Nutrición Genética en tu Supermercado.

Ayer publicó The Grocer la noticia de la instalación de una tienda efímera de la empresa DnaNudge en una tienda de Waitrose y en otra de John Lewis, y esta mañana he ido a visitar la de Waitrose para conocer de primera mano el desarrollo.

Estas tiendas efímeras van a estar abiertas durante 6 meses, pero DnaNudge ha abierto una tienda en Covent Garden donde además de poder adquirir el producto, puedes hablar con nutricionistas que pueden darte más claves para aprovechar mejor el producto.

El servicio de DnaNudge es la nutrigenética: te hacen un análisis de un cierto número de marcadores (partes) de tu ADN que les permite conocer mejor como metabolizas los nutrientes, tu predisposición a sufrir ciertas enfermedades, y ofrecerte recomendaciones de estilo de vida y qué alimentos es mejor que tomes, y cuáles debes tratar de evitar.

Es algo totalmente alineado con las demandas actuales de los consumidores: transparencia, conseguir información de forma inmediata, querer consumir alimentos saludables, y además, recomendaciones personalizadas.

El cliente se lleva una banda tipo fitbit, y te puedes instalar una App en tu teléfono. La banda registra información de tu actividad física, y te permite escanear códigos de barras. El App es un interface que almacena tu perfil genético, te permite también escanear códigos de barras de alimentos, y, lo más importante, informa al cliente.

El uso imagino será parecido al de otros servicios de este estilo: el usuario escanea lo que va a comprar, y del cruce de la información nutricional del producto y el perfil genético del usuario, la aplicación recomendará o no el consumo del producto. En caso de recomendar no consumirlo, ofrece alternativas. Por ejemplo, si el usuario es propenso a sufrir de hipertensión, la aplicación ofrecerá alternativas al producto bajas en sal. Además, establece recomendaciones según tambíen el nivel de actividad física que haya detectado a través de la banda, sugiriendo evitar alimentos con muchas calorías si no se ha hecho el suficiente ejercicio hasta ese momento del día.

Supongo que es una ayuda de cara a los usuarios, pero también hay que tomarlo con alguna precaución, al tratar alimentos individuales y no platos o dietas en su conjunto. De todas formas, me he hecho el análisis esta mañana y voy a usarlo, así que si alguien está interesado en la experiencia, que pregunte! Ayer fue el primer día, va a estar abierto tres meses, y hasta la hora de comer, cuando he ido a verlo, habían hecho 3 ventas.

Dos de los problemas que tienen estas empresas para ganarse la confianza de los consumidores es la validez de la ciencia detrás de sus análisis y recomendaciones, y la privacidad de los datos que recopilan. DNANudge no almacena los datos del análisis ni las muestras, solamente la interpretación del mismo que queda en el perfil que tienes en tu App, además de estar bajo la jurisdicción de la Unión Europea, el famoso GDPR. Las credenciales científicas seguramente pueden verse amparadas por ser un negocio que nace del Imperial College, una institución científica renombrada en este país. Además, es algo que se puede comprar en un Waitrose, y eso ya le otorga también un nivel de confianza elevadísimo.

Al involucrarse Waitrose en el proyecto se aceleró el desarrollo de la App y los tests en tiendas para asegurar su funcionalidad, y ahora les ofrecen estas dos tiendas efímeras. Naturalmente, la base de datos cuenta con una gran cantidad de productos alimentarios que se ofrecen en las tiendas, pero no he consultado si la MDD de otras cadenas también está disponible.

Como he explicado en alguna otra ocasión, los desarrollos de Waitrose en el área de nutrición son muy buenos. Sus clientes buscan de forma activa productos saludables, y Waitrose les ayuda con acciones en el etiquetado, publicando consejos en la revista, e incluso ampliando la formación de sus empleados en tienda para poder explicar mejor conceptos nutricionales.

Los compradores ya tenemos otro criterio para elegir qué comprar: además del precio, la calidad, nuestras preferencias… ahora podemos incluir en el cocktail si “le gusta” a nuestro perfil genético! Me imagino haciendo compras para toda la familia, con varios perfiles almacenados en la aplicación para asegurarme que este plato preparado es adecuado para todos!

