El Veganuary empieza en Diciembre.

El ascenso de la corriente actual de reducir el consumo de carne y sus productos, sustituyéndolos por alternativas vegetales se aceleró hace un par de años cuando la campaña post navideña instaba a los consumidores a llevar a cabo cambios en sus hábitos de vida y consumo, para vivir un mes de Enero más saludable, fue tomada por los partidarios del veganismo y pasó a llamarse “Veganary”. De promocionar los smoothies pasamos a dejar de comer carne.

Navidades: del Beef Wellington al Beet (Remolacha) Wellington

Naturalmente, el enero vegano ya dura todo el año al ser una moda establecida en la sociedad, y estos días lo estamos notando claramente en la oferta navideña de los supermercados, que este año es, decididamente, más vegetal que nunca. A lo largo del año la oferta de productos veganos y vegetarianos ha crecido muchísimo, y los platos preparados sin carne ya suponen, según Kantar, un negocio de £310 millones anuales, con crecimientos del 50% en Tesco, y de un 20% en Waitrose (solamente para la subcategoría de platos para compartir).  Estos platos no son solamente nuevas creaciones basadas en recetas que utilizan ñunicamente ingredientes vegetales, también vemos platos populares como lasañas, mac’n’cheese, beef wellington etc que tienen su versión vegana, utilizando productos que sustituyen la carne o los lácteos. 

Para esta campaña tenenos un buen número de opciones para los platos principales de la comida navideña, acompañamientos y entrantes. Incluso en el food to go tenemos alternativas veganas a los bocadillos tradicionales de navidad, como el del asado de pavo con guarnición. Tesco, por ejemplo, ha multiplicado por dos sus referencias veganas/vegetarianas respecto al año pasado, y las demás cadenas tambíen ofrecen muchos más productos.  Y es que se calcula que un 8% de los británicos van a optar por un menú navideño sin carne, una opción que estará presente en el 20% de los hogares.

Y tras las navidades vuelve el “Veganuary” que se ha convertido ya en un evento del gran consumo como lo es la vuelta al cole, el día de San Valentín, o Halloween. Hace unos años bastaba con hacer promociones de productos saludables. Ahora las cadenas planean el lanzamiento de nuevos productos para enriquecer sus gamas vegetarianas.  Llegarán a las tiendas los productos alternativos al atún de Good Catch y de Loma Linda, los snacks de Peakz y Boundless, los sustitutivos de la carne de The Meatless Farm & Co, etc. 

Antes del Veganuary, Enero era el mes de la alimentación saludable.

A pesar de esto, las ventas de carne y pescado siguen unos patrones parecidos a los de los últimos años: paulatino descenso de la carne roja, crecen la carne de cerdo y sobre todo la de pollo, y el pescado, que tuvo un muy malo 2017, pero este año ha sido la proteína animal que mejor se ha comportado, según los datos que recoje Kantar, creciendo por encima de la inflación. Todavía 9 de acada 10 hogares compran proteína animal. 

Anuncios

Asda y Sainsbury’s: reflexiones post anuncio.

Asda Sainsbury Slide 01.jpg
El Mercado donde compiten Asda y Sainsbury’s: con empresas quebradas, nuevos modelos, la amenaza online, y la entrega en casa de productos de restaurantes que solucionan la cena de los clientes de supermercados.

Finalmente, el lunes a las 7 de la mañana Mike Coupe, CEO de Sainsbury’s, Roger Burnley, CEO de Asda, y Judith McKenna, CEO de Walmart International, compadecían ante los medios para anunciar lo que se había ya adelantado el sábado: el segundo y el tercero se unen para superar al primero.

Vamos a hablar mucho de esta unión durante mucho tiempo, porque seguramente hasta el Otoño del 2019 no se pueda producir.

