Which? elige a Morrisons como el supermercado más barato del 2017.

La asociación de consumidores Which? encarga cada año un estudio a mysupermarket para analizar precios de las cadenas y elegir al más barato de todos.

El de este año ha resultado Morrisons, que ha superado por 4 peniques a Asda, el ganador del año pasado. Es un premio con un cierto eco en los medios y las redes sociales, y sobre todo, la ratificación independiente por parte de una entidad respetada y reconocida de ser barato.

La metodología hace que los discounters no puedan participar. Toman durante todo el año el precio de 75 productos habituales en la cesta de la compra y hacen la media mensual. Como eligen marcas de fabricante, los discounters no tienen muestra suficiente.  Las cadenas analizadas son el top 4 (Tesco, Sainsbury’s, Asda y Morrisons), y Waitrose y Ocado. Sorprende que la diferencia entre el más barato (Morrisons) y el más caro (Waitrose) es de poco más de 11 libras. Desde hace unos años las cadenas igualan los precios de los productos de marca de fabricantes, directamente comparables, y las diferencias se deben a algunas promociones, y a los productos de MDD.

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Fuente Which?

The Grocer también tiene un análisis de cestas de la compra semanal, el llamado Grocer 33. Compran 33 productos en el top 4 y Waitrose (de forma esporádica incluyen uno de los discounters o Iceland, y una vez al año Ocado al hacer la compra online). Habitualmente la cadena más barata es Asda, que esta temporada lleva 17 victorias, por 4 de Morrisons y 3 de Tesco.

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Navidades 2017: Sainsbury’s, Tesco, Waitrose, Lidl y Marks & Spencer.

Estos dos días   ha habido una avalancha de presentaciones de resultados. Se los resumo aquí, y si tienen prisa: a Tesco se le considera el ganador del premio virtual navideño por sus resultados y el camino que ha ido recorriendo a lo largo del año, a los demás les ha ido bien (destacando quizás a Lidl) y Marks & Spencer obtiene los resultados más decepcionantes, porque las navidades son su momento, cuando los clientes gastan en comidas lujosas.

Lidl: las ventas crecen un 16%, pero como siempre, es un dato que hay que matizar por la velocidad a la que abren tiendas, y no facilitan el de ventas comparables. Frescos y bebidas alcohólicas han sido dos de las categorías que mejor han ido, destacando la carne fresca con un crecimiento del 17%.

Marks & Spencer: crecen las ventas de alimentación un 3.6%, pero las comparables descienden -0.4% para el trimestre. Navidades es el momento de Marks & Spencer, con un despliegue impresionante de nuevos productos muy premium e innovadores. Pero parece que la combinación del descenso de la confianza de los consumidores, la inflación, y los esfuerzos en productos premium de otras cadenas (además de los discounters, cabe destacar Morrisons y Sainsbury’s) pueden explicar este descenso.

Las ventas de ropa y artículos para el hogar han disminuido (pero en línea con otros competidores en el mercado), con un -2.8% en ventas comparables. Mantienen la previsión de beneficios y anuncian que se invierte dinero en un proyecto conjunto con Tata, para implantar soluciones tecnológicas en varias áreas del negocio para reducir costes.

Sainsbury’s: las ventas crecen un 1.2% en el trimestre, gracias sobretodo a las tiendas de alimentación, que han crecido un 2.3%. Destacan las ventas de MDD premium, que crecieron un 6% (aunque hay que tener en cuenta que habían aumentado considerablemente el número de referencias respecto el año pasado). Convenience y online crecen, sobretodo éstas últimas, con un 8% de mejora, y con muy buenos resultados la semana de Navidades en la que las ventas online crecieron un 20%. Atribuyen la mejora del online a la inversión en mejoras, como las entregas en el mismo día.

La cadena tuvo un pequeño incidente reputacional durante las fiestas, cuando tuvieron roturas de stock en un cierto número de tiendas, y clientes enfadados por esto se dedicaron a colgar fotos y quejas en las redes sociales.

