Morrisons: reutilizar los envases de platos preparados.

Interesante la renovación de un par de gamas de platos preparados de la cadena Morrisons.

Uno de los focos actuales de los supermercados en este país es reducir el plástico que utilizan en el envase siempre que sea posible. O bien eliminar elementos de plástico que estiman innecesarios, reducir su tamaño y su complejidad (los plásticos multicapa, muy útiles en envases de atmósferas modificadas), o sustituir el plástico por otro material que se pueda reciclar más fácilmente (como por ejemplo bioplásticos, o simplemente cartón). Y siempre considerando otros factores como la seguridad alimentaria, la cadena de suministro y la vida útil. No queremos generar más desperdicio!

En esta gama han optado por otra solución: reutilizar. Es un envase que los clientes pueden usar en casa fácilmente en vez de tirarlo a la basura, para guardar restos de comida en la nevera, como fiambrera, para guardar galletas, etc. Incluso para llevar a Morrisons y pedirle al carnicero que te ponga en ellos la carne, algo que se está poniendo de moda aquí para usar menos envases también en los puntos de venta asistida. Otra estrategia posible dentro de las que tenemos los consumidores a nuestra disposición para reducir nuestro impacto medioambiental (reciclar, reducir, reutilizar, reparar y regular).

No es la primera gama que veo en un envase parecido. Por ejemplo, recuerdo una de Tesco que imita la famosa comida de take away: eran platos de la cocina china e india, llevaban números bien grandes en la etiqueta, imitando la forma de pedir estos platos (en los menús cada plato tiene un número, así es más fácil cuando está al teléfono pidiendo platos con nombre chino). Pero el envase es mucho más endeble que este, y no tan práctico.

Es una solución distinta, veremos si progresa, pero se agradecen las nuevas ideas para solucionar el problema.

Hibridación restaurantes/supermercados: un par más de ideas.

Las primeras barras de sushi que aparecieron en la gran tienda que abrió Whole Foods Market en Kensington, junto con grandes zonas de bandejas con comida donde los clientes podían llenar pequeños contenedores para llevarse a la oficina una comida caliente. Desde aquel momento, los superemercados han ido evolucionando y complementando su oferta de “comida para después” con la de “comida para ahora” (food for now) que muchas veces se prepara incluso en la misma tienda.

Ya son varias las cadenas que cuentan con puestos de sushi en sus establecimientos, aliados a fabricantes de prestigio (como Sushi Daily, en Asda, Waitrose y Sainsbury’s, que se ha convertido en la cadena europea más grande de sushi, con más de 700 puestos) o a marcas de restauración (Yo! Sushi con Tesco, Wasabi con Marks & Spencer). Y se está tomando un camino similar con lo de preparar platos en las tiendas, desde aquel pionero Sainsbury’s Kitchen que vendía bocadillos y sopas que preparaban allí mismo hace casi 10 años, a los nuevos Sainsbury’s Local y algunos Tesco Metro con una oferta de comida caliente muy amplia, los restaurantes de Crussh que Sainsbury’s instala en sus tiendas, los de Burrito Kitchen en Tesco, etc. Y los bares de Waitrose, algunos muy centrados en dar de comer a la hora del almuerzo, otros centrados en el “after work”, con tapas y vino y conciertos de jazz.

También el mundo del foodservice ha recorrido un camino hacia este punto intermedio de restaurante/tienda, basta ver la mayoría de cadenas de QSR que son prácticamente de autoservicio, o las tiendas a la entrada de algunos restaurantes, como las de Carluccio’s, que parecen auténticos colmados.

Fotografía Las Iguanas

Tesco y Sainsbury’s siguen innovando en este campo, aunque de una forma supongo más previsible para un supermercado. En los últimos meses hemos visto como aparecen platos preparados con la marca de cadenas de restaurantes famosas en el Reino Unido, tanto en la zona de congelados como en la de refrigerados. Una iniciativa interesante es la de Wasabi en Sainsbury’s, con su gama de platos de arroz y fideos asiáticos en muchas de sus tiendas, y que también se pueden encontrar en los restaurantes. Pero también se han apuntado otras cadenas como Las Iguanas (una cadena de restaurantes de inspiración latinoamericana), Bella Italia (italiano), Ed’s (de comida norteamericana), y Giraffe (fusión). La idea es llenar los lineales de otro tipo de marcas, que recuerden experiencias agradables. Aunque el reto de replicarlas en el hogar pueda parecer muy grande!

