Morrisons: reutilizar los envases de platos preparados.

Interesante la renovación de un par de gamas de platos preparados de la cadena Morrisons.

Uno de los focos actuales de los supermercados en este país es reducir el plástico que utilizan en el envase siempre que sea posible. O bien eliminar elementos de plástico que estiman innecesarios, reducir su tamaño y su complejidad (los plásticos multicapa, muy útiles en envases de atmósferas modificadas), o sustituir el plástico por otro material que se pueda reciclar más fácilmente (como por ejemplo bioplásticos, o simplemente cartón). Y siempre considerando otros factores como la seguridad alimentaria, la cadena de suministro y la vida útil. No queremos generar más desperdicio!

En esta gama han optado por otra solución: reutilizar. Es un envase que los clientes pueden usar en casa fácilmente en vez de tirarlo a la basura, para guardar restos de comida en la nevera, como fiambrera, para guardar galletas, etc. Incluso para llevar a Morrisons y pedirle al carnicero que te ponga en ellos la carne, algo que se está poniendo de moda aquí para usar menos envases también en los puntos de venta asistida. Otra estrategia posible dentro de las que tenemos los consumidores a nuestra disposición para reducir nuestro impacto medioambiental (reciclar, reducir, reutilizar, reparar y regular).

No es la primera gama que veo en un envase parecido. Por ejemplo, recuerdo una de Tesco que imita la famosa comida de take away: eran platos de la cocina china e india, llevaban números bien grandes en la etiqueta, imitando la forma de pedir estos platos (en los menús cada plato tiene un número, así es más fácil cuando está al teléfono pidiendo platos con nombre chino). Pero el envase es mucho más endeble que este, y no tan práctico.

Es una solución distinta, veremos si progresa, pero se agradecen las nuevas ideas para solucionar el problema.

Tesco: medidas para reducir los envases de plástico.

Fotografía de Tesco.

La semana pasada el CEO de Tesco Dave Lewis publicaba un artículo en el periódico The Guardian sobre las iniciativas del supermercado para reducir la cantidad de envases de plástico que ponen en el mercado y acaban en los vertederos. El objetivo de la comunicación no solamente era sacar pecho, si no también pedir a la administración pública iniciativa en este tema tan importante para los consumidores.

Desde principios del 2018, al poco de emitirse el programa de la serie Blue Planet II que encendió las alarmas, Tesco empezó a auditar sus productos y sus procesos, para ver la naturaleza de los materiales plásticos que utilizan en sus productos. El objetivo era identificar aquellos que son difíciles de reciclar, los que pueden ser prescindibles, y qué otros materiales pueden utilizar. De allí salió el compromiso de acabar este año (2019) sin plásticos que son difíciles de reciclar en sus productos de MDD. Encontraron que el 13% de la cantidad de envases plásticos que utilizan son difíciles de reciblar (por la composición, o por que son negros, un color que imposibilita a los sistemas de clasificación automáticos de las plantas de reciclado “ver” esas piezas y colocarlas en los cubos correspondientes para reciclar). Ya han modificado unas 800 referencias con estos materiales, retirando del mercado 4.000 toneladas de plástico de esta característica, y esperan alcanzar el objetivo a finales de año como se han comprometido. Sus productos de MDD utilizan un 31% menos de packaging que en el 2007, año que han tomado para comparar.

Siguen una programa al que han llamado las 4 R, porque tratan de eliminar (remove), reducir, reciclar o reusar los materiales de envasado.

Están probando otras formas de reducir el plástico que ponen en el mercado, aunque por ahora no se han animado con los depósitos de pasta, legumbres, etc, que otras cadenas han probado. A los tests de secciones de frutas y hortalizas con más graneles y menos bandejas se les unen tests en productos que se suelen comprar en grupos, como las latas de tomate, las cervezas etc. Quitan el retractilado o las anillas que conforman el grupo, e informan a los clientes de esto, que pueden comprar las unidades que quieran y se benefician de un mejor precio si compran el grupo de productos que habitualmente conformaba una referencia. Y también la educación de los consumidores es una parte importante de la ecuación: con carteles en las tiendas y formación a sus empleados tratan de, en la medida de lo posible, influenciar a sus clientes para que cambien sus hábitos. Y en algunas tiendas están probando sistemas de recogida, donde los clientes pueden llevar botellas de plástico a cambio de dinero.

