas, pero sí que son de difícil proceso al fallar los sistemas de selección en los centros de separación de residuos) y buscando alternativas que sean más fáciles de reciclar a las bandejas. Marks & Spencer también está cambiando sus envases con rapidez, y quizá el caso más mediático sea el de Iceland, que también decidió abordar la cuestión con rapidez e incluyendo platos preparados, que supuso la utilización de bandejas más reciclables pero además resistentes a la humedad y al calor, puesto que algunos de estos productos se cocinan en el horno.

Y en este último mes las iniciativas en la sección de frutas y hortalizas se acumulan. Iceland, Marks & Spencer y Tesco han anunciado pilotos que consisten básicamente en aumentar el granel.

Esta semana he tenido la oportunidad de visitar una de las tiendas donde Tesco está llevando a cabo este piloto y realmente es una acción de alcance, que afecta a casi toda la sección, no solamente un cambio cosmético al que estamos acostumbrados tras los grandes anuncios. Juzguen por las fotografías, la gran mayoría de las referencias se venden sin envases de plástico.

Me parece una acción enconmiable, y según leo en algún periódico que ha recogido la noticia, los clientes parecen muy contentos por el cambio. Sin embargo, la sección queda bastante desangelada, y creo que tienen que cambiar algo más que quitar los plásticos. Los muebles que tienen no permiten demasiado lucimiento de los productos, y si antes predominaba el plástico de las bolsas, ahora se siguen viendo cajas y bolsas protectoras y no demasiada variedad de producto. El quitar muchas referencias además penaliza el trabajo de Tesco en MDD: desde hace mucho tiempo cuentan con distintos niveles de productos utilizando en una jerarquía de gamas de MDD, y aquí parece todo igualado. Desaparecen los productos premium, los productos feos, los de la gama de marcas de granja (que ha sido una de las iniciativas que mejor le ha ido para conseguir atraer de vuelta a los clientes que se le habían escapado hacia el discount).

Otro argumento que alimenta mi escepticismo es que los consumidores británicos no parecen ser muy amigos del granel. Es evidente que te permite coger el número exacto de piezas que necesitas, y escoger las que te parecen mejores, pero el tiempo aquí es un factor importantísimo, y el tener que coger bolsas y llenarlas y luego que la cajera no pueda escanear sino que tenga que pesar o contar y buscar la referencia es añadir más tiempo a la compra. Ya no es tan convenience. Imaginénese en la caja de autocobro! Recuerdo una ola de iniciativas similares durante el 2011-12, cuando la crisis financiera. Las cadenas también pusieron más productos a granel para permitir a los consumidores que se llevaran lo que necesitaban, pero no acabó funcionando bien y volvimos al casi todo envasado de antes. Sin embargo, la opinión contra el plástico es tan fuerte que ¿quizá sea esta la ocasión en la que se imponga el granel?

En el resto de la tienda apenas se nota esta política de reducir el uso de plástico. Han incorporado el ya típico poder llevar tus tuppers a la carnicería y pescadería para que el dependiente te ponga allí la compra, pero la sección de carnicería, pescadería, lácteos, platos preparados, etc, sigue igual. Anuncian también para la sección de frutas y hortalizas que van a sustituir las bolsas de plástico para el granel por bolsas de papel, y que las etiquetas que se pegan a los productos con el PLU sean de materiales con menor impacto medioambiental.

Estos dos pilotos de Tesco van a durar un mes. Veremos qué conclusiones sacan del ejercicio, y las medidas que implantan después.

UK Online: Tesco se retira de las entregas express, mientras Coop y Ocado ponen en marcha sus proyectos.

Justo el mes en el que Ocado empieza su servicio ZOOM, para servir en una hora pedidos en una zona del centro de Londres, Tesco anuncia la retirada de un servicio similar, el Tesco Now, y Coop empieza con un piloto desde una de sus tiendas. La rentabilidad del comercio online siempre está en cuestión, sobre todo estas entregas rápidas desde tiendas o almacenes urbanos, pero es una opción que los consumidores demandan y los supermercados británicos ofrecen con la esperanza de poder dar con la clave que los rentabilice.

Imagen de David Campos.

Tesco Now, lanzado en mayo del 2017, prometía ser una respuesta a la amenaza de Amazon y sus entregas inmediatas de productos de gran consumo. Sin embargo, Tesco ha decidido poner fin al servicio y centrarse, informan, en servir pedidos en el mismo día (por ejemplo, servir a las 7 de la tarde pedidos que se hagan al medio día).

