Hibridación restaurantes/supermercados: un par más de ideas.

Las primeras barras de sushi que aparecieron en la gran tienda que abrió Whole Foods Market en Kensington, junto con grandes zonas de bandejas con comida donde los clientes podían llenar pequeños contenedores para llevarse a la oficina una comida caliente. Desde aquel momento, los superemercados han ido evolucionando y complementando su oferta de “comida para después” con la de “comida para ahora” (food for now) que muchas veces se prepara incluso en la misma tienda.

Ya son varias las cadenas que cuentan con puestos de sushi en sus establecimientos, aliados a fabricantes de prestigio (como Sushi Daily, en Asda, Waitrose y Sainsbury’s, que se ha convertido en la cadena europea más grande de sushi, con más de 700 puestos) o a marcas de restauración (Yo! Sushi con Tesco, Wasabi con Marks & Spencer). Y se está tomando un camino similar con lo de preparar platos en las tiendas, desde aquel pionero Sainsbury’s Kitchen que vendía bocadillos y sopas que preparaban allí mismo hace casi 10 años, a los nuevos Sainsbury’s Local y algunos Tesco Metro con una oferta de comida caliente muy amplia, los restaurantes de Crussh que Sainsbury’s instala en sus tiendas, los de Burrito Kitchen en Tesco, etc. Y los bares de Waitrose, algunos muy centrados en dar de comer a la hora del almuerzo, otros centrados en el “after work”, con tapas y vino y conciertos de jazz.

También el mundo del foodservice ha recorrido un camino hacia este punto intermedio de restaurante/tienda, basta ver la mayoría de cadenas de QSR que son prácticamente de autoservicio, o las tiendas a la entrada de algunos restaurantes, como las de Carluccio’s, que parecen auténticos colmados.

Fotografía Las Iguanas

Tesco y Sainsbury’s siguen innovando en este campo, aunque de una forma supongo más previsible para un supermercado. En los últimos meses hemos visto como aparecen platos preparados con la marca de cadenas de restaurantes famosas en el Reino Unido, tanto en la zona de congelados como en la de refrigerados. Una iniciativa interesante es la de Wasabi en Sainsbury’s, con su gama de platos de arroz y fideos asiáticos en muchas de sus tiendas, y que también se pueden encontrar en los restaurantes. Pero también se han apuntado otras cadenas como Las Iguanas (una cadena de restaurantes de inspiración latinoamericana), Bella Italia (italiano), Ed’s (de comida norteamericana), y Giraffe (fusión). La idea es llenar los lineales de otro tipo de marcas, que recuerden experiencias agradables. Aunque el reto de replicarlas en el hogar pueda parecer muy grande!

Fotografía de Gousto/Wagamama

La otra idea interesante viene de la mano de la empresa de kits de comidas para preparar en casa de suscripción. Se han asociado con Wagamama para, durante seis meses, ofrecer a los clientes recetas del propio restaurante. Así, los clientes que quieran cocinar en su propia casa los platos que disfrutan en el restaurante pueden pedirlos a Gousto, que les entregará la receta y una caja con todos los ingredientes en la cantidad justa. Me parece una buena idea, me parece fácil que si te gusta un plato de un restaurante y eres un cocinitas, te atraiga la posibilidad de preparlo en casa.

Seguimos avanzando en la mezcla.

El negocio mayorista de los supermercado británicos.

El gran consumo británico es un mercado de unos 108.000 milones de GBP según Kantar, y las grandes cadenas de las que suelo hablar en ese blog, acaparan el 98.3% de este mercado.

¿Cómo pueden hacer crecer sus negocios? No es de esperar que la población británica crezca mucho en los próximos años, ni que el país se enriquezca mucho y aumente la demanda, por lo que las cadenas buscan oportunidades de crecimiento ocupando otros espacios donde los británicos compran comida y productos de gran consumo como en el ámbito de la restauración (o food to go, centrado en el segmento de la comida para llevar) y del negocio mayorista, en el que me voy a centrar en esta nota.

Costco sin duda es el mejor ejemplo de cadena que atiende tanto a consumidores como a negocios de restauración y comercio minorista (en UK tiene unas ventas de £2.500 millones, considerando alimentación, non food y gasolina), y antes de la actual explosión de iniciativas, ya pudimos observar algunas ideas interesantes, de mayor o menor recorrido: 

  • la web de Asda dedicada al negocio mayorista, donde la unidad de compra eran cajas y tenía un funcionamiento similar al de la tienda online para consumidores,
  • o por ejemplo el negocio de catering de Marks & Spencer, donde podías comprar los sándwiches y bebidas para un evento corporativo.