Tesco: el líder de la distribución británica ha recuperado la buena salud, y los resultados navideños  vuelven a reflejar que acierta en muchas de sus iniciativas. Las ventas han crecido un 1.9% en las seis semanas hasta el 6 de enero, con ventas comparables de +3.4% en alimentación y +3.7% en productos frescos. El non food ha sido la parte del negocio que peor ha ido, con pérdidas en ventas y que han lastrado un poco la cifra de las ventas totales.

Waitrose: la cadena premium crece un 1.4% en ventas, y un 1.5% en ventas comparables. Han conseguido atraer a más clientes este año gracias a las degustaciones en los supermercados, y el plan de ofertas de un día. Online también ha tenido una buena contribución al crecimiento.

Reino Unido: un año de inflación tras la guerra de precios.

A finales del año pasado las subidas de precio volvieron al mercado del gran consumo británico. Las cadenas habían iniciado una guerra de precios en el 2013 para recuperar clientes que se iban al discount, y gracias a oleadas sucesivas de rebajas en los precios, la inflación interanual llegó a mantenerse en el -3%  durante varios meses, con una pérdida de valor inmensa.

La devaluación de la libra tras la votación del Brexit puso en apuros a muchos agentes. El Reino Unido importa una gran cantidad de sus alimentos, que se encarecieron por esta circunstancia. Las empresas del gran consumo mantuvieron precios durante seis meses más, pero en noviembre y en diciembre llegaron las subidas de precio, a pesar de acercarse la Navidad.

¿Qué hemos podido ver este año? Las cadenas se marcan de cerca unas a otras, y la inflación ha subido a la par en todas ellas – salvo Tesco en el último periodo, que se desmarca algo, como se ve en la gráfica de The Grocer, superando la media de inflación del top 4 en un punto, porque seguramente había tratado de contener la inflación durante la primera mitad del año.

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Fuente: The Grocer

Este encarecimiento de los productos provoca que los consumidores vuelvan a algunas de las tácticas que manifestaban durante la pasada crisis financiera, la de la compra inteligente. Ahora las cadenas no ofrecen tantas ofertas como antes, y los shoppers no cambian tanto de tienda como antes (cuando abandonaban el top 4 por el discount de forma masiva) pero sí que se decantan por versiones más baratas de sus productos favoritos. Y los propios fabricantes y distribuidores también han tenido iniciativas para enmascarar la inflación, reduciendo el tamaño o el peso de los productos pero manteniendo el precio (seguramente el caso más llamativo es el de las guirnaldas navideñas de Tesco, que según The Grocer son un 15% más cortas este año!)

El mercado crece gracias a la inflación, pero un punto o un punto y medio por debajo, porque los consumidores compran menos producto. Los únicos que han conseguido crecer de forma efectiva este último año son los discounters, que siguen creciendo en cuota de mercado. Ya no hay tanta diferencia de precio entre ellos y el top 4, pero su reputación firme de ser baratos y la apertura de tiendas les ayudan a seguir creciendo, como se ve en la gráfica de Kantar.

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Aldi (gris) y Lidl (morado) son las dos cadenas que logran ganar cuota de mercado.              Fuente: Kantar Wordpanel.

Se espera que a partir de ahora la inflación ya no crezca tanto y haya una cierta estabilización. Las empresas siguen sin recuperar el margen de antes de la guerra de precios, y los precios de algunas materias primas globales están aumentando de precio, pero por otro lado, se han anualizado ya las devaluaciones de la libra, y parece que las noticias sobre el Brexit ya no provocan tantas oscilaciones como durante el segundo semestre del 2016.

El PVP de la Leche vuelve a subir en UK.

Sin duda, el PVP que sufre un mayor escrutinio en el gran consumo británico es el de la leche, concretamente la referencia estrella que es la botella de leche fresca de 4 pintas. Es un producto que se compra con mucha frecuencia, con una alta penetración en los hogares, y además un mercado absolutamente dominado por la MDD,  apenas hay algunas marcas con elementos diferenciales, por lo que la mayoría de las ventas son de productos indiferenciados, salvo por los atributos que tenga el distribuidor en cuestión.

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“No los ordeñamos”. Los mensajes sobre la relación con los ganaderos son constantes en el gran consumo británico. Aquí, M&S.