El modelo era parecido al otros competidores como Sainsbury’s y Waitrose que también ofrecen, preparando los pedidos en las tiendas de conveniencia de las cadenas (en este caso Tesco Express), por lo que el surtido era mucho más limitado que el que ofrece Ocado (unas 10,000 referencias, que se sirven desde un almecén en el Oeste de Londres).

Fotografía de ecargobikes

The Coop también ha entrado en la carrera, ofreciendo este servicio desde una de sus tiendas en Londres, para ver qué resultados ofrece y a partir de aquí, extender el servicio a otras tiendas. El pedido se prepara en la propia tienda, tiene un gasto mínimo de £15 y un coste de £5, y la entrega es en las próximas 2 horas desde que se paga el pedido. Se reparte en una bicicleta eléctrica, un vehículo sin emisiones alineado con las políticas mediambientales de The Coop. En el pasado también han llevado a cabo pilotos con entregas mediante vehículos sin conductor (los famosos robots de Starship Technologies que también trabajan con Tesco, Just Eat etc), a través de Deliveroo, y algo fuera del mundo online pero también muy convenience, con taxis que llevan gratis al cliente y su compra a casa si superan un cierto umbral de gasto.

Las compras online entran ya en el convenience: cada vez más frecuentes y tiquets más pequeños… otro reto más para rentabilizar el canal.

Tesco: cierre de carnicerías y pescaderías.

Empezabamos la semana con la noticia que Tesco planea despedir a 4,500 empleados de las tiendas. No es el primer anuncio que hacen Tesco o sus competidores al respecto (Tesco lleva ya despidió 5,000 trabajadores los dos últimos años, más varios miles en las oficinas centrales cuando se las llevó a Welwyn Garden City, Asda anunciaba otros 2,500 hace poco, etc) pero el anuncio de cerrar la venta asistida de carne, pescados y productos delicatessen (charcutería) en 90 de las tiendas inmediatamente y poner en revisión las otras 700 tiendas que tiene con este tipo de venta ha llamado muchísimo la atención. Simpre se ha dicho que los frescos ayudan a diferenciar tu propupesta!

En menos de un día se produce una reacción esperada: Morrisons anuncia que refuerza sus carnicerías y pescaderías con 500 nuevos profesionales que va a formar en su escuela de frescos. Era de esperar un anuncio así por el posicionamiento de Morrisons como experto en frescos, y el carácter clave que tienen en la diferenciación entre supermercados. Morrisons decidió hace más de 10 años que podía realizar una expansión hacia el sur del país de forma exitosa con un surtido de frescos muy amplio y dependientes con gran expertise en la materia, y aunque no le ha ido tan bien como hubieran deseado, está claro que su estrategia les ha llevado a ser “los expertos en frescos”, en un país sin casi carnicerías, pescaderías o fruterías. Queda por ver si Morrisons finalmente lo hará (ya les he comentado en alguna ocasión de algunas iniciativas que no llegan a materializarse a pesar de ser anunciadas, y justamente en febreron anunciaban 1,500 despidos de personal en las tiendas) e imagino tendremos que esperar al informe anual para ver cuántos empleados han incorporado.

Desde que los compradores británicos empezaron a acudir a los discounters en el ya lejano 2008, el trasvase de compradores de Tesco, Asda, Sainsbury’s y Morrisons hacia el discount ha sido elevadísimo. Primero por los grandes aciertos del discount, que manteniendo su imagen de precio consiguieron mejorar muchísimo algunos de sus puntos débiles (frescos, bebidas alcohólicas, panadería etc) y ahora por el gran número de tiendas que están abriendo por todo el país. La forma que han tenido las grandes cadenas de recuperar estos clientes ha sido con el precio. Mientras competían entre sí los Tesco, Asda etc, veíamos iniciativas de mejora en las tiendas, nuevas secciones, nuevos formatos de tienda, etc. Ahora el foco está en cómo bajar precios y en como ajustar los costes para tener algo de margen. Los despidos vienen por este motivo, para ahorrar en costes se reorganizan los trabajos en las tiendas, se implantan nuevas herramientas que supuestamente mejoran la productividad, y se espera que no afecten mucho a las ventas, preservando el margen.