En los tres últimos años las cadenas han intensificado sus iniciativas para servir al mercado fuera de su ámbito de comercio al por menor:

  • Morrisons, el primero en hacer algo de entidad, y el más activo en este campo por la variedad de iniciativas: llegaron a un acuerdo con Amazon para ser su proveedor de frescos y productos de MDD para la tienda Amazon Fresh; han rescatado la marca de Safeway (una cadena que compró en el 2003) para desarrollar una gama de MDD que vende a la cadena de tiendas de convenience McColl´s; y franquician un tipo de tienda convenience, Morrisons Daily y Safeway Daily, a operadores de estaciones de servicio, renovando la tienda de convenience asociada a la gasolinera y prestándoles la marca. . Están a punto de alcanzar unas ventas de 1.000 millones entre estas tres iniciativas.
    • Tesco, que ha dado el paso de mayor importancia, al comprar Booker por 3.700 millones de GBP. Booker es un mayorista que sirve a supermercados independientes y a restaurantes, y Tesco espera aplicar su know how en cadena de suministro y potencia de compras para afinar el negocio de Booker y a la vez aprender del canal de restauración. En algunas tiendas de Tesco ya se ven zonas “Booker”, con referencias “profesionales” (de mayor volumen que el habitual) y que ofrecen un precio más barato por kg.
    • Sainsbury’s a su vez está trabajando con la cadena de quioscos W H Smith para buscar un buen negocio para ambos. Primero probaron a gestionar el espacio del food to go en una tienda WH Smith, aportando productos como bocadillos y bebidas refrigeradas, que han abandonado, y ahora han empezado con otro proyecto de simplemente venderles bebidas para sus tiendas. Seguramente el primer piloto no aportó mucha diferenciación a WH Smith en el campo del food to go, y con este segundo piloto se busquen economías de escala y tener mejores precios. También exploran el modelo de franquicia, cediendo su marca Sainsbury’s Local a supermercados independientes.
    • La cadena de tiendas de conveniencia The Coop también ha entrado en el negocio mayorista, comprando la central de compras Nisa Retail. A este negocio están asociados unos 1.200 pequeños supermercados independientes, que ahora se beneficiarán de mejores productos y mejores precios al poder contar con el surtido de frescos y la MDD de The Coop en sus tiendas.

    Y en este mundo del gran consumo siempre tenemos que considerar qué está haciendo Amazon. Aunque su volumen de ventas en alimentación no sea demasiado grande por ahora, cualquiera de sus iniciativas es analizada en clave de “van a arrasar!!!”.

    Algunos analistas ahora destacan el proyecto de Amazon Business, presente en Estados Unidos y algunos países europeos. Este servicio compite con estas iniciativas de las cadenas de supermercados en el negocio mayorista: es como el Amazon Marketplace pero centrado en el B2B, y sirven a negocios de todo tipo (empresas con grandes oficinas, o bien negocios de comercio minorista y restauración), por la amplitud del surtido que ofrece, e incluso ganan contratos para suministrar organismos públicos. En apenas tres años han alcanzado unas ventas de 10.000 millones de USD en todo el mundo, y siguen ganando las cuentas de grandes corporaciones, de pequeños negocios y del sector público (en el Reino Unido en los últimos años han ganado contratos públicos por valor de 600 millones de GBP). A diferencia de Costco, no hace falta pagar por tener una cuenta, pero si quieres envíos gratuitos ilimitados ofrecen un programa como Amazon Prime, el Business Prime Shipping, por una tarifa anual.

    Es muy interesante ver cómo van a seguir desarrollándose estos negocios de las grandes cadenas de supermercados, y qué nuevas oportunidades encuentran. Con las aperturas de tiendas prácticamente paralizadas, ya no hace falta comprar más cadenas de supermercados para hacer crecer el negocio, como demuestran estas iniciativas.

     

    Gran consumo: prescripción para utilizar menos envases de plástico.

    Está claro que una de las grandes preocupaciones de los consumidores es el medio ambiente, y que en el gran consumo se viene manifestando en formas diversas: la sostenibilidad de los recurdos, el despercidio hace unos años, y ahora el plástico.

    Todavía queda mucho trabajo por hacer, y el reto es enorme, pero por lo menos se ve velocidad en las actuaciones, y gran progresión. Las cadenas empezaron por algunos de los puntos más sencillos para ellos, como dar de baja algunos productos con microplásticos, eliminar las bolsas de plástico de las tiendas, sustituir plásticos que no se reciclan en UK por otros que sí se reciclan, y ahora estamos con los plásticos de origen vegetal, los que se pueden compostar en casa, etc, cada vez más frecuentes en los nuevos productos y en los renovados.