UK: las nuevas tiendas son principalmente discounters.

Como les vengo relatando desde hace un tiempo, en el Reino Unido vivimos en medio de la tormenta perfecta por lo que respecta a las ventas en tiendas, por una serie de motivos bastante conocidos:

  • La confianza de los consumidores en el futuro está por los suelos. A pesar del aumento de los ingresos familiares, la incertidumbre en la economía y en el desenlace del Brexit hacen que los consumidores afronten cualquier gasto con prudencia.
  • La voluntad de competir contra el éxito de los discounters está llevando a la mayoría de cadenas a contener los precios al máximo, revisar surtidos para eliminar productos que no tienen demasiada rotación, y a recortar costes para no perder margen. Sufren las tiendas, que tienen menos empleados, no se renuevan tanto como antes, ni tienen gamas de productos tan amplias como a las que están acostumbrados los clientes británicos.
  • El convenience crece, pero ya no es tan fácil como antes encontrar locales adecuados en las calles comerciales, por lo que la velocidad de aperturas es muchísimo menor que antes.
  • Crecen los canales discount y online, aunque a ritmos más modestos que antes.

El mercado de gran consumo está prácticamente estancado, y las cadenas buscan crecimiento en el sector de la hostelería, la venta mayorista, o la exportación de su MDD.

Estas apreciaciones vienen complementadas por la publicación del análisis que hace cada año la consultora Barbour AMI sobre los proyectos de nuevas tiendas y renovaciones en el espacio comercial, y del que se hace eco The Grocer en su edición de la semana pasada.

El volumen de negocio de los productos de aperturas y renovaciones de tiendas – de todo tipo, gran consumo y de otras categorías – lleva cinco años bajando, y en concreto el del gran consumo ha perdido un 20% en los 2 últimos años.

Aldi y Lidl son los clientes de la mitad de todos los proyectos retail para el año 2020, y los de las cadenas del top 4 (Asda, Morrisons, Sainsbury’s y Tesco, que tienen un 67.6% de la cuota) apenas superan el 6% del número de proyectos.

Estas cadenas del top 4 en general están cerrando tiendas que no son rentables, junto con Marks & Spencer que también (47 hasta la fecha, planeando llegar a las 100 en el 2022) y Waitrose que ha vendido algunas de sus tiendas convenience a The Coop. Las aperturas de grandes supermercados e hipermercados son escasísimas, mientras que los planes de expansión de Aldi y Lidl son muy ambiciosos: Aldi cuenta con 840 tiendas, y quiere alcanzar las 1200 en el 2025, y Lidl cuenta con 770 tiendas y planea llegar a las 1000 tiendas en el 2022.

Para alcanzar esta meta también están tratando de flexibilizar sus formatos, notablemente en el caso de Aldi con el desarrollo de las tiendas Aldi Local, una versión reducida de sus establecimientos (sin non food, sin tantas marcas y con el surtido de MDD algo adaptado al entorno de la tienda) y de las que ya tiene un par en Londres.

Brexit y Alimentación XXV: los terceros países contratacan!

Se añade otro capítulo a la saga interminable del Brexit, de la mano de países como Australia, Nueva Zelanda, Brasil, Canadá y Estados Unidos, que se sienten perjudicados por las turbulencias del Brexit y quieren sacar partida.

Según informaban varios medios la semana pasada, estos países han solicitado a la OMC una compensación comercial, porque aseguran que las turbulencias del Brexit están teniendo un efecto negativo en sus flujos comerciales, y esencialmente, no es culpa suya que el Reino Unido quiera separarse de la Unión Europea. La queja se ha presentado durante las negociaciones que se están llevando a cabo en la OMC para ver cómo dividir entre la UE y el Reino Unido las cuotas comerciales de las importaciones contempladas en los acuerdos que tiene la UE con terceros países. Se contempla que estas cuotas se dividan entre el Reino Unido y el bloque europeo según el balance comercial para cada producto durante los últimos años, pero estos países alegan que eso les va a perjudicar, y resta flexibilidad a lo que habían acordado.