Fotografía de Gousto/Wagamama

La otra idea interesante viene de la mano de la empresa de kits de comidas para preparar en casa de suscripción. Se han asociado con Wagamama para, durante seis meses, ofrecer a los clientes recetas del propio restaurante. Así, los clientes que quieran cocinar en su propia casa los platos que disfrutan en el restaurante pueden pedirlos a Gousto, que les entregará la receta y una caja con todos los ingredientes en la cantidad justa. Me parece una buena idea, me parece fácil que si te gusta un plato de un restaurante y eres un cocinitas, te atraiga la posibilidad de preparlo en casa.

Seguimos avanzando en la mezcla.

Asda: nuevas tiendas estilo Sam’s Club.

Asda, la filial de Walmart en el Reino Unido, mueve ficha después del fallido intento de fusión con Sainsbury’s. Esta vez vuelve a la carga con un nuevo formato de tienda, inspirado en las tiendas Sam’s Club que tienen en USA, y con el objetivo de parecerse a Costco.

Fotografía de un Sam’s Club, Walmart.

La nueva tienda es un piloto que abren en una parte del hipermercado que tienen en Bristol. Toman unos 2.000 m2 de superficie del hipermercado, y le van a dotar de imagen propia y de una entrada separada al Asda. Las características del piloto son:

  • Va a ser un formato cash and carry muy low cost, similar a Costco.
  • No es necesario pagar una suscripción para poder entrar en la tienda, es de acceso libre.
  • Van a tener un surtido suficiente para hacer una compra completa, con productos frescos, refrigerados, congelados, bebidas alcohólicas y refrescos, y productos ambiente.
  • También tendrán las “compras especiales”, productos a muy bajo precio que están en la tienda un tiempo limitado.
  • Van a traer un buen número de referencias de las tiendas Sam’s Club de USA, y también productos de su MDD Member’s Mark.
  • Algunos productos esenciales serán en referencias de gran tamaño, estilo almacén, para generar más sensación de compra de valor.

La tienda abrirá en noviembre, y no sabemos si de tener éxito el piloto, el resto de tiendas se abrirán también tomando espacio de otros hipermercados Asda o las abrirán en solares separados.

Tesco también trata de utilizar espacio que le sobra en los hipermercados poniendo mini tiendas de productos de gran formato, las “Bulk Buys” que llaman, y que contribuyen a mejorar la percepción de precio. Sainsbury’s destina finales de pasillo para lo mismo, y en la entrada de algún Morrisons puedes ver palets donde la unidad de venta es la caja de producto, en vez de la unidad en sí como lo es dentro del surpermercado. Y la cadena Iceland tiene su propio formato de tienda estilo cash and carry, los Food Warehouse, donde la proporción de surtido de productos congelados es mucho menor que en las tiendas de Iceland.

En su momento Asda tenía una web dedicada a la venta mayorista, pero no duró demasiado tiempo. Ahora que parece que las compras de formatos de gran volumen se están haciendo habituales es posible que los compradores se sientan atraidos hacia un formato que a priori ofrece tanto valor.

Fidelización en Tesco: paga por los beneficios de la nueva Clubcard.

El miércoles, además de los anuncios de resultados y del relevo al frente de la casa, Tesco anunció novedades en su famoso programa de fidelización, el ClubCard.