    Tesco: recetas con las salchichas que sobran de la barbacoa. El dato es tremendo: según ellos se tiran al año 28.000 toneladas de salchichas al año, 1.5 millones de salchichas al día!

    Y ahora hemos pasado ya a la época de los consejos en las revistas y webs de las cadenas. Sucedió también con el desperdicio: en un momento dado empezaron a aparecer carteles en las tiendas con consejos sobre como conservar la fruta en casa para que durara más, o con ideas en la sección de la carne para qué hacer con los restos del asado del domingo y transformarlos en varias comidas de fiambrera durante la semana. Las recetas naturalmente aparecían en las revistas de las cadenas, hasta que la sección se ha convertido en una fija número a número, y además de forma muy centrada en el consumidor: en ocasiones si te recomiendan comprar una salsa para hacer alguna de las recetas que aparecen en las páginas principales, en la página de qué hacer con los restos te dan más ideas sencillas para utilizar la salsa que te queda en el bote y que no se te eternice en el frigorífico o la despensa.

    Y ahora esto sucede con el plástico, consejos para llevar una vida más libre de plástico. No es nuevo, pero sí que empieza a ser más frecuente y destacado. Por ejemplo Waitrose, en una de sus últimas revistas, con consejos para preparar un picnic libre de plástico: el consejo es planificar bien la comida. Comprarla en el último momento supone caer en la tentación de comprar productos fileteados y envasados en bandejas de plástico. Puedes preparar productos en casa, o llevar los que tienen un “envase natural”, como los huevos duros; en vez de envasar en film plástico, utilizar contenedores reusables, o papel especial que es mucho más recicable; llevar las bebidas preparadas en casa en botellas de cristal; llevar tus propios platos y cubiertos de casa, no utilizar los de usar y tirar; y comprar en la charcutería de la tienda, llevando tus propios envases de casa.

    Los supermercados piden a los clientes que se traigan de casa sus propios envases para llevarse la compra de los mostradores de venta asistida. Fotografía en Sainsbury’s.

    Aldi: pescados de descarte en bandeja.

    Las credenciales sociales y medioambientales son importantísimas en muchos productos en este país porque los consumidores las demandan y aprecian en muchos casos. Muchas nacen a golpe de sustos en la televisión, o por la propia iniciativa de fabricantes y supermercados, que buscan diferenciarse y a veces dejar un mundo mejor que el que han encontrado.

    La última que conocemos es la gama “What’s The Catch?” de pescado en Aldi. Nace de la colaboración con Ocean Fish, una empresa de Cornwall de larga tradición (la familia dueña de la empresa está vinculada al mundo pesquero desde 1740!) y que tiene flota propia y procesa y envasa pescado para gran consumo, industria y restauración. Los pescados de la gama son especies de descarte, como los gallos, el pez rubio, etc, que no tienen mercado en el Reino Unido a pesar de sus propiedades organolépticas.

    No es la primera vez que se lleva a cabo una iniciativa similar. Las credenciales de sostenibilidad lo mismo se ganan por comprar pescados de caladeros gestionados de forma sostenible que de reducir la merma que se genera a lo largo de la cadena de suministro, y este caso puede ser algo parecido al de las frutas y verduras feas.

    • Sainsbury’s, hace ya unos cuantos años, cuando cambió su política de compra para dar más peso a los pescados de caladeros sostenibles, puso en marcha varias iniciativas para dar a conocer estas especies menos conocidas en UK, regalar producto, promociones y demostraciones en tiendas, etc, y luego incluyó algunas de ellas en su gama MDD de primer precio “Fishmongers Choice”.
    • Iceland el año pasado introdujo en su surtido una bolsa de filetes de pescados de descarte congelados.
    El producto de Iceland.

    Veremos el partido mediático que le saca Aldi a esta iniciativa, son expertos en hacerlo, y además al ser productos más baratos consiguen mantener su perfil de precio bajo. Pero también hay que destacar su propósito de tener productos locales en el surtido (además de pescado, en el resto de frescos y en las secciones ambiente) y por lo que respecta al pescado, tener políticas de compra medioambientalmente responsables. Aldi recibió el año pasado el reconocimiento de ser el mejor supermercado en cuanto a la sostenibilidad del pescado que venden, otorgado por el Marine Stewardship Council.

    Platos preparados en Sainsbury’s con marca de restaurante.

    La oferta de comida y servicios que ofrecen los supermercados y los restaurantes está convergiendo cada vez más, y el traspaso de productos y prácticas de uno a otro canal es constante, y me llama la atención el interés que puedan generar las marcas de restaurantes entre los productos de los supermercados.