Los ganaderos de cordero británicos, uno de los grupos más preocupados por los acuerdos comerciales post Brexit.

Según los expertos consultados por The Grocer, estos países demandan un mayor acceso al mercado británico, algo que naturalmente no desean los agricultores y ganaderos británicos. Éstos verán como se les resta facilidades para exportar a la vez que tienen que competir con productos de otros países en su mercado natural. El colectivo productor espera que se llegue pronto a un acuerdo sobre esta cuestión, y que las concesiones británicas no sean demasiadas para no perjudicar su mercado. Además, estas concesiones, le restarán elementos de negocioación al gobierno británico cuando negocie tratados de libre comercio con Australia, Nueva Zelanda, etc, puesto que algunos de sus productos ya tendrán una cuota determinada con acceso al mercado británico sin tarifas, en vigor a estos acuerdos.

Y mientras tanto, en el Reino Unido, seguimos en campaña electoral, esperando a ver quién toma el control del 10 de Downing St y lidera el Brexit y el país.

El lechero robot de Milton Keynes.

Como he escrito recientemente en este blog, uno de los focos actuales de la compra online en UK es la de las compras pequeñas. Sob compras parecidas a las de convenience que se hacen en una tienda camino de casa, en las que los clientes quieren comprar productos de uso habitual que se les han agotado, o quieren comprar una cena. Lo fundamental en estas compras es la velocidad de entrega, y todas las cadenas están trabajando en proyectos para ofrecer estos servicios en las zonas urbanas.

Fotografía de Starship Technologies

Milton Keynes es una ciudad especial, porque el ayuntamiento ha permitido que se realicen pilotos con robots motorizados que llevan los productos a casa de los clientes, todos con la empresa Starship Technologies. Llevan colaborando desde el 2017 con Tesco, que hace unos pocos meses ha incorporado esta opción de entrega en sus servicios online para los residentes en esa ciudad, y desde el 2018 con Coop, sirviendo pedidos online desde dos tiendas. No tienen pedido mínimo, y el coste de la entrega es de £1. Según ellos, el 80% de los hogares se han descargado el App de Starships donde se puede comprar en The Coop, y la mayoría han comprado algo.

También durante un par de años Just Eat trabajó con la empresa para llevar los pedidos de comida de takeaway en un par de barrios del sur de Londres, pero la colaboración no acabó prosperando.

Ahora anuncian un nuevo proyecto con la empresa de bebidas vegetales Plenish. Es una de las marcas de moda y desde ahora sus clientes pueden pedir directamente a la marca que les lleven las botellas a casa, a través de la App de Starship. Las entregas se realizan de 9 a 12 de la mañana.

Starship Technologies está probando fortuna en los Estados Unidos también, fundamentalmente en campus universitarios, para llevar pedidos de restaurantes a las residencias de los estudiantes, pero todavía los costes de los robots y las restricciones normativas les complican la rentabilidad y la expansión del negocio.

A pesar de estas dificultades, seguramente pronto veremos robots sustituyendo los tradicionales lecheros, llevando cada día a los hogares las botellas de leche, las de bebidas vegetales, y quien sabe si pronto armados con un brazo mecánico que pueda dejar las botellas en la puerta y recoger las vacías.

Marks & Spencer. Resultados H1 FY2019/2020

La semana pasada Marks & Spencer presentaba sus números del primer semestre del año fiscal, y fue un poco volver al pasado reciente: mal el negocio textil, y la alimentación mitiga los malos resultados del negocio en su conjunto. Dado que los supermercados llevaban unos trimestres dando más disgustos que otra cosa, esta recuperación es muy buena noticia para ellos, esperando que signifique que las iniciativas que han puesto en marcha estén dando buenos resultados.

Los números son -2.1% de ventas respecto al primer semestre del año anterior, y para alimentación un crecimiento del 1.2% (0.9% para las ventas comparables).

M&S también tiene una gráfica como la de Sainsbury’s para demostrar que cren más que los demás.

