La fusión entre Asda y Sainsbury’s en peligro.

Cuando hace casi 10 meses los CEOs de Asda y Sainsbury’s anunciaban el plan de fusionarse en una sola empresa de gran distribución, el shock en el mercado y el mundo de los negocios británicos fue importante.

La lógica del acuerdo era que para competir con los discounters alemanes que no paraban de crecer, y con un Tesco al que le acababan de aprovar la compra de Booker (un distribuidor de foodservice que añadía £5.000 millones a su negocio de ya más de £40.000 millones) tenían que ser más grandes. De esta forma poder adoptar mejores economías de escala en las compras y en las operaciones, y ofrecer mejores precios a los consumidores británicos. Sainsbury’s pagaba a Walmart £7.000 millones y un 40% de la nueva empresa Asda-Sainsbury’s.

Pues parece que ese sueño no va a llegar a buen puerto. La Autoridad de la Competencia y Mercados (CMA), encargados de analizar si la fusión iba a tener un impacto importante en el mercado del gran consumo y en la vida de los consumidores, acaba de publicar un documento sobre como ven la fusión, y las conclusiones son bastante negativas.

En la documentación que Asda y Sainsbury’s enviaron a la CMA había un elemento clave: considerar a los discounters como competidores (algo que la CMA no ha considerado en otros casos de fusiones o compras de cadenas). De esta forma, al analizar la competencia entre supermercados en las distintas zonas del país, los discounters contarían, y se atenuaría el resultado de la fusión.

Pues bien, las dos cadenas han conseguido esto, pero a pesar de lograrlo, las conclusiones sobre los efectos de la fusión son muy negativas para llevar a cabo este proyecto. La CMA concluye que Asda y Sainsbury’s tendrían una posición dominante en 629 zonas del país, y tendrían que vender tiendas en estas zonas, o incluso vender una de las dos enseñas, y además no se cree que en el nuevo marco del gran consumo, la nueva empresa tenga los suficientes incentivos para rebajar los precios.

Todo es cuestionable (particularmente, lo de los precios, visto el entorno en el que estamos, casi todos muertos y vuelve de forma discreta la guerra de precios), y las dos cadenas tienen ahora la oportunidad de defenderse y rebatir las conclusiones de la CMA, pero el sentir general es que parece un caso perdido.

El problema de tener que vender tiendas es doble: por un lado, el número que quede tiene que seguir teniendo el volumen suficiente para lograr los beneficios que los dos CEOs habían anticipado, pero es que además tienes que encontrar un comprador para las tiendas, y en la actualidad, los que más se expanden son Aldi y Lidl! Aunque Iceland también haya manifestado interés en las tiendas que se tengan que vender, su volumen de negocio no le permite acceder a tantas y lo haría a un número limitado de las mismas.

Si finalmente no se lleva a cabo la fusión, Walmart puede seguir como está en Asda, a fin de cuentas es una empresa que gana dinero, o buscar otro comprador (incluso una salida a bolsa). Pero perdería el negocio en otro país, y además, perdería una cantera de ejecutivos que se crían en Leeds y van a Bentonville.

Es Sainsbury’s quien se queda en una posición peor… No logran crecer en ventas, volverán los rumores de compra, pero por lo menos el foco estará en recuperar el negocio, que se ha deteriorado estos últimos diez meses. Sainsbury’s ha sido durante muchos años el líder en innovación en el Reino Unido, y líder en desarrollar áreas como el bienestar animal, sostenibilidad, comercio justo etc que ahora tenemos asumidas, y esperamos que pueda aportar todavía mucho más al mundo del gran consumo.

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Asda: Resultados 4T 2018.

Con los datos de Walmart, tenemos información del tercer operador doméstico, Asda, filial del gigante norteaméricano.

Naturalmente, las noticias de sus resultados han quedado tapadas por la publicación de un informe de la Autoridad de la Competencia que analiza la fusión entre Asda y Sainsbury’s, y que de forma preliminar, pone bastantes impedimentos a que se pueda producir. El proceso no está concluido, pero las partes parecen ser muy pesimistas.

Asda: mantener su promesa de precios bajos va a ser un gran reto tras el Brexit.

Las ventas durante el último trimestre del año crecieron un 2,7%, y las comparables un 1%. Son resultados algo mejores que los de sus competidores durante el trimestre navideño, y siguen ratificando las mejoras que la nueva dirección introdujo cuando se hizo cargo de la empresa.

Los puntos fuertes del periodo fueron por un lado su MDD premium y el canal online, donde según Kantar han crecido un 12% en el periodo. Ante el reto del Brexit, Asda quiere seguir manteniendo su promesa de precios bajos a los consumidores.

Brexit y Alimentación XXII: como van a cambiar las etiquetas de los alimentos.