Las carnicerías y pescaderías en los supermercados británicos no aportan tanto como lo hacen en supermercados de otros países. No creo que Tesco las eche mucho de menos (aunque la charcutería sí, es un buen punto para vender especialidades, dar a probar productos, y prescribir), pero sí que con esta decisión pierden un elemento de comunicación, y que permite a sus competidores trabajar en esto para conseguir ganar algo de reputación en frescos.

El gran consumo ultima su preparación para el Brexit.

Apenas quedan dos meses para que se cumpla el plazo estipulado en el artículo 50 del Tratado de la Unión Europea y seguimos teniendo las mismas pistas que hace dos años sobre cuál va a ser el resultado del Brexit. Aunque parece muy probable que el Reino Unido trate de extender el plazo para seguir negociando, también es posible que se precipite una salida sin acuerdo, con severas consecuencias sobre todo para Gran Bretaña.

Las empresas del mundo de la alimentación no pueden esperar y llevan meses analizando los posibles escenarios y estableciendo planes de contingencia. Naturalmente, a medida que se aproxima la fecha, vamos teniendo noticias de estos planes y lo que las empresas están haciendo ya para minimizar los problemas que se esperan las primeras semanas tras un hipotético Brexit sin acuerdo.

Recordemos: en caso de un Brexit sin acuerdo, el Reino Unido sale de la Unión Europea y de su unión aduanera, y pierde el acceso preferencial a todos los mercados con los que la UE tiene acuerdos comerciales, entre otros muchos cambios. Se pondrán en vigor las disposiciones de la Oficina Mundial de Comercio, en cuanto a tarifas de comercio internacional como de procesos. Los productos que vienen o se envían a la Unión Europea no podrán pasar las fronteras sin control alguno, por no pertenecer el Reino Unido al mercado común, y se impondrán controles en las fronteras. Lo mismo pasará para otros productos de países terceros con acuerdos con la UE.

El gran temor de la industria son estos primeros días, en los que el Reino Unido y los países europeos tienen que establecer controles de entrada. Las importaciones en el Reino Unido se pueden verse seriamente afectadas, hasta que el propio país tenga en marcha todos los procedimientos necesarios para permitir el tránsito de mercancías. Las cadenas de suministro más tensionadas pueden sufrir retrasos y paradas importantes, y para las cadenas de productos frescos los retrasos pueden significar que algunos productos se echen a perder.

El precio de los alimentos, tal y como reconoció hace unas semanas el ministro del medio ambiente, medio rural y alimentación, Michael Gove, se incrementará. A los incrementos por las tarifas se le tiene que sumar la más que probable devaluación de la libra (perdió ya súbitamente un 15% tras el anuncio del resultado del referéndum sobre el Brexit) y todos los alimentos importados se encarecerán de golpe.

Tesco y Marks & Spencer han reconocido que están acumulando productos ambiente para evitar quedarse sin existencias durante las semanas siguientes a un posible Brexit sin acuerdo. El 70% del negocio de Marks & Spencer es producto fresco o refrigerado, por lo que el impacto de la disrupción en las fronteras puede ser muy importante para ellos, y tratan de mitigarlo en lo que esté en sus manos. Sin embargo en el caso de Tesco, por cuota de mercado y surtido, la tarea parece titánica, y llevan tiempo planificando esto con sus principales proveedores a los que han ido pasando pedidos algo mayores que lo habitual. Han contratado contenedores que se han instalado al lado de los grandes hipermercados, en los que van a guardar producto que llevarán a las tiendas cuando sea necesario.

Lidl ha abierto un departamento de importaciones en sus oficinas en Londres, que va a gestionar los nuevos trámites administrativos necesarios para hacer pasar los productos por las fronteras tras el Brexit.

La industria cárnica se prepara acumulando principalmente toneladas de ternera, acelerando las importaciones de la República de Irlanda y de países como Polonia, Dinamarca, etc y así tener un colchón de seis a ocho semanas para poder atender los pedidos en caso de disrupción. Se enfrentan al problema de la limitada capacidad de almacenamiento que hay en el país, pensado más en la distribución de carne que en guardarla.

