El piloto de Tesco: ¿secciones de frutas y verduras con menos envases plásticos?

Una de las cosas que más llama la atención a las personas que vienen a visitar los supermercados británicos desde España es la sección de frutas y hortalizas: el granel apenas se da para unas pocas referencias de mucha rotación, el surtido es muy amplio, pero la gran mayoría de las referencias están envasadas en un film plástico, y muchas de ellas con bandeja.

Naturalmente, la sensibilización súbita del público británico sobre el problema de reciclar plásticos, y su deseo de reducir la cantidad de plástico que tiran, tenía que afectar de forma inminente a los negocios de la gran distribución.

Waitrose ha sido una de las cadenas más activas en la reducción del material de envase que ponen en el mercado (en la sección de carnes hay ejemplos muy buenos) y fue la primera que movió ficha anunciando cambios al eliminar las bandejas negras (no es complicado reciclarlas, pero sí que son de difícil proceso al fallar los sistemas de selección en los centros de separación de residuos) y buscando alternativas que sean más fáciles de reciclar a las bandejas. Marks & Spencer también está cambiando sus envases con rapidez, y quizá el caso más mediático sea el de Iceland, que también decidió abordar la cuestión con rapidez e incluyendo platos preparados, que supuso la utilización de bandejas más reciclables pero además resistentes a la humedad y al calor, puesto que algunos de estos productos se cocinan en el horno.

Y en este último mes las iniciativas en la sección de frutas y hortalizas se acumulan. Iceland, Marks & Spencer y Tesco han anunciado pilotos que consisten básicamente en aumentar el granel.

Esta semana he tenido la oportunidad de visitar una de las tiendas donde Tesco está llevando a cabo este piloto y realmente es una acción de alcance, que afecta a casi toda la sección, no solamente un cambio cosmético al que estamos acostumbrados tras los grandes anuncios. Juzguen por las fotografías, la gran mayoría de las referencias se venden sin envases de plástico.

Me parece una acción enconmiable, y según leo en algún periódico que ha recogido la noticia, los clientes parecen muy contentos por el cambio. Sin embargo, la sección queda bastante desangelada, y creo que tienen que cambiar algo más que quitar los plásticos. Los muebles que tienen no permiten demasiado lucimiento de los productos, y si antes predominaba el plástico de las bolsas, ahora se siguen viendo cajas y bolsas protectoras y no demasiada variedad de producto. El quitar muchas referencias además penaliza el trabajo de Tesco en MDD: desde hace mucho tiempo cuentan con distintos niveles de productos utilizando en una jerarquía de gamas de MDD, y aquí parece todo igualado. Desaparecen los productos premium, los productos feos, los de la gama de marcas de granja (que ha sido una de las iniciativas que mejor le ha ido para conseguir atraer de vuelta a los clientes que se le habían escapado hacia el discount).

Otro argumento que alimenta mi escepticismo es que los consumidores británicos no parecen ser muy amigos del granel. Es evidente que te permite coger el número exacto de piezas que necesitas, y escoger las que te parecen mejores, pero el tiempo aquí es un factor importantísimo, y el tener que coger bolsas y llenarlas y luego que la cajera no pueda escanear sino que tenga que pesar o contar y buscar la referencia es añadir más tiempo a la compra. Ya no es tan convenience. Imaginénese en la caja de autocobro! Recuerdo una ola de iniciativas similares durante el 2011-12, cuando la crisis financiera. Las cadenas también pusieron más productos a granel para permitir a los consumidores que se llevaran lo que necesitaban, pero no acabó funcionando bien y volvimos al casi todo envasado de antes. Sin embargo, la opinión contra el plástico es tan fuerte que ¿quizá sea esta la ocasión en la que se imponga el granel?

En el resto de la tienda apenas se nota esta política de reducir el uso de plástico. Han incorporado el ya típico poder llevar tus tuppers a la carnicería y pescadería para que el dependiente te ponga allí la compra, pero la sección de carnicería, pescadería, lácteos, platos preparados, etc, sigue igual. Anuncian también para la sección de frutas y hortalizas que van a sustituir las bolsas de plástico para el granel por bolsas de papel, y que las etiquetas que se pegan a los productos con el PLU sean de materiales con menor impacto medioambiental.

Estos dos pilotos de Tesco van a durar un mes. Veremos qué conclusiones sacan del ejercicio, y las medidas que implantan después.