Como les he ido comentando en este blog, Marks & Spencer ha estado trabajando estos meses en nuevas gamas de productos, nuevos formatos de tiendas,… y en precio. Ni siquiera la cadena más premium y más focalizada en calidad y exclusividad se escapa de tener que bajarle el precio a sus lechugas y barras de pan. Y es posiblemente lo que más sorprende cuando ahora se entra en un Marks & Spencer: la comunicación del precio combinada con la comunicación de la calidad excelente de sus productos.

Han abierto dos tiendas con su nuevo formato, del que les hablé hace unas semanas en el blog y en mi cuenta de LinkedIn y son realmente estupendas. Como explico, fue la primera vez que ví clientes boquiabiertos en una tienda sorprendidos ante lo que estaban viendo.

Están reduciendo el precio de la mayoría de referencias básicas que tienen, y reduciendo el número de promociones para esos productos, aunque han puesto en marcha una de frescos a imitación de lo que hace Aldi, que M&S llama el “Fresh Market“. De esta forma, los clientes tienen una sensación más clara de comprar siempre con precios bajos. También están lanzando nuevos formatos familiares para algunas de sus referencias, con un claro mensaje de valor.

Lanzaron hace poco su gama de platos preparados vegetarianos y veganos (Plant Kitchen) y ya la están ampliando. No solamente vemos más referencias en las neveras, si no que aparecen en las secciones de alimentación envasada también, por ejemplo en la de sopas, en la de platos preparados en lata, etc. También han renovado su propuesta para consumidores a los que les gusta cocinar, con la gama Cook with M&S (similar a la que tuvieron en el 2011, pero esta vez más amplia y asociada a un chef).

Y el anuncio estrella de lo que llevamos de año, el proyecto conjunto con Ocado, de forma que Marks & Spencer se compra una tienda online para poder llevar su producto al millón de clientes que tiene Ocado.

Continúan con el plan de cerrar las tienda no rentables, e ir introduciendo mejoras en la gestión del negocio: entregas de stock en tienda preparado de forma que los artículos se puedan llevar fácilmente a las estanterías, y Apps para los gestores de las tiendas y las distintas secciones, con indicadores de como está yendo el negocio, stocks, etc, para poder tomar decisiones con mayor agilidad y basadas en los datos disponibles, que parece les va a ser de mucha ayuda.

Su tarjeta de fidelización Sparks es un caso muy interesante. Anuncian que van a renovar la propuesta, porque nadie ve los beneficios de tenerla. Sin embargo, se puede considerar que ha sido un buen ejercicio, se apuntaron 7 millones de clientes, los más fieles a la marca sin duda, porque gastan 4 veces más que los clientes sin tarjeta de fidelización.

Como en el caso de Sainsbury’s, es buena noticia que el negocio alimentario funcione de cara a las Navidades, su temporada más importante, todaviá más para una cadena premium como M&S. Pero también se la juegan en la ropa y el resto del negocio de non-food, por lo que la directiva sigue nadando a contracorriente tratando de enderezar el negocio en su totalidad.

J Sainsbury’s plc. Resultados H1 FY2019/2020

Ayer Mike Coupe, el CEO de la cadena, presentaba las cuentas de la primera mitad del año. Ha sido un tiempo un poco convulso para Sainsbury’s, hemos pasado dos veces por la posibilidad de consumarse el Brexit, se les denegó el permiso para proceder a la fusión con Asda, y Tesco se está recuperando de forma decidida. Demasiadas malas noticias, en un mercado que además apenas crece.

Los números no son demasiado buenos, pero apuntan a una cierta recuperación durante el segundo trimestre, y en general, ayudan a que la sensación sea algo menos negativa que cuando se anunció que no se llevaba a cabo la fusión.

Las ventas descienden un 0.2%, y las de gran consumo todavía más, un 0.6% (un -1.0% en ventas comparables), aunque el segundo trimestre consigue situarse en el crecimiento, una buena señal de cara al trimestre decisivo, el navideño. Las ventas en convenience crecen pero no logran compensar la pérdida de ventas en supermercados, y la mejor noticia es que las ventas online crecen un 8%. Aunque el peor anuncio ha sido el recorte drástico en la previsión de beneficios, no por haber un desvío en ventas, si no por cuestiones de valor inmobiliario.

