El lechero robot de Milton Keynes.

Como he escrito recientemente en este blog, uno de los focos actuales de la compra online en UK es la de las compras pequeñas. Sob compras parecidas a las de convenience que se hacen en una tienda camino de casa, en las que los clientes quieren comprar productos de uso habitual que se les han agotado, o quieren comprar una cena. Lo fundamental en estas compras es la velocidad de entrega, y todas las cadenas están trabajando en proyectos para ofrecer estos servicios en las zonas urbanas.

Fotografía de Starship Technologies

Milton Keynes es una ciudad especial, porque el ayuntamiento ha permitido que se realicen pilotos con robots motorizados que llevan los productos a casa de los clientes, todos con la empresa Starship Technologies. Llevan colaborando desde el 2017 con Tesco, que hace unos pocos meses ha incorporado esta opción de entrega en sus servicios online para los residentes en esa ciudad, y desde el 2018 con Coop, sirviendo pedidos online desde dos tiendas. No tienen pedido mínimo, y el coste de la entrega es de £1. Según ellos, el 80% de los hogares se han descargado el App de Starships donde se puede comprar en The Coop, y la mayoría han comprado algo.

También durante un par de años Just Eat trabajó con la empresa para llevar los pedidos de comida de takeaway en un par de barrios del sur de Londres, pero la colaboración no acabó prosperando.

Ahora anuncian un nuevo proyecto con la empresa de bebidas vegetales Plenish. Es una de las marcas de moda y desde ahora sus clientes pueden pedir directamente a la marca que les lleven las botellas a casa, a través de la App de Starship. Las entregas se realizan de 9 a 12 de la mañana.

Starship Technologies está probando fortuna en los Estados Unidos también, fundamentalmente en campus universitarios, para llevar pedidos de restaurantes a las residencias de los estudiantes, pero todavía los costes de los robots y las restricciones normativas les complican la rentabilidad y la expansión del negocio.

A pesar de estas dificultades, seguramente pronto veremos robots sustituyendo los tradicionales lecheros, llevando cada día a los hogares las botellas de leche, las de bebidas vegetales, y quien sabe si pronto armados con un brazo mecánico que pueda dejar las botellas en la puerta y recoger las vacías.

Tesco y Lidl: otras formas de promocionar la Navidad.

La campaña navideña es sin duda la más importante de las cadenas. Las familias británicas gastaron el año pasado casi £400 de media en alimentación y bebidas para esos días, y para los supermercados es muy imporante capturar ese gasto.

La batalla no solamente se juega en el campo de las ventas, también es una cuestión de imagen. Desde las presentaciones de productos que se hacen en junio y julio, el lanzamiento de los spot navideños que ocurre a principios de noviembre, el conseguir titulares gracias a la buenas críticas de algunos productos (en esto los discounters son expertos) y finalmente, a principios de enero, la presentación de resultados. Unas malas navidades siempre ponen en cuestión la gestión del equipo directivo e incrementan la presión en su trabajo.

Tesco y Lidl ponen en marcha estos días un par de iniciativas en esta guerra de la imagen, con el objetivo de asociarse a productos del calidad alta, como los que quieres poner en tu mesa en la comida de Navidad.

Fotografía De Lidl

Lidl ofrece catas de sus vinos durante los próximos tres fines de semana, en Londres, Manchester y Glasgow. No parece nada extraordinario, y es natural que quieran promocionar sus vinos para rentabilizar el esfuerzo en elevar la calidad de los mismos y dárselos a conocer a los clientes. Lo divertido de la iniciativa, que se llama “Lidl Chateaux Noir” es que las catas se van a realizar en la oscuridad! Los clientes entrarán en una sala con decoración estrambótica (para alejarles un poco de la realidad física, dicen) y luego se sentarán en una sala a oscuras donde catarán varios vinos de Lidl. El objetivo es desprenderse de prejuicios a la hora de percibir la calidad de un vino, ya que dicen nos guiamos demasiado por la etiqueta y el tipo de botella. De esta forma, estamos solos frente al vino y nos podemos centrar más en el aroma y el gusto. En una tercera sala podrán degustar comida navideña del surtido de Lidl.

Y Tesco pone en marcha bares “Finest”, donde solamente se pueden encontrar productos de la gamma de MDD de Tesco premium. Es algo que podría ser un nuevo formato comercial, pero que por ahora van a ser tiendas efímeras, abiertas unas pocas semanas entre noviembre y diciembre.

