Aldi UK contra el desperdicio de alimentos.

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Otra cadena más en el Reino Unido que muestra su compromiso para luchar contra el desperdicio alimentario, marcándose objetivos y poniendo en marcha iniciativas para reducir el desperdicio.

No han publicado datos de lo que tiran, comparado con otras cadenas, pero es importante asumir compromisos. El suyo es que antes del 2030 van reducir el desperdicio a la mitad.

La acción que les va a reportar una mayor reducción es el reforzar los mecanismos de colaboración con bancos de alimentos. Quieren trabajar más cerca de FairShare  (la organización que lleva alimentos a los bancos de alimentos) para ser capaces de donar más productos que están a punto de superar fecha de caducidad.  Empezaron a redistribuir este tipo de productos en el 2015, y ya han donado más de mil toneladas en el Reino Unido e Irlanda. Este año han empezado a trabajar con FoodCloud, la empresa que facilita que los supermercados donen directamente a bancos de alimentos los productos, sin necesidad de intermediarios que no llegan a todos sitios.

En la parte de prevenir el desperdicio, van a implantar una campaña de concienciación en tiendas utilizando las recomendaciones de WRAP UK, educando a los consumidores y proponiéndoles consejos de conservación de los alimentos. También trabajan con los proveedores mediante dos programas:

  • la colaboración con Company Shop, la fundación que compra excedentes a los proveedores a un precio descontado y luego los vende en sus tiendas en zonas deprimidas del país. Empezaron el programa en el 2015, y ahora participan unos 600 proveedores y se han redistribuido 1600 toneladas de productos.
  • colaboración en varios grupos de trabajo con otras cadenas, proveedores y empresas de logística, donde buscar formas de reducir el desperdicio en la cadena de suministro. WRAP lidera uno de estos grupos, Friends of Champions, y otro más del IGD destinado a elaborar informes y compartir datos que permitan a todos mejorar.

Tesco fue una de las primeras cadenas en marcarse objetivos contra el desperdicio, y poco a poco el resto de cadenas (Asda, Sainsbury’s, etc) se les va uniendo en este cometido.

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Acumular para evitar el caos del Brexit.

Curioso el artículo que aparecía en The Grocer la semana pasada, sobre los preparativos de las empresas para afrontar el Brexit.

El pasado lunes 19 de marzo se anunció la forma que tendría la relación Unión Europea / Reino Unido durante el periodo de transición del que se venía hablando como una posibilidad (desde que se acaba el plazo dado por el artículo 50 hasta la salida definitiva del Reino Unido de la Unión Europea, a finales de diciembre del año 2020). Gracias a este acuerdo, si finalmente entra en vigor en marzo del año que viene, las empresas tendrán  algo más de tiempo para prepararse porque se mantiene el mercado único, la unión de fronteras, y la gran mayoría de las relaciones establecidas entre el Reino Unido y la Unión.

Las empresas del sector alimentario dependen en buena medida de las importaciones desde la Unión Europea, y están muy preocupadas no solamente por la gestión de las fronteras en el escenario post Brexit, si no por cómo va a ser el día después, cuando los oficiales en las fronteras británicas tengan que poner en marcha las nuevas medidas que el Reino Unido habrá ido preparando durante el periodo de transición. Naturalmente, tratándose de alimentos, y además en muchos casos perecederos, la preocupación por no dejar las estanterías de las tiendas desabastecidas es elevada.

Y es para evitar el caos que se puede producir las empresas preparan planes de contingencia, y según ha sabido The Grocer, algunas empresas planean acumular todo lo que puedan, y así evitar importar en la medida de lo posible durante las primeras semanas del post Brexit. Al problema de las fechas de caducidad y que no se puede hacer con todos los alimentos (verduras y otros frescos) hay que añadir el impacto que tendrá acumular producto de forma extraordinaria en el cash flow de la empresa, y los costes del propio almacenamiento, ya sea a temperatura ambiente o congelado. Pero de esta forma evitarán desplazar camiones por las fronteras, algo que potencialmente puede ser caótico los primeros días de enero del 2021, hasta que todo esté normalizado y empresas y oficiales estén ya acostumbrados a los cambios.

Es una solución práctica pero costosa, a la que se verán abocadas algunas empresas que quieran reducir sus riesgos mientras no haya más certezas alrededor del Brexit.

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La Federación de Detallistas se imagina el escenario de las importaciones y exportaciones post Brexit como un laberinto prácticamente interminable.

UK: vuelven las bajadas de precios.

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Tras un año y medio de inflación, se empiezan a ver signos de guerra de precios entre las cadenas británicas. Habíamos vivido esta situación durante tres años antes que el anuncio del Brexit devaluara la libra esterlina. Entonces, los productos importados se empezaron a encarecer como correspondía, y al final fabricantes y distrubuidores tuvieron que pasar los costes al público.