Todavía no sabemos si habrá acuerdo o no, si el día 29 tendremos Brexit o no, o incluso si habrá Brexit o no… todo es posible a día de hoy, con mayores o menores probabilidades. El nerviosismo de gran parte de las empresas británicas y de las extranjeras que venden en este país es patente, pero poco pueden hacer más que haber analizado los escenarios posibles, y prepararse para ellos.

Desde que a finales de año parecía difícil alcanzar un acuerdo el gobierno británico empezó a publicar guías y recomendaciones para los distintos sectores empresariales sobre el impacto de un posible Brexit sin acuerdo en la regulación y en su forma de operar. La semana pasada se publicó la de las etiquetas alimentarias, con un resumen de los principales puntos a considerar por parte de empresas, tanto las que venden al mercado nacional, exportan o importan alimentos. Este último grupo incluye a las empresas españolas que venden en el Reino Unido. Es importante tener en cuenta que esto solamente aplicará en caso de salida sin acuerdo, el llamado “Hard Brexit”. En caso de acuerdo, se producirá un reconocimiento mutuo en algunas de estas áreas, y es posible que no se tenga que cambiar nada.

En resumen, desde el 29 de marzo se tendrán que considerar los siguientes cambios, entre otros. Los primeros se aplicarán inmediatamente y algunos se aplicarán a partir del 2021 o 2023:

  • UK no podrá considerarse UE, por lo que si se tiene que indicar el origen del producto, cuando este venga del Reino Unido se tendrá que poner así, ya no se puede escribir Origen EU. Si el producto se vende en el Reino Unido, por ahora, bastará con que se informe de esto en la página web del fabricante y se pongan carteles en las tiendas.
  • No se podrá utilizar el logotipo ecológico de la UE en los alimentos producidos en el Reino Unido. Se podrá utilizar tras un proceso de reconocimiento por parte de la UE de los organismos de certificación y las normas de producción del Reino Unido. Y hasta que no se produzca este reconocimiento, no se podrán vender a Europa alimentos etiquetados como ecológicos.
  • No se podrá utilizar el signo E al lado del peso del producto.
  • Las empresas que exporten productos a la Unión Europea tendrán que poner en la etiqueta la dirección del importador que se hace cargo del producto en la UE, de la misma manera que se procede ahora con los terceros países.
Los productores de ecológicos británicos van a tener cerrado el mercado europeo hasta que se lleguen a acuerdos sobre el etiquetado, la certificación y las prácticas de producción.
  • Las aguas minerales tienen una normativa especial, y el gobierno advierte a las empresas británicas que tendrán que solicitar el reconocimiento de sus productos a la Unión Europea para poder seguir vendiendo en ese mercado si se produce un Brexit sin acuerdo.
  • A implantar antes del fin de Diciembre del 2020, las etiquetas de productos cárnicos deberán dejar de utilizar el óvalo con la identificación sanitaria de las instalaciones en el Reino Unido, y poner la identificación que desarrolle el gobierno británico (que seguramente lo único que cambiará será quitar la referencia a la UE). Sin embargo, las empresas que exporten a la UE tienen que aplicar este cambio de forma inmediata.
  • En mezclas de productos (carne picada, bandejas de fruta cortada, miel, lácteos, etc) cuando se indicaba elaborado con producto procedente de la UE y de fuera de la UE, o producto de UK y de la UE, etc, se tendrán que quitar las referencias a la UE y dejar, por ejemplo, fabricado con producto de UK y de fuera de UK.
  • Los huevos importados de terceros países también tendrán que ajustar su etiquetado, cambiando la referencia a la UE por la de UK.
  • Finalmente, en marzo del 2022, las empresas británicas que produzcan alimentos con denominación de origen, tendrán que usar el logo que está desarrollando el gobierno británico, que en principio, se plantea respetar los principios de la norma europea para estas denominaciones de calidad.

Las empresas que exporten al Reino Unido primero tendrán que incluir en sus etiquetas la dirección del importador británico que se haga cargo del producto en las islas, dejará de estar permitido poner una dirección de una empresa en la Unión Europea fuera del Reino Unido.

Por lo que respecta a los productos que vengan al Reino Unido, el gobierno trata de ser práctico y permitirá que lo que ya esté en el país pueda venderse hasta que se agote la vida útil del producto, no hará falta reetiquetar, e incluso valoran aplicar un periodo de transición de 6 meses a partir de la fecha del Brexit. También trata de negociar un periodo de moratoria de 6 meses con la Unión Europea, para que los exportadores británicos no se vean afectados ya el mismo 30 de marzo.