Aunque sus ventas no sean muy boyantes, en comparación con sus competidores no han pasado un 2º trimestre tan malo. Fuente: Sainsbury’s.

Durante estos seis meses han trabajado en mejorar la experiencia de venta, en su MDD y sobre todo, en reducir costes para lograr mejorar los márgenes.

Han instalado en 350 tiendas los scanneres para que los consumidores puedan comprar y salir pasando por las cajas especiales. Llevaban cuatro años con algún piloto, e instalándolo en los supermercados que habría, y ahora se han decidido a empezar a instalarlo en todo el parque. También han instalado la nueva sección de belleza en 100 tiendas.

Siguen trabajando en ser más competitivos en el precio. Han rebajado el PVP de 1000 referencias, y esto les acerca a Asda, el líder de precio del Top 4. Es una cuestión complicada para ellos, porque tambiéntienen una percepción de calidad y valores elevada, y siempre tienen un poco de miedo que rebajar precios pueda comprometer esto. También han renovado gran parte de su MDD de primer precio, para convertirla en las del “estilo discount” que lanzó Tesco hace unos años. Ahora son marcas que tienen un aspecto de negocio tradicional, que dan una sensación de valor y tradición, y que parecen ser muy bien recibidas por los clientes. Esperan acabar la renovación a finales del año fiscal, y también están aplicando un tratamiento similar a la MDD premium, con la aparición esta semana de nuevas marcas en el lineal de carne que siguen esta filosofía.

Nueva MDD premium de Sainsbury’s.

Y también han relanzado el club de fidelización Nectar. La principal novedad es la digitalización del mismo. Siguen saliendo cupones por la línea de caja, pero ahora los clientes pueden hacer más gestiones a través de la App, y se emiten ofertas personalizadas (no son descuentos, es dar más puntos por comprar ciertos productos).

Gestión complicada la de la segunda cadena del país, que tiene que hacer algo llamativo para poder hacer olvidar el fracaso de la fusión, y demostrar que tienen un plan sólido. Las mejoras son algo positivas, y ahora nos queda ver si pasan el test de las Navidades!

Tesco y Lidl: otras formas de promocionar la Navidad.

La campaña navideña es sin duda la más importante de las cadenas. Las familias británicas gastaron el año pasado casi £400 de media en alimentación y bebidas para esos días, y para los supermercados es muy imporante capturar ese gasto.

La batalla no solamente se juega en el campo de las ventas, también es una cuestión de imagen. Desde las presentaciones de productos que se hacen en junio y julio, el lanzamiento de los spot navideños que ocurre a principios de noviembre, el conseguir titulares gracias a la buenas críticas de algunos productos (en esto los discounters son expertos) y finalmente, a principios de enero, la presentación de resultados. Unas malas navidades siempre ponen en cuestión la gestión del equipo directivo e incrementan la presión en su trabajo.

Tesco y Lidl ponen en marcha estos días un par de iniciativas en esta guerra de la imagen, con el objetivo de asociarse a productos del calidad alta, como los que quieres poner en tu mesa en la comida de Navidad.

Fotografía De Lidl

Lidl ofrece catas de sus vinos durante los próximos tres fines de semana, en Londres, Manchester y Glasgow. No parece nada extraordinario, y es natural que quieran promocionar sus vinos para rentabilizar el esfuerzo en elevar la calidad de los mismos y dárselos a conocer a los clientes. Lo divertido de la iniciativa, que se llama “Lidl Chateaux Noir” es que las catas se van a realizar en la oscuridad! Los clientes entrarán en una sala con decoración estrambótica (para alejarles un poco de la realidad física, dicen) y luego se sentarán en una sala a oscuras donde catarán varios vinos de Lidl. El objetivo es desprenderse de prejuicios a la hora de percibir la calidad de un vino, ya que dicen nos guiamos demasiado por la etiqueta y el tipo de botella. De esta forma, estamos solos frente al vino y nos podemos centrar más en el aroma y el gusto. En una tercera sala podrán degustar comida navideña del surtido de Lidl.