    Desde los años 80 cuando Marks & Spencer introdujo las gamas de platos preparados en las tiendas (ya no hacía falta ir a un restaurante italiano para comerse una lasaña) y los restaurantes empezaron a envasar bocadillos y ponerlos en libre servicio en sus tiendas los puntos de contacto son innumerables:

    • Sainsbury’s Kitchen a principios de década, el experimento de Sainsbury’s para adentrarse en el mundo de la restauración
    • Las pizzas de los restaurantes Pizza Express, disponibles primero en Waitrose y luego en el resto de las cadenas.
    • Tesco invirtiendo cadenas de cafeterías como Harris + Hoole y comprando restaurantes como Giraffe, para mejorar su oferta en los hipermercados
    • También Tesco, la tienda convenience en Philippot Lane y en Charing Cross, donde tenías un restaurante que te preparaba la comida allí mismo o te podías llevar una comida del surtido de food to go de la cadena.
    • Los nuevos Marks & Spencer más cafeterías que otra cosa.
    • Las cafeterías como Starbucks, los restaurantes como Carluccio, en los que puedes comprar casi cualquier ingrediente o vajilla que utilizan.
    • Los tests de Asda y Morrisons con el delivery a casa desde los obradores de pizza y comida india que tienen en los hipermercados.
    • Los desarrollos de Starbucks, que ya tienen una gran visibilidad en las secciones de café de las tiendas.
    • Los platos preparados congelados de marcas de restaurantes como itsu y Las Iguanas.
    • Y los puestos de cadenas de restaurantes reconocidas que abren en muchos supermercados, como Wasabi en Marks & Spencer, Crussh en Sainsbury’s, etc.

    De los últimos desarrollos que he podido ver, hay dos que me llaman la atención, con los protagonistas del último ejemplo, porque los productos de restaurante pasan a las secciones de los supermercados.

    La cadena de tiendas de sushi para llevar Wasabi lanzó a finales de año su marca “Home Bento”. Son platos preparados muy parecidos a los que ofrece en la tienda calientes y listos para consumir, pero en este caso, refrigerados y en un envase para calentar y comer en casa. Una idea muy interesante, aprovechando seguramente que siempre van clientes a las tiendas a última hora a comprar algo de comida, y que ahora se la pueden llevar a casa y calentarla allí.

    Y desde hace unos meses, esta gama está también disponible en las tiendas de Sainsbury’s, tanto sus supermercados como las tiendas convenience. Es un acuerdo curioso porque Wasabi tiene un acuerdo con Marks & Spencer en virtud del cual ha instalado corners de sushi en muchas de las tiendas del supermercado premium.

    Crussh es otra de las cadenas de comida fast casual que proliferan en Londres. Se caracteriza por ofrecer productos muy saludables, smoothies, etc. Llegaron hace un par de años a un acuerdo con Sainsbury’s para instalar corners en los supermercados, y ya tienen unas 10 concesiones.

    Acaban de anunciar el desarrollo de una gama de platos preparados que van a vender en Sainsbury’s también, aunque en este caso son productos para la zona del food to go más que para la de platos preparados.

    Es muy interesante ver como Sainsbury’s está dispuesto a ceder algo de protagonismo a otras marcas en este espacio. La comida Food to go y los Platos Preparados están dominados por las marcas de los distribuidores, y apenas hay marcas de fabricante bien posicionadas en estos espacios. Sin embargo Sainsbury’s está introduciendo multitud de nuevas marcas que atraigan a clientes más jóvenes, muchas veces en las zonas de impulso de las tiendas convenience, donde ubica las que llama “Future Brands“, y sin duda estos dos acuerdos se enmarcan en esa ambición de atraer a otro tipo de cliente al que tradicionalmente va a comprar a sus tiendas.

    En productos frescos y refrigerados, la MDD de las cadenas tiene una presencia destacadísima. Pero igual no es suficiente para poder seguir siendo atractivos, tienen que poner más marcas en estas secciones. Tesco ha desarrollado alguna gama de MDD que parece de fabricante (Wicked Kitchen por ejemplo) y Sainsbury’s parece se inclina por este otro camino. Seguramente es una buena oportunidad para los fabricantes.

    Consumidor británico: algo más que precio.

    Lo comento en todas mis charlas cuando tengo que hablar del consumidor británico: el precio importa, pero es un consumidor que valora muchos otros atributos en los productos, y entre ellos son muy importantes son los que consideramos del grupo de atributos éticos, como el bienestar animal, sostenibilidad etc. El bolsillo es muy importante a la hora de tomar decisiones, pero también la conciencia.

    Hace unos días Mintel publicaba un informe sobre este mercado en el Reino Unido, que ilustra con cifras esta cuestión.

    The Whole Foods Market, la cadena con más productos “éticos” por metro cuadrado.