Para las empresas que exporten al Reino Unido se espera que el gobierno sea práctico y los cambios se vayan produciendo poco a poco. El problema es para las británicas que exporten a la Unión Europea, y sobre todo, a las que exporten a terceros países bajo los acuerdos comerciales con la UE. Los productos que salen por mar estos días con destino a Asia, América del Sur etc, puede que lleguen a sus puertos de destino tras el Brexit, y no tienen garantías de ser aceptados puesto que vendrán de un país no amparado por el acuerdo. Naturalmente, no se tiene control por como se van a aplicar estos cambios fuera del Reino Unido.

Los cambios en el etiquetado son complejos… Muchos de estos cambios se tendrán que aplicar a todas las referencias, van a ser de golpe por lo que está por ver si habrá suficientes diseñadores y las empresas de packaging podrán dar respuesta, y luego qué hacer con el stock de material que no se va a poder utilizar… el problema medioambiental puede ser importante. Por ello algunas asociaciones de la industria alimentaria piden que los periodos de transición no sean de 6 meses, si no de un mínimo de 12 o mejor aún, de 24 meses.

Brexit y Alimentación XXI: los consumidores llenan las despensas.

Apenas quedan 6 semanas para el Brexit y seguimos sin tener pistas por ninguno de los posibles resultados. Por ahora, el 29 es posible que

  • salgamos de la Unión Europea sin acuerdo (el Hard Brexit)
  • salgamos de la Unión Europea, con el acuerdo de Theresa May
  • se acuerde un aplazamiento de la salida, al pedir el Reino Unido más tiempo.

Las apuestas estaban con el Hard Brexit, pero ayer, aparentemente uno de los negociadores del gobierno británico se fue de la boca en un bar en Bruselas, y se le escuchó revelar que el plan de Theresa May era tratar de buscar un aplazamiento de la salida. Sea lo que sea, que el 29 de marzo acabec consumándose el Brexit ya no da tanto dinero si se apuesta por él, y suben las probabilidades del aplazamiento.

¿Y qué piensan los consumidores ante esto? En general, el clima es de desconfianza ante lo que están haciendo los políticos es muy grande. Según la medida que toma GfK sobre las preocupaciones de los británicos, la economía es la principal preocupación, ante la incertidumbre de lo que va a suceder en las próximas semanas y como quedará el país tras la salida de la Unión Europea.

Es fácil prepararse para afrontar el caos del Brexit con las cajas de alimentos que vende la empresa Emergency Food Storage por £300

Desde hace unos pocos meses se habla de la figura de los “preppers”, inspirados en los movimientos de supervivencia. Son personas que se preparan para una disrupción severa de la vida cuotidiana tras el Brexit, y en consecuencia acumulan comida para la familia y la mascota, medicamentos y otros productos de primera necesidad en casa, han adelantado en la medida de los posible todas las visitas que tengan que hacer al médico, llevado el coche al garage para la revisión, etc. Hay grupos de facebook y forums en webs como Mumsnet con consejos, listas, y todo lo que se necesite para buscar un poco de comfort entre ansiosos.

The Grocer ha encargado un estudio para tratar de cuantificar esto, y según ellos el 10% de los consumidores británicos están de forma activa comprando más alimentos para almacenarlos en casa. Un 40% de los consumidores están preocupados porque piensan que habrá problemas de suministro.

Nos puede parecer raro que en el séptimo país más rico del mundo los consumidores tengan que prepararse para afrontar un problema así. Pero es un problema de “ricos”, y si se producen disrupciones, seguramente serán puntuales y serán durante un periodo de tiempo limitado. Pero independientemente de esto, el problema son hogares ya bajo presión. Cada vez más familias británicas se están empobreciendo. Si miramos a la parte más pobre de la población, según Oxfam, 500.000 personas viven prácticamente exclusivamente de las donaciones de alimentos, y en un 15% de los hogares hay problemas para que todos los miembros cubran sus necesidades alimentarias.

Los fabricantes y supermercados también están “acumulando” existencias. La semana pasada el mismo Ocado anunciaba que estaba acumulando piezas de recambio para las máquinas de sus almacenes automáticos, mientras que en estas últimas semanas hemos ido conociendo los planes de las cadenas de supermercados como Tesco y Marks & Spencer, y los de algunos fabricantes.

En caso de salida sin acuerdo de la Unión Europea, los primeros días van a ser complicados, porque se tienen que poner en marcha las fronteras, y además entrarán en vigor nuevas normas de etiquetado (se tendrá que quitar la famosa “e” que se imprime junto al peso, por ejemplo, y algunos otros ajustes). Aquí parece que va a imperar el sentido práctico, y por ejemplo, el gobierno permitirá seguir importando productos de la Unión Europea como hasta ahora, aunque habrá que remitir información sobre las importaciones y los certificados que van a exigir, dentro de un plazo más o menos amplio que asegure que los frescos siguen entrando de forma fluida desde la Unión Europea. Aunque quedan todavía muchos puntos por aclarar, en lo referente al IVA, las exportaciones del Reino Unido a la Unión Europea, y el comercio con terceros países que ahora entran dentro de los acuerdos de la Unión Europea (apenas se han firmado acuerdos de continuidad con unos pocos países, como Suiza, Chile y las Islas Faroe).