Durante su intervención confirmaban más datos de la operación: Walmart transfiere a Sainsbury’s el negocio de Asda a cambio de £2.970 millones y un 42% de las acciones de la empresa resultante (aunque solamente un 29,9% de los votos). Se van a mantener las dos marcas, las dos oficinas centrales, y Walmart está ya pensando en tomar el modelo de tiendas de Argos que tiene Sainsbury’s en varios hipermercados y llevárselo a USA. Walmart se compromete a ser accionista a largo plazo, y además poner a disposición de la empresa su poder de compra.

Walmart consigue de esta forma reducir sus riesgos, dado que Asda lleva unos años dando entre malas y malísimas noticias (algo mejores últimamente, pero muy poco mejores), pero seguir teniendo cierta presencia en UK (un país del que Walmart ha aprendido muchas cosas en MDD, comercio electrónico, etc). Además Asda es una cantera para Walmart. La propia Judith McKenna, por ejemplo, o Mark Ibbotson, Vicepresidente de Operaciones de Walmart.  Y consigue dinero para continuar su lucha contra Amazon en USA.

Ya que mencionamos a Amazon, Sainsbury’s además consigue blindarse si finalmente viene Amazon con intención de comprar algún supermercado británico.

Uno de los anuncios más significativos ha sido el que gracias al acuerdo los precios de los productos esenciales bajarán un 10%. Junto con que de los £500 millones que se van a ahorrar gracias a sinergias £350 millones vienen de los proveedores, evidentemente éstos ya están temblando y mirando a ver qué hacen sus compañeros en Australia que se las tienen que ver con dos gigantes que dominan una gran parte del mercado. Del análisis que han realizado han visto que el 85% de los productos que venden vienen de 100 proveedores, que tienen mucho más margen que los propios supermercados, y que esperan liberen para pasar esta bajada de precios a los clientes finales. Aquí también va a ser muy importante el papel de IPL, el brazo de Asda que nació para comprar frutas y hortalizas y que ha ido tomando más categorías. Ya son el principal importador de frutas y hortalizas, y si tienen que servir a las tiendas de Sainsbury’s el volumen se duplica, como poco.

Como decíamos el sábado, son dos cadenas con diferencias importantes, y que sirven a consumidores muy distintos. No va a haber integración de imagen, y ambas cadenas mantendrán su marca. Entonces, los ahorros en eficiencia vendrán – además de por los proveedores – por logística y algunos servicios centrales.

La CMA se va a poner a investigar el acuerdo, y eventualmente, decidirá cuantas tiendas tienen que vender para evitar que tengan una posición dominante en algunas zonas. A pesar de otras deciciones pasadas de la CMA no parece que se vayan a pronunciar para que se vendan muchas tiendas. A pesar de los precedentes, los últimos casos invitan a pensar así. Como ahora Aldi y Lidl se consideran también copetencia de los supermercados, y cada tienda de Asda tiene prácticamente pegada otra de Aldi o Lidl, va a costar encontrar lugares donde pueda haber conflicto.

No hay muchas esperanzas en que esta nueva empresa tenga argumentos de peso para darle la vuelta a la situación por la que pasan Sainsbury’s y Asda en la actualidad. El primero está atrapado en medio, y ni consigue mejorar los márgenes ni consigue crecer en ventas con buen impulso. Y Asda, aunque hayan mejorado algo, la situación sigue siendo de debilidad ante los discounters. Las rebajas de precios anunciadas no los pondrán al nivel de los discounters.

Veremos como se desarrollan la investigación y sin finalmente llega esta operación a buen puerto.

 

Asda y Sainsbury’s: fusión para liderar el gran consumo en UK.

El gran consumo británico está muy agitado! Se acaba de consumar la compra de Booker por parte de Tesco, Coop compra Nisa, Amazon compró Wholefoods el año pasado… y las operaciones truncadas (Asda y Sainsbury’s han tratado de comprar alguna cadena más pequeña este último año). Justamente hace un año David Hughes y yo hacíamos un poco de broma diciendo que Amazon iba a comprar Sainsbury’s en UK, y ahora resulta que Sainsbury’s es protagonista de otra operación imposible: Según Bloomberg, Walmart y J Sainsbury’s están ultimando las negociaciones para fusionar sus negocios en UK, y de esta forma, crear un negocio que sería el líder del gran consumo en el Reino Unido, superando al mismísimo Tesco.