La guerra de precios naturalmente supuso recortes en su precio, e incluso se dio una especie de carrera por reducir el precio varias veces para demostrar que se era el distribuidor más barato. Y lo curioso es que estas noticias no siempre fueron bien recibidas por los consumidores.

Los distribuidores intentaron no maltratar su reputación, con comunicación sobre el precio que pagan por la leche, sus prácticas con los ganaderos (en algunos casos tienen un contrato con una lechera, pero en los casos de Tesco, Sainsbury’s, Marks & Spencer y Waitrose tienen un grupo dedicado de granjeros a los que les compran la leche), explicando como se reparte el precio de la leche entre los diversos agentes, y la iniciativa de Morrisons y Arla de poner en el mercado una leche idéntica pero más cara porque ese diferencial de precio se traslada directamente al ganadero, y el consumidor elije qué quiere pagar por la leche.

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Tesco, entre las cadenas que suben el PVP de la leche este mes.

Bien, pues ahora se empieza a recorrer el camino contrario. Las cadenas que tenían el precio más bajo (Asda e Iceland, a 90p) ya lo subieron hace unos meses para igualarlo al precio general (£1), cuando empezaba a repuntar la inflación, y ahora ya se han apuntado a la subida las principales cadenas: Tesco, Sainsbury’s y Morrisons (casi el 60% de la cuota del mercado) ya tienen el producto a £1.10. Es una señal clara de lo ajustadas que están las cuentas de las cadenas.

 

 

 

El comercio electrónico: a toda velocidad.

Con un 6% de la cuota del mercado actual, y la expectativa de alcanzar el 9% en menos de tres años, el mercado online en el Reino Unido es el de mayor peso de Europa, y donde se están lanzando un buen número de iniciativas. La guerra de precios de estos últimos años y los problemas de Tesco aletargaron a las cadenas, hasta que la carrera por anunciar nuevas iniciativas ha vuelto al mercado.

Son muchos factores los que provocan esto. El principal es la demanda no atendida, y muchas iniciativas parecen tener éxito. La aceleración de Amazon al comprar WholeFoods, el retorno de la inflación que alegra las cuentas de resultados, y la dura competencia de los servicios tipo Deliveroo, Uber Eats etc, obligan a ofrecer nuevos servicios para evitar dejar de ser relevantes.

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Sainsbury’s ya realizaba entregas en bicicleta hace 100 años!

Algunas de estas innovaciones van en la línea de la velocidad. Sainsbury’s fue el primero, después Tesco y hace poco Marks & Spencer han empezado con pilotos en este sentido. Sainsbury’s es quien lo tiene más avanzado, y esta a punto de incorporar el servicio en otras cinco tiendas de Londres, para alcanzar a una población de casi 2 millones de urbanitas. Amazon ofrece su servicio de una hora en una zona mucho más amplia, pero es un servicio de suscripción, no como este, que se puede utilizar bajo demanda.

La otra compra en la que las cadenas están trabajando es la repetitiva de volumen. Amazon amplía su oferta de productos que se pueden comprar con los botones Dash. Ya participan unas 100 marcas, con productos en la mayoría de las categorías de productos envasados.  Detergentes, café y papel higiénico son los productos más demandados.

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Y Ocado también ofrece algo para esta misión de compra: suscripciones a productos que se compran con frecuencia. Se llama “Ocado Regulars”, y está pensado para las personas que compran cada semana y suelen incluir siempre un cierto número de productos.  Los clientes ya hacen una compra, y no hay ningún requerimiento de añadir una cierta cantidad de producto (como sucede en Amazon). De esta forma, como dicen en Ocado, los clientes no tienen que preocuparse de los productos de baja implicación (sólo estar al tanto si les queda mucho y no tienen que comprar esta semana) y sólo tienen que pensar en las cosas especiales de la semana. La disposición en la web de Ocado está muy bien, con una página dedicada a estos productos, y en las páginas habituales con botones que te permiten establecer la frecuencia de la compra regular.

 

Sainsbury’s se acerca a la experiencia Amazon Go.

Antes estas noticias siempre las protagonizaba Tesco, que bajo la dirección de su anterior CEO estaba obsesionado por ser el líder en la incorporación de tecnología para hacer la experiencia de compra más rápida y agradable.