Es sin duda una de las iniciativas con más éxito de Tesco. Lanzada en el 51992 por el entonces director de marketing Terry Leahy y por Tim Mason (que acabaría su carrera en Tesco como CEO de Fresh’n’Easy, la aventura en USA). Ha contribuido a mejorar el conocimiento de los clientes de Tesco de forma determinante y la cadena ha aplicado de forma brillante este conocimiento en el desarrollo de nuevos productos, nuevas gamas y mejorar la experiencia de compra. Es uno de los elementos que más se nombran al hablar de los años en los que Tesco consiguió alcanzar el liderazgo del gran consumo en el Reino Unido.

Hace dos años Tesco renovó la propuesta de la ClubCard, digitalizando la gestión de la misma (mediante una App, incluyendo los cupones electrónicos), reduciendo el número de empresas donde se pueden gastar los puntos, e incluyendo algunos otros socios donde ganar puntos como Uber.

Y el miércoles presentaron ClubCard Plus, tras un piloto que han hecho con sus propios empleados. Por £7.99 al mes, los clientes que se suscriban al servicio tienen los siguientes beneficios:

  • descuento del 10% en dos compras grandes al mes (exclusivamente en tiendas),
  • descuento del 10% en los productos de MDD de gamas de bazar y non-food (ropa, menaje, mascotas, etc) también en tiendas,
  • doblar la cantidad de datos en el contrato de Tesco Mobile,
  • no se cobrarán comisiones en pagos en el extranjero realizados con la tarjeta de crédito de Tesco

Como vemos, es un servicio muy centrado en la tienda, para compradores que hacen las compras de carga en los hipermercados. Para la tienda online, Tesco ofrece otra suscripción, la de tarifa plana para las entregas, el llamado Delivery Pass, con entregas gratuítas y una estructura de precios algo compleja (entre £3.5 y £13 al mes, según lo contrates por un mes para seis meses, y desees entregas en el mismo día, o solamente en días y horas de menor demanda), pero que solamente ofrece entregas gratuítas, ningún otro beneficio.

También está claramente orientado a familias con un comportamiento de compra de valor. Son los que más se van a beneficiar por las compras en volumen y la MDD. Sin embargo, parece fácil obtener unos beneficios similares comprando en los discounters, buscando buenas ofertas de telefonía, y utilizando tarjetas de crédito de bancos nuevos como Monzo, que tampoco cobran comisiones cuando pagas en otro país.

Tesco llegó a tener servicios de streaming de video y música, y una librería online, que llamaban BlinkBox, que podría haber metido en el paquete de beneficios por la suscripción. Eran tiempos en los que se trataba de hacer cualquier cosa que Amazon hiciera. Pero se desprendió del negocio en el 2015, cuando llegó Dave Lewis a la dirección de la cadena y empezó a desprenderse de lo que pensaba eran negocios poco atractivos.

El servicio va a empezar a ofrecerse en breve, y es más que probable que lo veamos cambiar con frecuencia, tratando de ofrecer nuevos beneficios más atractivos y parando los que no consigan atraer a los clientes.

Nos quedan las preguntas clave… ¿son suficientes beneficios para pagar £7.99 al mes? Los shoppers británicos, ¿van a encontrar valor en esta propuesta?

Amazon Fresh más accesible.

Todavía no han llegado las tiendas de Amazon Go a Londres, ni tampoco parecen que vayan muy bien los pop ups Clicks and Mortar que Amazon está abriendo en varias ciudades del Reino Unido, y ahora Amazon vuelve a ocupar titulares gracias a sus novedades en el servicio de Amazon Fresh.

Amazon lanzó el servicio de Amazon Fresh en el Reino Unido en el 2016, en Londres, y posteriormente lo ha ido ampliando a más ciudades. Los clientes tenían que tener la suscripción de Amazon Prime, y además pagar una cuota mensual por el servicio, de £3.99, por el que podían acceder a la tienda de productos frescos y gran consumo, entregas en una hora, y un número ilimitado de pedidos, siempre de un gasto superior a las £40. Primero servían productos de marcas de fabricantes, junto con la MDD de Wholefoods y de Morrisons, y hace unos meses incorporaron los productos del surtido de Booths, la cadena premium del norte de Inglaterra.