A media tarde J. Sainsbury’s ha reconocido las conversaciones, y se emplazaba a un comunicado oficial que se haría el próximo lunes.

Sainsbury's News.jpg

Según las fuentes, Walmart transferiría Asda a J. Sainsbury’s, y a cambio recibiría un cierto número de acciones de la empresa resultante.

La operación será estudiada atentamente por el organismo encargado de velar por las cuestiones de competencia en UK, la CMA (Competition and Markets Authority), que puede poner condiciones para autorizar la fusión. En algunas ocasiones, ha sido muy exigente y en otras fusiones de supermercados en el pasado obligó a las cadenas a vender un número significativo de tiendas. El caso de Tesco/Booker ha sentado un precedente importante en esta cuestión, y algunos analistas que han comentado sobre esta noticia no piensan que vaya a haber muchos problemas para autorizar la operación, salvo la inevitable venta de algunas tiendas que estén muy cerca unas de otras, o en algunos vecindarios donde solo haya tiendas de las dos cadenas. Aunque está por ver y se prevee una larga investigación. La presencia de los discounters en UK asegura que a pesar de tener empresas con una cuota que roce el 30% del mercado, no puedan ejercer posición dominante y subir precios de los productos, ante la capacidad que tienen los discounters de ofrecer precios mucho más bajos que los demás, y además, en un periodo de plena expansión y aperturas de tiendas.

Como decíamos, el grupo resultante alcanzaría una facturación de más de £50.000 millones, por encima de Tesco. Según Kantar, la cuota actual de Sainsbury’s es del 15.8% y la de Asda un 15.6%, por lo que unidos superarían a Tesco, que cuenta con un 27.6%. El grupo resultante tendría unas 2.800 tiendas, y 350.000 empleados. Ambas cadenas tienen presencia en todo el país, aunque Sainsbury’s tenga más presencia en el sur, y Asda en el norte. También tienen negocio en los tres canales habituales, aunque para Asda el predominante sea el de los grandes hipermercados, y Sainsbury’s sea fuerte en convenience y también ha desarrollado mucho el online. Los clientes de ambas cadenas son muy diferentes. Asda es precio, y sus clientes esperan la calidad justa a precios bajos, mientras que Sainsbury’s ofrece valor y valores, y sus clientes están dispuestos a pagar algo más por mejor servicio, una calidad algo más elevada, y productos que respeten el medio ambiente, y sean de comercio justo.

Aunque todavía es muy pronto, parecerá muy raro que vayan a operar bajo una sola enseña. Dada la gran diferencia que hay entre ambos tipos de clientes, lo más razonable es que mantengan las dos marcas, y los beneficios vengan más por un mayor poder de compra, consolidación de las oficinas centrales, y seguramente el traspaso de aprendizajes de un negocio al otro (eficiencia y costes en el caso de Asda, online y MDD en el caso de Sainsbury’s).

Las dos cadenas se encuentran en la actualidad en momentos complicados. En general la situación del mercado es compleja ante la pérdida de poder adquisitivo de las familias, la desconfianza imperante, el Brexit, la inflación que tienen que contenter supermercados y fabricantes, el crecimiento de los discounters, y la amenaza potencialmente disruptora de Amazon. Pero Sainsbury’s lleva tiempo que no acaba de crecer a buen ritmo y sigue sin recuperar margen, y Asda, aunque ya ha superado el bache tremendo de hace un par de años, la recuperación todavía es muy incipiente. Sin embargo, el nuevo grupo no va a resolver uno de los problemas principales: seguirán siendo más caros que los discounters, y tendrán que trabajar muy duro para evitar seguir perdiendo clientes por este motivo.

Se avecinan más cambios en este mercado, ya veremos si y cómo se aprueba esta operación, pero lo que está claro es que desde la noticia Tesco/Booker no han parado de salir noticias de compras y fusiones, con la esperanza de ganar tamaño para afrontar mejor los retos del mercado.