En los bares se van a poder degustar los vinos más premium de la marca de Tesco junto con tablas de embutidos, snacks etc, del surtido navideño también. Van a ofrecer talleres a clientes, desde de degustación de vinos, maridajes de productos etc de cara a aprender algunas ideas y trucos para renovar la celebración de las navidades en el hogar.

Tesco ya abrió en el 2016 un bar pop up basado en sus vinos más premium. Fotografía de Tesco.

No hace mucho, en una presentación a inversores, el CEO de Tesco había dejado caer la posibilidad de abrir tiendas “Finest”, pequeños supermercados convenience con el surtido más premim de Tesco. Desde luego no sería un formato que podría extenderse tanto como el actual Tesco Express, pero sin duda podrían abrir bastantes tiendas en los centros de las ciudades, y competir mano a mano con los Simply Food de Marks & Spencer y Little Waitrose.

Un par de buenas ideas para ganar imagen y ganar en asociación a productos de calidad, y calentar motores para la batalla del fin de año ahora que hemos despejado – por ahora – la duda del Brexit.

Hibridación restaurantes/supermercados: un par más de ideas.

Las primeras barras de sushi que aparecieron en la gran tienda que abrió Whole Foods Market en Kensington, junto con grandes zonas de bandejas con comida donde los clientes podían llenar pequeños contenedores para llevarse a la oficina una comida caliente. Desde aquel momento, los superemercados han ido evolucionando y complementando su oferta de “comida para después” con la de “comida para ahora” (food for now) que muchas veces se prepara incluso en la misma tienda.

Ya son varias las cadenas que cuentan con puestos de sushi en sus establecimientos, aliados a fabricantes de prestigio (como Sushi Daily, en Asda, Waitrose y Sainsbury’s, que se ha convertido en la cadena europea más grande de sushi, con más de 700 puestos) o a marcas de restauración (Yo! Sushi con Tesco, Wasabi con Marks & Spencer). Y se está tomando un camino similar con lo de preparar platos en las tiendas, desde aquel pionero Sainsbury’s Kitchen que vendía bocadillos y sopas que preparaban allí mismo hace casi 10 años, a los nuevos Sainsbury’s Local y algunos Tesco Metro con una oferta de comida caliente muy amplia, los restaurantes de Crussh que Sainsbury’s instala en sus tiendas, los de Burrito Kitchen en Tesco, etc. Y los bares de Waitrose, algunos muy centrados en dar de comer a la hora del almuerzo, otros centrados en el “after work”, con tapas y vino y conciertos de jazz.

También el mundo del foodservice ha recorrido un camino hacia este punto intermedio de restaurante/tienda, basta ver la mayoría de cadenas de QSR que son prácticamente de autoservicio, o las tiendas a la entrada de algunos restaurantes, como las de Carluccio’s, que parecen auténticos colmados.

Fotografía Las Iguanas

Tesco y Sainsbury’s siguen innovando en este campo, aunque de una forma supongo más previsible para un supermercado. En los últimos meses hemos visto como aparecen platos preparados con la marca de cadenas de restaurantes famosas en el Reino Unido, tanto en la zona de congelados como en la de refrigerados. Una iniciativa interesante es la de Wasabi en Sainsbury’s, con su gama de platos de arroz y fideos asiáticos en muchas de sus tiendas, y que también se pueden encontrar en los restaurantes. Pero también se han apuntado otras cadenas como Las Iguanas (una cadena de restaurantes de inspiración latinoamericana), Bella Italia (italiano), Ed’s (de comida norteamericana), y Giraffe (fusión). La idea es llenar los lineales de otro tipo de marcas, que recuerden experiencias agradables. Aunque el reto de replicarlas en el hogar pueda parecer muy grande!

Fotografía de Gousto/Wagamama

La otra idea interesante viene de la mano de la empresa de kits de comidas para preparar en casa de suscripción. Se han asociado con Wagamama para, durante seis meses, ofrecer a los clientes recetas del propio restaurante. Así, los clientes que quieran cocinar en su propia casa los platos que disfrutan en el restaurante pueden pedirlos a Gousto, que les entregará la receta y una caja con todos los ingredientes en la cantidad justa. Me parece una buena idea, me parece fácil que si te gusta un plato de un restaurante y eres un cocinitas, te atraiga la posibilidad de preparlo en casa.