Y Tesco pone en marcha bares “Finest”, donde solamente se pueden encontrar productos de la gamma de MDD de Tesco premium. Es algo que podría ser un nuevo formato comercial, pero que por ahora van a ser tiendas efímeras, abiertas unas pocas semanas entre noviembre y diciembre.

En los bares se van a poder degustar los vinos más premium de la marca de Tesco junto con tablas de embutidos, snacks etc, del surtido navideño también. Van a ofrecer talleres a clientes, desde de degustación de vinos, maridajes de productos etc de cara a aprender algunas ideas y trucos para renovar la celebración de las navidades en el hogar.

Tesco ya abrió en el 2016 un bar pop up basado en sus vinos más premium. Fotografía de Tesco.

No hace mucho, en una presentación a inversores, el CEO de Tesco había dejado caer la posibilidad de abrir tiendas “Finest”, pequeños supermercados convenience con el surtido más premim de Tesco. Desde luego no sería un formato que podría extenderse tanto como el actual Tesco Express, pero sin duda podrían abrir bastantes tiendas en los centros de las ciudades, y competir mano a mano con los Simply Food de Marks & Spencer y Little Waitrose.

Un par de buenas ideas para ganar imagen y ganar en asociación a productos de calidad, y calentar motores para la batalla del fin de año ahora que hemos despejado – por ahora – la duda del Brexit.

Problemas en la cadena de suministro de la leche.

La revista The Grocer de este sábado trae un artículo muy interesante sobre la quiebra de Tomlinson, uno de los dos proveedores de leche de MDD de Sainsbury’s.

https://www.thegrocer.co.uk/dairy/is-milk-processing-in-britain-coming-to-the-end-of-the-road/598864.article

La presión sobre los PVPs a la baja y por otro lado la presión para que los ganaderos no pierdan dinero (muchas veces es un compromiso de la RSC del propio supermercado) deja a los supermercados y envasadores sin margen.

Los supermercados deciden el PVP final, y si entran en guerra de precios o no. Compensan la pérdida de margen con otros artículos de la cesta de la compra donde tienen más margen. Pero los envasadores son prácticamente mono producto, y en este caso, tienen las de perder.

The Grocer hace una tabla de las cuentas financieras de los principales envasadores de leche fresca. Apenas un par con ganancias. Paynes vende a tiendas independientes y Foodservice, y Grahams tiene productos premium de su propia marca.

Morrisons vende un producto que llaman ‘Milk For Farmers’, idéntico a la leche de MDD pero más caro y los ganaderos se llevan esta diferencia de precio. ¿Igual habría que tener uno similar que diera más dinero a los envasadores? No sé si lograría tanta simpatía.

Lo que está claro es que esto es una cadena y sin la actividad de todos los eslabones, la leche no llega a las tiendas, como le ha pasado a Sainsbury’s con la quiebra de su proveedor.

Morrisons: reutilizar los envases de platos preparados.

Interesante la renovación de un par de gamas de platos preparados de la cadena Morrisons.

Uno de los focos actuales de los supermercados en este país es reducir el plástico que utilizan en el envase siempre que sea posible. O bien eliminar elementos de plástico que estiman innecesarios, reducir su tamaño y su complejidad (los plásticos multicapa, muy útiles en envases de atmósferas modificadas), o sustituir el plástico por otro material que se pueda reciclar más fácilmente (como por ejemplo bioplásticos, o simplemente cartón). Y siempre considerando otros factores como la seguridad alimentaria, la cadena de suministro y la vida útil. No queremos generar más desperdicio!

En esta gama han optado por otra solución: reutilizar. Es un envase que los clientes pueden usar en casa fácilmente en vez de tirarlo a la basura, para guardar restos de comida en la nevera, como fiambrera, para guardar galletas, etc. Incluso para llevar a Morrisons y pedirle al carnicero que te ponga en ellos la carne, algo que se está poniendo de moda aquí para usar menos envases también en los puntos de venta asistida. Otra estrategia posible dentro de las que tenemos los consumidores a nuestra disposición para reducir nuestro impacto medioambiental (reciclar, reducir, reutilizar, reparar y regular).