Esta vez no es Morrisons quien empieza, cadena que vive ahora un buen momento, si no Sainsbury’s y The Coop, dos negocios bajo presión.

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Hace unos días The Coop anunciaba que invertían £50 millones en reducir los precios de 640 productos básicos, tanto de marca como de su gama de MDD. Dicen que gracias a estas rebajas (para algunos productos llegan al 30%) sus clientes pueden llegar a ahorrarse £120. The Coop está en pleno proceso de transición, y registró pérdidas en sus cuentas del año pasado. Han trabajado mucho en su surtido y en la adaptación de las tiendas a los clientes que compran en ellas, y así competir mejor con las tiendas de convenience de Tesco y Sainsbury’s.

Y esta última cadena, Sainsbury’s, también ha decidido seguir por esta línea. Ellos han decidido invertir £150 millones para reducir el precio de 930 referencias. Según ellos, los clientes pueden ahorrar £4.50 a la semana, lo que supone gastar un 8% menos. Las rebajas también afectan a productos de marca y de MDD, de la mayoría de categorías. Gracias a esta medida Sainsbury’s se puede acercar a los precios de Tesco, pero queda todavía lejos de los precios de los discounters alemanes.

Se ve como una medida destinada a recuperar cuota de mercado de forma rápida. El aumento de ventas que experimenta Sainsbury’s se debe a la inflación, y desde noviembre pierden mes a mes cuota de mercado. Cuando Morrisons empezó la guerra de precios hace unos años, Sainsbury’s siguió como las demás cadenas, pero enseguida se vio penalizado por sus clientes al darse un conflicto entre la imagen de calidad y valores que quieren dar, y la carrera hacia el fondo que es la guerra de precios. Aquella vez idearon el lema de “poner los precios a trabajar por los clientes”, reduciendo el número de promociones y seguir una estrategía de SPB.

The Coop también tiene una relación especial con las bajadas de precios. Ellos también se precian de tener unos valores elevados, tratando de poner en el mercado productos de credenciales superiores, por ejemplo dando más prioridad al comercio justo. Aunque hace un par de años anunciaron que iban a relajar estos principios para poder competir mejor en precio, al final optaron por no hacerlo y trabajar más en adaptar la oferta para ser más relevantes, no más baratos. Incluso últimamente están subiendo el listón, con compromisos de carne 100% inglesa, más referencias de comercio justo, y el último, utilizar siempre carne de cerdos criados en libertad.

No obstante, el mercado sigue estando muy complicado para todos, con mucha presión por el mal estado de las economías familiares. Veremos pronto si las demás cadenas del top 4 reaccionan y entramos en otro ciclo de rebajas.

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Pret a Manger regala para que regales.

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La reconocida cadena de restauración rápida Pret a Manger vuelve a ser noticia gracias a una iniciativa “amable”.

Desde que empezaron el negocio han prestado atención a las cuestiones de responsabilidad social, siendo su principal iniciativa la donación a bancos de alimentos de los productos que sobraban al final del día. Incluso tienen sus propias furgonetas de reparto, por lo que no siempre los bancos de alimentos tienen que ir a las tiendas a recoger la comida, a diferencia de otros agentes que reparten su comida. También  tienen su propia fundación, la Pret Foundation Trust, que se dedica a trabajar con las personas sin hogar, tratando de reintegrarlas en la sociedad a través de ofrecerles un puesto de trabajo.

La última iniciativa pretende repartir alegría: van a regalar 300,000 cafés gratis durante esta semana a clientes escogidos al azar. Pero les pedirán a los escogidos que regalen el café a otra persona, y así crear momentos agradables. Ya regalan cafés a los clientes cuando los ven muy agobiados, lo llaman “amabilidad aleatoria” y con esto esperan crear más apego a su marca.

Entonces, al comprar tu comida en Pret, el dependiente puede decidir entregarte tambíen un cupón “regala una sonrisa” que se puede canjear por un café hasta finales de Abril. La condición es que lo regales a alguien!

El Árbitro de la Cadena abre una investigación a The Coop.

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La figura del Árbitro de la Cadena en el Reino Unido es la encargada de velar por la aplicación de un código determinado en las relaciones entre proveedores y los principales supermercados. Va realizando encuestas entre los proveedores y entrevistas a los supermercados para calcular “la temperatura” de las relaciones, y cuando tiene suficientes indicios de la existencia de un problema, tiene la capacidad de abrir una investigación.

Es un asunto muy importante y que las cadenas se toman muy en serio. La primera investigación se abrió a Tesco pero no acabó en multa porque el árbitro consideró que las medidas correctoras que había tomado Tesco eran suficientes. Ahora se abre la segunda a The Coop, y de acabar en multa podría alcanzar los 70 millones de libras.