A largo plazo, todo es posible, como nos cuentan.

“Plant-based” también en productos de limpieza.

Acabado el veganuary, siguen las noticias sobre los productos para veganos y vegetarianos. En este caso abandonamos el mundo de la alimentación para adentrarnos en de los productos de limpieza.

Productos de la marca Lovel Home & Planet de Unilever.

Unilever acaba de lanzar en USA Love House & Planet, una marca de productos de limpieza fabricados a partir de materias primas vegetales (aunque no de forma exclusiva), con envases fácilmente reciclables (no solamente por los materiales, si no porque también las etiquetas se desprenden fácilmente), y las fuentes de materias primas tienen elevadas credenciales de sostenibilidad y responsabilidad social. Un producto diseñado con mucho cuidado, y que viene a continuar con los mismos principios con que diseñaron la gama Love Beauty & Planet, de cosmética, lanzada a mediados del año pasado.

Se espera que los productos lleguen al mercado del Reino Unido hacia finales de año.

Anuncio de Ecover explicando el proceso de fabricación de sus envases.

Naturalmente, ya tenemos en los supermercados británicos un buen número de marcas de estas características. Es un mercado de unos £80 millones (Ethical Consumer Report) y últimamente Ecover es la marca que más ruido está haciendo. El año pasado, cuando empezó a crecer el sentimiento antiplástico abrieron un pop up en Londres – The Rubbish Café – para señalar el lanzamiento de sus envases renovados, mucho más reciclables que los anteriores. En él te daban de comer si llevabas envases vacíos de plástico, que ellos iban a reciclar. Durante el mes de enero han tenido una campaña de publicidad en publicaciones y en la calle, explicando que sus productos se fabrican con materias primas vegetales y no hay ningún tipo de ingrediente animal o derivado del petroleo en ellos.

Algunas cadenas como Tesco también tienen una gama MDD de productos de limpieza con credenciales similares, como fabricadas a partir de derivados de plantas, no testados en animales (cruelty-free), biodegradables etc.

El siguiente paso que están tomando las marcas está relacionado con la reutilización de los envases. Ecover trabaja en poner en el mercado envases que los clientes puedan rellenar en las tiendas (hacían algo ya en Whole Foods Market hace tiempo, pero que acabaron retirando). Unilever, Procter & Gamble combinan esto con la venta directa al consumidor. Junto con varias marcas más se han aliado con Terracycle para lanzar la plataforma de comercio electrónico Loop. Las marcas van a desarrollar envases rellenables para sus productos, y los clientes podrán comprar en Loop estos productos y devolver los envases vacíos en la caja que les entrega Loop. Terracylce se encarga de recoger estos envases en los hogares y devolverlos a las marcas para que los laven y rellenen, y se vuelvan a poner en el mercado.

Ocado plc: Resultados FY2018

Ayer, en un día extraordinario para la firma, el CEO de Ocado presentaba los resultados de su empresa para el año que acaba el 2 de diciembre del 2018.

Ocado no suele dar muchas sorpresas en sus presentaciones, y a priori se iba a preguntar mucho de Marks & Spencer y los rumores de compra o de acuerdo de servicios. Pero la madrugada del día de la presentación se incendió el almacén de Andover, uno de los más modernos y con un alto grado de robotización, donde la firma prepara el 10% de los pedidos de sus clientes. Al día siguiente a la presentación, se confirma finalmente que se ha caído el techo del almacén y ha quedado completamente destruído, por lo que el impacto en las operaciones de Ocado es sensible. A pesar de esto, por su sobre capacidad podrán asumir el trabajo extra desde el resto de almacenes de preparación de pedidos.

Los números son los habituales de los últimos años: crecen un 12% hasta llegar a una facturación de £1.475 millones en gran consumo, incluyendo unos £200 millones de facturación por proyectos de servicios a otras cadenas. Las pérdidas crecen respecto al año pasado, hasta casi
£45 millones, debido a la inversión que están haciendo en almacenes (consiguieron obtener beneficios un par de años, pero la apuesta por la expansión y la robotización les consume muchos recursos financieros). El año que viene esperan crecer en el orden del 10-15%, pero esperan que se reduzcan significativamente las pérdidas por la ampliación del negocio de servicios a supermercados. No tenían previsto construir nuevos almacenes este año, pero tras las noticias del incendio, posiblemente tengan que revisar esta decisión.

Las métricas de gran consumo también son buenas y el negocio crece gracias a que van adquiriendo clientes a buen ritmo. Este año han crecido un 11,8% en clientes que ellos denominan activos, el número de compras online crecen un 12,1% mientras que el valor del tiquet medio sigue bajando por la combinación de precios más bajos y menor número de artículos por cesta.