Ahora se han decidido a ofrecer el servicio también bajo demanda, como cualquier otro supermercado, aunque continúa la condición de ser miembro de Amazon Prime. Los clientes pueden hacer un pedido del surtido de Amazon Fresh y pagar £ 2.99 por la entrega, gozando de las ventajas del servicio de suscripción.

Fotografía de Amazon

Más de 15 millones de consumidores están suscritos a Amazon Prime, según Mintel, y además esta suscripción ejerce una influencia determinante a la hora de comprar productos, dado que estos clientes compran más productos y de un mayor número de categorías que los que no están suscritos. Mintel estima que solamente el 12% de los suscriptores de Prime que viven en Londres han contratado Amazon Fresh. Dando acceso a sus clientes Prime, Amazon espera poder captar más clientes, aquellos que hacen compras online de alimentación con poca frecuencia, y además afrontar mejor los desarrollos de la competencia, que desde el lanzamiento de Amazon Fresh han ido acelerando los servicios de entregas ultrarápidas.

Morrisons apuesta por los agricultores del futuro.

Desde hace unos años la seguridad alimentaria en el Reino Unido (la capacidad que tenemos de producir los alimentos que se consumen en el país) es un debate importante, y muchísimo más desde que hemos entrado en “modo Brexit”.

El sector agrícola se enfrenta a retos muy serios en este escenario post Unión Europea, primero por la dependencia que se tiene de los alimentos del exterior y los cambios que se van a producir en las importaciones (tarifas que las pueden encarecer, nuevos acuerdos comerciales que puede suponer importar a precios bajos productos que se cultivan en el Reino Unido) y como el propio sector va a afrontar las dificultades para importar mano de obra para recoger los frutos del campo.

Morrison es la cadena que ha apostado por convertirse en un experto en productos frescos y locales, y es de las más integradas con los proveedores. Gracias a esto su relación con los agricultores que le entregan productos en sus almacenes para acondicionar o procesar es muy cercana y especial.

Ahora, integrado en un programa del gobierno británico que trata de facilitar el acceso a los jóvenes a la formación profesional, ha decidido invertir £2 millones para formar a jóvenes agricultores. Además, el 25% de este fondo lo destina a ayudar a formarse a los empleados de sus propios proveedores agrarios, con la esperanza de que quieran emprender un negocio agrícola. Incorporando gente joven al sector esperan poder revertir la tendencia del envejecimiento progresivo del sector agrícola, donde menos del 3% de los agricultores tiene menos de 35 años.

La implicación de Morrisons no acaba aquí. Algunos de los trabajadores de Morrisons también participarán en las clases que se les presta a estos aprendices, y se les ofrece prácticas renumeradas en las tiendas de Morrisons para que puedan interactuar directamente con los clientes y ver qué piensan respecto a los productos locales, el bienestar animal, la calidad de los productos etc.

Dado el posicionamiento de Morrisons y su apuesta por lo productos locales, ésta es sin duda una medida muy consecuente.

Tesco: medidas para reducir los envases de plástico.

Fotografía de Tesco.

La semana pasada el CEO de Tesco Dave Lewis publicaba un artículo en el periódico The Guardian sobre las iniciativas del supermercado para reducir la cantidad de envases de plástico que ponen en el mercado y acaban en los vertederos. El objetivo de la comunicación no solamente era sacar pecho, si no también pedir a la administración pública iniciativa en este tema tan importante para los consumidores.

Desde principios del 2018, al poco de emitirse el programa de la serie Blue Planet II que encendió las alarmas, Tesco empezó a auditar sus productos y sus procesos, para ver la naturaleza de los materiales plásticos que utilizan en sus productos. El objetivo era identificar aquellos que son difíciles de reciclar, los que pueden ser prescindibles, y qué otros materiales pueden utilizar. De allí salió el compromiso de acabar este año (2019) sin plásticos que son difíciles de reciclar en sus productos de MDD. Encontraron que el 13% de la cantidad de envases plásticos que utilizan son difíciles de reciblar (por la composición, o por que son negros, un color que imposibilita a los sistemas de clasificación automáticos de las plantas de reciclado “ver” esas piezas y colocarlas en los cubos correspondientes para reciclar). Ya han modificado unas 800 referencias con estos materiales, retirando del mercado 4.000 toneladas de plástico de esta característica, y esperan alcanzar el objetivo a finales de año como se han comprometido. Sus productos de MDD utilizan un 31% menos de packaging que en el 2007, año que han tomado para comparar.

