Brexit y Alimentación XXIII: despensas, almacenes y suspensión de las normas que regulan la competencia.

Tras el relevo al frente del gobierno británico y las manifestaciones del nuevo equipo que está al frente del país parecen haber aumentado muchísimos las probabilidades del Brexit sin acuerdo, que las relaciones entre la Unión Europea y el Reino Unido se rompan abrúptamente el próximo 31 de octubre. Aunque como en ocasiones anteriores, nunca podemos estar seguros del todo de nada, ya que también hay muchos planes para tumbar el gobierno y congelar la situación, rumores de elecciones generales que se pueden convocar en breve, y quien sabe qué más.

Por lo que respecta a los protagonistas de este blog, los consumidores y las empresas de la cadena agroalimentaria, la preocupación vuelve a ser máxima.

Los consumidores vuelven a hacer acopio de alimentos y bebidas básicas, junto con las medicinas que necesitan, para hacer frente a las interrupciones que se preveen durante las primeras semanas del Brexit. Según un informe de la entidad financiera Premium Credit, los británicos ya acumulan alimentos bebidas y medicinas por un valor de £4.000 millones (el valor del gran consumo alimentario es del orden de los £ 100.000 millones anuales) y se espera que esta cifra crezca a medida que nos acerquemos a octubre. El 74% de las personas que hacen acopio han comprado alimentos de más.

Las tensiones que esto aporta al sector son importantes, porque estas compras no se van a producir luego, los consumidores tirarán de despensa haya o no haya Brexit, y por otro lado, el consumo está tan retraído por la falta de confianza en el futuro que estas compras para consumir después no acaban de suponer que las ventas crezcan mucho.

Además está la acción del propio sector alimentario, también haciendo acopio de materias primas y productos básicos para poder mantener las fábricas en funcionamiento y los lineales llenos a pesar de las dificultades que tras el Brexit habrá para la importación de alimentos. Ya se hizo para la primera fecha, el 29 de marzo, con los consecuentes problemas de cash flow e incrementos de costes, pero ahora el reto es mayor porque hay muy poco espacio disponible para almacenar alimentos. Con el advenimiento de la campaña navideña las empresas están almacenando ya productos típicos de esos días.

Además advierten que hay mayores dificultades en noviembre que en un Brexit en abril. A medida que nos vamos adentrando en el invierno el Reino Unido depende más de la importación de frutas y hortalizas, y las previsibles dificultades para importar estos productos acabarán con supermercados desabastecidos y productos más caros. Además muchas empresas han sufrido los desequilibros en el cash flow de las operaciones de preparación de marzo.

El sector ha vuelto a solicitar al gobierno que suspenda la normativa de protección de la competencia, para que el sector unido pueda tratar con más libertad las preparaciones ante el Brexit y, según ellos, facilitar un esfuerzo coordinado que asegure todo el país recibe el mejor servicio posible del sector alimentario.

Marks & Spencer: proteger la magia y modernizar el resto.

Marks & Spencer es una cadena líder en el gran consumo británico, por su longeva historia, su carácter de referente de la innovación durante muchos años y la importancia de su marca.

Fue la primera cadena de retail británica en alcanzar unos beneficios superiores a los 1.000 millones de GBP, y desde entonces han pasado por la desinversión y salida de varios mercados donde tenían tiendas, un negocio textil en caída libre cada vez más irrelevante para los consumidores británicos y problemas para cambiar. El negocio alimentario no vive de su pasado, aunque apenas cuente con un 3% de la cuota del gran consumo británico, es un referente en innovación y en adaptación a las nuevas necesidades de los consumidores.

A pesar de esto, alimentación se ha contagiado del mal rumbo de la empresa, y lleva dos años perdiendo ventas en medio de un mercado muy convulso, la compentencia de los discounters y las reacciones de los demás, y sobre todo, porque están cerrando tiendas y bajando precios. Sin embargo sus tiendas pequeñas son tremendamente exitosas, verdaderos templos del convenience.