    Las ventas de productos que cuentan con certificaciones “éticas” (sobre producción local, sostenibilidad, bienestar animal, comercio justo etc) alcanzan este año los £8.200 millones, y crece un 43% desde el 2013. Es un dato muy importante porque desde ese año hemos pasado por una guerra de precios que dejó el crecimiento del mercado general de gran consumo en nada, y desde hace dos años apenas crece lo que le marca la inflación.

    La penetración en los hogares es elevada para la mayoría de los casos, con más del 83% de los adultos entrevistados declarando que compran productos con algún tipo de certificación relacionada con esto. Criados en libertad es el más popular, con un 66% (es habitual que las cadenas más premium vendan únicamente huevos de gallinas camperas, por ejemplo). Pero también la mayoría de cadenas tienen políticas de compra donde se favorecen estos atributos, y contar con certificaciones de sostenibilidad de los caladeros es prácticamente una condición indispensable para vender en la mayoría de cadenas, o para vender plátanos en Sainsbury’s, The Coop, y las cadenas premium es indispensable que tengan un certificado de comercio justo. La mitad de los entrevistados compran productos con el sello del Red Tractor, o de Comercio Justo, por ejemplo, y un 30% compran productos ecológicos.

    Waitrose apuesta por el ecológico, y trabaja en la reducción del uso de plástico.

    Pero estos atributos no solamente se refieren al origen o como se producen los alimentos: también el envase es importante, y el plástico se ha puesto en primera línea de la atención. El 83% de los entrevistados demandan a la industria mayores esfuerzos para reducir la cantidad de plástico que se pone en el mercado, y más de dos tercios de los consumidores están tomando medidas para utilizar menos envases plásticos.

    Puede parecer que estos atributos tienen una gran solidez, pero a pesar de los buenos datos de crecimiento, también han sufrido alguna contrariedad. A pesar de la apuesta decidida por productos de comercio justo y prácticas sostenibles que muestran cadenas como Coop o Sainsbury’s, a veces pueden llegar a dejar de lado esto para o bien tener un mayor control de su cadena de suministro, o bien para competir en precios con mayor libertad. Sainsbury’s tiene un par de casos, con su rechazo por ejemplo a vender productos de Red Tractor (la certificación británica más popular, de productos locales y prácticas medioambientales y de bienestar animal que aseguran son más exigentes que las de la legislación), o la creación de su propio estandar de comercio justo dejando de lado los habituales para productos como el té o el chocolate. Y te Coop, que abandonó su preferencia de vender productos de comercio justo durante un tiempo, mientras trataba de rebajar el precio de sus productos y ser más competitivo durante la guerra de precios.

    Otros puntos negativos son la proliferación de sellos que dificulta la comprensión de los beneficios que prometen y confunde a los consumidores, y también que son productos percibidos como caros, por lo que en caso de pérdida de confianza en el futuro los consumidores pueden reducir rápidamente sus exigencias a la hora de comprar. Pero para acabar, me quedo con un par de datos:

    • en este mundo en el que los consumidores son cada vez menos fieles a marcas y enseñas, los consumidores se sienten más apegados a las marcas que tienen atributos éticos relevantes para ellos, por lo que es una buena estrategía para, por ahora, conseguir destacar en este mercado, aunque se va a convertir pronto en una condición necesaria, y los consumidores rechazarán productos que no cumpan con sus expectativas sobre responsabilidad social, ética y medioambiental.
    • a pesar de condicionantes tan severos como el Brexit, Mintel anticipa que es un mercado que va a seguir creciendo por encima del total del mercado, un 4% más este año y un 13% más hasta el 2023.

    Sainsbury’s: primera tienda sin cajas.

    La semana pasada la cadena abría la primera tienda sin cajas abierta al público, yendo un poco más allá que los pilotos que están haciendo otras cadenas como Tesco y The Coop, y esta mañana me he acercado para experimentar de primera mano una compra hasta hace bien poco considerada futurista.

    En la carrera de facilitar la compra convenience a los clientes y en hacerla más rápida, el pago ha sido siempre uno de los procesos más delicados: se tiene que invertir más tiempo, los clientes pueden irse si ven mucha cola, y si pones demasiadas facilidades seguramente el hurto crezca. Por otro lado, las tiendas son cada vez más pequeñas, y los surtidos están muy afinados, por lo que es posible encontrarlo todo muy fácilmente y acelerar el paso por tienda.

    En el convenience reinan las cajas de autocobro, cada vez más estilizadas y pequeñas, e incluso en algunas tiendas ya ni hay puestos de cobro atendidos. En un buen número de estas tiendas ya ni se puede utilizar dinero en efectivo porque solamente admiten tarjetas de crédito. Pero por más que se agilice el paso por caja, en horas punta en muchas de las tiendas convenience es fácil encontrarse una cola de clientes que quieren pagar y salir.