Seguimos avanzando en la mezcla.

Fidelización en Tesco: paga por los beneficios de la nueva Clubcard.

El miércoles, además de los anuncios de resultados y del relevo al frente de la casa, Tesco anunció novedades en su famoso programa de fidelización, el ClubCard.

Es sin duda una de las iniciativas con más éxito de Tesco. Lanzada en el 51992 por el entonces director de marketing Terry Leahy y por Tim Mason (que acabaría su carrera en Tesco como CEO de Fresh’n’Easy, la aventura en USA). Ha contribuido a mejorar el conocimiento de los clientes de Tesco de forma determinante y la cadena ha aplicado de forma brillante este conocimiento en el desarrollo de nuevos productos, nuevas gamas y mejorar la experiencia de compra. Es uno de los elementos que más se nombran al hablar de los años en los que Tesco consiguió alcanzar el liderazgo del gran consumo en el Reino Unido.

Hace dos años Tesco renovó la propuesta de la ClubCard, digitalizando la gestión de la misma (mediante una App, incluyendo los cupones electrónicos), reduciendo el número de empresas donde se pueden gastar los puntos, e incluyendo algunos otros socios donde ganar puntos como Uber.

Y el miércoles presentaron ClubCard Plus, tras un piloto que han hecho con sus propios empleados. Por £7.99 al mes, los clientes que se suscriban al servicio tienen los siguientes beneficios:

  • descuento del 10% en dos compras grandes al mes (exclusivamente en tiendas),
  • descuento del 10% en los productos de MDD de gamas de bazar y non-food (ropa, menaje, mascotas, etc) también en tiendas,
  • doblar la cantidad de datos en el contrato de Tesco Mobile,
  • no se cobrarán comisiones en pagos en el extranjero realizados con la tarjeta de crédito de Tesco

Como vemos, es un servicio muy centrado en la tienda, para compradores que hacen las compras de carga en los hipermercados. Para la tienda online, Tesco ofrece otra suscripción, la de tarifa plana para las entregas, el llamado Delivery Pass, con entregas gratuítas y una estructura de precios algo compleja (entre £3.5 y £13 al mes, según lo contrates por un mes para seis meses, y desees entregas en el mismo día, o solamente en días y horas de menor demanda), pero que solamente ofrece entregas gratuítas, ningún otro beneficio.

También está claramente orientado a familias con un comportamiento de compra de valor. Son los que más se van a beneficiar por las compras en volumen y la MDD. Sin embargo, parece fácil obtener unos beneficios similares comprando en los discounters, buscando buenas ofertas de telefonía, y utilizando tarjetas de crédito de bancos nuevos como Monzo, que tampoco cobran comisiones cuando pagas en otro país.

Tesco llegó a tener servicios de streaming de video y música, y una librería online, que llamaban BlinkBox, que podría haber metido en el paquete de beneficios por la suscripción. Eran tiempos en los que se trataba de hacer cualquier cosa que Amazon hiciera. Pero se desprendió del negocio en el 2015, cuando llegó Dave Lewis a la dirección de la cadena y empezó a desprenderse de lo que pensaba eran negocios poco atractivos.

El servicio va a empezar a ofrecerse en breve, y es más que probable que lo veamos cambiar con frecuencia, tratando de ofrecer nuevos beneficios más atractivos y parando los que no consigan atraer a los clientes.

Nos quedan las preguntas clave… ¿son suficientes beneficios para pagar £7.99 al mes? Los shoppers británicos, ¿van a encontrar valor en esta propuesta?

Tesco: medidas para reducir los envases de plástico.

Fotografía de Tesco.

La semana pasada el CEO de Tesco Dave Lewis publicaba un artículo en el periódico The Guardian sobre las iniciativas del supermercado para reducir la cantidad de envases de plástico que ponen en el mercado y acaban en los vertederos. El objetivo de la comunicación no solamente era sacar pecho, si no también pedir a la administración pública iniciativa en este tema tan importante para los consumidores.