Este año han firmado acuerdos con Sobeys, ICA y Kroger, y han puesto en marcha el proyecto con BonPreu, mientras Casino sigue construyendo su almacén de preparación de pedidos con los robots y la tecnología de Ocado.

Por lo que respecta a novedades, presentaron los titulares de un nuevo proyecto que denominan “ZOOM”, una zona de entrega rápida que incluye varios barrios del oeste de Londres. Quieren aprovechar la tendencia de la compra convenience, que para su negocio online son los tiquets de menos de £60. Estará operativo en Marzo, ofrecerán entregas en una hora, pero de un surtido de unas 10,000 referencias, bastante más reducido que las 50,000 que ofrecen en su tienda online.

Los rumores alrededor de Marks & Spencer se centraban en dos posibilidades: la compra del negocio de gran consumo por parte de Marks & Spencer, para desde allí desarrollar su propia tienda online, o bien desplazar a Waitrose como proveedor de MDD en Ocado. El CEO de Ocado desmintió que ninguna de estas posibilidades fuera a materializarse en el corto plazo, pero desde luego que la primera permitiría al equipo de Ocado dejar el negocio del gran consumo y centrarse en el desarrollo de servicios para supermercados online, algo que hacen con gran éxito.

El mercado online ha frenado un poco su crecimiento en el Reino Unido, pero continúa expandiéndose. Según el IGD, en el 2023 supondrá ya un negocio de £17.300 millones, más del 17% de la cuota del mercado. Ocado está en una buena posición para capturar una parte significativa de ese crecimiento.

Tesco: cierre de carnicerías y pescaderías.

Empezabamos la semana con la noticia que Tesco planea despedir a 4,500 empleados de las tiendas. No es el primer anuncio que hacen Tesco o sus competidores al respecto (Tesco lleva ya despidió 5,000 trabajadores los dos últimos años, más varios miles en las oficinas centrales cuando se las llevó a Welwyn Garden City, Asda anunciaba otros 2,500 hace poco, etc) pero el anuncio de cerrar la venta asistida de carne, pescados y productos delicatessen (charcutería) en 90 de las tiendas inmediatamente y poner en revisión las otras 700 tiendas que tiene con este tipo de venta ha llamado muchísimo la atención. Simpre se ha dicho que los frescos ayudan a diferenciar tu propupesta!

En menos de un día se produce una reacción esperada: Morrisons anuncia que refuerza sus carnicerías y pescaderías con 500 nuevos profesionales que va a formar en su escuela de frescos. Era de esperar un anuncio así por el posicionamiento de Morrisons como experto en frescos, y el carácter clave que tienen en la diferenciación entre supermercados. Morrisons decidió hace más de 10 años que podía realizar una expansión hacia el sur del país de forma exitosa con un surtido de frescos muy amplio y dependientes con gran expertise en la materia, y aunque no le ha ido tan bien como hubieran deseado, está claro que su estrategia les ha llevado a ser “los expertos en frescos”, en un país sin casi carnicerías, pescaderías o fruterías. Queda por ver si Morrisons finalmente lo hará (ya les he comentado en alguna ocasión de algunas iniciativas que no llegan a materializarse a pesar de ser anunciadas, y justamente en febreron anunciaban 1,500 despidos de personal en las tiendas) e imagino tendremos que esperar al informe anual para ver cuántos empleados han incorporado.

Desde que los compradores británicos empezaron a acudir a los discounters en el ya lejano 2008, el trasvase de compradores de Tesco, Asda, Sainsbury’s y Morrisons hacia el discount ha sido elevadísimo. Primero por los grandes aciertos del discount, que manteniendo su imagen de precio consiguieron mejorar muchísimo algunos de sus puntos débiles (frescos, bebidas alcohólicas, panadería etc) y ahora por el gran número de tiendas que están abriendo por todo el país. La forma que han tenido las grandes cadenas de recuperar estos clientes ha sido con el precio. Mientras competían entre sí los Tesco, Asda etc, veíamos iniciativas de mejora en las tiendas, nuevas secciones, nuevos formatos de tienda, etc. Ahora el foco está en cómo bajar precios y en como ajustar los costes para tener algo de margen. Los despidos vienen por este motivo, para ahorrar en costes se reorganizan los trabajos en las tiendas, se implantan nuevas herramientas que supuestamente mejoran la productividad, y se espera que no afecten mucho a las ventas, preservando el margen.

Las carnicerías y pescaderías en los supermercados británicos no aportan tanto como lo hacen en supermercados de otros países. No creo que Tesco las eche mucho de menos (aunque la charcutería sí, es un buen punto para vender especialidades, dar a probar productos, y prescribir), pero sí que con esta decisión pierden un elemento de comunicación, y que permite a sus competidores trabajar en esto para conseguir ganar algo de reputación en frescos.