Ahora presentan las líneas de su nuevo plan para recuperar el negocio. Hasta ahora estos planes incorporaban – o daban prioridad a – la parte textil del negocio, pero esta vez el foco es alimentación.

Acaban de presentar una tienda piloto con la que pretenden revertir la tendencia. Por ahora para tratar de ser más atractivos a los consumidores se han centrado en bajar los precios de las referencias más básicas y reducir el número de promociones que tenían. Dicen ser algo más baratos que su competidor en la esfera premium, Waitrose, manteniéndose líderes en calidad y en credenciales “verdes” de sus productos (bienestar animal, trazabilidad, respeto al medio ambiente etc).

Fotografía de The Guardian

La tienda piloto se encuentra en una de las tiendas tradicionales de Marks & Spencer: un par de plantas de textil y un espacio en la planta baja dedicado a alimentación, el llamado Food Hall.

Los objetivos que persigue Marks & Spencer con estos cambios son el de atraer a una comprador con familia, y que aumente el gasto por visita porque pasa más tiempo en la tienda y encuentra más de los productos que busca, más allá de ir a la tienda para comprar un plato preparado para la cena o comprar la comida de una ocasión especial.

Los cambios que presenta esta tienda son:

  • La tienda de alimentación tiene el doble de superficie que lo que es normal para estos Food Halls, y tiene 1600 m2 de superficie. Y se ha reducido, consecuentemente, la superficie dedicada a ropa.
  • Cuenta con todas las referencias de Marks & Spencer para el gran consumo, unas 6000, frente a los 2000 que suele haber en estas tiendas.
  • También incluye más marcas de fabricante que las otras tiendas, donde apenas hay unas pocas.
  • Tiene muchas más referencias “familiares”, versiones de sus productos en envases de mayor volumen.
  • Una sección de frutas y hortalizas un 50% más grande, con ambiente de mercado, y una mayor presencia de referencias a granel.
  • Algunos elementos que hacen la compra algo más divertida, como esculturas de algunos de sus productos estrella, como las gominolas del cerdito Percy.
  • Nuevos muebles, y carteles luminosos de neón para señalar las secciones, con un aspecto muy moderno y lujoso.
Fotografía de The Guardian

Van a abrir dos tiendas más antes de acabar el año, y quieren tratar de trabajar en innovación en tiendas con tanto éxito como lo hacen en innovación de producto. Tienen unas 300 tiendas que venden tanto textil como alimentación, pero reconocen que no podrán realizar estos cambios en todas ellas. Por ahora tienen en mente otras 50 más en el corto/medio plazo. Y queda un año antes de lanzar la Joint Venture con Ocado, que les dará acceso al comercio online, que sin duda será un momento apasionante.

Gran Consumo UK: Otra tanda de iniciativas contra el plástico.

Seguimos viendo como las cadenas británicas avanzan en su propósito de minimizar la cantidad de plástico que ponen en el mercado, y tratar de favorecer el uso de los materiales que se reciclan con mayor facilidad en el Reino Unido.

Iceland fue la pionera en anunciar una serie de medidas y compromisos, como que iban a eliminar el plástico de sus platos preparados, reducirlo en la sección de frutería, etc, y justo esta semana explicaban que los pilotos no les iban tan bien como habían planeado. Por ejemplo, el piloto de la sección de frutas y verduras sin plástico ha significado una caída del 20% en las ventas. Sin embargo siguen con la revisión de los envases de sus referencias de MDD, sustituyendo plástico por cartón, incluso en productos como los platos preparados que se tienen que calentar en casa, o eliminando elementos innecearios de envase, que les ha permitido ahorrar en un año 1.500 toneladas.

Richard Walker, director general de Iceland, con las nuevas bolsas. Fotografía de Iceland.