Las demás cadenas van por detrás de Tesco, claramente, pero Sainsbury’s es seguramente la que más cerca está y más novedades está introduciendo. La compra de Argos ya fue una apuesta clarísima por la omnicanalidad.

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Fotografía de Sainsbury’s.

Ahora presentan una nueva App que, por ahora solamente en una tienda, va a permitir a los clientes escanear los productos en su teléfono y pagar directamente allí, sin pasar por caja. Por ahora, sólo los productos de la promoción de la comida (un bocadillo o ensalada, un snack y una bebida por £3) están disponibles, pero seguramente si el piloto es satisfactorio, se amplie el surtido.

Tiene todo el sentido del mundo porque a la hora del almuerzo se suele acumular mucha gente en las tiendas, y el poder pagar rápido.

No es exactamente la misma experiencia que la que hemos visto en los vídeos de Amazon Go, pero ya anda cerca…

Las entregas online de Sainsbury’s ya son en 30 minutos.

Espero no aburrirles con esta carrera de nuevos proyectos, y copiarse los unos a los otros para hacer lo de antes, sólo que ahora se hace con el móvil.

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La última es de Sainsbury’s, que acaba de anunciar un nuevo piloto con la App con la que vienen trabajando para las compras online en tiendas de conveniencia, Chop Chop. El servicio, digamos, habitual con esta App es de compras online que se entregan en casa en el plazo de una hora, sin compra mínima y menos de 25 artículos, y con un coste de entrega de £4.99.

Este nuevo servicio es más rápido, se entrega en 30 minutos, y no tiene coste de entrega. También tiene un límite de 25 unidades, pero la compra se tiene que recoger en la tienda, similar a lo que se viene llamando “click & collect”. Por ahora está disponible sólo desde una tienda, mientras que la compra online en tiendas convenience ya se ha extendido a muchas zonas del suroeste de Londres, y el centro y noroeste de la capital.

¿Qué le va a reportar a Sainsbury’s esto? Por ahora el titular de ser el supermercado con la entrega más rápida de las compras online, batiendo a los demás. Se dirá fidelizar a los clientes, ofrecerles nuevas soluciones, etc, y seguramente será muy útil para no hacer cola cuando sales de la oficina para comprarte el sandwich y el zumo del almuerzo. Pero también hay que apuntar que Sainsbury’s es la cadena que últimamente está apostando más por el online y los desarrollos multicanal, y tienen un muy buen parque de tiendas convenience en Londres. Hacen bien en aprovechar esta última circunstancia y utilizar las tiendas para apoyar el online, de la misma forma que hicieron hace cinco años con las entregas en tiendas de las compras del catálogo de non-food.

Mientras tanto, esperando a ver cuando desembarca Amazon definitivamente en Whole Foods Market y le da la vuelta a todo!

Sainsbury’s: Qué papel van a jugar las marcas de fabricantes?

La segunda cadena del país, Sainsbury’s, tuvo un buen paso de la crisis gracias a sus iniciativas en convenience y en non food, que le permitieron seguir creciendo mientras Morrisons, Tesco, y en menor medida Asda, sufrían. Pero la guerra de precios le perjudicó, y seguramente un poco también algunas de sus reacciones (como su brusca eliminación de las promociones de multicompra). Pasaron por un periodo de pérdidas de ventas, que aunque pueda parecer que haya acabado, el crecimiento se debe a la inflación y a la compra de Argos, más que a otras iniciativas que hayan llevado a cabo. Sainsbury’s sigue por detrás de los recuperados Tesco y Morrisons, todavía instalado en las ventas comparables negativas.

Uno de sus problemas principales parece ser la fuga de clientes hacia los competidores y los discounters. Por eso, en un reciente congreso para proveedores, anunciaron algunas medidas que pensaban tomar para intentar reconducir la situación. Entre las habituales medidas de ser más eficiente, mejoras en su MDD etc, destaca la que se refiere al surtido. La MDD crece un 2% mientras que el resto del surtido no, y la dirección de Sainsbury’s se plantea la aportación de cada una de las marcas y sus productos a la cadena, y crucialmente, en qué les ayudan a diferenciar la oferta de la competencia.