La Federación de Industrias de Alimentos y Bebidas (FDF) está trabajando para el post Brexit, además de todas las guías y asesoría que ofrece a las empresas en estos momentos. Como el Brexit va a afectar con mayor intensidad a las empresas más pequeñas, que tienen menos liquidez, pueden tener menos recursos para adaptarse a la nueva situación, y pueden necesitar más tiempo para ajustarse a los cambios en el comercio internacional que vengan tras el Brexit, la FDF negocia con los bancos una línea de crédito preferente para estas empresas pequeñas garantizada por el gobierno, y que puedan acceder con mayor facilidad a liquidez en caso de no poder adaptarse rápidamente a la nueva realidad. Esperan ayudar a más de la mitad de las 2.000 PYMES cuyo negocio es principalmente exportar producto a países de la Unión Europea, y que serán los más afectados. Tras la crisis financiera del 2008 se lanzó una iniciativa similar.

Todas estas acciones tienen un coste tremendo, para tratar de cubrir unas circunstancias que a día de hoy no sabemos si van a ocurrir. El sector alimentario opera con poco margen, y adelantar compras, almacenarlas y asegurarlas aún lo erosiona más, destrozando además el cash flow de muchas de las empresas.

Navidades en UK: Tesco y los Discount ganan!

Esta semana ya hemos podido salir de dudas sobre quién se llevaba la corona del gran consumo durante el periodo navideño, gracias a la presentación de datos de Kantar y de los resultados de la mayoría de supermercados. Como en los últimos años, las cadenas discount son las que han logrado mayor crecimiento, y para el resto de las cadenas, Tesco ha logrado cerrar un periodo muy bueno.

Felices en Tesco. Fotografía de Tesco

Los datos de Kantar permiten alejar un poco las noticias pesimistas que hemos ido recibiendo hasta ahora, y que auguraban un mal año para los supermercados. Las ventas han crecido unos £450 millones, un 1,6% más que el año pasado, a pesar que la inflación es la mitad que el año pasado. Sin embargo, para el retail no alimentario las fiestas han ido mucho peor. Según los datos de la patronal BRC el aumento de ventas interanual es de 0, con ventas comparables de -0.7%. Los hogares siguen bajo presión, y el 60% de los compradores tratan de rebajar sus gastos. Durante el periodo los discounters han alcanzado una cuota de mercado record, con un 12,8% la de Aldi y Lidl combinada, y han comprado en ellos el 66% de los compradores británicos.

Otro dato habitual en las navidades es el crecimiento de las ventas de MDD premium. Este año se ha reducido a la mitad el crecimiento que experimentaron estas gamas el año pasado, quedando en un 3.7%. Una vez más, los discounters ganan, con Lidl viendo como su gama Deluxe crece un 33%. Asda también ha experimentado un gran crecimiento de su gama premium.

Por lo que respecta a los resultados que se han presentado, Tesco y Aldi son las cadenas que han logrado mejores cifras. Cada cadena presenta datos de distintos periodos contables, algunos de un trimestre, otros de las semanas navideñas, por lo que no se pueden comparar directamente.

Aldi presenta ventas para sus negocios en el Reino Unido y en la República de Irlanda. Las ventas han crecido un 15% y han alcanzado los £10.000 millones. Su gama premium “Specially Selected” ha crecido un 30%, y también las bebidas alcohólicas han logrado un buen resultado.

La principal cadena del país, Tesco, parece haber tenido las mejores navidades en muchos años. Las ventas comparables para seis semanas antes de Navidad han crecido un 2.2%, por encima de la inflación, y es muy buen resultado para la situación actual del mercado. Si contamos todo el trimestre, las ventas crecen un 1.2% (0.7% en ventas comparables). Los productos frescos les han ayudado a obtener estos resultados, con buenas ventas en carne y frutas y hortalizas gracias a las promociones del “Festive Five” y piezas para asar a mitad de precio. También este periodo a supuesto un gran esfuerzo en el relanzamiento de su nueva MDD, que los consumidores, según Tesco, aprecian y reconocen como de muy buena relación calidad precio.

Sainsbury’s retrocede en ventas, lastrado por una pérdida de 2.3% de la gama de no alimentación y de -0.2% en ropa. Las ventas de alimentación han crecido un 0.4%. En total, las ventas comparables retrocedieron un 1.1%. Por canales, convenience con un 3% y online con un 8% han sido los que mejor se han comportado. Según el CEO de Sainsbury’s, sus clientes han contenido el gasto y no han comprado productos tan premium como otros años.