Asda Price Low.jpg

Which? elige a Morrisons como el supermercado más barato del 2017.

La asociación de consumidores Which? encarga cada año un estudio a mysupermarket para analizar precios de las cadenas y elegir al más barato de todos.

El de este año ha resultado Morrisons, que ha superado por 4 peniques a Asda, el ganador del año pasado. Es un premio con un cierto eco en los medios y las redes sociales, y sobre todo, la ratificación independiente por parte de una entidad respetada y reconocida de ser barato.

La metodología hace que los discounters no puedan participar. Toman durante todo el año el precio de 75 productos habituales en la cesta de la compra y hacen la media mensual. Como eligen marcas de fabricante, los discounters no tienen muestra suficiente.  Las cadenas analizadas son el top 4 (Tesco, Sainsbury’s, Asda y Morrisons), y Waitrose y Ocado. Sorprende que la diferencia entre el más barato (Morrisons) y el más caro (Waitrose) es de poco más de 11 libras. Desde hace unos años las cadenas igualan los precios de los productos de marca de fabricantes, directamente comparables, y las diferencias se deben a algunas promociones, y a los productos de MDD.

Shopping-bags-NEWS-INLINE_V4-768x461.jpg
Fuente Which?

The Grocer también tiene un análisis de cestas de la compra semanal, el llamado Grocer 33. Compran 33 productos en el top 4 y Waitrose (de forma esporádica incluyen uno de los discounters o Iceland, y una vez al año Ocado al hacer la compra online). Habitualmente la cadena más barata es Asda, que esta temporada lleva 17 victorias, por 4 de Morrisons y 3 de Tesco.

Reino Unido: un año de inflación tras la guerra de precios.

A finales del año pasado las subidas de precio volvieron al mercado del gran consumo británico. Las cadenas habían iniciado una guerra de precios en el 2013 para recuperar clientes que se iban al discount, y gracias a oleadas sucesivas de rebajas en los precios, la inflación interanual llegó a mantenerse en el -3%  durante varios meses, con una pérdida de valor inmensa.

La devaluación de la libra tras la votación del Brexit puso en apuros a muchos agentes. El Reino Unido importa una gran cantidad de sus alimentos, que se encarecieron por esta circunstancia. Las empresas del gran consumo mantuvieron precios durante seis meses más, pero en noviembre y en diciembre llegaron las subidas de precio, a pesar de acercarse la Navidad.

¿Qué hemos podido ver este año? Las cadenas se marcan de cerca unas a otras, y la inflación ha subido a la par en todas ellas – salvo Tesco en el último periodo, que se desmarca algo, como se ve en la gráfica de The Grocer, superando la media de inflación del top 4 en un punto, porque seguramente había tratado de contener la inflación durante la primera mitad del año.

2017 12 Grocery Price Inflation The Grocer.jpg
Fuente: The Grocer

Este encarecimiento de los productos provoca que los consumidores vuelvan a algunas de las tácticas que manifestaban durante la pasada crisis financiera, la de la compra inteligente. Ahora las cadenas no ofrecen tantas ofertas como antes, y los shoppers no cambian tanto de tienda como antes (cuando abandonaban el top 4 por el discount de forma masiva) pero sí que se decantan por versiones más baratas de sus productos favoritos. Y los propios fabricantes y distribuidores también han tenido iniciativas para enmascarar la inflación, reduciendo el tamaño o el peso de los productos pero manteniendo el precio (seguramente el caso más llamativo es el de las guirnaldas navideñas de Tesco, que según The Grocer son un 15% más cortas este año!)

El mercado crece gracias a la inflación, pero un punto o un punto y medio por debajo, porque los consumidores compran menos producto. Los únicos que han conseguido crecer de forma efectiva este último año son los discounters, que siguen creciendo en cuota de mercado. Ya no hay tanta diferencia de precio entre ellos y el top 4, pero su reputación firme de ser baratos y la apertura de tiendas les ayudan a seguir creciendo, como se ve en la gráfica de Kantar.