Desde principios del 2018, al poco de emitirse el programa de la serie Blue Planet II que encendió las alarmas, Tesco empezó a auditar sus productos y sus procesos, para ver la naturaleza de los materiales plásticos que utilizan en sus productos. El objetivo era identificar aquellos que son difíciles de reciclar, los que pueden ser prescindibles, y qué otros materiales pueden utilizar. De allí salió el compromiso de acabar este año (2019) sin plásticos que son difíciles de reciclar en sus productos de MDD. Encontraron que el 13% de la cantidad de envases plásticos que utilizan son difíciles de reciblar (por la composición, o por que son negros, un color que imposibilita a los sistemas de clasificación automáticos de las plantas de reciclado “ver” esas piezas y colocarlas en los cubos correspondientes para reciclar). Ya han modificado unas 800 referencias con estos materiales, retirando del mercado 4.000 toneladas de plástico de esta característica, y esperan alcanzar el objetivo a finales de año como se han comprometido. Sus productos de MDD utilizan un 31% menos de packaging que en el 2007, año que han tomado para comparar.

Siguen una programa al que han llamado las 4 R, porque tratan de eliminar (remove), reducir, reciclar o reusar los materiales de envasado.

Están probando otras formas de reducir el plástico que ponen en el mercado, aunque por ahora no se han animado con los depósitos de pasta, legumbres, etc, que otras cadenas han probado. A los tests de secciones de frutas y hortalizas con más graneles y menos bandejas se les unen tests en productos que se suelen comprar en grupos, como las latas de tomate, las cervezas etc. Quitan el retractilado o las anillas que conforman el grupo, e informan a los clientes de esto, que pueden comprar las unidades que quieran y se benefician de un mejor precio si compran el grupo de productos que habitualmente conformaba una referencia. Y también la educación de los consumidores es una parte importante de la ecuación: con carteles en las tiendas y formación a sus empleados tratan de, en la medida de lo posible, influenciar a sus clientes para que cambien sus hábitos. Y en algunas tiendas están probando sistemas de recogida, donde los clientes pueden llevar botellas de plástico a cambio de dinero.

Sin embargo, también han quitado de un gran número de tiendas las pescaderías y carnicerías. No eran rentables, y tampoco vendían tanto, por lo que el impacto sobre la cantidad de plástico que conseguían ahorrarse es posible que no fuera mucho, pero no se sabe a ciencia cierta.

Otro aspecto que puede ser complejo es que esperan que sus proveedores hagan lo mismo que están haciendo ellos, para minimizar en lo posible el impacto de la operación de Tesco. Hace unos años, con la cuestión del azúcar añadido, dieron de baja las referencias que les pareció no seguían su espíritu de reformular productos para reducir la cantidad de azúcar que vendían. Pero ahora seguramente van a tomar un camino más colaborativo, citando el CEO de Tesco la experiencia positiva del trabajo conjunto que han hecho los proveedores y Tesco en el campo del desperdicio alimentario. A pesar de esto, la amenaza de dar de baja productos sigue vigente.

Las quejas del CEO de Tesco respecto a la administración pública vienen porque en este país no existe un sistema centralizado de gestionar estos residuos, y cada distrito lo hace de una forma distinta. Esto supone que en algunas zonas del país se reciclen el 65% de los plásticos que se recogen, mientras que en otras apenas un 14%. Piensa que se debería trabajar para uniformizar esto, juntando recursos y ser más eficiente. Iceland y Sainsbury’s están haciendo pruebas con un sistema de recogida en tiendas, en Escocia se está probando uno que se implantaría a nivel nacional, y algunas de las principales marcas trabajan con Terracycle en la iniciativa Loop, que planea poner en el mercado envases reutilizables de los productos de las marcas con las que colabora.

También son miembros del UK Plastics Pact, un grupo de empresas de fabricación y distribución del Reino Unido que trabajan para reducir el uso de plástico en toda la cadena de distribución.

Las cadenas llevan tiempo trabajando en sostenibilidad, para mejorar la eficiencia energética de sus edificios, del transporte, etc y llevaban tiempo trabajando en reducción del envase, aunque no con tanta intensidad como ahora, gracias a la presión ejercida desde la sociedad.

Gran Consumo UK: Otra tanda de iniciativas contra el plástico.

Seguimos viendo como las cadenas británicas avanzan en su propósito de minimizar la cantidad de plástico que ponen en el mercado, y tratar de favorecer el uso de los materiales que se reciclan con mayor facilidad en el Reino Unido.