Las ventas comparables de Morrisons han crecido un 3.6%, un gran resultado, pero hay que tener en cuenta que una parte importante de estas ventas vienen de la sección de venta mayorista, el negocio que tiene para vender productos de marca Morrisons a Amazon y productos de marca Safeway a McColl’s.

Las ventas en tiendas han crecido un 0.6%, menores que las del anterior trimestre, pero todavía positivas. Sienten la competencia de los discounters, que están abriendo muchas tiendas en el norte de Inglaterra, zona Morrisons. Aunque notan que se reduce el número de transacciones, éstas son mayores, con más gasto y más artículos, compensando la pérdida de clientes por ahora.

Además anunciaron que bajaban el precio de casi 1000 artículos básicos una media del 20%, volviendo a la costumbre de la guerra de precios que vivimos hace unos pocos años.

Las cadenas premium no han obtenido buenos resultados. Waitrose presentó un crecimiento de 0.2% (un 0.3% en ventas comparables), mejorando mucho la semana de Navidad en ventas lo que hasta entonces había sido una campaña mala. Marks & Spencer se encuentra en peor forma: parece que los problemas del negocio non food se han contagiado al alimentario definitivamente, y las cifras son malas en todas las partes del negocio. Las ventas de alimentación bajan un 1.2% (-2.1% en ventas comparables) y las ventas de todo el negocio bajan un 3.9%. Han crecido en volumen, y el menor negocio, dicen, es consecuencia del cambio que están llevando a cabo reduciendo las promociones y estableciendo una política de siempre precios bajos.

Quedan por conocer los datos de Asda, Lidl y The Coop. Kantar les da crecimientos del 0.7%a Asda, y 9,4% a Lidl.

Empieza un 2019 que promete ser muy intenso en el mundo del gran consumo. Tenemos por delante la resolución del Brexit, y de la posible fusión entre Asda y Sainsbury’s, que de producirse alguno de estos eventos, las condiciones del mercado cambiarán de forma significativa.

El Veganuary empieza en Diciembre.

El ascenso de la corriente actual de reducir el consumo de carne y sus productos, sustituyéndolos por alternativas vegetales se aceleró hace un par de años cuando la campaña post navideña instaba a los consumidores a llevar a cabo cambios en sus hábitos de vida y consumo, para vivir un mes de Enero más saludable, fue tomada por los partidarios del veganismo y pasó a llamarse “Veganary”. De promocionar los smoothies pasamos a dejar de comer carne.

Navidades: del Beef Wellington al Beet (Remolacha) Wellington

Naturalmente, el enero vegano ya dura todo el año al ser una moda establecida en la sociedad, y estos días lo estamos notando claramente en la oferta navideña de los supermercados, que este año es, decididamente, más vegetal que nunca. A lo largo del año la oferta de productos veganos y vegetarianos ha crecido muchísimo, y los platos preparados sin carne ya suponen, según Kantar, un negocio de £310 millones anuales, con crecimientos del 50% en Tesco, y de un 20% en Waitrose (solamente para la subcategoría de platos para compartir).  Estos platos no son solamente nuevas creaciones basadas en recetas que utilizan ñunicamente ingredientes vegetales, también vemos platos populares como lasañas, mac’n’cheese, beef wellington etc que tienen su versión vegana, utilizando productos que sustituyen la carne o los lácteos. 

Para esta campaña tenenos un buen número de opciones para los platos principales de la comida navideña, acompañamientos y entrantes. Incluso en el food to go tenemos alternativas veganas a los bocadillos tradicionales de navidad, como el del asado de pavo con guarnición. Tesco, por ejemplo, ha multiplicado por dos sus referencias veganas/vegetarianas respecto al año pasado, y las demás cadenas tambíen ofrecen muchos más productos.  Y es que se calcula que un 8% de los británicos van a optar por un menú navideño sin carne, una opción que estará presente en el 20% de los hogares.

Y tras las navidades vuelve el “Veganuary” que se ha convertido ya en un evento del gran consumo como lo es la vuelta al cole, el día de San Valentín, o Halloween. Hace unos años bastaba con hacer promociones de productos saludables. Ahora las cadenas planean el lanzamiento de nuevos productos para enriquecer sus gamas vegetarianas.  Llegarán a las tiendas los productos alternativos al atún de Good Catch y de Loma Linda, los snacks de Peakz y Boundless, los sustitutivos de la carne de The Meatless Farm & Co, etc. 