Sainsbury’s: la nueva sección de carne y productos veganos.

Se acaba el mes de enero, y seguimos con anuncios sobre los productos para veganos y vegetarianos. Esta vez, Sainsbury’s.

Uno de los elementos más sorprendentes de la comercialización de los productos de Beyond Meat fue que cuando empezaron a venderse en mayo del 2016 en los Whole Foods Market, se ubicaron en la sección de carne. La razón era simple: la empresa ha invertido mucho tiempo y dinero en crear un producto que fuera muy parecido a las hamburguesas, pero libre de carne. Sus clientes son personas que comen carne, pero quieren reducir el consumo, los llamados flexitarianos, por lo que lo mejor es ponerse allí donde va el cliente a comprar, y no hacerle ir a otra sección distinta.

Aquí en el Reino Unido la norma ha sido colocar estos productos que sustituyen a los productos cárnicos en secciones separadas, junto con el resto de la oferta de platos veganos y vegetarianos. Las marcas pioneras como Quorn o Linda McCartney Foods tenían su hueco en los lineales de todas las cadenas, pero en una sección para ellos.

Producto de Naturli en la sección de carnes de Sainsbury’s.

Sainsbury’s también tenía la sección de productos libres de proteína animal, pero hace un año se decidió por cambiar su estrategia para los productos veggies, y acelerar el desarrollo de nuevos productos bajo su MDD (Love your veg) a la vez que incluía en la sección de carne un par de referencias de Naturli, ambas de proteína vegetal, y que imitan a la carne picada y a las hamburguesas.

Tras un año de tener este producto en el lineal de carne Sainsbury’s ha decidido que vuelve a cambiar la implantación de los productos veggies, y que si imitan a la carne, tienen que estar en la sección de carne. De esta forma, los productos de las marcas que he citado y los de Meatless Farms, Vivera, etc comparten estantería con las hamburguesas de toda la vida, la carne picada y los filetes. Por ahora solamente en 20 tiendas, pero poco a poco esperan ampliarlo al resto.

MDD “vegetal” de Sainsbury’s.

Es indudable que el interés por los productos de origen vegetal está aumentando de forma continua. Según un análisis realizado para el Bord Bia, ya el 8% de los británicos se consideran flexitarianos, junto con un 3.6% de veganos y un 5,7% que se consideran vegetarianos. O sea tenemos unos 8 millones de consumidores que o no consumen o reducen de forma voluntaria su consumo de carne. Sainsbury’s también informa que las ventas de este tipo de productos han crecido un 65% respecto a las ventas del 2017, aunque parece algo bastante natural por la gran cantidad de referencias que están dando de alta y el protagonismo que les otorgan.

Veremos como evoluciona este mercado y qué alcance tiene, y sobretodo si las demás cadenas se mantienen en una implantación más tradicional como hasta ahora, o alguna se anima a rellenar la sección de carne con estos productos vegetales.

El gran consumo ultima su preparación para el Brexit.

Apenas quedan dos meses para que se cumpla el plazo estipulado en el artículo 50 del Tratado de la Unión Europea y seguimos teniendo las mismas pistas que hace dos años sobre cuál va a ser el resultado del Brexit. Aunque parece muy probable que el Reino Unido trate de extender el plazo para seguir negociando, también es posible que se precipite una salida sin acuerdo, con severas consecuencias sobre todo para Gran Bretaña.

Las empresas del mundo de la alimentación no pueden esperar y llevan meses analizando los posibles escenarios y estableciendo planes de contingencia. Naturalmente, a medida que se aproxima la fecha, vamos teniendo noticias de estos planes y lo que las empresas están haciendo ya para minimizar los problemas que se esperan las primeras semanas tras un hipotético Brexit sin acuerdo.

Recordemos: en caso de un Brexit sin acuerdo, el Reino Unido sale de la Unión Europea y de su unión aduanera, y pierde el acceso preferencial a todos los mercados con los que la UE tiene acuerdos comerciales, entre otros muchos cambios. Se pondrán en vigor las disposiciones de la Oficina Mundial de Comercio, en cuanto a tarifas de comercio internacional como de procesos. Los productos que vienen o se envían a la Unión Europea no podrán pasar las fronteras sin control alguno, por no pertenecer el Reino Unido al mercado común, y se impondrán controles en las fronteras. Lo mismo pasará para otros productos de países terceros con acuerdos con la UE.

El gran temor de la industria son estos primeros días, en los que el Reino Unido y los países europeos tienen que establecer controles de entrada. Las importaciones en el Reino Unido se pueden verse seriamente afectadas, hasta que el propio país tenga en marcha todos los procedimientos necesarios para permitir el tránsito de mercancías. Las cadenas de suministro más tensionadas pueden sufrir retrasos y paradas importantes, y para las cadenas de productos frescos los retrasos pueden significar que algunos productos se echen a perder.