No es la primera gama que veo en un envase parecido. Por ejemplo, recuerdo una de Tesco que imita la famosa comida de take away: eran platos de la cocina china e india, llevaban números bien grandes en la etiqueta, imitando la forma de pedir estos platos (en los menús cada plato tiene un número, así es más fácil cuando está al teléfono pidiendo platos con nombre chino). Pero el envase es mucho más endeble que este, y no tan práctico.

Es una solución distinta, veremos si progresa, pero se agradecen las nuevas ideas para solucionar el problema.

Hibridación restaurantes/supermercados: un par más de ideas.

Las primeras barras de sushi que aparecieron en la gran tienda que abrió Whole Foods Market en Kensington, junto con grandes zonas de bandejas con comida donde los clientes podían llenar pequeños contenedores para llevarse a la oficina una comida caliente. Desde aquel momento, los superemercados han ido evolucionando y complementando su oferta de “comida para después” con la de “comida para ahora” (food for now) que muchas veces se prepara incluso en la misma tienda.

Ya son varias las cadenas que cuentan con puestos de sushi en sus establecimientos, aliados a fabricantes de prestigio (como Sushi Daily, en Asda, Waitrose y Sainsbury’s, que se ha convertido en la cadena europea más grande de sushi, con más de 700 puestos) o a marcas de restauración (Yo! Sushi con Tesco, Wasabi con Marks & Spencer). Y se está tomando un camino similar con lo de preparar platos en las tiendas, desde aquel pionero Sainsbury’s Kitchen que vendía bocadillos y sopas que preparaban allí mismo hace casi 10 años, a los nuevos Sainsbury’s Local y algunos Tesco Metro con una oferta de comida caliente muy amplia, los restaurantes de Crussh que Sainsbury’s instala en sus tiendas, los de Burrito Kitchen en Tesco, etc. Y los bares de Waitrose, algunos muy centrados en dar de comer a la hora del almuerzo, otros centrados en el “after work”, con tapas y vino y conciertos de jazz.

También el mundo del foodservice ha recorrido un camino hacia este punto intermedio de restaurante/tienda, basta ver la mayoría de cadenas de QSR que son prácticamente de autoservicio, o las tiendas a la entrada de algunos restaurantes, como las de Carluccio’s, que parecen auténticos colmados.

Fotografía Las Iguanas

Tesco y Sainsbury’s siguen innovando en este campo, aunque de una forma supongo más previsible para un supermercado. En los últimos meses hemos visto como aparecen platos preparados con la marca de cadenas de restaurantes famosas en el Reino Unido, tanto en la zona de congelados como en la de refrigerados. Una iniciativa interesante es la de Wasabi en Sainsbury’s, con su gama de platos de arroz y fideos asiáticos en muchas de sus tiendas, y que también se pueden encontrar en los restaurantes. Pero también se han apuntado otras cadenas como Las Iguanas (una cadena de restaurantes de inspiración latinoamericana), Bella Italia (italiano), Ed’s (de comida norteamericana), y Giraffe (fusión). La idea es llenar los lineales de otro tipo de marcas, que recuerden experiencias agradables. Aunque el reto de replicarlas en el hogar pueda parecer muy grande!

Fotografía de Gousto/Wagamama

La otra idea interesante viene de la mano de la empresa de kits de comidas para preparar en casa de suscripción. Se han asociado con Wagamama para, durante seis meses, ofrecer a los clientes recetas del propio restaurante. Así, los clientes que quieran cocinar en su propia casa los platos que disfrutan en el restaurante pueden pedirlos a Gousto, que les entregará la receta y una caja con todos los ingredientes en la cantidad justa. Me parece una buena idea, me parece fácil que si te gusta un plato de un restaurante y eres un cocinitas, te atraiga la posibilidad de preparlo en casa.

Seguimos avanzando en la mezcla.