Sin embargo, también han quitado de un gran número de tiendas las pescaderías y carnicerías. No eran rentables, y tampoco vendían tanto, por lo que el impacto sobre la cantidad de plástico que conseguían ahorrarse es posible que no fuera mucho, pero no se sabe a ciencia cierta.

Otro aspecto que puede ser complejo es que esperan que sus proveedores hagan lo mismo que están haciendo ellos, para minimizar en lo posible el impacto de la operación de Tesco. Hace unos años, con la cuestión del azúcar añadido, dieron de baja las referencias que les pareció no seguían su espíritu de reformular productos para reducir la cantidad de azúcar que vendían. Pero ahora seguramente van a tomar un camino más colaborativo, citando el CEO de Tesco la experiencia positiva del trabajo conjunto que han hecho los proveedores y Tesco en el campo del desperdicio alimentario. A pesar de esto, la amenaza de dar de baja productos sigue vigente.

Las quejas del CEO de Tesco respecto a la administración pública vienen porque en este país no existe un sistema centralizado de gestionar estos residuos, y cada distrito lo hace de una forma distinta. Esto supone que en algunas zonas del país se reciclen el 65% de los plásticos que se recogen, mientras que en otras apenas un 14%. Piensa que se debería trabajar para uniformizar esto, juntando recursos y ser más eficiente. Iceland y Sainsbury’s están haciendo pruebas con un sistema de recogida en tiendas, en Escocia se está probando uno que se implantaría a nivel nacional, y algunas de las principales marcas trabajan con Terracycle en la iniciativa Loop, que planea poner en el mercado envases reutilizables de los productos de las marcas con las que colabora.

También son miembros del UK Plastics Pact, un grupo de empresas de fabricación y distribución del Reino Unido que trabajan para reducir el uso de plástico en toda la cadena de distribución.

Las cadenas llevan tiempo trabajando en sostenibilidad, para mejorar la eficiencia energética de sus edificios, del transporte, etc y llevaban tiempo trabajando en reducción del envase, aunque no con tanta intensidad como ahora, gracias a la presión ejercida desde la sociedad.

Gran Consumo UK: Otra tanda de iniciativas contra el plástico.

Seguimos viendo como las cadenas británicas avanzan en su propósito de minimizar la cantidad de plástico que ponen en el mercado, y tratar de favorecer el uso de los materiales que se reciclan con mayor facilidad en el Reino Unido.

Iceland fue la pionera en anunciar una serie de medidas y compromisos, como que iban a eliminar el plástico de sus platos preparados, reducirlo en la sección de frutería, etc, y justo esta semana explicaban que los pilotos no les iban tan bien como habían planeado. Por ejemplo, el piloto de la sección de frutas y verduras sin plástico ha significado una caída del 20% en las ventas. Sin embargo siguen con la revisión de los envases de sus referencias de MDD, sustituyendo plástico por cartón, incluso en productos como los platos preparados que se tienen que calentar en casa, o eliminando elementos innecearios de envase, que les ha permitido ahorrar en un año 1.500 toneladas.

Richard Walker, director general de Iceland, con las nuevas bolsas. Fotografía de Iceland.

Respecto a las bolsas que vende a los consumidores, están probando a eliminar las bolsas de plástico de varios usos (las llaman “Bags for Life”, y si se rompen las entregas en la tienda y te dan una nueva) y ofrecer bolsas de papel reforzado, de forma que se puedan utilizar varias veces, y que también venden. Las bolsas de plástico de varios usos han contribuido a reducir el plástico que se tira, pero todavía se venden más de 1.000 millones de bolsas al año en el Reino Unido, y con esta medida quieren contribuir a reducir esta cifra. Morrisons es la otra cadena que ofrece bolsas de papel.

Tesco y Asda han anunciado también que van a dejar de utilizar bolsas de plástico en sus entregas de pedidos online (salvo para envasar las compras de carnicería y pescadería preparadas en el almacén, como si fueran de venta asistida).