El precio de los alimentos, tal y como reconoció hace unas semanas el ministro del medio ambiente, medio rural y alimentación, Michael Gove, se incrementará. A los incrementos por las tarifas se le tiene que sumar la más que probable devaluación de la libra (perdió ya súbitamente un 15% tras el anuncio del resultado del referéndum sobre el Brexit) y todos los alimentos importados se encarecerán de golpe.

Tesco y Marks & Spencer han reconocido que están acumulando productos ambiente para evitar quedarse sin existencias durante las semanas siguientes a un posible Brexit sin acuerdo. El 70% del negocio de Marks & Spencer es producto fresco o refrigerado, por lo que el impacto de la disrupción en las fronteras puede ser muy importante para ellos, y tratan de mitigarlo en lo que esté en sus manos. Sin embargo en el caso de Tesco, por cuota de mercado y surtido, la tarea parece titánica, y llevan tiempo planificando esto con sus principales proveedores a los que han ido pasando pedidos algo mayores que lo habitual. Han contratado contenedores que se han instalado al lado de los grandes hipermercados, en los que van a guardar producto que llevarán a las tiendas cuando sea necesario.

Lidl ha abierto un departamento de importaciones en sus oficinas en Londres, que va a gestionar los nuevos trámites administrativos necesarios para hacer pasar los productos por las fronteras tras el Brexit.

La industria cárnica se prepara acumulando principalmente toneladas de ternera, acelerando las importaciones de la República de Irlanda y de países como Polonia, Dinamarca, etc y así tener un colchón de seis a ocho semanas para poder atender los pedidos en caso de disrupción. Se enfrentan al problema de la limitada capacidad de almacenamiento que hay en el país, pensado más en la distribución de carne que en guardarla.

La Federación de Industrias de Alimentos y Bebidas (FDF) está trabajando para el post Brexit, además de todas las guías y asesoría que ofrece a las empresas en estos momentos. Como el Brexit va a afectar con mayor intensidad a las empresas más pequeñas, que tienen menos liquidez, pueden tener menos recursos para adaptarse a la nueva situación, y pueden necesitar más tiempo para ajustarse a los cambios en el comercio internacional que vengan tras el Brexit, la FDF negocia con los bancos una línea de crédito preferente para estas empresas pequeñas garantizada por el gobierno, y que puedan acceder con mayor facilidad a liquidez en caso de no poder adaptarse rápidamente a la nueva realidad. Esperan ayudar a más de la mitad de las 2.000 PYMES cuyo negocio es principalmente exportar producto a países de la Unión Europea, y que serán los más afectados. Tras la crisis financiera del 2008 se lanzó una iniciativa similar.

Todas estas acciones tienen un coste tremendo, para tratar de cubrir unas circunstancias que a día de hoy no sabemos si van a ocurrir. El sector alimentario opera con poco margen, y adelantar compras, almacenarlas y asegurarlas aún lo erosiona más, destrozando además el cash flow de muchas de las empresas.

Waitrose & Partners: Tendencias foodies 2019.

Acabamos el año como siempre con todos los informes de las principales consultoras del gran consumo sobre qué va a estar de moda durante el año que acabamos de empezar, gracias a sus análisis de datos del mercado y de lo que les cuentan directamente los consumidores. También Whole Foods Market se atreve a pronosticar qué estará de moda, y lleva cuatro años publicando un informe elaborado gracias a las aportaciones de sus compradores.

Waitrose, el supermercado más foodie entre las principales cadenas, también publica el suyo. Pero como todavía no hay un método fiable para predecir el futuro, Waitrose aplica otro: pregunta a un grupo de expertos del mundo de la gastronomía y de la industria y el marketing alimentario, que va desde periodistas, directivos de empresas y asociaciones, estilistas alimentarios y chefs.

Agrupo las 12 tendencias en tres titulares, que son comer con conciencia, como vamos a comer, y qué vamos a comer.

Rubís entre los escombros: la empresa que prepara salsas con frutas y hortalizas que no cumplen con las especificaciones cosmeticas de los supermercados y se iban a tirar.