Iceland fue la pionera en anunciar una serie de medidas y compromisos, como que iban a eliminar el plástico de sus platos preparados, reducirlo en la sección de frutería, etc, y justo esta semana explicaban que los pilotos no les iban tan bien como habían planeado. Por ejemplo, el piloto de la sección de frutas y verduras sin plástico ha significado una caída del 20% en las ventas. Sin embargo siguen con la revisión de los envases de sus referencias de MDD, sustituyendo plástico por cartón, incluso en productos como los platos preparados que se tienen que calentar en casa, o eliminando elementos innecearios de envase, que les ha permitido ahorrar en un año 1.500 toneladas.

Richard Walker, director general de Iceland, con las nuevas bolsas. Fotografía de Iceland.

Respecto a las bolsas que vende a los consumidores, están probando a eliminar las bolsas de plástico de varios usos (las llaman “Bags for Life”, y si se rompen las entregas en la tienda y te dan una nueva) y ofrecer bolsas de papel reforzado, de forma que se puedan utilizar varias veces, y que también venden. Las bolsas de plástico de varios usos han contribuido a reducir el plástico que se tira, pero todavía se venden más de 1.000 millones de bolsas al año en el Reino Unido, y con esta medida quieren contribuir a reducir esta cifra. Morrisons es la otra cadena que ofrece bolsas de papel.

Tesco y Asda han anunciado también que van a dejar de utilizar bolsas de plástico en sus entregas de pedidos online (salvo para envasar las compras de carnicería y pescadería preparadas en el almacén, como si fueran de venta asistida).

Tesco ha realizado un piloto en 33 tiendas durante seis meses para optimizar el proceso, y ahora acaba de extender la iniciativa a todas las compras online. Los clientes tenían hasta ahora la opción de elegir que te entregaran el pedido sin bolsas de plástico, y los productos venían directamente en la caja de plástico y el operario te ayuda a dejarlos en casa. Con esta iniciativa esperan evitar 250 millones de bolsas de plástico. Además, piensan que antes que acabe el año habrán acabado de rediseñar el envase de todos sus productos de MDD, eliminando los materiales de envase que no se puedan reciclar fácilmente en los centros de reciclaje británicos.

Asda también ha hecho un anuncio parecido, eliminando las bolsas de los pedidos online. Su negocio no es tan grande como el de Tesco, y con esta medida se van a ahorrar unas 500 toneladas de plástico al año, 85 millones de bolsas. También han lanzado una App para informar a los consumidores donde reciclar envases de plástico.

El negocio mayorista de los supermercado británicos.

El gran consumo británico es un mercado de unos 108.000 milones de GBP según Kantar, y las grandes cadenas de las que suelo hablar en ese blog, acaparan el 98.3% de este mercado.

¿Cómo pueden hacer crecer sus negocios? No es de esperar que la población británica crezca mucho en los próximos años, ni que el país se enriquezca mucho y aumente la demanda, por lo que las cadenas buscan oportunidades de crecimiento ocupando otros espacios donde los británicos compran comida y productos de gran consumo como en el ámbito de la restauración (o food to go, centrado en el segmento de la comida para llevar) y del negocio mayorista, en el que me voy a centrar en esta nota.

Costco sin duda es el mejor ejemplo de cadena que atiende tanto a consumidores como a negocios de restauración y comercio minorista (en UK tiene unas ventas de £2.500 millones, considerando alimentación, non food y gasolina), y antes de la actual explosión de iniciativas, ya pudimos observar algunas ideas interesantes, de mayor o menor recorrido: 

  • la web de Asda dedicada al negocio mayorista, donde la unidad de compra eran cajas y tenía un funcionamiento similar al de la tienda online para consumidores,
  • o por ejemplo el negocio de catering de Marks & Spencer, donde podías comprar los sándwiches y bebidas para un evento corporativo.

En los tres últimos años las cadenas han intensificado sus iniciativas para servir al mercado fuera de su ámbito de comercio al por menor:

  • Morrisons, el primero en hacer algo de entidad, y el más activo en este campo por la variedad de iniciativas: llegaron a un acuerdo con Amazon para ser su proveedor de frescos y productos de MDD para la tienda Amazon Fresh; han rescatado la marca de Safeway (una cadena que compró en el 2003) para desarrollar una gama de MDD que vende a la cadena de tiendas de convenience McColl´s; y franquician un tipo de tienda convenience, Morrisons Daily y Safeway Daily, a operadores de estaciones de servicio, renovando la tienda de convenience asociada a la gasolinera y prestándoles la marca. . Están a punto de alcanzar unas ventas de 1.000 millones entre estas tres iniciativas.
    • Tesco, que ha dado el paso de mayor importancia, al comprar Booker por 3.700 millones de GBP. Booker es un mayorista que sirve a supermercados independientes y a restaurantes, y Tesco espera aplicar su know how en cadena de suministro y potencia de compras para afinar el negocio de Booker y a la vez aprender del canal de restauración. En algunas tiendas de Tesco ya se ven zonas “Booker”, con referencias “profesionales” (de mayor volumen que el habitual) y que ofrecen un precio más barato por kg.
    • Sainsbury’s a su vez está trabajando con la cadena de quioscos W H Smith para buscar un buen negocio para ambos. Primero probaron a gestionar el espacio del food to go en una tienda WH Smith, aportando productos como bocadillos y bebidas refrigeradas, que han abandonado, y ahora han empezado con otro proyecto de simplemente venderles bebidas para sus tiendas. Seguramente el primer piloto no aportó mucha diferenciación a WH Smith en el campo del food to go, y con este segundo piloto se busquen economías de escala y tener mejores precios. También exploran el modelo de franquicia, cediendo su marca Sainsbury’s Local a supermercados independientes.
    • La cadena de tiendas de conveniencia The Coop también ha entrado en el negocio mayorista, comprando la central de compras Nisa Retail. A este negocio están asociados unos 1.200 pequeños supermercados independientes, que ahora se beneficiarán de mejores productos y mejores precios al poder contar con el surtido de frescos y la MDD de The Coop en sus tiendas.

    Y en este mundo del gran consumo siempre tenemos que considerar qué está haciendo Amazon. Aunque su volumen de ventas en alimentación no sea demasiado grande por ahora, cualquiera de sus iniciativas es analizada en clave de “van a arrasar!!!”.

    Algunos analistas ahora destacan el proyecto de Amazon Business, presente en Estados Unidos y algunos países europeos. Este servicio compite con estas iniciativas de las cadenas de supermercados en el negocio mayorista: es como el Amazon Marketplace pero centrado en el B2B, y sirven a negocios de todo tipo (empresas con grandes oficinas, o bien negocios de comercio minorista y restauración), por la amplitud del surtido que ofrece, e incluso ganan contratos para suministrar organismos públicos. En apenas tres años han alcanzado unas ventas de 10.000 millones de USD en todo el mundo, y siguen ganando las cuentas de grandes corporaciones, de pequeños negocios y del sector público (en el Reino Unido en los últimos años han ganado contratos públicos por valor de 600 millones de GBP). A diferencia de Costco, no hace falta pagar por tener una cuenta, pero si quieres envíos gratuitos ilimitados ofrecen un programa como Amazon Prime, el Business Prime Shipping, por una tarifa anual.

    Es muy interesante ver cómo van a seguir desarrollándose estos negocios de las grandes cadenas de supermercados, y qué nuevas oportunidades encuentran. Con las aperturas de tiendas prácticamente paralizadas, ya no hace falta comprar más cadenas de supermercados para hacer crecer el negocio, como demuestran estas iniciativas.

     

    Gran consumo: prescripción para utilizar menos envases de plástico.

    Está claro que una de las grandes preocupaciones de los consumidores es el medio ambiente, y que en el gran consumo se viene manifestando en formas diversas: la sostenibilidad de los recurdos, el despercidio hace unos años, y ahora el plástico.

    Todavía queda mucho trabajo por hacer, y el reto es enorme, pero por lo menos se ve velocidad en las actuaciones, y gran progresión. Las cadenas empezaron por algunos de los puntos más sencillos para ellos, como dar de baja algunos productos con microplásticos, eliminar las bolsas de plástico de las tiendas, sustituir plásticos que no se reciclan en UK por otros que sí se reciclan, y ahora estamos con los plásticos de origen vegetal, los que se pueden compostar en casa, etc, cada vez más frecuentes en los nuevos productos y en los renovados.

    Tesco: recetas con las salchichas que sobran de la barbacoa. El dato es tremendo: según ellos se tiran al año 28.000 toneladas de salchichas al año, 1.5 millones de salchichas al día!