“Plant-based” también en productos de limpieza.

Acabado el veganuary, siguen las noticias sobre los productos para veganos y vegetarianos. En este caso abandonamos el mundo de la alimentación para adentrarnos en de los productos de limpieza.

Productos de la marca Lovel Home & Planet de Unilever.

Unilever acaba de lanzar en USA Love House & Planet, una marca de productos de limpieza fabricados a partir de materias primas vegetales (aunque no de forma exclusiva), con envases fácilmente reciclables (no solamente por los materiales, si no porque también las etiquetas se desprenden fácilmente), y las fuentes de materias primas tienen elevadas credenciales de sostenibilidad y responsabilidad social. Un producto diseñado con mucho cuidado, y que viene a continuar con los mismos principios con que diseñaron la gama Love Beauty & Planet, de cosmética, lanzada a mediados del año pasado.

Se espera que los productos lleguen al mercado del Reino Unido hacia finales de año.

Anuncio de Ecover explicando el proceso de fabricación de sus envases.

Naturalmente, ya tenemos en los supermercados británicos un buen número de marcas de estas características. Es un mercado de unos £80 millones (Ethical Consumer Report) y últimamente Ecover es la marca que más ruido está haciendo. El año pasado, cuando empezó a crecer el sentimiento antiplástico abrieron un pop up en Londres – The Rubbish Café – para señalar el lanzamiento de sus envases renovados, mucho más reciclables que los anteriores. En él te daban de comer si llevabas envases vacíos de plástico, que ellos iban a reciclar. Durante el mes de enero han tenido una campaña de publicidad en publicaciones y en la calle, explicando que sus productos se fabrican con materias primas vegetales y no hay ningún tipo de ingrediente animal o derivado del petroleo en ellos.

Algunas cadenas como Tesco también tienen una gama MDD de productos de limpieza con credenciales similares, como fabricadas a partir de derivados de plantas, no testados en animales (cruelty-free), biodegradables etc.

El siguiente paso que están tomando las marcas está relacionado con la reutilización de los envases. Ecover trabaja en poner en el mercado envases que los clientes puedan rellenar en las tiendas (hacían algo ya en Whole Foods Market hace tiempo, pero que acabaron retirando). Unilever, Procter & Gamble combinan esto con la venta directa al consumidor. Junto con varias marcas más se han aliado con Terracycle para lanzar la plataforma de comercio electrónico Loop. Las marcas van a desarrollar envases rellenables para sus productos, y los clientes podrán comprar en Loop estos productos y devolver los envases vacíos en la caja que les entrega Loop. Terracylce se encarga de recoger estos envases en los hogares y devolverlos a las marcas para que los laven y rellenen, y se vuelvan a poner en el mercado.

Iceland: efecto orangután.

Cuando les censuraron el anuncio navideño del orangután y el aceite de palma, los responsables de Iceland ya se dieron cuenta del favor que les habían hecho. El tema en sí ya tenía bastante sustancia y era un anuncio tan diferente a los demás que seguro hubiera sido el más comentario de este año, pero el censurarlo lo ha elevado a la tan preciada “viralidad” y a logrado un alcance posiblemente posiblemente imposible de pagar.

Iceland ya se imaginaba que la campaña iba a tener impacto, y tenía preparadas una serie de acciones para aprovechar el tirón del anuncio.

En muchas de las tiendas se ve la imagen del orangurán, con un simpático “tienda amigable con los organgutanes” haciendo referencia a que van eliminando el aceite de palma de las formulaciones de sus productos de MDD. Pero es que también han llevado actores disfrazados de orangutanes a las tiendas, en las que vendían peluches de orangután. Todo ha sido un éxito fenomenal.

Kantar acaba de publicar datos del mercado, y presta más atención que la habitual a Iceland. Es interesante ver como esta campaña ha conseguido llamar la atención de la clase media, según sus datos del panel de hogares y del análisis de los sentimientos en redes sociales, consiguiendo atraer a una mayor proporción de ellos a las tiendas. Es un proceso paulatino, que seguramente habrá ido creciendo a lo largo de los últimos años a consecuencia del mayor foco en calidad y la mejora en frescos que ha puesto en práctica la cadena. Por ejemplo, su lema de Power of Frozen es muy bueno, vendiendo muy bien los puntos fuertes del congelado frente a los frescos, en calidad, evitar el desperdicio etc. En los últimos cinco años el % de hogares de clase media que compra en Iceland ha crecido, y ahora el 37% de las ventas viene de hogares de clase media, que representaba menos de un 33% hace cinco años.  Y en el último trimestre las ventas han dado un acelerón, creciendo un 5%.  Si nos fíamos de twitter, hay un buen número de declaraciones de clientes que dicen haber entrado en un Iceland a comprar gracias al compromiso contra el aceite de palma, y que decicen volver por la calidad de los productos. Un buen triunfo!