    El Tesco de antes de Dave Lewis hizo varias pruebas con medios de pago, desde desarrollar una App ya en el 2014 parecida a la que presenta aquí Sainsbury’s, o la famosa prueba de pagar de forma rápida con una pulsera de pago. Ahora, además de los pilotos de Tesco y The Coop tenemos la App de Scan & Go de Marks & Spencer, donde en unas cuantas tiendas el cliente puede escanearse la compra y pagar en la propia App.

    Como vemos, la novedad fundamental de esta iniciativa de Sainsbury’s es que la tienda no tiene cajas, pero no aporta nada más de forma fundamental. La tienda también es algo especial: es la tienda piloto que tienen enfrente de sus oficinas centrales para hacer pilotos de convenience. Han quitado del surtido muchos productos que les podrían dar problemas (periódicos, productos con alcohol, etc), y el surtido está centrado en comida para desayunar y para el almuerzo, dejando de lado lo demás. Por lo tanto, es una compra muy simplificada, y tiene todo el sentido del mundo porque va dirigida a las personas que van a comprar tres o cuatro referencias, en las que la velocidad de paso por tienda va a ser algo muy importante.

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    El App se puede utilizar en un buen número de tiendas convenience repartidas por el país (más grandes que esta), pero que mantienen las cajas a la salida de la tienda.

    El proceso de compra es muy sencillo, pero en caso de haber problemas – recordemos que esto es un piloto – el personal de tienda está muy atento para echarte una mano, y en la zona de salida puedes pagar la compra en efectivo o con tarjeta, de forma excepcional.

    La verdad es que aunque pueda parecer algo incómodo no lo es tanto para una cesta de muy pocas referencias, pero se agradecería una cierta adaptación del packaging de los productos, como por ejemplo, códigos EAN frontales para que puedas escanearlos sin tener que manipular el producto, o que estén en las estanterías como pasa con algunas referencias a granel.

    A la espera de las primeras tiendas de Amazon Go en Londres, que parece que van a aparecer pronto, ya podemos en Sainsbury’s y Marks & Spencer hacer compras sin pasar por caja de forma tremendamente fácil.

    La fusión entre Asda y Sainsbury’s en peligro.

    Cuando hace casi 10 meses los CEOs de Asda y Sainsbury’s anunciaban el plan de fusionarse en una sola empresa de gran distribución, el shock en el mercado y el mundo de los negocios británicos fue importante.

    La lógica del acuerdo era que para competir con los discounters alemanes que no paraban de crecer, y con un Tesco al que le acababan de aprovar la compra de Booker (un distribuidor de foodservice que añadía £5.000 millones a su negocio de ya más de £40.000 millones) tenían que ser más grandes. De esta forma poder adoptar mejores economías de escala en las compras y en las operaciones, y ofrecer mejores precios a los consumidores británicos. Sainsbury’s pagaba a Walmart £7.000 millones y un 40% de la nueva empresa Asda-Sainsbury’s.

    Pues parece que ese sueño no va a llegar a buen puerto. La Autoridad de la Competencia y Mercados (CMA), encargados de analizar si la fusión iba a tener un impacto importante en el mercado del gran consumo y en la vida de los consumidores, acaba de publicar un documento sobre como ven la fusión, y las conclusiones son bastante negativas.

    En la documentación que Asda y Sainsbury’s enviaron a la CMA había un elemento clave: considerar a los discounters como competidores (algo que la CMA no ha considerado en otros casos de fusiones o compras de cadenas). De esta forma, al analizar la competencia entre supermercados en las distintas zonas del país, los discounters contarían, y se atenuaría el resultado de la fusión.

    Pues bien, las dos cadenas han conseguido esto, pero a pesar de lograrlo, las conclusiones sobre los efectos de la fusión son muy negativas para llevar a cabo este proyecto. La CMA concluye que Asda y Sainsbury’s tendrían una posición dominante en 629 zonas del país, y tendrían que vender tiendas en estas zonas, o incluso vender una de las dos enseñas, y además no se cree que en el nuevo marco del gran consumo, la nueva empresa tenga los suficientes incentivos para rebajar los precios.

    Todo es cuestionable (particularmente, lo de los precios, visto el entorno en el que estamos, casi todos muertos y vuelve de forma discreta la guerra de precios), y las dos cadenas tienen ahora la oportunidad de defenderse y rebatir las conclusiones de la CMA, pero el sentir general es que parece un caso perdido.