Indicaron que harán una revisión de surtido para reducirlo de forma significativa, como la que han hecho sus competidores (la más severa la de Tesco, que eliminó en un proceso de año y medio el 18% del surtido). La lógica dice que eliminando alternativas, las referencias más vendidas tendrán más espacio y menos competencia por cubrir una necesidad de los clientes, y se venderán más. Este mayor volumen esperan que se vea traducido en un precio unitario más bajo, y calculan que de media se alcance una reducción media del 20% en los precios.

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Curiosamente, hace un par de años, al poco de ser nombrado Mike Coupe CEO de la cadena hablaba de los rumores de Tesco y su proyecto de reducción de surtido. Él estaba en contra de la reducción de surtido, decía que estos productos que parece que se venden poco les permite diferenciarse de la competencia y atraer consumidores que luego harán la compra completa.

Anunciaron también algunos de los criterios que iban a seguir para clasificar los productos que venden, y analizar su aportación al negocio y su relación con los clientes de Sainsbury’s. Los productos se van a dividir en cinco categorías:

  • Commodity, disponibles en todos los supermercados, y al mismo precio.
  • Equity, productos que no tienen los discounters y que aportan valor al negocio.
  • Exclusive, productos lanzados primero en Sainsbury’s.
  • Owned, productos que han diseñado conjuntamente Sainsbury’s y el fabricante.
  • y finalmente, la MDD.

Los productos Owned recuerdan un poco a a las marcas fantasía de Tesco de hace unos años, y los Exclusive se dan con cierta frecuencia, sobre todo en Tesco y Asda, para categorías con mucha rotación.

Los fabricantes están preocupados, sobre todo las grandes marcas. Pero también esto abre las puertas a trabajar más de la mano de Sainsbury’s para desarrollar productos más adaptados a sus clientes, y que a la cadena le permitan mantener un punto diferencial con sus competidores. Son un negocio de más de £20.000 millones al año, muy a tener en cuenta.

UK: fin de la carrera de aperturas?

Los 90 y la primera década del siglo XX vieron como en casi cada pueblo aparecían Hipermercados o grandes supermercados de Tesco, Asda, Sainsbury’s, etc. Las cadenas estaban convencidas del éxito de las grandes superficies comerciales y querían ocupar el máximo espacio posible, no solo para tener allí tiendas, si no para evitar que el competidor abriera allí.

La década que empezó en el 2010 ha venido marcada por la crisis económica, el freno a las aperturas de grandes tiendas, y el desarrollo de los canales convenience y online. Las cadenas han centrado sus esfuerzos en abrir tiendas convenience, de amplios horarios y surtidos reducidos, donde se pueda hacer compras de reposición en muy poco tiempo.

En el 2015 ya se puso la primera piedra a la tumba de la carrera de aperturas que se había dado hasta entonces, anunciando el cierre de algunas tiendas o el abandono de proyectos de apertura. Por lo que respecta al convenience, ya empezaba a ser más difícil encontrar buenos locales, y quedan menos zonas atractivas para abrir tiendas, por lo que cada vez más las nuevas aperturas se hacen en nuevos bloques de casas que se construyen, y el retailer está implicado desde el principio en el proyecto para diseñar la tienda que más le convenga.

Las grandes cadenas empezaban a anunciar planes para mejorar la rentabilidad de su parque de tiendas, que disminuía por varios factores, y entre ellos, la popularidad del comercio online y las compras en convenience. Ya se había intentado ceder espacio en tiendas a otros retailers con los que el gran consumo no compite, pero ahora ya se hablaba de cerrar tiendas, o incluso algunas convertirlas en hubs de preparación de pedidos online. Pero a partir de ese año ya se anunciaban cierres de tiendas no rentables.

Y ha sido este año, según el Local Data Company, en el que el crecimiento neto de espacio de venta del top 4 que ha sido negativo, porque han cerrado tiendas y las que han abierto no han compensado el espacio perdido. Desde el 2012, el top 4 ha abierto 223 supermercados, pero entre los cierres y el abandono de proyectos, el aumento de la superficie era cada vez menor hasta que en este último año, ha disminuido.