Clientes que dicen ir a Iceland tras haber visto el anuncio navideño.

Tesco con WWF para liderar en sostenibilidad.

El CEO de Tesco, Dave Lewis, desde que es incorporó a la empresa no solo ha conseguido revertir los problemas de organización y reputación que tenía la cadena de supermercados, si no que también ha dado un impulso al trabajo que venía haciendo Tesco en sostenibilidad. Viniendo de Unilever, y con la situación actual podría parecer algo evidente que fuera a trabajar en mejorar la reputación de Tesco también en ese ámbito…

Tesco por ejemplo fue la primera cadena en hacer públicos los datos de la merma alimentaria que genera en sus operaciones, desde que los proveedores le entregan el producto hasta que lo vende al consumidor final. Midiendo estos datos y haciéndolos públicos de forma transparente, el incentivo para mejorar es aún mayor. 

Y ahora anuncia una colaboración estrecha con WWF durante los próximos cuatro años, para lograr reducir a la mitad el impacto medioambiental de los productos que compran sus clientes, sin subir los precios. Es un compromiso en la línea de los que Tesco asumió en su “Little Helps Plan” (que contiene objetivos en la reducción del impacto medioambiental de la cadena, mejoras su governanza, trabajar con cadenas de suministro más éticas, etc, en la línea de los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas) y para el que WWF espera poder aportar su expertise y acelerar la consecución de varios de los objetivos de Tesco.

El trabajo se va a llevar a cabo en tres áreas durante cuatro años:

  • educar a los consumidores para que conozcan bien las propiedades de los productos y por qué son o no son sostenibles,
  • reducir la merma de alimentos en la cadena de suminitro de Tesco
  • y minimizar el uso de packaging, y reducir también su desperdicio.

Dicen que no va a ser un mero WWF viendo lo que hace Tesco, y la cadena poniendo el sello de WWF en su comunicación, si no que ambas organizaciones van a tomar parte activa para alcanzar los objetivos marcados. Tesco y WWF van a analizar distintos productos y cadenas de suministro y tratarán de aplicar elknow how de WWF en sostenibilidad para reducir el impacto medioambiental.

Lo que espera WWF es que estas mejoras tengan un impacto positivo en el medioambiente y no haya tantos habitats de fauna salvaje amenazados.  La producción de alimentos es responsable del 60% de la pérdida en biodiversidad por culpa de, entre otras malas prácticas, la deforestación para cultivar alimentos o tener ganado. Seguramente uno de los productos más polémicos en la actualidad es el aceite de palma, por todo el revuelo que se ha generado gracias al anuncio de Iceland sobre la cuestión, y que ha sido censurado.

A la vez que el anuncio Tesco ha publicado una pequeña encuesta a consusumidores para reforzar el haber elegido esas tres áreas de trabajo. Según ellos, el 80% de los compradores demandan a los supermercados más productos sostenibles, mientras que el 59% de ellos no saben con certeza qué productos pueden elegir que sean sostenibles. Además, el 75% creen que es más caro escoger productos sostenibles.

Waitrose & Partners: tendencias de consumo en UK.

La cadena de supermercados Waitrose & Partners acaba de publicar su interesantísimo informe anual analizando algunos aspectos de  los hábitos de compra y consumo de alimentos de los británicos. El estudio se compone de una encuesta a una muestra de la población y focus groups, y luego cruzan esta información con sus propios datos de ventas, expertos en tendencias, etc. Realmente interesante.

El año pasado, por ejemplo, hablaban de como el consumidor se estaba centrando todavía más en el valor a la hora de comprar y en la reducción del tiempo entre la compra y el consumo de los alimentos. Más de un 65% de los encuestados visitaban más de un supermercado al día de forma más o menos frecuente. De esta forma logran controlar el gasto, reducir la merma, comprar lo que les apetece en el momento, y no les hace falta planificar tanto las compras.