Antes del Veganuary, Enero era el mes de la alimentación saludable.

A pesar de esto, las ventas de carne y pescado siguen unos patrones parecidos a los de los últimos años: paulatino descenso de la carne roja, crecen la carne de cerdo y sobre todo la de pollo, y el pescado, que tuvo un muy malo 2017, pero este año ha sido la proteína animal que mejor se ha comportado, según los datos que recoje Kantar, creciendo por encima de la inflación. Todavía 9 de acada 10 hogares compran proteína animal. 

Sainsbury’s crea centros de “wellness” en sus tiendas.

Sainsbury’s acaba de anunciar que va a crear espacios específicos dentro de algunas de sus tiendas para el “wellness”, con la esperanza de atraer a clientes sensibles a los productos saludables y activos. Otra idea del pasado que vuelve a las tiendas, aunque ahora quizá el momento sea el acertado. 

De forma parecida al desarrollo de las “future brands” y la nueva sección de belleza de las que hablaba hace poco, ahora quieren crear nuevas zonas en las tiendas donde incorporar productos muy novedosos, marcas nuevas que atraen a clientes jóvenes, y otros productos para deportistas y seniors. Un público algo variopinto, pero con la motivación de querer llevar una vida saludable como elemento común, y a los que quieren ofrecer una tienda donde comprar productos para todas sus necesidades de salud.

La sección cuenta con unas 500 referencias, y junto con marcas de moda como Grenade y otras marcas exclusivas, también habrá productos para deportistas (Woman’s Best, Optimum Nutrition), productos todavía minoritarios como frutos secos activados, caldo paleo, kombucha, y otros productos todavía muy novedosos, como bebidas basadas en vinagre, o smoothies enriquecidos con clara de huevo, para los consumidores que se lanzan primero a probar las novedades.

En el Reino Unido, además de otros supermercados como Whole Foods Market y Planet Organic que le prestan una atención elevadísima a este tipo de productos, también contamos con una cadena de productos saludables, Holland & Barrett, que tiene unas 700 tiendas la mayoría pequeñísimas. La diferencia de la propuesta de Sainsbury’s es que al incluir la oferta dentro del supermercado  los clientes no tienen que ir a tiendas específicas para hacer estas compras y pueden aprovechar su visita semanal para llenar la despensa.

Tesco intentó algo parecido hace casi diez años, al comprar un especialista, Nutricentre, y llevar sus productos a las tiendas de Tesco. En el 2014 planearon abrir dentro de algunos de sus hipermercados tiendas con la marca Nutricentre, en las que había un surtido similar al de Sainsbury’s (suplementos, snacks, alimentos envasados y refrigerados, y comida para consumir on the go) pero incluyendo también nutricionistas que podían aconsejar a los clientes. Planearon abrir cientos de tiendas, pero al cabo de dos años cerraron las 20 que tenían.

El mercado ahora es distinto, y parece que hay una mayor demanda de productos saludables, por lo que igual por llegar ahora la propuesta de Sainsbury’s tiene más aceptación.

Tesco con WWF para liderar en sostenibilidad.

El CEO de Tesco, Dave Lewis, desde que es incorporó a la empresa no solo ha conseguido revertir los problemas de organización y reputación que tenía la cadena de supermercados, si no que también ha dado un impulso al trabajo que venía haciendo Tesco en sostenibilidad. Viniendo de Unilever, y con la situación actual podría parecer algo evidente que fuera a trabajar en mejorar la reputación de Tesco también en ese ámbito…

Tesco por ejemplo fue la primera cadena en hacer públicos los datos de la merma alimentaria que genera en sus operaciones, desde que los proveedores le entregan el producto hasta que lo vende al consumidor final. Midiendo estos datos y haciéndolos públicos de forma transparente, el incentivo para mejorar es aún mayor. 

Y ahora anuncia una colaboración estrecha con WWF durante los próximos cuatro años, para lograr reducir a la mitad el impacto medioambiental de los productos que compran sus clientes, sin subir los precios. Es un compromiso en la línea de los que Tesco asumió en su “Little Helps Plan” (que contiene objetivos en la reducción del impacto medioambiental de la cadena, mejoras su governanza, trabajar con cadenas de suministro más éticas, etc, en la línea de los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas) y para el que WWF espera poder aportar su expertise y acelerar la consecución de varios de los objetivos de Tesco.