    Y ahora hemos pasado ya a la época de los consejos en las revistas y webs de las cadenas. Sucedió también con el desperdicio: en un momento dado empezaron a aparecer carteles en las tiendas con consejos sobre como conservar la fruta en casa para que durara más, o con ideas en la sección de la carne para qué hacer con los restos del asado del domingo y transformarlos en varias comidas de fiambrera durante la semana. Las recetas naturalmente aparecían en las revistas de las cadenas, hasta que la sección se ha convertido en una fija número a número, y además de forma muy centrada en el consumidor: en ocasiones si te recomiendan comprar una salsa para hacer alguna de las recetas que aparecen en las páginas principales, en la página de qué hacer con los restos te dan más ideas sencillas para utilizar la salsa que te queda en el bote y que no se te eternice en el frigorífico o la despensa.

    Y ahora esto sucede con el plástico, consejos para llevar una vida más libre de plástico. No es nuevo, pero sí que empieza a ser más frecuente y destacado. Por ejemplo Waitrose, en una de sus últimas revistas, con consejos para preparar un picnic libre de plástico: el consejo es planificar bien la comida. Comprarla en el último momento supone caer en la tentación de comprar productos fileteados y envasados en bandejas de plástico. Puedes preparar productos en casa, o llevar los que tienen un “envase natural”, como los huevos duros; en vez de envasar en film plástico, utilizar contenedores reusables, o papel especial que es mucho más recicable; llevar las bebidas preparadas en casa en botellas de cristal; llevar tus propios platos y cubiertos de casa, no utilizar los de usar y tirar; y comprar en la charcutería de la tienda, llevando tus propios envases de casa.

    Los supermercados piden a los clientes que se traigan de casa sus propios envases para llevarse la compra de los mostradores de venta asistida. Fotografía en Sainsbury’s.

    Tesco: Fase 2 del plan de Dave Lewis.

    El hombre que ha liderado el equipo que rescató a Tesco de sus problemas de gestión y ventas presentaba esta semana sus planes de futuro para la enseña ante un grupo de directivos del sector financiero. Desde que se hizo cargo del retailer en el 2014 ha vendido negocios y servicios que no consideraba centrales (el canal de TV por streaming, restaurantes etc), otros los ha vendido para hacer caja y reducir deuda (Corea del Sur), ha dado la vuelta a las relaciones con proveedores, y a pesar de la reestructuración de los roles y funciones en tiendas y servicios centrales ha llevado a despedir a un número significativo de empleados, ha conseguido recuperar la moral de los empleados. Y fundamentalmente, Tesco vuelve a crecer en ventas y está plantando cara a los que consideran sus mayores enemigos, los discounters.

    Tesco está presente en casi todas las partidas del gasto de los hogares británicos.

    Sobre las cuestiones que presentó, asombra la capacidad que tienen de analizar el negocio y detectar áreas donde pueden cambiar cosas o ser más eficientes, y así ahorrar costes. Por ejemplo, el 49% de las compras en Tesco se pagan en efectivo. Cuando las medidas que han puesto en marcha o están probando estén extendidas a todo el parque y alcancen una cierta madurez (la tiendas sin cajas en las que el cliente usa el móvil para escanear y pagar los productos, la App de pago integrada con la tarjeta de fidelización, las mejoras en las cajas de autocobro, etc) podrán ahorrar casi £70 millones. No parece mucho, pero están trabajando en muchas otras iniciativas y todo suma.

    Pero sin duda también es muy importante ver cómo piensan hacer crecer el negocio.

    La MDD es una parte importante del mismo, con una participación de las ventas de casi el cincuenta por ciento. Estos últimos años el foco ha estado en la renovación de la gama de primer precio, primero los frescos y ahora alimentación envasada, creando una multitud de marcas que imitan a las de los discounters. Ya venden £1000 millones al año de esta gama baja. Junto a esto, han desarrollado una gama de MDD para Jack’s, y quieren estrapolar todos estos aprendizajes para el desarrollo de gamas de la calidad media. La marca Devil Kitchen ha sido todo un éxito, y quieren mantener el impulso desarrollando una nueva marca de productos para veganos y vegetarianos. Piensan ampliar la gama de productos veganos/vegetarianos de 32 en la actualidad a 300, por lo que veremos muchos nuevos lanzamientos de Tesco en esta esfera.

    Los productos de MDD primer precio de Tesco son más baratos que los del competidor “A” y el competidor “L”.