Siguen una programa al que han llamado las 4 R, porque tratan de eliminar (remove), reducir, reciclar o reusar los materiales de envasado.

Están probando otras formas de reducir el plástico que ponen en el mercado, aunque por ahora no se han animado con los depósitos de pasta, legumbres, etc, que otras cadenas han probado. A los tests de secciones de frutas y hortalizas con más graneles y menos bandejas se les unen tests en productos que se suelen comprar en grupos, como las latas de tomate, las cervezas etc. Quitan el retractilado o las anillas que conforman el grupo, e informan a los clientes de esto, que pueden comprar las unidades que quieran y se benefician de un mejor precio si compran el grupo de productos que habitualmente conformaba una referencia. Y también la educación de los consumidores es una parte importante de la ecuación: con carteles en las tiendas y formación a sus empleados tratan de, en la medida de lo posible, influenciar a sus clientes para que cambien sus hábitos. Y en algunas tiendas están probando sistemas de recogida, donde los clientes pueden llevar botellas de plástico a cambio de dinero.

Sin embargo, también han quitado de un gran número de tiendas las pescaderías y carnicerías. No eran rentables, y tampoco vendían tanto, por lo que el impacto sobre la cantidad de plástico que conseguían ahorrarse es posible que no fuera mucho, pero no se sabe a ciencia cierta.

Otro aspecto que puede ser complejo es que esperan que sus proveedores hagan lo mismo que están haciendo ellos, para minimizar en lo posible el impacto de la operación de Tesco. Hace unos años, con la cuestión del azúcar añadido, dieron de baja las referencias que les pareció no seguían su espíritu de reformular productos para reducir la cantidad de azúcar que vendían. Pero ahora seguramente van a tomar un camino más colaborativo, citando el CEO de Tesco la experiencia positiva del trabajo conjunto que han hecho los proveedores y Tesco en el campo del desperdicio alimentario. A pesar de esto, la amenaza de dar de baja productos sigue vigente.

Las quejas del CEO de Tesco respecto a la administración pública vienen porque en este país no existe un sistema centralizado de gestionar estos residuos, y cada distrito lo hace de una forma distinta. Esto supone que en algunas zonas del país se reciclen el 65% de los plásticos que se recogen, mientras que en otras apenas un 14%. Piensa que se debería trabajar para uniformizar esto, juntando recursos y ser más eficiente. Iceland y Sainsbury’s están haciendo pruebas con un sistema de recogida en tiendas, en Escocia se está probando uno que se implantaría a nivel nacional, y algunas de las principales marcas trabajan con Terracycle en la iniciativa Loop, que planea poner en el mercado envases reutilizables de los productos de las marcas con las que colabora.

También son miembros del UK Plastics Pact, un grupo de empresas de fabricación y distribución del Reino Unido que trabajan para reducir el uso de plástico en toda la cadena de distribución.

Las cadenas llevan tiempo trabajando en sostenibilidad, para mejorar la eficiencia energética de sus edificios, del transporte, etc y llevaban tiempo trabajando en reducción del envase, aunque no con tanta intensidad como ahora, gracias a la presión ejercida desde la sociedad.

Brexit y Alimentación XXIV: Impacto en HORECA y el Menú Brexit.

Las historias relacionadas con el Brexit centran la atención del país, y mientras seguimos viendo como el gobierno está determinado a que el 31 de Octubre el Reino Unido salga de la Unión Europea con o sin acuerdo, los partidos de la oposición y algunos rebeldes del partido de gobierno también acuerdan una estrategia y planifican acciones para retrasar el Brexit y quien sabe si pararlo.