Tesco ha realizado un piloto en 33 tiendas durante seis meses para optimizar el proceso, y ahora acaba de extender la iniciativa a todas las compras online. Los clientes tenían hasta ahora la opción de elegir que te entregaran el pedido sin bolsas de plástico, y los productos venían directamente en la caja de plástico y el operario te ayuda a dejarlos en casa. Con esta iniciativa esperan evitar 250 millones de bolsas de plástico. Además, piensan que antes que acabe el año habrán acabado de rediseñar el envase de todos sus productos de MDD, eliminando los materiales de envase que no se puedan reciclar fácilmente en los centros de reciclaje británicos.

Asda también ha hecho un anuncio parecido, eliminando las bolsas de los pedidos online. Su negocio no es tan grande como el de Tesco, y con esta medida se van a ahorrar unas 500 toneladas de plástico al año, 85 millones de bolsas. También han lanzado una App para informar a los consumidores donde reciclar envases de plástico.

Gran consumo: prescripción para utilizar menos envases de plástico.

Está claro que una de las grandes preocupaciones de los consumidores es el medio ambiente, y que en el gran consumo se viene manifestando en formas diversas: la sostenibilidad de los recurdos, el despercidio hace unos años, y ahora el plástico.

Todavía queda mucho trabajo por hacer, y el reto es enorme, pero por lo menos se ve velocidad en las actuaciones, y gran progresión. Las cadenas empezaron por algunos de los puntos más sencillos para ellos, como dar de baja algunos productos con microplásticos, eliminar las bolsas de plástico de las tiendas, sustituir plásticos que no se reciclan en UK por otros que sí se reciclan, y ahora estamos con los plásticos de origen vegetal, los que se pueden compostar en casa, etc, cada vez más frecuentes en los nuevos productos y en los renovados.

Tesco: recetas con las salchichas que sobran de la barbacoa. El dato es tremendo: según ellos se tiran al año 28.000 toneladas de salchichas al año, 1.5 millones de salchichas al día!

Y ahora hemos pasado ya a la época de los consejos en las revistas y webs de las cadenas. Sucedió también con el desperdicio: en un momento dado empezaron a aparecer carteles en las tiendas con consejos sobre como conservar la fruta en casa para que durara más, o con ideas en la sección de la carne para qué hacer con los restos del asado del domingo y transformarlos en varias comidas de fiambrera durante la semana. Las recetas naturalmente aparecían en las revistas de las cadenas, hasta que la sección se ha convertido en una fija número a número, y además de forma muy centrada en el consumidor: en ocasiones si te recomiendan comprar una salsa para hacer alguna de las recetas que aparecen en las páginas principales, en la página de qué hacer con los restos te dan más ideas sencillas para utilizar la salsa que te queda en el bote y que no se te eternice en el frigorífico o la despensa.

Y ahora esto sucede con el plástico, consejos para llevar una vida más libre de plástico. No es nuevo, pero sí que empieza a ser más frecuente y destacado. Por ejemplo Waitrose, en una de sus últimas revistas, con consejos para preparar un picnic libre de plástico: el consejo es planificar bien la comida. Comprarla en el último momento supone caer en la tentación de comprar productos fileteados y envasados en bandejas de plástico. Puedes preparar productos en casa, o llevar los que tienen un “envase natural”, como los huevos duros; en vez de envasar en film plástico, utilizar contenedores reusables, o papel especial que es mucho más recicable; llevar las bebidas preparadas en casa en botellas de cristal; llevar tus propios platos y cubiertos de casa, no utilizar los de usar y tirar; y comprar en la charcutería de la tienda, llevando tus propios envases de casa.

Los supermercados piden a los clientes que se traigan de casa sus propios envases para llevarse la compra de los mostradores de venta asistida. Fotografía en Sainsbury’s.

Aldi: pescados de descarte en bandeja.

Las credenciales sociales y medioambientales son importantísimas en muchos productos en este país porque los consumidores las demandan y aprecian en muchos casos. Muchas nacen a golpe de sustos en la televisión, o por la propia iniciativa de fabricantes y supermercados, que buscan diferenciarse y a veces dejar un mundo mejor que el que han encontrado.