    Jack’s se ha convertido en un espacio de experimentación más que de un formato para amenazar a los Aldi y Lidl. Tiene sentido que si tienes casi 2.000 tiendas, trates de mejorarlas en vez de abrir cientos de supermercados discount. Han abierto nueve ya, en casi nueve meses, y este último es una mezcla de supermercado y cash and carry, inspirado por el formato de Carrefour Atacadão. Es una tienda mucho más grande que las anteriores, en la que se ofrecen productos de MDD de Jack’s y productos de marca en formatos grandes a precios bajos. Sin embargo, reconoce, están aprendiendo mucho operando las tiendas, que trabajan dicen muy parecido a los discounters, y espera aplicar aprendizajes al resto de sus tiendas.

    La tecnología va a tener un papel fundamental, y explicó algunos ejemplos aplicados al comercio electrónico. Ya están trabajando con Starship Technologies en Milton Keynes, en un proyecto para llevar los pedidos online “convenience” (las compras online para entregar en menos de dos horas) a casa del cliente mediante vehículos autónomos que van por las aceras. Van a probar la creación de mini centros de distribución para preparar pedidos online mediante robots, y que pondrán dentro de los almacenes de las tiendas más grandes, seguramente para atender a estas compras de entregas rápidas. Y como otras cadenas, van a probar utilizar robots para detectar roturas de stock en las estanterías.

    Han realizado algunas pruebas con la tarjeta de fidelización este año, ofreciendo descuentos a los miembros del club, etc, y ahora están estudiando lanzar un servicio de suscripción, similar al de Amazon: mediante el pago de una tarifa anual te puedes beneficiar de descuentos en algunos productos que se compran de forma repetida.

    Y uno de los anuncios más curiosos fue el la posible apertura de tiendas de conveniencia solamente de productos premium, de su gama finest. Además del interés de ver una tienda solamente de productos de MDD de Tesco (aunque si vamos a un M&S Simply Food ya lo podemos comprobar), estaría muy bien por ver las innovaciones que seguramente querrán aportar en el área de restauración en tienda, ya que se tratará sin duda de tiendas muy especiales. No se concretó nada, salvo que podrían ser un buen negocio (la MDD finest es premium en margen!).

    Veremos como sigue progresando Tesco. Están consiguiendo recuperar clientes y dos de sus principales competidores, Asda y Sainsbury’s, no pasan por su mejor momento, por lo que parece que es un buen momento para innovar y tratar de ganarles espacio.

    Fresh 5 de Tesco: descuento contra discounters.

    Mayo ha sido un mes con varias novedades promocionales en Tesco, y por ahora Junio continúa con la racha. Tesco presenta los “Fresh 5”, cinco productos de la sección de fruta y verdura, durante dos semanas, a un descuento superior al 50%. Los frescos vuelven a perder valor (como cuando lanzaron la iniciativa de los “Healthy Swaps”) aunque naturalmente, dicen que uno de los motivos es ayudar a sus clientes a llevar una vida más saludable comprando frutas y hortalizas más baratas.

    Los productos que ofrecen son mangos, albaricoques, paraguayos, patatas y tomates, en referencias que cuestan habitualmente £1 pero que ahora se ofrecen a entre 39 y 45 peniques. Es una promoción de tienda, no está disponible en la tienda online.

    No es nada original, con Tesco haciendo algo parecido desde hace tres navidades, cuando pone en marcha el “Festive Five”, que son las hortalizas y verduras típicas del menú navideño (zanahorias, coles de Bruselas, patatas….) a precios rebajadísimos, y también el “Fresh 5” en su cadena discount Jack’s. Pero el distribuidor que lleva haciendo esto de forma continua desde hace más tiempo es Aldi, con sus Super 6 de la sección, siquiendo una mecánica idéntica a Tesco, y con bastante éxito según el propio Aldi.

    Además de atraer a muchos clientes, este tipo de acciones ayudan a mejorar la percepción de precio por parte de los compradores- Pero es muy curioso leer atentamente el análisis que ha realizado The Grocer sobre el precio de una cesta de frutas y verduras con las 20 referencias más habituales, y Tesco queda como la segunda cadena más cara, comparado con Asda Morrisons y Sainsbury’s.

    Aldi también tiene su oferta de Super 6 en productos de las secciones de carne y pescado, por lo que es posible que Tesco también extienda esta iniciativa a la proteína para seguir compitiendo con los discounters.