    El problema de tener que vender tiendas es doble: por un lado, el número que quede tiene que seguir teniendo el volumen suficiente para lograr los beneficios que los dos CEOs habían anticipado, pero es que además tienes que encontrar un comprador para las tiendas, y en la actualidad, los que más se expanden son Aldi y Lidl! Aunque Iceland también haya manifestado interés en las tiendas que se tengan que vender, su volumen de negocio no le permite acceder a tantas y lo haría a un número limitado de las mismas.

    Si finalmente no se lleva a cabo la fusión, Walmart puede seguir como está en Asda, a fin de cuentas es una empresa que gana dinero, o buscar otro comprador (incluso una salida a bolsa). Pero perdería el negocio en otro país, y además, perdería una cantera de ejecutivos que se crían en Leeds y van a Bentonville.

    Es Sainsbury’s quien se queda en una posición peor… No logran crecer en ventas, volverán los rumores de compra, pero por lo menos el foco estará en recuperar el negocio, que se ha deteriorado estos últimos diez meses. Sainsbury’s ha sido durante muchos años el líder en innovación en el Reino Unido, y líder en desarrollar áreas como el bienestar animal, sostenibilidad, comercio justo etc que ahora tenemos asumidas, y esperamos que pueda aportar todavía mucho más al mundo del gran consumo.

    Sainsbury’s: la nueva sección de carne y productos veganos.

    Se acaba el mes de enero, y seguimos con anuncios sobre los productos para veganos y vegetarianos. Esta vez, Sainsbury’s.

    Uno de los elementos más sorprendentes de la comercialización de los productos de Beyond Meat fue que cuando empezaron a venderse en mayo del 2016 en los Whole Foods Market, se ubicaron en la sección de carne. La razón era simple: la empresa ha invertido mucho tiempo y dinero en crear un producto que fuera muy parecido a las hamburguesas, pero libre de carne. Sus clientes son personas que comen carne, pero quieren reducir el consumo, los llamados flexitarianos, por lo que lo mejor es ponerse allí donde va el cliente a comprar, y no hacerle ir a otra sección distinta.

    Aquí en el Reino Unido la norma ha sido colocar estos productos que sustituyen a los productos cárnicos en secciones separadas, junto con el resto de la oferta de platos veganos y vegetarianos. Las marcas pioneras como Quorn o Linda McCartney Foods tenían su hueco en los lineales de todas las cadenas, pero en una sección para ellos.

    Producto de Naturli en la sección de carnes de Sainsbury’s.

    Sainsbury’s también tenía la sección de productos libres de proteína animal, pero hace un año se decidió por cambiar su estrategia para los productos veggies, y acelerar el desarrollo de nuevos productos bajo su MDD (Love your veg) a la vez que incluía en la sección de carne un par de referencias de Naturli, ambas de proteína vegetal, y que imitan a la carne picada y a las hamburguesas.

    Tras un año de tener este producto en el lineal de carne Sainsbury’s ha decidido que vuelve a cambiar la implantación de los productos veggies, y que si imitan a la carne, tienen que estar en la sección de carne. De esta forma, los productos de las marcas que he citado y los de Meatless Farms, Vivera, etc comparten estantería con las hamburguesas de toda la vida, la carne picada y los filetes. Por ahora solamente en 20 tiendas, pero poco a poco esperan ampliarlo al resto.

    MDD “vegetal” de Sainsbury’s.

    Es indudable que el interés por los productos de origen vegetal está aumentando de forma continua. Según un análisis realizado para el Bord Bia, ya el 8% de los británicos se consideran flexitarianos, junto con un 3.6% de veganos y un 5,7% que se consideran vegetarianos. O sea tenemos unos 8 millones de consumidores que o no consumen o reducen de forma voluntaria su consumo de carne. Sainsbury’s también informa que las ventas de este tipo de productos han crecido un 65% respecto a las ventas del 2017, aunque parece algo bastante natural por la gran cantidad de referencias que están dando de alta y el protagonismo que les otorgan.

    Veremos como evoluciona este mercado y qué alcance tiene, y sobretodo si las demás cadenas se mantienen en una implantación más tradicional como hasta ahora, o alguna se anima a rellenar la sección de carne con estos productos vegetales.

    Navidades en UK: Tesco y los Discount ganan!

    Esta semana ya hemos podido salir de dudas sobre quién se llevaba la corona del gran consumo durante el periodo navideño, gracias a la presentación de datos de Kantar y de los resultados de la mayoría de supermercados. Como en los últimos años, las cadenas discount son las que han logrado mayor crecimiento, y para el resto de las cadenas, Tesco ha logrado cerrar un periodo muy bueno.