La última que conocemos es la gama “What’s The Catch?” de pescado en Aldi. Nace de la colaboración con Ocean Fish, una empresa de Cornwall de larga tradición (la familia dueña de la empresa está vinculada al mundo pesquero desde 1740!) y que tiene flota propia y procesa y envasa pescado para gran consumo, industria y restauración. Los pescados de la gama son especies de descarte, como los gallos, el pez rubio, etc, que no tienen mercado en el Reino Unido a pesar de sus propiedades organolépticas.

No es la primera vez que se lleva a cabo una iniciativa similar. Las credenciales de sostenibilidad lo mismo se ganan por comprar pescados de caladeros gestionados de forma sostenible que de reducir la merma que se genera a lo largo de la cadena de suministro, y este caso puede ser algo parecido al de las frutas y verduras feas.

  • Sainsbury’s, hace ya unos cuantos años, cuando cambió su política de compra para dar más peso a los pescados de caladeros sostenibles, puso en marcha varias iniciativas para dar a conocer estas especies menos conocidas en UK, regalar producto, promociones y demostraciones en tiendas, etc, y luego incluyó algunas de ellas en su gama MDD de primer precio “Fishmongers Choice”.
  • Iceland el año pasado introdujo en su surtido una bolsa de filetes de pescados de descarte congelados.
El producto de Iceland.

Veremos el partido mediático que le saca Aldi a esta iniciativa, son expertos en hacerlo, y además al ser productos más baratos consiguen mantener su perfil de precio bajo. Pero también hay que destacar su propósito de tener productos locales en el surtido (además de pescado, en el resto de frescos y en las secciones ambiente) y por lo que respecta al pescado, tener políticas de compra medioambientalmente responsables. Aldi recibió el año pasado el reconocimiento de ser el mejor supermercado en cuanto a la sostenibilidad del pescado que venden, otorgado por el Marine Stewardship Council.

El piloto de Tesco: ¿secciones de frutas y verduras con menos envases plásticos?

Una de las cosas que más llama la atención a las personas que vienen a visitar los supermercados británicos desde España es la sección de frutas y hortalizas: el granel apenas se da para unas pocas referencias de mucha rotación, el surtido es muy amplio, pero la gran mayoría de las referencias están envasadas en un film plástico, y muchas de ellas con bandeja.

Naturalmente, la sensibilización súbita del público británico sobre el problema de reciclar plásticos, y su deseo de reducir la cantidad de plástico que tiran, tenía que afectar de forma inminente a los negocios de la gran distribución.

Waitrose ha sido una de las cadenas más activas en la reducción del material de envase que ponen en el mercado (en la sección de carnes hay ejemplos muy buenos) y fue la primera que movió ficha anunciando cambios al eliminar las bandejas negras (no es complicado reciclarlas, pero sí que son de difícil proceso al fallar los sistemas de selección en los centros de separación de residuos) y buscando alternativas que sean más fáciles de reciclar a las bandejas. Marks & Spencer también está cambiando sus envases con rapidez, y quizá el caso más mediático sea el de Iceland, que también decidió abordar la cuestión con rapidez e incluyendo platos preparados, que supuso la utilización de bandejas más reciclables pero además resistentes a la humedad y al calor, puesto que algunos de estos productos se cocinan en el horno.

Y en este último mes las iniciativas en la sección de frutas y hortalizas se acumulan. Iceland, Marks & Spencer y Tesco han anunciado pilotos que consisten básicamente en aumentar el granel.

Esta semana he tenido la oportunidad de visitar una de las tiendas donde Tesco está llevando a cabo este piloto y realmente es una acción de alcance, que afecta a casi toda la sección, no solamente un cambio cosmético al que estamos acostumbrados tras los grandes anuncios. Juzguen por las fotografías, la gran mayoría de las referencias se venden sin envases de plástico.

Me parece una acción enconmiable, y según leo en algún periódico que ha recogido la noticia, los clientes parecen muy contentos por el cambio. Sin embargo, la sección queda bastante desangelada, y creo que tienen que cambiar algo más que quitar los plásticos. Los muebles que tienen no permiten demasiado lucimiento de los productos, y si antes predominaba el plástico de las bolsas, ahora se siguen viendo cajas y bolsas protectoras y no demasiada variedad de producto. El quitar muchas referencias además penaliza el trabajo de Tesco en MDD: desde hace mucho tiempo cuentan con distintos niveles de productos utilizando en una jerarquía de gamas de MDD, y aquí parece todo igualado. Desaparecen los productos premium, los productos feos, los de la gama de marcas de granja (que ha sido una de las iniciativas que mejor le ha ido para conseguir atraer de vuelta a los clientes que se le habían escapado hacia el discount).