Respecto a las bolsas que vende a los consumidores, están probando a eliminar las bolsas de plástico de varios usos (las llaman “Bags for Life”, y si se rompen las entregas en la tienda y te dan una nueva) y ofrecer bolsas de papel reforzado, de forma que se puedan utilizar varias veces, y que también venden. Las bolsas de plástico de varios usos han contribuido a reducir el plástico que se tira, pero todavía se venden más de 1.000 millones de bolsas al año en el Reino Unido, y con esta medida quieren contribuir a reducir esta cifra. Morrisons es la otra cadena que ofrece bolsas de papel.

Tesco y Asda han anunciado también que van a dejar de utilizar bolsas de plástico en sus entregas de pedidos online (salvo para envasar las compras de carnicería y pescadería preparadas en el almacén, como si fueran de venta asistida).

Tesco ha realizado un piloto en 33 tiendas durante seis meses para optimizar el proceso, y ahora acaba de extender la iniciativa a todas las compras online. Los clientes tenían hasta ahora la opción de elegir que te entregaran el pedido sin bolsas de plástico, y los productos venían directamente en la caja de plástico y el operario te ayuda a dejarlos en casa. Con esta iniciativa esperan evitar 250 millones de bolsas de plástico. Además, piensan que antes que acabe el año habrán acabado de rediseñar el envase de todos sus productos de MDD, eliminando los materiales de envase que no se puedan reciclar fácilmente en los centros de reciclaje británicos.

Asda también ha hecho un anuncio parecido, eliminando las bolsas de los pedidos online. Su negocio no es tan grande como el de Tesco, y con esta medida se van a ahorrar unas 500 toneladas de plástico al año, 85 millones de bolsas. También han lanzado una App para informar a los consumidores donde reciclar envases de plástico.

El negocio mayorista de los supermercado británicos.

El gran consumo británico es un mercado de unos 108.000 milones de GBP según Kantar, y las grandes cadenas de las que suelo hablar en ese blog, acaparan el 98.3% de este mercado.

¿Cómo pueden hacer crecer sus negocios? No es de esperar que la población británica crezca mucho en los próximos años, ni que el país se enriquezca mucho y aumente la demanda, por lo que las cadenas buscan oportunidades de crecimiento ocupando otros espacios donde los británicos compran comida y productos de gran consumo como en el ámbito de la restauración (o food to go, centrado en el segmento de la comida para llevar) y del negocio mayorista, en el que me voy a centrar en esta nota.

Costco sin duda es el mejor ejemplo de cadena que atiende tanto a consumidores como a negocios de restauración y comercio minorista (en UK tiene unas ventas de £2.500 millones, considerando alimentación, non food y gasolina), y antes de la actual explosión de iniciativas, ya pudimos observar algunas ideas interesantes, de mayor o menor recorrido: 

  • la web de Asda dedicada al negocio mayorista, donde la unidad de compra eran cajas y tenía un funcionamiento similar al de la tienda online para consumidores,
  • o por ejemplo el negocio de catering de Marks & Spencer, donde podías comprar los sándwiches y bebidas para un evento corporativo.

En los tres últimos años las cadenas han intensificado sus iniciativas para servir al mercado fuera de su ámbito de comercio al por menor:

  • Morrisons, el primero en hacer algo de entidad, y el más activo en este campo por la variedad de iniciativas: llegaron a un acuerdo con Amazon para ser su proveedor de frescos y productos de MDD para la tienda Amazon Fresh; han rescatado la marca de Safeway (una cadena que compró en el 2003) para desarrollar una gama de MDD que vende a la cadena de tiendas de convenience McColl´s; y franquician un tipo de tienda convenience, Morrisons Daily y Safeway Daily, a operadores de estaciones de servicio, renovando la tienda de convenience asociada a la gasolinera y prestándoles la marca. . Están a punto de alcanzar unas ventas de 1.000 millones entre estas tres iniciativas.
    • Tesco, que ha dado el paso de mayor importancia, al comprar Booker por 3.700 millones de GBP. Booker es un mayorista que sirve a supermercados independientes y a restaurantes, y Tesco espera aplicar su know how en cadena de suministro y potencia de compras para afinar el negocio de Booker y a la vez aprender del canal de restauración. En algunas tiendas de Tesco ya se ven zonas “Booker”, con referencias “profesionales” (de mayor volumen que el habitual) y que ofrecen un precio más barato por kg.
    • Sainsbury’s a su vez está trabajando con la cadena de quioscos W H Smith para buscar un buen negocio para ambos. Primero probaron a gestionar el espacio del food to go en una tienda WH Smith, aportando productos como bocadillos y bebidas refrigeradas, que han abandonado, y ahora han empezado con otro proyecto de simplemente venderles bebidas para sus tiendas. Seguramente el primer piloto no aportó mucha diferenciación a WH Smith en el campo del food to go, y con este segundo piloto se busquen economías de escala y tener mejores precios. También exploran el modelo de franquicia, cediendo su marca Sainsbury’s Local a supermercados independientes.
    • La cadena de tiendas de conveniencia The Coop también ha entrado en el negocio mayorista, comprando la central de compras Nisa Retail. A este negocio están asociados unos 1.200 pequeños supermercados independientes, que ahora se beneficiarán de mejores productos y mejores precios al poder contar con el surtido de frescos y la MDD de The Coop en sus tiendas.

    Y en este mundo del gran consumo siempre tenemos que considerar qué está haciendo Amazon. Aunque su volumen de ventas en alimentación no sea demasiado grande por ahora, cualquiera de sus iniciativas es analizada en clave de “van a arrasar!!!”.

    Algunos analistas ahora destacan el proyecto de Amazon Business, presente en Estados Unidos y algunos países europeos. Este servicio compite con estas iniciativas de las cadenas de supermercados en el negocio mayorista: es como el Amazon Marketplace pero centrado en el B2B, y sirven a negocios de todo tipo (empresas con grandes oficinas, o bien negocios de comercio minorista y restauración), por la amplitud del surtido que ofrece, e incluso ganan contratos para suministrar organismos públicos. En apenas tres años han alcanzado unas ventas de 10.000 millones de USD en todo el mundo, y siguen ganando las cuentas de grandes corporaciones, de pequeños negocios y del sector público (en el Reino Unido en los últimos años han ganado contratos públicos por valor de 600 millones de GBP). A diferencia de Costco, no hace falta pagar por tener una cuenta, pero si quieres envíos gratuitos ilimitados ofrecen un programa como Amazon Prime, el Business Prime Shipping, por una tarifa anual.

    Es muy interesante ver cómo van a seguir desarrollándose estos negocios de las grandes cadenas de supermercados, y qué nuevas oportunidades encuentran. Con las aperturas de tiendas prácticamente paralizadas, ya no hace falta comprar más cadenas de supermercados para hacer crecer el negocio, como demuestran estas iniciativas.

     

    Gran consumo: prescripción para utilizar menos envases de plástico.

    Está claro que una de las grandes preocupaciones de los consumidores es el medio ambiente, y que en el gran consumo se viene manifestando en formas diversas: la sostenibilidad de los recurdos, el despercidio hace unos años, y ahora el plástico.

    Todavía queda mucho trabajo por hacer, y el reto es enorme, pero por lo menos se ve velocidad en las actuaciones, y gran progresión. Las cadenas empezaron por algunos de los puntos más sencillos para ellos, como dar de baja algunos productos con microplásticos, eliminar las bolsas de plástico de las tiendas, sustituir plásticos que no se reciclan en UK por otros que sí se reciclan, y ahora estamos con los plásticos de origen vegetal, los que se pueden compostar en casa, etc, cada vez más frecuentes en los nuevos productos y en los renovados.

    Tesco: recetas con las salchichas que sobran de la barbacoa. El dato es tremendo: según ellos se tiran al año 28.000 toneladas de salchichas al año, 1.5 millones de salchichas al día!