Se conocen también los planes de contingencia de algunas empresas del ámbito de la restauración, como Compass Group (cuyo negocio en el Reino Unido importa el 20% de sus alimentos de la Unión Europea), Bidfood (el proveedor de las empresas de restauración lleva casi un año trabajando con sus clientes para ayudarles a ajustar los menús y conseguir que dependan menos de los alimentos importados. Una de las medidas es la de desarrollar más menús vegetarianos, porque al ser el precio un componente importante de la política de compras de muchas instituciones, la carne local puede llegar a ser inasumible para algunos presupuestos), o la cadena de pubs Wetherspoons (ellos toman una acción más mediática por la dimensión pública del CEO y su posición en contra de la Unión Europea, por lo que dan de baja referencias de cervezas, vinos y licores europeos, para dar prioridad a las cervezas británicas y los vinos de América del Sur, Australia etc, sin contemplar los problemas a la hora de importar que pueda haber).  Uno de los impactos de más importancia va a ser el del personal, ya que el sector emplea a un gran número de ciudadanos europeos, para los que la restauración en muchas ocasiones es el primer trabajo en este país. El Reino Unido ya no es tan atractivo como antes para los inmigrantes europeos, por la combinación de ambiente post Brexit, malas expectativas sobre el crecimiento económico, y la devaluación de la moneda, y es posible que tras un Brexit sin acuerdo se anule la libertad de movimiento de forma inmediata.

Supongo que uno de los planes más peculiares es del de la empresa Rank, que tiene un par de cadenas de Bingos en el Reino Unido (Mecca Bingos y Grosvenor Casino) donde, acertadamente, han eliminado los productos importados del menú, pero que para conseguir más eco mediático lo han llamado “Brexit Menú” (seguramente estas cosas hagan felices al público objetivo de estos negocios, sobre todo los Mecca Bingos). Así pues las cervezas del continente quedan fuera, y solamente ofrecen cervezas de cerveceras británicas. Y también sustituyen las gambas por cigalas escocesas.

El análisis que la consultora MCA ha realizado sobre le impacto en el sector HORECA de un Brexit sin acuerdo dibuja un escenario sombrío. Según ellos, la pérdida de confianza de los británicos en la economía y las acciones que están tomando para prepararse ante el futuro incierto restaron al sector un valor de £1.400 millones, y anticipan será mucho más severo tras el Brexit. Un Brexit sin acuerdo puede reducir la economía británica entre un 4.75% y un 7.5%, reduciendo la facturación del sector HORECA en unos £5.400 millones. En caso de un Brexit con acuerdo, que permitiera mantener al Reino Unido dentro del mercado único y además los acuerdos comerciales con otros países, estiman que las pérdidas también serían significativas, del orden de £3.400 millones, debido a la ralentización de los planes de expansión, el clima de incertidumbre económico, la posible devaluación de la moneda y la dificultad para contratar empleados.

Mensaje anti Brexit en los tiquets del restaurante Westminster Kitchen “Brexit es algo malo. Los inmigrantes hacen del Reino Unido un gran país. Además te han preparado y servido la comida de hoy.” Fotografía de Westminster Kitchen.

Waitrose: Experiencias de Compra en casa.

Waitrose explota la multicanalidad con este servicio que puso en marcha a principios de año: el Wine Tasting at Home. Una muy buena forma de ganar clientes y continuar aumentando su reputación de supermercado para foodies.

El servicio consiste en disfrutar de una cata de vinos en casa. Un especialista en vinos de Waitrose te lleva los vinos a casa y te guía durante la cata. También proveen de snacks y dos copas de vino por persona, y al final de la cata el cliente se queda con las botellas de vino. Es un servicio pensado para grupos de al menos seis personas, y tiene varios precios, según lo premium que sean los vinos que se quieran catar. Además, los vinos a catar no son siempre los mismos, el especialista en vinos mantendrá una conversación con el cliente unos días antes para seleccionar los vinos adecuados según los gustos del cliente, los requerimientos (vegano, sin gluten etc), la hora en la que se haga la cata, y el ambiente en el que se vaya a estar.