Este año destacan el deseo de los consumidores de cuidarse y de cuidar el planeta. Es la era del consumidor con conciencia.

Naturalmente el plástico tiene un capítulo destacado. Los consumidores buscan activamente formas de reducir el uso de plástico, ya sea rellenando las botellas de agua, llevando su propio vaso de café reutilizable a las cafeterías, y la práctica totalidad de consumidores han cambiado su actitud frente a los plásticos tras ver el famoso programa Blue Planet de la BBC (un 88%!), que fue el punto de inflexión para esta cuestión.

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Waitrose dedica espacio en sus lineales para productos que permiten a los consumidores utilizar menos plástico: bolsas de tela, vasos de café reutilizables, botellas de agua que se pueden rellenar, etc.

Otro de los grandes titulares es que la práctica de sustituir la carne por frutas y verduras ya es una moda establecida, dejando de ser tendencia. Un 12,5% de los británicos se declaran veganos o vegetarianos, y más del 20% flexitarianos. Además de consumir menos proteína animal (un 33,5% lo intenta de forma activa), los británicos prefieren la de mayor calidad cuando la consumen. Junto con la oferta en los supermercados, también el canal horeca a mejorado muchísimo su oferta vegana y vegetariana en estos últimos meses, y proliferan los restaurantes completamente libres de carne. Los principales motivos que citan los consumidores para cambiar su dieta e incluir más vegetales son el bienestar animal (55%), seguido de cerca por la salud y el medioambiente.

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Waitrose ha apostado este año por productos para vegetarianos y flexitarianos, con multitud de referencias que imitan platos tradicionalmente de carne.

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El 25% de las referencias de “leche” son alternativas vegetales a la leche de vaca. Y encontramos productos tanto en ambiente, en refrigerado y en food to go, como en la fotografía.

Este informe es una fotografía del 2018. En las próximas semanas empezaremos a ver las predicciones de las distintas agencias para el 2019, en el que sin duda habrá más salud, más personalización y más convenience.

Ocado: menos plástico.

Desde hace casi un año los consumidores se han concienciado del impacto que tiene en el planeta los plásticos que no llegan a reciclarse, y en general, un buen número de ellos está tratando de buscar formas para reciclar más y reducir la utilización de envases de plásticos de un solo uso.

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Las cadenas de supermercados y los fabricantes de alimentos están reaccionando a esto, y llevando a cabo una serie de iniciativas para que entre todos se reduzca la cantidad de plástico que se tira: cambio de materiales y de diseño, tasas, sistemas de retorno, o cosas tan clásicas como instalar fuentes de agua en las tiendas.

Ocado, el supermercado online, no podía quedarse atrás, y ya vemos esta iniciativa en su web, que seguramente pronto imitarán los demás: entre las categorías de producto que los clientes pueden elegir para seleccionar los productos que quiere comprar han incluido varias referentes al reciclaje y el plástico. De esta forma ahora podemos ir a las categorías de “Reducir y Reciclar” (productos que han cambiado el material de su envase o han reducido la cantidad de plástico utilizada), “Poco plástico” (por ejemplo, frutas a granel) y “Reciclable” (productos con envases que se reciclan en la mayoría de distritos del Reino Unido – ya que aquí cada distrito tiene su propio sistema de recogida y reciclaje, y no todos tienen la misma capacidad). Dentro de las categorías los clientes pueden filtrar los productos según más criterios, como por ejemplo la marca.

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Los clientes de los supermercados no dudan en quejarse en las redes sociales ante lo que consideran un uso excesivo de envases de plástico en los productos que compran.

Morrisons y Asda: frescos sin plástico.

Algo que sorprende bastante de los supermercados británicos es que incluso en los hipermercados, la gran mayoría de los productos en frutería están envasados, y hay poco granel. Por eso parece normal que ahora que todas las cadenas se han comprometido a reducir el plástico en sus operaciones, la frutería haya sido una de las primeras secciones en las que se hayan puesto a trabajar. Aunque por ahora parecen más bien medidas mínimas y lo que se trata de maximizar es la publicidad de la acción.

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Un empleado de Morrisons mostrando los “pepinos desnudos” del retailer.