Otro argumento que alimenta mi escepticismo es que los consumidores británicos no parecen ser muy amigos del granel. Es evidente que te permite coger el número exacto de piezas que necesitas, y escoger las que te parecen mejores, pero el tiempo aquí es un factor importantísimo, y el tener que coger bolsas y llenarlas y luego que la cajera no pueda escanear sino que tenga que pesar o contar y buscar la referencia es añadir más tiempo a la compra. Ya no es tan convenience. Imaginénese en la caja de autocobro! Recuerdo una ola de iniciativas similares durante el 2011-12, cuando la crisis financiera. Las cadenas también pusieron más productos a granel para permitir a los consumidores que se llevaran lo que necesitaban, pero no acabó funcionando bien y volvimos al casi todo envasado de antes. Sin embargo, la opinión contra el plástico es tan fuerte que ¿quizá sea esta la ocasión en la que se imponga el granel?

En el resto de la tienda apenas se nota esta política de reducir el uso de plástico. Han incorporado el ya típico poder llevar tus tuppers a la carnicería y pescadería para que el dependiente te ponga allí la compra, pero la sección de carnicería, pescadería, lácteos, platos preparados, etc, sigue igual. Anuncian también para la sección de frutas y hortalizas que van a sustituir las bolsas de plástico para el granel por bolsas de papel, y que las etiquetas que se pegan a los productos con el PLU sean de materiales con menor impacto medioambiental.

Estos dos pilotos de Tesco van a durar un mes. Veremos qué conclusiones sacan del ejercicio, y las medidas que implantan después.

“Plant-based” también en productos de limpieza.

Acabado el veganuary, siguen las noticias sobre los productos para veganos y vegetarianos. En este caso abandonamos el mundo de la alimentación para adentrarnos en de los productos de limpieza.

Productos de la marca Lovel Home & Planet de Unilever.

Unilever acaba de lanzar en USA Love House & Planet, una marca de productos de limpieza fabricados a partir de materias primas vegetales (aunque no de forma exclusiva), con envases fácilmente reciclables (no solamente por los materiales, si no porque también las etiquetas se desprenden fácilmente), y las fuentes de materias primas tienen elevadas credenciales de sostenibilidad y responsabilidad social. Un producto diseñado con mucho cuidado, y que viene a continuar con los mismos principios con que diseñaron la gama Love Beauty & Planet, de cosmética, lanzada a mediados del año pasado.

Se espera que los productos lleguen al mercado del Reino Unido hacia finales de año.

Anuncio de Ecover explicando el proceso de fabricación de sus envases.

Naturalmente, ya tenemos en los supermercados británicos un buen número de marcas de estas características. Es un mercado de unos £80 millones (Ethical Consumer Report) y últimamente Ecover es la marca que más ruido está haciendo. El año pasado, cuando empezó a crecer el sentimiento antiplástico abrieron un pop up en Londres – The Rubbish Café – para señalar el lanzamiento de sus envases renovados, mucho más reciclables que los anteriores. En él te daban de comer si llevabas envases vacíos de plástico, que ellos iban a reciclar. Durante el mes de enero han tenido una campaña de publicidad en publicaciones y en la calle, explicando que sus productos se fabrican con materias primas vegetales y no hay ningún tipo de ingrediente animal o derivado del petroleo en ellos.

Algunas cadenas como Tesco también tienen una gama MDD de productos de limpieza con credenciales similares, como fabricadas a partir de derivados de plantas, no testados en animales (cruelty-free), biodegradables etc.