2017 12 Kantar One Year Graph.jpg
Aldi (gris) y Lidl (morado) son las dos cadenas que logran ganar cuota de mercado.              Fuente: Kantar Wordpanel.

Se espera que a partir de ahora la inflación ya no crezca tanto y haya una cierta estabilización. Las empresas siguen sin recuperar el margen de antes de la guerra de precios, y los precios de algunas materias primas globales están aumentando de precio, pero por otro lado, se han anualizado ya las devaluaciones de la libra, y parece que las noticias sobre el Brexit ya no provocan tantas oscilaciones como durante el segundo semestre del 2016.

Lidl supera a Waitrose.

Esta mañana Kantar Worldpanel daba las cifras de los últimos tres meses del gran consumo británico, por el que hemos pasado por un verano anticipado en mayo y junio, y un otoño precoz al final del periodo.

Lidl New Card.JPG
Welcome Card de Lidl: el retailer ofrece productos gratis a los clientes que van a comprar de forma repetida a las nuevas tiendas.

Los ganadores vuelven a ser los discounters que son los que más crecen, y en esta ocasión, el protagonismo se lo lleva Lidl, porque avanza puestos en el ranking del mercado y supera a Waitrose alcanzando el séptimo puesto. Lidl tiene un 5,2% de la cuota del mercado, ha ganado 0.7 puntos de cuota en un año y ha crecido un 18.9% en el periodo.

Mucho de este crecimiento viene dado por la fuerte expansión de la cadena, que está abriendo tiendas a un ritmo muy elevado. Las estrellas del surtido han sido las bebidas alcohólicas y las frutas y hortalizas, y Kantar apunta que Lidl está teniendo un éxito muy grande entre familias con niños pequeños. Ya son 10 millones de hogares los que han comprado en un Lidl en los últimos 3 meses.

Por detrás en velocidad de crecimiento está Aldi, con un 17,2%, a consecuencia de las aperturas de tiendas también. El top 4 crece en el rango del 1,4% de Asda y 3% de Tesco, todos creciendo por debajo de la inflación que calcula Kantar, un 3,3% para este periodo. Por lo tanto, no alcanzando el potencial de los aumentos de precio. El total del mercado ha crecido un 4%, gracias a los discounters, y a otros retailers del grupo de los pequeños que también gozan de buenos niveles de crecimiento, como Marks & Spencer, Iceland y Ocado.

 

Arla: crear valor en la sección de la leche.

Resultados modestos, si lo comparamos con el total del mercado, pero son buenos los esfuerzos de la cooperativa anglodanesa por presentar novedades al mercado y tratar de buscar elementos que los aparten de la brutal lucha por precio.

Ya saben lo que pasa en el Reino Unido con la leche, una historia similar a la de otros tantos mercados. Aquí tiene que cumplir con una serie de condiciones demandadas por los shoppers: fresca, inglesa, en la botella típica, y además, contar historias bucólicas. Pero cuando llegan las guerras de precio y hay que llevar a los clientes a la tienda, la leche es una de las primeras referencias que se lleva un sopapo, y se le caen continuamente peniques de su precio. Es una commodity, y aquí perdió un 30% de su valor en unos pocos meses de guerra de precio. El precio de cuatro pintas (2,2 l, la referencia básica) llegó a los 90 peniques… poco más de un Euro. Y aunque se ha recuperado un poco, ahora está a £1, un precio que tampoco da para muchas alegrías.

arla_farmers-milk_4-pint_whole.jpg
La leche de los Ganaderos de Arla, que recauda más dinero para ellos. Fotografía Arla.

Arla ha sido uno de los agentes más activos e innovadores en esta categoría, lanzando productos con vocación de generalistas, no tan nicho como otras propuestas que podemos ver en los lineales. En su última presentación de resultados reflexionaban sobre sus lanzamientos. Gracias al diferencial de precios de estos nuevos productos con la referencia básica, Arla había conseguido unas ventas de £95 millones más. No es mucho, y además si consideramos que sus ventas descendieron en £300 millones, pero por lo menos es un esfuerzo en la dirección correcta.