El primer apartado me parece el más importante, porque también es el más transformador. El consumidor británico está claramente dispuesto a pagar más por atributos como el bienestar animal, los productos ecológicos, los productos artesanales y otros adjetivos que huelan a calidad. Pero la cuestión está pasando de un interesarse por la historia del producto para luego quedar bien en las conversaciones de la hora del cocktail a el interesarse genuinamente por el origen de los productos y como se han producido para estar seguros que están alineados con nuestros valores. Lo estamos viendo con todo el boom de la alimentación basada en frutas y hortalizas, donde lo más importante es el grupo de consumidores que deciden consumir menos carne y lácteos. Estos consumidores van a seguir comprando carne, y según Waitrose, aunque compren menos será de mayor calidad y con unas prácticas de producción superiores y más respetuosas con el medio ambiente. Los productos veganos y vegetarianos están creciendo en dos dimensiones: los que quieren imitar a la carne o al pescado, tipo Beyond Meat o Good Catch, o los que hacen recetas espectaculares con frutas y verduras, como las gamas Wicked Kitchen de Tesco y la Plant Kitchen de Marks & Spencer. Love your Veg de Sainsbury’s está en medio, con productos de ambos mundos en general muy interesantes (aunque debo reconocerles que he probado el chorizo veggie, como correspondía, y no me ha gustado nada). También se está prestando mucha atención al desperdicio, y los clientes foodies de Waitrose van a buscar información sobre qué hacer con los restos de comida y los desperdicios… desde utilizar las peladuras de las patatas o las hojas de coliflor en algunos platos, recetas sexys con los restos de las comidas, etc. La cuestión es no tirar nada.

La “persección” del plástico también es notable. Es un producto demonizado (a pesar de los beneficios claros que tiene para evitar que el producto se deteriore) y muchas cadenas están poniendo en marcha iniciativas para reducir su uso. Las de Waitrose van por reducir la cantidad de plástico en el packaging de sus productos, buscar sustitutos (se ha trabajado mucho en frutas y hortalizas, y ahora en el resto de categorías) y revisar sus prácticas (la cuestión de las bolsas, los vasos de las bebidas que regalan en las tiendas, cuestiones de logística, etc).

Bandejas de plástico que se reciclan junto al papel, para facilitar su reciclaje.

La otra categoría es cómo vamos a comer. Hablan de experiencias, y que se va a poner mucho más de moda los “supper clubs”, que son cenas que se montan un día con un concepto, y en sí son una experiencia, por el sitio, la compañía, la temática, etc, además de la comida que puedas comer. Paralelamente, las entregas de comida en casa también va a popularizarse aún más. Las cadenas de supermercados siguen avanzando en su oferta, y la mayoría de ellas están adaptadas al tipo de compra más habitual ahora, más pequeña y más frecuente, permitiendo que los clientes compren online y se les entregue el producto en menos de una hora. En restauración es todavía más acusado, y poco a poco van a ir quitando más ocasiones entre semana a los supermercados, gracias a la comodidad de pedir y recibir en casa… las cenas en pijama y Netflix que llaman. Los supermercados siguen refinando los conceptos del food to go y de comer en la propia tienda, tanto en las pequeñas tiendas de convenience – imitando a las tiendas japonesas – como en los hipermercados.

Los snacks ya están muy popularizados, y cada vez son menos complementarios y más centrales, hasta llegar a sustituir ocasiones de comida principales. Cada vez son alimentos más completos, y ofrecen al cliente lo que buscan: sabor y nutrientes, y además tienes opciones sin gluten, lactosa etc, productos paleo, veganos, sin cereales, para dietas keto,… lo que quieras, la oferta es muy amplia.

Y finalmente, la parte gastronómica. Uno de los expertos habla del sabor umami, que está ganando mucha presencia en postres. Hortalizas como las raíces de los salsifies, los bulbos de las alcachofas chinas aportan exotismo a las recetas. Los que tienen textura similar a la carne tambíen se van a popularizar, naturalmente, y ya vemos muchos productos con yaca (Jackfruit) que por su textura firme puede ser parecida a la carne de cerdo, por ejemplo, y productos con konjac, que viene a sustituir al pescado (y con el que también se hace pasta sin calorías). La nostalgía tiene cabida aquí también, con la vuelta de algunos dulces tradicionales ingleses como el fudge, y que se pondrán de moda marcas de cerveza tradicionales del Reino Unido, que renuevan algo su imagen.

Otros años también se hablaba de la gastronomía de un país que iba a ponerse de moda. Hemos visto últimamente como se ampliaba el espectro de platos de la comida asiática en los supermercados para dar cabida productos de Vietnam y Corea del Sur, y al de la comida suramericana, con nuevas incorporaciones de productos argentinos, brasileños etc… No se habla de cual será la de este año. No hay mundiales ni olimpiadas, que suelen ayudar a que los británicos se interesen de golpe por un país, y habrá que buscar la inspiración en otros sitios. He leído que la cocina filipina se está empezando a poner de moda en la restauración londinense, por lo que igual es una gastronomía que llega tambíen al gran consumo. Aunque visto que este es el año del Brexit, también parecería normal que se acentúe el patriotismo y los consumidores demanden más productos británicos si cabe, y vuelvan muchos los productos tradicionales que han sido desplazados por la cocina internacional.