    Y ahora hemos pasado ya a la época de los consejos en las revistas y webs de las cadenas. Sucedió también con el desperdicio: en un momento dado empezaron a aparecer carteles en las tiendas con consejos sobre como conservar la fruta en casa para que durara más, o con ideas en la sección de la carne para qué hacer con los restos del asado del domingo y transformarlos en varias comidas de fiambrera durante la semana. Las recetas naturalmente aparecían en las revistas de las cadenas, hasta que la sección se ha convertido en una fija número a número, y además de forma muy centrada en el consumidor: en ocasiones si te recomiendan comprar una salsa para hacer alguna de las recetas que aparecen en las páginas principales, en la página de qué hacer con los restos te dan más ideas sencillas para utilizar la salsa que te queda en el bote y que no se te eternice en el frigorífico o la despensa.

    Y ahora esto sucede con el plástico, consejos para llevar una vida más libre de plástico. No es nuevo, pero sí que empieza a ser más frecuente y destacado. Por ejemplo Waitrose, en una de sus últimas revistas, con consejos para preparar un picnic libre de plástico: el consejo es planificar bien la comida. Comprarla en el último momento supone caer en la tentación de comprar productos fileteados y envasados en bandejas de plástico. Puedes preparar productos en casa, o llevar los que tienen un “envase natural”, como los huevos duros; en vez de envasar en film plástico, utilizar contenedores reusables, o papel especial que es mucho más recicable; llevar las bebidas preparadas en casa en botellas de cristal; llevar tus propios platos y cubiertos de casa, no utilizar los de usar y tirar; y comprar en la charcutería de la tienda, llevando tus propios envases de casa.

    Los supermercados piden a los clientes que se traigan de casa sus propios envases para llevarse la compra de los mostradores de venta asistida. Fotografía en Sainsbury’s.

    Aldi: pescados de descarte en bandeja.

    Las credenciales sociales y medioambientales son importantísimas en muchos productos en este país porque los consumidores las demandan y aprecian en muchos casos. Muchas nacen a golpe de sustos en la televisión, o por la propia iniciativa de fabricantes y supermercados, que buscan diferenciarse y a veces dejar un mundo mejor que el que han encontrado.

    La última que conocemos es la gama “What’s The Catch?” de pescado en Aldi. Nace de la colaboración con Ocean Fish, una empresa de Cornwall de larga tradición (la familia dueña de la empresa está vinculada al mundo pesquero desde 1740!) y que tiene flota propia y procesa y envasa pescado para gran consumo, industria y restauración. Los pescados de la gama son especies de descarte, como los gallos, el pez rubio, etc, que no tienen mercado en el Reino Unido a pesar de sus propiedades organolépticas.

    No es la primera vez que se lleva a cabo una iniciativa similar. Las credenciales de sostenibilidad lo mismo se ganan por comprar pescados de caladeros gestionados de forma sostenible que de reducir la merma que se genera a lo largo de la cadena de suministro, y este caso puede ser algo parecido al de las frutas y verduras feas.

    • Sainsbury’s, hace ya unos cuantos años, cuando cambió su política de compra para dar más peso a los pescados de caladeros sostenibles, puso en marcha varias iniciativas para dar a conocer estas especies menos conocidas en UK, regalar producto, promociones y demostraciones en tiendas, etc, y luego incluyó algunas de ellas en su gama MDD de primer precio “Fishmongers Choice”.
    • Iceland el año pasado introdujo en su surtido una bolsa de filetes de pescados de descarte congelados.
    El producto de Iceland.

    Veremos el partido mediático que le saca Aldi a esta iniciativa, son expertos en hacerlo, y además al ser productos más baratos consiguen mantener su perfil de precio bajo. Pero también hay que destacar su propósito de tener productos locales en el surtido (además de pescado, en el resto de frescos y en las secciones ambiente) y por lo que respecta al pescado, tener políticas de compra medioambientalmente responsables. Aldi recibió el año pasado el reconocimiento de ser el mejor supermercado en cuanto a la sostenibilidad del pescado que venden, otorgado por el Marine Stewardship Council.