    Felices en Tesco. Fotografía de Tesco

    Los datos de Kantar permiten alejar un poco las noticias pesimistas que hemos ido recibiendo hasta ahora, y que auguraban un mal año para los supermercados. Las ventas han crecido unos £450 millones, un 1,6% más que el año pasado, a pesar que la inflación es la mitad que el año pasado. Sin embargo, para el retail no alimentario las fiestas han ido mucho peor. Según los datos de la patronal BRC el aumento de ventas interanual es de 0, con ventas comparables de -0.7%. Los hogares siguen bajo presión, y el 60% de los compradores tratan de rebajar sus gastos. Durante el periodo los discounters han alcanzado una cuota de mercado record, con un 12,8% la de Aldi y Lidl combinada, y han comprado en ellos el 66% de los compradores británicos.

    Otro dato habitual en las navidades es el crecimiento de las ventas de MDD premium. Este año se ha reducido a la mitad el crecimiento que experimentaron estas gamas el año pasado, quedando en un 3.7%. Una vez más, los discounters ganan, con Lidl viendo como su gama Deluxe crece un 33%. Asda también ha experimentado un gran crecimiento de su gama premium.

    Por lo que respecta a los resultados que se han presentado, Tesco y Aldi son las cadenas que han logrado mejores cifras. Cada cadena presenta datos de distintos periodos contables, algunos de un trimestre, otros de las semanas navideñas, por lo que no se pueden comparar directamente.

    Aldi presenta ventas para sus negocios en el Reino Unido y en la República de Irlanda. Las ventas han crecido un 15% y han alcanzado los £10.000 millones. Su gama premium “Specially Selected” ha crecido un 30%, y también las bebidas alcohólicas han logrado un buen resultado.

    La principal cadena del país, Tesco, parece haber tenido las mejores navidades en muchos años. Las ventas comparables para seis semanas antes de Navidad han crecido un 2.2%, por encima de la inflación, y es muy buen resultado para la situación actual del mercado. Si contamos todo el trimestre, las ventas crecen un 1.2% (0.7% en ventas comparables). Los productos frescos les han ayudado a obtener estos resultados, con buenas ventas en carne y frutas y hortalizas gracias a las promociones del “Festive Five” y piezas para asar a mitad de precio. También este periodo a supuesto un gran esfuerzo en el relanzamiento de su nueva MDD, que los consumidores, según Tesco, aprecian y reconocen como de muy buena relación calidad precio.

    Sainsbury’s retrocede en ventas, lastrado por una pérdida de 2.3% de la gama de no alimentación y de -0.2% en ropa. Las ventas de alimentación han crecido un 0.4%. En total, las ventas comparables retrocedieron un 1.1%. Por canales, convenience con un 3% y online con un 8% han sido los que mejor se han comportado. Según el CEO de Sainsbury’s, sus clientes han contenido el gasto y no han comprado productos tan premium como otros años.

    Las ventas comparables de Morrisons han crecido un 3.6%, un gran resultado, pero hay que tener en cuenta que una parte importante de estas ventas vienen de la sección de venta mayorista, el negocio que tiene para vender productos de marca Morrisons a Amazon y productos de marca Safeway a McColl’s.

    Las ventas en tiendas han crecido un 0.6%, menores que las del anterior trimestre, pero todavía positivas. Sienten la competencia de los discounters, que están abriendo muchas tiendas en el norte de Inglaterra, zona Morrisons. Aunque notan que se reduce el número de transacciones, éstas son mayores, con más gasto y más artículos, compensando la pérdida de clientes por ahora.

    Además anunciaron que bajaban el precio de casi 1000 artículos básicos una media del 20%, volviendo a la costumbre de la guerra de precios que vivimos hace unos pocos años.

    Las cadenas premium no han obtenido buenos resultados. Waitrose presentó un crecimiento de 0.2% (un 0.3% en ventas comparables), mejorando mucho la semana de Navidad en ventas lo que hasta entonces había sido una campaña mala. Marks & Spencer se encuentra en peor forma: parece que los problemas del negocio non food se han contagiado al alimentario definitivamente, y las cifras son malas en todas las partes del negocio. Las ventas de alimentación bajan un 1.2% (-2.1% en ventas comparables) y las ventas de todo el negocio bajan un 3.9%. Han crecido en volumen, y el menor negocio, dicen, es consecuencia del cambio que están llevando a cabo reduciendo las promociones y estableciendo una política de siempre precios bajos.

    Quedan por conocer los datos de Asda, Lidl y The Coop. Kantar les da crecimientos del 0.7%a Asda, y 9,4% a Lidl.

    Empieza un 2019 que promete ser muy intenso en el mundo del gran consumo. Tenemos por delante la resolución del Brexit, y de la posible fusión entre Asda y Sainsbury’s, que de producirse alguno de estos eventos, las condiciones del mercado cambiarán de forma significativa.