El siguiente paso que están tomando las marcas está relacionado con la reutilización de los envases. Ecover trabaja en poner en el mercado envases que los clientes puedan rellenar en las tiendas (hacían algo ya en Whole Foods Market hace tiempo, pero que acabaron retirando). Unilever, Procter & Gamble combinan esto con la venta directa al consumidor. Junto con varias marcas más se han aliado con Terracycle para lanzar la plataforma de comercio electrónico Loop. Las marcas van a desarrollar envases rellenables para sus productos, y los clientes podrán comprar en Loop estos productos y devolver los envases vacíos en la caja que les entrega Loop. Terracylce se encarga de recoger estos envases en los hogares y devolverlos a las marcas para que los laven y rellenen, y se vuelvan a poner en el mercado.

Iceland: efecto orangután.

Cuando les censuraron el anuncio navideño del orangután y el aceite de palma, los responsables de Iceland ya se dieron cuenta del favor que les habían hecho. El tema en sí ya tenía bastante sustancia y era un anuncio tan diferente a los demás que seguro hubiera sido el más comentario de este año, pero el censurarlo lo ha elevado a la tan preciada “viralidad” y a logrado un alcance posiblemente posiblemente imposible de pagar.

Iceland ya se imaginaba que la campaña iba a tener impacto, y tenía preparadas una serie de acciones para aprovechar el tirón del anuncio.

En muchas de las tiendas se ve la imagen del orangurán, con un simpático “tienda amigable con los organgutanes” haciendo referencia a que van eliminando el aceite de palma de las formulaciones de sus productos de MDD. Pero es que también han llevado actores disfrazados de orangutanes a las tiendas, en las que vendían peluches de orangután. Todo ha sido un éxito fenomenal.

Kantar acaba de publicar datos del mercado, y presta más atención que la habitual a Iceland. Es interesante ver como esta campaña ha conseguido llamar la atención de la clase media, según sus datos del panel de hogares y del análisis de los sentimientos en redes sociales, consiguiendo atraer a una mayor proporción de ellos a las tiendas. Es un proceso paulatino, que seguramente habrá ido creciendo a lo largo de los últimos años a consecuencia del mayor foco en calidad y la mejora en frescos que ha puesto en práctica la cadena. Por ejemplo, su lema de Power of Frozen es muy bueno, vendiendo muy bien los puntos fuertes del congelado frente a los frescos, en calidad, evitar el desperdicio etc. En los últimos cinco años el % de hogares de clase media que compra en Iceland ha crecido, y ahora el 37% de las ventas viene de hogares de clase media, que representaba menos de un 33% hace cinco años.  Y en el último trimestre las ventas han dado un acelerón, creciendo un 5%.  Si nos fíamos de twitter, hay un buen número de declaraciones de clientes que dicen haber entrado en un Iceland a comprar gracias al compromiso contra el aceite de palma, y que decicen volver por la calidad de los productos. Un buen triunfo!

Clientes que dicen ir a Iceland tras haber visto el anuncio navideño.

Tesco con WWF para liderar en sostenibilidad.

El CEO de Tesco, Dave Lewis, desde que es incorporó a la empresa no solo ha conseguido revertir los problemas de organización y reputación que tenía la cadena de supermercados, si no que también ha dado un impulso al trabajo que venía haciendo Tesco en sostenibilidad. Viniendo de Unilever, y con la situación actual podría parecer algo evidente que fuera a trabajar en mejorar la reputación de Tesco también en ese ámbito…

Tesco por ejemplo fue la primera cadena en hacer públicos los datos de la merma alimentaria que genera en sus operaciones, desde que los proveedores le entregan el producto hasta que lo vende al consumidor final. Midiendo estos datos y haciéndolos públicos de forma transparente, el incentivo para mejorar es aún mayor. 

Y ahora anuncia una colaboración estrecha con WWF durante los próximos cuatro años, para lograr reducir a la mitad el impacto medioambiental de los productos que compran sus clientes, sin subir los precios. Es un compromiso en la línea de los que Tesco asumió en su “Little Helps Plan” (que contiene objetivos en la reducción del impacto medioambiental de la cadena, mejoras su governanza, trabajar con cadenas de suministro más éticas, etc, en la línea de los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas) y para el que WWF espera poder aportar su expertise y acelerar la consecución de varios de los objetivos de Tesco.

El trabajo se va a llevar a cabo en tres áreas durante cuatro años:

  • educar a los consumidores para que conozcan bien las propiedades de los productos y por qué son o no son sostenibles,
  • reducir la merma de alimentos en la cadena de suminitro de Tesco
  • y minimizar el uso de packaging, y reducir también su desperdicio.