    El Fresh Market de Marks & Spencer

    La cadena más premium del Reino Unido continúa con su comportamiento bipolar: la comunicación de la calidad de sus productos es una constante, y desde principios de año han reforzado el “food porn” llegando a niveles de adjetivación absolutos. Sin embargo, a la vez rebajan precios de las referencias más básicas, muchos productos son frescos naturalmente, y en este caso, bastan carteles con los números bien grandes, sin adjetivos.

    La última iniciativa tiene un elemento realmente bueno. Desde hace unas semanas etiquetan la sección de frutas y hortalizas como “Fresh Market”, y ponen una serie de referencias en promoción, al estilo de los Super 6 de Aldi, o los Fresh Five de Tesco, los Fresh Market Specials. No muy original, y al principio hasta quedaba mal porque ponían columnas de cajas verdes en mitad del pasillo con los productos en oferta que no encajaba bien con la imagen premium de la tienda.

    A la vez que han decidido vestir un poco más la promoción como ven en la fotografía, empiezan a emitir una serie de vídeos para hablar de los productos más premium de la sección. Los que he podido ver están realmente bien. Tras la emisión del parte metereológico del día en el telediario de la tarde, vemos a la presentadora, Lucy Verasamy, acercarse a una granja donde producen frutas y verduras para Marks & Spencer y mostrar como se cultivan los productos y se envasan.

    Son vídeos muy amenos y muestran como se producen los alimentos que Marks & Spencer vende, reforzando las credenciales de calidad y de transparencia, de productos locales y de temporada, y finalmente, de exclusividad, ya que algunas de las variedades se venden en exclusiva en sus tiendas. También dan algunas ideas sobre qué platos preparar con ellos, de la mano de un chef que acompaña la presentadora.

    Entre otras iniciativas sobre la transparencia, Marks & Spencer promete poder trazar la carne de ternera de cualquiera de sus productos hasta la ternera misma, gracias a un programa de trazabilidad usando el ADN. También lanzó la marca “M&S Selected Farms” para frescos, con cartelería abundante en las tiendas e información de los productores en la web y la revista de la cadena.

    La calidad de los productos de Marks & Spencer es elevadísima, y se puede entender que el diferencial de precio se deba al cuidado en la selección de productos y la calidad de los mismos. Sin embargo, estamos en el mundo de la compra inteligente, y el precio tiene un peso muy importante. Por lo que como Marks & Spencer quiere atraer nuevos clientes, ha pensado que con precio conseguirá atraerles.

    Tesco: Fase 2 del plan de Dave Lewis.

    El hombre que ha liderado el equipo que rescató a Tesco de sus problemas de gestión y ventas presentaba esta semana sus planes de futuro para la enseña ante un grupo de directivos del sector financiero. Desde que se hizo cargo del retailer en el 2014 ha vendido negocios y servicios que no consideraba centrales (el canal de TV por streaming, restaurantes etc), otros los ha vendido para hacer caja y reducir deuda (Corea del Sur), ha dado la vuelta a las relaciones con proveedores, y a pesar de la reestructuración de los roles y funciones en tiendas y servicios centrales ha llevado a despedir a un número significativo de empleados, ha conseguido recuperar la moral de los empleados. Y fundamentalmente, Tesco vuelve a crecer en ventas y está plantando cara a los que consideran sus mayores enemigos, los discounters.

    Tesco está presente en casi todas las partidas del gasto de los hogares británicos.

    Sobre las cuestiones que presentó, asombra la capacidad que tienen de analizar el negocio y detectar áreas donde pueden cambiar cosas o ser más eficientes, y así ahorrar costes. Por ejemplo, el 49% de las compras en Tesco se pagan en efectivo. Cuando las medidas que han puesto en marcha o están probando estén extendidas a todo el parque y alcancen una cierta madurez (la tiendas sin cajas en las que el cliente usa el móvil para escanear y pagar los productos, la App de pago integrada con la tarjeta de fidelización, las mejoras en las cajas de autocobro, etc) podrán ahorrar casi £70 millones. No parece mucho, pero están trabajando en muchas otras iniciativas y todo suma.