Además de la información que aporta el experto en vino durante la cata, los clientes tienen notas de cata y un cuaderno, donde apuntar sus impresiones del producto. De esta forma la experiencia es más completa!

Recientemente, Waitrose ha ampliado la oferta, para incluir también catas de ginebras y de whiskies, y la posibilidad de convertir estas catas en eventos corporativos. Las catas de ginebra además te enseñan a como preparar el gin & tonic perfecto. Las catas de whisky te enseñan además a preparar algunos cocktails con el licor, y llevan algunos snacks y quesos que maridan con los whiskies.

Los precios para las catas de vino empiezan en £30 por persona, y los otros dos cuestan £400 para acomodar un grupo de 6 a 10 personas.

Seguramente no es un servicio que le vaya a dar mucho dinero a Waitrose, pero lo que es seguro es que va a contribuir a reforzar su reputación de tener una gran oferta de vinos y licores, conocimiento de la materia, y además los propios clientes seguro que le llevan a estas catas personas que puedan convertirse en clientes de Waitrose!. Y quien sabe si de aquí sale un servicio de catering para fiestas.

Brexit y Alimentación XXIII: despensas, almacenes y suspensión de las normas que regulan la competencia.

Tras el relevo al frente del gobierno británico y las manifestaciones del nuevo equipo que está al frente del país parecen haber aumentado muchísimos las probabilidades del Brexit sin acuerdo, que las relaciones entre la Unión Europea y el Reino Unido se rompan abrúptamente el próximo 31 de octubre. Aunque como en ocasiones anteriores, nunca podemos estar seguros del todo de nada, ya que también hay muchos planes para tumbar el gobierno y congelar la situación, rumores de elecciones generales que se pueden convocar en breve, y quien sabe qué más.

Por lo que respecta a los protagonistas de este blog, los consumidores y las empresas de la cadena agroalimentaria, la preocupación vuelve a ser máxima.

Los consumidores vuelven a hacer acopio de alimentos y bebidas básicas, junto con las medicinas que necesitan, para hacer frente a las interrupciones que se preveen durante las primeras semanas del Brexit. Según un informe de la entidad financiera Premium Credit, los británicos ya acumulan alimentos bebidas y medicinas por un valor de £4.000 millones (el valor del gran consumo alimentario es del orden de los £ 100.000 millones anuales) y se espera que esta cifra crezca a medida que nos acerquemos a octubre. El 74% de las personas que hacen acopio han comprado alimentos de más.

Las tensiones que esto aporta al sector son importantes, porque estas compras no se van a producir luego, los consumidores tirarán de despensa haya o no haya Brexit, y por otro lado, el consumo está tan retraído por la falta de confianza en el futuro que estas compras para consumir después no acaban de suponer que las ventas crezcan mucho.

Además está la acción del propio sector alimentario, también haciendo acopio de materias primas y productos básicos para poder mantener las fábricas en funcionamiento y los lineales llenos a pesar de las dificultades que tras el Brexit habrá para la importación de alimentos. Ya se hizo para la primera fecha, el 29 de marzo, con los consecuentes problemas de cash flow e incrementos de costes, pero ahora el reto es mayor porque hay muy poco espacio disponible para almacenar alimentos. Con el advenimiento de la campaña navideña las empresas están almacenando ya productos típicos de esos días.

Además advierten que hay mayores dificultades en noviembre que en un Brexit en abril. A medida que nos vamos adentrando en el invierno el Reino Unido depende más de la importación de frutas y hortalizas, y las previsibles dificultades para importar estos productos acabarán con supermercados desabastecidos y productos más caros. Además muchas empresas han sufrido los desequilibros en el cash flow de las operaciones de preparación de marzo.

El sector ha vuelto a solicitar al gobierno que suspenda la normativa de protección de la competencia, para que el sector unido pueda tratar con más libertad las preparaciones ante el Brexit y, según ellos, facilitar un esfuerzo coordinado que asegure todo el país recibe el mejor servicio posible del sector alimentario.