Morrisons anunció la semana pasada que iba a vender pepinos sin la habitual funda de plástico. La medida va a afectar a los pepinos del Reino Unido y de Holanda, y desde marzo a octubre. La medida reduce la vida útil de los pepinos, de siete a cinco días, por lo que se ha criticado un poco por la importancia que se le da también a la reducción del desperdicio alimentario. Pero según Morrisons el impacto va a ser importante, y le va a permitir al retailer ahorrarse 16 millones de fundas de plástico.

Otras medidas de Morrisons son el permitir que los clientes se lleven la compra de carnicería y pescadería en sus propios contenedores, por lo que Morrisons se ahorra tener que envolverlos. Y están instalando fuentes de agua potable en sus tiendas, para que los clientes puedan rellenar allí sus botellas rellenables de agua.

Asda también ha anunciado medidas. En abril nombraba a Nikki Dixon responsable del proyecto de reducción del plástico en las operaciones del retailer, y firmaban un acuerdo con la Universidad Beckett de Leeds para el análisis del problema y las posibles soluciones. Las primeras medidas que se conocen también son de la sección de frescos, y  retiran las fundas de plástico de los colinabos y en las próximas semanas de los espárragos. El compromiso de Asda es de reducir el uso de plástico en su MDD un 10% de aquí al 2019.

Waitrose, que quiere eliminar los plásticos negros de su MDD también está aumentando el uso de bandejas de cartón en su sección de frutas y hortalizas. Lo último que han anunciado es que los tomates ecológicos van a llevar unas bandejas de cartón que se fabrica a partir de las hojas de las tomateras, demostrando también interés en valorizar los subproductos agrícolas.

Iceland: competir para ser el líder en sostenibilidad.

Los elementos tradicionales que utilizaban los supermercados para competir entre ellos (precio, surtido, servicio…) han dejado de ser suficientes en el mercado británico, y la carrera por ser relevantes les está haciendo competir en otros campos.

Tras la guerra de precios ahora estamos en la guerra de valores, y hay una carrera por demostrar que se es el más verde, el más saludable y el que está más en sintonía con las aspiraciones de los clientes actuales. Es algo que siempre ha estado presente (basta ver los posicionamientos de Waitrose y Marks & Spencer, o el gran desarrollo que hizo Sainsbury’s para posicionarse como una cadena de valor y valores) pero últimamente se ha acentuado un poco, con cuestiones como el plástico, el desperdicio, etc.

20180510_092616_resized.jpgIceland, una de las cadenas más pequeñas del Top 10, parece estar dispuesta a aprovechar las causas que surjan para diferenciarse. No se trata de un supermercado sofisticado, la experiencia de compra es regular comparada con las otras cadenas, aunque son seguramente la enseña a imitar si nos fijamos en congelados, la categoría donde tienen el expertise. Pero en lo que llevamos de año ya ha lanzado un par de iniciativas significativas para posicionarse en el espacio de la sostenibilidad, algo que parece alejado de la esfera donde Iceland se mueve, pero que indica su ambición de escalar posiciones en el ranking y atraer a nuevos tipos de clientes más concienciados con estas cuestiones.

La primera se hizo pública nada más anunciarse que el gobierno estaba trabajando en el desarrollo de una estrategia para reducir los residuos plásticos generados en el país, y mejorar las tasas de reciclaje, con el objetivo último de alcanzar la cuota “residuo cero” en plásticos en 25 años. Inmediatamente Iceland anunció que se comprometían a eliminar el plástico de los envases de sus productos de MDD antes del 2023. Están trabajando en utilizar nuevos productos con materiales basados en el papel y el cartón, y que se reciclen fácilmente.  Posteriormente, otras cadenas como Waitrose anunciaron sus objetivos al respecto, y un grupo de fabricantes y distribuidores han publicado un compromiso genérico para reducir tambíen la cantidad de plástico que se pone en el mercado y reciclar más cantidad del que se ponga en el mercado.

El otro compromiso de Iceland es el de retirar de las formulaciones de sus productos de MDD el aceite de palma antes de acabar el año. No es una cuestión de salud, es una cuestión de sostenibilidad. Dicen que no tienen garantías de poderse aprovisionar de aceite de palma “responsable” (que no contribuya a la deforestación ni a la extinción de los orangutanes) por lo que han decidido cortar por lo sano. El aceite de palma se sustituye por otros aceites como el de girasol, colza, etc.

Sin duda las cadenas buscan nuevos campos en los que competir y ganarse el favor de los clientes. El precio lo es casi todo,… pero no todo.