    Pero sin duda también es muy importante ver cómo piensan hacer crecer el negocio.

    La MDD es una parte importante del mismo, con una participación de las ventas de casi el cincuenta por ciento. Estos últimos años el foco ha estado en la renovación de la gama de primer precio, primero los frescos y ahora alimentación envasada, creando una multitud de marcas que imitan a las de los discounters. Ya venden £1000 millones al año de esta gama baja. Junto a esto, han desarrollado una gama de MDD para Jack’s, y quieren estrapolar todos estos aprendizajes para el desarrollo de gamas de la calidad media. La marca Devil Kitchen ha sido todo un éxito, y quieren mantener el impulso desarrollando una nueva marca de productos para veganos y vegetarianos. Piensan ampliar la gama de productos veganos/vegetarianos de 32 en la actualidad a 300, por lo que veremos muchos nuevos lanzamientos de Tesco en esta esfera.

    Los productos de MDD primer precio de Tesco son más baratos que los del competidor “A” y el competidor “L”.

    Jack’s se ha convertido en un espacio de experimentación más que de un formato para amenazar a los Aldi y Lidl. Tiene sentido que si tienes casi 2.000 tiendas, trates de mejorarlas en vez de abrir cientos de supermercados discount. Han abierto nueve ya, en casi nueve meses, y este último es una mezcla de supermercado y cash and carry, inspirado por el formato de Carrefour Atacadão. Es una tienda mucho más grande que las anteriores, en la que se ofrecen productos de MDD de Jack’s y productos de marca en formatos grandes a precios bajos. Sin embargo, reconoce, están aprendiendo mucho operando las tiendas, que trabajan dicen muy parecido a los discounters, y espera aplicar aprendizajes al resto de sus tiendas.

    La tecnología va a tener un papel fundamental, y explicó algunos ejemplos aplicados al comercio electrónico. Ya están trabajando con Starship Technologies en Milton Keynes, en un proyecto para llevar los pedidos online “convenience” (las compras online para entregar en menos de dos horas) a casa del cliente mediante vehículos autónomos que van por las aceras. Van a probar la creación de mini centros de distribución para preparar pedidos online mediante robots, y que pondrán dentro de los almacenes de las tiendas más grandes, seguramente para atender a estas compras de entregas rápidas. Y como otras cadenas, van a probar utilizar robots para detectar roturas de stock en las estanterías.

    Han realizado algunas pruebas con la tarjeta de fidelización este año, ofreciendo descuentos a los miembros del club, etc, y ahora están estudiando lanzar un servicio de suscripción, similar al de Amazon: mediante el pago de una tarifa anual te puedes beneficiar de descuentos en algunos productos que se compran de forma repetida.

    Y uno de los anuncios más curiosos fue el la posible apertura de tiendas de conveniencia solamente de productos premium, de su gama finest. Además del interés de ver una tienda solamente de productos de MDD de Tesco (aunque si vamos a un M&S Simply Food ya lo podemos comprobar), estaría muy bien por ver las innovaciones que seguramente querrán aportar en el área de restauración en tienda, ya que se tratará sin duda de tiendas muy especiales. No se concretó nada, salvo que podrían ser un buen negocio (la MDD finest es premium en margen!).

    Veremos como sigue progresando Tesco. Están consiguiendo recuperar clientes y dos de sus principales competidores, Asda y Sainsbury’s, no pasan por su mejor momento, por lo que parece que es un buen momento para innovar y tratar de ganarles espacio.

    Online: entregas rápidas fuera de Londres.

    La semana pasada se anunciaron dos proyectos más en el canal online, Waitrose y Amazon/Morrisons, que tienen la voluntad de ampliar la capacidad del canal online en el mercado que está fuera de Londres.