El trabajo se va a llevar a cabo en tres áreas durante cuatro años:

  • educar a los consumidores para que conozcan bien las propiedades de los productos y por qué son o no son sostenibles,
  • reducir la merma de alimentos en la cadena de suminitro de Tesco
  • y minimizar el uso de packaging, y reducir también su desperdicio.

Dicen que no va a ser un mero WWF viendo lo que hace Tesco, y la cadena poniendo el sello de WWF en su comunicación, si no que ambas organizaciones van a tomar parte activa para alcanzar los objetivos marcados. Tesco y WWF van a analizar distintos productos y cadenas de suministro y tratarán de aplicar elknow how de WWF en sostenibilidad para reducir el impacto medioambiental.

Lo que espera WWF es que estas mejoras tengan un impacto positivo en el medioambiente y no haya tantos habitats de fauna salvaje amenazados.  La producción de alimentos es responsable del 60% de la pérdida en biodiversidad por culpa de, entre otras malas prácticas, la deforestación para cultivar alimentos o tener ganado. Seguramente uno de los productos más polémicos en la actualidad es el aceite de palma, por todo el revuelo que se ha generado gracias al anuncio de Iceland sobre la cuestión, y que ha sido censurado.

A la vez que el anuncio Tesco ha publicado una pequeña encuesta a consusumidores para reforzar el haber elegido esas tres áreas de trabajo. Según ellos, el 80% de los compradores demandan a los supermercados más productos sostenibles, mientras que el 59% de ellos no saben con certeza qué productos pueden elegir que sean sostenibles. Además, el 75% creen que es más caro escoger productos sostenibles.

El Gran Consumo apuesta por la Belleza.

Además de hacer tiendas bonitas y mejorar la experiencia de compra, las cadenas del Reino Unido han visto en la categoría de belleza elementos suficientes que les permitan crecer, gracias a que ni los discounters ni Amazon tienen una oferta muy desarrollada (aunque el 10% de las ventas se haga online, un porcentaje algo mayor que el del gran consumo en general). Tras el anuncio de la nueva estrategia de Sainsbury’s en la categoría, The Grocer recoge en un artículo varios elementos del porqué de esta atención en la categoría.

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Fotografía de Sainsbury’s.

Tesco fue una vez más un pionero , cuando en el 2011 anunció que habilitaba dentro de sus tiendas pequeños salones de belleza, donde los clientes podían hacerse la manicura, un tratamiento facial, etc. Eran tiempos en los que el canal online parecía que iba a hacer que sobraran la mayoría de metros cuadrados en las tiendas, y los retailers buscaban por un lado rentabilizar este espacio, y por otro lograr dar más motivos a los clientes para pasar más rato en las tiendas y que gastaran más. Sin embargo esta iniciativa no tuvo mucho recorrido.

En los dos últimos años la tendencia en general ha sido que las cadenas han reducido el número de referencias en todas las categorías. Pero según Brandview esto no ha sucedido para la sección de belleza. Salvo Tesco, las demás han aumentado el número de referencias, destacando Morrisons con más de 1000 y Sainsbury’s con más de 500.

Los productos de belleza es una de las categorías que más crece, con un 17% de crecimiento estimado por Mintel para los próximos cinco años, comparado con un lacustre 1,6% de la categoría de higiene personal (champús, desodorantes…). Además el crecimiento se da en productos premium, muy atractivos para los supermercados porque tienen más margen. Los consumidores siguen las modas, y están dispuestos a probar productos caros.

Los supermercados están dando de alta marcas de prestigio, presentes ya en comercios especializados y grandes almacenes, y también dando la oportunidad a marcas nuevas de empresas start up que buscan su hueco en el mercado. En la categoría están irrumpiendo atributos como la sostenibildad, veganismo, etc, y muchas start ups tienen estos conceptos muy integrados en sus productos.

La experiencia de compra se mejora gracias a elementos digitales y personal formado en las tiendas, como hace Sainsbury’s, capaces de dar consejos sobre el uso, y recomendar productos a los clientes en base a sus necesidades. Además, llevarán uniformes distintos al personal de las tiendas, para diferenciarles más. Sainsbury’s planea dar de alta más de 1,500 referencias, renovando completamente el surtido y además ofreciendo una gama de 100 referencias MDD bajo la gama Sainsbury’s Boutique de productos premium y en su mayoría veganos.