MSC nombra a Aldi y Sainsbury’s los más sostenibles en UK.

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Fuente MSC

Cada año la organización MSC publica su ránking de las cadenas de gran consumo, valoradas según el número de referencias que venden de productos certificados con su estándar.

El año pasado Sainsbury’s fue la cadena que se llevó el honor, y en esta ocasión ha quedado segundo tras Aldi. Lidl, el otro discounter alemán en UK, queda tercero.

Aldi tiene un 79% del surtido analizado certificado por MSC. Sainsbury’s un 76% y Lidl un 72%. Pero si miramos el número de referencias, Sainsbury’s seguiría liderando el ránking, con 226 productos. En segunda posición quedaría Tesco, con 148 productos.

El ránking naturalmente considera la certificación propia del MSC, pero en el Reino Unido convive con otras, y es por eso por lo que las cadenas premium como Waitrose y Marks & Spencer, que tienen desarrollos sólidos en el ámbito de la sostenibilidad (por ejemplo, fue muy famosa la campaña de Marks & Spencer Forever Fish, que entregaba el dinero que recaudaban por la venta de bolsas de plástico a fundaciones que se dedicaban a recuperar los océanos) no aparecen en los primeros puestos. Ambos utilizan otras certificaciones para asegurar que su pescado viene de caladeros sostenibles.

En general, como ya hemos comentado en otras ocasiones, los consumidores británicos suelen estar dispuestos a pagar algo más por productos de calidad y con atributos como la sostenibildiad. Pero también es verdad que la competencia entre supermercados les hace buscar diferenciarse entre sí con este tipo de iniciativas. Según un análisis que llevó a cabo Client Hearth el año pasado, la absoluta mayoría (97%) de los productos del mar que se vendía en el gran consumo británico proceden de caladeros sostenibles, certificados por algunos de los estándares que forman parte de la Sustainable Seafood Coalition. Los supermercados han apostado por la sostenibilidad en la categoría de los productos del mar, y los fabricantes han tenido que adaptarse, y poco a poco, las empresas de foodservice como Compass también van buscando reforzar la integridad de su cadena de suministro elevando las credenciales de sostenibilidad.

Es una tendencia imparable, y el MSC indica que el número de referencias sostenibles ha crecido un 60% en los dos últimos años.

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Sainsbury’s muestra sus credenciales de sostenibilidad en el punto de venta.

Iceland: MDD sin plástico.

El plástico es el nuevo demonio y tiene que desaparecer de nuestras vidas. Desde que el 10 de enero el gobierno anunciara que quiere tomar medidas contra los envases de plástico que contaminan nuestro entorno, varias cadenas y fabricantes han anunciado drásticos compromisos de reducción del uso de envases.

No es algo nuevo en UK. Últimamente teníamos en marcha un par de campañas que habían nacido en la sociedad civil contra los vasos de café de un solo uso, y las pajitas de plástico de los bares, esta última llevada por el periódico Evening Standard con noticias casi a diario. Y mucho antes de esto, las cadenas ya tenían sus planes de reducción de packaging, con o sin compromisos, pero siempre tratando de no poner material innecesario en la cadena de suministro.

Iceland fue la primera cadena en anunciar sus iniciativas para reducir su uso de plástico, eliminando los materiales plásticos de su MDD antes del 2023. Es un proyecto en el que llevaban casi un año y medio trabajando, y que anuncian ahora.

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Y esta semana presentan dos nuevas gamas de platos preparados congelados diseñados con esta filosofía de reducir el plástico. El packaging es 90% papel en varias formas, envase exterior y bandeja, y solamente un 10% es plástico, el film que sella la bandeja, y que esperan sustituir en breve por compuestos de celulosa.

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Las dos gamas son Hungry Heroes, para niños (con la prescripción del foro de amas de casa Channel Mum), y Mumbai Street Food, platos indios de pequeño formato para combinar en una comida, imitando el street food de la India.

Después de Iceland Waitrose anunció un compromiso de eliminar las bandejas de plástico negras de su MDD. También hemos leído sobre Coca Cola, y una iniciativa muy agradable: volver  a poner fuentes en las calles, para reducir la compra de botellas de agua en las tiendas, y facilitar que se puedan rellenar.

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Iceland felicita a Waitrose por su compromiso de dejar de usar las bandejas de plástico negro. Va a ver una carrera por demostrar quien es más “environmentally friendly”?