Frente a la guerra de precios, el bajo consumo de las generaciones más jóvenes, y la popularidad de las dietas basadas en vegetales, Arla propone innovar. Sus productos no siempre son rompedores, pero en muchos casos bien alineados con los consumidores y sus necesidades. Desde formatos de leche adaptados a la misión del food to go, las llamadas leche de ganaderos (con su propia marca y MDD para Morrisons) que son más caras y prometen pasar más dinero directamente a los ganaderos, leches con sabor mejorado (la Leche B.O.B., best of both, que tiene el contenido graso de una leche desnatada pero el sabor de una leche con más grasa), y un par de leches enriquecidas, con vitamina D exclusiva para Asda, y la Big Milk, leche fresca enriquecida con nutrientes, especialmente destinada para niños de 1 a 5 años.

Otras empresas están lanzando productos mucho más nicho, como decíamos. La proteína es una tendencia importante ahora, y se refuerza la comunicación sobre el contenido de proteínas en algunas marcas de batidos. Incluso algunos productos se enriquecen con proteínas del suero. O se decantan por lo artesano, y tradicional, apelando a consumidores que buscan productos más premium.

 

Los plátanos y la leche rompen la baraja.

Finalmente, el resto de cadenas han seguido el paso marcado por Aldi y Lidl hace una semana, y a lo largo de la semana pasada han ido subiendo el precio de los plátanos, y en algún caso, también de la leche.

Asda y Sainsbury’s subieron los precios a principios de semana, desde los 68p por kg a 72p. Sainsbury’s sigue manteniendo la promesa de vender solamente plátanos de comercio justo.

Y justo el viernes Tesco y Waitrose subían también el precio de los plátanos.

El precio de los mismos llevaba tiempo sin moverse de los 68p por kg, precio al que los puso Asda en abril del 2011, y que los demás siguieron. Durante estos años el sector productor de plátanos ha pasado por varios problemas de suministro, pero el precio se ha mantenido invariable hasta que la devaluación de la libra ha dejado sin margen a los distribuidores británicos, y han acabado por subir el PVD

Asda e Iceland también han subido el precio de la referencia básica de leche, la botella de las 4 pintas, aunque en esta ocasión se deba más a la variación del precio global de la leche, al ser un producto nacional que no se importa apenas tiene efecto sobre el producto devaluación de la libra.

Todo indica que nos acercamos poco a poco al final de esta etap de guerra de precios y deflación. Según la BRC, los productos frescos siguieron bajando de precio el último mes, un 1,2%. Una cifra algo menor que el 2% registrado el mes anterior. 

mysupermarket-banana-i

 

MySupermarket Banana II.jpg
MySupermarket ya muestra las subidas de precio. Un 13% respecto al precio anterior.

Los restaurantes se benefician algo del Brexit.

Giraffe Heathrow.jpg

Una de las consecuencias más sonadas y tangibles del Brexit ha sido la devaluación de la libra esterlina frente al Dólar de Estados Unidos y el Euro. Justo antes del verano, las vacaciones se han encarecido casi un 20%!

En un  informe que acaba de publicar la empresa de fidelización y marketing Cardiolytics se analizan los cambios en el gasto de los británicos en este último periodo. Está basado en el gasto de 10 millones de clientes de los bancos con los que trabajan.

La restauración crece un 12% comparado con el gasto del año pasado, y el segmento de las opciones de restauración más baratas (fast food etc)  alcanzan un crecimiento del 34% interanual. Dicen que este crecimiento se debe sobre todo a las nuevas posibilidades de entrega en casa, gracias a empresas como Deliveroo. Las cifras que recoge Barclays sobre el gasto en restauración son similares, y también positivas. Las primeras cifras que se ofrecieron para el mes de julio fueron negativas, con un descenso en el gasto en pubs y restaurantes del 0.44%, pero luego las del mes de agosto ya fueron de buen ritmo de crecimiento, con un 13%.