En general, ha sido el 2016 un año de menos aperturas que en los años anteriores para el resto de los canales y agentes. Los discounters han sido los que más han abierto, 162 tiendas, pero mucho menos que la media de los años anteriores, más de 250. Y el sector convenience también ha frenado mucho, un 1,2% más de tiendas (frente al 7,1% del 2013, por ejemplo).

Vamos a seguir viendo como los discounters mantienen las primeras posiciones en cuanto aperturas, y por lo que respecta al top 4, veremos iniciativas interesantes, del tipo la compra de Booker por parte de Tesco, o las conversaciones de Sainsbury’s con Nisa, otro mayorista de tiendas de convenience. Se busca ampliar el negocio, pero no siempre tiene que ser a base de abrir nuevas tiendas.

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Los discounters, de los pocos que siguen abriendo tiendas a un ritmo significativo.

Buen momento para las MDD en UK.

En el Reino Unido tenemos ambiente de crisis. Desde el Brexit, la cascada de cambios en el gobierno, la devaluación de la libra, las idas y venidas del gobierno, y ahora las elecciones no generan otra cosa que incertidumbre, y más incertidumbre.

Este año, la inflación está creciendo a un ritmo importante fuera y dentro del gran consumo, y junto con la situación de la que hablábamos y que los ingresos familiares no crecen, los consumidores se preparan: están empezando a volver a tomar las precauciones de antaño. Durante la última crisis vimos que se desarrollaba lo que se llama el “savvy shopper”, o la compra inteligente, que buscaba maximizar el valor más que buscar simplemente precios lo más bajos posible, y hacer compras algo más frecuentes para controlar los gastos. Es un comportamiento que sigue vigente y por el que se guían muchos consumidores, pero ciertamente había existido una cierta relajación más evidente en otros ámbitos más que en el gran consumo, en el que hemos estado viviendo en guerra de precios durante dos años y medio.

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¿Qué efecto está teniendo este contexto en la MDD en UK?

El año pasado perdieron un valor de £635 millones, que representaba un 3,1% de la facturación (IRI, publicado en The Grocer), pero este último año la MDD ha conseguido recuperar parte de la pérdida y crecer  algo más de £100, un 0.7% del mercado que mide IRI. Si miramos datos de Kantar, de su reciente informe sobre las marcas, vemos que en UK en este último año las ventas de marcas de fabricante han retrocedido un 1,6% y las de MDD han crecido un 1,7%. Son datos de su panel de hogares. El segmento premium sigue creciendo y alcanza un 6% de las ventas de MDD, y donde hemos visto más cambios radicales ha sido en la MDD de primer precio, donde el top 3 ha revisado los diseños y calidades de los productos, y en frescos hemos vistos cambios muy importantes, con el objetivo de hacer frente a los discounters.

La MDD se ha beneficiado gracias a tres grandes factores, cuyo efecto posiblemente la incertidumbre reinante ampliará. Los procesos de revisión de surtido de las grandes cadenas han tenido un impacto elevado, ya que en muchos casos han reducido las referencias de marcas de fabricante para dar más protagonismo a la MDD (por ejemplo, Tesco dice que tras el proyecto Reset, la MDD tiene un 14% más de espacio en sus lineales). Aldi y Lidl siguen creciendo, y a pesar de ser consecuencia del gran número de aperturas, su crecimiento en ventas también impulsa el crecimiento de la MDD. Y los cambios en las promociones también están afectando los equilibrios entre marcas y MDD (por ejemplo, según IRI, el PVP medio de las marcas ha perdido un 0.5% en tres meses hasta febrero, mientras que la MDD ha crecido un 1.2%, medido antes del repute de la inflación).

Fijándonos en los premios que acaba de otorgar The Grocer a los mejores productos de MDD, vemos cómo un producto de Marks & Spencer se lleva el premio de mejor producto del año, y Tesco el del retailer más innovador, pero luego, Aldi y Lidl dominan los premios en las distintas categorías, seguidos por Asda.

¿Qué vamos a ver este año? Ahora mismo tiene un 33.6% de la cuota (IRI), y seguramente la MDD seguirá ganando cuota. A no ser que haya un cambio radical en la situación, se van a repetir dos de las condiciones de las que hablábamos antes: los discounters van a seguir abriendo tiendas y la incertidumbre va a estar con nosotros un tiempo.