    Las últimas novedades que teníamos del mercado son el desarrollo de Zoom por parte de Ocado, una tienda online especial para llevar a cabo entregas en menos de una hora en ciertas zonas de Londres, y la apertura de la tienda online de The Coop, que sirve ya desde varias tiendas pedidos al vecindario.

    Pero salvo los pilotos que se están haciendo con Starship Technologies en Milton Keynes con Tesco y The Coop (entregas mediante mini vehículos automáticos) poco se habla del territorio fuera de Londres.

    Esta semana pasada Waitrose y Amazon/Morrisons anunciaban proyectos que iban a suponer llevar la entrega rápida a más partes del país.

    Waitrose empezó en septiembre del 2018 a ofrecer entregas de compras online en dos horas, preparando los pedidos y sirviéndolos desde varias tiendas en Londres, y ahora anuncia que expande este servicio a más ciudades en Inglaterra, empezando por Bath y Hove. Ya alcanzan más de 1.2 millones de hogares, y ofrecen un surtido de unas 2.000 referencias. La tienda online es muy interesante, con la opción de comprar los productos por platos (eligiendo entre platos preparados o los ingredientes si se desea cocinar).

    Y Morrisons y Amazon, que llevan ya tres años trabajando juntos, y ofrecen entrega el mismo día en muchas zonas de Londres y tres delos principales núcelos urbanos de Inglaterra (Manchester, Birmingham y Leeds). La semana pasada anunciaron que van a aumentar el nivel de colaboración para servir en el mismo día de la compra en muchas más ciudades del país (incluso llegando a Glasgow, en Escocia), y poniéndose como objetivo el poder servir en todo el Reino Unido en un futuro próximo. Los clientes de Amazon Prime en esas ciudades podrán disfrutar del surtido de Morrisons a través de Prime Now, entrega en menos de dos horas, sin coste si se compra más de £40. Será impresionante cuando alcancen a servir a todo el país.

    Ocado compra granjas (verticales).

    La integración con los proveedores es un camino que pueden seguir las empresas de gran distribución para beneficiarse de algunos atributos asociados al origen, y Ocado, el principal supermercado puramente online del Reino Unido, ha decidido empezar a recorrer este camino, pero a su manera.

    Como todo lo que hace Ocado, el componente tecnológico tiene que ser importante, y acaban de anunciar que destinan £17 millones a un par de proyectos muy interesantes asociados a los cultivos verticales.

    Aspecto de la granja de Jones Food.

    Primero, adquieren el 58% de Jones Food, un negocio que cultiva hierbas aromáticas en granjas verticales en un pueblo en el centro de Inglaterra. Producen 420 toneladas al año con un alto nivel de automatización, de forma que durante el crecimiento y envasado, el producto no entra en contacto con ninguna persona. El objetivo de Ocado es el de aumentar la escala del negocio, aplicar sus conocimientos de inteligencia artificial y robótica, y poder abrir granjas verticales cerca de sus almacenes de preparación de pedidos. Con esto podrán ofrecer a sus clientes productos con unos atributos superiores, productos locales y más frescos, y además utilizando prácticas sostenibles, como alimentar las lámparas LED que se utilizan para el crecimiento de las plantas con fuentes de energía renovables, un uso muy eficiente del agua, y además se evita el uso de pesticidas.

    El otro negocio es la creación de una joint venture con la empresa norteamericana 80 Acres y la holandesa Priva. El objetivo de este proyecto es el desarrollo de soluciones de granjas verticales que Ocado pueda vender luego a otros supermercados. 80 Acres cultiva tomates, calabacines, etc, utilizando lámparas LEDs en granjas completamente automatizadas. Las credenciales de sostenibilidad también son elevadas.

    Surtido que ofrece la firma 80 Acres en los Estados Unidos.

    Interesante diversificación de Ocado, que además de vender productos de gran consumo, vende su conocimiento del negocio online y la automatización a otros supermercados en el resto del mundo, y ahora busca desarrollar otros productos que también pueda vender a otros supermercados.