Varios proveedores se han quejado de cambios en la forma de realizar el control de  la entrada de productos en sus almacenes logísticos. La cadena llevaba un tiempo reclamando por muchas cuestiones, de forma injustificada según los proveedores, y pasando cargos a éstos por mala calidad. La queja de los proveedores ha llegado al Árbitro de la Cadena, y el propio Coop ha reconocido malas prácticas. Por ello ha empezado a devolver cargos a más de cien proveedores. No se puede actuar contra estas clausulas de calidad y nivel de servicio si están en el contrato, pero si como parece el caso, si se cambian de forma unilateral y sin aviso por parte del distribuidor, el Árbitro puede sancionar.

A pesar que la investigación va a seguir y los proveedores están aportando más evidencias de los problemas, parece que la respuesta de The Coop ha sido muy colaborativa, reconociendo los problemas y tomando medidas para atajarlos. A pesar de la capacidad de multar que tiene el Árbitro, como ya comentó cuando investigó a Tesco, prefería conducir la situación hacia reparaciones a proveedores y revisión de procesos en los distribuidores para asegurarse el cumplimiento del código. Es una forma de ejercer que por ahora está dando buenos resultados, y la función del Árbitro está muy bien valorada por todos los agentes de la cadena con los que está involucrada.

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The Coop: mayor compromiso con el comercio justo.

Tras una etapa en la que pusieron el precio por delante de los valores, The Coop ha recuperado su inciativa de dar ejemplo en cuestión de valores, y lleva un año aproximadamente desarrollando nuevas inciativas para reforzar sus credenciales.

A la utilización de carne de UK en todas sus referencias de MDD, la promesa de utilizar también solamente chocolate de comercio justo en su MDD, se le une ahora la promesa de utilizar tambíen en todos sus productos de MDD únicamente té, café y plátanos de comercio justo.

Su objetivo es crear una nación de clientes de comercio justo.

El logo de Fair Trade es uno de los más reconocidos por los consumidores del Reino Unido. Lleva más de 20 años presente en las vidas de los británicos, y lo reconocen un 72% de los compradores.

Las flores también son otro producto en el que The Coop está trabajando, aunque por ahora no ofrecen el 100% de flores de comercio justo.

En los últimos tiempos el sello Fairtrade ha sido cuestionado y estó se materializó en que Sainsbury’s, otra de las cadenas que más apuesta por el comercio justo, decidiera diseñar su propio programa de comercio justo y empezar a aplicarlo al té.

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Tesco completa la compra de Booker.

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Los CEO de Booker y Tesco. Fotografía de Tesco plc.

Después de 13 meses desde que la oferta se hizo pública, y un largo proceso de investigación por parte de las autoridades de la competencia, hoy se consuma la integración de Booker en Tesco. La semana pasada tanto los accionistas de Tesco (85% a favor) como los de Booker (83%) daban luz verde al proceso de compra.

El nuevo grupo pasará a facturar en UK unos £47.000 millones, y el nuevo CEO de Tesco UK será Charles Wilson, CEO de Booker.

De esta forma Tesco ahora tiene un mayor acceso al canal convenience, y desarrolla un nuevo canal, el foodservice, dado que Booker facturaba £1.700 millones a pequeños restaurantes, a los que abastecía desde su cash & carry.

Las sinergias más evidentes van a ser de poder de compra, pero parece que los dos equipos van a pensar de forma muy imaginativa. En algunos Tesco ya han aparecido zonas discount, con packs tamaño hostelería para la venta al público. Y en un hipermercado han instalado una tienda Chef Central, un mini cash & carry con productos Booker de alimentación, limpieza, y bebidas, y de su propia MDD, Chef. Al contrario que otros cash&carry, no hace falta estar registrado ni tener cuenta abierta, y se puede acceder a comprar como si fuera un supermercado.

Esta fusión puede llegar a ser el evento más importante del año, y va a revolucionar el mercado del foodservice y el de los mayoristas que dan servicio a los supermercados convenience independientes y pequeños. El foodservice ahora va a tener a su disposición un experto en todo, que puede ofrecer una gama de productos frescos de mucha más calidad que la que venía ofreciendo Booker, y además, por poder de compra puede ofrecer unos precios muy competitivos. El conocimiento del canal y los clientes lo tiene Booker, y seguramente, se acercarán nuevos restauradores atraídos por los precios y los frescos. El impacto en las empresas que sirven a supermercados ya se ha hecho sentir, con P&H quebrando, y los movimientos de Sainsbury’s, Coop, Nisa, y otros operadores, con expectativa de nuevas adquisiciones y una mayor concentración del sector en breve.

De esta forma acaba una marca centenaria en el Reino Unido. Booker fue fundada en 1835 y originalmente era un negocio de comercio internacional martítimo, y a partir de allí desarrolló el negocio de distribución de alimentos, y de cultivo y venta de commodities agrícolas.