Dicen que no va a ser un mero WWF viendo lo que hace Tesco, y la cadena poniendo el sello de WWF en su comunicación, si no que ambas organizaciones van a tomar parte activa para alcanzar los objetivos marcados. Tesco y WWF van a analizar distintos productos y cadenas de suministro y tratarán de aplicar elknow how de WWF en sostenibilidad para reducir el impacto medioambiental.

Lo que espera WWF es que estas mejoras tengan un impacto positivo en el medioambiente y no haya tantos habitats de fauna salvaje amenazados.  La producción de alimentos es responsable del 60% de la pérdida en biodiversidad por culpa de, entre otras malas prácticas, la deforestación para cultivar alimentos o tener ganado. Seguramente uno de los productos más polémicos en la actualidad es el aceite de palma, por todo el revuelo que se ha generado gracias al anuncio de Iceland sobre la cuestión, y que ha sido censurado.

A la vez que el anuncio Tesco ha publicado una pequeña encuesta a consusumidores para reforzar el haber elegido esas tres áreas de trabajo. Según ellos, el 80% de los compradores demandan a los supermercados más productos sostenibles, mientras que el 59% de ellos no saben con certeza qué productos pueden elegir que sean sostenibles. Además, el 75% creen que es más caro escoger productos sostenibles.

Waitrose & Partners: tendencias de consumo en UK.

La cadena de supermercados Waitrose & Partners acaba de publicar su interesantísimo informe anual analizando algunos aspectos de  los hábitos de compra y consumo de alimentos de los británicos. El estudio se compone de una encuesta a una muestra de la población y focus groups, y luego cruzan esta información con sus propios datos de ventas, expertos en tendencias, etc. Realmente interesante.

El año pasado, por ejemplo, hablaban de como el consumidor se estaba centrando todavía más en el valor a la hora de comprar y en la reducción del tiempo entre la compra y el consumo de los alimentos. Más de un 65% de los encuestados visitaban más de un supermercado al día de forma más o menos frecuente. De esta forma logran controlar el gasto, reducir la merma, comprar lo que les apetece en el momento, y no les hace falta planificar tanto las compras.

Este año destacan el deseo de los consumidores de cuidarse y de cuidar el planeta. Es la era del consumidor con conciencia.

Naturalmente el plástico tiene un capítulo destacado. Los consumidores buscan activamente formas de reducir el uso de plástico, ya sea rellenando las botellas de agua, llevando su propio vaso de café reutilizable a las cafeterías, y la práctica totalidad de consumidores han cambiado su actitud frente a los plásticos tras ver el famoso programa Blue Planet de la BBC (un 88%!), que fue el punto de inflexión para esta cuestión.

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Waitrose dedica espacio en sus lineales para productos que permiten a los consumidores utilizar menos plástico: bolsas de tela, vasos de café reutilizables, botellas de agua que se pueden rellenar, etc.

Otro de los grandes titulares es que la práctica de sustituir la carne por frutas y verduras ya es una moda establecida, dejando de ser tendencia. Un 12,5% de los británicos se declaran veganos o vegetarianos, y más del 20% flexitarianos. Además de consumir menos proteína animal (un 33,5% lo intenta de forma activa), los británicos prefieren la de mayor calidad cuando la consumen. Junto con la oferta en los supermercados, también el canal horeca a mejorado muchísimo su oferta vegana y vegetariana en estos últimos meses, y proliferan los restaurantes completamente libres de carne. Los principales motivos que citan los consumidores para cambiar su dieta e incluir más vegetales son el bienestar animal (55%), seguido de cerca por la salud y el medioambiente.

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Waitrose ha apostado este año por productos para vegetarianos y flexitarianos, con multitud de referencias que imitan platos tradicionalmente de carne.

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El 25% de las referencias de “leche” son alternativas vegetales a la leche de vaca. Y encontramos productos tanto en ambiente, en refrigerado y en food to go, como en la fotografía.

Este informe es una fotografía del 2018. En las próximas semanas empezaremos a ver las predicciones de las distintas agencias para el 2019, en el que sin duda habrá más salud, más personalización y más convenience.