El crecimiento en la restauración se debe a una combinación de factores, por un lado menos vacaciones fuera de UK por la devaluación de la moneda (16% menos en gasto en billetes de avión), y además porque gracias a la guerra de precios, las compras en supermercados les salen más baratas a los británicos y así pueden derivar estos ahorros al salir a cenar o comer fuera de casa (el gasto en gran consumo dicen supone un 25% del gasto total de los hogares, frente a un 27% hace dos años).

Los ingleses, selectivos con lo que comen.

Ya sé que alguno de Uds me hará broma con el titular. Me parecía interesante escribir aquí sobre una nota que publicó Nielsen hace unos días, y lo que puedo ver en los supermercados de este país.

La expansión más que evidente de un nuevo modelo de alimentación se ve reflejada no sólo en algunas cadenas pioneras en esto, como Whole Foods Market y Planet Organic, si no también en cómo van ampliándose las secciones del “Free From” en los supemercados ingleses, desde los más baratos a los más caros (con el término “free from” aquí se designan a los alimentos sin gluten, lactosa, y otros alérgenos). Y hay números para apoyar estas percepciones. Según Kantar, la categoría había crecido un 27% en valor y casi un 20% en volumen (frente a unos números tristísimos que no quiero ni recordarles para el total del gran consumo). Algunos supermercados se han tomado muy en serio esta categoría, sobretodo los que están más en el lado de la calidad y el premium (por ejemplo, Waitrose tiene una cuota del 10% de esta categoría, frente a casi el 5% del total de gran consumo, aunque no es algo exclusivo en ellos), y la impulsan, con muchos productos de marca de fabricante, pero también con muy buenas propuestas de MDD. La misma sección de frescos y la de congelados ha ganado una nueva categoría, que son los productos sin carne, preparados a partir de micoproteínas o proteínas de legumbres.

Sainsbury's Free From I.jpg

Y estos productos han alcanzado un halo de salud. Según una encuesta para The Grocer, el 13% de los encuestados declaraban tener una intolarancia, pero casi una tercera parte declaraban comprar este tipo de productos porque son considerados mejores para la salud! Y ahora Nielsen publica un informe profundizando en esto.

En este informe hablan de un 40% de consumidores que evitan consumir ciertos ingredientes, revelando unos importantes condicionantes en lo que compran.

Los principales no tienen relación con estar a dieta, pero sí con el deseo de una alimentación más saludable. El 45% quieren evitar comprar productos con aditivos artificiales y edulcorantes, y un 42% con azúcar añadido. Cuestiones relacionadas con la fabricación y envasado de alimentos también tienen mucha importancia, como evitar productos con OGM (41%), envases que utilicen BPA (40%), productos críados con antibióticos/hormonas de crecimiento (45%) grasas saturadas (37%) y sodio (35%). Las alergias aparecen en noveno lugar, con un 16% que evitan el gluten.

El informe también valora las preferencias de los hogares que tienen al menos un miembro alérgico a algún alimento. Del 20% de hogares que cumplen este precepto, un 30% evitan consumir gluten, 43% cereales, 38% huevos y 36% lactosa o lácteos.

No siempre se toman estas medidas por tener una intolerancia o alergia. Como decía antes, muchos de estos productos tienen un halo de salud, y como los consumidores están más preocupados por su salud, los compran. Quieren tomar medidas para evitar sufrir en el futuro de diabetes, tener un alto índice de colesterol, o ser obesos.  En el informe de Nielsen también destacan el poder de internet, como fuente de información al alcance de casi cualquier consumidor, y que les ayuda a tomar decisiones.

Las demandas van cambiando, y la oferta debe ir adaptándose.  Lo estamos viendo aquí, como van perdiendo ventas productos asociados a alto contenido en sal (sopas enlatadas) y azúcares (zumos) frente a opciones que se entienden más saludables, como productos refrigerados. Y este tipo de productos, “free from”, pronto van a alcanzar unas ventas de £1.000 millones anuales, una cifra nada desdeñable.

Sainsbury's Free From.jpg